Ese día no tenía que ir a la Universidad, pero tampoco quería quedarse en casa. Por sobre todas las cosas no iba a quedarse en casa. Se levantó dirigiéndose hacia la salida. Minato viendo que tenía intención de marcharse se apresuró en hablarle.
–¿ A qué horas vas a volver?
–No lo sé, me voy por ahí. Volveré para cenar.
–Bueno, ten cuidado.
Vale, quizás aún seguía resentido y mucho, pero pelearse y estar de malas con su padre, no iba a arreglar las cosas, había decidido simplemente pasar del tema e ir a la suya.
No había dado ni 10 pasos cuando vio una figura conocida.
–Pero que...
Recostado en un árbol, sucio, empapado y somnoliento estaba Sasuke. Cuando este le vio hecho un brinco, dándose cuenta de que ya no había vuelta atrás. Le había encontrado quién menos quería pero ya que mas daba.
–¿Que haces aquí? ¿Qué te ha pasado?
–Nada. Es una historia muy larga... -Empezó a canmiar en dirección contraria a la casa del rubio y Naruto le siguió.
–¿Se puede saber adónde vas?
–A ningún lado. ¿Vas a seguirme todo el rato? Pensaba que no podías verme, después de enterarte que yo... -Dejó la frase a medias incapaz de decir una sola palabra más.
–Mira me caías bien. Siempre te he considerado un tipo enrollado. De los que me gusta tener al lado. Lo de mi padre fue una putada muy grande, pero según parece ahora ya tiene a otro -Soltó sin pararse a pensar en lo mucho que eso afectaría al chico de ojos negros -Tu hermano ha dormido en mi casa -A pesar de que Sasuke ya lo sabía, era como una puñalada clavándose despacio, desgarrándole por dentro. -Pero bueno no te preocupes, es normal. Vosotros teníais mucha diferencia de edad y a veces mi padre puede resultar un conquistador. Le gusta probar cosas nuevas. Y eso solo fue una movida -Desvió la mirada concentrándose en Sasuke -¿Que hay de ti?
–A mi me la trae floja -Espetó seco.
Naruto sonrió.
–¿Te parece si te llevo a un sitio increíble que conozco?
···
Por otro lado y no muy lejos , Itachi despertó aún afectado por la borrachera de la noche pasada. Se encontró con la mirada azul, una miirada de reproche y algo de enfado.
–Oh mierda... Me he pasado... -Se levantó a duras penas del sofá – No sé ni como conseguí llegar hasta aquí...No lo recuerdo bien.
–No me extraña. Debiste beber hasta no poder más.
–Lo necesitaba.
–¿Te traigo un vaso de agua?
–¿Sabes algo de Sasuke?
–Estará bien -Comentó sin entrar en detalles -Sabe cuidar de si mismo.
–No podría soportar si algo llega a pasarle...No podría vivir sabiendo que fue por culpa de lo que le dije...
–¿Te acuerdas de lo que paso anoche? -Indago curioso.
–Me acuerdo que me abriste la puerta , yo entré..y...-Se percató que no tenía ningún recuerdo claro ni de los hechos, ni de la conversación que habían mantenido -¿Por qué? ¿Paso algo de lo que deba arrepentirme?
-Me besaste Itachi...
Itachi le miró entre extrañado y sorprendido.
–¿Te bese? Efectivamente tenía que estar muy borracho para hacer eso.
–Bueno, fue un beso rápido.
–¿Y te gustó? -Pregunto picaron afectando a la expresión de Minato.
–No te burles – Se defendió sin hacerle gracia el comentario que había dicho el otro.
–No me burlo. Quiero que dejes en paz a Sasuke.
–¿Cómo dices? - No solo le tomó desprevenido sino que le hizo replantearse la visión de un nuevo Itachi -¿Y por qué tendría que hacer eso, según tú?
–Daría mi vida por protegerle, ya lo sabes. No voy a permitir que le hagas daño.
–¿Y te crees que quiero hacérselo?
–Todo iba bien hasta que empezaste a encapricharte con él -Le reprocho.
