DECLARACION: Ni Glee ni sus personajes me pertenecen


Ella…

Rachel despertó ese domingo más temprano que de costumbre; a pesar de haber pasado la noche entera recostada sobre el descansa brazos del sillón abrazando el cuerpo de su pretty Blondie sobre ella no sentía molestia alguna.

Casi no durmió intentando asimilar lo que la rubia le había confesado la noche anterior y aunque todavía quedaban muchas preguntas sin resolver, preguntas como; 'qué pasaría ahora con Noah? Harían formal su relación? Se casarían? Quinn se mudaría a New Haven? Como continuarían ellas con su relación? Tenían una relación? Qué tipo de relación? Cuándo se verían? Ya no se verían?; lo que sentía en esos momentos mirando a la rubia dormir entre sus brazos era una profunda admiración

La vida de Quinn no había sido el cuento de hadas que cualquiera pudiera imaginarse al verla radiante mientras posaba ante las cámaras. Quinn llevaba mucho sufrimiento sobre sus hombros así que las respuestas ya llegarían en su momento. Ahora Rachel no quería más que aportarle alegrías a la rubia. Cualquiera que hiciera lo contrario no merecía estar en su vida.

Pensando en todas las maravillosas experiencias que vivirían juntas, Rachel comenzó a dejar pequeñas y suaves caricias primero por el rostro de Quinn y luego en sus cabellos y su espalda para no incomodarla cuando ésta se removió

- Mami?... una somnolienta Beth fundada en su pijama las encontraba y demandaba la atención de su madre consiguiendo que la morena imediatamente olvidara sus cavilaciones y le pidiera a la pequeña guardara silencio antes de incitarla a acercarse a ellas.

- Shhh… le susurró a Beth cuando la tuvo a su lado… mami todavía duerme pequeña. Necesitas algo?

- Ya no tengo sueño

- Pero es muy temprano para que dejes la cama

- Porque esta mami allí?… preguntó tallándose los ojos

- Eh?… la preguntá la tomó por sorpresa. La escena no era fácil de explicar a una niña de cinco años

- Tuvo una pesadilla y por eso durmió contigo?

- Ah… no, nada de pesadillas

- Esta enferma otra vez?… la voz de Beth sonó temblorosa

- Que? No, no, peque no… alcanzó una mano de la pequeña y comenzó a acariciarla… escucha; mamá no esta enferma, ok? Sólo nos quedamos hablando hasta muy tarde

- Y porque no fueron a la cama?… Rachel casi se ahoga con su propia saliva. Su respiración irregular consiguió despertar a la rubia que dormitaba sobre ella

- Hey princesa! Ya despertaste… habló Quinn al ver cerca a su hija

- Prometiste que iríamos a ver a las 'pulgas furiosas'

- 'Pulgas furiosas'? Así se llama el equipo de papá y tío Finn?… Beth confirmo con la cabeza mientras mostraba una sonrisa radiante, le encantaba ir a los juegos… mi amor, no crees que es muy temprano todavía?

- Solo tenemos que bañarnos, desayunar y ya será la hora! Siempre es así los domingos…

- Eso es porque mamá te deja dormir hasta tarde cielo. Déjame hablarle a papá para saber a qué hora debemos estar allí vale?… después de recibir la confirmación silenciosa de su hija, poco a poco Quinn se fue reincorporando hasta quedar sentada sobre sus piernas en el sofá.

La había abrazado toda la noche; un poco por consolarla, un poco porque no se imaginaba no tenerla en sus brazos después de sentir la historia de la rubia como propia; soltarla ahora se sentía como la pérdida de algo que no sabía que le pertenecía.

Rachel no permitió que la separación fuera completa ya que continúo dejando suaves caricias en los dedos de la rubia hasta que la sonrisa que esta le obsequiaba la motivo a entrelazar sus dedos simbolizando con ese gesto entrelazar sus vidas. Quinn observó la imagen por varios segundos y luego la miró a los ojos. La mirada avellana era pacífica y luminosa, y a Rachel le pareció que Quinn compartía con ella el mismo deseo.

Entrelazar y compartir sus vidas se antojaba lo más excitante para ambas.

- Mami?… y tuvo que ser la rubiecita quien rompiera con su burbuja

- Eh? Si, vamos. Vamos a llamar a papá

- Rach no viene?… preguntó la pequeña cuando de la mano se dirigían a la habitación de la rubia mayor

- Vienes?…

Rachel no se lo pensó, y después de recibir la invitación de la rubia caminó hacía ellas con una enorme sonrisa.

