DECLARACION: Ni Glee ni sus personajes me pertenecen
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Lo Siento…
Como si se tratara del tráiler de una película, las imágenes venían a su cabeza sin poder contralarlo. Se recordó a sí misma realizando la rutina que durante diez meses llevo a cabo.
'Despertar en el piso de la sala de su departamento, revisar el armario para descubrir sólo su ropa, revisar la habitación de Quinn para encontrarla desmantelada, darse una ducha, vestirse con lo primero que sus manos tomaban, desayunar lo que fuera que encontraba en el refrigerador, tomar sus clases en Juilliard, impartir sus clases en el Broadway Dance Center cuando tuviera que hacerlo, comer o cenar lo que se le cruzara en el camino, finalmente volver a su departamento vacío para llorar hasta quedarse dormida en el piso de la sala'.
Una rutina que la llevó de ser una chica dulce, jovial y alegre a convertirse en una completa ermitaña. Incluso bailar, que era lo que más disfrutaba hacer y amaba se volvió algo mecánico en su vida.
Diez meses sin recibir un mensaje, llamada o mail de Santana. Ninguna explicación, ni una palabra… nada!
Entonces tomo la decisión de buscarla en Lima cuando viajó por las vacaciones de navidad; Santana había prometido que se verían en vacaciones, así que esperaba recibir todas las explicaciones y respuestas que necesitara antes de tomar la decisión definitiva de sacar a la latina de su vida… pero Santana no llegó a Lima, ni siquiera Maribel y Emilio estaban para darle noticias de ella.
Revivir los sentimientos de angustia, soledad y desamparo que la habían seguido durante muchos meses la estaban saturando. No quería volver a ese lugar oscuro donde estuvo secuestrada y la presencia de Quinn y Santana frente a ella la hacían sumergirse nuevamente en el dolor que había sentido por su abandono.
En un par de segundos Britt pasó de ser la mujer segura de sí misma que habían admirado en el escenario a la inocente e indefensa niña que Quinn y Santana protegían. Dio un paso atrás como si con ello consiguiera interponer una barrera entre ellas. Quería salir corriendo pero sus piernas no reaccionaban como ella necesitaba.
Para las chicas; descubrir que provocaban en la rubia de ojos azules el deseo y la ansiedad por huir fue doloroso. La imagen de Britt sufriendo crisis nerviosas o escondida en algún lugar abrazando sus piernas para protegerse, las golpeó súbitamente. Habían visto esas reacciones en Britt cuando sufría de bullying en el instituto, y que ahora ellas fueran las causantes les rompía el corazón.
Quinn no tenía idea del daño que le había causado. Esperaba que Britt la recibiera con los brazos abiertos cuando sólo algunos mails en los cumpleaños y en las festividades para desearle lo mejor fue todo lo que recibió de ella? En ese momento cayó en la cuenta que ella también la había abandonado.
Santana en cambio era consciente, lo fue desde el momento en que salió del departamento. Por eso mismo, se dedicó a evadir la realidad saturándose de clases, proyectos, investigaciones y por supuesto, su dedicación al cuidado de Quinn.
Sin embargo, había llegado el momento de enfrentarlo y de descubrir si aún tenía cabida en la vida de su rubia. Frente a ella estaba la persona que más amaba en el mundo y a la que más había lastimado. Sabía que no era merecedora de su perdón, y aunque no hubo un solo minuto en que no se odiara por ello, su corazón aún conservaba la esperanza de recuperar al amor de su vida.
Habían pasado unos minutos sin que ninguna de las tres dijera una palabra.
- Señorita Fabray?… necesita algo?… Rachel que había observado a las chicas sin entender nada, rompía el silencio.
Quinn miro a la morena para negarle con la cabeza.
Britt intento aprovechar la distracción dando unos pasos para adentrarse por completo en la recepción, pero al pasar junto a Santana ésta reaccionó tomándola del brazo izquierdo. La miró a los ojos buscando encontrar la esperanza que tanto anhelaba.
Los cálidos ojos azules de su rubia solo denotaban indignación, rabia y frustración.
- Lo siento… fue todo lo que el nudo en su garganta le permitió decir a la latina. Bajo la vista avergonzada, y hacerlo descubrió un diamante rosa de corte princesa en el centro de una argolla de oro blanco que con pequeños diamantes redondos incrustados. Su corazón dio un vuelco mientras se resquebrajaba.
