Declaración: Ni Glee ni sus personajes me pertenecen
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Un Noche de Encuentros y Desencuentros…
Quinn y Santana habían llegado a Nueva York hace cuatro días.
En esos días Santana no ha salido del hotel. Su pretexto radicaba en idear un plan antes de ver a Britt. El problema es que no se le ocurría absolutamente nada y había rechazado todas las propuestas de su amiga.
Quinn por su parte ha intentado convencer a la latina de buscar a Britt en su antiguo departamento, en Juilliard, o en la academia de baile donde impartía clases. Para la rubia; aunque Britt pudiera no estar en esos lugares, tal vez alguien podría darles referencias. Santana se ha negado a ir, y la rubia ha comenzado a impacientarse. Así que ha llegado a la conclusión que debe obligar a su amiga. Afortunadamente para ella, no será necesario atarla para eso. El miércoles por la mañana había recibido la llamada de Nicholas para invitarla a comer.
Nick y Jenn habían estado promocionando la película X-Men: Primera Generación en los programas de televisión. Aunque la pareja no eran los protagonistas de la cinta; tanto productores como representantes habían acordado utilizar la creciente fama de Jenn por haber ganado el Oscar como mejor actriz. Aprovechando esa situación y que la rubia estaba también en Nueva York; al agente de Nick le pareció buena idea integrar a Quinn en un par de salidas con la pareja para ir interesando a los medios y fans en ella, pues en unos meses se estrenaría la película que habían filmado con Nick y debían conseguir la mayor proyección posible para ambos.
Durante la comida, Jenn había recibido la llamada de su agente para preguntarle si deseaba asistir al recital benéfico de Central Park que realizaban los estudiantes más sobresalientes de Juilliard y Nyada. Por supuesto, la ganadora del Oscar sería una de las invitadas de honor y podría llevar a quien quisiera.
Quinn vio en aquella situación una oportunidad que investigar algo sobre Britt, pero al recibir el programa del recital supo que Santana debía ir con ella a como diera lugar. B. Susan Pierce aparecía como coreógrafa y bailarina principal de la Rapsodia de August Rush que representarían en el recital.
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Con la promesa de no insistirle más sobre su encuentro con Britt, la rubia logró convencer a Santana para que fuera su acompañante esa noche.
- Espero que por lo menos te hayan dado buenos lugares en el dichoso recital…
Quinn y Santana se dirigían al Central Park en el Mercedes Benz Clase S color plata que había rentado la rubia desde el día que llegaron a Nueva York. Santana había cedido a la súplica de Quinn de acompañarla, pero no mostraba interés alguno sobre el recital; al parecer la latina no estaba de humor para prestar atención a los detalles del evento, lo que resultaba beneficioso para los propósitos de la rubia.
- Le parecen bien a la señorita López asientos de primera fila?… la rubia intentaba animar a su amiga, sabía que las cosas con Santana podrían salirse de control cuando se diera cuenta de quien participaría en el recital… San, relájate por favor. Te prometo que vas a disfrutar mucho del evento…
- Si tú lo dices… comentó la latina dejando escapar toda su incredulidad.
Veinte minutos después, las chicas tomaban su lugar en la primera fila del improvisado auditorio de Central Park para presenciar el recital. Quinn tenía a su lado izquierdo a Jenn y al derecho a Santana. Del otro lado de Jenn se encontraba Nick. El recital comenzaría en los próximos 10 minutos. Mientras esperaban, los periodistas invitados tomaban fotografías a la pareja del momento y a sus acompañantes
Mientras tanto en el backstage del escenario; chicos y chicas iban de un lado a otro ultimando los detalles para cada presentación. Todos eran estudiantes próximos a graduarse que pretendían aprovechar la oportunidad para darse a conocer. Entre ellos una morena realizaba sus ejercicios vocales.
Rachel Barbra Berry de apenas uno cincuenta y ocho de estatura, complexión delgada, cabello marrón, ojos color chocolate y maravillosa voz sería la encargada de cerrar el recital.
Britt y Rachel se conocieron al iniciar los ensayos para el recital. Además de participar en él, ambas formaban parte del comité organizador por lo que se veían prácticamente a diario. Entre ensayos y reuniones compartieron mucho tiempo juntas, lo que al final las llevo a convertirse en buenas amigas.
