DECLARACION: Ni Glee ni sus personajes me pertenecen


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Volver a comenzar…

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Britt necesitaba desesperadamente a Bob. Necesitaba sacudirse esa dosis de frustración y rabia que la partida de Santana le estaba provocando. Tal pareciera que volvía al punto de partida, ese en el que se quedó tras la marcha de Santana…

Después de mucho esfuerzo había conseguido estabilizar su vida. En unos meses se graduaría como bailarina profesional, su participación en el recital le había generado propuestas muy interesantes; llevaba poco más de un año de relación con Sam, planeaban casarse en vacaciones de navidad y sin embargo, ahí estaba sufriendo nuevamente por ella… el mismo sentimiento y con la misma intensidad de dos años atrás…

Cómo era eso posible?... no la había visto, ni escuchado nada de ella en más de dos años… un par de miradas disimuladas y unas cuantas palabras después… Santana tenía el poder de sacudir su mundo.

Salió de la habitación después de discutir con su prometido, bajó las escaleras un tanto acelerada y el aire comenzó a faltarle. Otra vez esa angustia en el pecho. Otra vez esa sensación de vacío en el corazón…

Necesitaba huir. No!. Huir, no. Ella no huía. Esa era Santana. Ella solo necesitaba tranquilizarse… pensar; trotar a orilla del lago le había servido hace un rato. Lo intentaría nuevamente. Correría los kilómetros que fuesen necesarios para recuperar la calma.

Recorrió el patio trasero colocándose sus audífonos pero al pasar junto a la choza se recordó gritándole a Santana; si estuviera, volvería a gritarle… y también le exigiría las respuestas a todas esas preguntas que la atormentaban cada noche… se lo merecía, se merecía saber qué fue de las promesas, de los sueños y de aquel amor incondicional que una vez compartió con ella… inhaló profundamente… a quién quería engañar?... todavía tenía asuntos pendientes con Santana

No podía seguir evadiéndolo… No si quería estabilizar su vida y formar una familia con Sam… exhaló…

Sam…

Sam la había rescato de entre sus propios demonios y se había convertido en su mejor amigo, su fortaleza y su brújula… Sam era todo lo que una chica podía desear para compañero de vida. Era protector, amoroso, paciente, caballeroso, respetuoso, divertido, siempre disponible. Sam era perfecto para ella… entonces porque no conseguía amarlo hasta los huesos, como un vez amó a Santana?... lo amaba, sí; pero no como se debe amar a quien es tu prometido, no como se debe amar a la persona con quien compartirás el resto de tu vida…

Sam era un hombre bueno, un hombre que se merecía los 'te amo' llenos de certeza mientras lo miraba a los ojos, no los 'yo también' escondida en su cuello que ella le ofrecía… volvió a exhalar… lo había intentado muchas veces, ser ella quien tomara la iniciativa en pronunciar esas palabras pero los ojos negros de Santana siempre se cruzaban en sus pensamientos para impedírselo… negó con la cabeza… El matrimonio era sagrado para ella. No se casaría hasta poder entregarle completamente su corazón a Sam.

Ingresó a la choza con pasos cautelosos, temerosa de descubrirse a sí misma buscando cualquier conexión con Santana… volvió a negar… siempre que estaba en algún lugar que hubiera compartido con ella los buenos recuerdos la inundaban y conseguían robarle una genuina sonrisa, de esas como las que solía brindarle al mundo como cuando aún era una adolescente y lo tenía todo, como cuando era feliz.

Sí, había sufrido como nunca por el abandono de Santana, pero también había sido inmensamente feliz a su lado.

Así, sonriendo consigo misma, caminó hasta la habitación que sus amigas habían compartido la noche anterior. Se recostó en el mismo lugar que la latina para descansar.

Ya no necesitaba a Bob o correr mil kilómetros para tranquilizarse. Ahora estaba en paz consigo misma. Había tomado una decisión. No se casaría con Samuel hasta descubrir si podía ofrecerle un amor verdadero; y en el intermedio, también descubriría si podía aceptar nuevamente a Santana en su vida.

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A Quinn le habría gustado acompañar a su hermana en su nueva aventura; pero la conocía lo suficiente para entender que Santana necesitaba su tiempo a solas.