Había llegado demasiado tarde. Britt. El amor de su vida. Se había comprometido con alguien más... tragó saliva tratando de desvanecer el nudo en su garganta. Mientras volvía su mirada a los ojos de la rubia, deslizó su mano al dedo anular y apenas toco el anillo, una lágrima corrió por su mejilla.
Por mucho que estuviera resentida; el corazón de Britt se encogió al encontrarse con los ojos lagrimosos de Santana. Aquella lágrima era sincera, la conocía y pudo ver la tristeza en su mirada.
- Yo también… escapó de sus labios sin que pudiera evitarlo… De que se estaba disculpando? No había razón para ello pero su corazón no necesitaba de un motivo para hacerlo.
Britt continúo su camino hacia su mesa. Santana lo hizo en dirección opuesta para dejar atrás la carpa. Por un momento Quinn pensó en seguir a Britt pero al ver las lágrimas de Santana entendió que su lugar estaba al lado de la latina.
- San? A dónde vas?… le preguntó al alcanzarla unos pocos metros después.
- Por favor no me hagas a regresar… por mucho que intentara controlarse, su voz era temblorosa y las lágrimas brotaban de sus ojos sin permiso
- Toma… Quinn le entregó su monedero… espérame en el auto. No tardaré
- No es necesario Q, deberías quedarte, se verá mal que te vayas a media cena… aunque entendía los compromisos de su amiga, en realidad necesitaba su consuelo.
- No me importa cómo se vea. Siempre será primero mi familia… se acercó más a Santana para dejarle un beso en la frente… solo entraré a despedirme de Nick y Jenn, de acuerdo?… le dijo mientras le limpiaba las lágrimas con sus dedos… espérame en el coche, si?, no demoraré… Santana asintió con la cabeza.
Rachel, que se había quedado en la entrada de la carpa estuvo observando la escena entre Santana y Quinn. Al ver que la rubia volvía, se dirigió a la mesa que compartía con Britt, el novio de ésta y otros invitados.
Quinn regresó a la recepción mientras Santana se dirigía al ballet parking para solicitar el auto. Al llegar a su mesa, habló con sus amigos para disculparse. Sin dar detalles, les informó que Santana se sentía indispuesta y que ella prefería hacerle compañía. Los chicos se ofrecieron a ayudarles en lo que hiciera falta; con la promesa de llamarles si necesitaban algo logró convencerlos que no era necesario que ellos también se retiraran de la cena.
Siguiendo con el protocolo, se disculpó y despidió de cada uno de los que integraban su mesa. Al terminar, busco con la mirada a Britt mientras se dirigía a la salida de la carpa. Alcanzó a ver como la rubia de ojos azules esquivaba su mirada escondiéndose detrás del rostro de un joven rubio con barba que llevaba la mano de la rubia a sus labios para depositarle un beso en el dorso mientras escuchaba lo que ésta le decía. Siguió su camino y al salir de la carpa fue interceptada por Rachel.
- Te vas?… Creí haber escuchado que te quedarías a la recepción… la morena interesada por averiguar lo que pasaba, cuestionaba a Quinn evitando que continuara con su camino al pararse frente a ella.
- Uhmm… lo siento. Ha surgido algo y tengo que marcharme… la rubia le contestaba a Rachel esperando terminar pronto la conversación
- Todo bien con tu chica?… Quinn frunció el ceño por la pregunta… mmm, yo… las vi hace un momento…
- Eh!? No… San no es mi chica…aunque llevaba prisa, la rubia también sentía la necesidad de aclararle eso a la morena… yo… mira de verdad no pretendo ser grosera pero debo irme… Quinn sabía que si se demoraba más de lo debido Santana podría irse
- Puedo ayudarte en algo?
- Tal vez sí. Traes tu móvil contigo?… la morena asentía con la cabeza mientras sacaba del bolso el artefacto para entregárselo a la rubia. Quinn anoto su número en el móvil… por qué no almorzamos mañana?… Rachel volvía a afirmar con la cabeza… bien; entonces, márcame antes del mediodía, ok?… se despidió de la morena dejándole un beso en la mejilla.
Rachel suspiró por el contacto con la rubia mientras la veía alejarse, volvió a la recepción y se sentó al lado de Britt. Intentó disfrutar de la velada, pero estaba ansiosa porque llegara el siguiente día para ver nuevamente a Quinn.