El recital dió comienzo con bailarines y actores del Juliard y Nyada representando una escena de Les Miserables. Le siguió el pianista Alan Woo interpretando Maybe y Kiss The Rain del compositor Yurima. Después las filarmónicas de ambas escuelas dirigida por Alondra de la Parra con Danzón No. 2 y Piensa En Mí. A continuación una representación del Lago de los Cines también con estudiantes de ambas universidades. Los siguientes en aparecer fueron los violinistas Lina Tur Bonet, David Garret y Vanessa Mae con Destiny, Storm y Sabre Dance. Cada tema musical estuvo acompañado por una pareja de bailarines de Juilliard y otra de Nyada.
Los violinistas habían terminado su intervención y se ofrecía una pausa de 15 minutos. Después de la pausa vendría Lyla Novacek con su interpretación de Something Inside.
El recital estaba casi llegando al final, solo faltaban tres números y hasta ese momento Santana parecía no estar disfrutando del evento; se le veía malhumorada, siempre que cruzaba palabra con Quinn era para decirle que no debió haberla obligado a acompañarla. La rubia simplemente sonreía, sabía que en el momento en que la latina volviera a ver a Britt su ánimo cambiaría radicalmente.
Durante la pausa Rachel aprovechaba para asegurarse que al igual que el recital, la cena que ofrecerían también fuera un éxito.
- B, te confirmaron la presencia de Jennifer Lawrence en la recepción?… preguntaba la morena
- Dios!, sabía que algo faltaba!. Lo siento Rach, lo olvide por completo. No fui a verla. Podrías enviar a alguien por favor?… la rubia de ojos azules estaba designada para invitar a la ganadora del Oscar a la cena que ofrecerían como celebración del evento. Los contratiempos que se fueron suscitando durante el recital le impidieron ir a donde estaba la recién galardonada.
- B, a quien se supone que voy a enviar?, ya todos se están retirando con los artistas invitados. Los únicos que quedamos del comité somos tú y yo, a Kurt hace rato que no lo veo… los nervios hacían presencia en Rachel. La morena estaba acostumbrada a que todo le saliera perfectamente y que olvidaran invitar a Jennifer Lawrence no estaba contemplado. La ganadora del Oscar debía estar en la cena para darle proyección al recital. Si todo salía bien, el país entero hablaría de ellos.
- Entonces tendrás que ir tú… Britt había encontrado rápidamente la solución
- Qué? Estas Loca?… a la morena no le hacía gracia
- Quieres que vaya yo? estoy a un número de subir al escenario, no puedo ir ahora Rach… O vas tú o adiós a Jennifer Lawrence en la recepción… la rubia de ojos azules parecía también estar de mal humor.
- Grrrrr!… maldita sea! Tengo que hacerlo todo yo? …la morena dejaba caer las manos empuñadas y daba un golpe al piso con su pie derecho haciendo notar su disgusto.
- Porfis Rach, te prometo que luego haré lo que me pidas… Britt le sonreía a la monera para intentar convencerla.
- Oh… creéme! Pensaré en algo muy grande B.
Rachel salió del backstage dirigiéndose al auditorio para hablar con la actriz. Alguien de seguridad le había señalado los lugares donde se encontraba la actriz y sus acompañantes; al acercarse se percató que solo una morena de rasgos latinos se encontraba sentada, no podía visualizar a las otras tres personalidades.
- Disculpa… se dirigió a la distraída chica que jugaba con su móvil… vienes con Jennifer Lawrence verdad?
- Ajam… Santana contestaba sin mirar a la morena
- Sabes dónde esta?… necesito hablar con ella… para la morena que Santana no levantara la vista mientras le contestaba había sido una grosería
- Como todos esta noche… dijo antes de señalar hacia la dirección donde se encontraban los actores siendo fotografiados por algunos periodistas.
- Gracias… le regaló una sonrisa llena de sarcasmo… amiguitos… susurro para sí misma cuando se alejaba
Rachel se dirigía hacia el lugar donde le había señalado la latina; mientras lo hacía, pudo visualizar primero al novio de la actriz que sonreía mientras era fotografiado, después a la ganadora del Oscar hablando con los periodistas y por último a una chica rubia que no lograba apreciar bien por los flashes de las cámaras; paso a paso se fue acercando y poso su atención en identificar a la rubia; a Rachel le intrigaba saber quién era la otra acompañante de la ganadora del Oscar; esa noche más temprano, un compañero suyo le había mencionado que se trataba de la nueva sensación en Inglaterra.
