SÓLO ES... UNA REALIDAD
Capítulo 7
El monstruo violáceo se lanzó al ataque y Lantis comenzó la batalla mientras Hikaru se enfrentaba contra lo que parecía ser un lobo, su cabello eran púas que dificultaban acertar un golpe certero sin salir herido por ellas, Hikaru frunció el ceño pero no desistió, los ataques continuaron.
- Flechas de fuego! - gritó Hikaru, los rayos de fuego salieron de su mano dirigiéndose hacia el lobo.
- Resplandor! - Lantis también atacó.
Ninguno de los dos pensaba utilizar magia pero los ataques se volvían cada vez más difíciles y los monstruos no parecían desistir en su empeño de matarlos, ambos guerreros comenzaban a respirar entrecortadamente pero ninguno parecía resignarse a darse por vencido.
Hikaru se sorprendió al ver una esfera roja brillando dentro de las fauces del animal.
- También puede utilizar magia - murmuró poco antes que el ataque se dirigiera hacia ella - AAAAAHHHH! - Hikaru no pudo reaccionar y vio como el ataque estaba apunto de alcanzarla.
Lantis se lanzó sobre Hikaru logrando esquivar el ataque del lobo.
- Estás bien? - preguntó. Hikaru asintió a las palabras de Lantis y sonrió, cuando se disponían a incorporarse Lantis recibió un coletazo del otro monstruo cayendo a unos metros de distancia.
- LANTIS! - Trató de correr a socorrerlo pero el lobo se interpuso en su camino. - Lantis. - Hikaru apretó su espada con fuerza mirando a su oponente.
El hada cayó de rodillas al ver como Lantis protegía a Hikaru del ataque de los monstruos, colocó sus manos sobre el suelo y bajó el rostro con los ojos abiertos de asombro mientras escuchaba los gritos de ataque, las lágrimas nublando su visión, apretó los dientes con resignación y las lágrimas comenzaron a fluir cuando cerró los ojos, levantó una mano, de ella salió una esfera de luz que atacó a los monstruos haciéndolos desaparecer al instante, Hikaru y Lantis quedaron sorprendidos por lo ocurrido, voltearon al mismo tiempo al escuchar los sollozos de Primavera.
- Me rindo - dijo el hada apretando los puños sobre sus piernas mientras decía estas palabras con la vista agachada.
- Qué?! - respondió Hikaru, Lantis la miró con asombro.
- No puedo seguir engañándome, Lantis no me ama y nunca lo hará - se llevó las manos al rostro mientras lloraba.
Hikaru se acercó a la chica, arrodillándose frente a ella la miró con detenimiento, el hada sintió la mirada de Hikaru levantando la vista se encontró con los ojos marrón de la chica.
- No puedo competir contigo - dijo con los ojos cubiertos de lágrimas.
- Primavera no tienes porque competir contra nadie. - El hada abrió los ojos con asombro. - Cuando se ama a una persona, cuando se ama realmente no tienes por qué pretender ser otra persona, eso no es amor.
- Hi-Hikaru
- Estoy segura que encontrarás a alguien que te ame tanto como tu mereces Primavera. - dijo Hikaru dejando la espada en el suelo.
- Lamento haberte hecho esto, perdóname.
Hikaru sonrió y abrazó al hada. Permanecieron unos segundos así después Primavera levantó la mirada.
- Volverás a Céfiro con Lantis? - le preguntó con alegría.
- Yo... - Hikaru cerró los ojos lentamente. "Es lo que más deseo" pensó.
- Hikaru - Rubí se materializó frente a la chica.
- Rubí!
- Es tiempo de regresar.
- Pero...
- Lo siento Hikaru pero tu tiempo aun no ha llegado. - Rubí miró largamente a Hikaru, Primavera volteó a ver a las dos chicas, Lantis se acercó a Hikaru y le tendió la mano para ayudarla a levantarse.
- Lantis? - Hikaru miró la mano de Lantis frente a ella, Primavera se incorporó y se alejó de la pareja unos pasos, Hikaru tomó la mano del chico y se incorporó, el joven la abrazó susurrándole al oído.
- Estaré esperándote.
Primavera volteó a ver a Rubí estudiándola por unos minutos y abrió los ojos con asombro como si hubiera descubierto algo, Rubí volteó mirándola con una cara de complicidad y le guiñó un ojo, Primavera sonrió, volteó a ver a la pareja y dando media vuelta desapareció entre las sombras con una sonrisa en el rostro, "Tal vez deba tomarme unas vacaciones en el reino de las hadas por un tiempo después de todo" pensó por último.
- Hrm, hrm - Rubí se aclaró la garganta tratando de llamar la atención de Hikaru, el abrazó se rompió y Hikaru miró los ojos brillantes de Lantis.
- Regresaré para estar contigo, te lo prometo - diciendo esto se separaron y Hikaru se dirigió a donde Rubí se encontraba.
- Es momento de irnos - dijo la chica.
- Sí - volteó dándole una última sonrisa a Lantis, el chico asintió con la cabeza y Hikaru desapareció junto con Rubí.
- ...muy despacio comenzarás a abrir los ojos nuevamente.
Con cuidado Hikaru acató la orden y abrió los ojos lentamente parpadeando un poco, su mirada se clavó en la llama danzante de la vela que seguía frente a ella, ahora estaba a la mitad de su altura inicial, parecía haberse consumido a una velocidad impresionante.
