Por alguna razón, el ambiente se sentía agradable, Saitama se encontraba en una amplia cama, dentro de una habitación bastante ventilada y en una zona elevada, el viento soplaba haciendo cantar a los árboles y el mar con los sonidos de la naturaleza, el clima era fresco y nítido a la vez,

"en dónde estoy?, ha,, es cierto, esto es un sueño" pensó normalmente solo viendo todo a su alrededor "he?, ¿por qué estoy vestido así?" se vio usando una túnica blanca como si fuera yukata, ¿Qué era eso?, se le resultaba muy familiar.

Un sonido de puerta lo emociono de un modo extraño y tras ellas apareció Boros con una sonrisa amable y feliz, Saitama extrañamente se sintió contento y como si no estuviera controlando lo que hacía, salto de aquella cama directo a abrazar al más grande y besarlo como nunca, y segundos después su vista se giró al deslumbrante sol que cegó su mirada...

Despertó, abrió los ojos grandes, se encontraba en su futón con los niños a su lado, Genos aún no había regresado, y aún era de noche, se levantó sentándose y paso sus manos por toda su cara, ese sueño se había sentido tan real...o...quería que lo fuese?,

...

"he?"

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Lejos de ahí, el cyborg rubio entrenaba sin descanso, golpeaba y desintegraba rocas y árboles, en un lugar alejado, un bosque, ensayando su velocidad, su fuerza y sus cañones, había escuchado de monstruos que rondaban por ese bosque pantanoso, y quería ser el primero en destruirlos, desde hacía un tiempo que lo hacía, que podía decir, había mejorado mucho, hasta diría que podría darle una buena pelea a su maestro. Aunque últimamente no estaba mucho en casa, pero no podía detenerse, quería seguir mejorando para...

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Saitama caminaba por la ciudad, vistiendo su traje completo, nuevamente había llevado a sus pequeños con Fubuki, en ese momento esperaba encontrar algún monstruo o situación que lo distrajera, había pensado mucho en ese extraño sueño en donde apareció Boros, ¿por qué tenía que aparecer?, ya ni siquiera en sueños lo dejaba en paz, se agarró la cabeza con fuerza y dándose unos golpecitos trato de pensar en otra cosa, en lo mucho que detestaba a Boros en el pasado, si, debía recordar esos momentos, ese odio que le tenía por amenazarlo con destruir la tierra y lo que tuvo que pasar para salvarla...

bueno...técnicamente Genos desactivo la bomba, el jamás podría haberlo hecho por temor a cometer un error,...lo único que hiso para contribuir a la salvación de la tierra fue solo...seducir y convencer a Genos de seguirlo, sin él la tierra seguiría en peligro constante, si, si Genos no hubiera estado con él en ese tiempo...

si Genos no lo hubiera seguido...que pasaría?...

...

Boros...

y si Genos no hubiera estado ahí, Boros seguiría reteniéndolo, pero, cambiaria como lo noto esos últimos días en la nave , el alienígena cambio notablemente, se volvió más suave, más tranquilo, más romántico y...esperen ¿romántico?, no, solo había cambiado favorablemente, solo eso...si...¿qué pasaría si Genos no abordaba la nave desde el principio?...Boros se enojaba cuando lo mencionaba...si Genos...

...

Si Genos no lo hubiera seguido desde el comienzo, se hubiera quedado con Boros,, pero ¿sería feliz? ...NO, NO, ¿Cómo podía pensar así, Genos estuvo al borde de la muerte para salvarlo, se hiso fuerte por él,... Boros era el único que no encajaba en eso, no debía de entrometerse, Boros, él era el culpable...

"haa, esto es tan estresante...no es culpa de nadie, Boros solo estaba enfermo de obsesión, Genos trato de ayudarme y lo hiso, pero al final de cuentas, ambos cambiaron, Genos se hiso más fuerte y está feliz con sus nuevas armas, Boros cambio, se valió por si mismo, buscando la manera de sobrevivir, y eso estaba más que bien, solo podía sentirse bien por el ¿verdad?, pero no podía quedarse con el si se lo pedía, no, aun no lo perdonaba del todo, y además, ya tenía a Genos y sus niños que eran su felicidad.

-Saitama!-

-HA!- la repentina voz lo dejo blanco del susto, ¿por qué se había vuelto tan nervioso?

-siento haberte asustado- se disculpaba Boros

-deja de aparecerte de repente, o quieres que te golpee?- dijo enojado

-no es que me aparezca así nada más, es que tú eres muy distraído, jajaja- se burlaba

- tsk, idiota – cerró los ojos con vergüenza,

...

-...oye, estas libre ahora, podríamos...-

-no Boros, ya no más, estoy ocupado- se excusó girándose para irse lo antes posible, queriendo ya no tener que lidiar con sus sentimientos, pero...

- hu?- noto algo que traía en las manos, se le hacía familiar - que es eso?

Boros vio el pequeño guante en su mano, por un segundo lo olvido, iva a devolvérselo

-ha, es de tu hijo Youji, se le cayó cuando estaba corriendo por el parque-

-haaa, que alivio, menos mal que lo encontraste, dámelo-

Boros se lo iva a entregar, pero se detuvo en el momento de acercarlo a él, pensando rápidamente

-no tan rápido- puso el guante fuera del alcance del menor

-que?

-te lo devolveré si me acompañas-

-Borooos- se quejo

-anda, no pierdes nada, sígueme- dijo y se volteó para caminar esperando que el otro lo siguiera, Saitama suspiro cansado, no podía creer eso, pero al menos ese soborno, conociéndolo no era nada, no tuvo de otra, camino tras de él.