Durante mucho tiempo la latina había enfocado todas sus energías principalmente en la recuperación de la rubia. Ahora era su momento para reencontrarse consigo misma… para volver a enamorarse de su profesión y de la vida… para disfrutar de sus nuevas amistades… para perdonarse…

y porque no?... para plantearse nuevos sueños. Sueños que no incluyeran a su bailarina favorita.

Quinn lo sabía y respetaba su decisión. Santana no estaría sola y ella tomaría un avión para ir a su lado apenas le fuera posible. Así se lo hizo saber cuándo se despidieron en el aeropuerto. Un abrazo cargado de sentimientos por parte de ambas.

La rubia echaría de menos a su hermana; echaría de menos sus charlas nocturnas; echaría de menos su humor negro; echaría de menos sus carcajadas... hacía tanto que Santana no reía a carcajadas como cuando las Unholy Trinity se divertían; Beth había conseguido arrancarle millones de carcajadas a su amiga y ella, echaría de menos verla disfrutar de esa manera.

Santana confiaba en haber tomado la decisión correcta… Britt, su Britt, tenía su vida hecha y Quinn estaba en el proceso. Ella necesitaba retomar la suya también. No las abandonaba, en el fondo las tres sabían que pasara lo que pasara, siempre se tendrían; pero por ahora su lugar no estaba al lado de las rubias.

Decidida e ilusionada por descubrir lo que le deparaba Sudáfrica, Santana tomó su vuelo…

… y Quinn, el camino de regreso a New Haven.

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El sol se ocultaba cuando llegaron a casa. Sus planes de pasar la tarde con Rachel se habían arruinado; pero el día aún no terminaba y aunque poco, les quedaba tiempo para compartir un café y una pequeña charla.

Alistaría a Beth para su salida con Shelby y Will y después se daría una ducha rápida para intentar controlar sus nervios.

Esos eran sus pensamientos al cruzar la cocina; sin embargo, los ruidos y la imagen en el jardín trasero la hicieron dudar.

Las personas que ese día habitaban la casa se encontraban reunidas compartiendo con un invitado, Finn. Y al parecer, el chico les había contado un chiste que tenía a todos partidos de risa. Incluida ella, Rachel.

Los ojos de la morena brillaban alegres. Lo que sea que Finn les hubiera compartido había provocado en Rachel esas carcajadas sinceras. Era evidente que disfrutaba de su compañía y de la tarde.

Ella no había hecho falta ese día y sus planes se iban al traste.

Quinn sintió los deditos de su pequeña liberarse de su mano. Beth salía corriendo hacia Shelby. Finn de espaldas a los recién llegados imitaba los pasos de un borracho escenificando su relato. Ella ni siquiera escuchaba lo que el chico decía, pero Rachel tenía toda su atención puesta en él.

- Cuidado!… gritó Shelby, pero su alerta llegaba tarde.

Quinn vio a Beth chocar con Finn y caer al césped. Salió corriendo hacia ellos y cuando el chico intentaba ayudar a la pequeña a ponerse de pie; con toda la adrenalina que produjo su cuerpo… - No te le acerques!… le exigió mientras lo empujaba lejos de su hija y le lanzaba una mirada acusatoria para amedrentarlo

- Lo… lo siento… estas bien, pequeña?… Finn nuevamente intentó acercarse a Beth que ya se encontraba de pie

- He dicho que no te le acerques!… levantó la voz la rubia

- Quinn, cariño… Puck llamó la atención de la rubia acariciándole los brazos… solo ha sido un accidente, y nuestra hija esta bien. Verdad princesa?… continúo el chico mirando ahora a la rubiecita…

Quinn, cariño? Porque le hablaba de esa manera?. De repente aquella imagen de ella paseando en las calles de Nueva York con la rubia mientras llevaban a Beth en brazos se esfumó como el humo de un cigarrillo y era remplazada por la misma imagen pero siendo Noah quien compartía con las rubias… Tal vez ya eran novios… y si Noah había aprovechado esa salida para declararse? Y si ya se habían comprometido?… Rachel cerró los ojos. No debería sorprenderle. Si no se habían comprometido todavía, lo harían eventualmente y a ella no debería importarle. Abrió los ojos y se encontró con la mirada avellana. Esa mirada

Esa mirada era de desilusión? Porque Rachel estaría desilusionada de ella? Estaría exagerando su comportamiento?. Quinn volvió la vista hacia la pequeña y ésta sonreía alegremente. Para Beth la caída fue nada.