- Te gusta tu elemento no es cierto. - sonrió Rubí atrayendo la atención de Hikaru hacia ella.
- Sí.
Rubí respiró profundamente levantando los brazos para estirarse soltando un bostezo.
- Todo terminó bien, nos ganamos un merecido descanso no lo crees - dijo la chica.
- Sí!
Hikaru apagó la vela delicadamente, dirigiéndose después a sus camas para dormir profundamente, despertaron hasta muy entrada la mañana.
Llegó a la Torre de Tokyo, la puerta del elevador se abrió y pudo divisar a las dos figuras que esperaba ver, ambas platicaban entre sí y ella sólo pudo verles las espaldas, la larga cabellera azul se movió cuando la chica la apartó con su mano, esa debía ser Umi sin duda, Fuu mantenía una de sus manos junto a su cuerpo y la otra en alto como analizando algo que Umi le hubiera platicado.
- UMI! FUU! - Gritó Hikaru corriendo al encuentro de sus amigas, ambas chicas voltearon con una sonrisa en el rostro, ese era un momento feliz después de todo.
La escena se congela y vemos a una chica de cabello verde y ojos verdes marinados abordando un autobús, en el último escalón volteó la vista, el sol iluminó su rostro que sonreía con alegría.
- Buena suerte chicas - dijo Rubí mientras echaba un último vistazo a la ciudad.
El lunes muy temprano en la mañana Hikaru apareció en la escuela, Cristal platicaba con Karina y Mariana cuando la chica entró en el salón.
- Hikaru te envió saludos Rubí. - dijo Karina.
- Gracias.
Todo marchaba excelente ahora, había visto nuevamente a sus amigas y había platicado con ellas de cosas que no podría platicar con nadie más, ahora sólo una duda asaltaba su mente y la curiosidad terminó por llevarla a tomar una decisión.
- Oye Cristal - le dijo una vez que estuvo sentada junto a ella.
- Sí.
- Tal vez sea indiscreta pero me responderías una pregunta.
- Claro, cual es?
- Me podrías decir que significa el número 521 - dijo Hikaru esperando la reacción de Cristal, la chica desvió la mirada hacia su agenda, la abrió y sacó el papel.
- Te refieres a este papel? - le preguntó levantándolo con dos dedos.
- Sí.
- Es un juego que practicaba con mi hermano cuando era niña, los números significan las letras y palabras, sólo lo conicíamos él y yo hasta... hasta que apareció Cristóbal.
- Eh? - Hikaru la miró a los ojos, pero la chica clavaba la mirada en el papel.
- Cinco letras, dos palabras, un significado - dijo Cristal - eso es lo que significa.
- Cinco letras, dos palabras, un significado? - repitió Hikaru meditando un momento, abrió los ojos con sorpresa - ¡Te amo!
- Una tontería no? - Sonrió con tristeza la chica.
- Pero Rubí dijo que no tenías por qué preocuparte.
- Las cosas no son tan fáciles Hikaru. - Cristal suspiró levantando la vista - Cristóbal canceló su compromiso, me enteré que le mintieron para que se casara con la chica fue el día en que llegué enojada, pero...
- Pero qué?
- Aun estoy enojada con él.
- Por qué?
- Por qué es un tonto y aun queda el problema de mi hermano.
- Tu hermano?
- Ellos son los mejores amigos, imagina que pensará Adrián si le digo que soy novia de Cristóbal no quiero que terminen su amistad por mi, no por mi. No estoy preparada para hacer algo como eso.
- Pero piénsalo bien Cristal puede pasar algo y nunca estarías junto a Cristóbal.
Cristal suspiró nuevamente.
- Tengo que darme un poco de tiempo para meditar las cosas, aunque no lo creas, no suelo tomar decisiones importantes a la ligera - sonrió Cristal, Hikaru se sorprendió de la respuesta después de todo no conocía muy bien a Cristal ahora eran amigas y compañeras pero había partes de su personalidad que aun desconocía por completo.
- Supongo que tienes razón - respondió.
- Y ustedes dos no se hagan las locas, sé perfectamente que están escuchando todo. - dijo Cristal con los ojos cerrados.
Karina y Mariana bajaron la vista mientras una gota de sudor les recorría la cabeza.
- También comenzabas a saber lo mucho que oyen las paredes - Cristal le guiñó un ojo a Hikaru y la chica comenzó a reír.
La noche cayó todo había terminado y por fin podría irse a descansar sin la preocupación de una nueva pesadilla, se recostó y comenzó a soñar plácidamente.
Una sombra apareció deslizándose con suavidad hacia la cabecera de la cama, se inclinó un poco sobre la chica contemplando unos momentos su rostro iluminado por la luna.
Despacio besó su frente susurrándole.
- Dulces sueños, Mi amor - Lentamente la imagen desapareció, Hikaru entreabrió los ojos pero al no ver nada volvió a cerrarlos con una sonrisa en los labios.
- Buenas noches Lantis.
FIN ^-^
Notas de Autora:
Bueno terminé con esta historia ahora tengo que ver que nueva historia les enviaré, supongó que será una de Marina y Anaís en compenzación por esta de Lucy, bueno ya veré que hago, por qué esta historia aun no llega a su fin, nos vemos después.
HIKARU
20 Octubre 2000