Mientras la morena y la niña se acomodaban en la cama, Quinn se hacía de su móvil para llamar a Noah

- Quién es?… contestó el chico con voz ronca y pesada.

- Alguien terminó bien la noche

- Todo lo contrario; Sam, Finn y yo estuvimos ahogando las penas

- Creo que será mejor no preguntar

- Si, no quieres saber quiénes provocan ésas penas… Quinn guardó silencio; había despertado en brazos de la morena y no iba a permitir que nada le quitara la sensación de paz y felicidad que sentía en esos momentos… por qué llamas tan temprano? Necesitas algo?

- Solo saber a qué hora juegan las 'pulgas furiosas' porque le he prometido a nuestra hija llevarla al juego y ahora esta muy ansiosa; puedes creer que ya esta despierta?

- En serio?… la voz cantarina de Quinn le contagio su entusiasmo, le era imposible resistirse a la alegría de la rubia, por muy sentido que estuviera con ella… pero si en domingo se despierta al medio día. No le va a hacer ninguna gracia que hoy no haya juego

- Se ha cancelado el juego? Porque?

- No es eso, solo que… bueno yo organice algunos juegos en mitad de semana para liberar estos días pensando que podríamos ir los tres a Disneyland para celebrar su cumple

- Oh! Y porque no me comentaste nada?

- Porque las dos estaban muy emocionadas con los preparativos de la fiesta, y llevaban tanto tiempo separadas que, no quise estropearlo

- Noah!… debiste dec…

- No, esta bien. Ya tendremos tiempo de organizar algo juntos

- Si, claro… Quinn lamentó que los planes de Noah no se dieran porque seguramente ir a Disneyland con su hija habría sido memorable; sin embargo, el pensamiento no le duró mucho ya que al mirar hacia la cama Rachel sonreía y escuchaba atentamente a la pequeña mientras ésta le mostraba fotos del albúm de las Unholy Trinity.

Su hija y 'su'… y Rachel que la conquistaba sin siquiera proponérselo compartiendo un momento familiar en un día familiar. Nada podía ser mejor que eso

Suspiró, y su suspiró se escuchó del otro lado del teléfono

- Quinn?

- Eh… si… te dejo descansar… y sin agregar más cortó la llamada dejando confuso a su amigo; le apremiaba tomar su lugar en la cama

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Cuando les pidió a Kaya y Katie la incluyeran en el programa de Unicef tenía todas las intenciones de llegar al campamento e iniciar con las actividades lo más pronto posible; después de veinte horas de vuelo agradecía enormemente que las chicas se tomaran la atención de reservarle habitación en un hotel para que pudiera descansar.

El viaje había sido largo y agotador, y aunque intentó de todo para distraerse se había pasado el tiempo rememorando los momentos vividos al lado de Britt. Tenía que dejarla ir! Dejó New Haven confiando en que la distancia le ayudaría a respetar la decisión de la bailarina; se lo debía.

Todavía le quedaba un poco de travesía; Pretoria la esperaba al día siguiente, debía presentarse en las oficinas de la fundación para terminar los trámites y después partir hacia Vulindlela, la comunidad donde estarían trabajando

Llegó al hotel agotada, la diferencia horaria comenzaba a afectarle; después de relajarse con una ducha tomo el teléfono para llamar a sus padres, luego llamaría a Quinn, le había prometido hablar con ella por lo menos una vez al día.

La rubia en plan madre resultaba peor que Maribel.

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- Hey! Cómo estas? Que tal el viaje? Ya llegaste al campamento? Has visto a las chicas?… un bombardeo de pregustas escapó de los labios de la rubia apenas aceptó la llamada de Santana y después de entregarle a Rachel la paleta para que vigilara los hotcakes, se dirigió al patio trasero, se sentó en los escalones del porche sin preocuparse por haber dejado las puertas de la cocina abiertas.

En el interior Rachel se encargaba de picar frutas y preparar algunos jugos además de vigilar los hotcakes que la rubia dejaba en el sartén. No había juego al que asistir; sin embargo, Beth había ganado un desayuno a la orilla del lago luego que Rachel sugiriera un picnic al ver la carita triste de la pequeña.

