El despertar del demonio.

Capítulo 57: Enrroque.


Entre una de las pocas casas abandonadas, en buen estado del imperio de Cristal, se encontraban resguardadas un pequeño grupo de ponis y un dragón, esperando a que todo mejore de alguna forma o pensando alguna alternativa para poder escapar de la ciudad.

-tenemos que irnos de aquí cuanto antes- exclama una pegaso de crines arcoíris.

-¿A dónde podremos ir?- murmura el joven dragón con algo de duda.

-a donde sea, pero no podemos quedarnos más tiempo- dice la pegaso mientras esta se acercaba a una pegaso amarillo de crines rosadas, la cual se negó a su acercamiento.

-no podemos irnos…- murmura la pegaso amarilla con severidad.

-por favor, no podemos quedarnos, ya no tiene caso que nos quedemos más tiempo aquí-

-Rainbow, no hay lugar a donde ir… y no podemos irnos sin los demás-

-no estamos seguros aquí, estas paredes de diamante parecen de cristal, en cualquier momento una bestia podría entrar y….

-no nos iremos-

-¡Fluttershy por favor!- reclama la pegaso de melena arcoíris con un tono brusco pero tratando de mantenerlo en murmullo.

-¡no nos iremos!- reclama la pegaso de melena rosada.

Rainbow Dash, Fluttershy, Spike, se encontraban reunidos en la habitación más grande platicando referente a lo que se debía hacer, la pegaso amarilla había despertado recientemente, pero para sorpresa de todos, ni un solo vestigio de miedo se mostraba en ella, era como si algo en ella hubiera decidido o aceptado que ya no era momento de tener miedo.

-no podemos irnos, Spike, Rainbow, no podemos dejar atrás a los demás-

-no hay nada que podamos hacer ya, Flu… por favor, se…-

-no dejaremos atrás a los demás, mientras todos están afuera peleando, nosotras…-

-Estas embarazada, yo estoy lastimada, y el aliento de fuego de Spike no será suficiente si nos ataca una horda de esas cosas… además-

-aunque nos fuéramos, no podríamos ir muy lejos… no con…- murmura Fluttershy mirando en dirección hacia un rincón, donde se encontraba una figura seudo recostada, completamente inmóvil como si fuera un cadáver.

Los tres se quedaron discutiendo por un momento, dejando de lado a su cuarto integrante, quien yacía sentada en un rincón, tendida contra la pared, mientras todos los demás discutían. Esta no era otra más que la princesa Celestia, quien desde aquel traumático incidente en el que perdió y vio morir a su hermana, se había ausentado, atrapada en sus propios pensamientos, sin reacción alguna.

La princesa se encontraba con una expresión cadavérica, apenas parecía como si respiraba, sus ojos estaban completamente ensombrecidos, mirando en dirección a sus cascos, donde tenía envuelto entre una manta manchada en sangre, una pequeña criatura, completamente inerte, sin vida alguna, el cadáver de su pequeña cría, la cual murió al nacer, en medio del parto. Decir que fue un golpe muy duro seria poco, Celestia aun recordaba todo con detalle, recuerda cómo se sentía, como ella sentía como al salir su pequeña criatura esta se retorcía, aclamando por algo de aire, y para cuando por fin lo sacaron, y por fin cortaron el cordón, la pequeña bebita, ya estaba muerta.

Nada puede ser peor que perder a un ser querido y presenciar como su vida se extingue, pero presenciar la muerte de dos, es más de lo que cualquiera pudiera soportar, ese mismo día, Celestia perdió a su bebe, y a su hermana, de maneras tan crueles, desalmadas y aterradoras, que su mente, su sanidad, se quebró completamente. Dejo de hablar, dejo de prestar atención a su entorno, lo único que ella observaba y no se atrevía a soltar era a la pequeña criatura que nació y murió.

Nada de lo que pasara, parecía exaltar a Celestia, ni los temblores, ni las ráfagas y explosiones que se desempeñaban cerca donde todas se encontraban resguardadas, causaban un efecto en ella, para ella, ya nada tenía significado, ya su vida no valía nada, y en el fondo anhelaba su muerte.

-Celestia- escucha la princesa en su mente pero esta no se exalta ni siquiera un poco.

-princesa Celestia- siguió completamente inmóvil mientras una voz le llamaba seguidamente, tratando de captar su atención. Celestia tardo un rato en reaccionar, levanto levemente sus ojos levemente para observar al grupo que tenía ante ella, todos seguían en lo suyo, discutiendo mientras ella se encontraba en ese rincón, tardo en procesar en que ellos no eran los que la habían llamado, con la mirada siguió levemente la habitación, y no pudo ver nada que fuera de lo común, la voz comenzó a hablarle, pero Celestia prefirió ignorarle, asumiendo que se volvía loca, y ya sin importarle nada regreso a mirar a su bebe muerto.

-si no te levantas, habrás perdido definitivamente- prosiguió la voz, la cual intentaba dar un tono de voz moderado, pero Celestia permanecía completamente inmóvil.

-te necesitan, Celestia, Equestria te necesita, todos te necesitan-

La princesa ensombreció su mirada, y el único movimiento que hizo fue acomodar su agarre contra el cuerpo muerto de su pequeña criatura.

-es una lástima lo que les paso a tu hermana y tu hija, pero si permaneces en ese estado, no podrás salvar a nadie-

-ya lo eh perdido todo….- piensa Celestia ya asumiendo que se estaba volviendo loca.

-no todo, aun te queda alguien, y si no acudes en su ayuda, la perderás-

Celestia queda completamente inexpresiva, al menos por el momento, sin embargo algo en ella comenzaba a despertar y reaccionar lentamente, comenzando a reflexionar en las palabras de quien le susurraba.

- ya no hay nada que pueda hacer, no tengo muchas energías… ni siquiera tengo cascos traseros-

-aún queda algo que puedes hacer, pero todo depende de ti, de que tan comprometida estés con este mundo y de que tanto ames a tus hijos-

-¿Quién eres…? Esto… no es parte de mi imaginación… un juego de mi mente… ¿o sí?-

-aun si soy tu conciencia la que susurra, no importa quien sea, lo que importa, es que dejes de sentir lastima por ti misma y vallas por tu hija-

-¿Qué puedo hacer?-

-eso lo sabrás cuando estés con ella-

-¿Dónde está? ¿dónde está mi hija?- murmura Celestia, y esto llama la atención de Rainbow Dash y Fluttershy, quienes se sorprendieron al ver hablar de nuevo a la princesa, pues creyeron que ya la habían perdido.

-¿princesa?- murmura Fluttershy.

-no podemos irnos…- murmura Celestia mientras lentamente miraba a las chicas, con una expresión conmocionada.

-al menos deberíamos buscar un lugar seguro- suspira Rainbow Dash con resignación, y Fluttershy sonríe ante esto.

-em chicas….- murmura Spike con un tono atemorizado.

-¿Qué pasa Spike?- suspira Rainbow Dash.

Las dos pegasos se dirigen al dragón y se inquietan al verle petrificado, mordiendo sus labios y con los ojos bien abiertos

-hay un lobo gigante fuera de la casa mirando hacia acá….- murmura el joven dragón titilando.


-no volverás a tocarla- murmura Wes con un tono sombrío mientras , retuerce la pata de la yegua, y esta se aleja chillando y tambaleándose, con su pata rota, Wes estuvo a punto de arremeter contra ella, pero esta desaparece entre las sombras, dejándolos a solo ellos dos.

Wes inmediatamente reacciona y regresa hasta Starlight, a quien mira con ojos exaltados, ambos se miraron con sorpresa, cólera y alegría.

-¿Cómo es que regresaste?- murmura Starlight.

-tus latidos… nunca olvidare el sonido de tu corazón…- murmura Wes con un tono inocente, Starlight no evita sonreír y se pasa su único casco delantero por las mejillas para secarse las lágrimas.

-no puede ser… Starlight…. – murmura Wes con un nudo en la garganta, y mientras observaba incrédulo, siente un vuelco en el estómago y un fuerte dolor en su pecho- Tu… Tu casco….-

Starlight extiende lo que vendría siendo un muñón, en donde debería ir su casco derecho, Wes siente como se congela ante esto, Starlight mira inexpresiva el resultado de su anterior encuentro con los lobos, por un momento recordó cuando esa cosa se le abalanzo, atrapo su casco y lentamente lo consumió mientras esta gritaba en agonía.

-parece… parece que mis lágrimas no lo curan todo.… - hace una brebe pausa mientras su mirada se ensombrecía- es momento de que sepa que es lo que sintió Lúthien… - murmura Starlight inexpresiva mientras trataba de ignorar su casco perdido, puesto que aun cuanto esto significara, no era momento de llorar o perder la cabeza por esto, no cuando aún no termina, cuando aún son acechados por tres lobos encarnizados, y ellos, lo tenían todo bien presente, pues ante ellos se encontraban las tres figuras observándoles claramente con cólera y deseos de vengarse.

-creo que los hemos enfurecido- murmura Starlight.

-vete…- murmura Wes.

-¿Qué dices?-

-sin tu casco no podrás pelear… -

-Wes…. Perdí un casco no el cuerno, ni las alas-

-no quiero perderte…- Murmura Wes.

-yo tampoco….- murmura Starlight con una ligera sonrisa.

Los dos miran al frente a quienes les asechaban, Wes se pone de pie y ayuda a Starlight a hacer lo mismo, abrasándola con su ala, ambos miran con seriedad a quienes les esperan.


Tara se encontraba atrapada en una especie de realidad que ella misma no comprendía, con sus cascos adheridos al corazón de cristal, la princesa no podía huir aunque lo intentara, esta trato de luchar contra el corazón, trato de hacer un esfuerzo por poder liberarse, ahora ya ni siquiera intentaba purificarlo, se había rendido, solo quería escapar, quería salvarse, tenía mucho miedo, estaba aterrada, no quería enfrentar esta desgracia ella sola, no podía soportarlo, no quería, estaba asustada, indefensa como una potrilla pequeña.

Se veía a si misma llorando, suplicando por ayuda, mientras lentamente el poder corrupto del corazón comenzaba a avanzar, cubriendo su cuerpo y corrompiéndola.

-por favor… ayúdenme… Starlight…. Para… mamá…. Ayúdenme- suplica Tara mientras se arrodilla, completamente indefensa ante la merced de la magia corrupta.

-Tara….- escucha una voz llamándola, Escucha una vos suave y tranquila, que poco a poco se hacía más presente en ella, resguardándola, y haciéndole sentir por un momento algo de calma pese a toda esta oscuridad.

-¿eres tú?... mami…- murmura Tara con un tono bastante sumiso e inocente, es entonces que esta siente algo entre los cascos, una calidez envolviéndola, y ve como alguien la envuelve en un abraso.

-tranquilízate mi cielo… tranquila, por favor-

-tengo miedo…- murmura Tara con un tono sumiso e inocente.

-yo también, pero no debes tenerlo, esa cosa se alimenta de tu miedo, no debes permitir que eso la fortalezca-

Tara se queda seria y pensativa mientras siente como sus energías se restablecían, esta observa y siente como lentamente la magia corrupta que comenzaba a corromperla empezaba a retraerse lentamente, limitándose únicamente contra el corazón de Cristal.