Llegaron hasta la habitación de Boros, cuando Saitama entro se quedó plasmado, era una increíblemente lujosa suite, alta y con un diseño de interior perfecto, estilos modernos, jamás ha estado en un lugar así

-...veo que ese trabajo te da muy buenas prestaciones- comento Saitama viendo todo a detalle

-no lo sé, este lugar es demasiado luminosos, pero era lo mejor que tenían-

-jajaja, a ti, te gusta la oscuridad no es así?- se divirtió recordando lo oscura que era esa nave.

-me gusta el color negro y morado oscuro-

-jeje, es típico de ti-

...

Pasaron un rato hablando sobre lo que hacia Boros en ese supuesto trabajo, le comento también el por que de sus vacaciones extendidas. Boros le ofreció te y se sentaron a seguir conversando.

Mientras el calvo comía todo lo que el grande le ofrecía, no noto la mirada discreta del más grande, Boros solo pudo pensar en el momento, y en aquella noche, esa noche donde sus miradas se conectaron con su corazón, pues por primera vez vio algo en los ojos de Saitama, que posiblemente sentía con el (con Boros), una chispa que creyó no encontrar en Saitama voluntariamente, sus ojos cafés brillaban y titilaban, incluso pudo ver su reflejo en ellos, hermoso y perfecto como siempre lo era.

Al terminar de comer Boros empezó a decir

-saitama-

El calvo volteo a mirarlo con una sonrisa tranquila

-si?-

-...puedo...besarte?-

Saitama borro su sonrisa, confundido, frunció el ceño y aparto su mirada con molestia

-...haa, por qué me dices eso, sabes que no puedo-

-...hmm, aun estas enfadado por el pasado?-

-..No se...por...¿por qué hablas de eso ahora?- dijo molestándose aún más, no entendía por qué pero sus mejillas estaban comenzando a calentarse.

Cuando Boros se acercó para hablarle, su mano toco por encima a la del calvo, un simple rose que atacó como una corriente eléctrica a Saitama, un insignificante toque que activó súbitamente el recuerdo de sus caricias, abrió los ojos como platos quedándose paralizado

-lo siento, en verdad estoy arrepentido, lo que hice no...-

Las palabras de Boros no eran escuchadas por el menor, las imágenes del pasado se repetían en su mente, todos eso momentos cuando lo hacía con Boros en aquel entonces...

-Saitama?, estas bien?-

Saitama se estremeció, tuvo un momento donde sus instintos lo dominaron en un impulso por besar a Boros, tuvo miedo, no debía de tener esos pensamientos, no debía de ceder ante ese sentimiento que desde hace un rato lo envolvía, no debía de destruir esa barrera entre Boros y él...

"que?...no, no me puede pasar esto...yo...no puedo...NO PUEDO!" pensaba entrando en pánico, su corazón palpitaba rápida y dolorosamente, aparto la vista evitando la mirada del mayor, sonrojado y confundido, frunció el ceño disimulando una falsa molestia, en un intento por rechazar esa emoción,

-lo siento Boros, me tengo que ir- hablo serio incorporándose y caminando rápido a la salida

-espera!, aun no acabo de hablar contigo-

-ya hablamos mucho, no sigas con eso Boros, ¿piensas que te he perdonado?, dijiste que solo querías ser mi amigo ahora-

Boros suspiro apretando sus puños, pero no iba a dejar que se le escapara así nada más, lo siguió a pasos largos

-me prometí que te dejaría ir, pero después de verte otra vez, no puedo reprimir mis sentimientos!- el grande lo tomo del brazo para gíralo y verlo a los ojos

-suéltame!- dijo retándolo con la mirada, pero en verdad temía lo que iba a pasar

-no puedo remediar lo que te hice, no puedo volver el tiempo atrás, creí que podía superar estos sentimientos con el tiempo, pero...verte todos los días, escuchar tu voz...oler tu aroma humano es...-

-no sigas!- grito ya desesperado, tratando de pensar en otra cosa sin éxito, sus recuerdos combinados con la sensación del momento lo quemaban por dentro.

-aun te amo!, y lo seguiré haciendo... Saitama, aunque no seas mío, aunque hayas elegido a ese cyborg, aunque me rechaces y me humilles, yo te seguiré queriendo, amando como nadie, todo el tiempo hasta el fin de mis días, y no habrá nadie más!-

-kjj!-

-eres el único para mi Saitama, te amo!, tu...mmhh!-

¡!

Boros sintió un fuerte calor en su cuerpo, su mundo se detuvo en una esfera envolvente que si bien creía podría ser celestial, su cuerpo se contrajo, se sonrojó y abrió su ojo a mas no poder para comprobar que ese momento no era un sueño,

Saitama lo estaba besando

Un beso perfectamente voluntario, de Saitama, de su ser perfecto, ni en toda su vida como rey supremo y poderoso había tenido una sensación tan increíble como ese momento, era magnifico, otra bella conmoción que solo y únicamente el calvo lograba crear en él, se aferró con deseo al cuerpo del menor, en un abrazo prometedor y fuerte hasta que los pies de Saitama dejaron de tocar el piso, sus lenguas se entrelazaron necesitadas, el calvo agarraba el rostro de Boros, ofreciéndose más, parece que lo deseaba.

Boros aun cargándolo se dirigió a la habitación cayendo de bruces en la cama con su peso encima del menor sin dejar de besarse apasionadamente,

Después de unos minutos se separaron formando un hilo de saliva que se desvaneció, Boros no perdió el tiempo y comenzó a desvestir al héroe de su traje amarillo con cuidado de no romperlo, se lo quito por completo dejándolo desnudo bajo el, se deleitó mirando su cuerpo claro, tanto lo extrañaba, SU reina, Saitama mantenía cerrados los ojos, pero se estremeció cuando sintió que le separaban las piernas y algo húmedo envistió su miembro erecto, Boros lamia esa parte con insistencia, fuerte, el calvo se retorció de placer agarraba las sabanas y miraba por momentos el cabello del grande entre sus muslos,

-HAA,, HAA...AAHH!-

Sujeto la cabeza de Boros para detenerlo, pero fue tarde, pues se había corrido llegando al máximo placer del clímax, se sintió bien...muy bien.

después volvieron a unir sus labios, casi devorándose el uno al otro, para Saitama era como querer revivir esas intensas noches de placer cuando estaba cautivo, mientras Boros chupaba sus pezones, recordó a detalle como lo hicieron en ese tiempo, casi todos los días, recordó que se sentía bien ser abrazado por él, recordó que se corría cada vez que lo envestía profundo, recordó...que después de un tiempo notable...le gustaba que lo acariciara... que se lo hiciera, que...

