La hija menor de Edward Cullen baila al ritmo del Jazz.
La pequeña Sophie Cullen la cual es conocida por ser la tímida y elegante de las gemelas Cullen nos demostró otra faceta de ella. Cuando bailo en uno de los bares más famosos de Jazz en New Orleans la cual es la cuidad natal de su abuela la famosa bailarina Esme Platt de Cullen.
¿Sophie le seguirá los pasos a su abuela?
POV Bella
—Bella ¿Crees que alguien puede enamorarse de otra persona solo con verla una vez? —me preguntó Sophie, mientras veíamos Cenicienta tres, la cual a mi parecer era la princesa con la que Disney se desquitaba ya que siempre tenía algo que le impedía estar con el príncipe.
—No lo sé amor, supongo que a veces pasa —le dije tratando de no desilusionarla ya que no era de las que creía en los finales felices de cuentos de hada.
—La madrasta es muy mala, no me gusta —me dijo frunciendo el ceño, esas palabras me hicieron recordar a "Samantha" aun mis niñas no la conocían y me preocupaba como ellas reaccionarían.
—Amor no todas las madrastas son malas, en la princesa Sofía la reina es muy buena con Amber y James —le dije dulcemente. Ella solo se limitó a asentir no muy convencida.
—Bella ¿Qué haremos hoy? —preguntó Phoebe de repente, ella a diferencia de su hermana no se entretenía fácilmente viendo películas.
—No lo sé amor —le dije, tratando de tener una idea pero mis opciones eran pocas ya que ya habíamos visto todas las películas y jugado todos los juegos de mesa. No era nada fácil entretener a estas niñas, ya que ellas la mayoría de las veces viajaban los fines de semana a Disney o cualquier parte del mundo que ellas quisieran.
—Bella estamos muy, muy aburridas, además ya no quiero ir a casa de mis abuelos ahí siempre me aburro—se quejó ella.
—Señorita no debes hablar así de tus abuelos, ellos te quieren mucho —la regañe, y ella bufo—Creo que llamare a sus tías tal vez podamos pasar el día juntas —les dije ellas asintieron emocionadas.
—Yo creo que ellas acompañaran a Meme, a visitar a su familia en New Orleans—me comento Sophie, yo la mire confundida.
—Creía que toda la familia de Esme vivía en el barrio de Queens o en el Bronx—dije con cierto sacáramos al recordar el personaje tan particular de Esme.
—Sip, pero otra parte vive en New Orleans, papi dice que es interesante ir —dijo Sophie. Seguro era interesante como lo era Esme, suspire y marque el número de Alice.
—Hola Bella ¿Cómo estás? —me saludo ella en tono alegre.
—Bien todo está perfecto, te llamaba porque las niñas quieren verte a ti y la señorita Anne están un poco aburridas—le comente.
—Lo siento Bella pero dentro de cuatro hora nos iremos a New Orleans con mi madre a visitar a su familia —me explico con tristeza—De verdad nada me encantaría más que ver a mis niñas.
—Entiendo creo que será en otra ocasión —dije resignada, en ese momento Phoebe me quito el teléfono.
— Tía Alice tienes que llevarnos a New Orleans, por favor nunca hemos ido —le suplico con voz dulce, aunque más bien parecía que le estuviera dando una orden—Esta bien tía si tú y la tía Anne no quieren llevarnos hablare con la abuela —dijo y colgó.
—Amor lo más seguro es Esme te diga que no —le avise, ella bufo y me miro de la misma forma que lo hacia su padre cuando lo retaban.
—Nadie le dice que no a Phoebe Cullen—dijo ella decida—Empaquen sus cosas nos iremos a New Orleans—sentencio, tomo el teléfono y salió de la habitación.
—Sino fuera porque ella y yo somos gemelas no creería que ella es mi hermana—dijo Sophie, de manera reprobatoria al ver la aptitud de su herma, yo reí la abrace.
—Tienes razón mi princesa—dije con voz dulce, y comencé a llenar su cara de besos mientras le hacía cosquillas.
—Empaquen sus cosas nos vamos a New Orleans —anuncio Phoebe entrando de golpe a la habitación, Sophie se bajó de la cama rápidamente y abrazo a su hermana, ambas comenzaron a gritar de emoción.
