Es una pena para mi habrme tardado tanto y no hay excusa que valga, espero les guste.

Disclaimer: Ni Bleach, ni Skins ni HIMYM son mios, si lo fueran los finales hubieran sido mucho mejor

Desde el instante que puse un pie en esa casa me sentí como en mi hogar a pesar de que no los veía mucho debido a los diferentes horarios nos las arreglábamos para cenar juntos todas las noches.

Ishida pasaba mucho tiempo en la escuela y en los ratos libres vivía en la biblioteca por lo que solo lo veía por las noches cuando volvía a casa, Renji por estar en segundo año de la carrera su jornada era más demandante así que salía muy temprano por la mañana y volvía hasta tarde. No es que el fuera un adicto a la escuela, pero es difícil labrarte un camino cuando no eres de familia prestigiosa, esforzarse el doble que los demás era la única vía hacia al éxito. Pero no crean que era así todo el tiempo, el chico se la pasaba ebrio los fines de semana, peleando a le menor provocación en las fiestas y metiendo a una mujer desconocida a la casa cada fin desemana.

Su madre por otra parte era con quien más convivía ya que nuestros horarios eran parecidos, salíamos temprano y volvíamos juntos. No crean que habíamos labrado una amistad muy estrecha, hablábamos de todo mientras veíamos la televisión o hacíamos tarea, excepto de nosotros mismos. Su madre era una mujer indescifrable, unos días estaba de buen humor y otros con los ojos hinchados posiblemente de tanto llorar, preguntarle estaba descartado porque tampoco era fácil para mi expresar mis sentimientos y vaya que esa también fue una época dura para mí en otros aspectos.

Cuando llegue a mi nueva vida deje atrás a una mujer que amaba, Riruka mi novia de la secundaria quien me prometió que intentaría quedar en esa escuela para formar una familia juntos más adelante, pero eso nunca paso, al poco tiempo de llegar ella termino conmigo y más tarde me entere que había ido a otra universidad con otro chico. Por eso mismo no estaba listo para expresar mi dolor y me era más cómodo callarlo y creo que ella se sentía igual porque jamás me conto que le pasaba.

Mi circulo de amistad se había agrandado, ahora Orihime, Rangiku, Hinamori, Chad, Urahara, Yoruichi y Keigo se reunían de forma muy seguida en nuestra casa y nosotros en los de ellos para celebrar cualquier cosa, nunca faltaba el pretexto. Todo pintaba para perfecto, ¿cierto? Un día todo cambio, fue algo trágico de lo que nunca quisimos hablar, pero cambio para siempre a nuestro hogar y a los de alrededor. No fue algo tan grave, nadie murió, pero los sentimientos que guardamos por mucho tiempo empezaron a brotar desde el incidente y la cosa tomo un rumbo diferente.

Una tarde del fin de verano los chicos estaban en su habitual hora de la cena platicando sobre su día, Rukia hacia estofado. El clima nublado claramente anunciaba lluvia, de hecho uno que otro trueno había hecho ya su aparición así que no había duda que llovería torrencialmente.

-Mi día fue horroroso, Kenpachi es el peor maestro de cálculo de la historia, es un hijo de puta- se quejaba Renji por su calificación no aprobatorio en el primer examen parcial

-No te quejes, Unohana es dura con la materia de anatomía y pregunta demasiado, por eso me paso toda la tarde en la biblioteca y no me escuchas quejarme ¿o sí? - Ishida pecaba de rudo al expresar su opinión, pero también decía la verdad -Yo te ayudo con calculo deja de ser tan orgulloso con todo-

-Te tomare la palabra, pero no pienses que será tarea fácil-

-Es como intentar exprimir jugo de una piedra- se burló Ichigo de la situación

-A quien le dices idiota? –el pelirrojo tomo al chico burlón de la camiseta en modo de enojo

-Así de estúpido eres que no te das cuenta que es a ti?- Ichigo decidió no parar con su burla Ishida los miraba divertidos y Rukia ignoraba todo alrededor por estar buscando desesperadamente algo entre los estantes.

