Unas nuevas heredas llegan al mundo…

Se sabe poco sobre las famosas gemelas Cullen hijas del apuesto y conocido magnate de moda y hoteles Edward Cullen quien solo hace un mes anuncio quien era padre de Gemelas.

Dos niñas pelirrojas idénticas así las describen a las pequeñas herederas de la prestigio revista Model Twins. Con tan solo unos meses de nacida estas dulces niñas Phoebe y Sophie son la sensación de mundo del espectáculo.

El magnate de la moda afirmo que había gastado más de seiscientos mil dólares en sabanas de seda frases para la cuna de sus hijas. Se estima que su armario contiene todas las marcas prestigiosas del mundo ya que muchos diseñadores ah obsequiado sus modelos únicos y exclusivos a estas dulces niñas… Con un solo detalle exigido por el padre todo personalizado "PH" es las letras de estas gemelas.

Edward Cullen dice "No soy un padre tacaño quiero que mis hijas tengan todo"

Todo es poco… con lo que él parece darles ya este amoroso padre invirtió aproximadamente novecientos mil dólares en cada cuarto de sus gemelas. Uno de sus excéntricos regalos fueron sus primeros "aretes" para sus dulces hijas como nos dijo "Para Sophie quise unos rubís y con algo de oro y para Phoebe unos diamantes, con oro"

Estos pequeños regalos le costaron a Edward Cullen casi un millón de dólares.

Desde pañaleras Gucci, lazos con incrustaciones de diamantes, biberones Dior, atuendos Chanel, chupones de oro son una de las pocas cosas que disfrutan estas gemelas.

Solo una cosa nos inquieta y no es ¿Cuánto será el precio de la primera lista de santa? Sino ¿Quién es la madre?


POV Edward

—Enserio hermano tomare muchas fotos de tus momentos paternales y te sobornare —me dijo Emmett, riendo lo ignore.

—Las revista de seguro comentaran que me veo como el padre más sexy y tierno cubierto de papilla —le dije, forma creída.

Dar de comer a mis pequeñas no era tarea fácil pero amaba hacerlo ya las niñas habían comenzado a dejar el biberón ahora comían más cosas solidas, lo cual era toda una lucha ya que siempre se ensuciaban y muchas veces se negaban a comerlo.

Phoebe por su parte era la que daba más guerra ella siempre quería agarrar la cuchara, y agitarlas por los aires Sophie detestaba la idea de que la sentara en su silla especial para comer, lloraba y pataleaba para que la sacaran.

—Mis sobrinas saben cómo divertirse, es increíble ellas no están nada sucias en cambio tu pareces un puré humano—se burlo Emmett rodé los ojos, como padre era muy cuidadoso con mis hijas les ponía baberos para que no se ensuciaran.

Suspire tratando de no molestarme yo solía ser un padre muy paciente pero mi adorable Phoebe me estaba sacando de quicio, ya había terminado con su hermana pero ella no quería probar bocado todo lo tiraba.

—Phoebe abre la boquita, viene el avioncito —le dije a mi modelo, haciendo una mueca divertida ella negó, y cerro su boca —Jovencita abre la boca ahora—le dije serio y dándole una mirada un poco severa, ella apretó mas sus labios.

—Es igual a ti Edward tan terca y testadura como el padre —me dijo Emmett riendo a carcajadas, la tenia a Sophie en sus brazos.

Tome una servilleta y me limpie la cara luego me daría un baño, fui a la cocina y cambie el puré de papas por una pastina para niños, Phoebe amaba la pasta ella no quería comer otra cosa que no fuera pasta o puré de manzana.

Le di comer a mi hija como era de esperarse se comió toda la pasta, tendría que hablar con la pediatra sobre el comportamiento de Phoebe o posiblemente tener un mas de carácter con mis gemelas.

— ¡Por fin! —dije con alegría al ver que la hora de la comida había terminado, Emmett se rio nuevamente —Esto de los alimentos sólidos no es divertido.

— ¿qué te molesta? No parece difícil —me pregunto Emmett, con humor yo enarque una ceja.

—Pues no lo sé, tal vez sea el hecho de terminar lleno de puré, pasta o sopa —le dije, tocando la punta de la nariz —Amo a mis hijas pero a veces mi paciencia se agota.

—Es compresible tú haces todo solo —me consoló Emmett, yo suspire en parte era cierto.

—Tengo a Sue ella siempre me ayuda—le recordé, el asintió. Emmett tomo en sus brazos a Phoebe la observaba con curiosidad ¿Qué le pasaba? hizo una mueca de sorpresa y dejo a mi hija junto a su hermana en su corral.

—No puedo creerlo es cierto lo que dicen las revistas ¿enserio le compraste a las niñas unos aretes de un millón de dólares? —me pregunto escéptico, yo sonreí cínicamente.

—Cada uno de hecho —le respondí de forma arrogante dándole una sonrisa de complicidad.

