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"ECOS DE TUS SENTIMIENTOS"
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Este es un bello proyecto creado conjuntamente por "Iva Ren" y "cpbr15" Esta historia participa en el concurso "¡Trabajando en parejas! Del foro "Cuartel General del ZPD".
Ambas somos más de Universo alterno en humanos, nos salimos de nuestra zona de confort para traerles un fic furry, esperamos que lo disfruten
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2: Mal romance.
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¿Quién me va a entregar sus emociones?
¿Quién me va a pedir que nunca me abandone?
¿Quién me tapara esta noche si hace frío?
¿Quién me va a curar el corazón partió?
¿Quién llenara de primaveras este enero,
Y bajara la luna para que juguemos?
Dime, si tú te vas, dime, cariño mío,
¿Quién me va a curar el corazón partió?
~Corazón Partió- Alejandro Sanz~
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— Supongo así no esperabas que fueran las cosas — intuyo el Conejo al ver el rostro de decepción de su compañera.
— ¡No! — exclamo Judy al notar lo indiferente que estaba siendo con su "cita", después de todo el joven no tenía la culpa de los deseos de sus insistentes de sus padres en conseguirle pareja.
Tomo un largo suspiro y relajo sus hombros —Lamento de verdad no estar saltando de alegría en estos momentos —
—Yo tampoco lo estoy — le confeso Jack y eso sí que sorprendió a Judy — Soy una víctima más del trabajo y unos padres desesperados por buscarme pareja — agrego con un tono de burla.
La coneja no pudo evitar sonreír, a simple vista esos azules ojos caídos daban una expresión muy seria, pero bastaban algunos minutos para ver que detrás de esa mascara había alguien bastante agradable.
—Entonces ya que hemos sido arrastrado a esto, podemos tan solo charlar y tratar de pasar una buena tarde ¿Qué dices? — era una petición tan amable y sincera que Judy no tuvo como objetar.
— ¿Por qué no? Igual quería salir un rato — dijo tratando de no sonar nerviosa.
Caminaron algunos minutos más hasta llegar al sitio previsto por Jack para la "cita" un pequeño espacio muy clásico pidieron una mesa un poco apartado de todo, la coneja tenía una sonrisa simplemente cautivante y el joven por primera vez deseaba conocer la razón detrás de tanta felicidad.
—Wow, entonces eres investigador privado, eso sí que no me lo esperaba — expreso muy emocionada la coneja, ambos perdieron la cuenta de cuánto tiempo tenían hablando, fue como una conexión natural que les permitió abrirse al uno al otro sin problemas.
—Ya vez que puedo llegar a ser interesante — bromeo el conejo haciendo efecto en Judy quien tal vez por las copas compartidas ya no podía dejar de reír.
—Creo que luces muy interesante, siendo sinceros, con ese porte de chico malo — al notar la insinuación de sus palabras la chica paso su mano por su cabeza y sus mejillas tomaron un tono carmesí que solo lograban hacerla ver más tierna de lo que ya era.
—Sabía que mis encantos servirán de algo... Algún día — la miraba tan coquetamente que la coneja empezaba a perderse en el azul de su mirada.
—Jack basta — el chico no hacía más que lograr que el rojo de sus mejillas subieran a puntos incontrolables.
—Bueno señorita Hoops, ¿alguna competencia de la que tenga que estar enterado? — la coneja le tomo unos segundos procesar la pregunta.
— ¡Oh NO! — por un momento se detuvo a pensar y Nick rápidamente llego a sus recuerdos, sus cejas se alzaron de la impresión, estaba loca en evocar su memoria, se dijo a si misma —No hay nadie, solo soy una oficial que dedica todo su tiempo al trabajo —
—No deberías — le recomendó Jack y tomo un largo sorbo de visky — pero no soy la persona para decirte eso, después de todo, solo… soy un conejo muy solitario —
Judy vio tanta tristeza detrás de esas últimas palabras, extendió su pata delantera haciendo contacto con los dedos de Jack, este la miro un poco sorprendido, pero luego el dio una bella sonrisa a medio lado.
Había química entre los dos si duda — Tal vez… — las palabras tenían algo de miedo en escaparse de sus labios, pero tomo la valentía de decirlo —Tal vez por ser dos solitarios es que estamos hoy aquí, digo… — estaba demasiado apenada para continuar.
— ¿Te gustaría vernos nuevamente en Zootopia? No por nuestros padres, soy yo quien te está invitando a salir Judy Hoops — Jack la interrumpió al notar su nerviosismo.
— Seria un placer —respondió la coneja.
