Al siguiente día, después de que Genos se fue de la casa, Saitama llevo a sus hijos a casa de Fubuki, quien los recibió alegremente, Saitama le dijo en privado a ella lo que había sucedido y que necesitaba tiempo para pensar las cosas, ella le decía que no se preocupara y que los niños podían quedarse el tiempo que quisieran, así que Saitama le agradeció y se despidió de sus hijos con un abrazo y prometiéndoles que vendría otro día.
Mientras regresaba a casa se puso a penar
-bien, tengo estos días tranquilos, puedo relajarme y despejar mi mente, arreglare las cosas con Genos cuando regrese, are comida y ordenare la casa, eso me refrescara la mente y todo volverá a la normalidad- dijo decidido y con ganas de implementar su plan
Pero unas horas más tarde
Ahora se encontraba sentado en medio de la habitación, con expresión de claro aburrimiento, no sabía qué hacer, ya había limpiado su casa, ya había hecho comida de la cual no probó bocado, Genos aún no regresaba y no sabía hasta cuando lo haría, no había ningún monstruo a quien enfrentarse, y los más impórtate, no estaban sus hijos para cuidar, Saitama se había acostumbrado tanto a cuidar a sus bebes y a la compañía de Genos, que estar solo en casa era un martirio, se relajó por un momento pero después se volvió más molesta esa soledad.
-hu...quizá fue mala idea dejar a Saito y Youji con Fubuki- se dijo recargándose en el futon doblado y respirando profundo.
"...quiero ver a Boros, tal vez podrían ir a algún lugar, hablar un poco, comer algo, y luego...y...después..."
Comenzó a recordar otra vez los momentos con el alienígena, pero solo esos últimos momentos en los que por alguna razón se sentía pacifico, donde no había nada de qué preocuparse y hasta ahora no sabía por qué se había sentido asi si estaba siempre amenazado y todo momento era violado por Boros, esos momentos en donde se sentia calmado, despreocupado...no sabía si también sentía algo de felicidad, pero...quizá solo era porque tendría un hijo y eso lo emocionaba,
¿qué hubiera sido de su vida así?
¿Que sentía por Boros en realidad?
..
Estaba tan cofundido
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Desde una amplia habitación en el departamento de Boros, este veía con atención todas las pantallas azules y formas tridimensionales que proyectaban en forma de holograma, un cuarto oscuro y grande donde Boros podía vigilar sus creaciones desde ahí, como si fueran cámaras, veía detenidamente un holograma de un objeto muy peculiar
-ya falta poco tiempo, quizá dos semanas más y pronto estará lista- dijo observando su más distinguida máquina,
De pronto escucho golpes en su puerta, y un olor muy característico le llego, apagando velozmente todas las luces fosforescentes se dirigió a atender..
-Saitama!- dijo con emoción de verlo
-hola –
-que gusto me da verte, que haces aquí?-
Saitama se le quedo viendo con su rostro habitual, quedando pensativo por un momento
-ee...estaba pensando en que si podíamos salir a caminar o algo, -
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En un terreno rocoso y montañoso estaba Genos entrenando hasta el cansancio, no había parado desde el día anterior y seguiría hasta la noche, en ese momento experimentaba muchas emociones, estaba enojado consigo mismo por la última pelea que tuvo con Saitama y su forma tan infantil de actuar, estaba celoso por Boros, intrigado por la situación entre esos dos, preocupado por el futuro etc, entrenando y mejorando era satisfactorio, pensando en ese alienígena que en términos coloquiales, le estaba robando a su novio, no dejaría ir a Saitama, porque era SUYO, por derecho le correspondía, así que debía seguir mejorando sus estrategias y fuerza para...
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Boros llevo a Saitama a un lugar de pasto y árboles, casi inhabitado pero muy bello, pasaron la tarde mientras platicaban de diferentes cosas, como siempre Saitama se divertía y Boros también.
Se detuvieron en una parte bajo un árbol de mandarinas, el viento corría fresco, el clima era tan bueno que se sentía relajante, las fuentes de riego desprendían agua para regar el pasto, Boros corto algunas mandarinas para Saitama porque el héroe no era tan alto, si el quisiera le cortaría todas las frutas de los árboles para él, todas para él.
Durante esos años Boros creyó que dándole riquezas, joyas, trajes finos, y entre otros lujos, creyó que de ese modo Saitama lo aceptaría, ahora veía que eso era tan superficial, porque Saitama no amaba por lo material, amaba a las personas por su propio espíritu, por la bondad, Boros estaba completamente enamorado de el, y eso fue causa de su obsesión excesiva, tal vez no supo cómo lidiar con eso, y fue consecuencia de su desesperación por conseguir el amor del calvo de una forma u otra, pero ahora no quería conseguirlo...
