DESCARGO DE RESPONSABILIDAD EN EL CAP. 1. (ES UN OSO TENER QUE ESTAR PONIENDO EL DESCARGO :P)

Cap: 2

CINCO MESES ANTES- EN ALGÚN LUGAR DE BOSTON.

La luz del día se colaba tenuemente por la ventana. Se levantó con dolor de cabeza, la noche anterior había salido a celebrar su vigésimo octavo cumpleaños, aunque al principio no le apetecía salir de casa, la insistencia de cierta morena la había sacado de su tranquila noche de películas de horror; tal y como lo venía haciendo desde siempre (o al menos desde que llego a Boston, luego de la muerte de sus padres y de Neal)

FLASHBACK:

-¡vamos, rubia!-dijo-no seas aguafiestas-refunfuño haciendo un mohín- Que… ¡hoy toca ser feliz!-exclamo sonriente.

-Ruby, te he dicho que no voy a salir-se tapó con la suave manta y le dio play al DVD.

-joooo. Emma, ¡hoy es tu cumpleaños¡-le quito la manta y la arrogo lejos-y por todo los magos que lo vamos a celebrar-cogió el mando del DVD y lo apago.

-Ruby-le llamo-¿quieres que te recuerde por qué no me gusta celebrarlo?-le pregunto sin mirarla.

-sabes que no hay la necesidad…-bajo la mirada triste-hace una semana que se cumplieron los diez años de la muerte de tus padres, de Neal y de la desaparición de tu hijo-se limpió una traicionera lagrima, levanto la mirada y sonrió con tristeza-pero sabes muy bien cómo eran tus padres y Neal, a ellos jamás les hubiese gustado que pases tu cumpleaños encerrada en una habitación-se acomodó a su lado en el sillón y le limpio las silenciosas lagrimas que caían por sus mejillas- tranquila Emma, a tu pequeño lo encontraremos-le regalo una sonrisa tranquilizadora- el cazador nunca se ha equivocado y lo sabes-abrazo a la rubia- venga, vamos que para luego es tarde.

-vale-se levantaron y luego de una hora salieron del pequeño departamento.

La noche estaba comenzando muy bien, a pesar de que aún no estaba muy convencida de haber hecho bien al salir a "divertirse" como dijo la morena, pero la estaba pasando bien… se llevó a los labios su quinta copa de whisky, sintió el ardor bajar por su garganta y cerró los ojos por unos segundos.

Se concentró en algún punto muerto de la discoteca, los sonidos había desaparecido de su percepción, su respiración se tornó agitada; levanto la mirara a un punto lejano y le vio. Una extraña sombra cruzo su campo de visión, siguió aquella silueta hasta que la perdió de vista, se levantó lo más rápido que pudo y se abrió camino entre la multitud de gente. No había pasado ni medio minuto cuando se dio cuenta que su persecución término en la parte trasera del local. Estaba por volver a entrar cuando unos quejidos le llamaron la atención, corrió siguiendo el sonido que le llevo cerca de un basurero, pero nada, no había nada ni nadie en dicho lugar. Estaba por terminar de salir del callejón, pero una mano la detuvo.

-Emma, ¿Qué pasa?-Ruby la miro con preocupación, luego fijo su mirara en el final del callejón.

La rubia siguió la mirada de la morena y no encontró nada.

-nada, solo salí un rato a tomar aire- fingió una sonrisa y suspiro- venga, vamos que la fiesta es dentro- señalo la puerta de madera con la mirada y comenzó a adentrarse en el lugar.

-Emms- le llamo- ¿segura que todo bien?- pregunto algo preocupada. Había visto a la rubia salir por la parte trasera del local como si no tuviera conciencia de ello.

-sip- sonrió- venga que te invito unas copas.

El resto de la noche la pasaron entre copas hasta altas horas de la madrugada, cuando regresaron a casa (solo los magos sabrían cómo le habían hecho para lograr semejante hazaña dado el alto nivel de alcohol que recorría su sistema sanguíneo) se desplomo en su cama y cayo rendida en los brazos de Morfeo.

FIN DE FLASHBACK


-¿qué tal la mañana?- preguntaba una morena ya arreglada para salir, mientras le daba su chocolate con nubes y canela.

