SÓLO ES... UNA REALIDAD

Capítulo 6

El viernes no hubo novedades en la mañana después de clases Karina llevó a Hikaru consigo a su casa y fue ahí donde se encontraron con Rubí, conversaron de muchas cosas nada interesantes hasta que anocheció.

- Rubí tengo mucho sueño no importa si me duermo mientras hablas con Hikaru.

- Claro que no Karina me quedaré despierta un poco más de tiempo, tu duérmete.

Karina se recostó en la cama y comenzó a dormir.

- Perfecto ya se durmió. - Rubí parada frente a Karina vigilaba que realmente estuviera dormida, se dirigió hacia la puerta y la abrió, miró a ambos lado para después cerrar la puerta con seguro.

- Rubí que haces? - preguntó Hikaru al ver pasar a Rubí rumbo a la ventana y cerrarla también.

- Estoy revisando que nadie nos interrumpa - se acercó ha Karina y la chica dormía profundamente. - Bien ahora todo está listo.

- Listo?

- Te dije que te ayudaría - sonrió. - Karina no despertará hasta mañana y no hay nadie que nos interrumpa - se puso seria repentinamente. - Ahora es el momento de enfrentarse a esa chica.

- Qué?

- Es muy fuerte sabes, mantener alejado el hechizo de ti me mantuvo dos días en cama - sonrió.

- Fuiste tu! Sabía que habías sido tu!

- Pero yo me iré mañana y no podré estar alejándola toda la vida, soy una aprendiz sabes, no tengo la fuerza suficiente para enviar hechizos a distancia.

- Eres una bruja verdad?

- Yo no lo llamo brujería sino hechicería, soy una hechicera en entrenamiento - sonrió - pero eso no es importante ahora, cuando sea realmente necesaria estaré lista para enfrentarme a todo.

- Hm?

- No me hagas caso, empecemos - prendió una vela de color blanco frente a Hikaru mientras se arrodillaba - Estás cómoda?

- Sí

- Bueno - respiró profundamente y exhaló lentamente cerrando los ojos - ahora comenzaremos - abrió los ojos y se sentó junto a Hikaru. - Te estaré guiando en todo momento, estaré a cada instante a tu lado pero serás tú la que se enfrente a ella.

- Entendido - Hikaru la miró a los ojos con un poco de preocupación, la chica sonrió.

- No estés tan nerviosa no es la primera vez que hago esto, no sucede muy a menudo dejar a una persona perdida en el infinito.

- Eh?!

- Estoy tratando de relajarte, sólo bromeo. - dijo y Hikaru sonrió - bueno cierra los ojos.

Hikaru acató la orden.

- Pon tu mente en blanco lo único que escucharas será mi voz, lentamente irás perdiendo los sentidos y escucharás mi voz más y más lejos, sólo quedará tu yo interno en un lugar lleno de oscuridad, no le tienes miedo, es el lugar de donde se crean todos tu pensamientos es lo más profundo de tu ser...

Rubí continuó hablando y Hikaru caía lentamente en un estado de sopor, escuchaba todo lo que la chica le decía hasta que todo se pareció a los últimos sueños que tuvo, miró a sus lados y no encontró nada, ese era un lugar agradable para ella, un haz de luz atrajo su atención y desapareció lentamente, Hikaru parpadeó unos segundos al ver lo sucedido, en el mismo lugar donde momentos ante hubiera aparecido la luz comenzó a esbozarse una figura.

- Quién eres? - Preguntó, la figura no respondió pero se acercó a la chica hasta que esta pudo reconocerlo, era Lantis, Hikaru dudó, sería un nuevo sueño o sería realidad. - Lantis eres realmente tu?

El chico no respondió pero extendió la mano para que la chica se acercara.

- Lantis eres tu? - Con indecisión Hikaru avanzó unos pasos tratando de tomar la mano de Lantis, faltaban escasos centímetros para tocar su mano y comprobar si era él o no, pero se detuvo, el chico no pronunciaba ninguna palabra y sólo la miraba a los ojos.

- Tienes miedo - susurró una voz a sus espaldas parecía que ella era la única que podía escucharla pues la expresión de Lantis no cambió.

- Qué? - dijo Hikaru abriendo los ojos con asombro.

- Sí lo tienes verdad - sintió un objeto deslizándose por su espalda subiendo hasta su cuello, quería voltear pero al mismo tiempo no quería saber que era.

- Primavera - dijo la chica sintiendo al hada a sus espaldas.

- Hikaru, tienes miedo verdad - el filo del cuchillo se deslizó por su mejilla.

- Por que haces esto?

- No lo sabes, todo el tiempo que permaneciste en Céfiro te lo dije... Lantis es mío.

- Pero...

Lantis estaba frente a ella con una mano extendida misma que ella estaba apunto de tomar pero bajó la mano cerrando los ojos, la expresión del rostro de Lantis se tornó más seria.

- Pero yo lo amo - Respondió Hikaru sintiendo la presión del cuchillo de Primavera sobre su cuello.