—Te pasas hermano, por casualidad ¿Cuánto cuesta el corral? no me diga diez mil dólares —se burlo de forma sarcástica negué.

—Dieciocho mil dólares —le conteste riendo, el abrió los ojos como platos —Y antes de que preguntes si los chupones son de oro con diamantes cortesía de Anne, Alice le regalo unas lindas sonajas de oro que hacían juego.

—Eres un enfermo, gastar tanto dinero por cosas que al final ni siquiera recordaran que las usaron ¿Qué más le has comprado? —me pregunto aun sorprendido.

—Pues cada babero cuesta aproximadamente cinco mil dólares, y sus coches son lo último en coches para bebes me costaron dos millones esas son una de las pocas cosas—le respondí con si nada, el seguía atónico.

—Edward eres un ambicioso y derrochador de dinero —me regaño, mi hermano enarque una ceja el burro hablando de orejas pensé.

—Hago donaciones todo el tiempo y ayudo a los pobres —le dije en mi defensa, el rio entre dientes —Además sino mal recuerdo, había un niño que le pidió a sus padres el último equipo de cocina de diez mil dólares el cual termino olvidado y dañado.

—Está bien pero tienes que admitir que estimulo mucho mi interés por la cocina—se excuso— Gasta dinero por esas dos que te acaban de llenar de papilla que ironía.

—Tienes algo de razón —le dije, encogiéndome de hombros y mirando a mis hijas con adoración ambas estaban jugando en su corral se veían hermosas.

— ¿Si te lleno de papilla me compras un auto? —me pregunto esperanzado, enarque una ceja nuevamente y negué —Debía intentarlo al menos.

Estuvimos casi toda la mañana conversando y jugando con las niñas al final Emmett se canso de preguntar sobre mis regalos costosos para mis hijas, dijo que les compraría algo aun más llamativo para superar a Alice y Anne debido a que él era el "tío favorito".

Saque a mis modelos del corral ambas se habían quedado dormidas sonreí y las lleve hasta su cuna era increíble cuanto habían crecido ya tenía cinco meses y eran preciosas. Tome una ducha y luego comencé a preparar las pañaleras de las niñas hoy saldríamos a pasear era un lindo día ideal para ir al parque.

Apenas las niñas se despertaron las aliste para ir de paseo solo esperaba que ningún estúpido reportero apareciera.

—Si mi princesa es una mariposa—le dije en tono dulce a mi Phoebe quien no paraba de agitar sus bracitos por la mariposa color azul ella no paraba de reír, a diferencia de Sophie quien estaba algo nerviosa —Sophie mi vida es una mariposa no hace nada.

Mi nena seguí temerosa así que la tome en brazos y la saque del coche, para que no comenzara a llorar. Luego de un paseo por el parque, las niñas y yo nos encontrábamos en la parte más alejada del parque disfrutando del sol era la oportunidad perfecta para tener una tarde normal.

¡Ah! —balbució mi nena, quien todavía no paraba de reírse por la mariposa creo que le pondría unas artificiales en su cuna.

El Central Park era un lugar ideal para pasar una tarde tranquila antes de que las niñas llegaran a mi vida solía venir para relajarme de la presión del trabajo y de la prensa.

—Phoebe no te muevas por favor —le suplique a mi hija, saque rápidamente la cámara fotográfica y tome el momento antes que la mariposa le alejara —Mejor que un foto estudio hija.

La mariposa se había posado en la nariz de mi princesa dando una imagen asombrosa digna de fotografía, les tome un par de fotos a las niñas amabas tenia estilo para posar a las cámaras unas bellezas igual que su padre.

Se estaba haciendo tarde ya era hora de regresar a la casa, coloque nuevamente a las gemelas en su coche y acomode todo. Había sido un día lindo sin molesto periodistas… había hablado muy pronto. Sentí el flas en mi cara y millones de fotógrafos y reporteros nos esperaban rodé los ojos y cubrí a mis hijas no permitiría que les tomaran ninguna foto.

Señor Cullen ¿Qué se siente ser padre soltero? ¿Son adoptadas sus hijas? ¿Es cierto que pago un millón de dólares por ellas?

Mis guardaespaldas ya se estaban haciendo cargo de los periodistas y sus molestas y ridículas preguntas.

¿Quién es la madre? pregunto uno ellos y todos esperaron mi repuesta buena pregunta ¿Quién es la madre? la verdad es ni yo mismo lo sabía.

—No lo sé—le respondí al reportero, de forma fría y sin interés —Tal vez deberían decírmelo usted, ya que siempre saben todo antes de que los demás y son unos expertos metiéndose en la vida privada de gente.


Hola muchas gracias a todas por sus reviews alertas y favoritos.

Se que muchas quieren ver a Bella pero aun falta un poco para que nuestra chica aparezca.

Con respecto a cuando actualizo pues todo depende de ustedes mientras mas reviews... actualizare mas rápido ya por medio de sus comentarios se que la historia es buena y gusta.

Espero que les guste el cap... nos leemos.

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