-Chicos voy a traer un poco de arroz porque no hay- interrumpió la cómica escena -Regreso rápido, Ichigo quieres acompañarme?-

-Rukia está a punto de llover, podremos comer perfectamente sin arroz- declino Ichigo la invitación, los demás no dejaban de asombrarse porque él era el único que le hablaba a Rukia con tanta confianza y atrevimiento

-Una comida sin acompañamiento es como tomar agua sin un vaso, es impropio y de animales salvajes- se defendió la chica

Las cosas estaban a punto de salirse de control, estos dos no se llevaban particularmente mal pero eran tan testarudos que resultaba imposible ponerlos de acuerdo o que siquiera no salieran de pleito.

-No seas tan anticuada Rukia, vive el siglo en el que estamos. Son protocolos de niña mimada por su adinerada familia- Ichigo se había pasado de la raya

En ese momento no se dio cuenta, solo hasta que Rukia tomo sus llaves y salió del apartamento azotando la puerta como clara señal de su enojo

-Tienes que portarte siempre como un gorila? - Ishida pregunto con acidez

El peli naranja no se sentía al principio como el responsable del enojo de aquella chiquilla hormonal, pero la culpa lo evadió rápidamente porque había herido a la chica que le hacía compañía todas las tardes.

-Voy a buscarla, la chiquilla necia olvido su chaqueta y se puede resfriar- se levantó Ichigo de la mesa y tomo de la silla la prenda de la chica.

Nada más al salir noto que la lluvia estaba empezando con gotas pequeñas que caían esporádicamente pero que amenazaban con caer con más intensidad, tenía que encontrar a Rukia antes de que la tormenta los agarrara a ambos en la calle. Camino dos calles hacia el mini súper pero al entrar se percató de que no se encontraba ahí y el dependiente del supermercado negó haberla visto, ahora sí que estaba preocupado por ella.

-Oi! Rukia! - iba vociferado por las ya vacías calles, no había rastro de luz y las lámparas no estaban encendidas. "Demonios" pensó al encontrarse en aquella situación tan incómoda -Rukia!- ahora se sentía como un loco gritando por la calle

-Ichigo!- el rápidamente se giró parar mirar a la persona que le gritaba aunque por su característico tono de voz adivino desde el primer segundo de quien se trataba -Que demonios haces acá?-

-Tu qué demonios haces acá bajo la lluvia sin una chaqueta?- se defendió él y le intercambio la bolsa de arroz por la prenda -Te busque por el súper pero no te encontrabas ahí, de donde demonios sacaste el arroz?-

-Aceptare el suéter como una disculpa- soltó con arrogancia

-No es una disculpa-

-Entonces estabas preocupado por mí- una sonrisa pícara se dibujó en la cara de la peli negra

-Tómalo como quieras- dijo un Ichigo sonrojado que no estaba dispuesto a admitir que su amiga tenía razón -Vámonos antes de que nos resfriemos-

Y emprendieron su camino a casa en silencio y con paso rápido. Rukia estornudo en un momento del camino.

-Creo que te vas a enfermar-puntualizo nuestro amado protagonista

-Así parece- reafirmo su compañera –

Tenía el cabello empapado y la ropa también, ni siquiera se molestó en cerrar su chaqueta no podía mojarse más y poco le importaba taparse del frio, Ichigo le dedico una mirada rápida pero se entretuvo un poco más ante la visión de la blusa blanca transparentosa y el sostén que se traslucía por la delgada tela. Jamás se había percatado del excelente tamaño de pechos que tenía su compañera de cuarto.

-Sabes…odio los días lluviosos me traen malos recuerdos - rompió el silencio por fin la pequeña mujer

Fuera por una confesión o un simple comentario inmediatamente me sentí identificado con ella, en ese momento no se lo dije, pero agradecí ver que su coraza s estaba volviendo mas frágil

Cerca de una calle principal escucharon que alguien gritaba, pero como no reconocieron la voz ni pedía ayuda siguieron de largo hacia su destino hasta que en un semáforo peatonal donde se quedaron esperando para pasar se vieron rodeados por cinco chicos.

-Creían que podían escapar de nosotros? - entonces reconocieron la voz, él era quien les había gritado hace unos momentos

-Déjanos en paz, sigue por tu camino- amenazo Ichigo con tranquilidad pero su tono de voz también dejaba ver que no estaba contento para nada con la situación

-De hecho, ustedes son mi camino- dijo otro de ellos.

