CAPITULO 12

DESCUBRIENDO LA VERDAD

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Cuando nos fuimos de ese maravilloso lugar, donde Ranma me llevo, y donde por primera vez sentí que Ranma se abría completamente a mí, contándome su pasado, sus miedos. También donde yo abrí una parte de mi pasado a él. Y también donde pude experimentar un…. Bueno, eso. Nos fuimos a un lugar donde comer ya que a Ranma tampoco se le ocurrió llevar comida. Escuchamos un poco de su música y estaba tan fresca, tan relajada que hasta coreaba algunas de las canciones, el me miraba con cara de Ves, esto es música yo no le prestaba atención y seguía coreando con una sonrisa en mi rostro.

Paramos cerca del centro, en un restaurante llamado Pao's. Nos sentamos al fondo en la mesa que daba hacia una ventana.

-Tienes tu primer orgasmo y eres pura sonrisa – se burla. Yo pongo los ojos en blanco y me concentro en el menú. Aunque esto me hace reír trato de morder mi labio para evitar hacerlo

Aunque tiene razón.

-Quiero una hamburguesa con papas – digo señalando la imagen – y una malteada de chocolate.

-También te deja hambrienta – comenta soltando una risita pero sin mirarme.

Lo golpeo en la cabeza con el menú.

-Si sigues molestando golpeare tu rostro. Lo juro.

-También mal humorada – y antes de que pueda gritarle se levanta con las manos en el aire y gesto divertido –Lo siento. No me mates, iré al baño – se ríe y se marcha dando la vuelta.

Deja su teléfono encima de la mesa junto con sus llaves.

No puedo evitar reír, Ranma a veces suele ser tan insoportable, pero también es cariñoso cuando quiere. Las veces que demuestra afecto hacia a mí, me conmueve. Lo he visto interactuar con otras personas y suele comportarse muy frio y cortante. Una sonrisa asoma en mi rostro, una sonrisa de satisfacción.

El teléfono de Ranma comienza a vibrar. Me inclino un poco ganada por la curiosidad y leo el nombre de Shamppo en el. Un frio atraviesa mi pecho como cuchilla ¿Qué hace esa tipa llamándolo? De repente el hambre se me quita y estoy frustrada. Mi pie empieza a golpear el suelo y deseo contestarle y decirle que deje de llamarlo.

Entonces la pantalla se prende cuando deja de sonar y por encima se ve que alguien le mando un mensaje. Un emoticón. Un beso. Y veo el nombre de esa tipa en la pantalla.

¿Dónde estás cariño? Había mandado ella junto con el beso.

Diablos. Quiero mandarla al diablo.

¡No! ¿En qué diablos estoy pensando? Yo no actuó de esa manera. Estos celos repentinos me asustan. Pero que ella le haya mandado ese mensaje y este llamándolo me asusta mas.

Ranma llega a la mesa y creo que al ver mi rostro, desacelera su paso y me ve cauteloso. Luego el teléfono vuelve a vibrar.

Otra vez ella. El mira el teléfono y luego me mira a mí.

-¿Enserio contestaras? – pregunto al ver sus intenciones. Le hablo con voz severa –No te atrevas.

Por favor, que no lo haga.

-Voy a contestar y no me des ordenes – dice cortante. Toma el teléfono y se levanta.

Se aleja para que no lo escuche.

Un nudo golpea mi garganta y mis ojos escuecen.

Tengo tantas ganas de irme de aquí. Es un imbécil, me había dicho que no tenía nada con ella –bueno, solo encuentros sexuales- es aún peor, seguramente lo llama para que tengan algún encuentro esta tarde. No puedo evitarlo, quiero gritarle que es un mentiroso, quiero golpearlo. Me controlo y hago lo que se hacer mejor.

Me levanto y aprovecho que está afuera. Tengo que salir de aquí antes de que cometa asesinato.

No puedo salir por enfrente ya que podría verme, necesito otra salida. Sin pensar y con el corazón galopando dentro de mi pecho, herido, busco por todo el restaurante alguna otra salida. Entonces leo la palabra EXIT en una puerta que está más atrás de los baños y me apresuro a salir. Sé que estoy actuando como una cobarde, en vez de enfrentarlo y pedirle explicaciones. Pero ahora mismo, no quiero pelear. No podría soportar una pelea después del hermoso momento que pasamos juntos. Ahora arruinado por esto.

Que le den y que se quede hablando con esa mujer.