-es muy fuerte….- murmura Tara con algo de dificultad.

-podemos hacerlo mi vida, juntas- le susurra Celestia al oído.

Tara trata de purificar el corazón de Cristal, pero la magia que lo corrompía seguía igual de fuerte pese a todo esto, sentía como no podía hacer que esta se desvanecía.

-es… es demasiado fuerte….-

El poder oscuro del corazón se rehabilita y arremete fuertemente contra ellas, las princesas se ven en serias dificultades, Celestia se aferra fuertemente a su hija, para hacerle entender que aun esta con ella.

-¡es muy fuerte!- exclama Tara aterrada.

-¡Lo se!-

-¡Mamá... no sé si podamos hacerlo!-

-no... no digas eso mi cielo...-

El poder oscuro de la gema se enciende como una llamarada, y estuvo a punto de obligar a Celestia a soltarse, pero la princesa se aferró fuertemente con sus dos únicos cascos a su hija, dispuesta a no dejarla.

-¡mamá!- exclama Tara, preocupada porque su madre se hubiera lastimado por aquella última arremetida.

-¡estoy bien!-

-mami...- murmura Tara con voz temblorosa, comenzando a sentir bastante miedo de nuevo, y Celestia se percataba de esto.

-Tara… ¡Tara! ¿Recuerdas cuando Luck tenía dos años?-

-¿Qué dices…?-

-Recuerdas cuando, Luck se asustó por los relámpagos y de la nada hizo que todos nosotros apareciéramos en su cama-

-creo que si lo recuerdo pero….-

-¿recuerdas su primer cumpleaños? Cuando de la emoción hizo crecer el pastel y termino enterrando el castillo entero en betún de vainilla-

Por un momento Tara no comprendía cuál era el punto de su madre, pero al pensar en lo que esta le decía no pudo evitar aquella divertida anécdota donde por casi 5 minutos Canterlot entera se convirtió en un pastel de varios sabores, por un momento Tara no evitar esbozar una sonrisa, y soltar una carcajada ante esto-si pero….-

Antes de que pudiera terminar la frase, el corazón de Cristal comenzó a ser envuelto por sus energías, y el aura roja que le cubría comenzó a hacerse más débil.

-¡¿Recuerdas los regalos que él nos hacía en nuestros cumpleaños?!- exclama Celestia.

-¡Sí! ¡Siempre fue muy detallista y tierno! ¡¿Recuerdas cuando Luck aprendió a volar?!-

-claro… claro que lo recuerdo ¿tu recuerdas cuándo tu padre nos llevó al lago?-

- claro que si…. ¿tu Recuerdas cuando papá se enteró que estabas embarazada de Luck?- murmura Tara con un tono serio pero nostálgico.

-nunca lo olvidare, también recuerdo cuando yo me di cuenta de que te tenia dentro de mí, la emoción que sentí en ese momento, y la que sentí cuando supe que tendría a Luck, nada en el mundo me ara olvidarlo, ustedes son lo más preciado para mí.. son mis hijos... mi tesoro, mi familia y nada me ara olvidarlos, o dejar de amarlos- murmura Celestia mientras una lagrima rodaba por su mejilla, y es entonces cuando el corazón, brilla con intensidad, el aura roja que lo corrompía se desvanece y en su lugar una dorada aparece. Tara siente aún más cerca la presencia de su madre, una sensación cálida y suave comienza a hacerse presente en ambas, y la luz de sus corazones comienza manifestarse.

El corazón gira con intensidad sobre su eje, y el imperio entero, retoma su antigua forma, aun con las casas devastadas pero el mal que atravesaba los muros se desvaneció, y el rayo que extendía la oscuridad de la gema se desvanece, y lentamente los cielos se despejan. Tara suelta el corazón y cae rendida ante los cascos de su madre, terminando inconsciente, Celestia la abrasa con fuerza, y la coloca sobre su regazo, y Celestia acaricia con suavidad su melena.

-descansa mi cielo… te lo ganaste- murmura Celestia con un tono suave.

-¡yay! ¡Pudieron purificar el corazón!- se escucha una vos aguda y suave, resaltar por su emoción, mientras volaba emocionada alrededor de Celestia.

-¡Fluttershy! ¡No hagas eso o lastimaras al bebe!- le detiene una pegaso de melena arcoíris.

-oh… lo… lo siento- murmura la pegaso amarilla mientras se detenía, y la pegaso arcoíris le tomaba por los hombros y la regresaba suavemente al suelo -¡pero Rainbow! ¡No lo ves! ¡El corazón ya está purificado!

-si pero… aun no estamos seguros- murmura Celestia mientras abrazaba a su hija con fuerza- solo hicimos la mitad del trabajo, aún tenemos que purificar el corazón…-

La tierra se sacude, Fluttershy por un momento baja sus alas y se cohíbe, mostrándose nuevamente intimidada, volviendo a ser cubierta por las alas de Rainbow Dash.

-¿y cómo se supone que aremos eso?- pregunta Spike.

-no lo sé…. Yo no puedo usarlo…. Solo… solo los ponis de cristal, o la princesa protectora del corazón pueden hacerlo- murmura Celestia.


Tras ser purificado el corazón de Cristal, el imperio de cristal deja atrás su estado dominado por las tinieblas, las nubes de tormenta se detienen pero no se disipan, aun ensombreciendo la tierra. Starlight se percata de como el imperio de Cristal deja atrás el color rojo y retoma su color, pero tras no ver que el corazón se active siente inquietud, pero no se dispuso a ir inmediatamente puesto a que temía que llevaría a los lobos directo contra Tara, y aunque le preocupaba enormemente el estado de su amiga, aunque quisiera no podría regresar, pues estaba en medio de un combate, desarrollándose no muy lejos del castillo.

Starlight y Wes arremeten juntos contra los tres lobos, lado a lado, los dos príncipes arremetieron contra los lobos carnosos, las criaturas azotan con fuerza, trataron de derribarlos, Starlight disparaba potentes hechizos contra las bestias logrando repelerlas y hacerlas retroceder, mientras Wes correspondía con su fuerza y algunos hechizos.

Los tres lobos los rodearon, los acorralaron y atacaron simultáneamente, Wes al ver que no podía pelear con todos si los rodeaban el príncipe dio un salto con su puño al aire y arremetió con fuerza con un potente golpe contra el suelo, provocando una poderosa explosión que abrió la tierra y desestabilizo a los lobos. Rápidamente Wes tomo a Starlight por la cintura y se elevaron en lo alto mientras Starlight les disparaba directamente. Los lobos cada vez más se enfurecían, y arremetieron con sus garras, Wes se puso de espaldas recibiendo los zarpazos y protegiendo a Starlight, Wes cae tras ser envestido por un potente rayo que le da directo en la espalda y estuvo a punto de atravesarlo de lado a lado, solo que antes de que esto pasara, Wes suelta y empuja a Starlight para que esta no fuera también afectada, y ambos se estrellan con fuerza contra las rocas.

Starlight, quien era la que poseía menores heridas rápidamente se reincorporo, y al ver a los lobos a punto de saltar contra ellos, la princesa hizo encender su cuerno y expulso un escudo que repelió a los lobos por el momento, sin embargo, las criaturas ya enfurecidas y dispuestas a terminar con esto exhalan la niebla roja contra el escudo de Starlight y esta no evita ser tocada por la misma, sintiendo como sus poderes disminuían rápidamente y uno de los lobos logra encestarse un zarpazo a lo largo del rostro de Starlight, desgarrándole la cara, y derribándola.

-¡Starlight!-

Wes se reincorpora y rápidamente arremete contra los lobos, los tres se separan y dos de ellos clavan sus garras contra Wes, el príncipe trato de usar sus puños para derribarlos, pero una de las criaturas era mucho más fuerte que el príncipe del imperio. Wes se arrodilla contra el suelo, tratando de quitarse de encima a las criaturas.

Tras avanzar el combate al final solo dos de las bestias eran las que atacaban a Wes, pues uno de los lobos, pareció estar algo distante, mostrándose muy serio, solamente contempla como sus hermanos flagelaban al príncipe.

Uno de los hermanos estaba a punto de ir tras Starlight, pero en un veloz movimiento, Wes se suelta y se interpone ante el lobo, logrando recibirlo y de un golpe alejarlo de Starlight, la misma intento ir tras Wes para ayudarle, pero Wes la empuja apropósito, y luego arremete contra los otros dos lobos para tratar de alejarlos de ella.

Los dos lobos que atacaban a Wes eran obligados por este último a apartarse de Starlight, pero la tercera loba, aun se encontraba hay, parada y observando todo, estando cerca de donde se encuentra Starlight, y aunque Wes trato de hacer que esta también se apartara de Starlight, los otros dos lobos lo tenían muy ocupado, siendo que apenas podría entretener a estos dos. No importaba que tan enfurecido este Wes, o que tanto amor sintiera por Starlight, no eran suficiente como para obtener la fuerza como para acabar con cada uno de sus adversarios de un solo golpe, caso contrario con la loba más grande quien ahora solo jugaba con Wes, pero cuando esta quería podía dejarlo a raya con un solo pisotón.

Starlight se arrastra entre las rocas, con su casco lastimado por la caída, y al no saber cómo ponerse de pie apresuradamente con solo tres cascos, esta solo puede observar lo que estaba pasando, se sentía tan inútil, no imaginaba como el simple hecho de no tener un casco pudiera traerle tantos problemas, ella podía recordar muy bien como Lúthien podía hasta correr a tres patas entonces ¿Cómo era que ella no podía hacerlo? ¿Cuál era su secreto? Se preguntaba ella, esta observa impotente a Wes luchar, trata de encender su cuerno, pero en eso, una bocanada de niebla roja la envuelve, voltea a su lado y observa a la tercera loba, quien ahora estaba muy cerca de ella, observándole con seriedad.

-¡si vas a matarme hazlo de una vez, perra!- exclama Starlight colérica.

La loba le observa inexpresiva, y Starlight hace lo mismo y no tarda en imaginar de quien se trataba, la misma desde que comenzó el ataque, se había mantenido a determinada distancia, solo atacando ocasionalmente, para colaborar con sus hermanos, sin embargo, mientras más pasaba el tiempo, mas era claro para Starlight que ella perdía el deseo de seguir peleando, y hasta cierto punto sentía como a ella no le satisfacía pelear contra Wes.

-¡que pasa! ¡Por que no haces nada!- exclama Starlight.

-¿Qué es lo que él siente por ti?-

-¿eh?-

-¡¿Por qué el siente algo por ti?!-

-¡No lo sé! ¡Yo tampoco lo sé! ¡Solo sé que yo lo amo y el a mí!-

La loba toma a Starlight por el cuello, y comienza a asfixiarla, mirándola con sus ojos penetrantes.

-¡¿Por qué?!- exclama Ain con cólera mientras ahorcaba a Starlight.

En eso surge un resplandor, y la loba extiende su casco y detiene con facilidad un potente rayo, el cual era disparado por Wes desde tan lejos.

