– No puedo dejar de pensar en...

– ¿En Itachi?

– En los hombres que han estado contigo. En mi hermano también...Le odio.

– ¿Por qué ibas a odiarle? Eso paso antes de que tú y yo nos relacionásemos. Eran otros tiempos.

– ¿Otros tiempos? No hace tanto de eso.

– Tienes razón, no hace tanto pero las cosas cambian. Las personas cambian. Yo he cambiado.

– No voy a volver a casa- Termino diciendo muy seguro de si mismo.

– Bueno, puedes quedarte aquí hoy si quieres. Naruto no vendrá a dormir. Pero ya sabes que eso no podrá ser permanente y sobretodo ahora que lo de mi hijo aún es reciente. Hasta que las cosas vuelvan a su cauce...

– No pensaba quedarme aquí.

Minato le miro confundido por la respuesta.

– ¿De qué estás hablando?

– Me voy a ir. Lejos. No quiero quedarme aquí. No pienso ir a mi casa. No quiero volver a verle, y no quiero volver a verte

– No puedes estar hablando en serio... Estás haciendo un drama de todo esto. Quédate y mañana lo piensas con más claridad te lo pido por favor. Puedes quedarte en el cuarto de invitados..-Viendo a un Sasuke indeciso añadió -No te preocupes no tendrás que verme y no te voy a molestar. -Esto último lo dijo en apenas un susurro y se alejó sabiendo de antemano que Sasuke acabaría aceptando su invitación ya que no tenia sitio a donde ir.

Minato se metió en su cuarto y Sasuke que ya sabia donde estaban las habitaciones se dirigió a la de invitados dispuesto a meterse allí y no volver a salir.

¿Qué había sido todo aquello? Podía decirse claramente que se sentía una mierda. Y si, definitivamente sentía que había perdido a Sasuke en cierto modo. Y todo por su cobardía, por no haber sido capaz de hablar claramente con él cuando fue preciso. No tuvo el coraje de hablarle de la relación que tuvo con Itachi, en la que precisamente fue donde empezó todo...

· Flashback ·

– ¿Si? ¿Itachi?

– Necesito hablar contigo. ¿Te parece bien a las 7 en mi casa? -Su voz sonaba un tanto diferente a lo habitual.

– Vale, allí estaré.

– No te retrases -Colgó el teléfono sin dejar que el otro se despidiese.

A la hora acordada y haciendo alarde a su puntualidad Minato estaba allí enfrente de la casa de los Uchiha , un tanto preocupado y curioso por como le había hablado. Una de las características principales de Itachi era su seriedad y frialdad, pero ya llevaban saliendo varios meses y había llegado a conocerle bastante. Tanto como para saber cuando algo no iba bien por su tono de voz.

– Pasa -Itachi le abrió la puerta y le invitó a pasar.

La casa de los Uchiha rebosaba elegancia y comodidad por sobre todas las cosas. Se podía decir que cuando entrabas en ella si algo te sentías era muy cómodo.. Todo estaba perfectamente amoldado, todo cuidado al detalle y hecho con mucho cuidado y buen gusto, como caracterizaba a la familia.

– Y bien...¿De qué querías hablarme?

– No alces mucho la voz. Sasuke está arriba y no quiero meterle en nuestros asuntos, ya lo sabes.

– Sí, lo sé. Quieres que todo sea muy discreto y por eso siempre tenemos que escondernos de todo el mundo. - Dijo con algo de reproche.

– Al empezar esta relación te dije lo que había y te pareció bien -Comento tajante.

– Sí, porque después de todo era eso o nada.

– Verás -Le invito a sentarse y ambos lo hicieron en un espacioso sofá color carmín. -Desde hace un tiempo que ….-No sabia muy bien como decírselo pero decidió proseguir -Lo nuestro se esta enfriando.

– Tú tienes a tu hermano. Yo tengo a mi hijo. Quieras o no, no tenemos todo el tiempo del mundo para estar juntos.

– No me refiero a eso...

No pudo terminar la frase cuando el menor de los Uchiha apareció sorprendiendo a los dos.

– Hey Sasuke -Le saludo Minato. Sasuke contestó con un simple hola despreocupado, sin ni siquiera hacerles mucho caso visualmente. Entró en la cocina dejando otra vez a ambos solos.

– Tú hermano ha crecido mucho. Ya es tan guapo e imponente como tú -Comentó un tanto burlón .

Itachi se levantó ignorando por completo lo que acababa de decir el rubio.

