CAPITULO 9

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MIRADAS FRIAS

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Camino por el campus después de haber terminado mi última clase. Estoy cansada de estar encerrada en el departamento. Han pasado tres días, y ahora estoy mucho más tranquila que antes, ya que no he visto a Ranma por ningún lado. Bueno, si lo he visto. Pero he estado evitándolo.

El día de ayer no lo vi por ningún lado, en el fondo me sentí aliviada. Tal vez un poco decepcionada. Pasaba el tiempo con Shinossuke y con Nabiki, en ocasiones con Toshi. Su compañía es grata, me gusta estar con ellos. Puedo divertirme hablando de cualquier cosa.

Tampoco he visto Mousse por ningún lado. Es raro que diga esto, pero… también extraño sus ocurrencias.

Aún no he tenido noticias de Ryoga, he intentado comunicarme con las varias veces. Pero no me contesta. Lo extraño. Me siento tan culpable por todo lo que paso, jamás, pero jamás quise lastimarlo y jamás quise que se enterara de esa manera. Ryoga es tan bueno, tan amoroso y lo único que hice fue lastimarlo. Bien hecho, Akane. Mi corazón y mi cabeza están en una batalla donde yo apenas puedo opinar. Estoy tan confundida.

He llorado por él, por mí, por Ranma. Por todo el maldito mundo.

-¡Akane! – giró al ver que me llaman. Es Toshi. Viene corriendo hacia a mí con su inigualables sonrisa.

Me alegro de verlo después de todo.

-Hola ¿Cómo estás? – pregunto cuando lo tengo en frente tomando bocanadas de aire. Parece que corrió mucho.

-Bien… tenia… que – pone sus manos sobre sus caderas y se ríe, me hace reir. Se toma un momento para luego continuar – Tenía que contártelo ¡Una revista importante de todo Japón publicará mis fotos! – dice con entusiasmo.

Yo sonrió abiertamente y lo abrazo. Algo confundida. Pero lo hago.

-¡Felicidades! Pero, no sabía que te gustaba la fotografía – sonríe y se encoje de hombros.

-Bueno, no es algo que le diga a todo el mundo. Es como, una afición secreta mía – dice guiñándome el ojo – pero, ya que me sucedió esto, tenía que contártelo a ti y a Nabiki. Por cierto ¿Dónde está? La busque por todos lados pero no la encontré–

-Seguramente en el departamento. Termino las clases temprano – digo mirando la hora en mi reloj.

-¡Perfecto! Mucho mejor que este haya. Tu y yo pequeña Akane, iremos a una licorería cercana y compraremos algo de alcohol para celebrar en el departamento de Nabiki – dice dándome pequeños empujones amistoso.

Mi cabeza empieza a poner modo de alerta. No soy buena bebiendo. Y una voz en mi interior me dice Anda, necesitas des estresarte dejar de pensar en todo lo que ha sucedido, dejar de atormentarme. Tuerzo la boca, no sé si sea lo correcto.

-¿Licor? No creo que sea buena… - me toma de los hombros y me empuja hasta el estacionamiento. No deja que lo piense ni por un minuto cuando ya estamos en su auto.

-Nada de peros, hoy es mi día feliz y tenemos que celebrar – canta.

No pude decirle que no. aparte, necesitaba un poco de distracción. Ya no quería estar encerrada en mi habitación mirando mi celular, esperando una llamada, de quien sea. Patético. Así que sin protestar nos subimos a su auto.

Paso todo el camino hasta la licorera hablándome sobre lo importante que es esa revista. A Toshi le gusta tomar fotos de paisajes. Me paso su teléfono y me mostro algunas que había guardado en su memoria. Eran increíbles, de lugares que no conocía y que gracias a él tenía muchas ganas de conocer.

Llegamos tarareando una canción que Toshi no paro de repetir cuando la escucho en la tienda. Se pasan los dedos por la cara y me sonríe antes de tocar la puerta. Se lo ve demasiado contento. Con dos botellas, una de ron y otra de vodka de cereza, Nabiki nos abre la puerta.