Cuando salgo me aferro a mi bolso y me voy por el otro lado de la calle. Lejos de él.

No sé porque coño hice esto, en vez de esperarlo y decirle sus verdades. Pero cuando vi que ella lo llamaba no puedo negar que me puse muy celosa, y aún más cuando me dijo que iba a contestarle. Siento mis ojos arder, siento tanta impotencia. Me siento estúpida, pues él y yo no somos nada oficialmente. Un tipo como Ranma no es de tener relaciones de manitas sudadas y esas cosas.

Tenía razón. Esto no funcionaria.

Y sé que me estoy dejando llevar por la rabia y los celos.

Camino más deprisa, pues no creo que tarde en notar mi ausencia.

Lo conozco y sé que el sería capaz de buscarme y hay tendríamos una discusión. Y las discusiones con el me alteran.

No quiero verlo. Tal vez la vaya a buscar, tal vez si no me ve a mi vaya en su busca. Sigo caminando más deprisa, mi corazón no deja de latir fuerte y cada latido duele. Y trato de pensar en lo que haría el, trato de desechar las ideas de que iría tras Shamppo si no me ve allí.

¿¡Porque diablos le manda un mensaje!? ¿¡Por qué diablos Ranma le contesta!?

Me siento patética.

Mi teléfono vibra y me adentro a un parque rápidamente. Miro la pantalla y es Ranma. Desvió la llamada y sigo caminando, pensando, aclarando mi cabeza. Tratando de que la Akane que enterré vuelva a su sitio. Bajo tierra. Y no cometa una locura.

Respiro hondo, camino.

Respiro hondo, camino.

Mi teléfono no deja de sonar y decido apagarlo.

Veo una banca a lo lejos, de bajo de un árbol y me siento. Tapo mi cara con mis manos y me pongo a llorar.

Dejo salir todos los temores, toda la incomodidad, toda la frustración.

Lloro, y no sé si sea más por coraje o tristeza. Pero lo hago y me siento tan estúpida e ingenua. ¿Cómo llegue a parar así tan rápido con por el? En un segundo la llama que ardía ahora es solo humo flotando en la superficie. No quiero que Ranma juegue con mis sentimientos, no quiero que me lastime.

Todo estaba tan bien, todo estaba perfectamente hasta que ella llamo y mis dudas y miedos comenzaron a flotar sobre mis sentimientos, ahogándolos en un mar negro.

Esperaba que el rechazara la llamada. Esperaba que me diera mi lugar. Me perturba el mensaje, me perturba el modo en que me hablo. ¿Habré exagerado? No lo se.

Enjuago mis lágrimas y un suspiro es arrancado desde el fondo de mi pecho.

-¿Akane? – Mi corazón deja de latir. Alzo la mirada y me topo con los ojos cafés de mi ex – novio. Ryoga.

Está de pie frente a mí, en su mano lleva una mochila y en la otra una bolsa. Me quedo sin aliento, no sé qué decir, no sé qué hacer.

Una parte de mi siente un alivio por tenerlo frente a mí, pero otra parte de mi está asustada y siente que todo es un sueño, una ilusión.

Ryoga se acerca, se arrodilla frente a mí. Estamos a la misma altura. Me toma el rostro y seca las lágrimas que siguen bajando. Su mirada está llena de preocupación.

Hace mucho que no lo veía. Y mi corazón siente un vuelco al sentir sus dedos rozando mis mejillas húmedas.

Recuerdo la última vez que vi a Ryoga, recuerdo el dolor en su rostro, recuerdo su enojo y como me hablaba. Recuerdo cuanto lo lastime y cuanto me odie por ello. Él siempre había sido bueno conmigo, me había dado su apoyo en todo, me había enseñado a que mi carácter y sentimientos los podía controlar. Y yo lo único que hice fue lastimarlo. El, que siempre estuvo en mis momentos difíciles y con una palabra de aliento. Con él siempre me sentí segura.

-¿Ryoga? – susurro aun sorprendida de verlo aquí.

-Estoy tan sorprendido como tú al verte – murmura con voz suave. Aquella voz que usaba cuando me consolaba -¿Por qué estas llorando? En medio de un parque y sola – Su mirada me transmite paz y me lleno de vergüenza al recordar lo que le hice.

Bajo la cabeza y quiero llorar mucho más. Por él, por Ranma, por mí. Por todo lo que le hice al pobre de Ryoga, por todo lo que siento por Ranma y no puedo negar, por ser tan tonta.

