DESCARGO DE RESPONSABILIDAD: NI OUAT ME PERTENECEN NI MUCHO MENOS SUS PERSONAJES, A EXCEPCIÓN DE ALGUNOS QUE SON INVENTADOS POR MÍ.
Regina cubría la espalda de Ruby de los ataques que los orcos les propinaban con sus mazos intentando que la morena de mechas rojas cayera. Ambas morenas luchaban en sincronía, esquivando y defendiéndose por los flancos descubiertos que alguna de las dos dejaba a la vista de los enemigos, que ya para ese entonces iba disminuyendo en número gracias a todos sus compañeros de guerra que arremetían con gran ferocidad.
-sabía que era buena idea que tú fueras mi mano derecha en esta misión- dijo Ruby con una amplia sonrisa en sus rostro. Dándole la espalda a Regina que respirada algo agitada.
-y yo pensando que ese era el niño del maquillaje- respondió con sarcasmo y una sonrisa en sus labios.
-oh, querida. Él será mi amigo y compañero de guerra pero jamás le confiaría mi vida- dijo apenas esquivando a una arpía que sobrevolaba sobre ellas y se había lanzado a atacarlas, vio como Regina la remato con una bola de fuego que nacía de la palma de sus manos y mantenía jugando en ellas.
-el fuego es mi elemento- respondió encogiéndose de hombros y quitándole hierro al asunto.
-veo que estas llena de sorpresas- dijo, corriendo hacia un gran ogro que atacaba a un pequeño zorro de fuego. "¿Qué más guardas, Regina?" Pensó, dando la primera estocada detrás de la rodilla del ogro logrando que este cayera.
Regina vio de lejos como la otra morena se movía con agilidad en plena pelea contra el ogro, pero lejos de sentirse preocupada por su ahora nueva amiga, se volvió y fue a ayudar a uno de los lobos que estaba siendo atacado por dos orcos y un ogro. Corrió a gran velocidad y de una sola estocada el primer orco cayo inerte al suelo cosa que descoloco a los otros seres que se abalanzaron sobre ella. Regina esquivo con gracia los ataques que le eran propinados, sacudió sus manos y de ellas brotaron dos cuchillas que irradiaban un espesor oscuro, esquivo de un salto inverso el ataque del ogro que agitaba su arma contra ella, y clavo una de las cuchillas en el cuello del gran ogro cuando cayó en uno de sus hombros, volvió a saltar viendo por el rabillo del ojo como el ogro caía al suelo, y con el impuso tomado llego hasta el orco que solo pudo sentir el ardor de la cortadura en su piel y el frio de la muerte ante sus ojos antes de caer sin vida al suelo. Regina camino hasta el lobo de pelaje negro noche herido y lo llevo hasta donde se encontraba una de las hadas, dejándolo a su cuidado. La morena volvió junto a Ruby que ya para ese entonces había acabado con sus enemigos y con un pequeño zorro de fuego en sus brazos.
-te vendría bien la maternidad- dijo la morena bonita con una bella sonrisa en sus labios.
Ruby tan solo le devolvió la sonrisa, espero a que Regina se acercara, cuando vio como la morena movía las manos y a su espalda eran sujetadas dos arpías que venían en picada hacia ella por las ramas de los árboles. Por el rabillo del ojo vio pasar a Regina a toda velocidad y luego vio a las arpías caer sin vida.
-no te distraigas y mejor lleva a un lugar seguro a ese pequeño- fue lo último que le escucho decir a Regina antes de verla desaparecer de su campo de visión.
El número de enemigos había disminuido en su gran mayoría, por lo cual los enemigos se vieron acorralados cuando los lobos y centauros comenzaron a atacar en grupos.
Regina se encontraba en plena pelea contra el último de los ogros, cuando al fin clavo unas de sus cuchillas en el cuello del ogro y lo vio caer sin vida, soltó un suspiro de alivio. Alzo la mirada al cielo y observo la luna que era cubierta por las nubes, se permitió cerrar los ojos y perderse en sus pensamientos por unos segundos antes de que un susurro llegara a sus oídos. Camino hasta llegar a una parte un poco alejada del campo de batalla, en donde se encontró con una gran casona de piedra, de donde provenían los murmullos, entro escrutando el lugar.
"un santuario" pensó en cuanto su mirada se cruzó con la estatua de un gran lobo aullando a la luna, admiro el lugar que estaba iluminado por algunas antorchas que se iban encendiendo según ella avanzaba, camino por el pasillo que daba a una puerta que estaba entre abierta y de donde se podían escuchar algunos quejidos. Al llegar su mirada navego por el espacio que estaba envuelto en una profunda oscuridad a pesar de la luz del exterior, esta no lograba iluminar el interior de aquel cuarto.