-¡aléjate de ella!- exclama Wes colérico, pero antes de que se dispusiera a ir tras ellas, la loba mas grande se aferra a Wes y lo obliga a tirarse al suelo, Wes se enfurece y expulsa de su cuerpo un poderoso torbellino de energía el cual repele momentáneamente a los dos lobos. Tras ver su oportunidad Wes corre contra Starlight, pero no tarda en ser alcanzado por la otra loba quien de una sola patada lo devuelve contra el lado contrario.

-Wes…- murmura Starlight con dificultad mientras trataba de respirar entre su presión.

Ain suelta un bufido y decide soltar a Starlight, quien cae contra el suelo tosiendo con fuerza.

Starlight coloca su casco contra su cuello para poder regular su respiración, y luego lo pasa contra su mejilla que aún estaba sangrando, y mira colérica a aquella loba que solo veía como Wes peleaba. Wes trata de arremeter contra los lobos, pero la más grande lo patea con fuerza contra las rodillas, tronando sus huesos, y provocando su caída, trato de encestar algún golpe, usar su magia, pero todo ataque que intentara dar, era bloqueado o detenido por la loba más grande mientras el otro se disponía a devorar sus entrañas, con Wes aún con vida, ni siquiera su regeneración acelerada era suficiente como para soportar el intenso dolor y tortura que esto le provocaba.

-¡¿Por qué no haces nada?!- reclama Starlight con un tono suplicante.

-¿Por qué no haces nada?- repite la loba con inexpresividad- yo lo quería… y esperaba que el también me quisiera… luego apareces tú y lo arruinas todo-

-¡tú lo estabas controlando…!-

La loba le devuelve una mirada penetrante y amenazante a Starlight.

-matarte sería tan fácil- murmura Ain con inexpresividad mientras extiende su casco y lo convierte en una larga garra de hueso.

-hazlo entonces-

Ain baja su casco y regresa a la normalidad, la loba roja se mostraba muy inexpresiva y pensativa.

-si no me vas a matar… ¡¿Qué es lo que esperas?! – Exclama Starlight colérica- ¡si tanto lo quieres por que no evitas que tus amigos le hagan eso! ¡Disfrutas verlo sufrir!

-son mis hermanos, yo no puedo ganarles, y francamente, no quiero pelear contra ellos-

-¡si tú lo amas porque dejas que le hagan esto!- exclama Starlight colérica.

-si tú lo amas ¿Por qué dejas que el té proteja de todo?- responde la otra criatura por medio de su mente, luego de eso, con pocos ánimos, ya rendida, se da la media vuelta y se retira, al ver que solo se requerían de dos de los suyos para mantener a raya a Starlight y Wes.

La princesa siente un vuelco al escuchar esas palabras, y en un tono retador y severo, esta se levanta en sus tres cascos a cómo puede. Starlight aún no podía usar su magia por haber sido envuelta hace poco por la niebla roja, pero esta trata de correr hasta los que estaban lastimando a su Wes, al tener solo tres patas, no tarda en tropezar y estuvo a punto de caer de cara, de no ser por sus alas las cuales extendió y voló tan rápido como pudo para arremeter contra las bestias que tenían a Wes contra el suelo. La princesa clava su cuerno contra la espalda de una de las bestias obligándole a alejarse de Wes.

-¡Starlight! ¡Que estás haciendo!-

Starlight vuela a los alrededores, esta no podía usar aun su magia, por lo que trata de engañar y distraer a las bestias, funciono con una de ellas, logro hacer que se alejara de Wes, esta le siguió, y trato de usar su entorno a su favor, para detenerlo, esta trata de levantar uno de los escombros y arrojárselo al lobo, este arremete contra ella, Starlight apenas logra eludirlo volando.

-¡Starlight! ¡Starlight!- grita Wes desesperado mientras desde su sitio veía como aquel lobo solo jugaba al gato y el ratón con ella. Trato de ir tras ellos, pero la loba mayor sostenía a Wes con fuerza y lo tenía bien sujeto.

-tú no te vas- le dice la loba en la mente de Wes. El príncipe se enfurece y se dispone a golpear directamente a la bestia que le sostenía, esta pudo parar el primer golpe, el cual sonó en seco contra la pata de la criatura, pero no conto con que Wes soltara un segundo, el cual le dio de lleno contra el rostro, la criatura soltó a Wes momentáneamente, el príncipe sabiendo que esta iria tras el en cuanto lo intentara, se dispuso a tratar de noquear a la bestia. Rápidamente brinco contra ella y trato de fulminarla con sus cascos, la criatura recibió un par de golpes en el rostro y el estómago antes de que Wes la estrellara contra las rocas.

La criatura no tardo en levantarse, y Wes dio un salto contra ella, con sus cascos al aire, pero la bestia lo tomo por los cascos y lo apreso con fuerza, Wes trato de darle algunas patadas contra las costillas y el estómago, pero la bestia le dio un fuerte cabezazo, el cual termino aturdiéndolo. La bestia suelta a Wes dejando que este se tambalee un rato, antes de darle una potente patada en el estómago la cual termino por fulminarlo.

-eres fuerte, lo admito- le dice la loba con un tono sereno, en la mente de Wes mientras se acerca lentamente al príncipe rendido.

-¡Nooo, Wes!- exclama Starlight mientras aún se encontraba en la huida, distrayéndose solo un segundo, lo suficiente como para que el lobo se le abalanzara y la aplastara con su peso.

Wes se quedó tirado en el suelo, mientras aun trataba de levantarse, pero sus cascos le temblaban, y callo ante el suelo. La criatura se acerca a Wes, y con su pata delantera piza la cabeza del joven príncipe.

-NADIE ES MÁS FUERTE QUE YO- exclama la loba mientras le mostraba a Wes los colmillos.

-en eso me temo que te equivocas- escucha una vos seca e inexpresiva, casi como si fuera de alguien aburrido.

En eso antes de que pudiera reaccionar, la criatura recibe un fuerte y potente golpe por un ente que apareció de entre las sombras. Y ante ellos aparece una loba color gris, de lomo morado oscuro, sus ojos eran pálidos e inexpresivos, ni siquiera mostraba los colmillos para expresar alguna emoción.

-ciento la tardanza pero "ella me dijo que no interfiriera aun"- le comunica la loba a Wes quien estaba muy debilitado, pero el proceso de regeneración ya estaba comenzando.

-¡¿Quién eres tú?!- exclama la loba roja colérica.

La loba no responde y simplemente observa inexpresiva a su contrincante.

-¿no vas a responder? Bien- murmura la loba roja mientras desaparecía entre las sombras, y luego reaparecía delante de la loba gris, arremetiendo fieramente contra ella, pero cuando la tenía en el aire, la loba gris, con total aburrimiento, levanta su pata delantera, y con un simple toque en la cara de la loba roja le da un potente golpe a la misma que le repele. La loba roja se estrella con fuerza dejando tras de sí un cráter, mientras que la loba gris simplemente aterriza con total calma.

La loba roja se reincorpora de inmediato, observando colérica a la gris. Esta también le observa, pero en ningún momento cambia su expresión, y a lo sumo, llego a parpadear un par de veces.

-¡te arrancare la piel de un tajo y se la entregare a mi amo!-

La loba gris únicamente responde parpadeando con la misma expresión ausente y aburrida. La loba arremete contra la gris, esta simplemente desaparece entre las sombras y aparece tras la misma, la roja se exalta pero de inmediato intenta atacar, pero tan pronto esta intentaba darle un golpe, la gris desaparecía y reaparecía, en la misma postura, como si se tele trasportara.

Wes quien ya se había recuperado, pero aún estaba cansado, mira extrañado el combate.

-¿Qué estas esperando?-

-¿eh?- murmura Wes confuso al oír la vos de esa loba en su mente.

-ve por Starlight y vallan al corazón-


Ante Carnage se encontraba Shining, Blu y Ara, ambos responsables de este ataque, quienes disparaban a su máximo poder el campo de energía, Carnage sintió como su cuerpo se paralizaba, el dolor era muy desgarrador, pero la criatura no emitió ningún grito de dolor, ni siquiera un simple gemido, sus músculos ardían como si fueran a estallar, no podía moverlos, pero ni siquiera todo esto era suficiente para provocar un verdadero daño contra Carnage, aun si los tres lobos atacaban todos simultáneamente, Carnage solamente se enfurecía ante esto.

-ya es suficiente- murmura Carnage con seriedad- ¡LÁRGUENSE MALDITOS PERROS!- exclama Carnage con severidad mientras la gema en su cuello brillaba intensamente y expulsaba una potente y sin precedentes onda expansiva que fulmina el ampo eléctrico y manda a volar los lobos con fuerza. Carnage es liberado del campo electromagnético, pero las secuelas del efecto del mismo se hacen presentes en sus músculos los cuales estaban completamente paralizados. De entre las sombras aparecen Bast y Roz quienes rápidamente arremeten contra Carnage, combinando una serie de ataques que consistían en clavarles lanzas, dispararles rayos y golpearlo fuertemente contra el rostro con sus cascos.

Carnage recibía cada golpe consecutivo, logrando muy poco para poder defenderse, sus cascos no le respondían como debía, no podía invocar una garra de hueso y apenas podía mantenerse en pie en sus cuatro cascos, en eso a los Wampira se les unen un pequeño y muy reducido grupo de Grifos quienes bajaron en picada y atacaron a Carnage con sus lanzas para atravesarlo. Carnage pese a todo el daño que recibía solamente se estaba enfureciendo cada vez más y más.

-¡si creen que esto será suficiente para acabar con migo están muy equivocados!- exclama Carnage colérico mientras su cuerno comenzaba a brillar intensamente y dispara poderosos rayos sin control en todas direcciones con el fin de fulminar a sus atacantes, dado a la parálisis de su cuerpo, no podía maniobrar con facilidad, y le costaba girar para poder cambiar de dirección el rayo de energía, el cual terminaba destruyendo todos los alrededores. Los grifos y los Wampira se dispersan rápidamente a los alrededores, alejándose del ataque de Carnage, el mismo enfurecido, dispara una poderosa onda de energía, mientras sus cuernos y la gema se iluminaban intensamente, la criatura expulso a su alrededor un potente torbellino de energía el cual estaba a punto de hacer cenizas a todos los presentes, pero aquí es cuando aparece Twilight y Discord quienes rápidamente crean un potente escudo que contiene a Carnage.

Carnage aún no podía moverse, su cuerpo estaba marcadamente paralizado por el último ataque de los lobos, pero confiaba en que el poder de la gema sería suficiente para terminar con todos los presentes, aumento el poder, la gema expulso un gran torbellino que estuvo a punto de hacer que ni el poder combinado de Twilight y Discord pudiera resistirlos, pero en eso aparece Lúthien quien se une en el mantenimiento del escudo y con su fuerza combinada provoca que el mismo sea tan poderoso y potente que logra contener todo el poder destructivo que Carnage podía permitirse.

-¡es demasiado fuerte!- exclama Twilight mientras cierra sus ojos para mantener el escudo.

-¡no dejare que ese maldito se nos escape esta vez!- exclama Discord colérico.

