Hola a todos de nuevo! Se que dije que iba a actualizar en una semana y ha pasado casi un mes!
Pero he estado de vacaciones y al irme fuera del país no tenía ni tiempo suficiente para escribir
ni tampoco internet para poder subir lo que había escrito.
Espero que podaís perdonarme y ahora si que os aseguro que actualizare una vez a la semana. Porque en este tiempo he adelantado varios capítulos!
Aquí os dejo el siguiente. Espero que os guste!
Capítulo 8.
El silencio reinó durante unos escasos segundos en aquel lugar. Los cuatro mirándose unos a otros sin saber que decir. Lucy, por su parte, aunque ya conocía a Natsu, solo le había visto una vez en su vida y que apareciera con otro muchacho no le hacía sentirse muy segura. Juvia por su parte, simplemente no podía apartar los ojos de aquellos seres. Gray, mirando de un lado a otro, haciendo saltar su vista de una chica a otra, le habían dejado completamente sin palabras. Natsu, sin embargo, aunque se había sorprendido de la otra chica que pareció junto a Lucy, no podía estar más contento de que ella hubiera seguido acudiendo a aquel lugar. Ahora solo necesitaba enfocar aquella situación y guiarla hacia donde él quería que acabara: el plan que tenía en mente. Y Natsu Dragneel siempre conseguía lo que quería. No le quedó otro remedio que ser el primero en hablar.
-Bueno, bueno. Parece que esta vez ambos decidimos venir acompañados. Este es Gray Fullbuster, del que te hablé la otra vez. Es al que oíste hablándome aquel día. -Vio como Lucy dirigía sus ojos hacia su amigo y se quedaba esperando. Pero él no decía nada y una pequeña arruga de preocupación apareció en la cara de ella. Natsu bufó y le pegó un codazo a su amigo que casi le hizo caer de bruces. Gray lo miró enfadado, pero lo hizo salir de su asombro.
-Esto… Un placer. Supongo que tú serás Lucy. Natsu me habló de ti y me convenció para venir y bueno… -Gray se rascó detrás de la cabeza y pareció que dudaba mientras continuaba hablando. -Aunque espero que no nos delatéis, porque nos meteríamos en un lío realmente gordo y…
Gray no puedo continuar porque en aquel momento su cabeza empezó a arder. Mientras con un gruñido intentaba apagarlo, Natsu empezó a estallar a carcajadas. Gray y Natsu se enzarzaron en una pelea entre insultos por lo que no se dieron cuenta de la comunicación silenciosa que se producía entre las amigas. Éstas se miraron entre sí, al principio con una mirada de desconcierto, pero después divertidas ante aquella extraña situación. Se encontraban ante dos desconocidos, que encima eran habitantes de Crocus. Tener contacto con ellos estaba completamente prohibido. Y, por si fuera poco, aquellos dos se estaban peleando entre ellos. Y, aun así, no estaban nerviosas. Se encontraban completamente relajadas, aunque no estaban seguras de la razón, confiaban en aquellos chicos. Sin embargo, parecían tan metidos es su estúpida pelea que se habían olvidado de donde estaban.
Lucy soltó un pequeño bufido y miro a Juvia, a la que le hizo un gesto con la cabeza para que mirase. Volviendo la cabeza hacia aquellos dos extraños seres una sonrisa que avecinaba problemas apareció en su cara. En ese preciso momento, ambos muchachos tenían las manos encendidas en grandes llamas y aquello no lo iba a consentir en su territorio. Mucho menos en su lugar favorito. Justo cuando iban a empezar una nueva tanda de insultos sin sentido, Lucy movió los dedos de la mano debajo del agua y una gran ola se alzó sobre ellos. Para cuando quisieron darse cuenta, ambos estaban mirándose atónitos, empapados hasta los huesos, y sus llamas apagadas. No fue hasta que escucharon las risas de Lucy y Juvia que salieron de su asombro y las miraron. A pesar de su enfado, no pudieron evitar reírse también al ver como aquellas dos delicadas criaturas se carcajeaban de ellos en su cara sin ningún remordimiento.