-siento como si hubieran dado un concierto de heavy metal en mi cabeza-contesto con un gesto de dolor, y media sonrisa.

-vale, ya pasara. Toma-puso un plato con tortitas en la mesa-ahora come y en la noche nos vemos- cogió su bolso y se encamino a la salida- hasta la noche, rubia.

Era sábado y no tenía nada que hacer, solo esperar a que Ruby volviera (de donde sea que haya podido ir). Se fue a su cuarto, se aseo y luego salió del departamento.

Comenzó a caminar sin tener sentido de adonde le guiaban sus pasos. Se había pasado el resto del día pensando en aquella curiosa silueta, y se preguntaba si había pasado de verdad o había sido una mala jugada de su cabeza, que ya tenía algo de alcohol circulando por su sistema sanguíneo. Paro de repente cuando a su nariz le llego un leve olor a manzana, cerró los ojos y disfruto de aquel agradable olor, su mente se llenó de imágenes de la noche anterior, de cosas que pasaron después de la aparición de la silueta. De Ruby bailando cual bailarina profesional meneando sus caderas, de Ruby bebiendo sin parar, de Ruby vomitando en el W.C., de Ruby volviendo a la barra para volver a tomar, de Ruby gritando y saltando coreando con un grupo de chicos que iban vestidos de rockeros, que simplemente coreaban "Estamos locos de atar,somos trovadores que en tu ciudad, damos pinceladas de colora tu gris realidad.Somos mitad caballeros,mitad bohemios y embusteros,no somos lo que un padre quierepara su hijita bebe." Y siempre terminaban con fuerte "Hasta que el cuerpo aguante,hasta que quiera mi voz.Hasta que el cuerpo aguanteseguiré viviendo tal como soy". si, al parecer la pasaron muy bien, sobre todo Ruby, que al parecer sí que le hizo caso a esa frase de "hasta que el cuerpo aguante." Volvió de su recuerdoal escuchar a una voz a su espalda.

-¿Señorita? el local abre hasta la noche- le dijo aquel hombre regordete.

- ¿He?- se sorprendió, miro al hombre con un gesto de no entender por qué le decía aquello.

-Que el local abre hasta la noche- volvió a decir señalando el letrero- ¿se encuentra bien, señorita?- pregunto con preocupación.

-Heu…- Emma volvió la mirada al letrero del local y se dio cuenta que estaba en la misma discoteca de la noche anterior- sí, todo bien- contesto- gracias, hasta luego- sonrió marchándose. Dio la vuelta en la esquina y llego a la parte trasera de la discoteca.

Se percató de que de ahí era donde despendía el olor a manzana, camino recorriendo con la mirada el lugar, se acercó a al basurero y vio una pequeña mancha, se acercó más con gesto curioso y toco la mancha seca, era sangre, entonces todo cobro sentido. La noche anterior sí que había visto a una silueta, y aquellos quejidos también cobraron sentido. Si juntaba a aquella silueta con aquellos quejidos todo apuntaba que ayer por la noche se había cruzado con un "cuervo" (como a ellos les gustaba decirle a los vampiros) o al menos había estado a punto de cruzárselo si no hubiera sido por Ruby que le corto antes de que diera con él.

Miro su celular y vio que tenía un SMS de Ruby, vio la hora y se dio cuenta que hace una hora debería de haber estado en casa.

Ruby: "Hey, rubia. Te estoy esperando"

Guardo su móvil en el bolsillo de su chaqueta de cuero roja y volvió a su pequeño departamento.


-tengo que volver-dijo apenas vio a la rubia entrar.

-¿Qué está pasando?- pregunto.

-me han informado que pronto abran problemas- suspiro y se acomodó mirando a Emma que estaba frente a ella- al parecer los cuervos están preparando algo muy grande.

-¿Qué están preparando?- volvió a preguntar con gesto serio.

-los cuervos están atacando los diferentes puntos de Santania, y sabes que nosotros no somos los únicos seres sobrenaturales que vivimos en el bosque.

-¿Quién es tú informante?- se acercó y la escruto con la mirada.

-alguien a quien ayude hace ya un tiempo- dijo con una linda sonrisa de lado- bueno rubia, tengo que regresar y parto al amanecer- se paró del sofá y camino directo a la cocina.

-vale, lo entiendo- tomo la taza con chocolate que Ruby le tenido- mañana te acompaño a coger el tren.

