Capítulo 13
A la mañana siguiente se despertaron con las primera luces del día. Después de desayunar la fruta que les había sobrado de la noche anterior, Natsu y Gray recogieron el campamento para ponerse en marcha. La primera parada la tenían programa en Acalypha, una villa en el Bosque del Este de Oak. Era una ciudad en la que los chicos solían parar en sus viajes y preferían empezar aquella locura en un lugar conocido. Por lo que pudiera pasar. El bosque del este lo formaban arboles de grandes raíces y largos troncos que se elevaban varios metros por encima de sus cabeza. Las copa los árboles podían ser tupidas en algunas zonas y escasas en otras, dejando pasar los rayos del sol cuando no tenían mucho follaje. Las chicas estaban entusiasmadas, el paisaje era tan diferente al de su hogar y el bosque había cambiado tan rápido desde que habían cruzado la frontera.
Nos dirigimos hacia la posada que regentaba Mirajane. Siempre que iban por allí se hospedaban en aquel lugar. La posada Satan Soul se componía de dos pisos y estaba construida en la base de uno de los árboles, un poco separado del centro, entremezclándose con las raíces que sobresalían. La planta era una taberna de mesas de madera alargadas con bancos para sentarse a lo largo y, al fondo, la barra para pedir. Atravesaron el bullicioso lugar y se acercaron a Mirajane para pedir las habitaciones.
-¡Mira! ¡Cuanto tiempo! ¿Te alegras de vernos? - Dijo Gray entusiasmado nada más que nos acercamos.
- Pero.. ¡Qué ven mis ojos! Natsu y Gray.. ¿Qué hacéis por aquí? No me habíais avisado de que veníais. - Contestó Mira con una sonrisa. Mira era una habitante de Oak. Tenía el pelo blanco y largo hasta la cintura. Llevaba puesto un vestido en azul y blanco que mezclaba piel y plumas y tenía la piel más blanca que te puedas imaginar. Las orejas las tenía alargadas terminando en dos puntas, rasgo característico de los habitantes de Oak.
-Hemos decidido hacer una excursión, ya sabes que tenemos el culo inquieto y nunca estamos demasiado tiempo parados. - Dijo Natsu con una gran sonrisa.- Estaremos por aquí un par de días.
-Entonces ya se que os veré por el bar. -Mira se rió y los chicos estaban a punto de reírse con ella cuando su cambio de humor los detuvo. -Ni se os ocurra volver a incendiarlo. - Ahora los estaba mirando muy seria, y los mechones de su pelo se habían empezado a mover con el viento inexistente. Todavía se acordaban de la última vez. Ambos tragaron saliva antes de asentir.
-Aquí tenéis vuestra habitación. -Dijo mientras les ponía una llave con el número de la habitación. Siempre les daba la misma.
Los chicos se miraron nerviosos entre sí y Natsu no pudo evitar mirar hacia la esquina donde estaban aquellas dos chicas esperándoles intentando no llamar mucho la atención. Gracias al cielo que, una vez fuera del agua, sus escamas habían desaparecido. Aún así, cualquiera que las mirara sabía que no eran de Crocus. Pero, mientras nadie les viera las orejas, tampoco podrían sospechar que eran de Hargeon.
-Esta vez no venimos solos, necesitamos dos habitaciones Mira. -La peliblanca los miró de hito en hito sorprendida. Pero, antes de que pudiera preguntar, Gray levanto una mano para pararla. -Por favor, no preguntes.
Mirajane los miró de nuevo mientras dudaba. Los conocía desde hacía años, hasta podría decirse que los consideraba sus amigos y confiaba en ellos. Cierto era que, siempre que venían, acababan destrozando algo. Pero no eran malos chicos. Suspiró pesadamente mientras se giraba para coger otra llave. Confiaría en ellos esta vez. Después de todo, siempre la defendían cada vez que se veía en problemas o alguno de los huéspedes se propasaba después de varias horas bebiendo.
Mira les dejó otra llave encima de la barra y recogió la primera que les había dado.- Disfrutadla, esta habitación solo la tengo para casos especiales. - Les guiñó un ojo y se marchó a atender a otro cliente.
