Notas: to aru majutsu no Index no me pertenece, todo es obra de Kamachi-sensei.

Fantasmas del pasado.

Cap. 8: Nombres.

++++++Ala Sur+++++++

Completamente alejada y aburrida de seguir jugando junto a sus "amigos" una solitaria sombra de cabellos rubios y ojos con el peculiar diseño de estrellas en ellos, se paseaba lentamente por los pasillos, perdida en sus propias cavilaciones.

Desde que Accelerator les había preguntado por aquel nombre tan extraño, una sensación de vacío y confusión la habían invadido. A diferencia de los demás, ella no intentaba escapar de su vida anterior con todos los juegos. Ella aceptaba y revivía en su mente esos aterradores momentos de forma constante y, en ocasiones, compartía dichas pesadillas con sus "juguetes".

Mental Out. El nombre perfecto para una verdugo que solo encontraba diversión real al iniciar en su propio mundo a sus juguetes preferidos, casi como una muestra retorcida y nada apreciada de su aprecio hacia ellos.

Ella ya no le tenía miedo a sus recuerdos y pesadillas. Ella había convivido con ellas toda su vida y después, también su muerte. Para ella, ese mundo que la mantenía en el límite de la cordura y la locura, era su salón de juegos preferido. Siempre era increíblemente divertido pasar el rato allí.

Pero en esta ocasión, algo en su curiosidad e incertidumbre la alejaban de allí, con cierta insatisfacción mientras buscaba la respuesta inexistente a las palabras de su "líder".

Un nombre…era quizás lo más importante y significativo en la vida de un ser humano, siempre estando presente en la vida diaria y pasando su significancia desapercibida casi para todos. Es difícil apreciar verdaderamente algo que posees constantemente, por ello el valor solo es puesto en tela de juicio, cuando estas cerca de perderlo o ya lo has perdido.

Así suele actuar la mentalidad de muchas personas, aunque para variadas circunstancias. Dinero, parejas, objetos banales, situaciones, etc. Todo, siempre y cuando lo tengas a mano, puedes dar su importancia por sentado y quizá, incluso llegar a presumir que serias perfectamente capaz de vivir si un día ese "algo" desapareciera, aunque sin poder hacerte una idea real de dicha experiencia.

No sabes que tienes hasta que lo pierdes….

Una triste y cruda verdad, incluso para ellos. Pero el problema era aun peor…cuando ni siquiera sabes que es "eso" que has perdido, pero sabes que ya no lo tienes.

Sus existencias, giraban precisamente en torno a ello.

Ella, como una de las "victimas" lo entendía mejor que cualquiera, sin embargo, tampoco podía hacer nada al respecto.

Perder su vida en el pasado, había resultado quizás a ojos de muchos su mayor pérdida pero estaban equivocados. Ella no había caído en ningún tipo de desesperación o dolor por ello, de hecho, consideraba que "morir" era un concepto demasiado sobrevalorado como para darle tanta importancia.

Había cosas mucho peores que morir. Tanto ella como sus compañeros de juego lo entendía perfectamente, por lo que sus muertes no eran más que un recuerdo oscuro que pasaban normalmente por alto, pero que no podían considerar como la peor cosa que les haya pasado. O la pequeña, así lo sentía personalmente.

A pesar de seguir cavilando tanto en el asunto en sí, ella no lo comprendía del todo. Ella ya no tenía un nombre. Al menos no el que le pertenecía originalmente. Lo había perdido, igual que todos allí.

En ese lugar, un nombre "humano" no era necesario. Ellos eran simples ratas reemplazables y por ello, solo se solían referir a ellos por números, o en el mejor de los casos, por apodos relacionados a los experimentos que solían llevarse con ellos.

Mental Out. De solo repetirlo en su cabeza, una sensación de rabia invadía sus sentidos. Era una fortuna estar sola, puesto que seguramente su malestar afectaría a sus amigos y Accelerator y los demás, no dudarían en hacerle pagar.

Por algún extraño motivo, a ninguno de ellos podía llevarlos a su "salón de juegos" especial, lo cual era en parte frustrante y por otro lado, muy aliviador. Al menos eso le ayudaba a creer que ellos realmente eran solo sus amigos y no sus juguetes.