Saitama abrió los ojos grandes en cuanto sintió que Boros sacaba su erecto miembro, inclino la cabeza para mirarlo, ese pene grande y grueso que odiando admitirlo, le gustaba, en el momento que lo vio se contrajo ante la idea de que eso lo penetraría, como muchas otras veces en el pasado, pero...

Tuvo miedo, no de Boros, miedo de si mismo, miedo porque estaba sintiendo una necesidad por ser penetrado, por ser penetrado por el mayor

"no"

No era posible, con Boros otra vez, esta vez no estaba siendo forzado, él mismo lo quería, lo deseaba, pero eso no era correcto, no no no,.

Cerro los ojos con fuerza, no podía permitirse hacerse eso, pero ya estaba caliente y Boros estaba muy duro, asi que de un rápido movimiento, Saitama se separó empujado a Boros para quedar de frente, se inclinó y bajo hasta la entrepierna del grande y comenzó a chupar la enorme extensión, a Boros lo tomo por sorpresa, estaba a punto de penetrarlo pero la acción que tomo el calvo no lo desilusionó mucho, las lamidas eróticas de Saitama lo hicieron correrse rápidamente, era la primera vez que Saitama le practicaba un oral,

Estuvieron dándose placer con su boca, las manos de Boros recorrían el cuerpo del hombre, quien se dejaba sin ninguna queja, Saitama estaba entre la razón y la locura, las caricias de Boros, su fuerza física, sus besos hambrientos, el calvo estaba excitado, confundido, desorientado, avergonzado y culpable.

Boros estaba de bajo del calvo en una posición del 69, Boros sujetaba los brazos de Saitama en su espalda con una mano, y la otra le abría los glúteos metiendo y sacando su larga lengua con fuerza, Saitama se dejaba hacer, el placer era tan intenso que se le pusieron los ojos blancos mientras recostaba su cabeza en el abdomen del mayor, con cada lamida en su entrada se retorcía de placer con sus brazos en su espalda, siguieron y siguieron...pero nunca dejo que entrara.

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Cuando acabaron de hacerlo, Saitama se despertó primero, recordó al instante lo sucedido esa tarde, apenas estaba oscureciendo, se dio cuenta de la hora, ya debía de regresar a casa, se incorporó cuidadosamente para no despertar a Boros que aun dormía, y trato de vestirse lo más rápido posible, mientras en su mente empezaba a sentirse avergonzado, salió del departamento ajeno corriendo.

Saitama se cansó de correr, avanzo kilómetros sin rumbo, solo alejándose de ese lugar, se detuvo en un puente de un pequeño parque recuperando el aliento, todo estaba de cabeza, se agarró su frente pensando y volviendo a caminar despacio.

"que estoy haciendo?, ¿por qué he hecho esto?, no debería de suceder" Saitama se sentía confundido y avergonzado de acostarse con Boros "que me está pasando?...todo este tiempo desde que lo vi con vida, he pensado mucho en el, me impresiona el cambio que se ha hecho, pero... el me violo, él es el causante de lo que ha pasado, asi que por que me...me está gustando verlo?, y encima , quería eso"

Estaba confundido, Boros había sido malo, amenazando la tierra solo para retenerlo, un acto cobarde para su propio beneficio y ahora, se había esforzado para sobrevivir y adaptarse a la sociedad, es cambio era bueno, tal vez solo lo estaba apreciando por eso, no no no, aun así, eso no contestaba a la pregunta del por qué quiso tener relaciones con el de nuevo, eso ya no podía pasar

"aunque pensándolo bien, si Boros no me hubiera secuestrado, no hubiera podido dar a luz a Saito y a Youji, son mi felicidad al igual que Genos, también Genos no hubiera encontrado materiales únicos para ser tan poderoso como ahora, son unas ventajas, y supongo que a partir de eso Boros dijo que si no fuera por mí, habría destruido la tierra cuanto antes, y seguiría siendo malo, al menos esa obsesión conmigo lo volvió mejor persona ahora, es más amable, atento y gentil...¿qué es esto?"

Se detuvo un momento, llevo una mano a su pecho, sintiendo como su corazón palpitaba.

""""

- aun te amo!, y lo seguiré haciendo... Saitama, aunque no seas mío, aunque hayas elegido a ese cyborg, aunque me rechaces y me humilles, yo te seguiré queriendo, amando como nadie, todo el tiempo hasta el fin de mis días, y no habrá nadie más!-

""""

Esas palabras que siempre le decía el alienígena, ahora parecían mucho más sinceras, y ya no lo forzaba, de hecho, le suplicaba perdón...perdón.

Saitama se dirigió a casa de Fubuki para recoger a sus pequeños, cuando toco la puerta le abrió King, que siempre estaba gustoso de venir cuando sus hijos iban a casa de la psíquica

-ha, Hola Saitama, llegas temprano-

-pero si son las 7 de la noche- dijo entrando a la enorme casa y saludando al musculoso hombre

Youji al ver a su padre se alegró y corrió para abrazarlo, Saitama lo recibió levantándolo en sus brazos

-hola mi pequeño udon- dijo divertidamente acariciando la naris de su hijo con la suya propia, vio que estaban jugando a los videojuegos que King les compraba,

-hola papi- dijo Saito sin dejar de ver la pantalla, lo ponía mal no poder ganar en un simple juago virtual.