Comenzó su escrutinio de la rubia, y lo primero que la morena pudo apreciar fueron los zapatos de triple plataforma estilo Peep-Toe Pumps de Casadei, luego un vestido strapless de gasa de seda en color beige moldeado en la cintura y de caída libre al suelo de J. Mendel. Rachel por unos segundos se detuvo a observar los accesorios que llevaba la rubia en las manos; en una cargaba un monedero pequeño en color oro de Salvatore Ferragamo y en la otra, llevaba anillo de flores y brazalete de platino con diamantes de Cathy Waterman.
Hasta ese momento, lo que Rachel había apreciado le parecía una elección sobria; el color del vestido era pálido y los accesorios que completaban el atuendo eran discretos. La morena levanto la vista y se encontró con una maravillosa gargantilla diseñada de rombos y en cada unión llevaba una pequeña flor que hacía juego con el brazalete y el anillo. El tamaño era perfecto, colgaba a media altura del pecho y no llegaba a tocar la tela del vestido, también dejaba completamente libre su cuello. 'Hermoso'. Todo parecía estar bien sincronizado; por lo tanto, Rachel pensó que la chica 'No era la típica actriz a la que le gustaba ser el centro de atención'
Finalmente la morena poso su mirada en el rostro de la rubia… Quinn portaba en sus perfectos labios rosas una radiante sonrisa que por sí sola atrapaba la atención de todos los que estaban a su alrededor. Las luces mostraban sus armoniosas facciones; parecía no llevar maquillaje… no lo necesitaba, su belleza era completamente natural. La rubia llevaba el cabello con cascadas de ondas sueltas que caían sobre sus hombros; un broche de cristal y diamantes evitaba que el cabello cubriera su rostro. Los fotógrafos parecían no molestarle; el brillo intenso de los ojos verde aceituna de la rubia opacaba fácilmente los flashes de las cámaras.
Rachel la miró detenidamente; se visualizó recorriendo con su dedo índice, una a una las facciones del rostro de la rubia. Como si hubiera sido hipnotizada, la morena inclinaba la cabeza de un lado a otro siguiendo los movimientos de Quinn. El magnetismo que la rubia estaba desplegando sobre ella provocó que Rachel se olvidara de su principal objetivo. Completamente embelesada por lo que se posaba a unos pocos pasos, Rachel sonrió imaginándose que las sonrisas de Quinn estaban dedicadas a ella.
- Pareces una verdadera princesa…susurró para sí misma… Y justo en el momento en que lo hacía, sus miradas se encontraron. Quinn pudo distinguir el movimiento de labios de la morena y como respuesta le sonrió. Rachel amplio más su sonrisa al descubrir que la rubia sí le dedicada a ella una de las suyas.
Quinn entendió con el gesto de la morena que ésta necesitaba hablarle. Se disculpó de sus amigos y los periodistas para dirigir sus pasos a donde se encontraba Rachel. Al llegar la miró directamente a los ojos y le sonrió nuevamente.
Durante unos pocos minutos; invitados, periodistas, auditorio, luces, escenario y músicos, no existieron para las chicas. Solo silencio. Solo ellas dos mirándose a los ojos.
Rachel continuaba cautivada por la sonrisa radiante y el magnetismo de los ojos color avellana de la rubia.
Quinn por su parte se dejó envolver por la dulzura con que la miraban los ojos color chocolate de la morena. Se sentía bien. Aquellos ojos le inspiraban tranquilidad, paz. Una paz que no había sentido en su vida. De repente... nunca tuvo que ser la hija perfecta de Russel y Judy Fabray o la adolescente embarazada; no hubieron desencuentros con su familia o el vacío en su corazón al desprenderse de Beth; no existía la angustia de todavía saberse enferma y esperar el alta definitiva; no había preocupación por reunir a sus amigas o un Noah insistiendo en retomar su relación; tampoco estaban los compromisos laborales que tenía que cumplir. En ese momento, solo existía ella y la sensación de sentir que finalmente había encontrado el lugar al que pertenecía.