-no podrá mantenerlo mucho tiempo, de lo contrario el mismo se destruirá en su propio poder- dice Lúthien con confianza.

Carnage en el interior del torbellino comenzaba a sentir como su cuello comenzaba a quemarse por la presión de la misma gema, y toda la energía que este mismo expulsaba comenzaba a lastimar su cuerpo, no tenía opción, debía desistir y retirarse, al menos lo suficiente para rehabilitarse, solo requería de unos minutos para lograrlo, ya sentía como sus cascos comenzaban a recuperarse, ahora podría huir, solo requería de una distracción.

Carnage provoca que el remolino estalle, y logra crear una cortina de humo para poder escabullirse, la explosión fue tan intensa que Twilight y Lúthien tuvieron que quedarse para evitar que la explosión se saliera de control y matara a todos los demás. Carnage logro alejarse, pero antes de que pudiera esconderse, un colosal e inmenso rayo eléctrico le es disparado con prepotencia, Carnage cae de rodillas, cuando en eso aparece Discord ante él.

-¿A dónde crees que vas?- murmura el draconequus con severidad.

-no lo sé- murmura Carnage- quizás a tu funeral-

Carnage expulsa un colosal rayo el cual Discord se ve obligado a detener, el rayo era tan potente, que el draconequus se vio en dificultades al detenerlo con sus poderes quedando ambos en una especie de bucle de energía del que ninguno podía disminuir siquiera un poco su poder de lo contrario se vería arrasados por el poder del otro.

Discord observa a Carnage luchando por mantener el rayo a su nivel tal y como pasa con el mismo, el draconequus pese a estar en dificultades, comienza a pensar en su familia, en todo lo que este maldito le había obligado pasar, en todo lo que había perdido por su culpa, y fue gracias a esto, al amor por su familia y el cólera que sentía que logro un equilibrio con el que pudo mantener su ataque sin perder el control y arremeter contra Carnage. Ambas energías explotan ante Carnage, la criatura sale volando en los aires, pero Discord no dejaría que se perdiera al terminar en el suelo por lo que rápidamente este apareció ante él y arremetió contra el mismo por la espalda. Para luego tomarlo por el rostro y arrastrarlo contra las rocas, con fuerza.

Carnage enfurecido se cubre en energía y logra librarse de Discord para luego levantarse y enfocar su mirada contra los demás, quienes ahora que habían detenido la explosión que Carnage había provocado, las princesas también venían por él, encendiendo sus cuernos con intensidad arremetieron juntas contra Carnage. El cuerpo de la criatura yacía gravemente dañado, y aun con su regeneración acelerada no era suficiente para soportar todos los ataques que recibía simultáneamente de la mano de todos sus atacantes.

La criatura de cuernos se estrelló con fuerza contra un barranco, su cuerpo estaba completamente desgastado, con los huesos expuestos, y la carne quemada, se puso de rodillas, sin poder mirar a sus atacantes que le rodeaban por todas direcciones.

-¡es tu fin desgraciado!- exclama el draconequus colérico.

-eso lo veremos...- murmura Carnage con un tono inexpresivo.

Estas palabras enfurecieron al draconequus, y de un momento a otro Discord se vuelve gigante, tan grande y colosal como una montaña. Carnage se vio envuelto en la sombra del gigante, mientras este estuvo a punto de aplastar a Carnage con su puño cargado en energía, pero Carnage logra detener el puño del colosal draconequus, mientras este se esforzaba por aplastarlo, Twilight, Lúthien y todos los seres capases de usar magia disparan sus rayos directo contra el costado y la espalda de Carnage, quien luchaba por impedir que Discord lo pisara como una cucaracha.

-¡YA ES SUFICIENTE! ¡ESTOY HARTO DE ESTO!- exclama Carnage completamente colérico mientras la gema brillaba con intensidad, Twilight al notar el brillo de la gema rápidamente enfoco su rayo contra esta antes de que disparara un ataque, pero la gema se cubrió en un escudo de energía que hizo revotar el disparo de la princesa lavanda, y permitió que la gema lanzara su ataque. Un potente brillo rojo se hizo presente, y un fuerte estremecer cubrió a todos los presentes, paralizándolos completamente en el acto, como si el tiempo se hubiera detenido.

Carnage se tambalea al principio, mientras su cuerpo se regeneraba a sí mismo, este observa a sus atacantes con repudio mientras de su espalda brotaban dos largas y amplias alas de murciélago con las cuales este emprende su vuelo, colocándose por encima de todos los presentes.

-¡es hora de darle fin a este juego!- exclama Carnage mientras crea a su alrededor una serie de esferas rojas con núcleo oscuro las cuales al principio aparecen dispersas a los alrededores de todos. Twilight al reconocer el ataque trata de librarse desesperadamente de la parálisis impuesta por Carnage, igualmente Discord y los demás, trataron de librarse cuanto antes, pero sus cuerpos estaba completamente paralizados y no podían hacer nada por soltarse.

Las esferas de Carnage incrementan sus tamaño, pero permanecen en los aires, pues Carnage no tenía pensado aplicar el ataque del bombardeo, sino algo mucho más potente y que sin duda terminaría no solo con todos los presentes, sino también con todo lo que existiera a miles de kilómetros a la redonda. Las esferas que se encontraban flotando a los alrededores cresen de tamaño para luego, tras que Carnage extendiera su casco e hiciera un leve movimiento, todas las esferas se retraen como si fueran sombras, y lentamente todas las sombras se juntan en un solo punto y se fusionan formando una colosal.

Carnage eleva su casco y la colosal esfera de energía oscura se eleva por encima de él.

-fue divertido mientras duro, pero tengo que decirles adiós- dice Carnage con su tono infantil, mientras sus sonrisa se ampliaba totalmente y estando a punto de arrojar la esfera de energía contra todos los presentes.

Todos cierran sus ojos, creyendo que este será su final, cuando de repente, la esfera que yacía sobre de ellos, eclipsa todo, sumiéndolos en una prepotente sombra impuesta. La muerte ya se sentía cerca, pero antes de que Carnage pudiera lanzar la esfera, surge un destello blanco y Celestial.

Carnage pierde el aliento al sentir como su pecho era atravesado por algo muy agudo, la criadora dejo de hacer brillar sus cuernos y la parálisis que apresaba a todos desaparece, liberándolos finalmente. Todos miran con intriga y sorpresa al ver quién era el que había detenido a Carnage, y muchos no pudieron creerlo al principio, al ver que a quien había apuñalado a Carnage con una daga en el pecho no era ningún otro que el señor de los grifos Crown Wings.

El grifo sostenía firmemente aquella daga blanca, y la retorcía en el pecho de Carnage mientras la criatura soltaba un gemido de ahogamiento. La punta de la daga blanca atraviesa la espalda de Carnage y reluce con prepotencia.

-¡muere maldito demonio!- exclama el señor de los grifos con severidad mientras atravesaba a Carnage, la criatura dejo de luchar y dejo caer sus cascos, mientras este aún seguía gimiendo y soltando un suspiro, la daga quemaba su carne al contacto, despidiendo humo. El rey grifo atraviesa completamente a Carnage en el pecho y la daga lo termina de atravesar. Carnage suelta un potente y agónico grito de dolor que estremece los oídos de todos los presentes, quienes se ven forzados a tapárselos.

El grifo saca la daga del pecho de Carnage, y se sorprende al ver a Carnage aún con vida, agonizando, pero aún con vida pese a supuestamente haberlo atravesado en el corazón. El grifo al entender esto, no pierde más el tiempo y vuelve a arremeter contra Carnage esta vez dispuesto a clavarle la daga contra el cerebro, pero antes de que la daga pudiera tocar la superficie del rostro carnoso de Carnage, este de un movimiento rápido, atrapa el casco del grifo.

-eso… dolió… como nada más en el mundo…. buen intento…- murmura Carnage con un tono de voz apagado y agónico- sin duda me habrías matado, si tan solo tuviera un corazón-

-¡suéltame maldita cosa!- reclama el señor grifo con severidad.

-claro... pero primero-

Carnage presiona la garra del grifo y se la rompe de un movimiento, partiéndolo en dos y exponiendo el hueso desde la carne, obligándole a soltar la daga, cayendo esta y perdiéndose en las profundidades de la tierra. Las tropas del rey estuvieron a punto ir en la ayuda de su rey, junto a las princesas y Discord, pero antes de que pudieran hacer algo, la esfera que aún estaba flotando por encima de Carnage comienza a reaccionar, y provoca una poderosa onda de choque que los repele a todos.

-¿te duele?- murmura Carnage con un tono inocente e infantil, mientras retorcía apropósito la garra rota del grifo- dime cuanto-

El rey grifo suelta un fuerte y desgarrador grito mientras Carnage lo tomaba por la otra garra y de igual manera se la rompía dejando al aire los huesos, el grito del rey fue desgarrador y desesperante, nadie podía ir en su ayuda por la presencia de aquella esfera que repelía a quien intentara acercarse.

-¿porque tú no resultaste afectado por mi hechizo de parálisis?- murmura Carnage mientras acaricia el plumaje del rey.

-vete al diablo... maldita cosa- murmura el rey mientras trataba de soltarse de las garras de Carnage- en una vida o en la otra, no importa si alguien más termina mi trabajo, te veré caer, te seguiré y me asegurare que termines en el infierno- murmura el rey colérico.

Carnage sonríe simplemente y mira al grifo con seriedad, en eso, a Carnage le llama la atención la corona que este tenía puesta, Carnage extiende una garra y con esta raya la superficie de la corona, dejando a relucir algo blanco.

-oh, eso lo explica- sonríe Carnage maliciosamente mientras le quitaba la corona y la dejaba caer en el abismo- explica muchas cosas realmente-

-¡Suéltalo!- reclama Lúthien.

- sus deseos son ordenes- sonríe Carnage mientras apresaba al rey grifo con uno de sus cascos mientras con el otro Carnage permanecía sosteniendo su herida que aun despedía humo, y aunque este no lo quisiera aparentar, le dolía más que cualquier otra cosa en el mundo.

Carnage suelta al rey grifo dejándolo a su suerte, el rey apenas podía mantenerse en vuelo, dado al intenso dolor y toda la sangre que estaba perdiendo por sus heridas, rápidamente sus tropas vuelan en dirección contra él, pero los vientos generados por la esfera les impedían acercarse demasiado.

-¡ahora! ¡En que nos quedamos!- exclama Carnage mientras se elevaba por encima de todos ellos, y por encima de la colosal esfera que aún se encontraba flotando por encima de ellos- creo que ya recordé… su extinción.

Carnage extiende su garra y hace que la colosal esfera de energía finalmente fuera contra ellos. Los grifos trataron de ir tras su rey herido, pero las ráfagas de viento que la esfera expulsaba al caer les repelían y alejaban, Discord y Twilight trataron de detener la colosal esfera de energía pero nada de lo que ellos trataran era suficiente como para poder frenarla siquiera. La fuerza de la esfera repelía a todos sin excepción.