-recojan sus cosas, ya es hora de irnos-

-ho vamos Saitama, déjalos divertirse un poco más, estaban por competir conmigo- dijo Fubiki que llegaba alegremente saludando al calvo.

-podemos papi?, esta vez si voy a ganar!- decia Saito competitivo y dispuesto

-está bien está bien, solo un rato mas-

-ok!-

Volvieron a jugar con Fubuki, mientras Saitama y King salieron al jardín

Se sentaron en una de las escaleras que daban entrada al amplio y bonito jardín lleno de pasto verde y arbustos con flores, adornado también con una fuente de piedra y un camino de la misma, la luna estaba tan brillante que no hacia dalta luz para iluminar, empezaron a platicar

-viejo, puedo hacerte una pregunta?-

-si, cuál es?-

-...ese alienígena que te mantuvo prisionero sigue vivo verdad?- esa pregunta descoloco a Saitama, volteo a verlo sorprendido

-he?...como como te enteraste?-

-por favor, Saito lo visto muchas veces, y lo describe de manera detallada, ¿por qué no nos dijiste que seguía vivo?-

-haa, yo tampoco lo sabia hasta hace 2 meses, pensé que había muerto con la explosión de la nave, pero parece que logro sobrevivir y estuvo perdido durante 3 años, solo me dijo que se ha dedicado a trabajar y que le dieron vacaciones extensas por su arduo trabajo-

-ya veo, asi que ese hombre con el que has estado últimamente es él-

-me has visto?- pregunto curioso el calvo

-claro que si, casi vas por toda la ciudad, y de vez en cuando te veo volar sobre una luz rosa, ¿cuál era su nombre?...-

-Boros- contesto casi al instante y sonado fuerte y claro, cosa que le extraño a King, quien lo volteo a ver confundido, Saitama miro a otro lado sonrojado recordando esa tarde

-hh...hehe, veo que te has encariñado con él-

-no, no es cierto, solo hemos salido, somos amigos ahora-

-tu cara me dice que experimentas algo más que simple amistad, me dijiste que la habias pasado mal con el antes, pero que después no te molestaba su actitud-

-ha si, ha cambiado mucho, tanto que casi me cuesta trabajo verlo como ese alienígena malvado, ahora es totalmente diferente, pero incluso aunque me dijera algo...lo que sea...yo no podría hacer nada, yo tengo a Genos y a mis hijos y...-

-nunca dije que fuera a decirte algo- hablo con tono de que ya sospechaba algo

-...-

-y sientes algo cuando lo ves?- King continuo

-yo...haaa, no se, porque de repente me preguntas tantas cosas?- se puso nervioso y hablo un tanto molesto

-lo siento, Saito habla mucho, te habías dado cuenta de eso?- se rio

Saitama le dio un pequeño golpe para empujar a su amigo pero también se rio

-el punto es Saitama, últimamente te veo pensativo...indeciso... confundido, no quiero que te estreses, no sé qué clase de cosas hayan pasado, o las cosas que te preocupan del futuro pero tu puedes elegir libremente, fuera de todo lo que te rodea, tú decides siempre a donde ir, pero algo importante de recordar, es que tu corazón siempre toma las mejores decisiones, solo tienes que aceptarlo-

"aceptarlo" si, esa palabra le sonaba, sonrió

-gracias King- dijo con una sonrisa en el rostro

-de nada amigo, me gusta verte feliz, ha!, y otra cosa, Fubuki dijo que si necesitas algo de privacidad por cualquier cosa, que puedes traer a tus hijos aquí cuando quieras-

-esa mujer, en verdad adora a mis hijos, ¿Por qué no tiene hijos si lo desea tanto?- dijo alegre riendo un poco, Fubuki era tan cariñosa, ambos se rieron juntos.

Saitama regreso con sus hijos a casa, no sin antes comprar comida para la cena de ese día, ya había caído la noche y no tenía nada preparado, pero era su culpa por lo que pasó con Boros, pensó que tal vez el grande se enojaría por haber salido sin decirle nada, y más porque el calvo fue quien se le insinuó, estaba realmente avergonzado...pero por incorrecto que pareciese, no estaba arrepentido.

Llegaron a casa, Genos no había llegado todavía, pero no debía tardar, seguramente estaba en camino, así que decidió esperarlo para la cena.

Minutos después estaba en la habitación de sus hijos, acostado de lado en el suelo, recargaba su cabeza en su mano, mientras los miraba hacer sus dibujos, era una forma de distraerse y olvidar lo de esa tarde.

-mira papi, adivina quién es- decía Youji mostrándole su dibujo, que era un distorsionado monito de cabello amarillo y brazos grandes y oscuros, resaltaba mucho sus ojos negros

-supongo que es tu padre?- contesto Saitama sonriendo

-si!, pero no me sale bien- se regañó a si mismo

-lo mejoraras después, mmm, Saito, a quien estas haciendo?- pregunto curioso el hombre

-a nadie...- dijo nerviosamente ocultando su dibujo con sus manos

-vamos, muéstrame- insistió Saitama y agarro el dibujo velozmente

-espera!-

Saitama vio con sorpresa el dibujo de Saito, no solo porque estaba muy bien diseñado, sino por que el que representaba era...