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Nick tampoco quiso quedarse de brazos cruzados mientras la mujer que tanto amaba se iba con otro, salió a caminar un largo rato, la vida en Bunny borrows sin duda era un lugar tranquilo y pacifico a diferencia del excéntrico ruido de Zootopia,
Iba caminando con las manos dentro de sus bolsillos, tenía una sensación de derrota, una emoción que sin duda no le agradaba, no caminó por mucho tiempo, solo hasta que encontró un pequeño restaurant bar y pensó: ¿Porque no?
Se adentró en el establecimiento, había solo una pequeña división entre el restaurant y el bar, no era ni tan grande ni pequeño, de bastante buen ver, un par de mesas de pool frente a la barra y unas cuantas mesas a los costados, el lugar se encontraba medio concurrido.
Nick avanzó hacia la barra y tomó asiento, miró al barman y pidió un tequila doble.
La música no podía ser más deprimente, al menos para él, esas canciones cursis de desamor no eran para nada alentadoras, sacó de su bolsillo los tickets de la reservación y los puso frente a él, el barman le entregó su trago, Nick tomó el pequeño vaso y bebió su contenido de un jalón seguido de hacer una mueca antes de pasarse todo el brebaje y dejar caer el vaso de vidrio con cierta rudeza sobre la barra.
—Sírveme otro más — dijo con la cabeza agachada, casi sentía su frente explotar de tantos pensamientos que lo invadían.
Se detuvo a contemplar un poco más a detalle el lugar, la vida o el destino no podrían ser más crueles, viles e injustos, de todos los lugares existentes, porque precisamente ahí, donde él se encontraba, observó a la coneja sentada junto al engreído ese, ambos riéndose, parecía una conversación divertida, como podía ella estar riendo cuando él estaba totalmente abatido, giró la cabeza y apretó sus puños.
—Mierda — articulo entre dientes
Nuevamente Nick se llevó el trago de una sentada, apenas podía soportar aquel liquido tan amargo recorrer su garganta, tan áspero como el rechazo de Judy.
—Otro más. — pidió respirando agitadamente
—Oye tranquilo, déjale algo a los que tenemos el corazón roto — lo interrumpió una voz femenina a su lado
Nick giró su cabeza hacia su izquierda para ver quién era la persona que se atrevía a interrumpir su ira y coraje, pero en lugar de soltar a decir que no se metieran en sus asuntos, quedó boquiabierto ante la presencia de la depredadora que se encontraba sentada a su lado.
Con su pelaje cobrizo, unos grandes y enigmáticos ojos color ámbar, sin duda una zorra bastante bonita, muy hermosa a decir verdad vestía una camisa de tiras con unos pantalones vaqueros algo simple pero cualquier prenda en esa figura sería una obra de arte, su mirada era cálida, al parecer mostraba algo de empatía sobre el estado de ánimo de Nick.
—Un Martini seco — pidió la chica al barman, para luego girarse hacia Nick — ¿Y quién fue la culpable? — preguntó como si supiera el motivo de borrachera
—Nadie en especial –mintió Nick mientras aún seguía viendo a la pareja de conejos a lo lejos
La zorra se percató de su peculiar atención a un lugar del restaurante, se giró a buscar quién de entre la multitud miraba, no había más zorros en el lugar aparte de ellos, algunas parejas pero ninguna era de su misma especie, enseguida unió las piezas del rompecabezas.
—Ya veo — suspiro al comprender la situación — ibas tras algo lo prohibido.
—Eso ya no importa — contestó el zorro mientras bebía otro trago, se llevó las garras a su frente intentando ocultar su rostro, del dolor de la frustración.
—Pero mira hombre que te vas a reemplazar la sangre por alcohol — le exigió mientras le quitaba el vaso de las manos —ya no le sirva más — le indico al barman.
—Tú no puedes controlar mi ingesta de alcohol! — su voz empezaba a sonar con un tono de embriaguez
—Esta es una peculiar forma de conocernos, ¿no crees? –cruzándose de brazos y alzando una ceja la chica, Nick se dio cuenta que estaba quedando como un completo imbécil frente a una hermosa hembra.
Nick se endereza en su banca y apenas puso estrechar su mano —Nick Wilde —
—Lucy Grey –estrechando la mano del zorro.
Ambos duraron algunos segundos estrechando sus manos, ella percibió en sus ojos, tristeza, una muy grande, no era muy bueno para aparentar.
—Así que… — soltando la mano del zorro y enderezándose en la banca, aunque fue sutil ese contacto logro un efecto en ella — ¿mal de amores? – pregunto al chica intentando ser amable, su voz ayudaba mucho muy suave y dulce.