Quería ganarlo
Después de platicar tranquilamente Saitama quiso hacer algo divertido, sonrió con cara de hacer maldad, y puso la cascara de mandarina cerca del rostro de Boros, este se dio cuenta del acto y lo miro, no savia por que le ponía una cascara cerca peo en cuando sintió un fuerte picor en su ojo se agarró tratando de quitar ese ardor
-GAAHHH!-
Saitama rio a carcajadas por la reacción del mayor, divertido por hacer su travesura y salió huyendo por la venganza del otro, que ya estaba persiguiéndolo con su ojo rojo
-YA VERAS!- trato de alcanzarlo
-hahahahahah- Saitama reía, le gustaba mucho pasar tiempo con él, ver ese lado de Boros era como si todo el pasado fuera solo eso...pasado.
-jejejeje- Boros lo cargo divertidamente de la cintura y le dio vueltas en el aire, luego lo coloco sobre una parte elevada quedando los dos casi de la misma altura mientras Boros lo mantenía de la cintura y Saitama de sus hombros.
Ambos se miraron fijamente, hubo un momento de paz, de tranquilidad y bienestar, sus rostros de suavizaron, tan solo importaba la miradas, lo que sentían en ese momento, muchas emociones mezclados en esa intensa mirada que se dirigieron mutuamente, intercambiando sentimientos, aun cuando no hablaban era entendible.
Como podía seguir habiendo rencor?, por qué no olvidar el pasado y aceptar lo que sentían el uno del otro?, Saitama por fin se dio cuenta de lo que Boros significaba para él y a su vez Boros aprendió a amar correctamente, al final creyó que el alienígena se estaba saliendo con la suya, le abría su corazón pero eso le daba preocupación
Saitama comenzó a entrecerrar los ojos, como evitando esas emociones que regresaban cuando estaba con Boros, aparto la mirada apretando un poco sus dientes y sonrojándose, pero en ese momento el mayor se inclinó hacia adelante y beso con desesperación al calvo, un beso profundo y lleno de sentimientos, Saitama se sorprendió pero no se resistió, realmente quería besarlo también. Cerró sus ojos e inclino sus cejas en una expresión de amor entristecido, aunque si amara a Boros en el fondo, sabía que su relación no podía llegar a más y Boros lo entendía, subió sus manos al rostro del grande y siguió besándolo con timidez y luego apasionadamente.
Boros lloro silencioso, no sabía si por tantas emociones a la vez o por el simple hecho de percatarse de aquello, se sentía Feliz, pleno y lleno de...amor, en el tiempo que estuvo reteniendo a Saitama en su nave, siempre había una barrera a medio destruir entre ellos, una que construía el calvo por su rechazo constante, una barrera que Boros trataba de destruir a la fuerza, pero por más que intentaba no lo lograba, ahora se había dado cuenta de que la sensación de tener el cuerpo del menor, de besarlo, verlo y escucharlo era mucho mejor que todo el tiempo durante esos tres años de amor forzado, era mucho mejor...porque había aceptación, Saitama sentía amor por él y lo aceptaba, aun besándose sonrió de felicidad.
Después las caricias y los besos no eran suficientes, Boros quería hacerlo suyo, en ese momento, empezó a bajar sus manos hasta las caderas del otro y siguió bajando hasta agarrar los finos glúteos de este, Saitama se estremeció y se separó del beso mirándolo al ojo,
-Boros...esto...-
-déjame hacerlo, *mmchu*, quiero hacértelo!- empujo un poco a Saitama hacia una parte tras los árboles y donde el pasto era más largo y lo hiso caer con cuidado
-es...espera, no aquí- Saitama hablaba solo por negación pero estaba excitado también,
-por favor, no puedo esperar más!- Boros beso sus labios con desesperación, sacando su lengua para invadir toda cavidad de la boca del contrario, Saitama cerro los ojos mientras se dejaba llevar
El grande le quito la ropa al calvo dejándola como manta debajo de ellos, y se dedicó a lamer el cuerpo humano, sacándole tímidos gemidos a Saitama y sus mejillas ya enrojecidas eran un deleite para la vista del alienígena,
-Boros...est...estamos en público-
-no hay nadie por aquí, solo no hagas ruido para que no nos escuchen, y si algo pasa yo te cubriré- le dio más besos por todo el cuello
-mmmh...- asintió con lentitud y luego dejo caer sus brazos a los costados para disfrutar de lo que Boros quería hacerle.