- Lo siento… se disculpó con el chico. Finn le respondió con una sonrisa

- Bueno; un viaje a Nueva York y esta señorita ha olvidado sus modales?… preguntó Shelby para romper con la tensión del momento

- Mama!… Beth se lanzó a los brazos de Shelby recibiendo besos y abrazos… te extrañé… le dijo correspondiendo a los gestos de su madre

- Yo también hija

Después de regalarle un abrazo y algunos besos a su madre; Beth terminó de saludar a todos los presentes, y volvió a las piernas de Shelby para contarle su travesía de ese día.

- Fuimos al parque, comimos helados, papá nos regaló rosas y bailo con mami mientras cantaba, todos en el parque se reían de papa y tomaban fotos… jaja, se veía muy gracioso

- Entonces te divertiste?

- Si mamá!. Mucho!… y sabes que es lo mejor?… Shelby negó con la cabeza… que cuando regrese tía San iremos a conocer a los abuelos. Mamá, sabías que tengo dos abuelas y dos abuelos en Lima? O sea cuatro?… preguntó mostrando sus deditos a Shelby… tú los conoces mamá?

- Recuerdo haber visto a los padres de Quinn alguna vez y, no estoy segura de a quienes más se refería tu tía, cielo…

- Maribel y Emilio… interrumpió la bailarina… los padres de Santana… dijo mientras sonreía. A su mente llegaban recuerdos de esa época cuando las Unholy Trinity tenían su guarida en casa de los López… ella podía no tener una habitación asignada como Quinn pero en esa casa también la hacían sentir como en su propio hogar… son maravillosos, los vas a amar… continuo, buscando a su amiga con la mirada e intercambiando sonrisas con ella.

- Y tus papas también son mis abuelos tía B?

- Claro! Y ellos también te van a encantar. Son los mejores abuelos del mundo

- Oyes mamá? Ahora tengo seis abuelos… visiblemente emocionada, la pequeña volvió a dirigirse a la ojiazul… tú también iras a Lima con nosotras tía B?… ignorando los detalles sombríos de la relación entre sus tías, Beth se atrevió a preguntarle a Quinn… Mami? Puede la tía B ir con nosotras?

- Claro, cielo… solo recuerda que tu tía tiene mucho que hacer ahora en la universidad… agregó la rubia tras percatarse del nerviosismo que se había apoderado de la bailarina por la pregunta. Por supuesto que Britt sería bienvenida a compartir con ellas; sin embargo, le había prometido no presionarla. Irían a su ritmo.

- Tal vez más adelante podamos ir todos juntos… volvió a interrumpir Britt. También quería compartir con ellas como en los viejos tiempos, más si ahora incluían a la pequeña en sus aventuras… Sí, tal vez más adelante…

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La ducha no fue lo relajante que la rubia esperaba; por el contrario, los minutos que duró la paso pensando en las razones que la llevaron a reaccionar de manera desmedida. Intentó justificarse diciéndose que el resultado pudo ser un esguince o inclusive una fractura para su hija.

A quien engañaba? Lo de Beth ni siquiera fue una caída aparatosa. Había exagerado por completo la situación. Pero es que, Finn y su sonrisa petulante y… ella mirándolo embobada.

Le hirvió la sangre solo recordarlo. Supo entonces que su reacción había sido resultado de sus celos. Celos de verle prestándole atención a alguien más, celos de verle sonreírle a alguien más, celos de verle disfrutando con alguien más.

Quinn nunca había sentido celos. No los sintió cuando en competencias o juegos las porristas del equipo contrario le coqueteaban descaradamente a Puck, tampoco cuando algunas de su propio escuadrón de Cheerios lo intentaron durante su embarazo, mucho menos cuando las compañeras de Santana desfilaban en la enfermería de la Universidad para hablar con Dave… para ella los celos eran sinónimo de inseguridad y, si alguna vez hubo algo que le incomodara, jamás lo demostró.

Ella era una persona ecuánime. Jamás perdía el control. La única vez que aquello sucedió fue cuando Shelby le redujo sus visitas a Beth y luego se mudaron a New Heaven…

Ahora no tenía que ver con Beth, ahora todo era por ella, había perdido el control por ella, por Rachelpero cómo era posible que Rachel la alterara de esa manera? Y qué derecho creía tener para pensar que la atención y el tiempo de la morena deberían ser exclusivamente suyos?... bastó un segundo para que su versión high bitch saliera a flote, un segundo y Beth conoció a la arrogante y prepotente Quinn que prometió jamás vería.

