20 AÑOS DESPUES…
Una vez más Legolas visitaba el bello Rivendel había pasado cerca de 20 años desde su última visita todavía podía recordar al pequeño Estel y su constante compañía, y su gran adicción a los dulces de cereza desde ese día siempre llevaba consigo un buen puñado de ellos.
Al ir entrando por la puerta principal desmonto su gran caballo blanco pero cuando apenas iba a dar algún paso para dirigir a su caballo a la caballeriza para que fuera atendido ya que esta vez no había avisado de su visita y seguramente todavía no habían notado su presencia, choco contra alguien quedando sobre este a caballo entre sus piernas y con ambas manos en el pecho desnudo de este.
Estel había estado practicando sus movimientos de defensa con sus hermanos Elladan y Elrohir, pero al no ser un elfo sentía más los cambios de temperatura era por ello que para refrescarse y poder continuar con el entrenamiento se había despojado de su camisa y túnica, quedando con el pecho completamente desnudo.
Pero sus hermanos al estar en un estado de humos muy gracioso querían volverlo amarrar al tronco de un gran roble para ver cuánto tiempo tardaba en liberarse, según ellos en caso de que fuera secuestrado, nunca se sabe, y al no estar de acuerdo comenzaron una pequeña pelea pero al ser dos contra uno Estel no pensó que pudiera ganar asi que en un descuido por parte de los gemelos se echó a correr lo más rápido que pudo eso hasta que choco contra alguien, quedando el con la espalda en el césped y ese alguien sobre el.
Legolas se sorprendió cuando su mirada se fijó en el chico que estaba debajo de él musculoso, con algo de bello en su pecho, una fuerte mandíbula, de piel algo bronceada, rizos negros pero cortos, un rostro joven pero definitivamente masculino pero sobre todo unos hermosos ojos grises, fue cuando unos gritos lo trajeron de nuevo a la realidad, fue cuando llegaron los dos gemelos, para encontrarlo en semejante posición.
Estel solo podía admirar al elfo que esta sobre él pues le parecía muy familiar, fue cuando oyó a los gemelos, y noto que sin quererlo habían quedado después del choque en un posición muy sugerente sobre todo porque el había agarrado ambas piernas del elfo.
Cuando llegaron Elrohir y Elladan notaron que su hermanito había caído al parecer pero no solo si no con otro pero la posición de los presentes no pasó por alto hacia que como siempre Elrohir hizo el comentario más alegre que pudo
Oh, no se preocupen ustedes pueden seguir con lo que estaban haciendo, sentimos interrumpir, jajajaja-
Ganándose una mirada de ambos hombre y elfo, quienes se separaron inmediatamente, poniéndose de pie, Legolas un poco sonrojado por lo que había insinuado Elrohir, fue cuando este se dio cuenta de quién era y diciendo con voz totalmente tranquila respondió
Por lo visto hoy no habrá un abrazo de bienvenida a un amigo, solo burlas y malos chistes verdad Elrohir.-
Ante esto inmediatamente lo gemelos dejaron de reír y reconocieron la presencia de Legolas, ambos corrieron y lo abrazaron –que bueno que vienes de visita hace mucho que no sabíamos de ti, como va todo por el Bosque Negro, y por qué no mandaste aviso de tu llegada para estar preparados.-
-Bueno es que no tenía pensado hacer un viaje fue de última hora es que necesitaba hacer un cambio de ambiente, y que mejor que cerca de mis amigos, por cierto donde está el pequeño Estel?-
Ante esto ambos gemelo se quedaron pasmados es que acaso no había reconocido a su hermano, pero antes de que pudieran decir algo, Estel que había guardado silencio se acercó y puso una mano sobre el hombro de Legolas haciendo que la mirada del elfo se volviera hacia él, y después de unos segundo Estel tomando suficiente aire le dijo
-Legolas mellón nin, no me reconoces es cierto que ya no soy un pequeño, pero aún sigo siendo Estel-, diciendo esto encerró al elfo en un abrazo apretado, Legolas se quedó sin palabras pues no pensó que su pequeño amigo no lo fuera más, y que además que un simple abrazo le transmitiera un sentimiento desconocido para el, provocando que involuntariamente se tensara, cosa que Estel noto, soltándolo rápidamente, cosa que decepciono a Legolas.
-Lo siento Legolas si te moleste con mi abrazo, es que suelo abrazar a mi Ada, a mis hermanos y hermana, no lo pensé, mejor me voy, lo siento una vez-
Al decir esto Estel se dio la vuelta y comenzó a correr hacia donde había dejado su ropa, Legolas se encontraba tan asombrado que no pudo detenerlo pero lo que dijo le hizo sentir mal, no fue molestia solo que se sorprendió.