Natsu y Gray se miraron entre ellos y se encogieron de hombros. Gray miró hacía donde estaban Juvia y Lucy y les hizo un gesto para que subieran las escaleras. Ellos las siguieron una vez que las perdieron de vista. Aunque allí todo el mundo estaba distraído toda precaución era poca. Se encontraron con ellas en el pasillo de las habitaciones y lo recorrieron hasta que vieron el número de su habitación. Habitación número 777. Era un número extraño, no había tantas habitaciones en aquel lugar.
Gray metió la llave en la cerradura y la abrió. Todos entraron rápidamente y cerraron la puerta. Solo entonces, se permitieron mirar el lugar. No era una habitación. Se encontraban ante un salón formado por un par de sofás, una mesita de centro y una chimenea. A cada lado, se encontraban dos puertas abiertas que dejaban ver dos habitaciones con dos camas cada una y, una tercera puerta que daba a un baño. Estaba decorado en tonos claros de azul pastel y blanco. Las paredes estaban pintadas formando espirales simulando remolinos de viento. Muy apropiado.
-Bueno, esta vez Mira se ha superado. -Natsu rompió el silencio emocionado y se dejó caer en uno de los sofás. - Así está mucho mejor, ¿no creéis? Así no tendremos que andar de una habitación a otra ni nos verán por los pasillos.
Gray se sentó al lado de Natsu y las chicas los imitaron sentándose en el otro sofá. -Bueno, hay que organizarse. También deberíamos salir a explorar a las afueras a ver si, con suerte, tenemos un lago no muy lejos. Es mejor tenerlo localizado en caso de que lo necesitemos.
Natsu dejó escapar una risa entre dientes. -Jamás pensé que me preocupara tanto el agua.
Juvia miró a Lucy para llamar su atención y la miró levantando las cejas con una pregunta silenciosa. Lucy negó con la cabeza respondiendo a su pregunta y Juvia frunció las cejas. Eso era un problema. Tenían mucho margen, apenas habían pasado dos días desde que habían abandonado su hogar pero se habría sentido más tranquila. Una vía de escape nunca estaría mal.
-No os preocupéis, tenemos mucho margen, podemos encontrar otro por el camino cuando nos vayamos de aquí. -Juvia sonrió quitándole hierro al asunto. Hay ciertas cosas que no estaba dispuesta a compartir todavía con aquellos dos y, otras, que duda que Lucy quisiera contar.
-Bueno, pues podéis poneros cómodas. Nosotros vamos a por algo de comer y ahora venimos. Estoy hambriento y el hermano de Mirajane cocina increíble.
Los chicos desaparecieron dejándolas solas. Las chicas se miraron, iban a tener un tiempo para hablar en privado.
-¿Qué nos pongamos cómodas? ¿Cómo se hace eso en la superficie? - Lucy habló primero y ambas estallaron en carcajadas liberando un poco de la tensión acumulada. Lo necesitaban. Por muy a gusto que se sintieran con sus compañeros de viaje, todo era nuevo para ellas. Demasiada tensión acumulada, demasiados nervios, demasiadas emociones y, para ellas, demasiado gasto de energía.
No me imaginaba que caminar cansaba tanto. ¿Cómo puede hacerlo la gente? Mucho mejor nadar.- comentó Juvia mientras estiraba las piernas.
Lucy asintió al instante. -¿Verdad? Me duelen los muslos una barbaridad. Supongo que se fortalecen con la práctica.
Después de eso, las dos se quedaron sumidas en un confortable silencio. Cada una sumida en sus propios pensamientos. Ellas tenían mucho más que perder y lo sabían. Pero, en el poco tiempo que llevaban, habían aprendido más de la vida que en toda su vida en Hargeon. No es que no hubieran podido ir a otros reinos, la prohibición se extendía únicamente a Crocus, pero no era común salir a explorar para ellos. Era la única forma de mantener el secreto de que podían deshacerse de la cola y caminar
-Oye Lucy, tenemos que hablar. ¿Qué vamos a hacer si alguien te reconoce? - Juvia le devolvía una mirada preocupada y Lucy suspiró. No es que no hubiera pensado en ello, pero quería creer que iba a tener tanto suerte que no se encontraría con nadie conocido.