Se sintió avergonzada; con Shelby y con Beth porque para ellas existía la promesa de mostrarles solo la mejor versión de sí, con Rachel por pretender que ésta le debía algún respeto, por supuesto con Finn por haberlo convertido en su centro de descarga sin deberla ni temerla; y consigo misma, ella era mejor persona de lo que había mostrado unos minutos atrás.

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Torn de Natalie Imbruglia salía de los labios de Rachel cuando Quinn volvía al jardín. Noah tocaba la guitarra acompañando a la morena; sin la presencia de los mayores y Beth, los chicos habían decidido actuar cómo los jóvenes que eran e improvisaban una lunada.

Mientras Quinn se les unía, Rachel la seguía con la mirada; y al percatarse de ello, la rubia le dedicó una fugaz pero cálida sonrisa.

La noche estaba siendo amena. Canciones iban y venían sin que los chicos lograran convencer a la actriz de dejar los coros y se decidiera a tener su solo. Se lo pensó cuando la morena tímidamente le pidió que cantara aunque fuera esa canción que le cantaba a Beth, pero entonces ella respondió que solo su hija podía autorizarle a cantarla. La realidad fue que cuando Rachel le pidió cantar, ella solo pudo recordar la letra de una canción, una canción que le hacía pensar en ella, en Rachel… pero tenía miedo de evidenciar sus sentimientos…

En un momento de la velada, mientras la bailarina compartía con los demás sus planes futuros sobre su carrera. Quinn acompañaba a Finn a la choza para guardar las herramientas que los chicos habían olvidado al desmantelar el escenario.

- Britt parece muy emocionada con las propuestas que le han hecho… comentaba Finn para hacer conversación

- Si! Ella ama bailar más que nada; me alegra que este logrando realizar su sueño

Después de unos segundos de silencio, el chico comenzó a acomodar las herramientas en el lugar que le había indicado la rubia.

- Finn?… llamó Quinn su atención… quiero ofrecerte mis disculpas por mi actitud de la tarde… continúo una vez que él se la dio… exageré por completo la situación. No tenía intenciones de comportarme como lo hice contigo, lo siento… tú has sido bueno con nosotros, Beth y Noah te aprecian mucho… por favor discúlpame…

- Quinn!, Quinn!… detuvo su discurso… no pasa nada, es normal que reaccionaras así, pensaste que la había lastimado. No necesitas disculparte por defender a tu hija

- Ya! Pero fui grosera contigo

- Ah, sí? Porque yo no me enteré… le dijo a la rubia regalándole una sonrisa… de verdad Quinn, no pasa nada. Vamos a olvidarlo ok?

- Gracias Finn

- Anda, regresemos al jardín que todavía nos debes un solo… caminaron hacia al jardín mientras seguían conversando… pensándolo bien, si quieres que acepte tus disculpas tienes que cantar

- Pero yo no sé cantar

- No mientas. Britt ha dicho que cantas muy bien

- Solo le cantaba a Beth cuando estaba embarazada y ya hace mucho de eso… intentó Quinn salir airosa del compromiso sin imaginarse que su propia hija se lo impediría

- Mami!… gritó de repente la pequeña antes de correr a los brazos de la rubia… papá tiene la guitarra. Ven!. Vamos a cantar con él… y la rubiecita comenzó a jalar a su madre para apurarla

- Para ella no tienes excusas, Quinn?… le hablo el chico. Quinn busco con la mirada a la morena y ésta le sonreía; una sonrisa sincera, de esas que bien podrían dejarla sin aliento

- Jamás! … le respondió a Finn

Y es que jamás habría una buena razón para privarse de provocar la alegría en su hija… o talvez, solo quería aprovechar la oportunidad para confesarle a Rachel lo que su presencia estaba provocando en ella; se acercó a Noah y le susurró la canción que tenía en mente

Mientas cantaba, visiblemente nerviosa, su mirada se paseaba entre los presentes; pero cuando lograba encontrarse con ese aceituna de su pequeña o el chocolate de la morena, se tomaba su tiempo para disfrutar de su conexión con ellas

- La canción de reyes papá… pidió Beth después de que Quinn terminara su turno

- La canción de reyes?… preguntó la rubia

- Nuestro vals de coronación

- Oh! Pero ni sueñes con que voy a bailar contigo Noah… le dijo bromeando

- Si mami!… Baila con papá, si?