Elrohir y Elladan al ver a su hermano huir, solo atinaron a menear la cabeza, Elladan al ver la cara de sorprendido de Legolas solo pudo explicarle el porqué del comportamiento de Estel.
-No te preocupes solo que no ha tenido un buen tiempo, algunos Elfos no se sienten a gusto frente a él, y lo han despreciado sin motivo, y tu molestia al ser abrazado, lo malinterpreto, así que hará hasta lo imposible para evitarte a partir de ahora, pero si por casualidad lo llegas a ver, habla con él, y te diré algo si quieres ofrecerle una ofrenda de paz obséquiale un dulce de cereza, siempre ha tenido debilidad por ello-.
Mientras Elrohir solo movía la cabeza positivamente, y luego como recordando algo le dijo –por cierto ya comiste vamos te mostraremos tu cuarto, para que te prepares para la cena-.
En cuanto hubieron dejado a Legolas en su cuarto, se puso a reflexionar echado en su cama sobre el porqué del sentimiento desconocido que sintió durante el breve abrazo de Estel, pero al no encontrar una solución decidió mejor dejarlo para después, prefiriendo en su lugar un baño caliente y un cambio de ropa para así no llegar tarde a la cena.
Legolas estaba terminando de trenzar su pelo cuando solo la campana que anunciaba sobre la cena, al entrar en el comedor se encontró que ya todos estaban sentado en la mesa, excepto Estel, Elrond al verlo le indico con la cabeza un asintió para que se sentara, de todos modos solo estaba Elrohir y Elladan, y el señor de Rivendel a la mesa, mientras los siervos comenzaban a servir la cena Elrond dijo – este chico me hará ir por el para qué cene como cuando era pequeño-, cuando estaba a punto de levantarse, Estel iba entrando al comedor.
Estel después del incidente con Legolas, estuvo toda la tarde nadando en el lago cerca de la casa, pues no ganas de regresar e incomodar, siempre que algún elfo le mostraba molestia por su presencia procuraba evitar acercarse, incluso encontrarse con ellos, pues siempre lo molestaba el hecho de que solo por no ser un elfo completo, lo despreciaran si solo se tomaran el tiempo de conocerlo, sin saber que no era un humano si no era un medio elfo al igual que su Ada, pero que nadie sabía pues no se habían tomado la molestia de conocerlo.
Elrond al ver a su hijo menor lo reprendió –Estel que hora son estas de llegar y por qué traes ese uniforme si hoy no tienes guardia, sino hasta dentro de dos días-, Legolas no podía apartar la mirada del chico pues si cuando chocaron le parecía atractivo, ahora era lo más hermoso que había conocido, pues Estel encontraba vertido con una armadura dorada, junto con unos pantalones y túnica verde claro, junto con unas botas negras, y traía una capa de un verde más oscuro que fácilmente podría ocultarlo entre las hojas de los arboles incluso a los ojos de un elfo, además traía un arco y flechas a su espalda, una espada también le colgaba de la cintura, y con su porte natural lo hacían ver señorial, elegante y majestuoso un miembro digno de la casa de Elrond.
Estel al entrar observo a sus hermanos, Legolas y a su Ada sentados y haciendo una reverencia a señal de saludo, se dirigió hacia su Ada –lo siento, el día de hoy me he incorporado a la guardia, ya que están faltos de guardias, solo vino a despedirme y a avisar, buenas noches a todos, que descansen-, sin decir nada más se acercó a un frutero y tomo algunas manzanas y peras, -lo siento pero hoy no he comido, que disfruten la comida, me voy-, el señor de Rivendel al ver a su hijo menor salir solo lo despidió diciéndole lo que siempre le pedía –cuídate y no busques problemas-, Elrohir que habia estado prestado atención al comportamiento de Estel comento –creo que esa decisión tan repentina se debe al incidente de la tarde-.
-Que incidente Elrohir-, pregunto el señor de Rivendel a su hijo.
Después de que le explico prácticamente había terminado la cena, -bueno ya hablare yo con mi hijo-, buenas noches que descansen-, se levantó y se fue, dejando solo a sus hijos y a Legolas, los gemelos también levantándose se dirigieron a Legolas – vamos a ir a jugar con unos elfos quieres venir?-, ambos estaban esperando su respuesta cuando Legolas se levantó y tomándolos a ambos por lo hombros les pregunto -¿Dónde puedo encontrar a Estel durante su guardia?-.
CONTINUARA…