- Quinn… Nick era el encargado de romper con la magia del momento demandando la atención de la rubia… Quinn… debemos volver a nuestros lugares. Ya han anunciado el siguiente número… Quinn asintió con la cabeza
- Lo… lo siento… debo volver a tomar mi lugar… miraba a la morena sin dejar de sonreírle
- Claro… perdón… yo solo… vendrás a la cena?… pregunto saltándose la formalidad de la invitación
- Cena?… mmm… no han mencionado nada de una
- Oh, lo siento… se supone que yo debía invitarles… como contadas veces pasaba, los nervios se apoderaban de la morena… el comité organizador ofrece una recepción para los invitados especiales… por supuesto, ustedes están considerados como tales…
- Oh… gracias… supongo que sí… Nick?… finalmente miró al chico que seguía esperando por ella… nos invitan a la recepción y… miro a la morena esperando por conocer su nombre…
- Rachel… Rachel Berry…
- Y Rachel espera que le confirmemos ahora… Quinn volvió a dirigirse a su amigo
- Jen y yo no tenemos planes todavía… pensábamos invitarlas a cenar a ustedes…
- Genial… entonces sí iremos… dijo mirando nuevamente a la morena… disculpa, irán todos los que participan en el recital?
- Si. Todos estarán allí… al finalizar el evento, alguien vendrá por ustedes para acompañarlos. La cena es en otra sección del parque…
- Gracias… Rachel Berry… extendió su brazo para ofrecerle la mano a la morena… nos veremos en la recepción entonces…
Rachel estrechó suavemente la palma de la rubia y al hacerlo, sintió todo su cuerpo erizarse por el contacto
- Nos veremos en la recepción entonces… miro a la rubia esperando su respuesta a la pregunta no pronunciada
- Quinn Fabray… encantada… Rachel finalmente liberó la mano de la rubia…
- Quinn… debemos volver… Nick señaló al escenario donde aparecía Lyla Novacek para hacer su interpretación.
Sin decir más, la rubia se despidió de Rachel con una sonrisa y se dirigió a su lugar.
Durante el número, Quinn no entendía porque solo podía pensar en los ojos de Rachel Berry y en lo bien que se sintió al estar frente a ella.
Por otra parte; Britt estaba completamente nerviosa y angustiada por su presentación. No entendía porque sentía la necesidad de que su coreografía fuera perfecta. Conocía cada paso, los había ensayado miles de veces, no había ninguna razón para estar nerviosa.
Quinn tomo la mano de Santana al ver sobre el escenario a la conductora del recital para anunciar el siguiente número. Antes que la latina pudiera reaccionar al gesto de la rubia, la conductora comenzó a hablar.
'Nuestro siguiente número es una coreografía montada especialmente para este recital… acompañada con la melodía, Rapsodia de August Rush… la brillante y talentosa bailarina de Julliard… Susan Pierce…
'No tienes que temer preciosa… solo cierra los ojos y baila para mí'… sin saber por qué, la imagen y las palabras de Santana aparecieron en los recuerdos de Britt justo antes de entrar al escenario.
La rubia llevaba un vestido de tela chifón con una v invertida de brillantes acentuando su cintura, un solo tirante al hombro era el encargado de unir el vestido desde la espalda baja al strapless de la vista principal. El largo del vestido era hasta las rodillas. Todo en color azul turquesa.
Apenas la vio entrar al escenario, la reconoció inmediatamente. Santana miró a Quinn para cuestionarle y lo único que encontró en ella fue una amplia sonrisa. Volvió la vista al escenario y disfrutó del amor de su vida bailando como nunca antes la había visto.
Britt se concentró en la melodía y recordó a Santana. Pensó que su imaginación bromeaba con ella cuando veía a la latina al abrir y cerrar los ojos. Bailo para Santana. Bailo sólo para ella. Sin poder controlarlo; lágrimas silenciosas se deslizaron por sus mejillas mientras lo hacía.
Al mirar a Britt bailar, Santana olvidó todo. Entre Cabriole's, Echappé's, Jeté's, Entrechat's, Saltos y Piruetas; la latina se enamoró más de su rubia de ojos azules. No había dejado de amarla un solo segundo.
Lágrimas de felicidad rodaban por las mejillas de Santana. Sus ojos brillaban intensamente de lo orgullosa que se sentía… Britt había conseguido su sueño de convertirse en bailarina profesional… el sacrificio, mereció la pena…
La melodía terminó con Britt simulando una caída en el escenario.