- Cómo esta?... preguntó Rachel cuando la rubia volvió a su tarea.

Cuando las hubo conocido, no le agrado la estrecha relación entre ellas pero después que escuchara la historia de Quinn?Santana merecía su respeto, agradecimiento y estima.

- Bien, un poco agotada por el vuelo; hoy se queda en Johannesburgo, ya mañana se unirá a su unidad

- Cuánto tiempo estará allá?

- No lo sé, tiene algunos meses libres aunque me imagino que querrá pasar tiempo en lima también. Ya se lo hemos prometido a esta señorita… dijo la rubia dejando un toque en la nariz de su hija, quien sonreía ansiosa por que comenzara su picnic.

- El tiempo que sea seguro será una experiencia maravillosa

- Eso puedes apostarlo. Me les uniré en cuanto pueda

Britt escuchaba atenta la conversación entre sus amigas. Les? San no viajaba sola? Ah, si! Que sus amigas Skin's estaban en Sudáfrica. Lo que sea que le hubiese dicho Sam no fue factor, simplemente se marchó para reunirse con sus 'amigas'

Rachel y Quinn continuaron preparando lo que llevarían al picnic. Britt intentaba mantener conversación con ellas; sin embargo se le hacía difícil centrarse, la noche anterior, después de la discusión con su prometido, Sam se había marchado molesto, de no ser por el mensaje que le envío Noah informándole que estaban juntos habría salido a buscarle. Saber que Santana tenía compañía no ayudaba con sus emociones.

Siguió acompañando a sus amigas como simple espectadora.

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- No volviste anoche

Britt había descartado el picnic tras la llegada de Sam. Después de comunicarle a sus amigas la decisión, subió a su habitación para hablar con su prometido.

- Necesitaba pensar así que salí a caminar un rato, me encontré a Noah y Finn en un pub, me pase de copas y no quería discutir contigo así que me quede en casa de Noah

Sentado a un costado de la cama Sam se quitaba los zapatos. Necesitaba una ducha urgente, aún podía percibir el olor a alcohol y tabaco en sus ropas

- Yo tampoco quiero discutir

- Bueno, últimamente has estado a la defensiva, desde que aparecieron Quinn y Santana…

- Lo sé, es… me… solo estoy un poco aturdida, ok?… Cuando las vi pensé que eran imaginaciones mías, más tarde las tuve frente a mí, luego Quinn vino a buscarme y hace unas horas me entero que ha estado enferma y a punto de morir. Es demasiado en poco tiempo…

- Solo es eso?… Britt se acomodó al lado de su prometido para tomarle la mano

- Sam; nosotras no solo eramos compañeras de generación o conocidas que compartieron el mismo techo. Nosotras crecimos juntas desde preescolar, somos hemanas, Unholy Trinity! Íbamos juntas a todos lados, eramos las tres contra el resto del mundo… Hay mucha historia aquí, y sabes? aunque no las tuviera cerca ellas siempre serán mi familia. Dios! pude haber perdido a Quinn y ni siquiera me habría enterado

- Esta bien puedo entenderlo, solo necesitas hablar conmigo… Sam depositó un tierno beso en la frente de su prometida, se puso de pie, dio unos pasos buscando finalizar la conversación.

- Samuel?… Britt lo detuvo cuando se disponía a entrar al baño. Había algo en el tono de su prometida, su expresión era diferente a lo que le hubiera mostrado antes.

Respiro profundo y poso su frente sobre la puerta. Ya sabía lo que escucharía a continuación.

- Quieres cancelar la boda… habló cuando se atrevió a ver a la bailarina a los ojos

- Sam, no quiero cancelar la boda… solo que vayamos un poco más lento

Compartir con Noah y Finn parecía buena idea al encontrárselos en el pub. Un par de horas y varias cervezas después Noah le contaba las promesas incumplidas entre su prometida y ella; Santana.

Había mantenido una sola conversación con ella pero le quedo claro lo aguerrida que era, cuál leona enjaulada estaba dispuesta a proteger con garras y dientes lo suyo, y en su corazón Britt aún le pertenecía. Por otro lado, su sola presencia había sacado a la bailarina de su letargo. La pasión que vió en ella cuando le reclamó su conversación con Santana, solo la demostraba mientras bailaba. Debajo del escenario, Britt parecía adormecida, accedía a todo de manera automática, ni siquiera discutían porque cuando la bailarina se disgustaba por lo que fuera, simplemente desaparecía unos días. Esta vez en cambio lo había enfrentado, le había cuestionado y exigido que se mantuviera al margen de su relación.