- Cómo puedes decir eso Hikaru, están separados y nunca se volverán a ver.

- Aun así estoy segura de lo que siente mi corazón - abrió los ojos - estoy segura de lo que siento por él - extendió nuevamente la mano.

El hada soltó el cuchillo dejándolo caer hacia el suelo quería acabar con la chica pero no por su propia mano eso nunca, no mancharía sus manos de sangre, había escuchado las palabras de Hikaru y se mostraba confundida, retrocedió un poco, su plan no había resultado como ella hubiera previsto.

- Lantis! Lantis! - Primavera volaba de un lado a otro en busca del espadachín, había recorrido todo el palacio en su búsqueda y el único lugar donde no había buscado era el jardín, atravesó la puerta y la luz del radiante sol de Céfiro la deslumbró haciéndola cubrirse los ojos por unos instantes, su vista se adaptó rápidamente al maravilloso día que había fuera del palacio.

Lantis se encontraba de pie junto a un árbol llevaba su armadura puesta, acababa de regresar de Autosam y había desaparecido como siempre lo hacía, a todos les preocupaba un poco su actitud solitaria en especial a Clef, las guerreras mágicas habían regresado a su mundo pero todos habían escuchado sus últimas palabras de las chicas al despedirse, Clef sabía perfectamente hacia donde se dirigían los pensamientos ocultos del espadachín.

- Lantis! - llegó volando Primavera - Lantis te estuve buscando desde que regresaste por que no esperaste.

El espadachín no le prestó atención, comenzó a caminar hacia donde se encontraban unas flores creciendo en el jardín, Céfiro había cambiado pero muchas otras cosas eran iguales como en el pasado, la belleza de esas flores era una prueba de ello, apoyando una de sus rodillas sobre el suelo extendió la mano para tocar la flor, un pájaro pasó volando frente a él y lo siguió con la mirada, parecía feliz de estar nuevamente en casa y sonrió al ver el vuelo libre de las aves.

- Son muy hermosas las aves no te parece. - Habló por primera vez haciendo que el hada se sorprendiera.

- Qué? - dijo con desconcierto.

- PU! PU! - Mokona llegó brincando dirigiéndose hacia Lantis para saludarlo, por "descuido" en uno de sus brincos golpeó al hada.

- AAAHHH! - gritó la pequeña al sentir el golpe. - COMO TE ATREVES BOLA DE ALGODÓN?!

- Pu, pu. - Lantis colocó una mano sobre la cabeza del animalito en forma de saludo.

- Lantis - El espadachín sonrió al escuchar una voz tras él, pero no se movió.

- Pu, pu - dijo Mokona.

- Cómo se encuentra Autosam?

- Bien. - respondió el muchacho incorporándose, miró al hechicero tras él, su apariencia ahora era la de un adulto las dos miradas azules se interceptaron unos segundos. - Si quieres saber los detalles estoy seguro que Ráfaga podrá decírtelos - Lantis volteó invocando a su caballo se dispuso a montarlo.

- Espera Lantis.

- Quieres algo más?

- Quería saber cómo estabas? - preguntó el hechicero con una mirada seria.

- Bien. - Lantis subió al corcel que se mantenía tranquilo.

- Estás seguro?

- Clef a donde quieres llegar con esto - dijo mirando a su amigo descubriendo sus intenciones, trató de evadir una posible conversación e invirtió la situación - Y tú cómo estás?

El hechicero se hizo el desentendido por unos momentos y Lantis aprovechó la oportunidad para partir a todo galope, Primavera trato de seguirlo pero Mokona se lo impidió.

- NO ME MOLESTES! - gritaba el hada pero cuando pudo librarse de Mokona Lantis ya se había marchado. - Mira lo que hiciste! perdí a Lantis nuevamente.

- Pu, pu.

- Lantis - dijo Clef negando con la cabeza mientras sonreía.

- Clef! - Puresea apareció en ese momento a espaldas del chico, al verlo solo, comprendió lo que había pasado - No hablaste con él verdad?

- No, no lo hice - la tranquilizó.

- Es mejor que lo dejes así Clef no sabemos si algún día volverán y... bueno creo que lo mejor es esperar.

- De qué estás hablando? - Primavera se paró frente a Puresea.

- Primavera no te vi.

- Estabas hablando de Lantis verdad?

- Yo... - No quería entablar una conversación con el hada pero tampoco podía sacársela de encima ahora que la pequeña comenzaba a interrogarla.

- Y de esa niña tonta de mundo místico verdad?

Puresea guardó silencio.

- Yo haré que Lantis olvide a Hikaru entendiste - dijo molesta el hada. - además Hikaru ya no lo ama puedo asegurarte que en cualquier momento se olvidará de él.

- Cómo estás tan segura?

- Estoy segura. - realmente creía lo que estaba diciendo dejándolos asombrados de su actitud, creyeron que no llegaría a mayores y dejaron la situación como estaba.

"Después de eso realicé el conjuro de las pesadillas con la esperanza de comprobar que lo que había dicho era cierto" pensó el hada.