-ok- y desapareció camino a su habitación.

Cuando la luz del amanecer tocó el vidrio de la ventanilla del tren, Ruby se despedía de Emma. Y el tren partió con destino a Maine.

Emma se quedó hasta que vio desaparecer al tren de su campo de visión. Cuando regreso tras sus pasos por el camino que la llevaba devuelta al aparcadero, sintió un ruido seco y luego todo quedo obscuro.


PRESENTE.

-me impresionas, no pensé que podrías durar tanto tiempo-dijo él, escupiendo una muela-pero esto ya me canse y le pondré fin ahora mismo-pronunció mientras se le lanzaba encima.

Y ahí estaba Emma, en medio del bosque a merced del buitre que estaba a segundos de quitarle la vida. Sin fuerzas y con su último aliento se desplomó mirando hacia atrás donde se encontraba Henry con una mirada atónita por lo que había sucedido.

Los gruñidos que se escuchaban era lo único que rompía el silencio del lugar.

Un gran lobo de pelaje dorado mantenía al vampiro sometido bajo sus patas, sin darle la oportunidad de moverse. El rubio luchaba por soltarse pero Emma lo tenía bien cogido y lo último que vio o sintió el rubio, fue su garganta siendo desgarrada por Emma quien había dado el golpe de gracia al morder el cuello del buitre, quitándole la vida.

Regina se interpuso entre la escena de Emma aniquilando al buitre y la mirada sorprendida de Henry. Cuando se dio la vuelta y puedo observar al gran lobo con más detenimiento vio lo hermoso de ese majestuoso animal. Pelaje dorado y profundos posos esmeraldas que la miraban con desconcierto.

-¿Ma?- Henry trato de acercarse a Emma, pero Regina no se lo permitió.

-Espera Henry.- vio como Emma los miraba y gruñía enseñando sus afilados colmillos.

-pero…

-¡Henry, no!- Regina se interpuso en el momento en el que Emma iba a lastimarlo, ganándose un arañazo profundo en su brazo izquierdo.

La morena se había percatado del descontrol que Emma sufría en su transformación, trato de que la rubia volviera a su forma humana, se acercó poco a poco al lobo dorado que le gruñía, pero que tras las palabras de la morena se iba tranquilizando.

-Emma, tranquila. No te hare daño- Regina trataba de tranquilizarla mientras avanzaba hacia ella. Cada paso que daba acercándose a Emma, sentía como esta se iba tranquilizando poco a poco.- Emma, no te hare daño, soy yo, Regina. ¿Recuerdas?- la morena estaba dos pasos de llagar con Emma, estiro su brazo bueno, y logro acariciar la cabeza del gran lobo dorado que ya para ese entonces se encontraba sentado y con la cabeza gacha. Cuando Regina pudo ponerse a su lado, Emma lamio su brazo herido.

-Está bien, miss. Swan- dijo para poder tranquilizarla- solo es un pequeño rasguño- pero el dolor que la aquejaba era notable hasta para Henry que hasta ese entonces se había mantenido a una distancia prudente. Sintió como Emma pasaba su lengua repetidas veces por su herida y lo que vio no se lo esperaba. Las aberturas de las garras de Emma en su piel estaban compensando a cerrar. Miro su piel y ya no había huella, de que alguna vez haya sido herida por Emma.

Los aullidos de dolor que soltaba Emma llamaron su atención, cuando volvió su vista a Emma esta yacía en el suelo, tumbada y completamente desnuda. La contemplo por unos cortos segundos hasta que escucho la voz angustiada de su hijo llamarla. Cubrió a la rubia con su gabardina que en ese momento se había alegrado de llevarla puesta, la cogió en brazos y se acercó a su hijo.

-tranquilo cariño, tu madre es una mujer fuerte y solo esta agotada por la pelea-le aseguró- ahora será mejor que encontremos ese claro, así tanto Emma como nosotros podremos descansar.

Ya había caído el crepúsculo y habían llegado al claro, buscaron un lugar en donde poder pasar la noche encontrando un pequeña cueva que les serviría como refugio mientras pensaban como llegar al otro lado del límite de Santania, donde les aguardaba la camada de lobos salvajes. Y aún no tenían un plan para que Regina pudiera ser acogida por los rebeldes lobos, los cuales odian a los vampiros y estaban en guerra con ellos. O mejor dicho, si qué tenían un plan, pero dado que era una "locura" como pensaba la morena. Ella, no pensaba poner en acción el plan de Emma. No si todavía había otra posible opción.

