Enamorada de mi profesor

Capítulo 3

Nuestro beso se tornó un poco profundo, cuando nos faltó el aire nos separamos un poco, estaba tan concentrada en corresponderle el beso que no me di cuenta cuando llevo su mano a mi nuca. Me gustaba Damon, en serio, lo amo...

Estábamos abrazados sin decirnos nada por un rato, yo estaba tan envuelta en su aroma tan varonil.

- ...na - escuche una voz - Elena - era la de él llamándome - sal conmigo - dijo dejándome en shock, su beso y sus palabras me tenían tan roja - perdón por decirlo así, me emocione y hable sin pensarlo. Porque eres una chica genial

- ¿que? - mi voz salía diminuta no creía lo que me estaba diciendo - no del todo

- ¡lo eres! - exclamó - sabes... logre que mi ex me odiara... - bajo su cabeza, mirando hacia el suelo - por eso pensé que era mejor mostrar a mi próxima novia mis defectos desde el inicio - pero no estaba mostrando ningún lado malo, al menos a mi parecer - pero tú no pareces molesta, al contrario, parece que te diviertes - se cubrió su caga con las manos, pero entre sus dedos pude notar que estaba brevemente sonrojado - como decirlo - habló aún con sus manos en la cara - puede que vaya muy rápido - yo estaba tan feliz de que el confiara en mí - no eres el tipo de chica que miente ¿no? - pero la felicidad no dura para siempre. Silencio. No podía responder a esa pregunta.

¿Qué le respondería? ¿Si? El terminaría odiándome si descubría la verdad. ¿No? Estaría mintiéndole aún más de lo que hago ahora. Sentía como el color se iba lentamente de mi cara, debía estar más pálida que la leche.

- no pareces ser una chica engreída - habló, después de un rato - sabes, no quiero equivocarme otra vez - me miró a los ojos - en fin, ¿qué opinas?

Baje mi mirada no sabía que debía hacer

- puedes darme tu respuesta cuando quieras – dijo cuándo no respondí – el solo hecho de que lo pienses me hace feliz

Continuamos arreglando el cuarto, cuando terminamos de recoger todos los libros los llevaríamos la biblioteca del pueblo, o eso creía yo… pues resulto que era la biblioteca de su casa yo sería feliz estando en esa habitación.

Para cuando llego la hora de ir a casa era tarde, por lo que insistió en llevarme, le dije que no era necesario, pero me ignoro y termino llevándome a casa.

Cuando estaba en mi cama, viendo hacia el techo reflexionado lo que había pasado durante el día, Damon besándome y proponiéndome que saliera con él, además de preguntarme que si era del tipo de mujer que miente. No puede contestarle nada. Me he topado con un gran obstáculo, el profesor que tanto quiero, me ve como una chica genial, me ve como si de verdad fuese Elena. Si se entera de que le he mentido, me odiara ¿Qué debo hacer?

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-¿Qué tienes Bella? – pregunto Ángela

- Alergias – respondí, tenía una máscara que me cubría desde mi nariz a mi boca, no podía respirar muy bien, cualquier cosa que mi nariz respirara hacia que se pusiera peor.

-¿Qué? – Dijo – deberías ir a la enfermería

- No es necesario – además de que esto me ayuda a que Damon no descubra nada.

- Damon, hola – le grito un alumno a Damon, yo solo pude asustarme inmediatamente.

- ¿Qué tienes? No te golpee tan fuerte – voltee a ver qué pasaba, Damon se quejaba por el empujón, sobaba el hombro

- estoy adolorido – le explico

- anciano – se rio el chico

- cállate - ¿esta adolorido? Cierto, cargo casi todas las cajas ayer.

- déjame llevar tu bolso – se ofreció el chico

- ¿en serio? – Dijo sorprendido – toma

- era mentía – se burlo

Si yo fuera Elena en este instante tuviera la oportunidad de hacer cualquier cosa por él.