–Sasuke nunca ha sido un capricho para mi. Y no, no iba bien. Sabes perfectamente que nuestra relación ya estaba muerta mucho antes de que yo me fijase en tu hermano.
–Mi hermano no tiene experiencia. A pesar de su madurez , es inocente en ese sentido y eso te volvió loco.
Y no le faltaba razón. Sucumbió a su juventud, su vitalidad. El hecho de saber que era prácticamente intocable, había hecho que lo desease a toda costa. Pero sabía que no era solo algo físico, carnal , un capricho del que acabaría cansado después de unas semanas. No, por supuesto que no. Era mucho más que eso. Era con quién perdía la noción del tiempo, perdía la cabeza, su fuerza y cordura. Era por quién se había pasado noches y días pensándole, largas noches en vela, sin poder dormir.
–Me vuelve loco , sí. ¿Es eso lo que quieres oír? Del mismo modo que me volví loco contigo en su momento, pero eso ya paso. No puedes pretender venir aquí y enturbiar lo mucho que me ha costado construir. Porque si es eso lo que pretendes, no me quedará más remedio que enfrentarme a ti.
–¿No te has parado a pensar el daño que le estás haciendo? Él debería salir con chicos de su edad. Divertirse, aprender sanamente. ¿Cómo crees tú que vas a ser capaz de darle la tranquilidad que merece? Tienes un hijo de la misma edad. Podría ser tu hijo. Sé que a él no le importa, pero tarde o temprano esto le va a salpicar, en sus estudios y en su vida normal.
Minato se mantenía sereno, pero incómodo notablemente por las palabras del Uchiha.
–Evitaría que pasase eso a toda costa.
–Pero no podrás evitarlo -Se dirigió hacia la puerta y hecho una última mirada a Minato -Piensa en lo que te he dicho.
Y sí, lo pensó. No solo había tenido una noche horrorosa , sino que estaba teniendo uno de los peores días de su vida. Sabiendo el estado en el que se había marchado Sasuke, sin saber donde andaría, sin poder establecer contacto con él , ¿O si? Tenía su teléfono pero... ¿Con que pretexto iba a llamarle después de lo que había pasado? ¿Con qué cara y con qué valor?
Se quedo dormido pensando y no fue hasta que Naruto regresó a casa bien entrada la noche que el rubio despertó.
–¿Naruto? He caído redondo. Parece que me he quedado dormido. ¿Donde has estado?
–Pasando el rato. Me encontré con Sasuke y fuimos al lago.
–¿Con Sasuke?
–Sí, ¿Qué pasa? -Se fue hasta su habitación dejando a Minato sin responder.
···
En casa de los Uchiha al tensión se pudo palpar cuando el menor entró por la puerta sorprendiendo a un Itachi desprevenido, el cual se encontraba tendiendo en el sofá de la sala.
–¡Sasuke!
No pensaba regresar a casa. Pero tampoco tenía intención de volver a pasar la noche al raso y esa también era su casa. Pero tener que lidiar con la cara de su hermano mayor y contenerse su rabia hacia él.
–Me tenias preocupado. ¿Estás bien? - Fue rápidamente hacia Sasuke pero viendo que este le miraba con ojos asesinos decidió retractarse.
–Estaría mejor si desaparecieras de mi vista.
Itachi se puso muy serio de repente.
–¿No me vas a perdonar nunca?
–Déjame en paz -Pasando totalmente e incluso ignorando la evidente tristeza de su hermano paso de largo dejándole atrás.
–Que rápido huyes hermanito -Hablo provocando que Sasuke se parase en seco -¿Cuando dejaste que el miedo te controlase?
–¿De qué me hablas? -Al girarse la expresión de su hermano había cambiado. Una mueca en forma de media sonrisa se mostraba en su rostro
–Los Uchiha nunca nos hemos caracterizado por ser unos cobardes -Con paso firme y esta vez sin dudar se dirigió hasta él. Deposito sus manos encima de sus hombros. - No entiendo tu repentino comportamiento. Huyes como si fueses un cordero indefenso. ¿No quieres enfrentarte a mi?