Cuando vieron a Britt hacer su reverencia al auditorio. Como si fueran impulsadas por resortes; Santana y Quinn fueron las primeras en aplaudir de pie. Miraban al escenario completamente orgullosas.
Fue entonces cuando Britt finalmente se percató de la realidad. No era producto de su imaginación. De pie, en primera fila, se encontraban la que alguna vez consideró su hermana y la que siempre sería el amor de su vida.
No hubo tiempo de reaccionar, uno de los bailarines que la acompañaron en su presentación tomo la mano de Britt para retirarse juntos del escenario.
Quinn y Santana recuperaban su lugar sin decir nada. Solo se sonreían la una a la otra. Estaban felices. Habían visto a Britt en su debut como bailarina profesional.
Nuevamente aparecía la conductora del recital para presentar el número final. 'Y para cerrar este maravilloso recital… acompañada del violinista Andres Bryson… la encantadora y prodigiosa voz de Nyada… Rachel Berry'
Quinn volvió su atención al escenario tras escuchar el nombre de la chica que le había inspirado tanta seguridad; olvido la conmoción que pudiera estar sintiendo Santana por su posible reencuentro con Britt. Otra vez, solo existía ella y la paz que le transmitían aquellos ojos color chocolate.
Rachel al entrar al escenario, buscó desesperadamente los ojos avellana que minutos antes la habían hipnotizado; apenas se encontró con la mirada de la rubia, le esbozó una pequeña sonrisa. Quinn le correspondió de la misma manera y fue entonces cuando el violinista comenzó a entonar la melodía de Defying Gravity
Something has changed within me
Something is not the same
I'm through with playing by the rules
Of someone else's game
La voz de Rachel Berry se escuchaba en todo el recinto pero su mirada se centraba en la rubia que tenía frente a ella en primera fila.
Too late for second-guessing
Too late to go back to sleep
It's time to trust my instincts
Close my eyes: and leap!
Sin siquiera pensarlo, la morena le estaba dedicando aquellas palabras.
It's time to try
Defying gravity
I think I'll try Defying gravity Kiss me goodbye I am defying gravity And I won't let you down!
Cambio la última frase de la estrofa como si intentara decirle algo a la rubia
I'm through accepting limits
''cause someone says they're so
Some things I cannot change
But till I try, I'll never know!
Too long I've been afraid of
Losing love I guess I've lost
Well, if that's love
It comes at much too high a cost!
I'd sooner buy
Defying gravity
Kiss me goodbye
I'm defying gravity
I think I'll try
Defying gravity
And I won't let you down!
I'd sooner buy
Defying gravity
Kiss me goodbye
I'm defying gravity
I think I'll try
Defying gravity
And I won't let you down!
let you down!
ohh ohhh ohhhh!
La interpretación de Rachel terminó y los aplausos no se dejaron esperar. Por primera vez en su vida, a Rachel Berry no le importó recibir una ovación de pie. Lo único importante en ese momento, eran los aplausos y la hermosa sonrisa que Quinn Fabray le regalaba.
El recital finalizó oficialmente con las palabras de la conductora agradeciendo la asistencia al evento.
Casi al mismo tiempo Kurt Hummel se acercaba al lugar de los chicos para acompañarlos a la sección del parque donde se celebraría la recepción.
En el backstage del escenario; después de su participación, Britt se había escondido en el vestidor de las chicas. Los recuerdos, la última conversación con Santana, las preguntas sin respuestas, las promesas rotas, la soledad… todo había vuelto de golpe y sin previo aviso. Rachel la encontró en el suelo, con la cabeza apoyada en las rodillas y abrasando sus piernas.
- B? Te pasa algo?… Te sientes mal?… la morena se había sentado de rodillas frente a la rubia.
- San esta aquí… susurraba sus palabras más para sí misma que a Rachel…
- Samuel?… no lo he visto… pero vendrá a la recepción no?… la morena relacionaba las palabras de Britt con el novio de la rubia… has discutido con él?… Rachel tomo el mentón de Britt para obligarla a levantar el rostro.
