Hola de nuevo a todos!
Espero que les esté gustando la historia.
Aquí les dejó el siguiente capítulo, espero que lo disfruten!
Capítulo 5.
Había llegado la hora de hablar. Ya se sentía ligeramente más cómoda. No era que ya confiase en que no iba a atacarla, podría hacerlo en cualquier momento. Pero se permitió a sí misma relajarse en su presencia. Natsu Dragneel la intrigaba. Y la atraía de una forma que no podía remediar. Podría estar mirándole todo el día sin llegar a cansarse. La cara del chico era todo un poema cuando ella le dijo su nombre. Seguro que pensaba que no podía hablar. Al principio, no tenía intención de decir ni una sola palabra. Pero él le había dejado inspeccionarlo tanto como quiso, y le parecía justo, por lo menos, hablarle. El chico tartamudeó ligeramente cuando habló.
-N-Natsu, Natsu Dragneel. Es un placer conocerte, Lucy. -Se le veía nervioso. Quizás no eran nervios, y estaba tan emocionado como ella por esa oportunidad. Lucy siguió mirándole, sin apartar los ojos de su cara, pendiente a todos los movimientos que hacía.
-Ya lo sabía. Ya sabía tu nombre. - Natsu se dio un golpe en la frente con la palma de las manos y negó un par de veces con la cabeza.
-Sí, claro. Por supuesto. Se me olvidaba que ya me presenté antes. – Pero no estaba entendiendo lo que ella quería decirle.
-No. No me refería a eso. Que también. Ya te había visto antes. -Ante esa afirmación Natsu puso una de las caras más extrañas que había visto hacer a alguien, no sabría cómo describirla, pero si podía decir que parecía totalmente desorientado. Entonces ella señaló hacia el agujero en el techo para ayudarlo a recordar. -Hace no mucho tiempo, unos días. Estabas allí arriba. Te llamaron. Escuché tu nombre. – Esta vez, aunque aún estaba claro que estaba sorprendido, en sus ojos brilló el recuerdo. Sabía a qué se refería.
- ¿Eras tú? ¿Estabas aquí en ese momento? -Lucy asintió con la cabeza en ese momento. ¿A qué se refería? ¿Acaso sí que la había visto? Lo dudaba. El asombro estaba perfectamente tallado en su cara cuando la vio. – Sabía que alguien me estaba mirando. Mi instinto no falla. -Natsu negó divertido con la cabeza antes de mirarla de nuevo para explicarse. -Cuando miré hacia aquí abajo, sentía como si hubiera alguien mirándome. Como si algo me atrajera a este lugar. Pero no sabía cómo bajar. Me pasé todo este tiempo buscando una manera de llegar hasta aquí, pero no encontré la entrada hasta hoy. El que me llamaba es como un hermano para mí, se llama Gray Fullbuster. De Crocus también.
- ¿Hay una entrada? -Preguntó Lucy sorprendida. Llevaba años viniendo a este lugar y lo había inspeccionado por completo. No había visto rastro de ninguna estrada por el exterior. Pero, parecía que se equivocaba.
- ¿Eh? Si claro, pero una roca bloqueaba la entrada. Si no, ¿cómo iba a estar yo aquí? -Tenía sentido. Pero, aun así, eso la había sorprendida. - ¿O como ibas a estar tu aquí? Entré por el mismo sitio que tú. -Natsu continuaba hablando, pero ante aquello se quedó atónita. ¿De verdad que no se le ocurría ningún otro sitio por el que ella pudiera entrar? No pudo evitar levantar una ceja sarcásticamente ante aquello. Natsu se quedó en silencio durante unos segundos antes de fruncir ligeramente el ceño. -Vale, sí. Nadando. Fallo mío, no estoy acostumbrado.
Ante aquello no pudo más que reír. Le gustaba este chico. Era despistado, pero muy agradable. La verdad es que, aunque ella se lo negase a sí misma, ya no tenía miedo en absoluto. Y, para su desgracia, estaba completamente relajada en su presencia. Él tenía una ligera sonrisa en su cara cuando habló de nuevo.
-Oye, es la primera vez que ves a alguien de Crocus, ¿verdad? -Ella simplemente asintió y esperó a que continuase. - ¿Te gustaría ver nuestro poder? ¿Nuestro control? Bueno, no todo, porque si no quemaría todo este lugar, pero un poco. Para conocerlo.