Me lanzo hacia él, lo abrazo y lloro. Lo abrazo muy fuerte.

-Lo siento… lo siento… - me aferro a él. No se queda quieto, me envuelve en sus brazos y me abraza con fuerza.

Siento como mi cuerpo exhala de alivio al sentirlo tan cerca, tan protector como siempre lo he sentido.

Me estoy disculpando por muchas cosas. Me disculpo por haberlo engañado, me disculpo por no haber sido fuerte. Me disculpo por fijarme tanto en Ranma al punto de olvidar mis sentimientos hacia él. Me disculpo por no poder cambiar las cosas. Pero lo necesito, lo necesito a mi lado para que me transmita la paz que tanto me hacía falta. La seguridad que necesitaba. Disculpas que no las digo en voz alta.

-Shh… - acaricia mi cabeza y besa mi hombro. Yo sigo llorando y gimoteando –No tienes que pedir perdón, Akane.

Entierro mi cara en su cuello. Su cabello hace cosquillas en mi nariz.

-No… yo… yo… soy una estúpida – gimoteo y no lo suelto. Se siente tan bien estar entre sus brazos.

No sé si lo digo por el hecho de que lo lastime o porque aún sigo afectada por el mensaje y las llamadas de Shamppo y que Ranma se haya comportado como un imbécil después del momento hermoso que pasamos juntos. No quiero contarle nada de esto a Ryoga y solo me disculpo.

-No digas eso – me aparta un poco. Él sonríe y acaricia mis mejillas – Tienes tus mejillas y nariz roja… siempre cuando lloras te pones roja.

Mi risa se mezcla con el llanto. Seco mis lágrimas y estoy tan aliviada de verlo aquí conmigo.

-¿Me vas a decir que paso? – se sienta a mi lado sin soltarme las manos.

Respiro hondo y lo miro, se lo ve tan tranquilo, el Ryoga que siempre conocí, aunque un poco abatido. ¿Qué le digo? No puedo decirle lo que paso con Ranma, no quiero lastimarlo. No de nuevo. Niego con la cabeza y le sonrío.

-¿Qué haces aquí? ¿No tienes clases? – mi voz suena como al de una niña llorona.

Me mira por unos segundos y suelta un suspiro resignado. Me conoce, y sabe que no quiero hablar del tema.

-No tuvimos. En la universidad están haciendo una tarde cultural y no quise ir, tu sabes, los actos culturales no son mucho lo mío. Así que aproveche para… para sacar algunas cosas de la antigua casa de mi tía – dice señalándome con la mirada la bolsa que está en el suelo.

Miro la bolsa por unos segundos. Perdiendo mi mirada más allá de la bolsa de Ryoga. Recordando. Mi mente vuelve a recordar el amargo momento del restaurante.

-¿Tampoco tuviste clases? – pregunta Ryoga. Lo miro inmediatamente y niego con la cabeza. Sé que no me va a creer pero no me importa ahora.

-Ryoga… - aprieto sus manos y tomo valor para decir lo que tengo que decir – Sé qué, que me comporte muy mal contigo y te lastime… yo… lo siento tanto – mis ojos se humedecen –Tu siempre has sido bueno conmigo y siempre estuviste ahí para mí… me amaste y me diste los mejores momentos de mi vida y… - me interrumpe.

-Siempre voy a estar aquí para ti, Akane y siempre voy amarte – baja la mirada y frunce el ceño. Vuelve a mirarme con tristeza – Aunque no estemos juntos.

Oh.

-Te amo, pero también deseo tu felicidad… - respira hondo – Y si tu felicidad no es conmigo yo…

-¡Si lo es! – mis palabras salen disparadas de mi boca. No lo pensé, solo lo dije. Y todo es tan confuso.

-No, no lo es – dice con calma – Akane, si me amaras como yo lo hago, nunca me hubieras mentido y estaríamos aun juntos. Y no estuvieras confundida como veo que lo estas ahora.

Bajo la mirada. Tiene razón.

Si yo lo amara tanto como creía que lo hacía hace un tiempo, no hubiera hecho lo que hice. No me hubiera fijado en Ranma, no me hubiera preocupado por él, no hubiera estado pensando todo el tiempo en él, no suspiraría su nombre inconscientemente. Pero también tiene razón en la parte de que estoy tan confundida. Ryoga sabe leer mis expresiones, cuando ni yo misma lo sé.