- No hablo de él… hablo de Santana… mi ex…
- Oh B, lo siento… supongo que las cosas no acabaron bien para que estes así… se sentó al lado de la rubia para hacerle compañía… pero, sabes? No deberías dejar que te afecte. Has trabajado mucho para conseguir ser la bailarina principal esta noche. Me alegra que te haya visto!, así se habrá dado cuenta que no la necesitas para lograr tu sueño… Britt esbozo una tímida sonrisa no muy convencida de las palabras de Rachel… anda vamos a la cena. Quiero que conozcas a alguien… la morena se levantó ofreciéndole la mano a Britt para ayudarle… creo que me he enamorado…
- Tú?… ahora de quién?, de algún pianista, violinista, bailarín o bailarina, chelista?… Britt había recuperado el ánimo y ya sonreía. Los enamoramientos de la morena le hacían gracia.
- De una princesa B… de una princesa…
Britt y Rachel se arreglaron, y en cuanto estuvieron listas se dirigieron a la sección del parque donde se celebraría la recepción del recital. Rachel estaba ansiosa por volver a ver a la rubia.
Britt en cambio no quería ver a Santana. Le había costado meses poder continuar con su vida. No quería revivir todo el dolor, la angustia, la tristeza, y la desilusión que sintió con el abandono de la latina. Britt ahora era feliz, tenía en su vida a alguien que la amaba, volvía a disfrutar de bailar. No necesitaba que Santana apareciera para remover todo su dolor.
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Una gran carpa blanca delimitaba el área de la recepción. En su interior estaban perfectamente ubicadas 30 mesas redondas con mantelería en color negro y vino, vajilla y cristalería fina; como centro de mesa, un jarrón con alcatraces y cinco velas de mesa dentro de pequeños vasos de cristal hacían la iluminación de las mismas.
La recepción daba comienzo. Quinn y los chicos fueron acomodados en una mesa donde se encontraban también algunos directivos de Juilliard. La rubia miraba para todas direcciones buscando a Britt. O a Rachel para que le ayudara a localizar a Britt. Quería asegurarse que esa noche sus amigas hablaran a como diera lugar.
Después de unos minutos vio entrar a Britt y Rachel juntas. Ambas chicas eran interceptadas por edecanes de la recepción por lo que tuvieron que dar la espalda hacia donde estaban ubicadas las mesas. Quinn vio aquello como la oportunidad para que Santana y Britt se vieran frente a frente. Tomó de la mano a Santana y tiró de ella cuando se levantó de la mesa. Se disculpó con los demás comensales y comenzó a caminar en dirección hacia las chicas sin soltar a la latina. Santana la seguía a regañadientes, preocupándose más por no pisar su vestido o el de su amiga.
Al llegar donde las chicas. Quinn se detuvo y miró a Santana para sonreírle…
- Britt?… finalmente la rubia habló al volver su mirada a las chicas que les daban la espalda.
Britt se dio la vuelta temerosa de que la voz que la llamaba perteneciera a la rubia que durante muchos años consideró su hermana y mejor amiga.
Santana estaba petrificada tras escuchar como Quinn llamaba a Britt. Sin percatarse, sus ojos brillaron apenas vio el perfil de su rubia.
Britt y Santana se miraron a los ojos cuando finalmente se encontraron frente a frente. Ambas sintieron como se les escapaba el aliento. Sus ojos se volvieron brillosos por las lágrimas que apenas lograban contener. Sin poderlo evitar, revivieron el doloroso recuerdo de su último momento juntas.
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* Flashback *
- Hey sexy! Y esas maletas?... preguntaba la rubia de ojos azules al percatarse de tres maletas grandes depositadas al lado de la puerta del departamento que compartía con su novia y su amiga.
Brittany volvía de impartir clases en el Broadway Dance Center, tenía apenas un mes de haber sido aceptada como instructora coreográfica. La rubia amaba bailar. Estudiaba en Juilliard y su sueño era ser bailarina profesional. Lo único que podía igualarse a su amor por el baile, era el que sentía por la morena que la miraba entrar al departamento. Britt se acercó a su chica para saludarla, no la había visto en todo el día, beso suavemente sus labios y la abrazó… te extrañé… susurró cerca del oído de la latina
- Yo también preciosa… Santana devolvió el susurro aun en brazos de su novia. No quería desprenderse de ella. Aspiro profundamente el aroma de sus cabellos. Santana quería llevarse con ella todo el aroma que le fuera posible.