Conocía lo suficientemente a Sasuke como para saber que intentando razonar con él o hablándole de buenas no conseguiría nada mas que su rechazo y su indiferencia. Pero si en vez de eso le daba donde mas le dolía, su ego, captaría toda su atención.
–No tengo nada que hablar contigo -Dijo queriendo zanjar la conversación.
–Yo creo que sí. Desde que empezaste con tus andadas con Minato has cambiado mucho. Siempre que llegas te metes en tu habitación hasta que te da la gana de volver a salir. -Le recriminó.-¿Cuando fue la última vez que me miraste a los ojos?
El cuerpo de Sasuke se estremeció ante la pregunta. Había estado tan sumido en sus encuentros con el Uzumaki que en cierto modo Itaxhi estaba en lo cierto,. Nunca volvieron a compartir aquella estrecha hermandad que siempre habían tenido , más si cabe por el hecho de ser huérfanos.
–No voy a decir que acepto y comprendo tu extraña relación con Minato pero si eso es lo que quieres para tu vida...va a estar bien, siempre y cuando no me eches de la tuya.
–Yo y Minato no tenemos nada -Hablo decidido y sin dudar -Te lo puedes quedar.
Itachi le acerco hasta su pecho y le abrazo. Hacia tanto tiempo que no sentía el calor de su hermano que todo su ser vibró por ello.
–No creo que lo mio con Minato funcionase.
Sasuke aspiraba el aroma de su hermano, quien siempre se dedicaba a perfumarse con tan atrayentes fragancias capaces de cautivar a cualquiera. Le gustaba su olor. Le hacia sentir que estaba en casa, con él, protegido. ¿Por qué había dejado de los contratiempos de su vida le separasen de único que le había dado todo el amor posible? Del que siempre había estado a su lado desde que no estaban sus padres. Pero a medida que se fue haciendo mayor empezó a distanciarse. Y hasta ese momento no se percató de lo mucho que le había echado en falta.
El más bajo se dejo hacer y permanecieron varios segundos más unidos dejando que simplemente el tiempo pasase.
–Lo único que sé es que no quiero perderte. Ni voy a dejar, ni permitir que nadie te separe de mi.
Al separarse Sasuke miro a los ojos a Itachi. Y por un memento olvidó todo.
Las semanas siguientes pasaron lentas pero a cada día que pasaba parecía que todo estaba volviendo a la normalidad. Sasuke acudía a sus clases, su amistad con Naruto parecía reponerse despacio pero sin pausa. Su relación con Itachi había no solo mejorado, sino que se había vuelto tierna, y eso era algo que disfrutaba mucho. De Minato no había vuelto a saber nada, ni le había vuelto a ver desde la última vez. Se podía decir que de golpe había desaparecido de su vida.
En un día cualquiera, cuando en la casa Uchiha ya habían terminado de cenar, Itachi fue hasta la habitación de su hermano. Se encontró a este tumbado en la cama, sumido en sus propios pensamientos, como solía hacer a menudo. Él se sentó al borde de la cama.
–Sé que no hemos hablado de ello desde entonces pero después de que te hayas repuesto y todo parece volver a su cauce. Quería contarte algo...
Sasuke se mantuvo callado e Itachi prosiguió
–Minato ha estado llamándote -Al volver a oír ese nombre Sasuke no pudo evitar sentirse alterado. -No te lo había contado porque quería verte recuperado, y si te lo hubiese dicho, creo que eso no hubiese sido posible. Te lo cuento ahora porque te veo mejor...
–¿Qué quería?
–Hablar contigo. Yo le dije que tú no querías.
–¡Por supuesto que no quiero! -Se adelanto con el tono un tanto subido.
-Lo suponía. Y no tienes porque hablar con él si no quieres.
–Solo quiero estar tranquilo.
Itachi asintió y salió de la habitación.
Sasuke lo era todo para él Y haría cualquier cosa para que fuese feliz. Cualquiera con tal de que volviese a ser el mismo chico de siempre.