Boros

-...hh, a...Saito...¿por qué lo dibujaste a él?- pregunto

-mmmm...no lo se...el señor Boros me cae muy bien, y quería dibujar ese extraño cuerpo que tiene y su único ojo, es como un amable monstruo, bueno, es extraño pero parece amable, aunque lo hubiera hecho mejor si tuviera un programa en 3D, así lo podría hacer a volumen y tendría una réplica exacta- decía entusiasmado y pensando en otro nuevo invento

Saitama se detuvo viendo la imagen de boros en el papel, era como tener una foto, la figura se parecía mucho aunque los colores eran exagerados, lo vio concentrado por varios minutos ante la mirada confundida de sus hijos, que luego se miraron entre si.

Desde la entrada se oyó la puerta abrirse seguida de un "he vuelto" del cyborg, Saitama en seguida se levantó para ir con su novio, Saito y Youji lo vieron irse,

-por qué papi se llevó tu dibujo Saito nichan?- pegunto Youji

-no tengo idea- contestó

-Genos, regresaste- dijo abrazando al rubio por el cuello y dándole un dulce beso

-siento haberme tardado, el entrenamiento se hace muy extensivo- le devolvió el abrazo mientras ponía seguro a la puerta.

-ya lo creo, ha...estas demasiado caliente-

-corrí hasta aquí lo más rápido que pude, no he podido estar en casa últimamente, han estado bien?- dijo tomándolo de la cintura y empezando a moverse en una forma de baile lento

-jejeje,, llegas a tiempo a cenar- dijo dándole otro beso en la mejilla y guiándolo a la cosina

Todos se sentaron a comer mientras los niños hablaban con Genos, y este les contestaba alegremente, siempre presumiendo sus nuevas habilidades, Saitama los observaba con una sonrisa, pero la realidad era que aun seguía pensando en lo que había pasado con Boros.

Al terminar de cenar Saitama acompaño a sus hijos a su cuarto y los arrulló con gentileza para que se durmieran, como siempre Saito era el último en dormirse

-papi, umm... mi dibujo...- empezó a decir

-he?, ..ha!... lo siento Saito, no me había dado cuenta de que aún lo traía- saco se su camisa el papel doblado

-uu...puedes quedártelo si quieres, puedo hacer otro- le dijo feliz el pelirosa

-hee, es que te ha quedado muy bien, eres increíble hijo- decía, la verdad si quería quedarse con el dibujo

-mm, yo creo que podría mejorar y mucho si pudiera crear una máquina de...-

-Saito, no es hora de pensar en eso, ya duérmete-

-hm, está bien,... ha solo una cosa más papi- dijo Saito recordando apresurado, Saitama lo escucho

-de que se trata?-

...

-tu...que hay entre tu y Boros san?-

Esa pregunta lo saco de todo lindo momento, no se lo esperaba y le sorprendía que Saito lo dijera, no era un buen momento para decirle la verdad a Saito de que Boros era su padre real, pero conociendo lo inteligente que era su hijo, quizá tendría ligeras sospechas, ¿Qué podía decirle?, como lo tomaría?

-aaa...yo...-

-es tarde sensei- la voz de Genos se oyó detrás de ellos, el rubio camino hasta ahí, - Saito, tu madre tiene que descansar, hablaran mañana- dijo con una sonrisa y aparentemente tranquilo

-haa, si papá, hasta mañana papi- dijo para acurrucarse en sus sabanas galácticas,

Saitama le dio un beso en su mejillita y luego a Youji, mientras Genos lo jalaba de una mano para dirigirse a su habitación.

-sensei-

-hm...-

-note que estaba muy callado cuando cenábamos, ha pasado algo?-

Claro que si había pasado, muchas cosas, y lo más importante, de ese mismo día en la tarde, lo hiso con Boros, aunque no llegaron tan lejos, lo tomaría como una traición al amor que sentía por Genos, ¿debía decírselo?, no quería tener problemas ahora, porque sabía lo celoso que era su discípulo, por lo mientras no le diría...

-...no...no es nada-

-...- Genos bajo la mirada, conocía bien a su maestro y sabía perfectamente que algo pasaba, pero no se lo quería decir, pero no quería presionarlo. Vio que su maestro se giró dándole la espalda para tender unas sábanas, lentamente el cyborg se acercó por detrás, abrazo su cuerpo y pego los labios al cuello del calvo, este cerró los ojos sonrojado,

-Genos, ya es tarde-

-pero usted también lo quiere, ¿o me equivoco?- dijo seductoramente metiendo sus manos por debajo del pantalón de Saitama, quien se contrajo ante la acción y se giró quedando frente a frente para abrazarlo

-hm...pero... hay que ser silenciosos ¿si?-

-esta bien- finalizo para darle un beso que se fue haciendo más apasionado

Se recostaron en el futon tendido, Genos sobre de Saitama, quien lo agarraba de la cabeza para profundizar su beso, ambas lenguas buscan invadir toda cavidad de la boca del contrario, acariciándose mutuamente dando círculos y derramando saliva, la lengua de Genos no se comparaba con lo larga que era la de Boros...

"mmm!"

Saitama se quitó sus pantalones y Genos su camisa, notando que su cuerpo metálico estaba lleno de escombros, y pólvora

-Genos, bañémonos juntos quieres, estas todo áspero, y tu cabello esta polvoso- dijo Saitama dándole unos golpecitos en la cabeza

-lo siento sensei- esas palabras de disculpa no le agradaban a Saitama, pero principalmente porque esas sencillas cosas no merecían disculpas...

- ven- se levantaron y se dirigieron tomados de la mano hasta el baño, donde continuarían con su excitante tarea

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Al otro día

A las 4 de la mañana, Cuando Boros despertó lo primero que quiso hacer fue abrazar al calvo, pero se dio cuenta de que este no se encontraba, se levantó de golpe buscándolo por todos lados, pero ni un rastro de él, ¿por qué se iba así nada más?, ni una palabra?, no se arrepentía de nada pero...¿por qué lo beso?