-¿Mamá?-le llamó.

-dime cariño-la morena dejo lo que estaba haciendo y miro a su hijo, que estaba cuidando a su otra madre.

-¿te encuentras bien?- pregunto despegando los ojos de Emma.

-estoy bien, cariño- se acercó, le beso la frente y lo abrazo como solo ella sabía hacerlo, con amor y protección, haciendo que los miedos de su hijo desaparecieran.


"En la noche más oscura, cuando un grito de dolor se alce sobre el cielo, tú y yo nos volveremos a unir. Mientras tanto espérame, amor."

Emma se había despertado de un sobresalto, aun podía escuchar las palabras que se repetían una y otra vez en su cabeza.

-¡Ma! Por fin despiertas- Henry se le acercó despacio.

-Hola chico-saludo- ¿Qué ha pasado?-cuestionó con un fuerte dolor de cabeza.

-pasa que ha derrotado al buitre, miss. Swan- respondió la morena.

-ya... pero ¿cómo...? – la rubia no recordaba muy bien lo que había pasado.

-¡te has transformado, ha sido genial!- exclamo el chico.

Entonces los recuerdos la golpearon con fuerza, había recordado todo. Y lo que más le dolía había sido que había herido a Regina, se acercó a la morena y toco su brazo que ya estaba completamente recuperado.

-lo siento, Regina- desvió la mirada de la morena y apretó sus puños con frustración, se maldijo así misma por no saber controlarse en su transformación.

-no se preocupe por eso- Regina noto el decaído animo de la rubia- Emma, fue un accidente, ¿ok?- tomo su barbilla y la hizo mirarla a los ojos.

-pero…

Regina negó con la cabeza y sin haber esperado lo siguiente, sintió los brazos de Emma rodeándole- lo siento, lo siento…- escuchaba como la rubia se volvía a disculpar. Lo que hizo que su muerto corazón se encogiera y correspondiera al abrazo. Cuando sintió a Emma más tranquila, se separó de ella despacio y le regallo una pequeña pero bonita sonrisa.

-tome, beba un poco de agua- la morena le alcanzo una alforja de cuero con agua.

-Gracias- se limitó a decir, llevándose la alforja a los labios.

-cielos, ma. ¡Pensé que dormidas por días!-exclamo el pequeño moreno tratando de relajar el momento.

-lo siento chico-se excusó- veo que ya hemos llegado al claro, en ese caso deberíamos llegar a la frontera al medio día de mañana.- dijo mirando a la morena- eso si no se nos presentan inconvenientes.

-respecto a ese tema, debemos encontrar un modo con el que pueda entrar sin tener que poner en acción su descabellada idea.

-pues como ya he dicho, solo hay dos formas de ser bienvenido a la camada del sur. Y es siendo un lobo o...- la rubia dejo al viento lo que iba a decir ya que la morena le corto.

-no, me niego, debe haber otro modo de poder entrar sin tener que...-replicó la morena a la defensiva y sonrojada.

-okay... Siendo lobo ¿O...?-inquirió Henry sin entender muy bien por donde iban sus madres.

-lo que pasa chico. Es que solo hay dos modos por los cuales se puede pertenecer a una camada de lobos, y son:

1.- tienes que ser un lobo, o…

-ya dilo, ma.

2.-…siendo la mitad de un lobo…- completo. Miro a su hijo, que la miraba confundido.

-¿Qué?- respondió -o sea que la única forma que tiene mamá de ser aceptada en la camada es que ella... ¿Que ella sea una contigo?

Y allí estaba la "increíble solución de Emma Swan" como Regina había llamado a su descabellada idea.


¡Bien, al fin pude subir el cap. 2! Bueno, espero que les haya gustado y nos vemos en el siguiente cap. Espero que no se les haga confuso el tema de los tiempos. Pero poco a poco nos iremos enterando de como sucedió todo. he de decir que ni yo sé cómo va esto, ya que estoy escribiendo los caps. Según los subo. Hasta la otra y gracias por leer. (disculpas si tiene algún error)