- Beth…

- Por favor, por favor… le pidió su hija de la manera más tierna que fue capaz. Quinn no podía negarse y al instante, Noah la tomó en brazos y comenzó a cantar We've got tonight de Kenny Rogers; la rubia simplemente se dejó guiar y disfrutó del momento, su mirada volvía a Rachel pero la morena ahora fingía su sonrisa y sus ojos no reflejaban la calidez que tanto le gustaba, y se preguntó si estaban tristes o llenos de ira… y si estaba celosa?, celosa de ella? Celosa de que le hubiera robando la atención de Finn seguramente

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- Cuida a tía San y ayúdala mucho para que cure a todos los niños de sufafica… Beth terminaba de decir sus oraciones de esa noche

- Sudáfrica, mi amor… la corrigió Quinn

- Si… de allí… ayúdala para que cure a los niños enfermos, y haz que regrese pronto para ir con los abuelos… ah, ayuda también a Rach con su obra, para que vayamos a verla, canta muy bonito… Quinn sonrió, y busco con la mirada a las chicas que también presenciaban la escena desde la puerta de la habitación. Rachel y Britt, sonreían también…, gracias diosito por este hermoso día… amén!

- Mi amor? Puedes escucharme un momento?… preguntó a su hija mientras la arropaba. Beth la miraba atenta… quiero hablar contigo sobre cómo me comporte hace un rato. Levanté la voz y fui grosera con el tío Finn; eso estuvo mal hija! No es correcto ser grosera. No importa la situación, o lo molestos u ofendidos que nos sintamos, nunca debemos faltarle al respeto a alguien… y, si alguna vez hacemos o decimos cosas sin pensar y lastimamos a alguien, debemos disculparnos con esa persona

- Mami!, tienes que disculparte con el tío Finn

- Si mi vida, tienes razón; pero sabes qué? Ya hable con él, me disculpé y él aceptó mis disculpas…

- Que bueno mami, ahora tú y tío Finn serán amigos, verdad?

- Eso espero. Parece una buena persona, es el mejor amigo de papá y te quiere mucho

- Y es muy chistoso… cuando los chicos del equipo se equivocan… es muy gracioso

- Tendré que ir a ver esos juegos entonces

- De veras, de veritas?

- De veras, de veritas

- Genial!

Britt aprovechó el momento para despedirse con un movimiento de mano para Quinn, un beso al aire para su sobrina y uno en la mejilla para Rachel. La morena se quedó en el mismo lugar, maravillada con la relación entre esas rubias que se estaban convirtiendo en su debilidad.

Y qué importaba si Quinn y Noah ya eran novios? O si se casaban pronto?... si eso pasaba ella aún podía seguir siendo amiga de la rubia, no?

- Sabes algo más? También tengo que disculparme contigo, cielo… continuaba la conversación entre madre e hija

- Conmigo no mami porque tú no eres grosera conmigo; tú me cuidas y me abrazas y me cantas y me enseñas muchas cosas… Quinn sonrío; amaba la simpleza con que su hija veía las cosas

- A ti te hice algo mucho peor que ser grosera, mi amor… rompí una promesa…

- Pero no me hiciste ninguna promesa

- Si, sí la hice, sabes cuándo?… cuando estabas aquí… dijo mientras tomaba la mano de su hija y la posaba en su vientre. Beth, esbozó una sonrisa más… cuando supe que estaba embarazada; todavía eras muy pequeñita y yo no tenía idea de cómo serías; me preguntaba todo el tiempo si debía comprar vestiditos o pantalones, cada día tenía un nombre nuevo que ponerte y soñaba con que te parecieras a mí más que a papá, imaginaba el color de tu pelo… continúo mientras acariciaba a la pequeña… tus ojos o el sonido de tu voz. Todos los días era algo nuevo, algo diferente, y el futuro parecía muy incierto porque habían más preguntas que respuestas, pero aun así había algo de lo que estaba completamente convencida y es que desde el momento que supe de tu existencia, te convertiste en mi prioridad y eso significaba que para tomar cualquier decisión pensaría en ti primero, en tu bienestar y en tu seguridad

- Por eso me dejaste con mamá?… la interrumpió Beth.