Inclino su cabeza sonrojado, recordando el comportamiento del calvo, francamente no se esperaba tal reacción, lo había besado, la primera vez que lo beso voluntariamente, fue magnifico, a pesar de que ya lo habían hecho muchas veces antes, esta se sintió totalmente diferente, ¿Por qué?...fue mucho mejor que antes, haaaa, como amaba a ese ser tan perfecto, el más maravilloso ser que había conocido en el universo.

Desde que era joven, no le importaba nada más que él mismo, siempre buscando la satisfacción y el placer personal, lo tenía todo, era un rey que podía hacer lo que quiera cuando lo quería, y no le importaba matar, solo por probar su poder.

Pero cuando conoció a Saitama, todo su mundo se transformó, se sintió atraído, luego posesivo, luego obsesionado, luego confuso, después desesperado, hasta el punto de enloquecerlo, emociones que jamás creyó que le preocuparan tanto, hayo un modo de retenerlo, amenazándolo y maltratándolo, siempre tratando de entrar en el a la fuerza, porque estaba acostumbrado a eso, al final ya no era una simple atracción, sino un poderoso enamoramiento al que se volvió obsesivo. "Y por eso mismo Saitama nunca lo aceptaría, y Boros estaba arrepentido" ya había reflexionado en eso...

...

Pero ahora el calvo lo estaba haciendo, por esa acción de esa tarde, ese beso se sintió mejor que nada...

"Saitama, ¿me estas tentando otra vez?" pensó, por supuesto que no lo dejaría así, tenía que hablar con Saitama.

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-sensei, me voy por ahora, ire a visitar al doctor, espero no tardarme tanto tiempo, podría esperarme hasta medio día?-

-si, pero Genos, creo que ya has entrenado excesivamente, no te sobre esfuerces-

-no se preocupe sensei, aunque no lo crea, mis nuevas defensas y condición han aumentado favorablemente, tanto que ya casi no hay daño grave en mis combates con los kaijis, cuando vea de lo que soy capaz quedara sorprendido Saitama sensei-

-ha...eso me gustaría, entonces...cuídate mucho- se despidió con un casto beso rutinario y el rubio despego nuevamente hacia el cielo.

Cuando se hubo alejado, el calvo cambio su mirada sonriente a una de nostalgia y suspiro con pesadez

-hhhaaa~~,,,,menos mal que no se enteró de lo que hice ayer, pero tarde o temprano tendre que confesárselo...aaah, demonios!, ¿por qué habré hecho eso?...esto es vergonzoso, soy una mierda~~- decia frustrado y agarrando su cabeza como si se hubiera perdido las ofertas del supermercado, solo que esto era más estresante, "mmn pero ya no importa, de todos modos no es como si lo hubiera hecho, tan solo nos besamos y, nos tocamos...y... haa, pero no significa nada...aa~ maldición, debo dejar de verlo, me pone los pelos de punta si los tuviera~~"

Saitama se percató de que alguien lo observaba justo a una cuadra de distancia, era...

-!-

Al verlo Boros se puso serio, frunció su mirada, estaba alegre de verlo pero tenía que cosas que preguntarle al calvo, cosas realmente importantes.

El calvo quiso huir y pensó en meterse rápidamente al edificio, recordó lo de aquella tarde y sus nervios volvieron, como cada vez que estaba con Boros, se sintió apenado, pero tan rápido como quería escapar el grande se apareció frete a él evitando que entrara

-ha, hola Boros, yo...siento lo de aquella tarde- dijo sin voltearlo a ver apenado

Boros puso una cara de molestia, no venía para escuchar disculpas de Saitama, venía a hablar con él sobre eso, esta vez no permitiría que se le escapase hasta saberlo todo

-si, supongo que lo sientes mucho,- dijo con tono de sarcasmo y los brazos cruzados - tengo que hablar contigo en privado-

-ho, no será posible Boros, hoy tengo que...-

-no me importa lo que tengas que hacer, tengo que hablar contigo a solas, es importante- dijo más fuerte e imponente, por alguna extraña razón Saitama quiso obedecer esa orden, y es que si debía arreglar las cosas con él.

-es...está bien...solo déjame avisarle a los niños- dijo rendido, ante eso Boros le habrio el paso diciéndole normalmente que lo esperaría afuera.

Boros lo guio volando a una zona elevada, a la cima en el techo de un edificio de 50 metros, lo más privado que podía ser y alejado del ruido de los demás, tan solo con el sonido del viento que soplaba débil, en cuanto aterrizo ahí bajo a Saitama y empezó a hablar

-explícamelo,- fue lo primero que hablo el alienígena

-he?-

-tu sabes muy bien el que, primero que nada, ¿Por qué te fuiste asi nada más?, al menos una palabra me hubieras dicho-

-Boros...es que...-

-pero más importante es ¿Por qué me besaste?-

-tu me estabas molestando, solo quería que pararas de hablar- dijo enfrentándolo cara a cara

-y supongo que empujándome a mí cama también me iba a callar la boca-

-n...eso...no es lo que crees...- se sonrojado mirándolo avergonzado

-yo creo que si Saitama, y pienso que lo has sentido desde hace un buen tiempo- mientras hablaba el héroe se giró caminando a la orilla del edificio recargando sus manos sobre el borde y concentrándose en ver el paisaje

-no se lo que paso pero no tiene importancia, asi que olvídalo- sus palabras eran cortadas y nerviosas, Boros hablo con más enojo

-quieres que lo olvide?!, la acción que tomaste ayer, me besaste!, aunque dijiste que querías que fuéramos solo amigos, ayer te dije que seguía sintiendo amor por ti, pero en verdad no me esperaba tal reacción de tu parte-

-ya te dije que no significa nada... "si continuas así, no lo podré soportar"- pensaba cerrando los ojos con fuerza, pero se quedó estático cuando sintió el aliento del alienígena en su oreja y cuando se dio cuanta los brazos del grande lo aprisionaban a ambos lados