Estoy tan confundida porque me asusta el cambio, me asusta dejar la tranquilidad, la paz. Me asusta experimentar sentimientos que no había experimentado antes y eso lo estoy viviendo con Ranma. Me asusta estar con Ranma, pero a la vez me aterra estar sin él. Me asusta estar sintiendo lo que estoy sintiendo. Me asusta dejar de sentir lo que siento por Ryoga.

No quiero perderlo.

Lo necesito a mi lado. Lo necesito para estar tranquila. Antes de ser mi novio, fue mi mejor amigo y me hacía tan bien su amistad. ¿A esto se ha reducido todo? ¿A una amistad con el hombre que creí amar infinitamente? No creo que él quiera ser mi amigo, tampoco podría verlo así. Compartimos tantas cosas, no puedo obligarlo a eso. Pero mi lado egoísta quiere tenerlo a mi lado.

-Lo estuve pensando mucho, cuando paso… - tuerce el gesto – cuando paso todo eso… estaba tan enfadado…

-Ryoga yo… - alza la mano para cortarme.

-Me dolió, no lo niego… pero, pero me di cuenta de que no podía solo odiarte y olvidarte. Akane, para mi eres muy importante y siempre voy a estar a tu lado. Aunque sea como la sombra de un amigo.

Mi corazón se quiebra.

Lo abrazo. Me engancho en su cuello y respiro profundo.

-Perdóname… - murmuro – No quiero apartarme de ti. Me hace… me hace tanto bien tenerte a mi lado.

Aunque sea como un amigo…

Me detesto.

-No, perdóname tú a mí… por no poder enamorarte lo suficiente – dice tiernamente mientras acaricia mi rostro – Creo que lo hice todo mal.

-¡Claro que no! –me apresuro a decir – Ryoga, tu eres un hombre realmente maravilloso y me dolería mucho perderte.

-Akane… - pero lo interrumpo antes de que siga hablando.

-Me odio por ser tan cruel contigo. Ryoga, si no quieres estar a mi lado, lo entiendo. Sé que es muy injusto de mi parte pedirte que no me apartes de tu vida. Pero la verdad, es que me conoces y contigo siento mi vida llena de control y necesito estar a tu lado para sentirme bien.

-¿Y si tu vida necesitara un poco de descontrol? – pregunta con una sonrisa triste.

Niego con la cabeza. Sé que no estoy lista para eso. Por lo que paso hace unos momentos, sé que no podría controlarme y sé que haría algo estúpido. Solo Ryoga me ayuda a controlar mi carácter y mis emociones.

-No quiero perderte – digo con un susurro lleno de dolor.

Él sonríe y acaricia mi rostro aun humedecido por las lágrimas.

-Akane, no sé si sea buena idea.

-Soy una estúpida pidiéndote esto, lo siento tanto. Sé que no querrás y – me corta las palabras.

-Akane, te amo, y aunque no podamos estar juntos creo que me dolería más el no verte de nuevo que el verte sabiendo que no somos nada. El dolor de desaparecer completamente de tu vida es inimaginable. No quiero perder contacto contigo y siempre voy a estar ahí para apoyarte.

Sus palabras me atraviesan. Cierro los ojos y me recuesto en su pecho. Necesito olvidarme de todo. Necesito olvidar las confusiones y dejarme llevar por el confort que me brinda Ryoga.

-Hace frio ¿Quieres ir por un café? – me aparto un poco de el. Asiento con la cabeza y nos levantamos.

Caminamos por el parque en silencio, nos dirigimos hacia su auto.

Ninguno de los dos dice nada. No nos tomamos de la mano ni nada, pero estar a su lado me tranquiliza mucho. Después de unos minutos dice:

-Akane, si… si Ranma te hizo daño, tienes que decírmelo.

Lo miro, parece muy serio. Veo como hace un puño con su mano. ¿Porque se llevaran tan mal?

Así que no soporto más. Sé que dije que no me metería en su pasado. Pero esto me esta rebanando los sesos.

-Ryoga, ¿Qué paso entre tú y Ranma?

Me mira sorprendido. Creo que nunca espero que se lo preguntara, parece un poco incómodo. Se rasca por dé tras del cuello y suspira. Anda, ¡quiero que me cuentes!

-Vamos primero por ese café – apresura su paso y lo sigo.

No insisto más. Pero sé que me lo va a contar por fin.