—Solo… Intento ahogar las penas — Nick no prestaba mucha atención a la zorra, en su mente solo existía Judy.
—Bienvenido al club — comentó la zorra antes de llevarse su copa a la boca —es una epidemia—sus ojos también guardaban mucha tristeza que se quería filtrar en forma de lágrimas hace mucho tiempo, pero ella se forzaba en contener.
— ¿También vas en busca de lo prohibido? — Pregunto el zorro apoyando su brazo sobre la barra con una sonrisa de lado
—Digamos que no funcionó. — Respondió posando sus codos en la barra –y dime ¿qué hay de ti?
—Ella no cree que la quiera en realidad. — miraba a Judy a lo lejos. —Solo me ve como un amigo— haciendo este gesto de comillas en el aire.
—Uy que mal amigo, me tomo una copa a tu salud compadeciendo tu dolor — alzaba la copa en señal de salud.
— ¿Pero quién podría rechazar a una zorra tan atractiva como tú? — sin duda el alcohol empezaba a hablar en lugar de su cerebro.
—Pues ya ves. — respondió la joven mientras alzaba los hombros, ambos seguía bebiendo —Todos podemos ser rechazados — miró al zorro de arriba abajo — hasta los más atractivos y sensuales— agrego
Ambos se miraron, sin duda había algo en el aire, no sabían si llamarlo química o que rayos, pero existía algo.
— ¿Porque no me cuentas más?— propone la zorra acercándose un poco — quizá yo pueda ayudarte— el mensaje en esta última frase fue muy claro.
Nick arqueó su ceja con una sonrisa, sabía a la perfección a que se refería ese gesto de "amabilidad".
— ¿Y cómo podrías ayudarme? – dijo siguiéndole el juego
La zorra se acercó a una distancia más corta dirigiéndose a su oreja. —Puedo ayudarte a aliviar tus pesares— susurro eróticamente.
Nick abrió sus ojos de par en par, la zorra había detonado el botón de: Empieza el juego.
Poco fue lo que el recordó desde la transición del bar al departamento de Lucy, fue como si en un abrir y cerrar de ojos ya estuvieran ambos en la habitación besándose con una lujuria inaudita, sentían que la ropa les quemaba sobre sus pelajes teniendo que deshacerse de ella de inmediato.
No había sentimientos ni palabras, solo acciones, la mente de Nick no estaba funcionando como debería, solo respondían sus estímulos primarios, escuchaba su respiración agitada junto a la de la zorra, Judy no existía en sus pensamientos en esos momentos, Nick permitió que esa noche el alcohol tomara el control de su cuerpo y los disfruto, ambos cuerpos se entendieron como si estuvieran hechos el uno para el otro.
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—Ya llegue — anuncio Judy al abrir la puerta con una sonrisa marcada en su rostro, sin duda lo que creyó sería un desastre termino convirtiéndose en una gran cita.
Sus hermanos la recibieron y fue hasta la cocina donde se encontraba sus padres un pelaje rojo y naranja resaltaba demasiado en esa casa como para no darse cuenta que no estaba — ¿Dónde está Nick? — pregunto enseguida.
—Me dijeron que salió a dar un paseo en la tarde— respondió su padre.
—Pero son casi las ocho ya es para que hubiera regresado ¿acaso se perdió? — la invadió al preocupación.
— ¡Claro! En los brazos de una linda zorra lo hizo — uno de sus hermanos mayores estaba en la cocina y respondió su pregunta.
— ¿A qué te refieres? — la coneja estaba por perder la paciencia.
—Lo vi saliendo del Bar con la prima de Gideon, caminaban tambaleándose podrían jurar que compartieron tragos, déjalo Judy, Tu compañero tiene cuanto ¿30 años? Si consiguió compañía es libre de divertirse— le reprocho su hermano mayor.
—Tiene razón cariño — intervino su madre —Nick también puede divertirse un poco ya aparecerá — agrego.
—Claro, iré a mi habitación, avísenme cuando llegue por favor — pidió Judy y salió corriendo de ahí.
Cuando la puerta se cerró, la coneja no sabría cómo describir lo que sentía, era una mezcla muy extraña de emociones que se alojaban en su pecho, imaginarse a Nick con otra persona, *está bien* se repitió a sí misma, él tiene derecho, ella estuvo justamente en una cita esta tarde.
*Nick* el nombre de su compañero resonaba en su mente, pero no importa cuanto lo llamara el no aparecería pues se encontraba lejos de ella, dormido en los brazos de otra hembra.
Continuará…