-quizá solo lo estas ignorando, Saitama, se lo que estas sintiendo y me pone feliz, si con esta nueva emoción que sientes puedo hacerte mío, no me detendré de perseguirte- dijo con su tono grueso característico mientras se acercaba más al calvo, Saitama estaba que no podía más, era demasiado, la voz de Boros, su insistencia, no entendía por qué se sentía...excitado. No lo soporto más, se movió rápidamente y salto al vacío de ese enorme edifico, cayendo libremente por los cielos urbanos, queriendo escapar de Boros lo antes posible, pero no funciono como un escape, pues este lo siguió en forma de poder y lo tomo entre sus brazos, ahora volando

-se que quieres evitar hablar de esto, pero aunque huyas y te escondas, sabes que yo podre encontrarte en donde sea, este mundo es pequeño para mi e incluso puedo rastrearte por tu aroma-

-Boros, ya no tienes autoridad sobre mi, es como si me estuvieras forzando a...-

Se detuvo al sentir el descenso brusco, y entonces Boros se arraso con el en un pequeño parque inhabitado, cayeron en el pasto rodeados de árboles y arbustos, Saitama abrió los ojos viendo el lugar, era muy bonito.

-no te estoy forzando, pero no te dejare ir ahora, y todo por lo que hiciste ayer, ¿crees que puedo mantenerme tranquilo después de eso?, parece como si no conocieras ese lado de mi- Boros lo mantenía abrazado fuertemente mientras hablaba cerca de su oreja – haaa, Saitama, es increíble lo que puedes llegar a ser de mi interior, te amo, te amo demasiado- el calvo abrió mas los ojos -desde hace tiempo que te lo quería decir, ya extrañaba decírtelo...hooo Saitama, por mucho tiempo mi plan era encadenarte a mí- lo abrazo más fuerte -pero la verdad es...que tú me encadenaste a ti para siempre-

-hh!- los ojos de Saitama titilaron mientras escuchaba al grande, cuando sintió unos labios plantarse en los suyos, Saitama sintió su corazón palpitar, sus mejillas se coloraron, ahora existía un sentimiento lindo, respiraba con facilidad y se sentía bien, se sentía ligero, se sentía...amado-

-haa...haa- se separaron por falta de aire

-lo siento Saitama, me deje llevar otra vez- se disculpaba

-no...no te disculpes por eso-

-lamento si te hice recordar algo, se que no he sido la mejor persona y no puedo remediar el pasado-

-hmm...- el calvo quedo pensativo, ya había acordado algo que quedaba pendiente con Boros, ya era tiempo - sabes?, tengo algo que decirte, hay un lugar que quiero que conozcas que queda cerca y te podre decir con calma- dijo levantándose y sacudiendo su suéter

-..h..si- se levantó también y se sintió muy feliz cuando Saitama lo tomo de la mano para guiarlo.

Saitama llevo a Boros a un lugar del solitario parque, adornado hermosamente por árboles de cerezos en flor, mientras el viento arrancaba gentilmente los pétalos brillantes de color rosa a la luz de la mañana

-Genos y yo solemos venir aquí, la época de primavera siempre hace que este parque se vea vivo de belleza- hablaba Saitama tranquilamente, a Boros le molesto un poco que mencionara al ciborg, pero se controló suspirando y apartando la mirada viendo los arboles algo extraños para el.

-no estoy acostumbrado a este tipo de paisajes, que tienen de hermosos?-

-bueno, a todos les gustan las flores, el Sakura en particular es muy significativo de Japón- explicaba

-solo es un simple árbol-

-mmm, es normal que no te interese, y no necesitas hacerlo, eres un alienígena-

Eso ultimo hiso que el grande se sintiera mal, pero en seguida contesto

-no...no lo decía porque no me interesara, es solo que no entiendo su significado del por qué lo encuentra así, explícame, ahora soy parte de este mundo- Boros había tomado las manos de Saitama sin querer, las mantenía entre las suyas inclinándose un poco para hablarle de frente, el héroe lo miro unos segundos, pero en cuanto comenzó a sentir su rostro caliente se apartó dándole la espalda

-mm, bueno, bueno...si quieres conocer un poco, estos árboles representan muchas cosas, entre ellas algunas historias de antiguas épocas, la gente suele reunirse en un lugar así cuando florecen, para relajarse y pensar en la naturaleza, en la vida y muerte, entre otras cosas- saitama hablaba tranquilo mirando el árbol frente a ellos

-que otras cosas?- pregunto Boros acercándose un poco, poniendo mas atención a los movimientos del menor

-pues...pensar en...la felicidad...la tristeza, el enojo tal vez, solo para reflexionar, la familia, los amigos, la salud...-

-el amor?- Boros continuo con esa oración.

-..., si, también eso-

El viento soplo fuerte despeinando un poco el cabello del mayor y balanceando la sudadera de Saitama, por alguna razón se sentía muy bien, tenía un sentimiento relajante y confortante, sonrió de manera sincera cerrando los ojos en un suspiro de bien estar, llevo una mano a su nuca acariciándola un poco sin dejar de sonreír, quizá ya era tiempo de olvidar el pasado, después de todo, él no era rencoroso y Boros había cambiado.

- hm, y también para pensar en los hechos, en los errores y...-

Boros pensó que se refería a todo lo vivido en su nave...

-...y en el perdón- se volteó lentamente para mirar al alienígena, Ante eso el grande se tensó y lo miro sorprendido, él...

-S...Saitama, tú me...me...-

-estás perdonado Boros- soltó sinceramente y sonrió para después de unos segundos girarse y empezar a caminar

Boros se quedó quieto, solo observando a Saitama que caminaba dándole la espalda, Boros tenía la boca entre abierta, los mechones rosa tapaban un poco su mirada hasta su nariz, esa sonrisa

Saitama...