La pregunta le tomó por sorpresa; sabía que le debía respuestas a su hija pero no esperaba ni deseaba que tuviera que darlas tan pronto, ni siquiera estaba segura que Beth pudiera entender sus razones… aún era muy pequeña para entender ciertas cosas, cierto?... el nudo en su garganta se volvía más grande y el ritmo de su respiración más agitado… qué se supone que debía decirle? No había razón lo suficientemente buena que justificara su abandono…

- Beth?… la voz de Rachel saco a la rubia de sus pensamientos. La morena apoyaba sus antebrazos para recostarse sobre la cama… recuerdas que, cuando tu mama Shelby tiene que dar clases por la tarde y no puede llevarte con ella, te deja con Danny para que te cuide?… continúo hablándole a la niña. Beth asintió con la cabeza… bueno, lo que tu mami Quinn hizo dejándote a cargo de Shelby es un poco lo mismo… No! no era lo mismo pero era suficiente para Beth, por el momento; … solo que a ella le tomo un poco más de tiempo volver…

- Porque estaba enfermita?…

Rachel busco con la mirada a Quinn, la encontró limpiándose una lágrima y sintió la necesidad de ser ella quien la consolara; la rubia por su parte, mientras observaba la conversación entre su hija y la morena, pensaba en lo fácil que Rachel había cruzado la línea.

Beth era su pequeña cosita perfecta, única, sagrada y como tal tenía límites sobre ello, límites que no permitía a nadie cruzar. Britt y San las únicas que tenían una opinión al respecto además de Shelby y Noah por supuesto. Pero Rachel estaba manteniendo una conversación muy importante con Beth en esos momentos y a ella no le importaba que la morena se hubiera tomado ese atrevimiento; de hecho, estaba agradecida por ello.

- Si!, porque estaba enfermita… pero ya esta aquí contigo y eso es lo único que importa, verdad?… continúo Rachel, recibiendo como respuesta a su pregunta la enérgica afirmación de Beth con la cabeza; porque era así, para la pequeña lo único importante era que su mami ya estaba en casa, sana y con ella

Rachel se acercó un poco más, dejó un beso en la cabeza de la rubiecita y cuando se retiraba de la cama, un ligero apretón sobre la mano de Quinn; la caricia despertó a la rubia de su letargo

- Tú eres lo único importante… se aventuró a mirar a su hija aún con los ojos acuosos… nunca lo olvides por favor… le dijo mirándola a los ojos; su voz era apenas audible, el nudo en su garganta no cedía… eres lo que más amo en la vida… continúo con la voz quebrada… puedes prometerle a mami que nunca lo olvidarás?

Beth llevo su mano a la mejilla de Quinn y limpio con sus deditos las lágrimas que ya caían de los ojos de la rubia

- Si, mami; pero tú también tienes que prometerme algo

- Si? Qué quieres que te prometa, mi amor?

- Que ya no vas a estar triste ni vas a llorar porque sí cumpliste tu promesa; mama siempre me cuida y me atiende, y cuando enfermo me lleva al médico… ella también me quiere como tú… así que no debes ponerte triste, lo prometes?… dijo levantando su dedito meñique

- Mi pedacito de cielo… fue lo único que pudo decir. Su hija no quería verla triste y no había nada que ella no hiciera por su pequeña. Unió su dedo meñique al de Beth y luego la tomo completa en sus brazos para llenarla de besos… lo prometo, lo prometo, lo prometo… continúo mientras comenzaba una guerra de cosquillas con la pequeña. El jajaja de la rubiecita era el sonido más hermoso que podría escuchar

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- Britt, se ha ido?… preguntó Quinn al reunirse con Rachel en la sala de la choza, su pequeña ya dormía… creí que se quedaría un rato más

- Dijo que necesitaba descansar

- Ya!…

Quinn tomo asiento en el sillón frente al televisor, guardo silencio y aunque sus ojos se perdieron en las imágenes pero sus pensamientos repasaban palabra por palabra la conversación con su hija. Ella sólo quería explicarle que no era correcto reaccionar como lo había hecho y disculparse por ello; Beth parecía asimilarlo muy bien y quiso profundizar pero la inocente de su hija no midió las consecuencias de su curiosidad y pregunto sobre el tema más importante entre ellas como si preguntara por los colores del arcoíris.