-a… ayuda…- escucho una voz casi apagada.
Movió su muñeca asiendo aparecer una bola de fuego en su palma y camino con una de sus cuchillas en la otra.
-por… por favor, ayuda…- volvió a escuchar, movió la bola de fuego y se encontró con una cabellera rubia que caía en cascada sobre un rostro cubierto de sangre.
La morena se acercó a la joven rubia encadenada a la pared, corto las cadenas con su cuchilla y sujeto a la rubia antes de que esta callera al suelo, la cogió en brazos y salieron de aquel santuario. Cuando llego al campo de batalla ya todos celebraban la derrota del ejército de la reina, sonrió al dar con Ruby que también celebraba con una gran sonrisa en los labios.
-¡Regina!- grito Ruby con alegra, para luego transforma su rostro en pánico puro. No sabía que había pasado, solo pudo sentir el ardor en su espalda baja y la obscuridad nublar su vista, con la última imagen de un hermoso lobo gris corriendo hacia ella a toda velocidad.
ESTE DE SANTANIA.
"¡Emboscada!" Había sido lo último que escucho y en un abrir y cerrar de ojos se encontró con cada uno de sus camaradas en los brazos de la muerte que yacía mirándolo con sus profundos ojos claros en medio de la nada.
Killian intento moverse, quería cobrar la vida de su camaradas que no tuvieron tiempo siquiera a defenderse, pero sus intentos fueron frenados por una risillas escalofriante pero divertida.
-yo que tu no lo haría- el duendecillos de piel verdosa y escamosa se paseaba a sus anchas alrededor del moreno- ahora dime, querido. ¿Dónde está la princesa?- se detuvo frente al moreno y con una de sus manos le sujetó de la barbilla- y más vale que no me mientas o créeme que acabadas como ellos- dijo lo último sonriendo y dejándolo ver los cuerpos inertes.
La mirada enfurecida que killian mostro le hizo reír con más gracia al duendecillo. Killian no lo sintió, solo una breve brisa soplo atravesándolo y luego tan solo un agudo dolor en el brazo.
-te lo dije, querido. Si me mientes o no me dices lo que quiero saber, perderás algo más que una mano- sonrió al escuchar los gritos de dolor del moreno- ok, entonces, ahora dime. ¿En dónde está la princesa?- volvió a preguntar.
-no sé de qué diablos me estás hablando- fue la respuesta de killian que lo miraba irradiando rabia pura en sus ojos mientras se presionaba su mano herirá, antes de salir despedido por los cielos.
-suficiente- logro escuchar a la figura que había arrasado con las vidas de sus compañeros en un abrir y cerrar de ojos- ya la he localizado, solo dale el mensaje y vámonos.
-sí, mi señor- el duendecillo se acercó al moreno y con voz cantarina le susurro los más escalofriantemente posible- ya haces bajo los dominios del dios de la oscuridad y ni la diosa madre podrá ayudarlos. ¡Oh, cierto! dile a Gael que la princesa es de mi señor- sonrió mostrando sus afilados dientes y desapareció en una nube de humo negra.
CAMPAMENTO DEL SUR.
-¿¡Dónde está!?- grito la anciana al ver el lecho vacío.
-¡no lo sé, cuando volví ya no estaba!- Aurora, soltó la cubeta con agua y corrió hacia la ventana.
Ambas mujeres vieron alejarse al majestuoso lobo, mientras un aullido rompía el silencio de la noche.
El galopar de su acelerado corazón era lo único de lo que podía estar segura, sus patas se movían lo más rápido posible, y su respiración errática golpeaba contra el viento por el cual se desplazaba como parte de él.
Se movía simplemente por instinto, sin conocimiento de hacia donde se dirigía.
"¡más rápido!" escucho un grito en su cabeza.
-¿Quién eres?- pregunto con un gruñido.
"eso ahora no importa, ella está en peligro. ¡Rápido!" volvió a pronunciar la gruesa voz de su cabeza y sin pensarlo dos veces solo se concentró en correr.
OESTE DE SANTANIA.
Lo último que vio antes de sentir como todos sus instintos se ponían en alerta fue a Regina cayendo en cámara lenta ante sus ojos, luego todo se volvió rojo.
Jamás podría olvidar esa sensación de peligro, cambio a su forma licántropa y se fue junto a Regina, esperando lo inevitable, aun no sabía por qué tenía la sensación de ya haber vivido lo mismo. "deja vu" pensó protegiendo a Regina de, sea lo que fuere le tenía los pelos de punta. La tierra bajo sus patas se sentía cada vez más fría y los arboles más sombríos, el viento olía a sangre y sus instintos enloquecieron. No pudo y no quiso reprimir los gruñidos nacidos desde lo más profundo de su ser que salieron en cuanto le vio.