Cuando llegamos a la cafetería cerca del centro comercial, nos sentamos cerca de la barra. Pedimos dos cafés cargados y estoy impaciente por que me diga la verdad. Esta pregunta la tenía dando vueltas por mi cabeza hace mucho.

-Me sorprende que hayas querido saber – comenta mientras da vuelvas la cuchara en su café –hace un tiempo, dijiste que no te interesaba.

Hace un tiempo… ahora creo que no dormiré si no me dice la verdad.

-Tuvo, tuvo que haber pasado algo muy grave para que se lleven tan mal – digo mientras tomo un poco de mi café.

Ryoga mira hacia arriba y suspira fuertemente. Parece que es difícil para el decirlo.

-Bueno. Creo que mereces saberlo. Porque todo esto al fin de cuentas, creo que te involucra. Así que te contaré desde el principio – se rasca por detrás del cuello y bebe un poco de café.

¿Me involucra? Empiezo a sentir el miedo aflorando en lo más profundo de mi ser.

Estoy en silencio y a la espera.

Mi cuerpo se pone tenso.

-Cuando era joven, Mousse, Ranma y yo éramos grandes amigos… - mis ojos se abren como platos ¿Ranma y Ryoga eran amigos? Ryoga observa y reacción y aclara su garganta antes de continuar –Nosotros, nosotros éramos jóvenes y la vida nos importaba un carajo. Cada quien tenía sus problemas y sabíamos cómo llevarlo juntos. Hacíamos lo que queríamos, íbamos a fiestas, nos íbamos de pinta, teníamos a varías chicas a la vez… -

Bajo la mirada, un poco decepcionada.

Cuando lo conocí, siempre parecía tan tranquilo y de los que no les gustaba la fiesta.

-Akane, que sepas que esto fue mucho antes de conocerte – dice tomando mi mano sobre la mesa. Parece avergonzado, preocupado por lo que pueda pensar. Se aclara la garganta y dice: -éramos como los chicos rebeldes de la escuela y… yo era un mujeriego a igual que ellos. Mi vida antes era de que-mi-importismo. No tenía una razón por la cual ser alguien responsable ni nada por el estilo. Siempre éramos los tres, aunque… creo que tenía más apego con Ranma. El, se parecía un poco a mí o yo me parecía un poco a él, no lo sé. Pero mi amistad con Ranma era más grande de la que tenía con Mousse.

-¿Y qué paso? – preguntó en voz baja. El café se está enfriando y no me importa.

-Una vez, al parecer, Ranma había encontrado a alguien que lo estaba haciendo enderezarse ¿sabes? Alguien que lo estaba llevando por el buen camino. Como dicen, había encontrado a la mujer que iba a convertirlo en un buen hombre. Creo que se enamoró.

Siento un nudo en el estómago ¿Ranma ya se había enamorado? Esto es imposible de creer. Duele el solo pensar en eso. Un chico tan frio y cínico como el, se había enamorado antes. Claro, esto pasó hace mucho tiempo, tuvo que haber sido normal. Pero en el fondo siento ese pinchazo de celos mezclado con decepción de no ser la única en su vida.

-Estaban saliendo y casi ya no salía con nosotros. Y bueno, al principio no nos importaba pero luego… luego me enoje con el por qué ya no estaba con nosotros y aparentaba ser mejor y nos había olvidado. Quise, quise conocer a esa tal chica, decirle que no se metiera entre nuestra amistad y decirle que no podía prohibirle nada a Ranma. Pero cuando la vi… me gustó mucho – dice viendo por encima de mi hombro, recordando su cara supongo.

Me siento celosa y dolida. Pero no digo nada, solo quiero que continúe.

-Yo en ese tiempo era tan egoísta y, y decidí pretenderla. Quise… arrebatársela – dice frunciendo el ceño –Cielos. Ranma tenía una buena vida. Una buena casa y todas se morían por él. Tenía… envidia.

-Pero ustedes eran amigos, ¿Por qué le tendrías envidia?

-¡No lo sé! – Ryoga se pasó las manos por el cabello exaltado –Era muy joven y estúpido; y envidioso. Y cuando la vi, había quedado cautivado por sus ojos. Fue en ese entonces en que mis celos aparecieron de golpe y me hicieron actuar sin pensar.