Estaban armados con tubos, bats y cadenas, a simple vista eran un pequeño grupo de pandilleros que solo buscaban molestar e intimidar a quienes pisaran su "territorio". Ichigo saco unos billetes de su bolsa y se los extendió al que creyó era el líder de la pandilla

-Toma el dinero y vete-

El chico los agarro, se los metió a la bolsa pero no se fue.

-Gracias, pero no queremos tu dinero. Queremos a la chica-

Tres de los maleantes de abalanzaron a someter a Ichigo mientras los dos restantes tomaban a Rukia uno de los brazos y otro de los pies para posteriormente tirarla al suelo y arrastrarla a un callejón oscuro. La chica quiso gritar, pero le pusieron una navaja en la cara para que se callara y así fue, su amigo intento luchar para salvarla pero le fue inútil cuando pusieron una pistola en su naranja cabeza.

-Déjenlo!- grito desesperada Rukia -Háganme a mí lo que quieran pero no le hagan nada por favor! ¡Todo es mi culpa yo lo arrastre aquí! –

-Rukia no! - trataba de soltarse del agarro, sus esfuerzos fueron inútiles ya que las personas que lo sostenían empezaron a patearlo sin piedad para que se calmara

-Vamos a matarte no lo entiendes? - le dijo uno de ellos y luego le pateo la cara

En el callejón Rukia ya se había quedado sin falda, ni siquiera estaba luchando para zafarse, nada más lloraba en silencio rezando porque su amigo estuviera bien y que todo fuera rápido.

Ichigo nuevamente quiso forcejear, pero un golpe en la cabeza con lo que creyó fue la culata del arma lo dejo inconsciente, antes de caer desmayado alcanzo a ver como los tipos estaban quitándole el abrigo y las media a la Rukia acto seguido escucho una voz de uno de sus amigos y entonces se desvaneció.

II. Sentimientos

La luz que se colaba por las persianas del gran ventanal junto a las paredes azul cielo de la habitación daban una luminosidad tenue que a pesar de las circunstancias tan duras por las que atravesaba, se sentía deliciosamente relajado en aquella dura silla en la que llevaba más de diez horas sentado. Miro hacia el techo, el abanico giraba casi en silencio y lo arrullaba lentamente, pensó en dormir nuevamente en la cama plegable pero para estas horas alguno de sus amigos debían de estar despiertos.

"Para ser la quinta vez que hojeo esta revista sigo encontrando cosas nuevas" pensó, el aburrimiento lo mataba pero lo mataba aún mas no saber que estaba pasando con Rukia e Ichigo, peor aún era haberle pedido el favor de ponerlos juntos en un cuarto a Ryuuken a pesar que llevaban meses sin hablarse.

-Ishida kun- la voz chillona que se escuchó al final del pasillo lo distrajo de sus pensamientos, era Orihime. La hermosa chica corrió hacia él, traía su uniforme de estudiante de enfermería

-Aun no despierta Kurosaki kun?- estaba alterada y preocupada

"Yo también estoy herido, sabes?" pensó Ishida celoso de que la chica no hubiera siquiera notado que él también estaba golpeado, es decir, traía una bendita venda alrededor de la cabeza y golpes en la cara

"No es momento de ponerse celoso, tienes otros problemas más gordos"

-Lo siento Orihime pero aun no, Rukia apenas se quedó dormida hace una hora-

Orihime saco de su bolsa unas galletas y se les ofreció a Ishida

-Estoy segura que no has comido, son de chocolate y almendra y están muy buenas-la inocencia que desprendía era impresionante, podía derretir hasta el oro si quisiera

-Tú ya comiste? - pregunto el chico tomando el paquete en su mano

-Si comí hace poco-pero su estómago la delato haciendo un rugido audible para ambos

Ishida rio y ella también

-Ven vamos a compartir y te prometo que yo compro la cena-

-Ishida yo no tengo como pagarte una cena, de todas ya has hecho mucho por mí. ¿Recuerdas que la otra noche me dejaste dormir contigo en tu colchón que está en la oficina de médicos? Estas galletas no son nada y como jamás me dejas prepararte un poco de almuerzo pues no tengo otra forma más para agradecerte-

-Chicos…-se escucho un balbuceo, era Ichigo que despertaba al fin de su largo sueño -Donde esta Rukia?-

Orihime e Ishida corrieron a su lado, estaba severamente golpeado y apenas podía abrir los ojos por la hinchazón, trato de incorporarse un poco, pero fue tanto su dolor que soltó un quejido casi chillido y se recostó nuevamente-

-Kurosaki kun estas despierto! - chillo Orihime muy contenta, luego empezó a llorar -Por un momento me asusté demasiado, pensé lo peor-tomo la mano de el -Eres mi héroe mira que sacrificaste tu vida para salvar a Kuchiki san-

Ishida ya no rabiaba de celos, era mucho más importante ver a su compañero de cuarto despierto así que estaba muy feliz para tener cualquier sentimiento negativo.