El grande bajo hasta la parte intima del menor y comenzó a sorber de su miembro, hundiendo su cabeza entre las piernas y engulléndolo por completo, Saitama dejo escapar un gemido inclinando su cabeza para mirar a su captor, mientras más chupaba, más se sentía desvanecer, el calvo recostó su cabeza en el suelo sobre su suéter, el pasto era abundante que incluso acolchonado se sentía, y el largo de este a su alrededor parecía una cortina que los envolvía,
-haa..ahh~-
Después Boros continuo, pero esta vez quería probar hasta que punto Saitama deseaba eso
-date la vuelta por favor- le pidió gentilmente
Saitama lo miro con somnolencia, y obedeciendo sus órdenes se volteó quedando acostado bocabajo, contrajo sus brazos debajo de su pecho con vergüenza, luego Boros descendió por toda la espalda de su amado con su lengua, dejando un camino de saliva que desemboco en la línea entre sus nalgas y se detuvo ahí haciendo todo tipo de intentos por impregnarse en ellas, Saitama se retorcía de placer, gemía exaltado que hasta quiso por sí mismo abrir sus glúteos con sus manos, pero antes de que pudiera hacerlo Boros pareció leerle la mente
-AAHhhh!- se estremeció por esa acción, Boros lamia y chupaba esa parte expuesta con mucha fuerza, y le gustaba.
Después de un rato así, Boros se separó y con desesperación se desabrochó los pantalones que ya eran una molestia para su erecto miembro, Saitama se giró, viendo otra vez esa cosa enorme que lo hacía calentar sus mejillas al máximo
...razón...
"no puedo hacerlo, no debo de" pensaba viéndolo, quiso levantarse para detenerlo pero el grande volvió a empujarlo esta vez usando todo su peso
-Saitama...déjame meterlo, necesito...no me lo prohíbas esta vez- le pidió como suplica,
Saitama lo miro...quería probarlo una vez más, aunque eso no era correcto, quería sentir a Boros otra vez, era momento de dejarse llevar, era un adulto y sabía lo que quería. Elevó sus caderas y su trasero y el miembro de Boros se frotaron entre sí, Boros entendió y con cuidado puso su miembro en la entrada del menor.
-AAAHHH!- el gemido fue tan placentero, sentir a Boros dentro de él era tan fantástico ahora, que ya no pudo pensar más, empezaron un vaivén lleno de placer, Boros empujaba más y más, luego agarro la pierna del calvo, levantándola para abrir espacio entre sus piernas, tan maravilloso era volver a penetrar a Saitama que lo único que pudo hacer fue abrazarlo y darlo besos en el cuello.
-haa, Ahh, Haa-
-mmhaa, Saitama~-
Haaa, se sentía muy bien para Saitama, era mucho mejor, era excitante, caliente, en todo momento Boros estaba en su mente, estaba siendo consumido por él, y esa idea le encantaba, Boros giro otra vez para quedar frente a frente abrazados, sentía demasiado bien, ser abrazado por los fuertes brazos y las grandes manos del alienígena, lo beso con delicadeza, pero estaba perdiendo el control, el no poder hacer ruidos fuertes se hacía más difícil,
-ah, ah, ah...AHh, Boros!-
Todo a su alrededor se volvía nítido a causa de su descontrolado placer, no pudo contener su sonrisa, no podía explicarlo,
-HAhh, ah!, Saita...-
-HHA, me vengo... Boros!-
Con eso Boros aumento la velocidad hasta que ambos llegaron a su límite y se fundieron en el climax y todo se volvió un recuerdo hermoso.
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Saito trepó hasta el techo de la alta casa de Fubuki, ordenado unos aparatos producto de sus ideas y lo que había creado, todo estaba fríamente calculado y acomodado para su plan. Abajo en el jardín Youji lo observaba temeroso de lo que iba a hacer su hermano, Saito era muy inteligente y dotado, pero de vez en cuando se le ocurrían locuras extremas que podían ser peligrosas
-Saito nichan!, que estás haciendo? puedo ir contigo?- gritaba usando sus manitas a los lados de su boquita para que Saito lo escuchara mejor
-ahora no Youji, esto es peligroso para ti- le contesto terminando de arreglar uno de sus cables de luz
-Saito, que vas a hacer, no vayas a causar un accidente como la otra vez con los cañones de papá- le dijo cruzándose de brazos
-tranquilo hermanito, esta vez es diferente, y es que no están ellos para impedirme esta idea tan genial-
-quieres decir que vas a hacer otra de tus ideas extremas?-
-yo no lo diría asi, jajaja-
-oni chan!-
-no te preocupes Youji, todo está calculado, este cañón me empujara hacia arriba fijado para que con mi peso me envié a 200 metros de alto, está perfectamente puesto a 90 grados y me lanzara verticalmente-
-e...ee?- Youji estaba confundido y solo pensando en lo enloquecido que estaba su hermano como muchas otras veces cuando tenía una idea peligrosa
-con esto podre saber si puedo volar como el señor Boros!- se oía muy decidido, Volar era una idea fantástica
-Tu no vuelas!, ¿Qué pasa si no lo haces?-
-este sensor de ADN me va a rastrear y cuando me encuentre a 40 metros se activara y me sujetará- dijo señalando una pequeña maquina en forma de mochila muy acolchonada
-hee...que pasara si no funciona?!- decía más preocupado el menor
-habré fallado en mi trabajo- dijo simplemente metiéndose al cañón que construyo y listo para salir disparado – todo listo!-
-Saito No!- grito el pelinegro por última vez antes de ver a su hermano disparado hacia arriba.