Nabiki nos miró de arriba abajo como si fuéramos dos bichos extraños. Luego dirige su mirada a las botellas. Entrecierra los ojos y antes de que diga algo, Toshi dice:

-¡Sorpresa! – exclama alzando la botella de vodka.

-¿Qué se traen ustedes dos? – se cruza de brazos y nos mira sospechosos. Yo los miro y suelto a reír.

-Pues, estamos celebrando que… tan tan tan – tararea contento - ¡Van a publicar mis fotos! – Nabiki se tapa la boca con las manos, parece que sus cejas llegaran al techo de la impresión. Se lanza a los brazos de Toshi. En un reflejo de pánico alce las manos esperando que las botellas no se cayeran al suelo.

-¡Esto hay que celebrarlo! – nos hizo entrar y nos dirigimos a los muebles.

-Trae por favor unos tres vasos y algo de comer – dice Toshi acomodando las cosas – Nenas, ustedes y yo celebraremos como Dios manda.

-Te ayudaré Nabiki – me levanto y me dirijo con Nabiki a la parte de la cocina.

-¡Esto es fantástico! Estoy muy feliz por el – me dice emocionada, parece que fuera a dar saltos por toda la cocina. Me contagia su felicidad y me doy cuenta que también estoy saltando un poco. Lanza una mirada de admiración hacia Toshi que está en la sala con su teléfono – Ha estado esperando este momento por mucho tiempo. Realmente es muy bueno en lo que hace.

-Vi algunas de sus fotos, es realmente bueno – digo tomando algunas salchichas de la nevera para preparar algo –No creí que le interesara la fotografía.

Nabiki sonríe y sacude su cabeza. Sigue sorprendida.

-Eh, sí. Lo que sucede es que su padre es un diplomático muy poderoso y quiere que su hijo siga sus pasos. Tú sabes, eso de la fotografía, piensa que es una pérdida de tiempo. Pero Toshi siempre se sale con la suya para llevarle la contraria.

Oh, un momento ¿Toshi es hijo de un hombre poderoso? Parpadeo un par de veces, esto no me lo puedo creer. Miro a la sala y veo aquel muchacho alto, con ropa demasiado casual para ser hijo de un diplomático. Es tan dulce, tan amigable y sencillo, es tan humilde.

-Pensé que los únicos que eran de recursos económicos bastante alto eran Mousse y Ranma – murmuro. Nabiki chasquea su lengua y niega con la cabeza.

-Cuando conocí a Toshi, tampoco lo podía creer. Me lo confesó una noche que estábamos viendo películas. No vive en la mansión de su padre ya que no le gusta la ostentosidad. Prefiere todo sencillo y pequeño. Por eso vive aquí, por eso estudia donde estudia. Es lo que me gusta de el -

La veo sonrojarse, entonces ato los cabos rotos. A Nabiki le gusta Toshi.

-Es un excelente fotógrafo. El sigue en la universidad lo que sigue, por su padre. Lo obligo – tuerce el entrecejo – Sé que algún día hará lo que en verdad ama – parece pensativa mientras sostiene dos vasos en sus manos.

-Chicas, menos charla y más alcohol – Toshi aparece en la cocina.

Nosotras pegamos un saltito del susto. Apareció de la nada

-Ya no hacen falta los vasos. En la licorera pusieron unos de plástico en la bolsa – tiene dos vasos en la mano con licor y nos lo brinda. Lo tomamos y él va corriendo hacia la sala y trae otro vaso –Brindemos, por las cosas buenas de la vida –

-Espera, por lo menos por un par de cubos de hielo a esa cosa – se quejó Nabiki.

Toshi asiente contento y saca el envase de hielo de la nevera.

Nos sirvió.

-Por ti, Toshi – dice Nabiki alzando su vaso.

-¡Felicidades! Te lo mereces – brindamos y tomamos.

El alcohol baja por mi garganta, es cálido y delicioso. Es el vodka. Reímos y Toshi regresa a la sala, hablamos, gritamos felices. El sigue revoloteando por la cocina dándonos otros vasos mientras nosotras cocinamos.