Bella ¿te gusta el profesor Damon? – me pregunto Ángela, debía de haberme quedado mucho rato viéndolo

¿Qué? – dije nerviosa – claro que no – grite, no podía dejar que los demás lo supieran.

El profesor te está viendo – dijo Ángela

¿Qué?

Si, cuando gritaste volteo a verte

Preste más atención a lo que estaba diciendo Damon, cuando escucho decir que creía que había escuchado a alguien que conocía. Salí lo más rápido que podía de allí.

Las clases pasaron volando ese día, cuando estaba camino a casa mi teléfono sonó, era un mensaje de Damon preguntándome si estaba libre el domingo, estaba feliz, solo una vez más… este sería el último momento que pasaríamos juntos. Después de esta salida me detendré enseguida.

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Elena – me saludo cuando llegue, se veía muy guapo con su camisa negra a cuadros junto con un sweater negro amarrados hasta los codos, junto con sus pantalones negros. – ¿A dónde quieres ir? – estábamos en su auto, supongo que ya habían arreglado el problema que tenía.

Donde quieras está bien – respondí

Lo siento – dijo después de un rato, el auto no arrancaba – la última vez no quiso arrancar. Por eso lo lleve al taller, me dijeron que estaba bien, pero ya vez que no. Y no quiero revisarlo yo mismo ahora. – estaba cabizbajo

No importa – intente animarlo – podemos dar un pasero

¿Qué? – me miro al fin

Paseo – sonreí – los alrededores no están mal y creo que hay una librería cerca de aquí ¿quieres que vayamos? – le pregunte. Quería pasar un buen rato juntos, después de todo era el último. Él estaba sonriendo.

Si – respondió

Estando a su lado podía ver las distintas facetas y eso me llenaba de felicidad. Estuvimos caminando un buen rato, cuando en tramos a una tienda de antigüedades.

¿te gusta esto Elena? – pregunto enseñándome una calcomanía de un pollito gordo.

Esta lindo – le respondí

Y ¿esto? – me mostro un lápiz con una jirafa en el tope

Eso es raro – sonreí

Y ¿este collar? - ¿Por qué tantas preguntas?

Me encanta – lo tome. La verdad es que estaba muy bonito, quería comprarlo – ¿eh? – pregunte cuando escuche el sonido de cuando toman una foto

Es porque te veías muy linda.

¿Qué? No, bórrala – exclame

¿Por qué? – pregunto – no, la conservare como mi amuleto – guardo su teléfono – ¿quieres una foto mía? – ¿Qué? – ¿Qué tal una juntos?

Tomamos la foto, salimos muy lindos juntos. Cuando compramos lo que queríamos, salimos de la tiendo donde estuvimos conversando por un rato más.

¿Damon? – pregunto alguien

Profesor Saltzman - ¿Quién? – te hable del ¿recuerdas? Mi profesor en secundaria. – me susurro

¿ella es tu novia? – pregunto con picardía – ¿me la presentas?

¿Qué pretende profesor? – dijo apartándome – parece interesado en ella pero solo es una pérdida de tiempo

está bien – dijo – me llamó Alaric encantado – se presentó

ella es Elena, está cursando su primer año en la universidad

¿en serio? ¿En cuál?

Whitmore College – dije

¿que? Mis alumnos están ahí y en igual curso – me tense

que coincidencia – dijo Damon

pero yo no he visto una chica tan linda como tú – dijo el señor. Voy a ser descubierta, esos eran mis pensamientos, Damon me odiaría.

Su mirada decía que sentía que algo me ocurría. Quería decírselo, decirle que lo sentía por mentirle, pedirle perdón.

Estuvimos un rato hablando con su profesor, nos despedimos porque dijo que tenía una reunión. Caminamos hacia el tren, ya no quería mentirle, quería dejar todo, mientras más temprano terminará todo, menos lastimado terminaría.

- Damon, no puedo ir - me detuve, volteo a verme.