– Hablaremos otro día.

· Fin Flashlack ·

Si hubiese sabido que desde ese día no dejarías de pasarte por mi mente. A ratos y sin saber porque. Sintiéndose culpable por ello. Quizás fue lo que llaman un flechazo, pero ¿Por qué precisamente ese día? Lo había observado en un segundo, tan hombre, tan crecido y varonil que no pudo evitar sentirse atraído por él. Muchas otras veces había estado en su casa con Naruto. ¿Por qué no había reparado en como había cambiado su figura? En como se había convertido en un hombre sin pretenderlo...Un hombre extremadamente masculino y atrayente. Que atraería al mismísimo diablo.

Y seguía dándole vueltas a su cabeza y seguía sintiéndose miserable e incapaz de pasarlo de largo.

Por su parte Sasuke se había acomodado en una silla del escritorio y se había quedado estático. Pensativo , mal humorado. Enfrentándose a sus propios fantasmas. Dándole mil vueltas a la misma historia y a pesar de todo, a pesar de que querida enfrentarle, encararle, decirle lo mal que le había hecho sentir. Estaba dispuesto a ir a su habitación y decirle lo que hiciese falta. Por supuesto que lo haría. Estaba a punto de abrir la puerta cuando oyó que la puerta de la entrada principal se abría.

No le oyó, ya que no dijo una palabra pero seguramente sería Naruto ya que nadie había tocado el timbre. Lo corroboro luego al oír la puerta del cuarto de Naruto abrirse para cerrase después.

– Ahora o nunca...-Susurro volviendo a abrir la suya para luego dirigirse hacía la que estaba Minato.

No toco, simplemente abrió encontrándose a un Minato sin camiseta, echado en la cama con los cabellos revueltos, despeinados. Sasuke no pudo disimular su sorpresa al verle así y Minato la suya al ver a Sasuke entrar.

Sasuke cerró la puerta, la habitación estaba casi a oscuras, tan solo iluminada por una pequeña lamparista de la que salia una luz tenue y cálida. Minato se incorporo y entre intrigado y aun dudoso simplemente permaneció callado dejando que fuese Sasuke quien diese el primer paso.

– Yo...Tengo que hablar contigo -Dijo al fin intentando mantener la compostura.

– Tú dirás

– Quiero que terminemos. No quiero estar más contigo. Ya no me gustas. Ya no quiero verte. -Lo dijo tan rápido que acabo sonando todo lo contrario a lo que pretendía.

Minato hecho una pequeña carcajada.

– Es gracioso que me digas eso cuando tu voz parece no estar muy segura. Tú voz te delata, tus ojos te delatan. Mírame.-Esto ultimo lo dijo tajante,autoritario. -¿O es que te da miedo lo que puedas ver? No conocía a ese Sasuke miedoso. -Concluyo sabiendo que eso le picaría.

– ¿Miedo de ti? Tsk.. -Dio un par de pasos hasta encontrarse cara a cara con el mayor. -¿Me tienes miedo tú a mi?

Minato se había sentado al borde de la cama y tenia a Sasuke delante de pie con lo cual le estaba mirando desde abajo. Tiro de su camiseta y sin darle tiempo a reaccionar, cuando se quiso dar cuenta el moreno estaba a la misma altura de él, sentado encima suyo.

– ¿Te crees que esto es miedo? -Fue entonces cuando Sasuke noto de inmediato la tremenda erección que se abultaba por debajo de los pantalones de Minato.

Este le beso sin dudar, atrayéndole hacia si. Una de sus manos estaba posicionada en su mejilla y la otra en su nuca, haciendo que el beso fuese más profundo. El Uchiha le correspondió como si estuviese sediento de su boca, como si necesitase su saliva, lengua, labios, más que al agua. La piel de ambos ardía y se mezclaba con sus agitadas respiraciones.

Estuvieron besándose sin dejar que ninguno de los dos se separase de tan necesitado contacto. Con movimientos casi inconscientes Minato levanto los brazos de su contrario y le quito la camiseta dejando al descubierto sus bien formados pectorales. Aquellos que nunca se cansaría de mirar. Hizo una breve pausa y le miro directamente en sus ojos negros. La mano del mayor bajo hasta al cintura del moreno.

– ¿Quieres que siga? -Pregunto aún sin estar muy seguro de si para Sasuke estaba siendo tan placentero como para él -Porque si me dices que sí, luego no voy a poder parar...

De repente el timbre sonó y ambos se quedaron mirándose.