- Yo quería que Hikaru desistiera en su amor por Lantis... pero no lo conseguí.

Hikaru casi había tomado la mano de Lantis.

- Espera! - gritó el hada pero ahora era demasiado tarde, la guerrera tomó la mano del espadachín.

- Hikaru - dijo por primera vez el chico, parecía comprobar que la chica no era un espejismo o un posible sueño.

- Lantis - Hikaru se aproximó a él pero en ese momento algo sacudió la tierra. - Qué sucede? - la pelirroja trataba de no perder el balance con el movimiento.

- Quería acabar contigo - dijo el hada - a como diera lugar quería sacarte de sus pensamientos. - bajó la cabeza.

El sonido de un gruñido se escuchó muy cerca.

- Qué es eso? - preguntó Hikaru, al ver dos resplandecientes ojos rojos en la oscuridad, un brillo blanco resplandeció unos segundos en los ojos amenazantes y la bestia se lanzó al ataque dispuesto a atacar a Hikaru. - AAHH! - gritó la chica al ver a su adversario abalanzarse sobre ella encontrándose indefensa, pero en el último instante Lantis salió en su defensa utilizando su espada.

- Te encuentras bien? - le preguntó manteniendo la vista fija en su oponente.

- Sí. - otro sonido llegó desde su espalda haciéndola voltear, un monstruo de brillante piel violeta clavaba su mirada amarillenta en los movimientos de la chica, tenía una larga cola con una punta afilada además de las filosas seis garras.

Hikaru retrocedió un paso al verse indefensa, pero no demostraba tenerle miedo al monstruo, para su sorpresa Lantis permaneció a su lado defendiéndola de ambas criaturas.

- Lantis. - dijo Hikaru.

- Quédate a mi lado entendido.

Primavera parecía no entender o no querer entender la actitud de Lantis.

- Por qué Lantis? - se susurraba en voz baja.

- Primavera por que no regresas al reino de las hadas. - le dijo Caldina.

- Qué?

- Deberías tomarte unas pequeñas vacaciones, pareces aburrirte demasiado en el palacio mientras Lantis parte continuamente hacia Autosam así que estaba pensando que podrías entretenerte un rato mientras él regresa.

- No gracias. - dijo seriamente la pequeña hada.

- Bueno no creo que Lantis llegue a prestarte atención nunca si sigues persiguiéndolo de esa manera, pero si esa es tu elección no soy nadie para decirte lo que hagas - dijo la ilusionista volteándose para alejarse del lugar - además veo difícil que te tome en cuenta si sigues de ese tamaño pequeña - se burló Caldina pero su broma no le causó risa a Primavera ni siquiera pareció darle importancia y al ver su actitud Caldina se alejó encogiéndose de hombros.

- Será cierto? - se preguntó el hada - tal vez deba cambiar mi aspecto para que Lantis se fije en mi.

"Fue por eso que preparé un encantamiento el día en que Lantis regresaba de Autosam, pero..."

Lantis sentado sobre el pasto del jardín de palacio miraba el agua con una expresión melancólica, Primavera se acercó por su espalda dispuesta a darle una sorpresa, comenzó a soñar que cubría los ojos de Lantis y al apartar las manos el chico quedaba encantado con su nueva apariencia y sería muy feliz, se acercó aun con más sigilo para que el muchacho no la escuchara y justo cuando se disponía a llevar acabo su plan.

- Hikaru

De los labios de Lantis salió el nombre de su rival, quedó helada en ese momento, comenzó a negar con la cabeza mientras retrocedía, se alejó del lugar y Lantis nunca supo de su presencia, para aumentar aun más la decepción del hada a Lantis no pareció afectarle en lo más mínimo su cambio de apariencia.

- Cambié sólo para estar contigo Lantis... sólo quería estar contigo.

El espadachín esperaba el siguiente movimiento de cualquiera de sus dos adversarios, mientras Hikaru se sentía inútil en ese momento.

- HIKARU! - de las sombras escuchó la voz de Rubí.

- RUBÍ! - dijo Hikaru.

- Tu puedes ayudarlo en este momento, estás en lo más profundo de tus pensamientos, no te dejes vencer.

- Estoy en lo más profundo de mis pensamientos, entonces puedo acabar con esos monstruos?

- No, ellos son parte de un hechizo no puedes acabar con ellos así de fácil prueba otra cosa.

Hikaru cerró los ojos mientras escuchaba el gruñido de la bestia lanzándose nuevamente al ataque, pero un resplandor apareció en las manos de la chica y se materializó una espada de luz.

- Ahora estamos iguales - dijo tomando el arma, Lantis volteó a verla con una sonrisa en el rostro.

Primavera vio cada movimiento que hacía la pareja.

- Ella... ella no lo necesita... - meditó en las muchas veces cuando seguía a Lantis a todas partes sin dejarlo respirar y comprendió por que el chico no le prestaría atención.

Hikaru

20 Octubre 2000