N/A: Muchas gracias a todos por leer y comentar...


CAPÍTULO 2: SU NUEVO TRABAJO

Los días siguientes al asesinato estuvieron llenos de cosas que hacer para intentar encontrar pistas pero nada salía en claro. Sólo sabían una cosa, fuera quien fuese, el problema lo tenía con los Warblers. Habían investigado las familias pero algunas no tenían ninguna conexión salvo que sus hijos eran amigos.

Tampoco había nada misterioso en esos chicos, al menos ellos no lo habían encontrado. Empezaban a sospechar que había algo que no sabían de los Warblers y no creían que fuera fácil descubrirlo. Por eso hicieron una reunión. Varios policías se reunieron para hablar de las posibilidades pero no veían a ninguno de ellos confesando algún problema. Ya habían utilizado al más débil de ellos, Trent Nixon, para someterlo a un interrogatorio muy intenso con la esperanza de que confesara algo. Sin embargo, no consiguieron nada.

– Creo que la solución es infiltrar a alguien en el círculo de los Warblers. El director de Dalton nos ha contado que van a necesitar nuevos miembros, tal vez así podamos conseguir información. – Parker anunció.

– Bueno, va a ser difícil encontrar a alguien que pueda hacerse pasar por un adolescente de 17 años. – Johanson explicó, pensando en que nadie creyera que él era estudiante.

– Yo creo que no... Sebastian, ¿estarías dispuesto? – La mujer miró al joven.

– ¿Yo? ¿Realmente creéis que puedo pasar por alguien de 17 años? – El castaño frunció el ceño.

– La última vez que fuimos a tomar una copa después del trabajo la camarera te pidió que le mostraras tu ID para comprobar que podías beber alcohol. – El mayor sonrió con cariño paternal hacia su compañero.

– Muy gracioso. – Smythe protestó.

– No te ofendas, no nos estamos riendo de ti. Es algo que podemos utilizar a nuestro favor. Piénsalo. Necesitamos saber en qué se han metido esos chicos para poder protegerlos. – Parker deseaba que el joven aceptara.

– Lo haré.


Sebastian llegó a Dalton después de una semana preparando su historia. Los compañeros expertos en informática habían estado trabajando duro para crear perfiles en las redes sociales que no parecieran nuevos ya que era imposible que Sebastian Gustin (su nombre a partir de ese momento) no tuviera un pasado en Internet.

Se suponía que era un chico de Denver, Colorado que se había mudado a Westerville por el trabajo de su padre y que cursaría lo que quedaba de último curso en Dalton. Era una suerte que ninguno de los estudiantes lo hubiera visto en algún momento, pero no era extraño puesto que Parker y Johanson habían preferido que aprendiese otros aspectos de la investigación ya que había otros momentos en los que podría presenciar interrogatorios pero creían improbable que se produjeran muchos asesinatos ya que Westerville era un lugar más tranquilo. Además, habían pensado que esa experiencia podría ser útil para cuando pidiera el traslado. Él quería que su destino fuera Los Angeles.

El director de Dalton, después de varios minutos explicándole las normas de las clases y los dormitorios, le dio su uniforme, los libros de texto y el material necesario para sus clases, todo procedente de la tienda que había dentro de la propia Academia y todo con el logotipo de la misma. Él era el único que lo conocía y era el único en quién confiaban porque durante todos los asesinatos había estado en lugares públicos junto a muchas personas e incluso había sido grabado por una cámara. Además, no le interesaba la mala publicidad que le daba a su instituto

– Eso es todo, señor Smythe. – El señor Roberts comentó con una sonrisa.

– No me llame señor Smythe. Durante el tiempo que esté aquí, seré el señor Gustin. Sé que va a ser difícil acostumbrarse pero es muy importante que lo haga. Si se descubre mi verdadera identidad no podré obtener la información que necesito y no encontraremos al asesino. – El joven se levantó.

– ¿Realmente cree que los Warblers están metidos en algún problema? Son unos chicos estupendos y no creo que hayan roto un plato en su vida. – El mayor cuestionó.