Suelto su mano y hago mi cabello a un lado. Tapo mi cara y obligo a mi cuerpo no salir de este lugar. Los dos amigos interesados en la misma mujer, por eso se odian, por esa razón Ranma detesta a Ryoga y Ryoga a él. Suelto un suspiro y le indico con un gesto que siga. Está preocupado por mi reacción. Parece inseguro de seguir.

Traga en seco y me mira.

-Sé que me comporté como un cabrón. Sé que antes solo jugaba con las chicas a mi manera y me encantaba ver que hacían lo que yo quería y… me siento tan avergonzado – se sujeta la cabeza y apoya los codos sobre la mesa – Yo… seduje a esa chica y ella, se enamoró de mí.

-No puedo creerlo Ryoga…

Se queda en silencio por un momento.

-Lo peor es que, yo estaba saliendo con su hermana en ese tiempo. Con la hermana de Ranma. Pero él no lo sabía. No sé si ahora lo sabe y la verdad ya no me importa.

-¿Saliste con su…? ¡Dios Ryoga! – Intento controlarme, respiro hondo – ¡Estabas jugando con dos chicas! ¡Una era la novia de tu mejor amigo y la otra era su hermana menor! ¿¡En qué diablos estabas pensando!?

-¡Lo sé! ¿¡Crees que no lo sé!? – enseguida baja la voz y mira alrededor. Por suerte no esta tan lleno – Siempre me lo recuerdo.

-Nunca imagine esto de ti – digo en voz baja. Los ojos se me humedecen.

Es como si todo el pedestal en que tenías a la persona más valiosa para ti, cayera. Se desplomara. Me duele, me duele toda esta confesión.

-Y me arrepiento tanto… - se tapa la cara con las manos – La vez, la vez en que estábamos en el centro comercial y nos encontramos con todos ellos. Y cuando Ranma comenzó a lanzar comentarios. Estaba seguro de que te lo diría – me mira - ¡Por eso quería ser yo quien te lo dijera! Pero tú… tú no quisiste escuchar y esperaba que te alejaras de él cómo te lo había pedido.

-Nunca me imaginé esta historia.

-Y yo nunca me imaginé que fuera tan doloroso contártela. Siento que destruí todo lo que llegaste a sentir por mí.

Cerré los ojos por un momento. Traté de ser coherente y meditar bien las cosas. Ryoga no me conocía y sé que se arrepiente ¿Por qué tengo que enojarme con él? Aunque, me siento un poco incomoda ahora después de toda esta confesión.

-Me odias ¿verdad? – murmura.

Lo miro sorprendida.

-No, no te odio Ryoga. Nunca podría hacerlo – suspiro – Yo tuve la suerte de conocer al Ryoga que eres ahora. Solo que, estoy sorprendida. Eso es todo.

-Aun no acaba la historia.

Asiento lentamente. Esperando. Entonces a mi mente llego Shamppo y no pude evitar preguntar.

-Dices que Ranma siempre estuvo con esa chica, pero el otro día te referiste a Shamppo, como si él siempre hubiera estado con ella. ¿Estuvo con las dos?

Ryoga arruga el entrecejo, titubea al principio, como si me pregunta estuviera fuera de lugar. Pero decide responder:

-Shamppo, ella siempre estuvo de tras de él, desde que llego a Japón. A Ranma le pareció atractiva pero, pero por lo que yo supe siempre estuvieron teniendo sexo y nada más. Cuando apareció Ukyo, él la dejó de ver, incluso la ignoraba.

La punzada en el pecho es más fuerte de lo que imaginaba. Siento decepción, siento dolor. Ranma estuvo enamorado, y nunca jamás se comparará con nada… ni conmigo. Cuando está conmigo ni siquiera ignora a Shamppo. Me siento tan estúpida, tan mal conmigo misma por haberme dejado llevar por este sentimiento.

-Cuando Ukyo… - vuelvo mi atención a Ryoga –Cuando ella decidió estar conmigo. La lleve a mi casa y… - respira hondo al igual que yo, sé que le está costando mucho hablar –estábamos haciéndolo, hasta que Ranma apareció – Siento nauseas de repente. -Niega con la cabeza y sonríe desolado – Casi nos matamos. Juro vengarse de mí y hacerme lo mismo.

-¿Qué paso con Ukyo?

-Ella, después de unos días ella me dijo que se iba a otra ciudad. Y quería… quería que me fuera con ella, pero, pero la rechacé. No sentía nada por ella, solo era… atracción física. Cuando ella se marchó herida por mi culpa, me sentí mal. Me sentí una basura por Ranma, por la hermana de Ranma, por Ukyo y supe que no podría vivir aquí mucho más así que, que decidí irme sin decirle a nadie. Solo a mi familia.