Britt por su parte, sin comentar nada con Rachel y su novio sobre lo ocurrido con las chicas, hizo el esfuerzo por olvidarse del encuentro; sin embargo, no pudo sacar de su mente la imagen de Santana llorando. Habían pasado poco más de dos años sin tener noticias de ella. Porque le afectaba tanto?
Sin hacer ningún comentario durante el trayecto, Quinn y Santana llegaron al hotel donde se hospedaban. Inmediatamente al entrar a la suite que compartían, Santana se fue a su habitación. La rubia hizo lo mismo para darse una ducha y 15 minutos después se dirigió donde Santana para preguntarle si deseaba cenar; pero al abrir la puerta, se encontró a la latina en la cama abrazando una almohada y sollozando.
Santana llevaba el pijama puesto sin haberse desmaquillado. Una vez que regreso del baño de la habitación con los productos, sentó a Santana apoyando su espalda en la cabecera de la cama. Al terminar la tarea de desmaquillar a su amiga, volvió a al baño para deshacerse de todas las cosas.
Finalmente regresó a la cama, se sentó al lado de la latina y tiró de ella para colocar la cabeza de Santana sobre su regazo.
Durante varios minutos mantuvieron la postura; mientras Quinn le acariciaba el cabello y de vez en cuando, limpiaba las lágrimas con la yema de sus dedos, Santana acariciaba con sus manos el llavero de princesa que llevaba consigo a todos lados sólo porque Britt se lo había regalado.
- Se ha comprometido… salió de los labios de la latina entre sollozos mientras se daba la vuelta para volver a abrazar la almohada y acurrucarse en posición fetal…
- Lo sé preciosa… Quinn también se había percatado del anillo… y lamento tanto que hayamos llegado tarde… ver a Santana así de devastada le dolía en el corazón.
Las lágrimas que en silencio ahora corrían por la mejilla de la rubia, eran producto de sentirse culpable por haberle ocasionado ese daño a sus hermanas.
Quinn siempre sintió en su corazón que Santana y Britt se pertenecían la una a la otra. Fue testigo del amor que se profesaban mucho antes que ellas mismas lo descubrieran. Incluso llego a envidiar la conexión que sus amigas tenían y deseo en su alma tener a alguien en su vida que la amara tanto como ellas se amaban.
En sus pensamientos, ella era la responsable de haber acabado con esa maravillosa relación.
- No puedo prometerte que volverás a estar con ella; pero encontraremos la manera de estar presentes en su vida… dejó escapar todo el aire de sus pulmones… eso sí puedo prometerlo San…
En silencio, Quinn siguió consolando a Santana acariciándole el cabello hasta que ésta se quedó dormida de tanto llorar. Se recostó al lado de la latina pero no logró conciliar el sueño. Paso la noche en vela pensando en alguna manera de convencer a Britt para que las aceptara de nuevo en su vida.
Britt llego a su departamento casi a las tres de la madrugada; después de haber finalizado la recepción del recital, todos los miembros del comité organizador tuvieron que reunirse para ultimar detalles con los periodistas, directivos y todos los empleados que participaron en la realización del recital.
El día había sido muy largo y agotador. Estaba cansada. Se dio una ducha y cuando finalmente se metió en la cama para descansar, no pudo hacerlo. Su mente voló a la imagen de Santana aplaudiendo de pie, orgullosa y derramando lágrimas al verla sobre el escenario. Una sonrisa se dibujó en sus labios al recordar que justo antes de entrar al escenario, sin ser consciente de la presencia de la latina, su corazón le dedico aquel baile.
Sería posible que aún, a pesar de los años separadas, la conexión entre ellas se mantuviera intacta?... Valdría la pena darles la oportunidad de explicarse?
Recurrió a un Triazolam para conciliar el sueño. No tendría que levantarse temprano de la cama al siguiente día; porque al ser sábado, sólo había programado dos horas de baile en el Broadway Dance Center que comenzaría hasta las cinco de la tarde. Después de un rato, el medicamento hizo efecto y Britt finalmente se quedó dormida.
Mientras tanto en el noreste de la ciudad, en el barrio de Bushwick para ser exactos, una morena de ojos marrones tampoco lograba conciliar el sueño. Cada vez que cerraba los ojos, aparecía la rubia de sonrisa perfecta y ojos enigmáticos que la habían hipnotizado esa noche.