El cielo se estremeció, la tierra se abrió, y las montañas cercanas se desmoronaron ante el avanzar de la esfera, las nubes de tormenta se apartaron y dejaron ver por encima de la esfera del apocalipsis el cielo estrellado mientras esta se acercaba más y más. la luz escarlata de eclipso completamente a todos los presentes, quienes miraban impotentes como se acercaba a ellos.

-¡tenemos que huir!- exclama Bast.

-¡no hay a donde ir, esa cosa nos destruirá a todos si la dejamos tocar el suelo!- exclama Twilight.

Lúthien observo desde su sitio como el rey grifo estaba atrapado y muy cerca del mismo infierno, rápidamente esta desenvaino su espada, abrió sus alas y las agito tan rápido como se le permitía, con su espada al frente, deteniendo y protegiéndola de la atmosfera sobrecargada, pudo avanzar más que la mayoría, generando esta un corte del viento que le permitía abrirse paso entre los destellos y choques de energía, la princesa trato de ir directo contra la esfera de energía y contra Crown quien estaba demasiado cerca de la misma esfera.

-¡NOOOO LÚTHIEN!- Twilight grito con fuerza el nombre de su hija, pero ella no podía hacer nada para poder pararla. La princesa voló rápidamente contra la esfera, primero tratando de llegar hasta él rey de los grifos quien se encontraba peligrosamente cerca de la esfera. Esta misma comenzó a despedir poderosas ondas expansivas que impidieron que Lúthien pudiera llegar hasta el, pero le faltaba demasiado poco, por lo que no se rendiría e iría tras el cuanto antes.

-¡tome mi casco!- exclama Lúthien desesperada mientras intenta alcanzar al rey, este miro a la princesa con una expresión incrédula.

Todo parecía en cámara lenta, el rey grifo miro a Lúthien directamente a los ojos, sus heridas eran predominantes, y apenas podía mantenerse a sí mismo. El resplandor de la esfera llego a eclipsar la silueta del grifo momentos antes de que Lúthien pudiera llegar a él, comenzando a envolverlo en su energía. El rey de los grifos cierra los ojos con resignación, mientras este ahogaba todo posible anhelo de gritar o estremecerse, casi como si ya hubiera aceptado su destino.

-Lúthien... lo siento…- fueron las últimas palabras del grifo mientras su cuerpo se volvía en cenizas, para Lúthien este proceso fue lento, como si el tiempo se hubiera detenido, la princesa presencio como el cuerpo del señor grifo lentamente se tornaba negro y luego se deshacía entre la luz de la esfera, convirtiéndose en polvo.

-¡Nooooooo!- grita Lúthien colérica, pero era demasiado tarde, pues quien alguna vez fue el señor de los grifos, había dejado de existir para siempre, con su cuerpo ahora vuelto cenizas.

La esfera avanzaba directamente hacia ella, y estuvo a punto de fulminarla a ella también, pero en eso la princesa toma su espada y la coloca al frente suyo. Rápidamente esta la extiende y arremete contra la esfera como si intentara partirla en dos, la hoja de la espada impacta contra la esfera, y esta al entrar en contacto con la esfera, se produce una reacción en cadena, la esfera estalla con potencia delante de Lúthien, pero la explosión en lugar de ser hacia afuera y fulminar todo lo que se encontraba a su alrededor, estalla hacia adentro, siendo absorbida por la hoja de la espada, sin embargo, Lúthien no saldría tan bien librada de esto, pues al estar demasiado cerca de la explosión, esta comenzó a sufrir todo el impacto del frente y directamente, obligada a permanecer en su sitio, Lúthien permaneció firme, sosteniendo su espada al frente mientras esta se encargaba de absorber todo el ataque, el vestido que le había devuelto su vitalidad y hasta cierto punto le protegía de las adversidades del combate, comenzaba a desintegrarse en su cuerpo, desapareciendo el hechizo que le rehabilitaba su figura y regresando a la forma decadente y demacrada que poseía realmente.

Twilight trato de llegar a su hija, pero la presión de la explosión era tal que pese a no fulminar los alrededores, provocaba una colosal y devastadora fuerza que repelía y barría con todo, impidiendo que incluso discos pudiera llegar a la princesa. Twilight se vio arremetida por una colosal onda de choque, que no hacía más que alejarla más y más de su hija volviéndola un punto lejano que comenzaba a perderse entre la estela de luz escarlata de la esfera explotando. Twilight trato de retar al destino, trato de atravesar aquella onda de choque que le impedía llegar a su hija, uso todos los poderes que le restaban, pero no importaba cuanto lo intentara solo se alejaba más y más de ella. Finalmente una aun mayor y poderosa onda de choque la golpea con tal fuerza, que la princesa no logra siquiera frenarse y es arrastrada junto a todos los demás, dejando atrás a su hija por las adversidades que ella no podría controlar.

-¡NOOOOOOO LÚTHIEN! ¡AHHHHHH!- Grita Twilight desesperadamente mientras ante sus ojos su hija desaparecía completamente, y ella, sin poder mantenerse adelante, es arrojada, junto a todos los demás, lejos del epicentro.


Wes rápidamente arremete contra el lobo que tenía apresada a Starlight, la empuja tan fuerte como puede, y toma a su amada para disponerse a correr cuanto antes. El lobo enfurecido se levanta en sus cuatro cascos y corre apresuradamente contra ellos, Wes era muy rápido pero aparentemente el lobo lo era más, al ver que no podían perderlo, Wes trato de envestirlo, pero el lobo lo evadió fácilmente. Wes aún no se encontraba completamente recuperado, estaba cansado, y no podría tener una pelea el solo contra este lobo que según parecía, aún estaba al 100%.

Starlight se encontraba reposando en sus cascos, aparentemente inconsciente tras tanto castigo. Wes trato de repeler al lobo con una honda de choque, trato de derribarlo con un potente rayo, pero esa bestia seguía siguiéndoles. Podría pelear, pero no con Starlight y si la dejaba a su suerte, seguramente el lobo lo eludiría solo para ir contra ella, no podía perderla ahora que la tenía, o ese lobo le aria algo terrible en la primera oportunidad.

Wes se detuvo en el aire, y espero a que el lobo les alcanzaran, preparo sus patas traseras, y trato de darle una potente patada, tan fuerte que esperaba lo partiera en dos. Soltó la patada cuando el lobo les alcanzo, pero el lobo fácilmente lo eludió, para ser el quien fuera el que terminara golpeando a Wes con sus garras ahora convertidas en largas cuchillas, el golpe pareció inminente, Wes perdió estabilidad al dar la patada, y no podría evadirlo a tiempo. Es entonces que un potente rayo celeste es disparado y atraviesa de lado a lado a la bestia.

Wes quien perdió el equilibrio, se estrella de espaldas, a la par que la bestia también cae por el potente golpe que recibió.

Wes mira incrédulo, como la bestia al principio no reaccionaba, él no había sido quien disparo, en eso mira a quien tenía abrasada entre sus cascos, y sonríe al ver a Starlight devuelta con él. Una fuerte ventisca comenzó a azotar con fuerza y a sacudir las melenas de ambos, quienes se miraban afectivamente, con Wes tirado en el suelo y con Starlight sobre de él.

-Wes…- murmura la princesa sonrojada mientras frota su rostro contra el pecho de Wes.

-Starlight…- murmura el otro mientras acaricia su melena.

Los dos sonríen afectivamente, pero no hubo tiempo de decirse nada más, pues el lobo, se levantó, muy molesto y enfurecido, aun con el hoyo en el pecho, pero lentamente el mismo se hacía más y más pequeño. Este caminaba cojeando y tambaleándose hasta ellos, pero sabían que dentro de poco se recuperaría totalmente.

En eso la fuerte ventisca que les azotaba aumenta y golpea con fuerza, el cielo se estremece por encima de ellos, y rocas de todos los tamaños comenzaron a levitar y a salir volando en dirección contra el cielo. Wes y Starlight se abrazan con fuerza, mientras la fuerte ventisca los azotaba. Entrecerrando los ojos, los dos observan al frente, por encima de ellos, y por un momento pierden el aliento al ver ante ellos un colosal hoyo negro, era el mismo que Tara había creado, y al no ser cerrado, había alcanzado proporciones titánicas.

-¡se va a tragar el imperio entero!- exclama Starlight, quien presencia aterrada como una roca de gran tamaño y un árbol arrancado de raíz entraban en su interior.

Wes mira en dirección al castillo, y divisa el corazón de cristal a lo lejos.

Rápidamente Wes, Starlight e incluso el lobo que les perseguía corrieron apresuradamente contra el salón del corazón de cristal. Rápidamente las ventiscas y la atracción del hoyo negro se volvió más fuerte, provocando que el suelo destrozado por debajo de ellos se levantara, y grandes trozos de escombros volaran hasta el centro del hoyo negro

Wes se aferró fuertemente a Starlight, y corrió con ella a cuestas. Starlight sentía como la fuerza de atracción del hoyo negro los jalaba, sentía como se resbalaba de Wes.

-¡Wes! ¡Nos está alcanzando!-

-¡sujétate!- exclama Wes.

-¡es más fácil decirlo que hacerlo! ¡Solo tengo tres cascos!-

Se escucha un estremecedor, agudo y desgarrador aullido, Wes no volteo, pero Starlight presencio aterrada como el lobo que iba tras ellos salía volando y directo contra el hoyo negro.

Las ventiscas aumentan y arrasan con ellos momentos antes de llegar al salón, Wes se tira al suelo con Starlight y se sujeta con fuerza contra las rocas que aún se mantenían por debajo, pero la fuerza de tención es mayor y ellos se ven arrastrados, Wes trata de escabullirse, pero unas rocas colosales estuvieron a punto de arremeter contra ellos, Starlight inmediatamente crea un escudo que repelen las rocas pero dificultan que Wes avance, y estuvieron a punto de ser arrastrados, de no ser que Wes extiende su casco, y como si fuera un gancho, lo estira y clava unas garras contra la superficie del castillo. Los dos quedan al aire, cayendo en dirección hacia el cielo, sujetos únicamente por la garra de Wes. Desde ahí ambos ven como aquel lobo que les seguía estuvo a punto de perderse para siempre en el hoyo negro. Wes trato de taparle los ojos a Starlight, pero esta se negó, y los dos miraron como el lobo entraba en hoyo negro para perderse por siempre en la oscuridad. Por un momento todos creyeron que se había perdido para siempre, pero en eso, los dos ven como algo rosado brinca en dirección al hoyo negro para luego salir del mismo con el lobo a cuestas, para luego aterrizar lejos de la zona de peligro.

-¿Qué fue eso? ¿Quién...?- murmura Starlight confundida.

No lo dijo, pero Wes lo pensó, pues este al tener una mejor vista que la de Starlight, este pudo ver quien era.

-Penny- pensó este mientras desviaba la mirada, y buscaba aferrarse al castillo, con algo de dificultad, los dos regresaron al suelo y se adentraron en el interior del salón del corazón.