- ¿he? – se sorprendió – ¿que? – estaba desconcertado por decir menos – no entiendo ¿estas bromeando?

- he dicho que no puedo verte más – dije... si seguía mintiéndole cuando descubriera la verdad, me odiaría eternamente.

Su cara no tenía expresión alguna, no sabía cómo interpretar eso. Estuvimos unos minutos en silencio, el supongo que para aclarar lo que acababa de decir, y yo para tomar fuerza y soltar su mano e irme.

- ¿que? ¿Porque? – su tono me sorprendió, sonaba un poco alterado, pero su rostro carecía de expresión

- quería decírtelo esta mañana – las fuerzas se alejaban de mi cuerpo

- ¿que? ¿Como? – no podía seguir viéndolo, esto estaba matándome – ¿tanto me odias que no quieres volver a verme?

Estas palabras me destrozando, yo no podía odiarle de ninguna manera, el tren acababa de llegar y él se apresuró en llevarnos hacia las puertas.

- bueno, de momento subámonos – dijo una vez que se abrieron las puertas, saque fuerza de no sé dónde y quite mi mano de la suya. Se quedó sorprendido por mi acción

- lo siento – dije sollozando – de verdad – no podré hablar más con él.

Las puertas estaban por cerrarse, su cara de sorpresa cambio a una sin expresión, sus ojos habían perdido su brillo, ya no era el mismo Damon

- Elena ¿porque haces esto? – no pude responderle, las puertas en ese momento se cerraron las puertas, llevándose mi corazón en ese vagón.

"Perdón" pensé. Pero era imposible. Sé que todo es mi culpa, pero haberlo conocido más, me hizo realmente feliz. Saber que pide ser su novia me llena de felicidad. Por eso no debo llorar, aunque ya mis mejillas estaban empapadas, tuve que hacer un esfuerzo muy grande por llegar a casa y no romperme de nuevo.

En este momento quisiera ser Elena.

Los días pasaron y yo lo evitaba a cualquier costo, tuve que cambiar de número. No pidiendo soñar más, no puedo, todo va a volver a ser como antes.

Estaba en mi camino a casa cuando llego a la entrada él estaba allí, de pie en la puerta en todo su esplendor tocando mi intercomunicador.

- disculpe la molestia, pero ¿se encuentra Elena?

- ¿quién la busca? - mi madre hablo.

- me llamó Damon Salvatore, me gustaría hablar con ella un momento – supe que era el momento de desaparecer, pero fue demasiado tarde, ya me había visto – ¿vives aquí? – Tenía que correr, quería que la tierra me tragara. Estaba a punto de echar a correr, ya estaba a unos pasos cuando estaba detrás de mí deteniéndome – ¿he? ¿por qué huyes? – tomó mi mano y todo estaba perdido, la electricidad que recorría mi cuerpo cuando él hacia eso apareció y por su reacción supe que él también lo sintió.

Yo traté de alejarme, cerré los ojos un momento pensando que con eso saldría de este mal sueño en el que estaba, pensé que era más lista que eso.

- ¿Elena? – por su voz era obvio que no podía creer esto, comenzó a quitar mascarilla para las alergias y los lentes que desde el día de nuestra cita comencé a usar – ¿cómo sucedió esto? – se derrumbó.

Verlo así de desconcertado, derrumbado, en cuclillas, tratando de entender que pasaba me destrozaba, pero sabía que esto era mi culpa.

- ¿porque me has engañado? - su pregunta me descoloco - yo solo quería ver a Elena... pero yo... ya no podré encontrarla.


otro capitulo mas en esta historia que ya esta apunto de terminar. solo falta capítulos, si es que no la alargo y le sigo poniendo toques míos...

espero que les guste y no olviden dejar su reviews eso me anima mucho a seguí escribiendo.

por cierto a los que leen Hazme Recordar muy pronto habrá capitulo nuevo. ALELUYA jajaja

hasta pronto.