– Puede ser cualquier cosa. Puede que hayan estado en el lugar equivocado en el momento equivocado, puede que uno de ellos haya tenido un problema por algo y los demás, al intentar ayudarlo, se hayan metido en el lío también. Puede que sea una manera de chantaje al grupo en general o a uno de ellos en particular porque esa persona sabe lo unidos que están... Ninguno de los fallecidos tenía drogas en su organismo así que eso está descartado, tienen dinero de sobra por lo que tampoco creemos que tenga que ver con algún robo. – Sebastian explicó.

– ¡Oh Dios! – El director se llevó la mano a la boca asustado. – Hay algo que no había comentado porque en ningún momento se me ocurrió que pudiera tener relación pero al decir que puede que uno esté en un problema y los demás lo quieren ayudar he pensado que tal vez sí tenga algo que ver.

– Si me lo dice enviaré la información al agente Johanson para que se ponga a investigar mientras yo esté aquí. Cualquier dato, por insignificante que parezca, puede ayudarnos a encontrar al asesino y evitar que vuelva a matar. – El castaño explicó.

– Uno de mis alumnos... – El mayor se levantó y sacó un expediente del armario que había tras él para entregárselo al policía. Smythe lo abrió para encontrarse la foto de un atractivo y sonriente joven. Sus ojos color avellana destacaban demasiado por el brillo que tenían en el momento en el que fue tomada la foto. – Blaine Anderson, estudiante de último curso. Llegó a Dalton el segundo semestre de su Freshman year. Fue transferido desde Westerville High School tras ser agredido por varios compañeros después de un baile de Sadie Hawkins. Los agresores eran jugadores de fútbol que mandaron al hospital a Anderson y a otro chico por el hecho de que son gays. Cuando Blaine llegó a Dalton era un chico muy diferente al que usted va a conocer. Por suerte, Wesley Montgomery lo ayudó a sacar todo su potencial y se ha convertido en uno de los chicos más populares de Dalton. Líder de los Warblers, presidente del Club de Superhéroes que él mismo fundó, presidente del cuerpo estudiantil, bicampeón nacional de boxeo y con posibilidades reales de repetir este año, las notas más altas de su curso... El estudiante modelo. Wesley era el único que conocía su pasado pero, a comienzo de curso llegó Hunter Clarington. No es homófobo ni agresivo pero tuvo una discusión con Anderson por el liderazgo de los Warblers y consiguió "rescatar" viejos miedos que parecían olvidados. Como Montgomery ya no está en Dalton porque se graduó, ninguno supo el motivo por el que Blaine estaba así. Anderson acabó contándoles a todos lo que había ocurrido.

– ¿Cómo sabe usted todo ésto? Parece algo muy personal... – Sebastian estaba sorprendido.

– Anderson sigue teniendo una cita semanal con la psicóloga de Dalton y tanto sus padres como él aceptaron que se me informara de todo lo que ocurría en esas sesiones para que me encargara de su bienestar. Si hay algo que él no quiere que sepa, sólo tiene que decírselo a la psicóloga y ella guardará el secreto. Él mismo aceptó a que se me informara para que no me sorprendiera su cambio de actitud. – Roberts explicó.

– ¿Cree que Clarington puede ser el asesino? – Smythe no tenía claro lo que el otro pensaba.

– ¡No! Por supuesto que no. Creo que tras la confesión de Blaine, varios Warblers podrían haber querido hacer algo al respecto. Tal vez pasó algo que hizo que los agresores de Blaine quisieran vengarse de ellos y los mataran. No estamos hablando de cosas de adolescentes, Anderson y su amigo estuvieron varios días en el hospital y el otro joven aun no se ha recuperado del todo de las heridas. Sus vidas corrieron peligro real, a esos chicos no les importaba si morían por su culpa. – El director miró al otro con tristeza.

– Por favor, envíe toda la información que tenga sobre lo ocurrido a Johanson. Yo lo llamaré, investigaremos si ha pasado algo. De todos modos, yo me quedo en Dalton para ver si consigo que me cuenten algo. – El policía comentó y se despidió, estaba casi en la puerta cuando el mayor le llamó.

– Ha tenido suerte, su compañero de habitación será Blaine Anderson.