Luego de eso ya está todo listo y casi nos hemos acabado media botella y el alcohol está haciendo su efecto.

Estoy feliz, no pienso en problemas y por fin puedo decir que anhelaba sentirme así de tranquila y relajada. Gracias vodka. Gracias por quemar los problemas que tengo.

-Leyeron mi mente hoy… - dice Nabiki alzando su vaso – Tenía ganas de esto, el profesor Soto me puso mala nota en el examen oral –

-Cretino – murmura Toshi – Nabiki, eres la mejor de la clase. Lo digo enserio- le dirige una sonrisa autentica, tímida y hermosa. Ella se sonroja, alza su vaso más alto.

-A la mierda el profesor Soto – grita con una gran sonrisa.

-¡Si! ¡Que le den! – acompaña Toshi al brindis.

-Salud por eso – digo alzando mi copa. No puedo evitar reír, todos estamos riendo.

La comida se acabó, pero el licor no, ahora vamos por la segunda botella. Toshi se sienta en medio de nosotras y nos cuenta historias que no creí que escucharía. Al parecer tiene un hermano, pero solo por parte de padre y lo que es aún más impresionante, es que estudian en la misma universidad. No quiere decirme de quien se trata ya que no tiene una buena relación con él –a lo cual se refiere que nunca antes le ha hablado y él no sabe que existe- ¿Enserio tiene un hermano que no tiene idea de que existe? A Toshi hablar de él le produce "cólico renal" cambiamos de tema ya que le incomoda un poco hablar de su medio hermano. El tema de su hermano salió de su boca ya que nos estaba contando la historia de su poderoso padre y como no quiere estar relacionado mucho con él, de cómo vive por su cuenta y con la poca ayuda de este. Pero no tiene otra opción.

El teléfono de Toshi comienza a sonar. Y contesta.

-Hola bro. ¿Enserio? Seguro, necesitamos mover el trasero, esto de beber y estar sentado me mata –Miro con incredulidad a Nabiki y ella se encoge de hombros mientras sonríe - ¡Si estoy con ellas! Claro, les diré. Nos vemos – cuelga mientras yo termino mi vaso.

-¿Quién era? – pregunta Nabiki.

-Era Mousse. Hay una fiesta en su casa – dice mientras nos sirve otra ronda.

-¿Siempre hace fiestas en su casa? – pregunto asombrada. Mi papá seguro se enfadaría conmigo si convirtiera la casa en un lugar de fiestas todo el tiempo. Sé que tengo las mejillas sonrojadas, el alcohol ya ha hecho efecto en mí.

-Si, a él le encantan las fiestas. Quiere que vayamos a su casa ahora, está dando una –

Oh.

-No lo sé, ahí van a estar personas indeseables. No sé si Akane quiera ir – dice mi hermana preocupada.

Pero la verdad, estoy feliz, tan feliz que no me importa ir y ver a Ranma. Sé que seguramente tiene que estar ahí revolcándose con la zorra de su novia. Un momento, enserio dije "zorra" en mis pensamientos, definitivamente el alcohol me da el valor que necesito. Aunque odie admitirlo, Ranma tenía razón en eso.

-No me molesta. Es más, quiero ir – digo golpeando mis piernas con entusiasmo – Quiero bailar un poco -

-¿Estas segura? – Dice mi hermana mirándome con la ceja levantada, sé que piensa que ni yo misma me creo mis palabras - ¡Qué diablos! Vamos a esa fiesta – todos alzamos las manos felices.

-¡Excelente! muevan el culo señoritas – dice levantándose y marcando en su celular.

-¡Espera, Toshi! – me levanto y siento como se mueve el piso. Oh, estoy mareada. Esto es fantástico – Tú has tomado, no vas a poder manejar así –

-Tranquila, iremos en taxi – pone en mi cara su teléfono, la luz tan de cerca me aturde un poco – Enseguida vendrán a vernos-

-¡Yo tengo que arreglarme! – Grita Nabiki poniéndose de pie – No puedo ir con esta ropa -

-¡Yo también! – Digo, casi tropiezo y termino riendo - ¡Nabiki! Préstame un vestido, pronto – digo casi gritando. Rayos, me siento ebria.