Encontrar una diferencia entre ambos, era su única salía hacia la realidad. Especialmente en momentos como en el actual, donde algo tan burdo como ser llamada con el titulo de las torturas a las que fue sometida; hacían su alma corromperse aun más.

Quizás a los científicos o investigadores le resultaba gracioso y hasta absurdo llamarlos así, algo que puede que incluso, ni siquiera había sido realizado con la intención de afectarlos; pero en el fondo también los había marcado en cierta forma.

Habían perdido sus nombres normales. Habían perdido a sus "yo" humanos. Habían perdido…su verdadera identidad.

Nadie. Esa palabra podría describirlos en gran parte. Nunca existiría allí un registro de sus vidas, y si en determinado caso, si lo encontraban, difícilmente podrían identificarlos.

Eran sombras….solo fantasmas….en el completo sentido de la palabra.

Rio con cierta amargura. Bueno, debía tratar de verle el lado positivo a todo ello. A pesar de seguir usando esos crueles apodos, al menos tenían una manera de identificarse entre ellos. Además, aun tenían la capacidad de crear sus propios "yo" a partir de cero.

Cuantas personas alguna vez no habrán deseado aquello? Poseer un nombre que por cualquier motivo, no te agrada y solo desear cambiarlo a uno que si te identifique. Ella…ellos podían hacerlo.

Cuando quisieran, como quisieran y por la razón que se les antojara. Solo era cuestión de intentar ser más creativos….

Tan perdida estaba, que realmente termino sorprendida por la curiosa sonrisa a pocos centímetros de su rostro de aquel niño siempre sonriente y optimista.

Oh!...de verdad quería golpear su cara.

_Crash…qué demonios haces aquí…?-gruño. Justo cuando deseaba estar sola, el idiota tenía que aparecer.

Su acompañante, de cabellos azabaches y una curiosa banda blanca en la frente, hizo algo similar a un puchero. Su imagen casi parecía a la de alguien que jamás rompería un plato.

Nada más ajeno a la realidad.

_wahh! Eres mala! Y yo que vine preocupado porque tus agallas se hayan desinflado!-suspiro pero sin borrar su ánimo. A diferencia de lo que sus compañeros creían, realmente se preocupaba por ellos y solo trataba de ayudar-…parecías muy afectada por lo que el jefe menciono y creí que sería bueno verte…ya sabes, saber si estás bien y esas cosas….

Ella rodo los ojos.

_no soy la única. No me digas que a ti no te afecto?-realmente deseaba en ocasiones poder leer su mente también. Aunque algo le advertía que solo encontraría cosas bizarras y absurdas allí.

_lo sé, pero….tu sabes que por algún motivo no les caigo bien jeje Darky, Accel, Rai y Mel son muy gruñones…-se quejo recordando las veces que intento ser amables con ellos, pero solo obtuvo que al final terminaran molestos sin razón aparente.-pero soy determinado y mis agallas hará que llegue a sus corazones!

A los ojos de la rubia, había tantas razones para justificar aquello que probablemente nunca terminarían de hablar.

_y por que será…?-ironizo masajeando su frente. El chico le resultaba un poco estresante-….pero como consejo, podrías dejar de usar esos ridículos apodos….son irritantes y poco tolerantes….

No tenía idea de donde al azabache se le ocurrió que era una buena táctica usar sus "nombres clave" de una manera más cariñosa.

Eso solo lograba que repudiaran aun mas ser llamados así. No eran maquinas, tampoco ratas de laboratorio; pero sobretodo, no eran bebes o mascotas!

Además…de que por algún motivo, sentía que los apodos de Crash Attack parecían sacados de algún libro de fantasía infantil. Nada acorde a su actual situación.

_claro que no! Son divertidos! Te llenan de agallas! Como a un súper héroe!-sonrió animado.- como el mío! Por eso me gusta!

Ella solo negó con la cabeza, rindiéndose a intentar razonar con él. En gran parte odiaba esa sonrisa estúpida, llena de energía, casi insufrible y tontamente optimista. Todo en el, era simplemente fastidioso.