– Si no vas tú a abrir, irá Naruto. Le he visto llegar hace un rato.

– No te muevas de la habitación ¿Vale? Cierra desde dentro -Le advirtió levantándose molesto y rabioso porque su erección necesitada no había tenido ningún tipo de atención.

Cuando Minato vio a la persona que estaba al otro lado de la puerta pensó que se le caía el mundo encima. Una voz grave se apresuró en hablar,

–¿Está Sasuke aquí? -Se avanzo sin dejar tiempo a que Minato dijese nada.

– Hmm...¿Ha pasado algo? -Aludió la pregunta tratando de hacer tiempo. No sabía que decirle.

– Déjame pasar. Necesito un trago.

Avanzo entrando en la estancia. El rubio simplemente se echo a un lado.

–Si me preguntas que cojones ha pasado, créeme que no lo sé. Bueno sí, he hablado demasiado. Eso es lo que ha pasado -Minato le miro un tanto extrañado pero el estado en que se encontraba.

–¿Has bebido?

–¿Beber? No lo suficiente. Mírame. Soy un miserable. Ya ni siquiera mi hermano me quiere. Tú no me quieres... -Concluyo como si de un desvalido se tratase.

–Itachi... -Realmente esa situación le superaba. Por un lado Sasuke y por el otro Itachi. Ambos en la misma casa sin poder remediarlo -Tranquilízate...

–¿Qué me tranquilice? ¿Qué me tranquilice? Pero que voy a hacer si no tengo a la persona que más quiero a mi lado. Sasuke me odia... -Daba pasos de un lado hacia otro. Minato por su parte se mantenía a cierta distancia -Doy asco...

–Vamos siéntate -Le cogió por el brazo y le ayudo a avanzar hasta el sofá - ¿Por qué lo has hecho? No es propio de ti beber tanto...

–No...tienes razón...

Se inclinó y tomando desprevenido a Minato le beso fugazmente .

Fue entonces cuando todo el ser del rubio vibró y no solo por el beso. Sabiendo que Sasuke se encontraba solo a escasos metros de allí. Algo en su interior se removió.

–Dios quédate aquí -Le obligo a sentarse , recostando su cuerpo -Voy a por un paño mojado.

Cuando regresó Itachi se había quedado dormido. Realmente la bebida le había afectado, pues él no era la clase de persona acostumbrada a beber. Dejo el paño encima de una mesita enfrente del sofá y se dirigió a su habitación.

Se sorprendió al encontrarla abierta, seguramente Sasuke se había quedado escuchando..¿ Y viéndolos? Por un instante un escalofrío le recorrió cada poro de su piel.

Al entrar le vio de pie, al fondo de la habitación, recostado en la pared, con semblante extremadamente serio e inexpresivo. Minato cerró la puerta tras de si y cerro con llave, impidiendo que nadie de fuera pudiese entrar. Se quedo mirandole y al ver que los segundos pasaban y el chico menor no decía nada , se atrevió a hablar.

–¿No dices nada?

–Pensar que he estado a punto de acostarme con este hijo de puta.. -Gruño conteniéndose y apretando sus puños.

–¿Te gustaría pegarme , eh? …. Esto se me esta yendo de las manos...-Se acerco hasta donde estaba Sasuke y le encaro -Entiendo que estés furioso...

–No vuelvas a acercarte a mi -Paso por su lado y Minato se quedo inmóvil. Incapaz de detenerla ya que sabía de antemano que ahora mismo por mucho que quisiera retenerlo no podría.

En sus adentros algo se quebró. No solo estaba saliendo de su habitación, y de su casa. También lo estaba haciendo de su vida y eso era algo que se veía incapaz de soportar.

Esa noche no durmió. Se recostó y a la mañana siguiente cuando oyó a Naruto despierto se levantó.

Ambos ya en la cocina , fue entonces cuando Naruto por primera vez desde su discusión volvió a dirigirle la palabra.

–Tu cara da pena -Dijo sin dejar de prestarle atención a su desayuno.

–Lo sé. He pasado una noche horrible...

–¿Tiene algo que ver con el hombre que descansa en el sofá? -Soltó burlón como si no supiese de quien se trataba.

–Algo así... -Se sentó al lado de su hijo -¿Sigues cabreado por lo de Sasuke?

–Un poco. Pero es tu vida no la mía. No es asunto mio.

A pesar de que sonó borde, Minato sabía que en el fondo y quizás después de estar meditándolo, Naruto le entendía. Y se alegraba de que así fuese.