-Vamos chicas. Se ven geniales – Nabiki le lanza una mirada asesina. Toshi suspira y se sienta en el sofá –tienen veinte minutos –

-¡Genial! – Nabiki me toma de la mano y me lleva hasta su cuarto –¡Tengo un vestido que te quedara perfecto! –

Nabiki saca de su armario dos vestidos. Uno es color azul y otro es negro, me tira el negro encima y me ordena que me vista lo más rápido posible. Obedezco.

-Hoy tenemos que vernos geniales – Dice mientras se quita la ropa frente a mí. Yo hago lo mismo riendo. Concuerdo con ella, tengo que verme genial. Tengo que mostrarle al estúpido de Ranma que no me afecta en nada. Comienzo a reír de solo imaginar su cara.

-¿Por qué te ríes tanto? Parece que estuvieras ebria – puedo escuchar la ironía en sus palabras. Lo que me provoca más risa.

-Es que lo estamos –

-Habla por ti, dulzura – dice guiñándome un ojo. Y recuerdo que tiene más aguante que yo.

-Tengo que maquillarme – trato de poner mis ideas en orden y dejar de tambalearme. Trato de abrochar el vestido

-Encima de la cómoda están las cosas – dice apresurada.

El vestido me queda genial. Es ajustado y me llega a los muslos, es de encaje y tiene un escote que muestra un poco mis pechos, pero no tanto. Me lo abrocho por detrás del cuello, me doy la vuelta para verme en el espejo y verme por detrás, también tiene un escote en la espalda. Decido hacerme una cola para que sea mi espalda desnuda, vaya se ve realmente hermoso, algo revelador, pero hermoso. Me apresuro a ponerme un poco de rubor y algo de sombra negra en los ojos.

-Vaya, te ves sexy – dice mi hermana mirándome por el espejo –mi turno- me empuja para que me haga a un lado –Los zapatos están a lado de la cama.

-¿Segura que puedo andar en tacones? Creo que me voy a caer o tropezar después de haber tomado – No le hago caso a mi lado racional así que me los pongo. Son cómodos. Por ahora.

Nos arreglamos en tiempo record. Salimos a la sala y Toshi lanza un silbido. Nosotras hacemos como si estuviéramos posando. En ese momento Toshi saca una cámara de su mochila y nos empieza a tomar fotos. Reímos y posamos. Nos tomó también una a cada una.

-Estas fotos son excelentes. Chicas, deberían dedicarse al modelaje – dice mientras ve las fotos instantáneas.

-Yo paso – digo alzando la mano.

-Listo, chicas. Mi cámara las ama, pero el taxi ya llego –

Nos apresuramos a irnos. Toshi lleva la botella de Ron y vamos tomando en el taxi. A este punto puedo decir que, estoy borracha y la verdad no me importa. Solo quiero divertirme y mi parte masoquista quiere ver a Ranma y mostrarle lo feliz que soy. Vamos cantando las canciones de la radio y bailando en los asientos mientras el conductor nos mira divertido.

-¡Viva yo! – lanza un grito de alegría Toshi.

Nosotros gritamos junto a él y aplaudimos, aullamos, agitamos los brazos. Estamos felices.

Al llegar, la casa está llena de gente –como siempre- Toshi nos ayuda a bajar y nos agarramos una en cada brazo de él. Todos nos miran, no puedo parar de sonreír. Esto es divertido. Nabiki le susurra algo en el oído a Toshi y el ríe.

-Pero miren quien está aquí – Mousse estaba afuera y nos recibió – Akane, Dios, te ves tan… mierda, ¡Estas buena! – grita y me abraza alzándome en el aire.

-Gracias por el piropo – lo abrazo y sonrió

-¡Oye! Yo no estoy pintada. También me veo buena – grita Nabiki de tras de mi.