-WIIIIIII!- mientras mas se elevaba su ritmo cardiaco se hiso más fuerte, se supone que su adrenalina lo impulsaría a activar el poder de volar si es que lo tenía, a los 150 metros sus brazos comenzaron a chispear electricidad y creyó que podía lograrlo, pero cuando llego a los 200 metros, comenzó a sentir esa sensación cosquillosa en el estómago pero aun no lograba hacer nada.
-onichan!-
Comenzó a descender esta vez un tanto preocupado, no controlaba sus poderes y tampoco su caída, era la primera vez que lo hacía,
-hay no- su emoción al principio se trasformó en miedo, como lo haría cualquier niño en una montaña rusa, llego a los 50 metros y no podía hacer nada aun, la maquina que lo salvaría no se activó, Saito tenía miedo, que lo único que hiso fue cerrar los ojos...
...
Pero cuando se dio cuenta, habrio los ojos, estaba flotando ¿lo logro?...no, eso no habia sido el
-Saito!, te has vuelto loco!-
-Tia Fubuki!-
La chica detuvo su caída con su telequinesis a solo unos metros sobre el suelo,
-menos mal que llegue a tiempo, ¿en que estabas pensando niño?- decía mientras lo bajaba lentamente
-lo siento, pero debía de funcionar, debía de volar con toda esa adrenalina- el pelirosa bajo la mirada claramente insatisfecho
-pero mi vida, aun eres un bebe, probar tus poderes así llevan tiempo y por ahora es peligroso para ti-
-hmm...si, entiendo ... AUCH!-
Youji golpeo en la cabeza a su hermano con su martillo rojo y riéndose de él, aunque en realidad estaba feliz de que estuviera bien, Saito corrió tras el olvidándose de ese incidente solo para jugar con su hermano.
-haaa, estos niños- suspiro Fubuki
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Saitama regreso a casa tarde, cansado y con su mente confusa solo pudo llegar a dormir, otra vez habia caido ante la tentacion con Boros, y esta vez llegaron muy lejos, pero...no se sintio mal.
Ya caída la noche Genos llego a casa en la madrugada, se coló sigilosamente por la habitación, notando que su sensei ya estaba dormido, respirando tranquilamente, siguió silenciosamente hasta la habitación de los pequeños
"he?, no están",
Volteo a ver al calvo, no quería hacer alarde, quizá estarían con Fubuki o King, era lo más probable. Se escabullo entre las sabanas al lado de Saitama y lo abrazo por detrás...
-...Genos?- hablo perezosamente, el suave abrazo fue suficiente para despertarlo, girando su cabeza un poco para mirar al cyborg
-ha, perdóname, no quería despertarte, apenas acabo de llegar-
-donde estuviste todo el día?-
-entrenando, sensei, pensé en lo que hice y lo lamento mucho-
-mmmh- respiro tranquilo, estaba muy cansado como para hablar en ese momento, pero en su somnolencia soltó un ligero "te perdono",
-sensei- llamaba, estaba feliz de ser perdonado, se acercó a su rostro y le planto un dulce beso, sin querer su mano se deslizo por la camisa del calvo y movió hacia abajo la prenda, dejando ver un poco el cuello de este.
-He?- vio algo que le pareció extraño en el cuello descubierto de su maestro, activo su visión de infrarrojo y vio con claridad una pequeña marca que, claro estaba, fue hecha por parte de alguien más.
...