Todo por ella. Por Santana…

- No lo puedo creer!… Dios! Le basto verte para hacerte dudar!

- No es así! No se trata de ella. Se trata de mí!… En realidad nunca estuve convencida y lo sabes, prácticamente has sido tu quien se ha encargado de todo, quien eligió la fecha, la iglesia, la música!… Casarme me cambiara la vida, nos cambiara la vida; quiero sentir que deseo hacerlo, que me ilusiona compartir mi vida contigo, porque anhelo formar una familia contigo no que voy a hacerlo simplemente porque es el siguiente paso a dar. Casarme ahora no me emociona… Sam, te quiero y creo que te mereces algo mejor que esta versión aletargada mía que solo se siente viva cuando baila y, quiero darte lo mejor de mí… solo que ahora mismo no puedo… vayamos con calma, si?…

Sam se mantuvo en silencio unos minutos. Deseaba casarse con la bailarina más que nada; sin embargo, no querría sin que Britt lo amara. No podría obligarla. El quería hacerla feliz. No podría imaginarse una vida a su lado sabiendo que no conseguiría su objetivo…

- Esta bien, Britt! Cancelaremos la boda

- No tenemos que hacerlo ahora, esperemos un unos meses a ver qué pasa

- Unos meses?… si no he conseguido que me ames en todo este tiempo, no creo que unos meses haga la diferencia…

- Sam…

- No. Tienes razón!… Tu boda debería ser el día más feliz de tu vida, no sentirse como una obligación. Nunca he querido que te sientas de esa manera. Sabía que aún no estabas lista y; sin embargo, te orillé a mantener y seguir adelante con esta relación, creí que mi amor sería suficiente, que , contagiarte mi felicidad y entonces te ilusionarías igual que yo… fui egoísta… lo siento

- No es así!… Tú me salvaste de muchas maneras. Me diste estabilidad, seguridad y confianza, y yo me aproveché de ello; permití que ordenaras y te ocuparas de mi vida para enfocarme totalmente en el baile porque era lo único que me hacía sentir viva… He sido yo la egoísta!, tú solo me has amado… quiero encontrar la manera de amarte como te mereces. No quiero que acabe, Sam

- No quieres que acabe porque soy tu lugar seguro. Si en verdad quieres involucrarte en cualquier relación sabes que antes tienes mucho que hacer por ti misma; la estabilidad que deseas y necesitas debe brotar de ti… Te amo y eso no cambiará, estemos juntos o no siempre podrás contar conmigo; sin embargo, creo que ahora mismo lo más sano para los dos es continuar nuestro camino por separado. Cuando estes reconstruida y lista, si sientes algo más que gratitud por mí ya sabes dónde encontrarme

La bailarina no dijo más. Sam tenía razón; había permitido que Sam gobernara su vida y La mejoría que presentaba tras el abandono de Santana no era tal. Debía sanarse y ya después intentaría recuperar si no su relación por lo menos su amistad con Sam. El era un chico valioso y querría conservarlo en su vida.

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También irás a Sudráfrica… hablo Rachel mientras de manera distraída preparaba un hotcake. Quinn le contaba un poco de lo que había planificado para sus vacaciones

- Me gustaría pasar unos días con San. Sé que está acompañada y que las chicas harán que el viaje sea divertido pero estoy segura que necesitará desahogarse. Es solo que durante un tiempo hemos sido ella y yo y, no creo que permita que nadie más la vea vulnerable y me gustaría estar allí… respondió la rubia mirando a su hija alimentar los peces en el lago… y tampoco me gustaría separarme de ella. Por desgracia la agenda no depende solo de mí así que veré con Chris cómo reorganizamos todo

- Qué es eso?… preguntó Beth señalando el plato que sostenía la morena cuando tomaba lugar en la manta

- Tu desayuno?…

- Pero yo quiero una carita feliz! Mama?

