Al notar el frío cuerpo de Sasuke en un instinto le abrazo.
–Nunca contestaste a mis llamadas -hablo cerca del oído del Uchiha.
-¿Para qué? -le encaro -Estaba muy cabreado -acabo diciendo separándose levemente.
Sasuke era un chico que desde pequeño siempre se dejaba llevar por sus impulsos. Había sido de carácter fuerte, indomable. Bastante diferente a su hermano Itachi, quién se caracterizaba por ser más tranquilo. Por eso Minato desde siempre había hecho todo lo posible para que a medida que se fueron conociendo más, lograr que Sasuke se sintiese cómodo. Evitando alterarle. Pero ahora mismo no sabía ni por donde cogerle.
-Tan cabreado como para evitarme durante todo este tiempo… -quizás buscaba una explicación o quizás solo soltar lo que llevaba dentro -Sin que te hubiese hecho nada…
-Me jodiste ¿Te parece poco?
-Estás siendo un egoísta ¿No crees? Por una vez podrías dejar de pensar en ti mismo. No eres el único que sufre Sasuke -el chico moreno se quedo callado -No sé cuantas veces tendré que disculparme, pero si hace falta lo seguiré haciendo.
—-Ya no hará falta -hizo amago de apartarle pero Minato se lo impidió.
– ¿Sales con alguien? -se mezclaban sus ganas con los celos, y la rabia con la impotencia. Por no poder volver a lo de antes.
-Eso es cosa mía -pronuncio de mala gana.
-Y mía también, porque me importas -Minato percibió que el semblante de Sasuke seguía igual de serio.
¿Sería verdad que ya lo había olvidado? Antes a pesar de como era Sasuke podía sentir como el Uchiha flaqueaba ante su presencia. ¿Esa coraza que tenía ahora se debía al olvido?
-Estar lejos de ti, me ha hecho darme cuenta de que lo nuestro no lleva a ningún lado -comento dejado a un Minato helado y sin habla -No fue una buena idea venir aquí, pero Naruto insistió. Buenas noches -el mayor se apartó y Sasuke salió dejándole solo.
El Uchiha se fue a la habitación de invitados y se echo en la cama. Apretó sus puños.
-Soy un completo imbécil -susurro para si.
Cuando estaba a solas se torturaba a si mismo. Y al tenerlo en frente no hacía otra cosa que no fuese apartarlo, ya fuese con miradas frías, palabras hirientes o echándole en cara sus errores. ¿Pero por qué? ¿Por qué luego se castigaba así? ¿Por qué no simplemente lo sacaba de su mente y de su vida? ¿Y si por un lado no quería estar con él y por el otro le enfermaba solo el hecho de imaginar que Minato pudiese pensar en otro?
Se quedo con los ojos abiertos mirando hacia el techo por varios minutos. Al ver que no podía pegar ojo cogió su móvil y miro sus mensajes. Había uno de su hermano.
"No te vayas a dormir muy tarde."
Miro el reloj y eran ya las 12 de la noche.
A la mañana siguiente Minato no salió a desayunar. Ambos chicos lo hicieron a solas y se fueron hacia la universidad. Por el camino Naruto miró de reojo a Sasuke.
-¿Has dormido mal?
-¿Por qué? ¿Tengo mala cara?
-¡Que va! ¿Tú mala cara? -echo una carcajada -Ojalá yo tuviese la cara que tienes tú cada día.
Sasuke le miró desconcertado.
-¿Qué dices?
Naruto se había vuelto demasiado amable a ojos del Uchiha. Que ahora su amistad se hubiese consolidado a una más fuerte, era sin duda una realidad. Pero se había dado cuenta que su actitud hacía él había tenido un cambio radical.
-No me hagas caso. -cuando estaban a punto de llegar a la puerta de entrada Naruto paró en seco -¿Tú saldrías conmigo? -Sasuke quién se había adelantado paró ¿Te resulto atractivo?
-¿A qué viene eso? -se giró y se encontró con el semblante serio de Naruto.
-A que me gustaría salir contigo.
-No creo que saliese bien -comento Sasuke volviendo a emprender la marcha.
-Si al menos me dieses una oportunidad, cambiarías de opinión. ¡Piensátelo! -dijo alzando la voz cuando Sasuke ya había entrado.
···
Al salir Itachi había ido a buscar a Sasuke.
-¿Cómo te ha ido? -al acercarse revolvió un poco el pelo de su hermano.
-Bueno, como siempre.
-¿Y ayer qué tal?
-Tsk…
-Intuyo que mal. Tiene algo que ver con Minato.
-Tiene que ver con todo. Estoy harto -soltó con fastidio.
-Las cosas no siempre son tan fáciles como uno espera. Quizás hablar con él te iría bien -Sasuke se quedo mirándole mientras caminaban.
-Fuiste tú quién me advirtió que no me convenía.
-Mira desde hace mucho aprendí que si no luchas por lo que quieres acabas arrepintiéndote.
-¿Lo dices por ti?
· Flashback ·
Se había puesto su mejor camisa. Sin duda la ocasión lo merecía. Había reservado en el mejor restaurante de la zona. Había llegado 10 minutos antes. Quería que todo fuese perfecto para la ocasión. Al llegar su invitado quedó de piedra. No solo por como resaltaba y la gente lo observaba al pasar, sino porque siempre tenía esa aura tan suya, tan mágica. Tan jodidamente guapo.