-No lo se Juvia… No lo se. Una parte de mi quiere contárselo. Sería mucho mejor si lo supieran y pudiera contar con su ayuda pero… ¿Y si después todo cambia? ¿Y si, al enterarse, deciden que prefieren llevarnos de vuelta? Se que no es precisamente lo que más debería preocuparme y que debería estar pensando en que nos entreguen, pidan dinero por nosotras y todas esas cosas pero.. -Lucy se miró las manos antes de continuar, manos lisas, con separaciones entre los dedos y sin ninguna escama, solamente piel lisa. - Pero confío en ellos. Se que es irracional y que apenas los conozco pero, no me preocupa. Y, sin embargo, aunque no me preocupe, no quiero que lo sepan. No todavía, no quiero que las cosas cambien ni que me traten diferente.
-¿Y que vas a hacer con tu control?- Juvia miraba a su amiga preocupada, su amiga era poderosa, muy poderosa. ¿Podría ocultarlo todo el tiempo? Lucy a veces hacía cosas sin pensar, le salía de manera natural, pero no todo el mundo en Hargeon podía hacerlo. Ni si quiera ella misma podría hacer muchas de esas cosas. -Ya sabes que yo no puedo hacer todo lo que tu haces. Si te pasas, acabaran sospechando.
-Ya lo había pensado pero, creo, que hemos tenido suerte. -Juvia la miró levantando una ceja mirando escépticamente a su amiga. -Ellos desconocen muchas cosas de nosotros Juvia. Si fueran de otro reino… tal vez. Pero, de Crocus… únicamente saben de nosotros lo que les cuentan. Me controlaré pero, si me descuido, no creo que sospechen nada.
Juvia miró a su amiga con cariño. Habían estado juntas desde siempre, desde que le alcanzaba la memoria. Habían entrenado su control juntas, habían ido a clases juntas, no había secretos entre ellas. Y, podría jurar, que nunca había visto a su amiga tan emocionada. Ni siquiera estando preocupada había perdido el brillo en los ojos. Haría lo que estuviera en su mano para ayudarla durante este viaje. Sabía que lo iba a recordar toda su vida. Solo esperaba que, una vez volvieran a casa, no añorara demasiado algo que no iba a poder tener.
Se quedaron hablando un rato más sobre sus impresiones del viaje hasta ahora. Sobre todo, de aquella habitación. No sabían para que se utilizaba la mitad de las cosas. Tampoco venían de otro mundo, identificaron perfectamente las habitaciones pero, aquella tercera estancia forrada de azulejos blancos no tenían ni idea de lo que era. ¿Para que se utilizaban aquellos aparatos? Ellas no los necesitaban. Tampoco habían hablando con los chicos de dinero. Ellas habían considerado traído bastante, pero no se habían parado a pensar las cosas costarían lo mismo que en Hargeon. ¿Cuánto costaría una habitación como aquella? Las dos coincidieron en que se sentían incómodas caminando, al sentarse, tumbadas al dormir… Esperaban acostumbrarse porque la primera noche había sido horrible.
Sin embargo a Lucy, mientras hablaban, se le apareció un pensamiento involuntariamente. El frío había desaparecido. Recordaba haberse quedado dormida con los músculos doloridos y con frío. No estaba acostumbrada a esa sensación pero, estaba tan agotada que el sueño la había vencido de todos modos pero, no había durado toda la noche. En algún momento de la noche el frío había sido sustituido por una calidez confortable. Y, después, al despertarse esa mañana, se había dado cuenta de que Natsu había dormido a su lado. No estaba ahí cuando se había dormido, de eso estaba segura. ¿Lo habría hecho por ella? ¿Para que entrase en calor?
Natsu y Gray entraron de repente por la puerta y, en cada mano, iban cargando con bolsas llenas.