Se emocionaba al pensar que la vería al siguiente día. Estaba ansiosa por que las horas pasaran rápido. Quería verla, quería saber todo sobre ella. Sin pensarlo, se levantó y volvió a la cama después de tomar su portátil. Lo encendió y tecleó el nombre de la rubia en el buscador mientras se acomodaba en el respaldo de su cama con el portátil sobre su regazo para revisar todos los resultados.
Rachel pasó la noche viendo fotos, leyendo notas y revisando videos de Quinn Fabray que aparecieron en la red. Apenas cumpliría veintidós años; sólo llevaba dos trabajando en el medio y había conseguido cosas importantes; dos películas por estrenar y una serie exitosa. Apareció de la nada para convertirse en la sensación de Inglaterra. 'Y cómo no? Si bien podría ser una princesa…
Las notas que relacionaban a la rubia con alguien le incomodaron; sobre todo aquella donde Quinn reconocía que tenía una historia con Noah… el chico le pareció atractivo pero consideró que no estaba a la altura de la rubia. Decidió abandonar la inspección de las fotos de Quinn y Noah para evitarse el mal humor, prefiriendo concentrarse en la actuación de la rubia en Skins. Su malestar se intensificó a ver las escenas de besos que Quinn compartía con Kaya.
Celos? Cómo era eso posible? No tenía ni veinticuatro horas de haberla conocido. Era extraño, pero aunque la morena siempre había sido un tanto enamoradiza, nunca antes lo había sentido con la intensidad que ahora. Con sólo cerrar los ojos podía apreciar a detalle su rostro, oir su voz y respirar su aroma. De verdad se había enamorado?
Finalmente cayó rendida al sueño poco antes de que amaneciera.
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El día comenzó para Quinn despertando sola en la habitación de Santana. Después de encontrar en el living room de la suite, la nota de su amiga informándole que estaría en el gym, decidió dirigirse al mismo lugar. Mientras lo hacía, revisó su móvil. Se encontró con dos llamadas pérdidas de Nick y un mensaje de texto de Jenn invitándolas a comer, ese día los chicos viajarían de vuelta a Los Ángeles para seguir atendiendo la promoción de su película. Respondió el mensaje aceptando la invitación.
Santana llevaba haciendo spinning media hora cuando Quinn la encontró en una de las bicicletas. El gym estaba prácticamente vació por lo que no supuso ningún problema ocupar la bicicleta del lado izquierdo de la latina. Después de unos minutos ejercitándose, finalmente llamó la atención de su amiga quitándole un auricular para que pudiera escucharla.
- Has desayunado?… la latina negó con la cabeza… entonces cuando salgamos de aquí almorzaremos juntas
- No tengo apetito…
- Puedes elegir entre salir, el restaurante del hotel y la suite… no tienes más opciones
Santana sólo se había deprimido una vez en su vida, y eso paso cuando su abuela la corrió de su casa tras haberle confesado estar enamorada de Britt. A la latina le daba por ocupar su tiempo en un millón de cosas sin importancia, olvidándose así de sus alimentos o sus horas de sueño. En aquella ocasión la tarea de cuidarla, la había compartido con la rubia más alta. Ahora tendría que hacerlo ella sola.
- Detesto que te pongas en plan madre conmigo… le respondió la latina sonriéndole, en el fondo sabía que Quinn lo hacía con buena intención.
- Entonces no me discutas… salida, restaurante o suite?
- Mmm… Suite, pero cuando acabemos aquí… la rubia asintió con la cabeza y continúo con su rutina.
Quinn y Santana siguieron en el gym, alrededor de hora y media más; pasaron por las corredoras eléctricas, escaladoras, pesas y aparatos para ejercitar los brazos, las piernas y sus abdominales.
Mientras lo hacían, Quinn recibía llamadas de un número desconocido; no respondió a ninguna, y después de la tercera llamada decidió desviar el número. Tanto a su familia como amigos cercanos los tenía identificados, por lo que pensó que la llamada no era importante.
En su habitación, Rachel caminaba de un lado a otro un poco desesperada. Por qué no tomaba la llamada? Se habría arrepentido de verla? Un tanto molesta, después de aventar el celular a la cama, se fue a la cocina para prepararse un café. Allí se encontró con su roommate…
- Q carita diva… comentó el chico al verla entrar a la cocina… tuviste fiesta anoche?… atribuía la mala cara de su amiga a la ajetreada noche del recital.