Mousse ríe y la mira de arriba hacia abajo. Ella tiene un vestido azul corto con mangas que llegan hasta los codos y un escote muy favorecedor.

-Nabiki tu estas más que… -

-¡No la mires tanto! Yo soy su acompañante esta noche – lo interrumpe Toshi tomando a Nabiki por la cintura. Ella solo chilla divertida.

-Linda fiesta – digo señalando hacia la casa.

-Hago lo mejor que puedo – dice señalando el lugar.

-¡Mousse, siempre hace las mejores fiestas! – grita Toshi detrás de mí. Enseguida Mousse pone los ojos en blanco al ver las manos de Toshi.

-¿Qué hacen tomando esa mierda? – Señala la botella en la mano de Toshi - ¿Acaso ustedes vienen tomando? No, pensé que te había enseñado a tomar bien Toshi. Vengan, adentro esta lo mejor –

-¡No insultes al ron! ¡Es el mejor amigo de mi abuelo! – señala Toshi.

-Además es delicioso – dice Nabiki.

-Espero que no se desmayen de borrachos – Dice Mousse mientras caminamos a la casa. Yo comienzo a reír, ya que la más ebria de aquí soy yo y digo:

-Ellos no lo están. Yo lo estoy – Nabiki aplaude y Toshi ríe. Mousse sacude su cabeza y me mira sorprendido.

La música resuena en mis oídos, es una música pegajosa y cierro los ojos mientras bailo y camino. Nabiki me toma de la mano, me mira sonriente, estamos todos felices, sí que sí. Llegamos a la cocina y Mousse le quita de la mano el ron a Toshi. Nos da tres vasos con licor. Pruebo y esta delicioso, tiene un sabor a fruta y no es tan fuerte como el ron. Lo disfruto.

Miro a mí alrededor y veo a chicos tomando, jugando, bailando. Todos parecen tan relajados, disfrutando de la noche. Al otro lado de la habitación veo a la prima de Mousse, creo que se llamaba Ming lee o algo así. Ella me ve y sonríe mientras agita su mano. Yo alzo la bebida y brindo con ella en la distancia.

Sigo mirando a los alrededores.

Mi corazón se retuerce. Es como si de repente el aire dejara de existir y tengo que agarrarme del mesón de la cocina para no caer. Siento como sudan mis manos y mis nervios afloran.

Ranma está en el corredor que da hacia la sala, está hablando con alguien. Es un chico. No puedo quitarle los ojos de encima, lleva una camisa negra y los pantalones igual. Su cabello este algo alborotado, pero diablos, se ven tan jodidamente bien. No puedo apartar la mirada de encima, veo cada uno de sus gestos, como si todo fuera en cámara lenta, como mueve los labios, como mira algo molesto a ese chico y le dice algo. Veo los pequeños hoyuelos que se forman en sus mejillas cuando trata de sonreír, paso mi lengua por mi labio. Quiero quitar la vista, pero una poderosa fuerza me lo impide, siento que estoy fuera de mi cuerpo y no tengo el control.

Ranma alza la mirada hacia mí. Como si supiera que lo estuviera mirando. Pero cuando se da cuenta de que soy yo, su rostro cambia. Sus labios se entreabren, como si al igual que yo, hubiera dejado de respirar. Su mirada me estudia de pies a cabeza y veo con exactitud como su pecho sube y baja deprisa.

El chico a su lado sigue hablando, pero él no le presta atención. No sé por qué, pero en ese momento le sonrió y alzo mi mano con la bebida y hago un brindis en el aire. ¿¡Acaso estoy loca!? Me sonrojo por mi repentino acto de estupidez y me doy la vuelta y sigo concentrándome en la música. Cierro los ojos. La vergüenza desaparece en un instante. Mi cuerpo se mueve al ritmo de la música, me siento tan bien, me siento como si fuera a flotar. Siento como si todos mis miedos desaparecieran.

-¿Quieres bailar? – Nabiki toma la mano de Toshi y antes de que conteste lo jala hacia la parte trasera de la casa.