-¡Ya estamos aquí! -Gritó Natsu mientras entraban.
¡No hace falta que grites, ya te están viendo idiota! -Gray estaba visiblemente molesto, eso era obvio. Tenía el ceño fruncido y miraba a Natsu con los ojos entrecerrados.
-¿A quién llamas tu idiota, pedazo de orangután? ¡Relájate un poco, parece que te han metido un palo por el culo! -Gritó Natsu en respuesta mientras dejaba las bolsas encima de la mesa de centro.
Lucy y Juvia estaban atónitas.
-¿Chicos? -Preguntó Lucy insegura. Cuando la escucharon, los dos se quedaron mirándola, como si hasta ese momento se hubieran olvidado de que estaban allí.
-No pasa nada Lucy. -Dijo Natsu con una sonrisa abriendo las bolsas y sacando la cena que habían subido del bar de la posada.
-¿¡Cómo que no pasa nada!? -Ahora era el turno de Gray de mirarlo con la boca abierta. Aunque no le duró mucho, porque siguió gritando. -Gracias a Natsu, un amigo nos ha reconocido. Porque no podía hablar en un todo normal y pasar desapercibido. No, él tenía que reírse a carcajadas y hablar a voces. Y, por si fuera poco, cuando nos han invitado a cenar Mira le ha dicho que veníamos acompañados. ¿¡Y ahora que hacemos!?
Gray se dejó caer en el sofá derrotado, con un brazo tapando la cabeza. Parecía haberse quedado sin energía. Ni Juvia ni Lucy se atrevieron a decir nada.
-Simplemente lo ignoraremos y ya está. No tiene por qué venir con nosotros. Además, tampoco es la primera vez que venimos acompañados, no tiene por qué sorprenderse.- Natsu se encogió de hombros y se dispuso a comer.
Gray suspiró antes de responder. - Cómo si Gajeel fuera a dejarlo estar... -
Nadie dijo nada en un rato y se dedicaron a comer lo que habían traído para la cena. Cada uno estaba sumido en sus propios pensamientos. Una vez hubieron terminado, el ambiente tenso se fue disipando.
-Bueno lo hecho, hecho está. Vamos a acostarnos pronto y así podremos salir a primera hora, habrá poca gente levantada. Además, deberíamos conseguiros otras ropas, no pareceríais de Crocus ni con los ojos cerrados.-Dijo Gray mientras se levantaba para tirar los restos de la cena. Acto seguido, se dirigió al baño y cerró la puerta. Lucy no desaprovecho la oportunidad para preguntar sobre ello.
-Natsu, ¿qué se hace en esa habitación?
Natsu, que en ese momento estaba bebiendo, se atragantó y empezó a toser. La miró atónito y movía la boca como si quisiera decir algo pero no le salían las palabras. Lucy lo miraba sin entender nada.
-¿Cómo que qué se hace en esa habitación? Es el baño, Lucy. - Natsu la miraba lleno de interrogantes. - ¿O es que no tenéis baños en Hargeon? - Natsu se empezó a reír y Lucy miró a Juvia. No entendía que le causaba tanta gracia. Juvia le devolvió la misma mira de incomprensión.
-Pues.. esto… ¿no?
-¿¡No tenéis baños en Hargeon!? -Natsu pego el grito en el cielo y se quedo mirándolas pasando de una a otra sin poder creerse lo que estaba escuchando.
Justo en ese momento se abrió la puerta del baño y Gray salió.
-¡Gray! -Lo llamó Natsu. - Lucy pregunta que hacías en el baño.
Gray se quedó parado a medio camino hacia el sofá sin responder y miró a Lucy. -¿Cómo que qué hacía en el baño? ¿Qué es esta invasión de la int.. – Natsú lo interrumpió antes de que pudiera continuar. Tenía la cara roja como el fuego.
-En Hargeon no hay. No saben para que se utiliza.