A pesar de que la primera reacción que tuvo fue la de emocionarse y decirle que sí sin pensarlo, se contuvo. Deseaba verlo. Deseaba con toda su fuerza poder verlo. Pero, ¿y si aprovechaba para atacarla? No iba a poder reaccionar con la suficiente rapidez. Pareció que el adivinaba por donde iban sus pensamientos porque añadió: -No voy a hacerte nada. Lo prometo. Y soy muy bueno con el control. No tienes de que preocuparte. -Bueno, si tenía que morir a manos de ese chico moriría con la curiosidad satisfecha se dijo. Porque, desde el principio sabía, que iba a ir tan lejos como se lo permitiera aquel chico. Entonces, se despejó de todas sus preocupaciones y decidió disfrutar todo lo posible. Si era demasiado ingenua, ya se las arreglaría más tarde. Asintió con ganas, deseando ver cómo era lo que podía enseñarle. Aunque una duda asaltó su mente. -Pero, aquí no hay fuego. Y te aseguro que no lo vas a encontrar en ningún rincón de Hargeon.
Ante eso el chico rio ligeramente y se rasco la nuca ligeramente incómodo. -Eh, bueno, verás. Lo normal es necesitar que haya fuego para poder controlarlo. De hecho, Crocus entero es un paisaje de volcanes y pequeños ríos de lava que abundan por todo el lugar. -Ante aquella descripción, Lucy intentó imaginárselo, sin éxito alguno. No podía imaginarse una tierra como aquella. -Pero, si eres suficientemente bueno con el control y eso pues… -Parecía ligeramente incómodo. Natsu sacudió la cabeza y la miró de nuevo sonriendo. -Simplemente mira.
Dicho y hecho. En ese mismo momento su mano se envolvió en llamas. Sin poder evitarlo, la reacción de Lucy fue sumergirse en el agua, dejando únicamente sus ojos en la superficie. Ahora eran las dos. Las dos garras de Natsu estaban envueltas en fuego, tal y como había visto antes. Pero, ahora que lo observaba de cerca. Estaba fascinada. Volvió a la salir para cercarse un poco más a aquellas llamas. Eran unas llamas preciosas, no podía dejar de mirarlas. Inconscientemente alargó una mano hacia aquella llama. Pero no era tonta, no iba a tocarla, aunque nunca antes lo había visto con sus propios ojos, sabía lo que pasaría. Sin embargo, al acercarla un poco más, sintió el calor, y era muy agradable. Despegó sus ojos de la llama para mirar a Natsu y le sonrió, mostrándole toda la emoción que sentía. Y, de repente, esas llamas eran inmensas, llegaban casi hasta el techo. Se quedó sin habla. Era increíble. Se movió ligeramente hacia atrás porque, con aquellas llamas el calor era demasiado grande. Entonces, aquellas lenguas de fuego empezaron a moverse, se cruzaban entre sí y volvían a separarse, se ondulaban.
Y, para su regocijo, las llamas empezaron a rodearla, creando una espiral en la que ella era su centro. Y se elevaron, hacia arriba, como un tornado de fuego, para luego descender hasta donde estaba ella y desaparecer. Lucy estaba fascinada. No había visto nada igual. Ni siquiera había escuchado nada que se le pareciera. Los tonos en aquellas llamas, el color tan vívido, era increíble. Miró una vez más a Natsu con la boca abierta y éste sonrió complacido.
-Muchos nos temen porque el fuego es dañino y destructivo. Pero muy poca gente ve que también puede ser algo precioso. -Y no podía tener más razón. Sería algo que no iba a olvidar jamás.
- ¿Eso significa que eres bueno en el control? - inquirió Lucy, medio bromeando medio preguntándoselo enserio. Tenía curiosidad. Aquello le había parecido impresionante, pero quizás no era para tanto. Teniendo en cuenta que era la primera vez que lo veía.
-El mejor. -respondió Natsu con suficiencia y una gran sonrisa en los labios. Lucy le respondió con una sonora carcajada. Menudo creído. -Y, ¿qué hay de ti, Lucy? – Le preguntó un aún sonriente Natsu.
Lucy no pudo evitarlo y le devolvió la sonrisa. Aunque, esta vez, la suya era la que era de suficiencia.
- ¿Quieres verlo?
Y hasta aquí el capítulo de hoy!
Ya empieza lo más interesante! Muchas gracias a todos por los comentarios y gracias a todos los que siguen mi historia.
Nos vemos en el siguiente capítulo. :3