Apreció como Itachi todavía llevaba los cabellos un poco mojados. Una camisa blanca a conjunto con unos pantalones negros. Extremadamente sexy
Él por su parte se había puesto unos jeans desgastados y camisa roja. Bastante casual pero bien vestido. El perfume del Uchiha embriago y nublo su mente.
-¿Hace mucho que esperas?
-No, no. Siéntate, acabo de llegar hace nada -sus ojos brillaban -Estás guapísimo.
Itachi sonrió de medio lado.
-Gracias. Tú también.
Minato le observo por unos momentos en silencio. Sin duda era el tipo de hombre que enamoraría a cualquiera con solo una de sus miradas. Le encantaba todo de él. Incluso en la cama se lo pasaban como nadie. Pero desde hacia un tiempo algo estaba fallando en su relación.
-¿Quieres terminar? -comento enfrentando la situación pero asustado de hacerlo.
-¿Y tú?
-Pareciese que nos hemos enfriado. Tú mismo me lo dijiste. Y yo quiero algo más que noches de sexo apasionado contigo. Y no te veo muy decidido a luchar por lo nuestro.
Se había negado a verlo, pero por mucho que había dejado que el tiempo pasase. Ya solo se encontraba con Itachi muy de vez en cuando para terminar en la cama follándose como desesperados. Hambrientos por descargar su tensión, su cuerpo y su mente.
Itachi se mantuvo callado. La cena paso tranquila. Al ver que Itachi no estaba por la labor de hablar de su relación , acabaron hablando de cosas cotidianas.
Al salir del restaurante fueron directos a la casa de Itachi.
-Estás muy serio -comento el Uchiha al reparar en la expresión del rubio -¿No te lo has pasado bien?
-Hacia tiempo que no salíamos los dos.
Al llegar Itachi abrió la puerta principal con la llave que llevaba en su bolsillo y dejo que Minato pasase primero. Al entrar dentro no le dejo tiempo ni siquiera a reaccionar cuando lo empotró contra la pared.
-Hoy estás especialmente seductor -Minato sonrió y ambas bocas se unieron.
Itachi le tomó por la nuca e intensificó el contacto. Sus lenguas, sus salivas, todo se hizo uno. Minato deposito ambas manos en las mejillas del Uchiha.
-¿Quieres pasar una última noche conmigo? -pronunció Itachi con voz ronca.
De la boca de Minato salió un pequeño gemido contenido. El cuerpo de Itachi se estaba apretando contra el suyo.
–Que rápido te calientas -bajo una de sus manos hasta la entrepierna de Minato y con agilidad empezó a desabrochar su cremallera -Ya estás duro…
-Cada vez que te veo se me pone así -le pico el rubio sabiendo que eran la clase de obscenidades que enloquecían a Itachi.
Itachi volvió a besarle, esta vez con algo de brusquedad haciendo que chocase contra la fría pared. Acto seguido le volteo y observo su bien formada espalda. Minato siempre había tenido un cuerpo escultural y estaba en plena forma.
Acaricio su espalda hasta llegar a la altura de sus pantalones, los cuales bajo un poco haciendo lo mismo con sus calzoncillos.
-Tengo tantas ganas de follarte...Un día de estos te parto en dos…
Noto como el rubio reaccionaba a sus lascivas palabras. Saco su potente erección y la deposito en la entrada de Minato. Con una mano le cogió de la cadera y al siguiente segundos su polla ya yacía dentro embistiéndolo con furia.
Minato no solo estaba acostumbrado a las maneras bruscas de Itachi, sino que le había cogido el gustillo después de comprobar en carne propia lo mucho que le ponía y hasta que punto llegaba a excitarse. Acabando en unos orgasmos bestiales, que solo el Uchiha conseguía proporcionarle.
-Ahh...ah… -de la boca del rubio brotaron un sinfín de gemidos, imparables, incontenibles. Y tampoco quería silenciarse, pues sabía que no había cosa que pusiese más a tono a Itachi que escuchar a su amante jadear para él -Sigue….
Itachi no paro el ritmo. Bombeaba su culo enviando ráfagas de placer a él mismo y a su contrario. De vez en cuando subía su mano hasta el cabello del rubio y lo estrujaba, con posesividad, con orgullo, con deseo, pues Minato era suyo, al menos en ese momento y en ese instante nadie podía arrebatarselo.
Lo habían hecho infinidad de veces, dejándose llegar por sus instintos más primitivos. Pero esa noche no fue cualquier noche, esa noche no fue como las demás. Fue la última y quizás ignornadolo o siendo conscientes de ello, se entregaron como nunca. Repitiendo incluso después de quedar exhaustos de tanto haberlo hecho.
· Fin Flashback ·
Itachi dirigió su mirada hacia el cielo.
-Sí, lo digo por mi.
Sasuke no acabo de entender a que se refería su hermano pero prefirió no preguntar.
-¿Y si otra persona aparece? -pregunto captando otra vez la atención del mayor.
-¿Quieres qué te conteste o quieres que te diga lo que tú quieres oír?
Itachi siguió caminando y Sasuke se quedo atrás.
-¿No vienes? -Itachi reacciono al ver que no le seguía.
-Vendré para cenar. Tengo que irme -se echo a correr a toda velocidad.
No paro hasta llegar a la casa de los Uzumaki. Fue Minato quién le abrió la puerta.
-¿¡Sasuke!?
-Necesito hablar con Naruto -dijo a duras penas con la voz agitada de tanto correr.
Gotas de sudor resbalaban por su frente.