-Gracias Orihime, lamento haberlos preocupado. Ishida donde esta Rukia?-

-Está en la cama de enseguida durmiendo, lloro toda la noche junto a tu cama estaba muy preocupada por ti. No le digas que te dije o me matara y si te cuento es porque no quiero que pelees con ella sobre el asunto-

-Si es todo mi culpa, yo nunca debí dejarla sola!-apretó los puños y miro hacia las sabanas avergonzado -No la pude proteger como es debido,, iba a dejar que abusaran de ella con tal de que no me hicieran daño-

-No es culpa de ustedes, ellos son los responsables de todo esto, ¡deja de decir tonterías por favor¡-

-Quiero verla-

-Apenas puedes moverte-

-Ayúdame a moverme Ishida por favor-

-Está bien, Orihime dame una mano-

Entro los dos lo ayudaron a sentarse un poco en lo que pasaba su mareo y después lo llevaron a la cama contigua donde dormida su herida compañera. La imagen que presencio a continuación era desgarradora: Rukia tenía moretones en brazos, cuello, cara, ojos, el labio roto y sangre seca alrededor de su fosa nasal, simplemente brutal

-Oh Dios, no me digas que! - Apenas salían las palabras para tal escena

Ishida negó con la cabeza

-Llegamos justo a tiempo, ella ya había derribado a uno, lucho bastante-

Rukia comenzó a abrir los ojos debido al bullicio

-Ichigo? - se sorprendió de verlo al fin despierto e instantáneamente le siguió el coro de llanto a su amiga pelirroja -Es toda mi culpa! Nunca debí ponerme necia y arrastrarte conmigo- entre sollozos intento explicar

Ichigo poso la cabeza de ella en su pecho y la rodeo con sus brazos hasta que los sollozos de la mujer cesaron completamente.

En la sala de espera

Renji coqueteaba con la recepcionista del área de unidad d cuidados intensivos chica la cual le había puesto el ojo desde su llegada hasta que se decidió a conquistarla. Estaba sin dormir y sin bañar, pero al igual que Ishida no se quiso mover ni por un momento hasta no ver despiertos a sus amigos.

-Y dime nena, que harás más tarde? -

-Irme a casa y tú? Si gustas puedes acompañarme a cenar, llevas aquí desde ayer en la tarde-respondió la hermosa chica detrás del mostrador rendida ante los encantos del pelirrojo

-No puedo- declino la oferta a pesar de lo tentadora que era

Una voz masculina carraspeo en clara señal de que estaba siendo ignorado y la paciencia se le había agotado. La chica de la recepción avergonzada dejo de prestarle atención a su conquista y concentro su atención en el trabajo, Renji miro con desafío al hombre que estaba perturbando su labor solo para encontrarse al hombre que iba a traumarlo de por vida. Era guapo, elegante olía bien, refinado y de presencia imponente.

-En que le puedo ayudar caballero? -

-Vengo a visitar a Rukia Kuchiki, soy su hermano-

CONTINUARA…

Me tarde más de lo esperado lo siento mucho, gracias por leer y sus comentarios. Antes que nada quiero aclarar unas cosas:

No prometo poner drogas pero si mucho alcohol porque seamos realistas 90% de las anécdotas de la universidad tratan sobre alcohol

El siguiente capítulo se va a llamar Ishida y va a estar un poco enfocado en el pero como todos los caminos van a roma estas historias tienen como fin darle una base a la pareja principal, tengo planeado varios capítulos que se enfoquen un poco en ciertos personajes pero todo esto es con el fin de afianzar el lazo ICHIRUKI

Hay una pareja YAOI, quería guardar esto como sorpresa pero hay lectores que no gustan de este género así que prefiero advertir con tiempo.

NOS LEEMOS A LA PROXIMA