Tengo mi mirada clavada en la mesa. Imaginándome a la pequeña pelirroja y a la otra chica llamada Ukyo llorando por el mismo hombre. Imaginándome a un chico que había encontrado la luz en su vida y se la habían arrebatado por celos. Imaginándome que si nada de eso hubiera pasado, tal vez, tal vez Ranma sería diferente.

Imaginando que tal vez nunca lo hubiera conocido.

-Quise, quise empezar de cero – lo miro. Parece desolado, perdido – quise ser diferente y no se la horrible persona que era; y… te conocí. Al principio, trate de no fijarme en ti y en… lo hermosa que eras y en tu bella sonrisa que…que me dieron un motivo para ser diferente. Cuando te conocí pude, pude sentir que podía ser mejor y… y me enamoré perdidamente. Quise respetarte, siempre ser cariñoso y no propasarme contigo jamás, quise ir despacio y ser el hombre indicado para ti. El que te diera todo lo que merecías.

-Yo… no sé qué decir. Conmigo eras tan diferente. Incluso no me besabas como… - mis palabras mueren cuando me di cuenta que iba a decir "No me besabas como Ranma lo hace" me sonrojo.

-¿Cómo querías que lo hiciera? ¿Crees que no lo es? – En mi interior siento alivio –Akane, cada vez que te besaba, quería, quería. Dios, no sabes cuantas cosas quería hacer contigo. Tenía miedo de perder el control, tenía miedo de arruinarlo todo. Quería ir despacio contigo. Quería estar seguro de que me pertenecerías al momento de estar juntos. Por siempre. Cada vez que te besaba, me moría de ganas de hacerte el amor.

Me sonrojo violentamente. Las mariposas aporrean mi cuerpo.

-Akane, tienes que alejarte de él. Estoy seguro que esta de tras de ti por querer desquitarse de mí, por lo que le hice en el pasado. Y no soy el único que lo piensa. Tu eres mi karma, y ahora, ahora siento lo que el sintió cuando le quite a Ukyo. Es un dolor inimaginable. Ahora lo entiendo…

Me mira muy serio, tan serio que creo en sus palabras.

Siento como miles de agujas atraviesan mi cuerpo. Siento un frio tan violento, desolado, siento mi corazón romperse en miles de pedazos. Aun escucho las palabras de Ranma en mi cabeza y desmoronándose frente a mí, burlándose. Me siento tan desprotegida que no me doy cuenta que estoy abrazándome y acariciando mis brazos tratando de aliviar el miedo.

Las lágrimas amenazan.

-Estoy seguro que te va a lastimar – parece angustiado, preocupado –Solo quiere vengarse.

Las lágrimas resbalan por mi rostro.

No, no es posible. Nada de esto tiene que ser posible. Ranma no puede jugar conmigo.

Todo lo que me dijo…

Todo…

-Akane… - me toma la mano. Siento un escalofrió recorrer mi cuerpo y aparto la mano enseguida. Parece asustado, angustiado – Todo eso paso antes de conocerte. Te juro que jamás volveré a esa época. Nunca. Tú me hiciste mejor persona, tú me cambiaste. Por favor, no me odies – dice casi sin aliento.

Niego con la cabeza. Trago para poder hablar y duele, el nudo en mi garganta duele.

-Ya te dije que no te odio, Ryoga… solo – suspiro y me peino el cabello con los dedos en gesto de desesperación – Solo que todo esto, fue muy impactante para mí. Sé que, sé que no nos conocíamos pero necesito… necesito pensar. todo lo que me dijiste, esto es muy fuerte.

De lo que dijiste de Ranma jugando conmigo fue muy fuerte.

-¿Pensar en qué? Akane, sé que fui de lo peor, lo sé. Pero el que soy ahora, el que soy ahora es lo que tiene que importarte. Jamás te hice nada malo, nunca te engañe y siempre me comportaba contigo. Te entregue mi amor, te lo entregue todo. ¡Estaba dispuesto a tener una vida contigo porque te amo! – su labio inferior tiembla. El me vuelve a tomar de la mano – yo me enamoré, por primera vez y tú eras mi razón para ser la persona que soy ahora.

