Un pequeño y dulce zarandeo hizo que Romano despertara. Se había quedado dormido poco después de espantar a Francia.
-No quise despertarte antes- Dijo con tono cariñoso el dueño de la casa-. La comida está lista, así que ven a la cocina cuando quieras. Hoy preparé pasta para ti. Yo… tendré que comer las sobras de ayer.
-Podrías haberme dado sobras a mí también, sciocco(1).- Gruñó.
-Y te habrías quejado.
-Eso es cierto.
Roma se desperezó completamente y siguió al alegre español que aún no se había quitado el delantal.
-¿Qué tal en la reunión?
-Me han gritado bastante, la verdad… Intenté explicarle pero el cumplir años no les importa. "Eres una nación. Tienes tantos que no tiene sentido querer celebrarlos", dijeron.
- Capullos.
-Bastante, pero eso no importa. Al menos ayer fue divertido.
-Dilo por ti. Apenas recuerdo qué pasó. Mis recuerdos están borrosos.
- Bueno. Al menos sabes que me besaste.
-¡Cierra el pico!
España se sentó en una silla tras servir la comida, todo con una sonrisa en los labios.
-Si lo hago me besarías, ¿no?
El italiano comenzó a rezumar odio por su piel, consiguiendo que el otro se asustara por la mirada que le dirigió.
-¡Está bien, está bien! ¡No hago más la broma!
-Mejor.
Comenzaron a comer en silencio. Romano, el cual seguía molesto, se comenzó a preguntar si Francia le habría contado algo al hombre que estaba sentado justo frente a él. Este era uno de los pensamientos recurrentes, el otro era que pensaba casarse con la pasta que estaba degustando.
-¿Sabes? Francia me ha contado algo interesante.
El italiano se atragantó al escuchar aquello, haciendo que su compañero se preocupara. No obstante, se recuperó unos segundos después de beber un poco de agua.
-Me confesó que lleva tiempo interesado en mí. La verdad es que me lo imaginaba, pero prefería no pensarlo…
-¿Y qué le respondiste?- El tono de voz que vocalizó sonó en exceso interesado a pesar de tratar de esconderlo- ¿A ti él te interesa?
-A mí sólo me interesa mi tomatito.
Era la segunda vez en todo el día que se le confesaba. Romano no pudo evitar sonrojarse, aunque intentó parecer que le resultaba indiferente.
-San Valentín es mañana. ¿Tienes pensado hacer algo?
-He quedado con una chica.- Mintió.
-Me alegro mucho.
La sonrisa de España parecía sincera, cosa que confundió bastante al menor. "¿No sé supone que te gusto? Acabas de decirlo. Muéstralo. No seas tan amable, idiota."
-Gracias.
"¿Por qué no le digo nada? Él también me gusta, ¿no? No, es imposible. No puede gustarme. Solo me parece amable y es un amigo desde hace centurias."
-Hoy vuelves, ¿verdad?
- Sí. Recogeré mis cosas ahora y me iré.
-Es una lástima…
Romano comenzó a girar el tenedor, atrapando pasta en este, aunque sin llevárselo a la boca.
-Tarde o temprano iba a volver y lo sabes.
España asintió, algo desolado. No obstante, mantenía aquella sonrisa en ambos labios.
-Francia también me ha contado que te gusto.- Comentó sin miramientos.
-Es un cretino ignorante. No deberías creer lo que dice.
-Lo sé. Si no, ¿quién sabe qué decepciones se puede llevar uno?
Un par de lágrimas resbalaron por sus mejillas mientras sonreía a Romano. Cuando estas terminaron su recorrido, las limpió con la manga de la camisa y se levantó de la mesa.
-Voy a salir un momento. Cuando quieras, puedes irte a casa.
No dijo palabra alguna, quizás esperando ciegamente a que el italiano comentara algo al respecto, mas este estaba petrificado. Nunca había visto llorar a España
Años, décadas, siglos guardado un sentimiento que le carcomía por dentro, sintiéndose culpable de tener esa emoción por su secuaz, el cual él mismo había criado. Finalmente, cuando al fin pensaba que de una vez por todas este le correspondía, pudo ver que su orgullo era mayor que cualquier otra cosa. Si Romano prefería mantenerse en su propia soberbia, no valía la pena ni intentarlo de nuevo. Todo eso dando la posibilidad de que el joven correspondiera los sentimientos de España, ya que era posible que realmente no sintiera nada.
Se dejó caer a la sombra de un árbol grande cerca del huerto deshabitado por ser invierno y permaneció un largo periodo sin hacer nada más que mirar a las hojas moverse. Cogió el móvil y mandó un mensaje a su amigo, Francia, explicando que estaba equivocado.
"FRANCIA: No te martirices más, querido. ¿Qué te parece si en San Valentín salimos los Bad Touch Trio e intentamos arruinar el día a alguna pareja alegre?
EL JEFE ESPAÑA: No voy a amargar a nadie, pero si quieres quedar, vale.
FRANCIA: Pues… Podemos simplemente ir a tomar algo, como chocolate caliente. Bebí tanto ayer que no creo que tome nada más en meses.
EL JEFE ESPAÑA: Está bien."
Guardó de nuevo el móvil y volvió a casa. Romano ya no estaba para su regreso. "Supongo que era lo imaginable.", pensó, dejándose caer sobre el sofá.
Romano arrojó sus pertenencias en la habitación nada más llegar. Italia lo recibió algo confuso.
-Pensé que te quedarías con España.
-¿Por qué iba a hacerlo? Ya estuve dos días con él.
-Ve… Pero mañana es San Valentín.
-¿Estás insinuando que tengo una especie de relación sentimental con él? ¿Qué somos pareja? ¿Qué nos damos por culo y todo eso? ¿Lo estás insinuando?
-Yo… No quería decir eso…- comenzó a apartarse, sobrecogido por el tono de voz de su hermano mayor- ¿Por qué no nos olvidamos de esto?
-¿Olvidar el qué? ¿Qué has insinuado que tengo novio?
-Hermano… Cálmate…
-¿Y tú qué? No eres el más indicado para hablar. Tú sí que tienes una maldita relación con el macho patatas aunque digas que no.
Romano empujó al menor, haciendo que este cayera al suelo. El otro se levantó pesadamente.
-Sí. Es mi novio, desde hace meses. ¿Contento? Somos novios, y punto- Sonrió-. Oye. Lo he dicho y no ha pasado nada. ¿Me has escuchado? Tengo un novio, y no me arrepiento de admitirlo.
El joven de los italianos abrió la ventana y asomó la cabeza, rezumando felicidad.
-Atención, vecinos. ¡Tengo un novio genial! ¡No es bueno mantener las cosas en secreto!
Romano se avergonzó por tal actuación por parte de un pariente tan cercano como era el otro.
-Anda. Tengo pareja, lo admito y sigo entero. ¿Has entendido algo de lo que te acabo de decir o tienes la cabeza tan dura que no lo quieres pillar?
Sciocco(1): Tonto
...o...o...o...
El próximo capítulo creo que me demoraré un poquito, pero bueno... Espero que os haya gustado este capítulo con un poco de drama que nunca viene mal :D (No es una indirecta ejem ejem)
Además de esto, publicaré también un extra bastante... Especial, digamos (?)
¡Hasta la próxima!