Beth la tomo con la guardia baja. Sorprendida, shockeada se quedó sin palabras… Eso no podía volver a pasar! No podía quedarse sin palabras cuando Beth le hiciera preguntas importantes o cualquier pregunta en general. Era su madre por Dios! Ella debía tener respuestas!

Sintió la suave piel de Rachel haciendo contacto con sus manos antes de verla bloqueando su visión hacia el televisor

- Te?… habló la morena, ofreciéndole una taza… te hará bien… continúo al encontrarse con la mirada de la rubia. Quinn solo esbozó una sonrisa como respuesta para después liberar todo el aire de sus pulmones…

- Era yo quien debía hablar con ella, no tú

- Lo siento, no era mi intención entrometerme

- No, no es eso… es solo que… volvió a exhalar la rubia… soy su madre, Rach. Soy yo quien debe aclarar sus dudas. No puedo simplemente quedarme callada cuando ella pregunte… si no hubieses estado allí…

- Quinn… Rachel tomó las manos de la rubia entre las suyas… no seas tan dura contigo misma

- No lo entiendes. Yo la abandoné!. Si tengo la suerte de que se acerque a mí curiosa de lo que sea. Debo tener respuestas!

- Si! Pero respuestas simples… Beth apenas tiene cinco años. Es una niña y cuando hace preguntas no es porque le interese entender la complejidad del mundo, lo único que quiere es disipar una duda. Te aseguro que cuando preguntó solo quería entender lo que significaba hacer una promesa, no le interesaba profundizar en las razones que tuviste para entregársela a Shelby

- Porque estas tan segura?

- También fue una niña muy curiosa; además, papá y papá? No te parece que tenía muchas preguntas al respecto?… sonrió… hacía preguntas como, porqué el cielo es azul y porqué se llaman rosas si son rojas… fue hasta la adolescencia que les cuestioné la ausencia de una madre, y no porque la necesitara a ella o la quisiera conmigo sino porque necesitaba conocer y entender mi historia completa… Rachel tomó los mechones que caían sobre el rostro de la rubia y los acomodó detrás de su oreja… tendrás tu momento con ella Quinn, sabrás reconocerlo porque ella te lo transmitirá, y cuando eso pase su relación estará totalmente fortalecida porque la irán construyendo poco a poco

- Cómo?… Ni siquiera podré pasar tanto tiempo con ella como quisiera

- Haces que tu tiempo con ella valga la pena; la amas más que nada y se lo demuestras a cada segundo. Eso es todo lo que necesita por ahora. No temas Quinn; esa niña y tu tienen una conexión que jamás antes ví… volvió a sonreír y después dejó un suave beso en la mejilla de la rubia mientras intentaba ponerse de pie pero Quinn no permitió que se alejara, con una suave caricia en la mejilla la obligó a quedarse en el mismo lugar. Poco a poco la rubia colocó su frente sobre el de la morena.

Rachel naufrago sin timón en el mar avellana, perdida por las suaves caricias que Quinn dejaba en su rostro

- Gracias… murmuró muy cerca de la morena… por hablar con ella hace un rato y, conmigo ahora…

- Siempre que lo necesiten… consiguió responder. Sentir el aliento de la rubia tan de cerca…

- De verdad?… preguntó la rubia un poco asombrada… estarás siempre?

Estaría sin importar que Quinn se casara con Noah o con cualquier otro, incluso estaría aunque la rubia no se lo permitiera; y estaría, simplemente porque la presencia de la rubia en su vida ya le era indispensable…

Inspiró y suavemente asintió con la cabeza. Sin perder más tiempo, correspondió el movimiento de la morena uniendo sus labios… un beso que volvía a sacudir sus mundos.

La calidez de cada roce, la complicidad en las miradas, la aceleración de sus latidos, la dulzura de su aliento y la suavidad de sus labios. Ninguna podía explicar la intensidad de lo que estaban sintiendo simplemente porque no tenían punto de comparación. Todo se sentía como la primera vez.