El silencio reinó en aquella sala. Lucy y Juvia no entendían nada y se estaban empezando a preocupar. ¿Tanto problema había en explicarles para que demonios se usaba? No podía ser tan malo si estaba en una posada. Natsu estaba rojo como un tomate pero no podía parar de mirarlas. Gray estaba estupefacto. Los chicos cruzaron miradas durante un momento sin entender nada. De repente, Natsu se inclinó apoyándose sobre sus rodillas y miró a Lucy muy serio, aunque todavía tenía la cara roja.
-Lucy, si no hay baños en Hargeon entonces ¿cómo… cómo es que vosotros…? ¿Y cómo es que hasta ahora...?-No encontraba las palabras para decirlo. Maldita sea. Tenían que ser mujeres. Aquello era muy vergonzoso pero quería saber. Ni siquiera se le ocurría ninguna idea al respecto para quedarse tranquilo. Carraspeó y lo volvió a intentar. -Cuando, por ejemplo, bebéis mucha agua como es que vosotros luego… -No pudo acabar la frase e hizo un gesto con la mano.
Lucy se quedó con la boca abierta cuando entendió lo que estaba preguntando. También entendió para que se utilizaba el baño. Juvia se había quedado exactamente igual que ella.
-No pienso hablar de ese tema. No tenéis que saberlo todo. Entendido. El resto ya lo descubriremos nosotras. - Lucy estaba ahora igual de roja que Natsu.
Para quitar un poco la tensión del ambiente Gray decidió aportar algo. -También está para ducharte. Sobre todo después de un largo día, para limpiarte el sudor o simplemente para relajarte. Es de lo mejor que hay.
-¿¡Me puedo duchar!? -Lucy casi salta de su asiento. Nunca había tocado el agua con su forma humana. Quería probarlo. - ¿Cómo se hace?
Natsu sonrió para sus adentros y se levanto indicándole que la siguiera. Era un tema tan sumamente básico que jamás en su vida habría esperado estar enseñando a una mujer hecha y derecha. No lo quería pensar mucho porque sino se echaría atrás. Nunca había conocido a nadie tan emocionado por darse una ducha. Bueno, nunca había conocido a nadie de Hargeon. Pero esto le dejaba claro lo distintos que eran y lo mucho que tenían que descubrir el uno del otro.
Después de enseñarle todo el funcionamiento la dejó sola en el baño y cerró la puerta para darle algo de intimidad. Gray se había sentado al lado de Juvia y estaban hablando animadamente sobre sus respectivos mundo. Así que, aprovechó, y se tumbó en el sofá que había quedado libre. Se puso un brazo sobre los ojos y reprimió un suspiro. ¿Qué demonios le pasaba?
Se había ido de casa sin decir nada, dejando una nota. Gray se había pasado toda la semana recordándole todo lo que podía salir mal e intentando convencer de que cambiara de opinión. Pero no podía dejarlo estar. Es cierto que él siempre se embarcaba en este tipo de aventuras a lo loco, sin pensar en las consecuencias pero sabía que esto era algo más. Contra todo pronóstico, ella le importaba. Le importaba tanto o más que aquellos a los que conocía de toda la vida. Y no tenía ningún sentido, apenas la conocía. Llevaban dos días de viaje y, antes de eso, la había visto dos veces más. Era cierto que con ella era todo muy intenso, pero no le había pasado desapercibido que no le pasaba con Juvia, era sólo con ella. No lo entendía, pero Lucy lo ocupaba todo aquellos días y no le gustaba esa sensación. No estaba concentrado en lo que debería estar.
Un grito interrumpió sus pensamientos y se sentó de golpe. Los tres se quedaron mirando la puerta del baño. El grito provenía de Lucy.
-¡Lucy! ¿¡Estás bien!? -Gritó Juvia ya levantada.
-Esto.. C-Chicos... ¡Creo que tengo un problema!
Hasta aquí por hoy!
Como el capítulo anterior era bastante corto he decido subir esta parte que ya tenía preparada, aunque iba a dividirlo en dos, os los subo todo de golpe! Ahora tengo que ponerme con el resto!
Si se os ocurre cualquier idea para la historia.. estoy abierta a sugerencias! :3
Nos leemos en el siguiente capítulo 3