Wes se aferra fuertemente a Starlight y la princesa hace lo mismo, mientras el inestable hoyo negro les jalaba con fuerza, y la princesa por más fuerte que su amado le abrasara, sentía que en cualquier momento está la soltaría y regresaría a la oscuridad, a la que por poco escapo la última vez, nuevamente estaba hay ante ella, más grande y furiosa que nunca. La princesa estaba muy aterrada, se aferró con fuerza con su único casco delantero a los hombros de Wes, clavando su pesuña tanto como su fuerza le permitía. Wes por su parte aguanto esto, y se mantuvo concentrado en tratar de bajar al salón del corazón. Su primera idea fue escalar hasta una ventana o algo semejante y por ahí entrar, pero se percataría que mientras más alto subiera más fuerte era la corriente que los arrastraban. Por lo cual trato de bajar, se sujetó con fuerza contra el diamante, avanzo lenta mente. Sin embargo tanta seguridad al avanzar no era tan buena idea, pues mientras más tiempo pasaba, el hoyo negro se volvía más potente y furioso.

Tras una fuerte envestida de los vientos descontrolados, Starlight no logra sostenerse y se suelta de Wes, habría caído seguramente contra la oscuridad del hoyo negro, o al menos eso es lo que ella pensó en ese momento, la verdad era que realmente aun si ella no se sujetara a nada, incluso si estuviera inconsciente Wes la sostenía con firmeza y fuerza, y nunca se atrevería a soltarla.

Starlight suelta un grito, tras sentir un fuerte estremecer que por poco hace que el poni rojo tropiece, pero Wes la abrasa fuertemente entre sus cascos mientras se adhería a la pared del imperio.

-tranquila… tranquila, te tengo, yo te tengo- le repite Wes mientras se deslizaba hasta el interior del castillo, rápidamente Wes ubico una puerta que daba directo a los pasillos del castillo, pero este no estaba muy seguro de que fuera seguro entrar al castillo, pues a como el hoyo aumentaba su tamaño desproporcionadamente, quizás lo mejor para todos era tratar de escapar del imperio de cristal y dejar que desaparezca entre las sombras por otros 1000 años. Al príncipe ya no le interesaba más el que alguna vez fue su hogar, estaba dispuesto a dejarlo atrás si así hacia que Starlight estuviera a salvo.

Entro al salón del corazón de Cristal abrasando fuertemente a Starlight con sus cascos delanteros, convirtió sus cascos traseros en unas largas patas con garras gruesas que penetraban el diamante con cada paso que este daba, y lentamente, trataba de atravesar el salón para llegar al otro lado, donde esperaba, la masa del castillo de cristal sirviera como una barrera temporal que les permitieran avanzar más rápido.

Wes abraso con todas sus fuerzas a Starlight, dando un paso tras otro, camino resistiendo las fuertes ventiscas que el hoyo negro imponía sobre todos, Starlight estaba tan asustada y traumatizada que esta no podía reaccionar más que aferrándose a cómo podía al pecho de Wes y ocultar su mirada contra su pecho. El príncipe del imperio atravesó ya la mayor parte del salón dejando atrás el corazón ya purificado, sin siquiera prestarle la más mínima atención, estaba más concentrado en salir del sitio cuanto antes.

Ya estaba a punto de dejar atrás el salón del corazón, pero en eso algo sucede, y Wes se percata de que la barrera que imponía el castillo de cristal no era suficiente, pues tras un nuevo incremento en el tamaño del hoyo negro, no solo las potentes ventiscas aumentaron, si no que escombros de todos los tamaños comenzaron a impactar contra el castillo desde el lado contrario para llegar a la oscuridad del hoyo negro. Una metralla de rocas gigantescas comenzó a azotar contra el castillo, y el salón del corazón no era la excepción. Wes presencian como una serie de escombros de todos los tamaños arremetían contra ellos.

Wes se vio en serias dificultades, trato de evadir algunos fragmentes, pero al tratar de hacerlo, este perdía el equilibrio y se veía atrapado, pues era o dejarse atravesar por los fragmentos de cristal, o buscar resguardo ante el hoyo negro, eligió la primera. Wes se colocó de espaldas ante los fragmentos y con su cuerpo trato de ser un escudo para Starlight. Uno a uno, al principio fragmentos pequeños, comenzaron salir disparados y atravesar la carne de Wes, mientras este se aferraba con fuerza a Starlight.

La princesa se aterro al ver como la sangre de Wes era expulsada y succionada por la ventisca.

-¡Wes!- grita Starlight.

-¡cierra los ojos! ¡no quiero que mires esto!- exclama Wes mientras se mordía los labios, y trataba de ocultar el rostro de Starlight entre su pecho, obligándola a no ver. Wes sigue avanzando de espaldas, combinado a Starlight con sus alas. Cuando en eso el agudo oído de Wes escucha un potente estremecer, y antes de que algo pasara, inconscientemente salta, momentos antes de que un colosal escombro perteneciente a una de las casas del imperio los arrollara. Al saltar, Wes por un momento perdió el control, y fueron arrasados por las furiosas ventiscas.

Starlight en ningún momento abrió sus ojos por miedo, pero al sentir como eran arrasados, esta grito desesperadamente, y comenzó a llorar en el pecho de Wes, el príncipe azoto contra el suelo, y transformo uno de sus cascos en garras, con las que se aferró con fuerza contra el suelo.

-¡no me sueltes!- llora Starlight mientras se aferraba contra su cuello, abrasándolo con fuerza y llorando en su pecho.

-nunca lo are- murmura Wes con seriedad, mientras expresaba una mirada de tristeza y cólera, en eso este se percata de algo peculiar, al mirar al frente, este observo de nueva cuenta el corazón de Cristal, y pudo notar como los fragmentos de cristales, no lo tocaba, simplemente estos pasaban de largo a su alrededor, como una roca ante el rio. Al principio Wes no lo comprendía, pero luego noto como incluso escombros de mayor tamaño se veían desviados por el poder del corazón de cristal. Al no poder salir de la zona de peligro, Wes se precipitó en dirigirse hasta aquel sitio. Avanzo lentamente, con pasos cada vez más dificultosos, pero seguros y firmes, tenía que tener mucho cuidado pues el más mínimo descuido no solo podría costarle la vida, si no a la que poseía entre sus cascos.

Wes llego ante la protección del corazón de cristal, donde la presión que imponía el hoyo negro era por demás mínima, pero esto representaba un espacio muy pequeño, por lo que sin poder separarse demasiado del corazón, el príncipe se sentó por debajo del mismo mientras continuaba abrasando a Starlight con fuerza. La princesa igualmente le correspondió el abraso, y los dos se unieron firmemente, mientras cerraban sus ojos.

Los príncipes Starlight y Wes por un momento parece que se encontraban a salvo bajo el resguardo del corazón de Cristal, pero pronto el destino les abofetearía, y sentirían un fuerte estremecer por debajo de ellos, es entonces que la pareja presencia con terror como el suelo que estaba a su alrededor comenzaba a cuartearse y a rodear el pedestal del corazón de Cristal, parecía que ni siquiera esto era suficiente para salvarles la vida.

La princesa mira a los ojos al príncipe, sus ojos inundados en lágrimas, reflejaban en su ser su aceptación por su destino.

-Wes…- murmura Starlight mientras se ocultaba entre los cascos de su amado.

-Starlight….-

-vamos a morir ¿verdad?-

Wes quedo callado por un momento, para luego negar con la cabeza y sostener firmemente a Starlight.

-no… no digas eso….-

-Wes… ya no somos niños….- murmura la princesa con un tono inexpresivo. Wes mira a Starlight con una expresión temerosa. El suelo que estaba por debajo de ellos termina de quebrarse, y siente como el pedestal del corazón de cristal comenzaba a aflojarse.

-¡nunca te soltare!-

-yo tampoco- murmura Starlight con una ligera sonrisa que sorprendió y confundió a Wes- ¿sabes algo?-

-¿Qué pasa?-

Las fuertes ventiscas se hacen presentes, y Wes se aferra a Starlight al sentir como se le resbalaba.

-me alegra que al menos... al menos no todo termine tan mal para mí….-

¿Qué dices…? No entiendo… ¿Starlight?- Wes le mira a los ojos, incapaz se continuar hablando, sintiendo un fuerte nudo que no le permitía hablar y que por alguna razón hacia que su corazón latiera agitadamente.

-me alegra que al menos… si este es mi final… al menos sea a tu lado….

-Starlight… yo….-

-te amo Wes…- murmura la princesa mientras sus ojos se inundaban en lágrimas.

-yo también te amo…- le susurra Wes. Las ventiscas se intensifican y las crines de ambos se sacuden con violencia, pero en ningún momento, ninguno de los presentes, dejo de mirarse a los ojos. Los dos estaban profundamente enamorados, felices de al menos permanecer juntos para afrontar su inevitable destino. Starlight se sonroja, y con algo de dificultad, esta intenta escalar el pecho de Wes con el fin de llegar a sus labios, el príncipe la detiene de la cabeza, y le ayuda en su fin, llegando finalmente a rosar los labios de un contra los del otro, suavemente, con ternura y pasión, los dos se abrasaron y no se soltaron, con el corazón de Cristal como único testigo.

De repente, un intenso resplandor emano del corazón de cristal, y envolvió a ambos príncipes con su luz, Starlight y Wes se abrasaron con mayor fuerza al creer que se trataba del hoyo negro que les atraía a su desastroso final, pero luego estos sintieron algo recorriendo sus cuerpos, una especie de energía, cálida, pacifica, estremeciendo sus espíritus y aflorando sus almas, y convirtiendo su amor latente en algo muy fuerte y poderoso. El corazón de Cristal había sido activado, alimentándose del amor que Wes y Starlight sentían el uno por el otro, este había recuperado su poder, y ahora se estaba desatando como nunca antes.

Los ojos de ambos se encendieron en un destello azulado y esa aura arremetió con tal fuerza que el hoyo negro se desvaneció al instante, las nubes de tormenta se disiparon y todo el imperio de Cristal se vio envuelto en un aura tan potente y poderosa que extendió su luz por todo el reino, terminando finalmente con la oscuridad que amenazaba este mundo, expulsando una potente aura que repelieron las sombras y la maldad de la gema sangrienta.


Con la purificación del corazón de Cristal, las ondas de choque que arremetían y repelían a los combatientes desaparecieron finalmente, pero ya los había hecho apartarse lo bastante como para perder de vista a Carnage y Lúthien, tras recuperarse, ninguno perdió el tiempo, y de inmediato trataron de regresar al punto de origen.

Twilight, Discord y los demás se encontraban dirigiéndose apresuradamente al punto de origen de la explosión, tras ser repelidos y obligados a apartarse, no perdieron el tiempo y regresaron cuanto antes. Todos se encontraban muy sorprendidos con respecto a la larga distancia que tuvieron que recorrer. Twilight se desesperaba más y más con forme seguía volando y no veía ningún indicio de su hija, trato de agitar sus alas más rápido, pero la carne tenía un límite determinado, y precisamente nunca fue siquiera la princesa más rápida en vuelo… o correr, o físicamente resistente. Realmente nunca antes le habían importado sus limitaciones físicas como ahora, realmente deseaba ser tan veloz como su amiga Rainbow Dash, quería estar ahí, deprisa, y sin mayores retrasos, intento tele transportarse en el sitio, pero una atmosfera mágica que se encontraba aun en el área le impedía aparecer en el sitio, sin mencionar que transportarse largas distancias nunca ha sido tarea sencilla.