Rachel tomo una tasa de la alacena y sirvió café en ella. Se paró al lado de su amigo y tomo una galleta del plato sobre la encimera.
- Dios, he dormido casi nada… comento la morena antes de beber de su tasa.
- Y eso?… no llegamos tan tarde
- Pase la madrugada investigando en la red… Kurt la miró confundido
- Investigando? Qué?… Rachel solo sonrió… o debería preguntar, a quién?… continúo al ver la sonrisa de la morena
- Quinn Fabray… dijo suspirando…
- Mmm… No recuerdo a ninguna Quinn Fabray
- Estaba con Jennifer Lawrence… el chico frunció el ceño, estaba confundido… la princesa rubia de ojos hipnotizadores y sonrisa maravillosa… continuo suspirando
- Dios Rachel… deja ya esos enamoramientos platónicos y céntrate en los castings!
- Me ha dado su número… replicó antes de escuchar todo el sermón que venía de su mejor amigo
- Ya le has marcado y te has dado cuenta que el número no es real, cierto?… miro a la morena con ojos acusadores
- Kurt, sé que no me creerás, pero lo que sentí al verla… en verdad no lo había sentido antes… miro a los ojos del chico para continuar… me perdí en sus ojos, en su sonrisa, en toda ella… es hermosa… fue tan fácil hablarle… mientras estaba en el escenario solo sentía que le cantaba a ella… No podría explicarlo. Sólo siento que mi lugar es a su lado… la morena bajo la mirada un poco avergonzada por lo que estaba confesando
- Entonces, le has llamado?… suavizó su voz. Aunque no creía la confesión de su amiga, ésta ya se había puesto sensible y no quería herirla con sus palabras
- No me toma la llamada… dejo escapar todo el aire de sus pulmones mientras hablaba
- O sea que cabe la posibilidad de que no sea su número, no?… intentaba convencer a su amiga que se olvidara del asunto.
- No Kurt!… algo me dice que sí es su número… fue ella quien dijo lo de almorzar juntas hoy!… por qué lo diría si no quisiera? Tú la viste!, te pareció una de esas personas que dicen eso solo porque sí?…
- Pues no la verdad. Aunque traté muy poco con ellos, fueron muy amables y educados.
- Lo ves? Si fuera una chica de esas, tu sexto sentido no lo pasaría por alto… necesitaba convencer a su amigo para que la animara porque ella comenzaba a perder las esperanzas
- Vale, esta bien… veamos… mmm… envíale un mensaje de texto, talvez no toma la llamada porque no conoce tu número… pero eso sí Rach!, si no te contesta el mensaje, te olvidas del asunto.
Rachel movió la cabeza afirmando la sentencia de su amigo. Corrió a la habitación por su móvil, buscó el contacto de la rubia, tecleó unas cuantas palabras y le envió el mensaje mientras mentalmente suplicaba al cielo que la rubia le respondiera.
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Eran ya las once treinta del día. Quinn y Santana finalmente se sentaban a almorzar. La rutina en el gym se había alargado más de lo que la rubia hubiera preferido, pero estaba siendo condescendiente con su amiga. Quinn tomó su celular para enviarle un mensaje a Jenn preguntándole sobre el lugar y la hora de la comida, pero al revisarlo se encontró con un mensaje de un número desconocido. Por un momento la idea de borrar el mensaje cruzo por su cabeza, pero le pareció extraño tanta insistencia, así que decidió leer el mensaje del número desconocido después de escribirle a Jenn y así lo hizo.
'…Hey! Se supone que almorzaríamos juntas, hoy? Rachel Berry, morena, uno sesenta, Recital, cantante, Nyada… bueno, este es mi número. Si eres Quinn Fabray puedes llamarme, si no, no te molestes…
Una sonrisa se dibujó en los labios de la rubia tras leer el mensaje de Rachel e instintivamente le respondió
'Que suerte que mi nombre sea Quinn Fabray, así podré llamarte'
Quinn volvió a sonreír cuando pulso el botón de enviar. Santana se percató del gesto de la rubia pero no dijo nada, todavía.
'Siento no haber tomado tus llamadas. Ha sido una mañana larga y recién estoy probando alimentos. Cambiamos lo del almuerzo por un café? A las seis está bien? Elige el lugar'
A unos kilómetros del Sheraton Tribeca New York Hotel, una morena no concebía que sus súplicas fueran escuchadas. 'Y si no era ella?'