No estaba bien, definitivamente no lo iba a permitir, no le importo que fuera tarde, ni que sensei estuviera durmiendo, se subió al cuerpo de este y comenzó a devorarlo de todo a todo, jalando su pijama, Saitama sintió ese jaloneo y abrió los ojos, cansado pero sorprendido a la vez,
-Ge...Genos...-
-quiero hacerlo sensei, voy a hacerle el amor- dijo mientras se esmeraba en lamer sus pezones, Saitama se contrajo, ¿Qué con esa acción tan repentina del rubio, apenas acababa de llagar y quería tomarlo?...pero de todos modos, eso sería ideal para olvidar el encuentro con Boros, y además no quería discutir en ese momento, llevo sus brazos para abrazar a Genos por el cuello y unir sus bocas para dar comienzo a su esperada "reconciliación".
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Después de ese tiempo, Genos decidió quedarse 3 días completos en casa con Saitama, pasando todo el tiempo con él, como solían hacerlo, saliendo juntos e incluso pelear contra unos Kaiji, pero durante esos días, el calvo no vio a Boros, y eso lo estresaba de alguna manera, Saitama entro en una etapa donde experimentaba muchos sentimientos, analizado las situaciones actuales, recordando, estaba confundido, molesto consigo mismo, preocupado, nostálgico, triste, a la vez que sentía felicidad, era muy extraño y después de esos 3 días, lo llevo a optar por complacerse a sí mismo, aprovechaba las tardes en las que Genos se iba, aunque se despidieran con un beso y lo hicieran durante la noche, Saitama se dirigía al departamento de Boros lo más rápido que pudiese, porque en sí, era estresante no poder verlo tanto tiempo, directamente hacia él, sin importarle lo demás, para Boros era como estar en el cielo, se sentía necesitado por Saitama, quien no desaprovechaba ni un momento al lado del alienígena y asi durante una semana.
Pero como todas las veces después de despertar, desnudo junto al grande, recién de tener sexo y sentirse bien...venia la depresión y se molestaba con él mismo, por engañar a Genos tan descaradamente, por no resistir sus impulsos y deseos propios, por preocuparse de cuánto tiempo podría dejar de ver a Boros, por hacerle daño a los 3, era como estar navegando entre el instinto y la razón, sí, eso debía ser, Boros seria el deseo, y Genos era lo correcto, al menos eso era lo que pensaba.
Hasta que una tarde cuando regreso a casa, se encontró con Genos, que había vuelto mucho más temprano
-ha, Genos, llegaste temprano-
-donde estaba sensei?-
-he...fui...fui al supermercado- contesto, Genos sabía que estaba mintiendo, pero no quería pelear con él, lo tentaría, si, con la intensión de que se diera cuenta de que entre él y ese alienígena no debía existir nada
-sensei, sé que le da gusto que Boros haya cambiado para bien-
-ha, si, es muy bueno ahora Genos...- decía amas animado, pero el rubio lo interrumpió
-si, si como sea, es bueno y todo, pero sensei, eso es lo único, eso no significa que vaya a cambiar nuestras vidas Verdad?, por supuesto que no, tenemos hijo, tu y yo, y él no tiene nada que ver-
A Saitama le extraño ese comentario, pero bajo la mirada suponiendo obviamente que Genos se daba cuenta de todo, no había querido hablar con Genos al respecto de lo que sentía por Boros, principalmente porque ni el sabía lo que sentía, pero podía mantenerlo en secreto solo hasta que Boros regresara a su trabajo.
-si...asi es Genos-
El rubio lo abrazo posesivamente
-sensei, lo amo-
-también te amo Genos- correspondió al abrazo, amaba a Genos, no lo podía negar...pero siempre que pensaba en Boros, parecía crear un sentimiento nuevo.
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Unos días después
-TIO KING!-
-GHA!- el grito de Saito lo despertó de su sueño violentamente, Saito se levantó a las 5 de la mañana para despertar a su tío -que...que sucede saito?, ¿por qué estas despierto?-
-he?...pero si me prometiste acompañarme al parque para probar mis técnicas- decía el pequeño que ya estaba vestido para salir
-ha, es cierto, lo olvide Saito, espera y me visto rápido ok?-
El hombre se vistió y se preparó para salir, Saito solía ser muy hiperactivo e impulsivo, y sobre todo, muy obstinado.
Ambos salieron, aún era de noche y apeas se veían indicios de la salida del sol, se dirigieron hasta un pequeño parque donde Saito quería probar su poder, esta vez teniendo espacio libre de personas y ruido.
Y así lo hiso, esta vez intentaría correr lo más rápido que pudiese y ver si podía aumentar velocidad, dándole vueltas al parque y esforzándose para acelerar, King lo vigilaba desde en medio siempre esperanzado de que Saito mejorara sus habilidades, estaba seguro de que cuando creciera se haría un fuerte muchacho si lograba desarrollar sus poderes, aunque muchas veces fallaba en usarlos. Después de un rato el pequeño se cansó y tuvo que detenerse, no pudo probar su poder.