Cuando Lucy consiguió parar de reírse volvió a mirarlos. -Bueno, ahora mejor. Ella es mi amiga, Juvia Lockser.
Después de eso se sucedieron presentaciones y algunas palabras de asombro. Sobre todo, de Juvia y Gray, ya que éstos eran la primera vez que se veían entre sí. Cuando la sorpresa inicial pasó, Natsu pensó que era el mejor momento para comentar su plan. Aunque, evidentemente, no lo era. Apenas se conocían. Pero, no era como que a él le importase mucho precisamente. Y tampoco iba a complicarse. Él era consciente de que iría a aquel lugar siempre que le fuera posible, aunque era probable que alguien acabara viéndole. Por eso era mejor decirlo cuanto antes y dejarse de complicaciones.
-Bueno, la verdad es que he vuelto con la intención de proponerte algo, Lucy. Aunque ahora que esta Juvia, también la incluye a ella. -Con una sonrisa miró a las dos chicas que nadaban en el agua mientras por el rabillo del ojo miró como Gray se daba una palmada de desesperación en la cara.
- ¡Estás completamente loco! -dijo Gray. Pero Natsu lo ignoró. Ya tenía la completa atención de aquellos seres de Hargeon.
- ¡Había pensado en que podíamos irnos de viaje a ver mundo! Todos juntos, como una aventura. ¿Qué os parece? -Acabó diciendo con una sonrisa ante los rostros desconcertados de ellas. Natsu se percató de que no entendían del todo lo que quería decir, así que decidió seguir explicándose. – Bueno, me enseñaste parte de ese mundo tuyo submarino, ¿no? Evidentemente, yo no puedo meterte en Crocus, nos verían seguro y sería un suicidio. Pero puedo llevarte por el resto de reinos. Conocer sus mundos, sus habitantes y esas cosas. No sé… Lo pensé y me había parecido buena idea. Además, como te vi tan emocionada como yo al encontrarme a alguien del reino prohibido y eso. -Natsu acompañó sus últimas palabras y miró esperanzado hacia Lucy. No es que no le importase lo que dijese Juvia, pero a él lo que le importaba era lo que dijese Lucy. Y al mirarla, se tranquilizó. Reconoció el brillo de ilusión en el fondo de sus preciosos ojos, el mismo que había visto el otro día. Y supo que había ganado. Se irían de viaje.
Contempló como las dos amigas se miraban entre sí antes de asentir y desaparecer rápidamente debajo del agua. Natsu se quedó boquiabierto y miró hacia Gray que hasta entonces se había mantenido en silencio y vió como se encogía de hombros.
-Al menos lo has intentado. Pero era evidente que era demasiado. Ya te lo dije. -Natsu le enseñó los colmillos y le gruñó. Algo habrían ido a hacer. No quería creer que simplemente hubieran desaparecido. Entrecerró los ojos y escudriñó la superficie del agua, buscando algún movimiento, cualquier cosa que le indicase que seguían allí. Pero no encontró nada.
-No importa. Esperaremos. – Y dicho esto se sentó en el suelo con la firme intención de quedarse allí.
-Natsu, vamos. Cuánto más tiempo nos quedemos aquí más difícil nos resultará volver sin que nos vean. -Gray intentó hacerle entrar en razón. Pero sabía que tu amigo era terco como una mula.
-Aún queda tiempo de sobra para volver a casa. Esperaremos. -Lo dijo sin mirarlo si quiera. No pensaba apartar la mirada del agua.
Y así se mantuvieron en silencio. Ambos sentados uno al lado del otro, mirando la superficie del agua, esperando por aquellas dos chicas que se habían ido sin decir ni una sola palabra. Aunque a ellos se les hizo eterno, no estuvieron esperando más de unos cuantos minutos cuando ellas aparecieron de nuevo.