Sin embargo, no podía evitar envidiarlo un poco. Y quizás, era eso lo que lo hacía, tanto a ella como a sus colegas despreciarlo.

Celos de su sonrisa. De su optimismo. De su estúpida felicidad.

A veces realmente se preguntaba porque alguien tan "feliz y despreocupado" como el aun seguía con ellos. No se veía perturbado por ningún motivo en especial y era de los que menos participaba en sus juegos.

De hecho, en ocasiones creía que nada de ello era de su interés, y solo estaba allí porque si.

_tu…realmente eres increíble…-suspiro derrotada-…ya quisiera yo una mente tan vacía y despreocupada como la tuya…..-rio mientras se disponía a alejar, perdida en su intento de analizar sus palabras.

No se había dado cuenta que el niño se le había quedado mirando con cierta sorpresa por varios segundos, antes de disipar su sonrisa por un corto instante y regresar a seguirla entre risas.

_ese es el espíritu! Agallas!-chillo sin borrar su eterna sonrisa.

La chica por otro lado trato de ponerse en su lugar, considerando sus ideas y las del azabache. Podía escoger su identidad ya que había perdido la anterior, no?

El tonto presente había dando a entender que su nombre ahora era el de un héroe o algo similar. Ah…algo sobre agallas…lo que sea.

Miro a través de una de las ventanas, dejándose caer en una de sus pequeñas fantasías.

Si ella pudiera escoger que tipo de nombre quería….quizás seria el de una princesa. No. El de una reina.

Ella técnicamente gobernaba su "sala de juegos" dentro de su cabeza, no? Una reina era ideal para ello….

Ahora….solo le faltaba gobernar a su príncipe. Donde quiera que este.

++++++Cierto departamento estudiantil++++++++

Un agotado Kamijou Touma se dejaba caer agotado sobre su cama, maldiciendo su mala suerte nuevamente, mientras rememoraba lo sucedido aquel día.

Aquel centro de investigación era quizás uno de los lugares más escalofriantes que jamás había conocido, pero lograba una curiosa sensación dentro de el que lo inquietaba de manera distinta a la habitual.

Aquellas sombras, alucinaciones, voces. Lo normal, era simplemente dejarse llevar por miedo rotundo sin dudarlo mucho, como la primera noche que piso aquel sitio. No debía pensarlo, solo seguir su instinto pero….

En esta ocasión sintió algo diferente. Algo familiar. En esa voz….en esas imágenes tan raras….

Llevo sus manos a su cabeza, sintiendo aquello que estaba presente en su ser desde hacía unos meses. La sensación de olvidar algo muy importante.

Sonrió con tristeza. Eso ya era habitual. Después de todo, había perdido la memoria poco tiempo atrás, por lo que demasiadas cosas importantes se habían perdido.

No había nada que hacer. Ya ni lamentarse valía la pena.

Suspiro y recordó el cómo su mano lo había salvado de caer en la locura. La observo un largo rato. No era extraño que aquello sucediera. Por algún motivo, sentía que en su mano derecha se ocultaba algún misterio que no comprendía del todo, pero que quizás guardaba relación con el hecho de haber sobrevivido dos veces a aquella sombra tan insistente.

Se negaba a creer las tonterías sobre fantasmas, pero de que había algo raro en ese lugar, lo había. No sabía que era y su sentido de supervivencia le advertía que era mejor así pero…

De verdad creyó haber sentido algo…como si, estuviera a punto de iluminar su vacía mente de nuevo y eso….realmente…lo hizo tan feliz por aquellos cortos instantes….

Se golpeo mentalmente, mandando esas fantasías al demonio. No era un niño, aferrarse a semejante ilusión era una pérdida de tiempo. Seguramente no se debía a nada importante.

Seguiría adelante con su vida y no regresaría a aquel maldito sitio. Ni el mejor de sus celulares lo valía. Ya vería como arreglárselas luego.

Pero en definitiva…debía mantenerse lejos de ese lugar. La próxima vez su mala suerte podría hacer acto de aparición y nada lo salvaría.