Yo sonrío y los veo salir de mi vista. Mousse mira por detrás de mi hombro y se ríe. Como si estuviera disfrutando de alguna broma privada.

-Akane – escucho su voz y mi cuerpo se quiebra.

Siento recibir ese puñetazo de mariposas en mi estómago, mi garganta se cierra y no puedo articular palabras. Voleo lentamente y veo a Ranma de tras de mí. Sus ojos son de un azul intenso que antes no vi, o tal vez si, cuando estábamos solos…

-Vaya, pero si es la pequeña Akane – Shamppo aparece a mi lado y rompe la conexión que tenía con Ranma por arte de magia.

Entonces lo recuerdo.

Ellos están saliendo.

Ellos duermen juntos.

El me delato frente a Ryoga.

Lo odio.

Shamppo está apoyada de codos al mármol de la cocina. Me mira de arriba abajo, su mirada es hipócrita, es malvada. Pongo los ojos en blanco y no dejo que me afecte. Estoy demasiado feliz hoy como para dejar que ella arruine mi noche.

-Shamppo – digo su nombre, casi escupiendo acido -¿Te diviertes? – pregunto. Mousse se coloca a mi lado y estoy en medio de un triángulo intimidante.

-Podría decirse que la fiesta al principio parecía aburrida, pero, Ranma arreglo esa parte y ahora la estoy disfrutando más que nunca – dice mientras muerde su labio.

La bilis sube por mi garganta. ¿Quieres jugar? Bien, juguemos.

-¿Ah, sí? Eh escuchado rumores de que Ranma se folla a cualquiera que cruce por su camino –

¿¡QUE QUE!? Me sorprendo mortalmente al escuchar mis propias palabras, están haciendo eco dentro de mi cabeza. ¿De dónde diablos saque eso? Pensaba decirle alguna otra cosa, pero eso fue lo primero que salió de mi boca.

Mousse se parte de risa y golpea el mesón de mármol varias veces.

-¡Esta chica me encanta! – vocifera Mousse.

-Óyeme… - Shamppo se acerca peligrosamente a mí, pero es detenida por la mano de Ranma.

El me mira con ojos asesinos y yo lo hago igual. Gracias, gracias a Dios estoy ebria. Si no, habría huido al momento de escuchar decir mi nombre. Es más, creo que ni siquiera hubiera venido.

-Cuidado como hablas de mí, Akane – su voz es amenazante.

Mousse sigue riendo como nunca antes.

-Oye, no le hables así a mi invitada– Pasa su brazo alrededor de mi hombro y me aleja de ellos. Yo le agradezco en silencio – Ven preciosa, salgamos de aquí antes de que se forme un charco de sangre.

Me lleva hasta la sala y estamos con su prima, ella es muy agradable, más agradable que Shamppo. No presto mucha atención a la conversación y miro a mí alrededor buscando rastro de la mirada asesina de Ranma.

-¡Lo digo enserio! ¡Primero lo golpea frente a todos y luego le dice puto! ¡También frente a todos! – grita Mousse gozando el momento. Yo niego con la cabeza.

-No le dije puto – protesto.

-Bueno, si dijiste "folla cualquier cosa" eso quiere decir que le dijiste puto – opina la prima de Mousse.

Soy una estúpida. Comienzo a reír, pero no de alegría, comienzo a reír por estúpida.

Ranma aparece en mi punto de visión. Esta arrimado a la pared con una cerveza en la mano. No para de mirarme, sus ojos me quieren matar. Siento el frio hielo atravesarme el cuerpo. Entonces veo a Shamppo decirle algo al oído, el no parece inmutarse de su presencia, ella pasa las manos por su pecho y lo acaricia.

-¡Vamos a bailar! – Me desconecto de la visión de Ranma al instante. Un chico que había visto antes, no está mal tampoco, me toma de la mano y me dejo llevar por el – Te ves hermosa. Mi nombre es Taro –

-Soy Akane – hablo cerca de su oído porque la música no me deja escucharlo.