'Cómo sé que eres la misma Quinn Fabray que conocí?'
Cuando Santana levantó la vista para mirar a su amiga tomar nuevamente su móvil y escribir un mensaje, se percató del brillo en sus ojos. Los Ojos de Quinn no brillaban así a menos que se tratara de Beth; a la latina le pareció extraño que algo o alguien más la hiciera emocionarse con tanta intensidad
'Rubia, uno sesenta y ocho, ojos verdes avellana, acompañante de Jennifer Lawrence en el Recital'
'Esa información la puedes encontrar en la red. Tendrás que llamar'
Quinn dejó escapar una pequeña carcajada al leer el mensaje de la morena.
En realidad Rachel ya estaba convencida de que se trataba de su rubia. Pero quería escuchar su voz, por eso la insitaba a llamarle.
Quinn golpeaba sus dedos sobre el comedor mientras pensaba si debía llamar o no. Santana no paso por alto el nerviosismo de su amiga.
La rubia tomo su celular y se dirigió al sillón del living room dejando sola a la latina. Se recostó en el sofá antes de marcarle a la morena
En cuanto el móvil de Rachel dio tono de llamada, esta se sobresaltó, miró el móvil en sus manos y permitió que el timbre siguiera sonando. Después de cuatro tonos, Quinn se dio por vencida cancelando la llamada. 'Qué le pasa? Por qué no toma la llamada?
'Te das por vencida tan rápido? Entonces no eres la Quinn Fabray que imaginé. PD: Yo llamé cinco veces'
El mismo gesto se dibujó en los labios de la rubia. Una sonrisa. Sólo que ahora estaba acompañada de la típica ceja enarcada de Quinn. 'Me está retando?'
'No se qué Quinn Fabray imaginaste, pero ésta no repite llamadas. PD: Cinco llamadas es acoso'
Después de leer el último mensaje de la rubia y ver que ésta no volvía a llamar Rachel comenzó a recriminarse el no haber tomado la llamada. 'Que vuelva a llamar, que vuelva a llamar. Te juro diosito que ahora si le contesto, pero que vuelva a llamar por favor'. Suplicaba nuevamente la morena.
Quinn decidió volver al comedor con Santana. Se llevó algo de fruta a la boca y bebió un poco de su jugo. Rachel Berry podría tener los ojos más cálidos que había visto en su vida, pero no volvería a llamar.
Cinco minutos después de que sus dedos se volvieran a escuchar sobre el comedor. Sin decir nada, la rubia tomó su móvil, se levantó de su silla y regreso al sillón del living room para recostarse. Quinn no se percató de haber sido seguida por la latina. Santana se quedó parada detrás del sillón donde se había recostado la rubia, recargó su espalda en la pared para que esta no se diera cuenta de su presencia.
Quinn, Marcó. Un tono. Y fue todo lo que Rachel necesito para aceptar la llamada. Se arrepentiría toda su vida si dejaba pasar la llamada otra vez.
- Quinn Fabray?… la morena estaba más que emocionada pero intentaba disimularlo.
- Rachel Berry?… Quinn sonreía por el tono incrédulo de Rachel
- Volviste a llamar… ahora ya no podía ocultar su emoción
- Si, y es la primera vez que lo hago
- Me alegra que lo hicieras
- A mí también… un pequeño silencio se hizo presente… mmm… entonces… café?
- Por qué no, una comida?
- Ya tengo programado algo para hoy, y… probablemente mañana tenga que viajar muy temprano… un pensamiento cruzo por la cabeza de la rubia. 'Y si le digo que me acompañe?'... agitó su cabeza de forma negativa tratando de sacudirse la idea.
- Oh… Rachel dejó escapar un suspiro sin poder controlarlo. 'Y si no la volvía a ver?'… te vas ya?… Quinn se percató del desanimó de la morena.
- A New Haven. A celebrar el cumpleaños de mi princesa… Santana no perdía detalle de lo que decía la rubia. Se sorprendió al escucharla referirse a Beth. Quinn nunca hablaba de la pequeña. Ni siquiera sus amigos de Londres lo sabían. Fuera de Dave y su familia, el único que sabía de la existencia de Beth era Chris, y eso tenía que ver con que fuera su representante y la rubia quería mantener el secreto por la tranquilidad y bien de la pequeña.