Quinn perdería la batalla sin siquiera luchar; estaba dispuesta a dejarse llevar por sus sentimientos hacia la morena… Rachel por su parte sentía finalmente haber encontrado a alguien por quien sin duda podría sentir ese amor que tanto anhelaba. Un amor sincero. Un amor verdadero… pero Quinn se casaría con Noah; no podría ser un amor verdadero…

- Que… que haces, Quinn?… no sabía cuánto llevaban besando a su pretty blondie; pero aquel pensamiento la hizo volver a la realidad… no puedes besarme cada vez que quieras

- Lo… yo… lo siento, Rach… perdón… no creí que… pudiera molestarte… la rubia hablo visiblemente consternada

- Claro que me molesta, Quinn! Por supuesto que me molesta!… comoimpulsada por algún resorte; Rachel se levanta de la mesa de centro y comienza a hacer aspavientos con las manos… Que esperabas, eh?… preguntó a Quinn.

Confundida, conmocionada; Quinn repasaba sus encuentros con Rachel… Las miradas, las sonrisas, los susurros, que la ayudara con Britt, con Beth, que tuviera intenciones de seguir en su vida; la atracción era mutua no? Estaba convencida!... vas a mudarte!, acabas de comprometerte! Vas a casarte, por Dios!

- Wow! Casarme? Pero que estas diciendo, Rachel!?

- Pues eso! Que vas a casarte con él!. A eso has venido, no!?… la morena se paseaba ahora por la sala… o lo vas a negar?… continúo el encontrarse con los ojos de la rubia. Las orbes chocolates suplicaban.

Rachel suplicaba que Quinn destrozara esa teoría. Creería cualquier palabra de la rubia. Lo que sea que ésta le dijera… Si Dios, el destino, o lo que fuera había puesto a la rubia en su camino y toda ella se sentía conectada con Quinn; el corazón intentaba decirle algo. Quinn no podía casarse, cierto?

Fue turno de la morena de sentir el tacto cálido de las manos de Quinn tomando las suyas. Frete a ella, mirándole fijamente a los ojos, la rubia habló

- Rachel?… no voy a casarme… susurró la rubia

- Finn dijo… vaciló Rachel bajando la mirada apenada

- No importa que haya dicho Finn… Mírame, por favor… pidió la rubia… No voy a casarme con Noah!… decidida continuo la rubia mirando a los ojos a Rachel

Después de escrutar cuidadosamente los ojos de Quinn y no encontrar más que sinceridad en ellos, Rachel se abrazó a ella como si fuese su último soplo de esperanza. Quinn la recibió entre sus brazos y cariñosamente la sujeto de la cintura.

Fundidas en su abrazo; a Rachel no le importaron las palabras de Finn o las intenciones que Noah tuviera con su pretty blondie… Quinn le pertenecía. Podía permitirse ser egoísta porque su corazón así se lo demandaba, y Quinn se lo confirmaba mientras la sostenía.

- Esto se me va de las manos, Rach!… susurró la rubia toda vez que sus frentes quedaron unidas… lo que provocas en mí… no puedo controlarlo, y eso me da pavor porque no me he sentido así en toda mi vida… pero al mismo tiempo consigues darme la certeza que todo estará bien; tu sola presencia me trasmite paz, la paz que nunca antes he tenido… y aunque me este volviendo loca con todas estas emociones que consigo definir, quiero sentirlas, todas y cada una de ellas… te necesito en mi vida!, te quiero en mi vida Rach!… pero si vas a estar en ella, tendrás que aceptar a Noah también… Noah no solo es el padre de mi hija, también es mi mejor amigo… Prometí contarte toda mi historia y estoy dispuesta a hacerlo, lo haré ahora mismo… estas tú dispuesta a escucharme? Quieres estar en mi vida?… Me quieres tú en tú vida, Rachel?…

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" No es amor verdadero aquel que se altera ante el primer tropiezo o se dobla ante la duda… " Williams Shakespeare

Lo sé, lo sé; me he demorado mucho más de lo permitido… solo consideren que me han pospuesto mi examen de ascenso cinco veces ya y me estoy volviendo loca con eso.

Tendré mejor ritmo una vez que haya pasado ese examen… tenedme paciencia por favor

Gracias a quienes siguen la historia a pesar del retraso, a quienes preguntan por las actualizaciones y a quienes se toman un momento para comentar

Una disculpa a todos mis amigos en la red por tenerlos abandonados… Laura prometo pronto ponerme en contacto contigo

Abrazos y besos a todos… espero que les agrade el capitulo