-Te había visto antes en la universidad – sonríe – Nunca me atreví hablarte. Me alegra haberlo hecho hoy.

No sé qué decir. Solo sonrió un poco avergonzada.

-Déjame decirte, Akane. Que eres la más hermosa de aquí –

-¡No exageres! –

-¡Lo digo enserio! –

Me toma de la cintura y se acerca a mí. Me dejo llevar por la música, paso mis manos por su cuello y me muevo como nunca creí moverme, sexy, lento. Tampoco bailo tan vulgar como otras chicas de aquí. Miro a mi alrededor y algunos me miran, algunos chicos dejan de ver a sus parejas para verme a mí. Sonrió y me doy cuenta de que estos hombres son unos infelices. A lo lejos veo a Shamppo, la odio. Ella toma a Ranma de la mano y le baila de la manera más vulgar que he visto en mi vida. Pega su trasero a él y lo menea, baja y sube, Ranma me está mirando mientras bebe su cerveza, y yo a él. Shamppo se da la vuelta y entonces lo besa. Lo toma del rostro y une sus labios contra los suyos.

Fue como en cámara lenta. Ranma cerró los ojos y yo aparte la mirada.

Mi cuerpo olvido los pasos que estoy siguiendo con Taro. Mi respiración se irregularizo y no soy capaz de volver a mirar.

Siento una rabia aflorar dentro de mí. No soy consciente de mis actos, miro a Taro, ese tiene su cara cerca de la mía. Entonces, sin pensar en las consecuencias y dejándome llevar por la rabia y el alcohol, lo beso. Lo tomo del rostro y pego mis labios con los suyos. Taro parece sorprenderse, pero reacciona y me toma de la cintura y me acerca a él. En ese momento sin saber cómo. Siento un empujón, pero no hacia mí, si no, a mi acompañante. Me aparto casi tambaleándome. Y miro al chico responsable.

Ranma está a mi lado, sus intensos ojos azules se oscurecen de la rabia. Me toma de la mano, yo sigo sorprendida. No solo yo, parece que todos en la fiesta también. Ranma me jala y me lleva hacia la puerta de la salida. No sé qué decir, no sé por qué diablos hice eso. Por mi mente pasan tantas preguntas sin poder ser contestadas. Estoy en estado de Shock y mi garganta esta cerrada. Llegamos a un auto, supongo que el suyo. Me hace subir y yo no digo nada. Cierra la puerta con fuerza y se da la vuelta para entrar.

Está furioso.

No digo nada.

No dice nada.

Descansa la cabeza en el volante y me doy cuenta como aprieta fuerte el volante con sus manos. Veo sus nudillos volverse blancos. Su respiración es entrecortada, como si tratara de respirar con normalidad. Sus hombros están tensos, puedo ver también su mandíbula apretada.

Y en ese momento, tengo miedo, y reacciono a los actos que cometí hoy. Insultarlo y besar a otro chico. Pero, ¿Por qué se molesta? ¿Él estaba besando a Shamppo? ¿El no hace más que atormentarme la existencia? Es un imbécil que arruino la relación que tenía. Un imbécil que cada día me volvía más loca. Abrí la puerta decidida a salir de ahí, pero su voz me freno. Su fría y cabreada voz.

-Ni. Te atrevas. A salir. Del puto coche – dice sin mirarme. Sigue en esa posición. Como si estuviera combatiendo una batalla infernal interna difícil de ganar.

No me muevo.

Me quedo quieta.

Con el hombre que es capaz de congelarme hasta las huesos.

Con el hombre que es capaz de quemarme como el infierno.

Hola chicos. Gracias por sus lindos comentarios y asi como todos quieren voy a subir 3 capitulos por semana jejeje voy hacer todo lo posible por complacerlos con esta historia llena de intriga, amor, pasión etc etc. Un saludo enorme para aquellos que me comentan y los que no también porque se que les gusta mi historia.

Un beso enorme

Mi nombre es josselyn y me gustaría que seamos amigos. Les dejo mi Facebook . .7