- Princesa?… creí que no tenías chica… Rachel se había desilusionado. Su princesa tenía a su propia princesa y no era ella.
- Y no tengo… Mi princesa es… mmm… si aceptas el café, te cuento la historia
- Ok… pero solo es para que me cuentes la historia eh!
- De acuerdo!. Dónde nos vemos?… Santana seguía atenta a las palabras y gestos de la rubia. Parecía que una sonrisa se había instalado de forma permanente en ella.
- Estaré cerca del Central Park. Conoces el Candle café?
- Creo que sé cómo llegar. Te veo allí a las seis.
- Bien! Entonces… hasta las seis
- Rachel?… Quinn se apresuró para evitar que la morena cortara la llamada.
- Si?
- Cómo estas segura de que soy la misma persona que conociste?
- Por tu voz… susurró la morena mientras se sonrojaba y la sonrisa de Quinn se hacía más amplia. No dijeron más, ambas cortaron la llamada al mismo tiempo.
- Con quien hablabas?… era el turno de Santana para hablar con la rubia.
- Dios San!… Pretendes provocarme un infarto?!… Quinn se había sobresaltado levantándose por el susto de escuchar a la latina… Hace mucho que estas allí?
- El mismo tiempo que tú allí… Quien es Rachel?
- La conocimos ayer… Santana fruncía el ceño. No recordaba a ninguna Rachel… La cantante que cerró el recital
- Me dio la impresión que coqueteabas con ella… la latina sabía que Quinn no tenía ningún problema con las preferencias sexuales de nadie, pero era la primera vez que la veía interesada en una chica. Se sentó en el descansa brazos del sillón acercándose a la rubia.
- Nadie estaba coqueteando San!… Quinn hizó una mueca en el rostro, incómoda por el comentario de su amiga… sólo quede con ella para un café, esta eso mal?
- No Q, no tiene nada de malo. A decir verdad, me alegra verte así!
- Así?… la rubia no entendía a qué se refería su amiga
- Con ese brillo en los ojos y esa sonrisa estúpida en el rostro… Te gusta?… Quinn pensó su respuesta unos segundos
- Hablar con ella es… como hablar contigo. Me inspira mucha confianza. Ya lo has visto, me hace reir sin siquiera proponérselo. Es extraño… es como si la conociera de siempre
- Pero la conociste ayer. Y eso es lo que me preocupa Q. Que no sepamos nada de ella y pienses hablarle de Beth… Quinn frunció el ceño al escuchar a Santana… Escucha, no quiero entrometerme vale? Sólo creo que deberías pensarlo mejor… En cuánto se estrenen las películas, los medios de aquí querrán saber todo sobre la protagonista. Todo lo bueno y todo lo malo. Y van a escarbar hondo Q. Tardarás más en llegar a New Haven que los medios en tener acceso a ella. Y ni siquiera has hablado con Shelby y Chris sobre cómo van a manejarlo si se enteran… la rubia dejó escapar todo el aire de sus pulmones. Santana tenía razón… creo que deberías tener un plan primero antes de que exista la posibilidad de que la noticia se filtre…
- No creo que ella sea capaz de… fui interrumpida por la latina
- Te entiendo, vale? Conozco ese sentimiento Q… Confiarle tu vida a alguien con los ojos cerrados. Eso es lo que hemos estado haciendo Britt, tú y yo desde que nos conocimos. Pero nosotras crecimos juntas y de esta chica no sabemos nada… Creo que deberías esperar un poco. No por ti, sino para proteger a Beth.
Quinn sólo asintió con la cabeza. Algo en el corazón le decía que podía confiar ciegamente en Rachel, pero Santana tenía razón. No podía exponer a su pequeña de esa manera.
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" Al verdadero amor no se le conoce por lo que exige, sino por lo que ofrece "… Jacinto Benavente
Sorry por la demora chicos... antes de salir de viaje no pude subir un cap por error en la pag, les compensaré subiendo otro cap hoy mismo...
Aprovecho para hacer un par de aclaraciones; primero esta historia es AU, Rachel y Quinn vienen de mundos diferentes; segundo, Rachel tiene de padres a Hiram y Leroy pero Shelby no es la madre biológica.
Comenten, sus reviews son mi musa para escribir...
Cuidense... abrazos y besos... ;)