- Pensé que Quinn ya se había llevado todo… comentaba la rubia dirigiendo la mirada a las maletas… todavía no entiendo cómo es que se muda con Dave a Londres. No recuerdo que hubiera mencionado siquiera que pensara volver con él… Britt se sentó en el sillón sin soltar la mano de su chica, esperando que la latina tomara lugar a su lado. Pero Santana se mantuvo de pie, solo se giró para mirar a su chica a los ojos.
- Britt… la voz de la latina se escuchaba apagada. Santana había decidido esperar hasta el último momento para hablar con su novia sobre su mudanza... las maletas, no son de Q… son mías… la rubia entrecerró los ojos por la confusión. Intentó recordar si habían mencionado hacer algún viaje. Santana no había mencionado nada sobre ello. Ninguna de las dos lo había hecho.
- Dios San!… les ha pasado algo a tus padres?… Britt sonaba preocupada; sabía que la única razón por la que su novia viajaría de improviso sería por algo que tuviera que ver su familia… dame cinco minutos, recojo algo de ropa y te acompaño a Lima… la rubia se había puesto de pie mientras hablaba, dispuesta a ir a su habitación y preparar su bolso para viajar. Santana llamó su atención sin soltar su mano mientras intentaba abandonar la sala.
- … mis padres están bien… no voy a Lima… la confusión de la rubia iba en aumento. Donde más podría ir?… me voy a Londres Britt…
Conmocionada. Esa era la palabra que podría definir perfectamente cómo se sentía la rubia de ojos azules en ese momento… Londres? En qué momento su novia decidió mudarse a Londres? Sin mencionarle antes? Y los planes? Y su relación?
- No entiendo… cómo que te vas San?… Britt buscaba la mirada de su chica.
- … Dave me ha ayudado a conseguir una beca en el King's College… Santana se negaba a mirar a los ojos a su novia.
- Una beca? En Londres?… nunca has mencionado nada sobre Londres
- Lo sé… surgió con la vuelta de Dave… es… es una gran universidad… La latina había decidido usar el pretexto de una beca en la universidad de Londres. Evitaría a toda costa el tema de la enfermedad de Quinn… tienen excelentes programas de investigaciones, trabajan con una fundación… el hospital que está ligado a la fundación ofrece servicios gratuitos… podré hacer voluntariado… es una gran oportunidad… no puedo rechazarla Britt… Santana miraba ahora a Britt intentando sonar convincente
- Parece que en verdad quieres ir…
- Sí. Es importante…
- Está bien… pero no tienes que irte ahora, dame dos semanas para hacer los trámites de baja en Juilliard y me iré contigo… Santana interrumpió a la rubia
- No Britt… Tú no vas a dejar Juilliard… la latina tomo el rostro de su novia entre sus manos y la miró a los ojos… Bailar es tu sueño, es lo que te hace feliz…
- No San! Tú me haces feliz… y si esa beca es importante para ti… entonces lo es también para mí… Britt beso la palma de la mano izquierda de Santana que aún se posaba sobre su mejilla. Santana correspondió el beso acercándose a besar los labios de su chica.
- Te amo… susurro sobre sus labios… lo sabes verdad?… Santana miró el brillo de los ojos azules y cómo Britt le asentía con la cabeza mostrando una sonrisa en los labios… perono dejaré que abandones tu sueño por mí. No vas a dejar Juilliard… la rubia frunció el ceño al escucharla… preciosa, no tienes que preocuparte por nosotras… nos veremos en Lima cada vacaciones… Santana acariciaba el ceño fruncido de su novia, tratando de suavizar su semblante…
- Pero yo no quiero tener que esperar vacaciones para verte!… los ojos de la latina comenzaban a ponerse brillosos y para la rubia aquello no pasaba desapercibido. La conocía muy bien. Algo le estaba ocultando… San, que sucede?… ahora eran las manos de Britt que acunaban el rostro de su novia… no quieres que vaya contigo Santy?…de repente la voz de Britt parecía la de una niña, era su estrategia para suavizar la tensión con su chica y el camino para salirse con la suya. Pero la respuesta de Santana no fue la que la rubia esperaba. La latina tomo las manos de Britt para liberar su rostro, la miró a los ojos, dio dos pasos hacia atrás para separarse de la rubia y respiro profundo.