- Ya te lo preparo mi vida

- A mí también?… pregunto Rachel

- Y quién se comerá esto?… Yo?… preguntó sorprendida que tanto la morena y su hija se unieran en su contra. Rachel se relacionaba tan fácil con Beth… vale!,la comida nunca se desperdicia así que me sacrificaré y comere tu… el hotcake preparado la morena estaba tapizado de mantequilla y líneas de lechera, miel, mermelada y chocolate liquido… obra de arte pero ya pensaré como cobrarles esta ofensa

- Oye! No es una ofensa! Cuando sea la mejor actriz de Broadway podrás decir que eres la única a quien le he preparado un piccake

- En serio, Rach? Un piccake?… preguntó Quinn animada por las sonrisas que observaba en la morena y su hija.

- Considéralo todo un honor. Es más, deberías conservarlo Q. De verdad! Quien no te dice que más adelante valga una fortuna…

- Estas enferma?… Quinn había colocado la mano sobre la frente de Rachel… Porque estas desvariando, Rach!…

- Jajaja!… Beth solo disfrutaba

A lo lejos, Noah las observaba; había escuchado el mensaje de Quinn invitándole a pasar la mañana en el lago y aunque se sentía desilusionado y herido, nunca permitiría que nada le imposibilitara pasar tiempo con sus chicas

De pequeño había sido un tanto solitario hasta que se unió a las Unholy Trinity. Al llegar a New Haven tuvo que valerse por sí solo en muchos sentidos. Encontró en Finn un buen compañero cuando coincidieron trabajando en la constructora, poco a poco se convirtieron en socios y mejores amigos; la noche anterior compartiendo algunos tragos con Sam y Finn había conseguido desahogarse.

Quinn era el amor de su vida, estaba convencido de ello. Era la madre de su hija y la única persona que tocó su corazón consiguiendo que se mostrara sin las poses de chico malo. Cuando fueron novios se sintió la persona más afortunada del mundo, y cuando paso lo del embarazo de la rubia? Simplemente la situación le superó; vivía aterrado de no tener o conseguir lo necesario para el bienestar de ellas, estar a la altura de la situación y al final lo que debió ser la experiencia más maravillosa en la vida de la rubia resultó la más dolorosa y él se culpaba por ello; tal vez Quinn no olvidaba aquello y por eso cada vez que se acercaban e intentaba retomar su relación con ella, Quinn terminaba escapando a los brazos de alguien más, porque no confiaba en él, porque no le perdonaba.

Ninguna se percató de la presencia de Noah. Quinn sonreía mientras Rachel arrancaba pequeñas carcajadas de Beth contándole una anécdota que teatralizaba con sus manos. La rubia prepara los hotcakes y de vez en cuando se giraba para observar el rostro de su hija y las manos de la morena; cuando su mirada se cruzaba con la de Rachel, sonreía de manera diferente y sus ojos se iluminaban, cuando Rachel le correspondía los gestos, se ruborizaba y escapaba de vuelta a los panes.

Había visto a Quinn salir con compañeros en la secundaria y la escucho cuando le contó sobre su relación con Dave, aunque intuía que lo suyo con el médico tenía su toque serio; no la escucho reír ni la vio mirar como lo hacía ahora. La sonrisa de Quinn resplandecía en sus ojos.

Decidió marcharse antes que las chicas repararan en él. No tenía un lugar entre ellas. Conocía esas sonrisas, hubo un tiempo en que él las provocaba; ésa luz en su mirada? Solo estaban destinadas para Beth; Quinn ruborizada?… era ella. Rachel. La que acaparaba los pensamientos, las sonrisas, las miradas de Quinn! La que lo había desterrado del corazón de Quinn!...

Rachel…

Cuando propuso el picnic no imaginó que éste terminaría siendo una cita con sus rubias. Britt había preferido quedarse en casa con Sam, Shelby aprovecharía para hacer las compras de la despensa y Noah no había respondido ni devuelto la llamada de Quinn. Estaba agradecida por ello.

Al fin tenía su cita pendiente con la rubia y había resultado mejor de lo que imaginó en un principio; Beth también era parte de ese momento y ella ya sabía todo lo que debía saber sobre Quinn. Sabía que no mantenía una relación con Noah. Sabía que era la madre de una hermosa niña. Sabía que era una mujer fuerte y sensible. Y sabía que su pretty blondie la quería en su vida.

Ahora; sentadas las tres bajo el árbol, disfrutando de la compañía, el desayuno y el lago…

Se sentía como la familia que podían ser juntas…


"Cuando te acaricié, me di cuenta de que había vivido toda mi vida con las manos vacías" ... Alejandro Jodorowski