La sonrisa macabra se podía sentir a pesar de que tenía el rostro cubierto por una máscara completamente negra con algunos decorados rojos como la sangre, sus ojos claros se veían sedientos por el elixir rojo, y destrucción. Abrió los brazos y de ellos se desprendieron sombras más negras que la misma oscuridad, las cuales se movían tan rápido como la misma luz.
-Calia, no puedo creer que tú también estés aquí- dijo, mientras veía como la gran loba gris se movía esquivando los ataques de las sombras que se habían transformado en dos lobos con filosos colmillos y ojos rojos- la última vez que nos cruzamos, llorabas la muerte de tu amada kristal.
El señor de la oscuridad camina parsimoniosamente de un lado a otro viendo como la loba gris derrotaba a una de sus sombras, suspiro de aburrimiento y bajo su mirada al suelo donde yacía la morena sumida en una de las más terribles pesadillas de la que jamás podría salir sin que él lo quisiera.
-¿sabes, Calia? Antes de matar a kristal, hice que gritara como una perra mientras la hacía mía- soltó una carcajada desde lo más hondo de su garganta al ver como la loba salía volando en su intento de querer alcanzarle- sigues siendo tan imprudente como antaño. ¿Sabes? es por esa imprudencia tuya que la pequeña y hermosa kistal murió frente a tus ojos sin que pudieras hacer nada.
Rabia, una incontrolable rabia era lo que en ese momento recorría sus venas a gran velocidad. No sabía de qué estaba hablando ese ente siniestro, pero lo único que en su cabeza sonaba era una voz aclamando por venganza. Se levantó de un salto de la tierra húmeda, con el brillo rojo de la ira reflejado en sus ojos antes claros, gruño al espacio y con un solo ataque logro derrotar a las nuevas sombras que se lanzaban en su contra.
-pobre Calia, volver de los brazos de la muerte en donde pensabas encontrar paz, para volver a presenciar cómo te es arrebatado todo lo que te es querido- extendió su brazo hacia delante como sujetando algo, haciendo que la loba se retorciera en el aire mientras era asfixiada y sometida, perdiendo así su transformación.
Ruby cayó al suelo húmedo de rodillas, mientras intentaba de forma inútil soltarse del agarre de aquel ser. vio como uno a uno de sus compañeros caía sin vida, sin poder hacer nada más que observar, sintiendo como la desesperación jugaba con ella, trato de ignorarla mientras se dejaba guiar por la dulce y pacifica voz sonaba en algún lugar las entrañas de su mente.
"tranquila, cariño. Todo está bien, estamos contigo" para cuando Ruby volvió a abrir sus ojos, vio como ante ella se encontraba el gran lobo dorado de Emma. Ya no sentía presión alguna en su garganta y había recuperado la movilidad de su cuerpo, se paró en el acto e intento ponerse al lado de Emma, quien en un solo gruñido le impidió dicha acción. Miro al rededor y observo a los pocos compañeros que habían sobrevivido tomando sus armas, listos para una nueva batalla ante un ser completamente desconocido.
PRIMERO QUE NADA, PERDÓN POR NO ACTUALIZAR ANTES Y DEJAR ABANDONADA LA HISTORIA. PERO MI PC NO FUNCIONABA, LA INSPIRACIÓN ME REHUÍA, Y UN SINFÍN DE COSAS QUE SE JUNTAN PARA EMPEORAR LAS COSAS.
SÉ QUE EL CAP. ES UN POCO MÁS CORTO QUE LOS OTROS, PERO AQUÍ ESTAMOS DE NUEVO. SINCERAMENTE NO SÉ SI PODRE ACTUALIZAR SEGUIDO, PERO PROMETO NO ABANDONAR ESTE FIC Y LLEGAR HASTA EL FINAL.
GRACIAS A LAS PERSONAS QUE SE TOMAN SU TIEMPO AL DARLE UNA OPORTUNIDAD A ESTA HISTORIA Y LEER, Y SOBRE TODO GRACIAS A LAS LINDAS PERSONAS QUE COMENTAN Y HACEN AGRADABLE EL SENTIMIENTO DE QUERER SEGUIR ESCRIBIENDO.
POR FAVOR, DEJEN SUS COMENTARIOS Y TAMBIÉN SUGERENCIAS, A VECES NECESITO AYUDA CON ALGUNAS IDEAS.
PD: LINDA TARDE!