Incluso después de todo lo que había hecho, de días de darle sufrimiento y terror... lo perdonaba, perdonaba a un ser tan despiadado como él. En ese momento supo que jamás habría nadie como ese hombre, pues después de todo, ese amor tan demente del alienígena lo hicieron darse cuenta de la pureza que existía al amar tanto a una persona, quizá no supo expresar bien ese sentimiento, o lo hacía a su manera y creencias que no eran correctas, se arrepentía de lo que le había hecho sufrir, pero no de enamorarse de él, ese sentimiento era, creyó, aún más poderoso que él, lo dominaba y sacaba sus más desconocidas actitudes, Saitama lo transformó.

Corrió al frente alcanzando al héroe para atacar por la espalda con un fuerte abrazo lleno de sentimientos que quemaban su...¿corazón?

Saitama volteo la cabeza para mirar al grande, pudo notar la tensión en el abrazo, era muy fuerte, aplastante...posesivo, pero no se apartó, dejo que lo abrazara mientras alrededor caían los claros pétalos...comenzó a reflexionar, a pensar en Boros y en Genos...

" tu puedes elegir libremente, fuera de todo lo que te rodea, tú decides siempre a donde ir, pero algo importante de recordar, es que tu corazón siempre toma las mejores decisiones, solo tienes que aceptarlo"

Las palabras de King resonaron como eco, aceptar,

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Saitama regreso a casa, todo el recorrido camino con una sonrisa en su hermoso rostro, una sonrisa dulce que a todos a su alrededor lo miraron con ternura, Saitama no se daba cuenta de eso, estaba pensando mucho en él, en Boros

Al llegar al departamento se encontró con Genos, ya había regresado de la visita con el doctor, ni siquiera se había percatado de la hora

-ha, Genos, regresaste-

-si, no tarde mucho, pero me extrañó no encontrarlo aquí- dijo dándole un beso

-y los niños?- le pegunto Saitama

- están jugando en el tercer piso, pero más importante Saitama, ¿dónde estabas, por qué no estabas con ellos?-

-ha...fui...fui con Boros- dijo intentando sonar normal, sabía que a Genos no le gustaba, pues este se tocó la frente con frustración y mostrando otra vez su cara enojada

-odio ese nombre, podrías evitar decirlo?!-

-Genos cálmate, solo fui a hablar con el...-

Mientras el calvo le explicaba, el rubio miro algo blanco que sobresalía del bolsillo del calvo, lo tomo rápidamente para ver de qué se trataba, Saitama se dio cuenta ya cuando lo tenía en la mano y fuera de su alcance

-este dibujo, ¿Por qué tiene esto?- hablo el cyborg

-déjalo, Saito lo dibujo-

-khjj!, supongo que ya lo ha visto más de una vez, no me gusta que los niños convivan con el, y sobre todo que tu estés con él-

-lo siento Genos, por favor devuélvemelo- no sabía por qué, pero temía perder ese perfecto retrato del alienígena

-por qué lo quieres?- dijo cada vez más bajo

-es de Saito, dámelo-

Genos miro el papel un rato, luego miro a Saitama con rostro neutro, lentamente extendió su brazo, el calvo hiso lo mismo para agarrar el papel, pero antes de que Genos se lo diera, este encendió una chispa de su mano y la hoja pintada se quemó en un segundo ante la mirada atónita del calvo, no podía creerlo, en verdad Genos hiso eso?

-Ge...Genos!, que has hecho?!- dijo muy sorprendido por la acción tan descarada de su discípulo, viendo los pedacitos quemados que caían como plumas al suelo, que cruel al destruir un trabajo de su pequeño hijo. Pero unos segundos después, Genos se dio cuenta de lo que había hecho, retrocedió asustado al mismo tiempo de que miraba su mano y el papel quemado, como si hubiera salido de una hipnosis, como si no controlara sus acciones

-haa!, sensei...yo...yo no...-

-ERES UN IDIOTA!- lo empujo fuerte y Genos tropezó cayendo al suelo, Saitama levanto los pedacitos, ya no podía hacer nada por ellos,

-ha!, lo lamento sensei, yo...no era mi intensión!...- se arrodillo ante él, Saitama lo miro molesto pero se controló de darle un golpe al rubio, respiro profundamente negando con la cabeza y después de un rato hablo

-mira, no estoy enojado, pero al menos controla tus acciones, odio tener que regañarte por esto, pero te mereces una buena reprimenda, Saito se esmeró en hacerlo!- le regañaba, realmente estaba muy enojado con la actitud de Genos

-lo siento, lo siento, lo siento- se puso en posición de disculpa con las manos en el piso, tampoco entendía por qué hiso eso, sabiendo que solo era un dibujo, -sensei, discúlpeme, le dejare solo esta vez, y volveré en la mañana está bien?, disculpe mi nefasto comportamiento-

Saitama lo miro molesto, si, Genos debía reflexionar, ese comportamiento no era para nada adecuado, así que no hiso más y dejo que se fuera sin decirle nada. Genos se fue.

Unas horas después, Los niños regresaron al departamento, Saitama les explico sencillamente que su padre salió por unas horas y que regresaría más tarde, tal vez al siguiente día. Así pasaron el resto del día normal, pero Saitama aún estaba preocupado.

Ya caída la noche Saitama abrazo a ambos pequeños, estos se acurrucaron en las sabanas junto a él, pues hoy dormirían juntos. Saitama pensó en los últimos días, las cosas no habían ido tan bien, estaba en un aprieto consigo mismo y necesitaba hablar con ambos hombres que amaba, pensó en lo que le ofreció Fubuki, realmente necesitaba tiempo a solas, aclarar su mente y resolver asuntos...

-niños, les gustaría quedarse con su tía fubuki un tiempo?-