-ha, ha, ha, no fue suficiente- se quejaba el pequeño yendo con el rubio
-lo hiciste bien, hay que ser pacientes- le consolaba acariciando su cabeza
-mmm-
La mañana transcurrió normal, la gente empezó a circular esa zona, Saito platicaba con King de cualquier cosa, todo parecía estable y tranquilo.
Pero de pronto un ligero temblor se sintió a los pies de las personas, todos se preocuparon al instante y del suelo salió un kaiji de 3 metros, aterrorizando a todo el mundo y lanzando autos por doquier, el rubio se puso alerta, el monstruo estaba a varios metros de ellos, así que pensó que estarían a salvo, el monstruo trataba de agarrar personas mientras rugía,
Algunos héroes se dirigieron a la zona a combatir contra el Kaiji, King debía ayudar a las personas asi que puso a Saito tras los arbustos y le dijo que se quedara ahí y lo esperara
-pero tio, puedo ayudarte-
-no, quédate aquí, estarás a salvo, vendré por ti de acuerdo?-
-ha...- el hombre ya estaba corriendo hacia el monstruo, pero el pelirosa quería ayudar también, salió de entre los arbustos pero cuando empezó a correr, otro monstruo salió del suelo justo frente a él, y otros y otros surgían, Saito estando solo sabía que no podría hacer mucho, así que solo se alejó de ese lugar antes de que los monstruos lo vieran
Corrió hacia un pequeño callejón lejos del parque y se metió a un hueco entre los escombros, echo bolita, sintiéndose mal consigo mismo, por no poder ayudar en nada, por no ser lo suficientemente fuerte, claro que era consciente de que aún era pequeño y no tenía control sobre sus poderes.
Se quedó ahí por un rato, esperando, hasta que oyó unos pasos aproximarse, una cabeza se asomó
-Saito?-
-señor Boros!- el pequeño se alegró de verlo,
-que haces ahí metido, y tu papá Saitama?- le pregunto ayudándolo a salir del agujero
-estaba con mi tio en el parque, pero nos atacaron unos Kaiji, así que me dejo tras unos arbustos, pero corrí hasta aquí para estar más seguro- le explicaba
-ya veo, eres muy listo- le comento sonriéndole
-mm...pude haber ayudado en algo, pero no soy tan fuerte como para pelear contra monstruos más grandes-
-a si?, pero aun eres muy pequeño- Boros se rio por los pequeños y adorables pucheros que hacia su hijo
-hmm...-
-oye, no te sientas mal, veras que pronto te volverás muy poderoso, cuando seas mayor-
-usted cree eso Boros san?- Saito parecía interesado y emocionado por eso
-por supuesto, no por nada eres mí...ha...nada-
-¿?-
-jeje, bueno, hay que irnos de aquí, te llevare a mi casa por lo mientras, ¿quieres ver algo realmente genial, yo también soy inventor sabes?-
-claro!- dijo emocionado y ambos comenzaron a andar rumbo a casa de Boros.
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Fubuki se encontraba pintándose las uñas con sus poderes psíquicos mientras observaba al pequeño Youji dibujar acostado en el piso, hasta que oyó el timbre de su celular
-bueno?-
-Fubuki!, dime que Saito esta contigo!- El grito del hombre fue tan fuerte que la chica tuvo que alejarse el aparato un poco de su oreja
-hmm, no King, creí que estaba contigo?-
-ghaaa!, no!, fui al parque cerca del puente pero de repente un Kaiji apareció de la nada y tuve que dejar a Saito tras los arbustos mientras intentaba ayudar, pero fui golpeado y cuando regrese Saito no estaba-
-que?, cómo pudiste dejarlo solo idiota!- decía la chica más preocupada
-QUE VOY A HACER?, SAITAMA ME VA A MATAR!- se escuchaba muy alterado y con miedo pensando en las diferentes formas de morir en manos de Saitama
-cálmate King, ven hacia acá rápido!-
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En el cuarto oscuro donde Boros observaba sus creaciones encendió los aparatos correspondientes y después de teclear los monitores el cuarto empezó a llenarse de pequeñas luces por todas partes, a la vez que se proyectaban esferas de diferentes tamaños, simulando ser el universo. Boros levanto a Saito en su gran mano y lo mantuvo en el aire con su poder, Saito vio todo con los ojos brillantes, y emocionado por los hologramas muy realistas.