No puedo enfrentarme a el ahora. No puedo, estoy más confundida ahora que antes. Toda esta confesión de su pasado, del antiguo amor de Ranma, de la traición, todo esto me duele. Necesito estar sola, necesito pensar.

-Ryoga, por favor… - digo gimoteando – Solo, que ahora, estoy confundida y necesito un espacio.

-Akane… - parece rendirse. Y estoy agradecida por eso – Ten cuidado. Si él te hace daño, juro que lo mato. Llámame cuando estés mejor, por favor.

Me levanto de la mesa y salgo lo más rápido que puedo de allí.

Siento que mi vida ha dado un giro de ciento sesenta grados. Estaba enamorada de Ryoga al cual adoraba y tenía un buen concepto de él. Comencé a sentir cosas por Ranma, el cual pensé que era un completo imbécil, pero que, en realidad no lo habría sido ya que se había enamorado pero Ryoga, Ryoga tuvo que meterse en su relación.

¿Enserio Ranma se está vengando de Ryoga conmigo?

Es algo tan retorcido de pensar. Niego con la cabeza y trato de calmarme.

Además, Ranma jamás se enamoraría de mí, siempre peleamos, siempre nos decimos cosas hirientes, no me respeta, incluso sigue hablando con esa Shamppo. ¿Con Ukyo habría sido así? No, no lo creo. Según Ryoga, Ranma había cambiado completamente cuando estuvo con ella. Cosa que jamás creo que pueda lograr yo.

Me siento tan estúpida, porque una parte de mí, una pequeña parte de mí, tenía la esperanza de que Ranma cambiara por mí. Río en medio de las lágrimas. Realmente me siento una tonta.

El vacío en mi pecho es doloroso y no tengo ni idea de cómo calmarlo.

No quiero ir a mi departamento, no quiero ver a mi hermana, no quiero ver a Toshi. No quiero ver a nadie que esté relacionado con Ranma. No ahora.

Tomo mi teléfono y llamo a la única persona que quiero ver en estos momentos. Y con la única persona que me entendería y me daría su consejo.

-¿Hola? – La voz de Shinossuke me llena de alivio.

-Shinossuke. Sé que, sé que querías ir a mi casa pero… pero yo no quiero ir, podemos ir a la tuya – digo gimoteando. Sigo buscando con la mirada un taxi –necesito un lugar donde pasar la noche.

-¿Estas bien? – Su voz suena preocupada – Mira, estoy saliendo de la universidad. Dime donde estas para recogerte.

-Estoy en el parque central, en la esquina de una tienda – me seco las lágrimas.

-Estaré en cinco minutos – cuelga.

Me arrime a la pared, aferrándome a mis brazos. El tiempo pasó deprisa y el auto de Shinossuke se estaciono frente a mí. Me subí deprisa y en cuanto lo vi, no pude evitar soltar el llanto.

Me tape la cara con las manos y gimoteé. Shinossuke acariciaba mi espalda.

-Creo que lo mejor es un trago – suspiró.

Asomé un ojo entre los dedos y lo miré juntando las cejas.

-¿Tu… bebes? – dije entre gimoteos.

-Creo que ambos necesitamos un trago, créeme – arranco el carro – conozco un bar cerca. Podemos ir y desahogarnos allí.

Sonreí, pero no fue una sonrisa de felicidad. Al parecer Shinossuke también tenía problemas.

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RubD : sii jaja pillines! Gracias por estar feliz con mi historia y me alegra que te guste mucho. Pues pasaran muchas cosas de aquí en adelante. Espero que este capitulo también te haya gustado. Espero tus opiniones.

Chica844 : Golosa! Jajajaj pues tendras que esperar el otro lemon. Aun no se si cambiar a la sección "M" pero veremos con el tiempo. Espero que mi historia te guste –independientemente de las escenas lemon- jajaja lo que importa es el amor, o no? jajaja un beso grande.

devi2791: Hola gracias por tu comentario. jajaja termino fuerte? Pero espero que te haya gustado al igual que este capitulo. Un saludo enorme.

Amy Saotome Tendo : Gracias por tu comentario! :D espero que te haya gustado este capitulo.

Eliza : Un saludo Eliza! Jeje gracias por tu comentario y seguiré hasta el final.

Nala Saotome O.o : Gracias! Espero que sigas muriendo de felicidad con todos los capítulos porque vamos a ir por mas lemon mas adelante jajaja no soy pervertida pero bueno, ya que. Muchas gracias por tu comentario me encanto!