Discord sufría un problema similar, solo que el draconequus no quería estar en el sitio tan rápido como sea posible por ver si Lúthien se encontraba bien, aunque le importara la seguridad de la joven princesa, lo que más le importaba y no dejaba de repasar por su mente una y otra vez era que no dejaría escapar a Carnage. Una fuerte ira se desarrollaba dentro de Discord, el mismo quería llegar, y si es posible ser el mismo quien destruyera a Carnage con sus propias manos.

Bast y Roz seguían muy de cerca, a Twilight y Discord, volando tras ellos con sus alas de murciélago, atentos porque nada les llegase por la espalda, o les sorprendiera, mientras tanto en los suelos, deslizándose entre las sombras, tan rápido como se podía, se encontraban Shining y sus dos hijos. Los likoi al no poseer alas, tuvieron que valerse de su habilidad de deslizarse entre las sombras para ir tras ellos, llegando a quedarse un poco atrás, al no tener la ventaja del vuelo.

El tiempo parecía eterno para Twilight, pese a solo haber pasado unos minutos desde que retomaron el vuelo, para la princesa habían pasado horas enteras, días, una eternidad por cada segundo que estaba lejos de su hija, su corazón no dejaba de latir y desesperarse. Es entonces que se escucha un sonido estridente y agudo, igual que un relámpago, por un momento Twilight y los demás se detienen, mirando confundidos en todas direcciones, mientras trataban de identificar de dónde provenía aquel fuerte estruendo, de repente se escucha otro, con mucha más potencia y resonancia, rápidamente todos miran tras ellos, pero no ven nada, luego otro estremecer, y otro, y otro.

Algo colisiona con fuerza por encima de ellos, y una figura cae a toda velocidad contra el suelo, estrellándose contra las rocas con firmeza, antes de que entendieran que estaba pasando, una segunda figura aterriza hasta el mismo punto, es entonces cuando todos observan a Carnage y a Lúthien, por debajo de ellos.

Todos miran sorprendidos y exaltados, como de la nada Lúthien y Carnage arremeten uno contra el otro, y ambos colisionan sus espadas provocando un sonido estridente que provoca una honda de choque que estremece los alrededores. Todos se ven obligados a cubrirse, por la potencia de la onda de choque, Lúthien y Carnage rosan sus espadas y las sostienen con fuerza mientras una serie de rayos eléctricos brotaban de las hojas.

Twilight mira aterrada y desesperado por ir en ayuda de su hija, pero esta al tratar de llegar a ellos, Carnage y Lúthien desaparecen, esta trata de ir tras ellos, pero ni siquiera pudo prever donde terminaron, esta mira en todas direcciones, y de repente, se escuchan dos sonidos estridentes por encima de ellos, y dos ondas de choque brotan y golpean a los alrededores.

-¡aún están peleando!- exclama Bast.

-no puede ser… es demasiado rápido… apenas puedo verlos- murmura Roz impresionado mientras observa como Lúthien y Carnage se desplazaban a los alrededores. Un nuevo choque expansivo resuena y se extiende con tal fuerza que obliga a los presentes a cubrirse.

-¡debemos detenerlos!- exclama Twilight alterada- ¡ella sola no puede pelear con ese demonio!-

-¡yo puedo detenerlos! ¡Pero solo si logro saber dónde aparecerán!- exclama Discord.

-no creo que sea buena idea que los detengamos….- murmura Ara con la misma impresión que los demás.

-no podemos dejar que pelee sola…- murmura Blu con un tono melancólico.

-¡no quiero perderla! ¡Es mi bebé!- chilla Twilight.

-¡yo puedo prever donde aparecerá! ¡Pero debes actuar rápido Discord!- exclama Shining.

-¡solo dime donde disparar!-

Todos miran con atención cada uno de los choques de energía, Shining presta especial atención en los patrones de aparición que cada uno desempeñaba al combatir.

-¡ahora!- exclama Shining señalando donde bebía ir. Discord rápidamente dispara una onda de choque, momentos antes de que Carnage y Lúthien colisionaran, y ambos se ven obligados a aterrizar forzosamente, por debajo a solo unos metros de ellos.

Carnage y Lúthien se quedan posados, mirándose fijamente, mientras todos se acercaban hasta ellos. A Twilight casi se le detiene el corazón al ver a su hija de vuelta en su anterior forma, demacrada y de apariencia frágil e inestable, la princesa lavanda rápidamente reacciono y trato de interponerse delante de su hija y Carnage. La princesa se encontraba con la mirada sombría, su carne expuesta al aire despedía una especie de vapor, lo que restaba de su escaso vestido se encontraba despedazado y quemado, mezclándose con la carne expuesta de Lúthien, quien respiraba lenta y tranquila mente.

-han venido a ser espectadores….si es así apártense- murmura Carnage con un tono agónico, es aquí cuando todos prestan atención a la bestia, y le observan en una postura igual de frágil que la de Lúthien, la criatura carnosa se encontraba posada sobre solo tres de sus cuatro cascos, con el cuarto puesto contra el pecho, donde sujetaba una gigantesca herida, la cual Lúthien no le había provocado, uno de sus ojos estaba entrecerrado, su carne palpitaba y temblaba como si tuviera frio y presentaba un tic en el labio inferior que abría y cerraba mostrando los colmillos. Pese a todo esto, el poder de Carnage seguía igual de fuerte que siempre, un poder impresionante y sin precedentes el cual todos podían sentir claramente, un poder tan inmenso que fácilmente haría estremecer a cualquiera. Pese a claramente estar agonizando, se mantenía igual de poderoso, todo gracias al poder de la gema que residía en su cuello.

-hemos venido a destruirte, maldito desgraciado- murmura Discord entre dientes.

-oh, así que aun estas molesto por lo que te obligue a hacerle a tu esposa, jeje, que lastima- murmura Carnage con algo de debilidad mientras sus cascos temblaban, incapaces de poder sostenerlo. Discord se enfurece con ese comentario de Carnage y arremete fieramente contra la bestia, extiende su garra convirtiéndola en un puño lava con la que esperaba fulminar a Carnage, pero antes de siquiera tocarlo una poderosa onda expansiva aparece alrededor de Carnage sin que este la haya invocado siquiera, y repelen a Discord con facilidad, haciendo que este se estrelle con fuerza contra las rocas.

-uy, eso debió doler- sonríe Carnage mientras tocia. Todos observan su herida, y notan como este la aprieta con fuerza contra su pecho.

-estas muriendo….- murmuran Twilight con seriedad, y en eso recuerda- ¡la apuñalada que proboco el señor Crown!-

-odio las armas forjadas en oro sagrado- bufa Carnage con una mirada cansada mientras presiona aún más fuerte su pecho.

-recuperamos el imperio de Cristal, tus tropas cayeron, estas agonizando y estas rodeado, deberías rendirte- murmura Twilight con seriedad.

-¿Por qué debería hacerlo?-

-ya no puedes con nosotros-

-y acaso… alguno de ustedes me perdonara después de todo lo que hice- murmura Carnage con seriedad mientras mira a su alrededor y divisa entre el grupo a Discord quien le miraba con una expresión severa, en eso Carnage sonríe ligeramente y continua- yo creo que no-

-quítate ese collar y te juro que te daré una muerte no tan lenta- murmura Discord con severidad.

Carnage levanta su casco y lo coloca sobre su gargantilla cubriendo la gema que residía en esta.

-quitarme la gema….- murmura Carnage con una expresión cansada, por un momento todos se miran desconcertados y buscan en todas direcciones a alguien más al escuchar a algo o alguien susurrándoles, pero nadie pudo identificar o entender que es lo que se decía.

-yo creo que la gema no quiere- murmura Carnage mientras soltaba una sonrisa maliciosa.

Lúthien expresa una mirada severa, y mira desde atrás de su madre como la gema comenzaba a brillar en el cuello de Carnage.

-no debieron venir- murmura Carnage.

Lúthien abre los ojos ampliamente al entender que estaba pasando.

-¡madre, todos váyanse cuanto antes!- exclama Lúthien, pero ya era tarde. Una fuerte ventisca brota de la gema y arremete contra todos, Twilight y los demás tratan de retener el poder de la gema con su magia, pero era inútil, casi como si la propia gema expulsara una bocanada de la niebla roja, todos resultan afectados y sus poderes se ven suprimidos mientras son envueltos por el poder de la gema, y en eso un intenso dolor comenzaba a recorrerles en todo el cuerpo. Shining, Ara, Bast, Roz, Blu, e incluso Twilight y Discord se encontraban paralizados mientras sentían como sus cuerpos estallaban del dolor.

-PUEDEN DERROTARME, PUEDEN DESTRUIR MI CUERPO, PERO LA GEMA SIEMPRE EXISTIRÍA, NO PUEDEN DETENERLA, PUES ELLA ES EL VERDADERO DEMONIO- exclama Carnage mientras la gema que residía en su cuello brillaba con mayor intensidad y fulminaba a todos los presentes.

-¡Noooo! ¡Mamá!- exclama Lúthien colérica mientras ve como todos sufren por el poder de la gema.

-Lu… Lúthien…- murmura Twilight mientras extendía su casco al frente, para luego retorcerse del dolor y hacerse bolita.

-¡NO IMPORTA SI PURIFICARON EL CORAZÓN DE CRISTAL, LA GEMA SIEMPRE PERMANECERÁ LATENTE, PORQUE ES LA OSCURIDAD QUE EXISTE POR CADA LUZ, Y NUNCA SERÁ DESTRUIDA!-

-¡libéralos!- exclama Lúthien mientras trata forzosamente de levantar la espada negra que esta sostenía, pero ella también se encontraba paralizada por el hechizo de Carnage, solo que a diferencia de los demás, ella no sufría, pues era incapaz de sentir dolor, y su cuerpo no recibía ninguna señal que le torturara como los demás. Carnage y Lúthien se observaron fijamente, las miradas de ambos chocaron, mirándose fijamente el uno contra el otro con seriedad.

-YO MORIRÉ DE TODOS MODOS, PERO ME LLEVARE A TUS AMIGOS, SI NO HACES NADA- sonríe Carnage.

Lúthien permaneció sin moverse, pero en eso, la hoja de su espada comenzó a deslumbrar intensamente con su aura, el brillo fue tal que repelió la de la gema, y comenzó a envolver a Lúthien liberándola de la parálisis impuesta por la gema. Carnage solamente observa como la princesa lentamente recuperaba la movilidad, dando movimientos lentos y mecánicos tras esto. Es entonces que pasa algo que Carnage no vio venir, Lúthien de dar movimientos lentos y mecánicos de un momento a otro arremetió ante Carnage, soltando una fuerte abanicada de su espada, disparo de la hoja una colosal onda de energía, que Carnage apenas trato de esquivar, pero esta le da de lleno, desintegrando el casco derecho de Carnage, pese a ser derribado, el aura que torturaba a todos los demás seguía presente, haciendo que Twilight soltara un fuerte y agudo grito mientras sufría.