-waaaw, es como volar en el espacio!, mire Boros san, cuáles son esos planetas?- el pequeño parecía muy curioso e impresionado
-ese es el planeta Aldebaran, y ese es Gliese, esta es la galaxia Circinus- le explicaba mientras señalaba cada planeta, los puntos se movían de tal modo que se recorriera gran parte de las galaxias, planetas a millones de años a la distancia - y ese es el paneta de donde provengo-
Esta vez se vio una esfera que se fue haciendo más grande, hasta llenar toda la habitación, se acercaba más y más, Saito sentía que se adentraba en esa tierra, era enorme, se veía la naturaleza por doquier, montañas suspendidas en el cielo, y mientras más se acercaba, se distinguían las construcciones tecnológicas y rascacielos extraños, como un mundo futurístico y fantástico, el pelirosa estaba maravillado por todo lo que observaba.
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King llego despavorido a casa de Fubuki, muy alterado y con el corazón a mil
-King, explícame que paso?- le dijo la chica, King empezó a hablar rápido agarrándola de los hombros
-todo estaba bien Fubuki, estábamos pasándola normalmente hasta que llegaron esos monstruos, estaban causando desastre, unos héroes llegaron también y yo quería ayudar en algo, así que puse a Saito en un lugar seguro-
-y?-
- los monstruos me golpearon y no supe más, me desperté y no supe cuánto tiempo paso pero cuando me acorde, Saito no estaba donde lo deje!-
-estas sudando, tranquilízate un poco- trataba de calmarlo
-lo busque a la redonda pero por más que lo llamaba no contestaba!- cada vez se ponía mas nervioso y temblaba
-cálmate hombre!, asustas a Youji- le repetia, aunque Youji solo lo miraba con la cabeza ladeada
-HAY NO, ESTOY PERDIDO, SAITAMA NO TENDRA PIEDAD DE!...!-
*SLAP*
Fubuki le dio una sonora bofetada ya harta por no calmar al rubio, quien se quedó callado con el golpe
-no vas a morir ¿de acuerdo?, ahora cálmate y empezaremos a buscar a Saito chan antes de que sus padres se enteren-
-hh...tienes razón, no es momento de ponerme nervioso- dijo más calmado y mostrando una cara seria
-si!- ante eso ambos se apresuraron a la salida, Youji solo pudo observar lo que pasaba, y no pudo decir nada, pero prefirió mantenerse callado. Y en el momento de que abrieron la puerta, Genos estaba ahí parado a punto de tocar, eso dejó petrificados a ambos héroes inferiores
-hola- dijo el cyborg algo confundido por la reacción de esos dos
-Genos!, ¿que... que estás haciendo aquí viejo?- dijo King volviendo a ponerse nervioso
-vine por los niños- anuncio pasando a la casa
Youji en cuanto vio a su padre corrió hacia él y Genos lo recibió en un abrazo para su más consentido hijo
-hola pequeño, donde está tu hermano?, es hora de irnos a casa- le decía sonriéndole, pero esa era una respuesta que no sabía Youji, así que solo miro a sus dos tíos detrás de su papa, Genos al percatarse de eso los volteo a ver
-y Saito?-
Fubuki y King se miraron mutuamente con nerviosismo
-Donde esta Saito?- volvió a repetir el rubio bajando con cuidado a su hijo y dirigiéndose amenazadoramente hasta los dos, Fubuki empujo a King un poco para que hablara y enfrentara el problema, King estaba que no podía mas
-hhaaaaa!, perdonadme Genos, lo siento, fui al parque con Saito en la madrugada y todo estaba bien, pero unos Kaiji surgieron de todas partes y tuve que poner a Saito a salvo mientras ayudaba a combatirlo, pero cuando regrese Saito...- se detuvo de confesar porque fue agarrado por el cuello de su camisa
-LO PERDISTE?!- Genos estaba furioso de pensar que su hijo estaba perdido
-LO LAMENTO!-
-¿Cómo se te ocurre dejarlo?, lo que tenías que hacer era escapar con él!-
-Genos cálmate, no es su culpa que los Kaiji aparecieran-
-ho, no entonces perdóname King, ¿se han percatado del minúsculo detalle de que este mundo esta infestado de Kaijis?!-
Youji veía discutir a los tres y no le gustaba para nada que su papa peleara, así que corrió hasta abrazar la pierna de Genos
-papá cálmate, lo mejor será buscar a mi hermano ahora, él sabe qué hacer cuando está en peligro, estoy seguro de que estará bien, por favor vayan a buscarlo-
Los adultos vieron a Youji, claro estaba que tenían que buscar a Saito cuanto antes
-tienes razón hijo, debemos buscar a Saito, no debe estar muy lejos- dijo Genos tomando calma, aunque estaba preocupado por Saito, y enojado con King. – los tres saldremos a buscarlo, Youji tu quédate aquí mientras yo regreso ok?-
-ok-
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-que te pareció?- pregunto Boros al niño
-es increíble, era como estar en el mundo de un videojuego, en verdad existe ese mundo?- decía Saito emocionado de ver todo eso.