Una chica, entre varias personas mas ya habían desaparecido. No quería ser el siguiente. Ya había sido suficientemente malo perder sus recuerdos, perder su vida no era precisamente mejorar.

Con esa determinación, Kamijou Touma se dispuso a dormir, en un intento de olvidar aquella familiar sensación.

No quería terminar cediendo ante aquella ilusión.

++++++Accelerator+++++++

Cansado y aburrido, cierto niño albino iba recorriendo el centro. No tenía ánimos para nada en especial y, aparentemente, por esa noche nadie iba a "visitarlos".

Le daba igual de cualquier forma. No tenía ganas de romper juguetes vacios de nuevo. Simplemente se encontraba perdido en sus pensamientos.

Específicamente enfocados en Yomikawa Aiho. El…. No la podía comprender y eso, de verdad le frustraba.

Ella era tan…diferente a todas las personas que había conocido y que habían rodeado su vida. Y con todo eso, le costaba saber cómo actuar con ella.

Sus reacciones y palabras lo dejaban con la mente en blanco, bajaba sus defensas y quedaba totalmente vulnerable ante ella.

Frunció el ceño, considerando que debería de buscar alguna forma para cambiar eso. Aiho se estaba acercando más de la cuenta y muy rápido.

Aunque….no siempre lo consideraba algo malo….

Llevo sus dedos a sus labios, tratando de recordar el sabor del dulce. Ni siquiera sabía que aun podía probar bocado alguno, pero la curiosidad y propio infantilismo que en cierta forma conservaba lo traiciono, actuando por instinto al probarlo.

No se había sentido feliz en tanto tiempo. Solo por ello, puede que la dejara ilesa un tiempo más. Solo tal vez.

Después de todo…n-no era como el realmente quisiera tenerla vida, no! Ella era un juguete! La rompería tarde o temprano!

O eso se repetía a sí mismo. Si seguía por ese rumbo, comenzaría a perder la fe en sus propias acciones.

Suspiro y se sentó en el suelo molesto. Fue solo entonces cuando sintió algo extraño cerca suyo…

_uh? Qué demonios es esto…?-mascullo encontrándose con sorpresa con un teléfono celular.

Aun parecía funcionar!

Una sonrisa divertida surco sus labios. Casi como por arte de magia todo lo que aquejaba su mente pasó a segundo plano.

Quería estrenar ese curioso juguete nuevo!

Incluso la anti skil…podía esperar por ahora.

Notas finales: hola! Cuanto tiempo, no? Jeje quizás no tanto. Como sea! Espero les haya gustado el capi! Esta vez me enfoque más en algunos personajes que hasta ahora deje de lado, pero que se merecen tiempo en cámara n.n

Se que quizás las personalidades y formas de actuar de Misaki y el séptimo no son tan parecidas a las de sus originales en las novelas, pero tome en cuenta que aun son niños fantasmas y detrás de cada acción suya, se encuentran ciertas pistas de su pasado. Además, lo de los apodos me pareció gracioso, puesto que siempre creí que el séptimo podía ser muy irritante, aun sin darse cuenta! xD espero no les haya molestado.

Jeje poco a poco, algo del pasado de estos niños va siendo revelado, pero sin dar una idea clara. Cuando sea el momento, todo será revelado!

Les gusto la introducción más profunda a Misaki, Guhnda y Touma? Espero que sí!

He de confesar que este cap ya estaba listo, incluso antes que el anterior. Que puedo decir, la inspiración con nuestra reina me gano. Y por si no quedo claro, lo que Misaki hace cuando "juega" con sus juguetes es simple. Ella no teme recordar su vida y muerte, lo considera algo ordinario de su día a día (no diré porque, eso es un spoiler muy grande aun u-u pero aceptare teorías si ya las tienen en mente xD) por lo que "invita" a sus juguetes a revivir con ella dichos recuerdos. Literalmente al "salón de juegos" al que se refiere, es su propia mente hecha alucinaciones.

Otra cosa…en el siguiente cap, prometo aclarar que fue con Misaka, Kakine y Mugino xD

En fin. Espero hayan disfrutado leer, review?