La criatura cae contra el suelo, sin su casco, esta difícilmente logra reincorporarse, y antes de que se pusiera de pie, Lúthien arremete contra él, atravesándolo con su espada, Carnage expulsa una onda expansiva y hace que Lúthien se le aparte, pero de poco le sirve, porque Lúthien lo enviste con la espada, rebanando su pecho, y antes de que pudiera caer, Lúthien extiende su casco y toma firmemente la gargantilla de Carnage. El casco de Lúthien cubre la gema, mientras Lúthien y Carnage se miraron fijamente, mientras un susurro invadía los oídos de los presentes.

-se terminó, y yo gane- anuncia Lúthien con prepotencia y frialdad mientras tiraba del collar, y este se abría, soltándose del cuerpo de Carnage, quien cae al suelo lentamente, mientras perdía sus poderes, sus cuernos desaparecían de su frente, se redujo de tamaño, y retomo la forma que este poseía antes de obtener la gema.

Carnage cae con fuerza contra las rocas, incapaz de ponerse de pie, este se arrodilla torpemente, y mira delante de él a su vencedora. Lúthien avanza lentamente, sosteniendo la gema con su casco, y apoyándose con la espada. Carnage baja la mirada y se inclina ante ella asumiendo su derrota.

-me ha derrotado, y ahora, os pido que termine con migo usted misma- murmura Carnage ya con un tono de voz menos estridente y monstruoso, con un tono sumiso y de derrota.

Todos quienes fueron apresados y torturados por el poder de la gema son liberados, y caen rendidos al suelo, sin poder siquiera reincorporarse, con excepción de uno de ellos. Twilight, quien se encontraba muy adolorida y lastimada, hizo un gran esfuerzo al tratar de levantarse, y al no poder hacerlo, esta se arrastró lo más rápido que pudo y se aproximó hasta donde se encontraban Lúthien y Carnage. Mirando con sorpresa, como Carnage estaba arrodillado ante su hija.

-por favor, por favor, mi princesa, os suplico que termine con mi vida- murmura Carnage con total sumisión, y aun sosteniendo firmemente su casco contra su pecho, donde aún presentaba la herida que la daga blanca le había provocado.

-has provocado, mucho sufrimiento y dolor, una muerte rápida y sin dolor es lo último que mereces- sentencia Lúthien.

-no pido una muerte rápida y sin dolor, solo pido que sea usted la que termine con mi existencia-

Lúthien mira inexpresiva a Carnage, la criatura permaneció inmóvil, aparentemente indefenso.

-bien, si es lo que quieres- murmura Lúthien con un tono sombrío mientras extiende la espada, y esta comienza a ser cubierta por el aura morada de la princesa, reluciendo con intensidad. Twilight observa todo el acontecimiento sin palabras, mira impresionada como el aura de su hija cubría aquella espada negra, y destellaba con intensidad, mientras concentraba la energía necesaria para fulminar a Carnage.

-Lúthien…- murmura Twilight con una sensación de orgullo e intriga por su hija.

-¡prepárate para ser destruido! ¡Tus últimas palabras!- exclama Lúthien con la vos real de Canterlot.

Carnage sonríe ligeramente por debajo de su reverencia y murmura.

-Gane-

el susurro se hace cada vez mas presente, convirtiéndose en un cántico siniestro y maligno recitado en un idioma incomprensible, recitado por lo que parecía ser una potrilla. La princesa observa la gema, sus ojos se adormecen en su luz y de repente, la gema que Lúthien sostenía, comienza a brillar con intensidad, estallando su aura, emanando su energía predominante y poderosa, la tierra se estremece delante de Lúthien y los demás, mientras el aura roja comienza a envolver a Lúthien.

-¡Nooooo! ¡Lúthien!- grita Twilight quien desesperada trata de ponerse de pie, pero no lograba más que tropezar ante esto. Se escucha un potente grito, pero no pertenecía ni a Twilight ni mucho menos a Lúthien, si no de la misma gema.

-¡Lúthien suéltala!- exclama Twilight quien en un último esfuerzo logra ponerse de pie, y se tambalea hasta Lúthien, siendo golpeada por el poder de la gema que la obliga a retroceder.

El aura que cubría la espada de Lúthien cambia de un morado brillante a un rojo intenso y descontrolado casi como si se trataran de unas llamas. Lúthien quien no sabía que era lo que pasaba, aturdida por la energía en la que su cuerpo se veía consumido, mira a Carnage y lo ve sonreír mientras todo esto pasaba. Ella apenas podía escuchar a quienes le rodeaban, los gritos de Twilight eran murmullos para ella, voltea a ver a su madre, y la ve aterrada y asustada, esta le decía algo, le gritaba, pero ella no podía escucharla, solo podía ver sus ojos cubiertos en lágrimas, no sabía que pasaba. Regreso su mirada contra Carnage, a quien le vio sonriendo, y esta se enfureció ante esto, extendió la espada, el aura ahora roja que le cubría estallo como un incendio y una serie de relámpagos rojos comenzaron a emanar de la misma mientras la hoja de la espada se tornaba completamente roja por el intenso calor que esta expulsaba. la princesa levanta en lo alto la espada de fuego y de una abanicada, disparo un rayo de energía el cual envuelve completamente a Carnage quien ante las miradas incrédulas, contemplaron como su cuerpo se desintegro reduciéndose únicamente a polvo que pronto se desvanecería en la atmosfera, el rayo disparado fue tan potente, tan grande y destructivo, que Carnage al ser alcanzado, no solo fue desintegrado por el mismo, sino también todo lo que se encontraba tras él, dejando un largo y extenso cráter que se extendía ante varios kilómetros.

Ninguno podía creer lo que había pasado, no podían creer que finalmente Carnage, quien les había traído más que desgracias y sufrimiento a sus vidas, finalmente había desaparecido, todo fue tan rápido, tan repentino que no parecía real, pero era la verdad, Carnage había sido exterminado por el poder de la misma gema.

-¡LÚTHIEN! ¡LÚTHIEN! ¡SUÉLTALO! ¡SUÉLTALO!- grita Twilight, pero su hija no podía escucharla, se encontraba muy desorientada, y confundida, no comprendía lo que pasaba. Twilight trato de llegar a ella, pero el remolino que cubría a Lúthien la golpeaba con fuerza. Lúthien presencio como su madre era golpeada y azotada con fuerza contra las rocas.

Twilight trato de levantarse, y volvió a gritarle, Lúthien no pudo escucharle, pero noto que esta señalaba algo, Lúthien, confundida y mareada, observan lo que sostenía en su casco, era el collar, con la gema reluciendo más que nunca. Es aquí cuando finalmente lo entiende, la princesa suelta el collar, y este cae con prepotencia al suelo, expulsando un fuerte y resonante sonido como si algo muy grande y pesado hubiera caído, la gema sale del collar al impactar el mismo con fuerza, y esta cae rebotando entre los escombros, estando a punto de perderse en el abismo.

Twilight no pierde el tiempo y va tras la gema, mientras Lúthien lentamente cae al suelo, perdiendo la conciencia en el acto, mientras lo único que podía escuchar era el sonido agudo de la gema rebotando y rodando entre los escombros, buscando desaparecer en las sombras.

Twilight enciende su cuerno, y dispara un rayo ante el acantilado por donde la gema estaba a punto de caer, la gema vuela por el choque de la explosión y cae en un sitio más estable, deteniéndose finalmente, mientras reflejaba la figura de Twilight quien se aproximaba.

La princesa al tener a la gema ante ella, sin que esta pudiera irse rodando, mira por última vez a su hija, notándola inconsciente.

-¡Twilight!- se escucha una voz, y delante de ella aparecen Shining, Bast y los demás, los cuales miran confusos a Twilight.

-Bast… cuida de nuestros hijos por favor…. Y… Shining… los amo- murmura Twilight con lágrimas en sus ojos.

-¡Noooo! ¡No Twilight!- exclama Bast quien estaba a punto de ir a detenerla, pero la princesa crea un escudo que los separa del resto y enciende su cuerno a la máxima potencia. Twilight mira la gema, se ve reflejada en la misma, cargando su hechizo mientras detrás de ella se encontraban Bast y Shining tratando e penetrar su escudo, Twilight cierra sus ojos con resignación, y dispara un colosal y potente rayo que envuelve la gema. La misma se envuelve en energía e inicialmente repele el ataque de Twilight, la princesa se ve repelida por la gema, pero esta no se rinde y trata de continuar su ataque contra la gema. Los poderes de ambos chocan con potencia e intensidad. Twilight entiende sus alas y vuela sobre la gema para mantenerse sobre ella, y evitar que le repela, la gema arremete con potencia y la princesa por un momento se ve superada por la misma gema. Todos son apartados por el intenso choque de energías, mientras el aura de Twilight trataba de superar la de la gema.

-¡Twilight!- gritan Bast y Shining con desespero mientras trataban de llegar a ella, pero la potencia de ambas entidades no les permitían acercarse ni siquiera un poco.

-¡Twilight por favor no! ¡si la gema es destruida morirás!- suplica Bast.

-lo se… y por eso tengo que hacerlo- murmura Twilight entre lágrimas, la princesa cierra sus ojos mientras deja correr algunas lágrimas, y en lo que ella estaba segura serían sus últimos momentos, piensa en sus hijas, en su familia y amigas que ha tenido a lo largo de su vida, piensa en su felicidad, y se convence de que esto es lo correcto. La princesa abre sus ojos y observa a la gema, aun luchando por no ser alcanzada por su poder fulminante.

-si este es mi final, te llevare con migo, y ya no lastimaras a nadie- murmura la princesa lavanda con un tono determinante. El cuerno de Twilight se enciende aun con mayor fuerza, y supera la protección de la gema, envolviéndola en su poder, la gema se estremece en su sitio, mientras el poder de Twilight la envuelve. En ese momento, Twilight comenzó a sentir como su corazón latía erráticamente, su cabeza le pesaba y dolía, y su respiración era más dificultosa. Su visión se hizo borrosa, pero aún tenía enfocada a la gema ante ella. Se sentía debilitada, pero no por eso dejaría de atacar, sino al contrario, concentro sus poderes y expulso aún más energía. La gema comenzó a agrietarse lentamente, a la par que Twilight comenzaba a sangrar de oídos, y de nariz. Y es entonces que aunque sea por un momento, la princesa observa a su alrededor a todos los que le rodeaban y por un momento cree ver a Lúthien, observándole junto a los demás.

La gema suelta un fuerte y estremecedor chirrido mientras su superficie se llenaba de grietas. Twilight fue dominada por un intenso dolor, sin precedentes, pero eso ya no la detendría.

-Esto se acabó, para nosotros, nuestro final llego- murmura Twilight mientras cerraba los ojos con fuerza y disparo un último y potente rayo que hizo que la gema se cuarteara y reventara, explotando en cientos de fragmentos. Una poderosa onda expansiva emano de esto y sacudió el planeta entero mientras los diminutos fragmentos de la gema, se dispersaban por todas partes y se perdían para siempre.