-jajaja, sabía que te iva a gustar-
-señor Boros, quisiera saber más de ese mundo, todo parecía tan tecnológico, quisiera verlo en persona-
-en serio?, pero dudo mucho que pueda llevarte hasta allá-
-hmm, no se puede evitar, al menos sé que hay vida en otros planetas- sonreía feliz mientras terminaba su vaso de jugo
-ejejej, bueno, creo que es hora de que te lleve con Saitama, debe estar preocupado- dijo levantándose para irse
-hm si- Saito se preocuparía más por King, acordándose de lo nervioso y miedoso que era su tío
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Boros llevo volando a Saito hasta el lugar donde lo habia encontrado
-Ha!, ahí esta mi papá!- dijo el pequeño señalando a Genos, Boros, al verlo se molestó, prefería entregárselo a Saitama personalmente, pero no era el momento de ponerse caprichoso, decendio hasta donde estaba el rubio
-papá!- lo llamo
-ha?, Saito!- al escuchar a su hijo se alivió pero cuando vio quien lo traía cambio su semblante, el pequeño corrió hasta él una vez puesto en el suelo, Genos lo recibió en sus brazos, -me alegra que estés bien, ¿Por qué no regresaste a casa?, King estaba muy preocupado- le decía
-perdón papá, el señor Boros me encontró y me llevo con él- le respondió el pelirosa señalando a l alienígena, Genos lo miro con su expresión molesta siempre que se trataba del grande, este no mostraba expresión alguna hacia él cyborg
-...que te he dicho de confiar en los extraños?, debes de regresar a casa siempre- le regañaba, Boros comenzó a hablar
-yo le dije que viniera conmigo, lo regresaría en cuanto...-
-¿a ti quien te preguntó?!- se oyó muy molesto que hasta Saito se sorprendió, Boros no dijo nada más, solo lo miro con expresión neutra.
-papá está bien, Boros san y yo ya hemos hablado-
-hmm, bien, aun así debiste contactarnos, te imaginas como se pondría tu papi si te pierdes?-
-lo siento papá- dijo el pequeño, Genos lo abrazo y miro a Boros agresivamente, odiaba a ese ser.
-ahora ve con tus tíos, están allá- le señalo poniéndolo en el piso, el pequeño se despidió de Boros y fue con sus tios que en cuanto lo vieron lo abrazaron tan fuerte que hasta lo asfixiaban
Ambos hombres se miraron, Genos con el ceño fruncido y Boros sin expresión, aunque siempre había detestado al cyborg por tener a Saitama, no importaba ahora, porque teniendo problemas con el rubio no haría que Saitama lo quisiese, metió las manos a sus bolsillos y se volteó sin decir una palabra dispuesto a irse
-por qué no te largas y nos dejas?!- de repente hablo Genos, Boros se detuvo un rato con sus ojos cerrados, pero le contesto sencillamente
-tranquilizate androide..., pronto me iré lejos- Y volvió a caminar rumbo a su casa, Genos lo siguió con la mirada penetrante, y después se fue también... Ya no podía soportar más al alienígena, siempre desearía que se hubiera muerto en aquella nave, asi no los molestaría, no se acercaría a sus hijos...y "Saitama seria suyo".
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Genos preparaba la cena para los 4, Saitama estaba arreglando un poco la habitación mientras los pequeños esperaban la cena sentados en la mesa y Saito hablaba con Youji sobre lo que había ocurrido ese día,
-fue asombroso hermano, era un mundo totalmente nuevo, edificios extraños que llegaban hasta pasar las nubes, montañas en el aire y naves voladoras, debiste verlo!- contaba muy entusiasmado
Saitama escuchaba a sus hijos con atención, y es porque era de Boros quien se trataba, Genos le dijo lo sucedido ese día
-haaa, quisiera conocer ese mundo~~, era fantástico, debiste verlo papi-
-jeje, si lo creo Saito- dijo Saitama sonriendo recordando sus días en ese lugar
-desearía poder ir allá-
-nadie podria hijo- le contesto Saitama
-pero Boros es un alienígena, quisiera ir con el cuándo regrese-
Cuando el calvo oyó eso se extrañó, no entendió lo que quiso decir su hijo
-haa...a que te refieres Saito, nadie ni Boros pueden...- el pequeño interrumpio esa frase
-dijo que se iría pronto a su planeta natal-
Saitama dejo caer un objeto que traía en la mano al escuchar esa frase, abrió los ojos grandes y olvido respirar
-he?...Boros...
Se irá?-