- No Britt… no quiero que vengas conmigo… las palabras de Santana hicieron añicos el ánimo de la rubia; sin embargo, Britt no podía imaginarse el daño que esas mismas palabras causaban en el corazón de la latina
- Estas terminando conmigo?… una pregunta que Santana no se esperaba. El semblante de la rubia se tornó serio y firme. Conocía a su novia. Sabía que tenía que presionarla.
- Por supuesto que no!… Santana se acercaba acortando la distancia que ella misma había interpuesto hacia su novia. Britt había suavizado su semblante al escuchar aquella respuesta… no tiene que ser así… tras escuchar las últimas palabras, la rubia era quien ponía distancia ahora… no tenía que ser así?, entonces cabía la posibilidad de que terminara con la relación? Y las innumerables promesas de pasar toda la vida juntas? Santana la amaba, estaba convencida de ello. Algo grave debía estar pasando. Pero que podía ser tan grave para comprometer así su relación?
- No tiene que ser así?… ambas se miraban fijamente a los ojos. Santana intentando esconder todo el dolor que aquella conversación le estaba causando. Britt buscando respuestas a sus preguntas… serías capaz de acabar con lo nuestro?… Santana desvió la mirada al piso, estaba apenada. Su corazón se rompía en mil pedazos de solo pensarlo. Volvió a mirar a su chica a los ojos; los ojos azules que tanto amaba estaban brillosos tratando de contener las lágrimas, lágrimas que eran por su causa. No respondió. No hubo necesidad de hacerlo, y Britt lo entendió perfectamente.
Durante algos minutos se mantuvieron en silencio, solo mirándose a los ojos. Cada una perdida en sus recuerdos; en las caricias y los besos que se habían regalado, en las aventuras que habían vivido, en las promesas que se estaban rompiendo.
Un mensaje de texto saco a Santana de sus pensamientos. Saco el celular del bolsillo trasero de su pantalón y leyó mentalmente el mensaje. Quinn le avisaba que estaba llegando al edificio para recogerla. Necesitaban llegar a tiempo al aeropuerto.
Britt miró a Santana responder el mensaje. Una lágrima rodo por la mejilla de la rubia. Había llegado el momento.
- Santana… si sales por esa puerta, lo haces también de mi vida… la rubia limpió su mejilla y miró a Santana. Los ojos azules que siempre se volvían cálidos cuando miraban a la latina, ahora denotaban dolor, tristeza, ira.
Después de unos segundos Santana se dirigió a la salida del departamento, la abrió y sacó al pasillo una a una las maletas. Tomó su abrigo del perchero de la pared y antes de dejar las llaves sobre el buró al lado de la puerta, desprendió el llavero con figuraba de princesa que Britt le regaló cuando llegaron a Nueva York. Al salir, cerró la puerta en silencio…
- Lo siento… susurró la morena mientras caminaba hacia el elevador
Britt se dejé caer de rodillas sobre la alfombra de la sala. Necesitaba consuelo. Un abrazo de su hermana rubia, pero Quinn tampoco estaba. De repente la rubia de ojos azules se veía sola. Sola en una habitación de Nueva York. Sin amiga y sin novia. Sola. El llanto se hizo presente en sus ojos sin que pudiera controlarlo.
A la mañana siguiente despertó en medio de la sala. Pensando que todo había sido una pesadilla, corrió a la habitación que compartía con Santana. No había rastro de su novia. Miro el closet para comprobar que tampoco estaba su ropa. No era una pesadilla. Estaba sola.
* Fin del Flashback *
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" La magia surge entre ambas... Es mucho más que mirarnos, es sentir que estamos juntas en todos los espacios "… Jackselins Arteaga
Hey people... siento la tardanza, tengo varios dias sin internet y tuve que ir a un ciber para subir este cap... espero que les guste... qué les pareció el encuentro? y el reencuentro?... comenten aunque sea un ok... es mi manera de saber que les gusta como va la historia o lo que prefieren...
En cuanto a la pregunta de si era necesario enredar a Quinn con alguien una noche... solo diré que necesitaba aclarar un punto que más adelante entenderán...
Dulces Sueños, Buenos Días, Buen Provecho, o lo que corresponda... Abrazos y besos ;) ;)