Tan concentrados estaban en avistar algún moviendo submarino que cuando ellas aparecieron con un gran salto en el aire casi se caen hacia atrás. Las dos crearon un arco perfecto sobre el agua con un grito agudo de júbilo antes de sumergirse de nuevo y asomar sus cabezas para mirarlos antes de darles la buena noticia.
-¡Nos iremos de viaje! -Anunciaron ambas a la vez ante la sorpresa de los chicos con una gran sonrisa pintada en sus caras. Gray no salía de su asombro, todo el mundo se había vuelto loco. Si los veían a los cuatro juntos iba a ser su fin. Por otro lado, Natsu no cabía en sí de contento y ya estaba a hacer planes en voz alta, pensando en cuando se irían, que sitios irían a ver, y cuáles eran las rutas alternativas más seguras para no ser descubierto. Fue Gray quien tuvo que pinchar la burbuja de felicidad de los otros tres y devolverles a la realidad.
-Todo esto está muy bien. Pero, aunque llevásemos acabo esta locura de plan os estáis olvidando de un pequeño problema. -Ambos se giraron hacia él con el interrogante pintado en la cara. Gray suspiró y se maldijo por ser el único con dos dedos de frente de aquel improvisado grupo. -¡No tienen piernas! ¡No caminan! El mundo no está lleno de agua como aquí.
Ante esas palabras a Natsu se le cayó el alma a los pies. No se había parado a pensar en aquel problema ni un solo momento. Ni si quiera se le había pasado por la mente. Al instante se arrepintió de haber mencionado si quiera aquel plan sin haberlo pensado mejor. Se giró hacia las chicas que seguían en el agua, mirándose la una a la otra con las cejas arqueadas. Con lo contentas que habían vuelto pensado que se iban de viaje, para ahora tener que decirles que era imposible, que no podían llevarlas muy lejos con ese impedimento.
En ese momento Lucy levantó la vista hacia él y, cuando iba a disculparse por a ver si quiera sugerido aquello, ella levantó una mano y lo silenció antes de que pudiese pronunciar una sola palabra y le sonrió con cariño. Natsu no entendía nada. El viaje se había suspendido, ¿por qué estaba tan contenta?
Entonces todos vieron como Lucy se acercaba a la orilla y se apoyaba con sus manos. Haciendo fuerza para salir de agua. Aunque le costó un poco, y Natsu tuvo que apretar los puños para reprimir el impulso de ayudarla, finalmente consiguió sentarse sobre la hierba, con la cola perfectamente estirada y poyándose hacia atrás sobre sus manos. Miró a los chicos con una sonrisa, pero estos la miraban como si tuviera tres cabezas. Podía salir del agua, muy bien. Eso ya lo habían notado. Pero seguía sin poder caminar. Podían cargar con ellas, pero iba a ser un infierno de viaje. Y no era posible de todos modos, demasiado lejos. Pero entonces, Ambos chicos se percataron de la sonrisa de Juvia, que seguía en el agua. Y, cuando volvieron a mirar a Lucy, observaron atónitos como su cola y el resto de escamas que se extendían sobre su piel brillaban ligeramente hasta que desaparecieron. Y, en el lugar donde hasta hacía tan solo unos segundos se encontraba su maravillosa cola en tonos púrpura ahora se podían ver dos piernas perfectas con dos pequeños pies. Ya no tenía escamas, y se podía ver su piel perfectamente lisa y blanca como la porcelana.
Pero entonces, y a pesar de su sorpresa, Natsu se percató de un pequeño detalle, el cual lo dejó boquiabierto y con los ojos como platos: Habían desaparecido sus escamas. Todas y cada una de ellas.
Lucy se encontraba ante sus ojos, con piernas y completamente desnuda.
Y hasta aquí el capítulo de hoy!
Espero que podáis perdonar que haya tardado tanto! ya se que muchos de vosotros me pedís que actualice mas rápido.
Y esta vez de verdad que voy a cumplirlo.
Muchas gracias por todos vuestros comentarios.
Nos vemos en la siguiente actualización! :3