—Un momento señoritas no podemos hacer el viaje sin autorización de su padre—les dije seriamente, ambas negaron.
—No Bella no le digas a papá —me suplico Phoebe poniéndome cara de perro al igual que su hermana.
—Lo siento amor pero sin autorización de su padre no podemos viajar —dije firmemente.
—Pero Bella ya tenemos el permiso si te pones a ver, porque papi te dijo que podías ir a cualquier lugar con los abuelos y las tías ¿cierto? —me dijo Sophie.
—Cierto, pero no hablo de salir del estado niñas —les dije, ellas negaron.
—Eso no especifico, solo dijo que saliéramos contigo ¿cierto? —la siguió su hermana, yo suspire resignada no podía negarle nada a estas niñas.
—Cierto, está bien niñas pero ahí algunas reglas, la primera nada de inventos o nuevas ideas una vez que estemos ahí y no se alejaran de mí en ningún momento—les advertí, ellas comenzaron a gritar y me abrazaron de golpe. Suspire debía comenzar a empacar y preparar los pasaportes, y arreglar a las niñas para irnos.
—Ven Sophie tenemos que empacar la ropa que nos dio la abuela—le dijo Phoebe a su hermana.
Abrí mis ojos como plato y la preocupación volvió a mi ahora debía revisar la ropa, ya que estaba segura que esa ropa no era nada apropiada tal como diría la señorita Anne. Sin duda este viaje sería interesante, solo esperaba no perder mi empleo mi consuelo era que aún tenía mi trabajo como asistente.
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Al llegar al aeropuerto nos esperaba Esme y la señoritas al ver a su abuela las niñas se lanzaron a sus brazos llena de emoción, yo enarque una ceja era impresionante verlas así después de haber dicho que su abuela era aburrida, yo nunca podría aburrirme con una abuela como Esme.
—Hola Bella—me saludo Alice, de manera cordial yo le devolví el saludo.
—Esto será interesante ¿verdad? —dije algo nerviosa.
—Ni te lo imaginas —dijo Anne con sarcasmo. Quien no se veía muy feliz.
—Mis preciosas estoy tan feliz porque conozcan la cuidad en donde nací y mi casa —les dijo Esme con alegría a las gemelas.
—Meme ¿no naciste en Queens? —le preguntó Sophie confusa.
—No amor yo nací en New Orleans me mude a Queens cuando tenía quince años —le contesto—Les encantara mi casa es un lugar lleno de música y baile —dijo, ellas le sonrieron emocionadas.
El vuelo estuvo bastante tranquilo las niñas estaban más emocionadas que de costumbre por llegar yo seguía algo nerviosa. Como era típico antes de llegar Esme y las señoritas se arreglaron, al verlas no pude contener mi expresión de sorpresa no precisamente por Esme ya que ella se veía un poco más despampanante y brillante de lo usual.
Tanto Alice como Anne usaban atuendo poco comunes en ella era algo tan extraño para mí era como verlas convertidas, en su madre pero sin el escote excesivo.
—Este es el único lugar en donde puedo usar las lentejuelas y las plumas sin parecer excéntrica —me dijo Anne, su tono algo agridulce. Ella usaba un traje negro y rojo lo más llamativo era que usaba un cintillo con plumas.
—Bella te traje algo, ponte esto o no sobreviras en la casa de mis tíos —me dijo Alice de manera dulce y me dio un conjunto azul, ella llevaba un vestido color dorado con muchos vuelos y lentejuelas color vinotinto. Yo estaba preocupada por las niñas no quería que salieran descotadas o algo por estilo—No te preocupes por ellas—me calmo.
El traje era lindo un tanto alegre lleno de brillos y algo de plumas, estaba segura que no lo usaría para trabajar. Al salir las niñas ya estaban lista me quede sin habla al verlas, pues estaba segura que su padre no las dejaría salir así.
—Agradece que no la dejamos que les pusiera descote—me dijo Anne, y rodo los ojos.
Llegamos a la cuidad, la verdad es que era muy bonita estaba algo emocionada ya que nunca había estado New Orleans, además este era el lugar en donde se basaba uno de mis libros favoritos Entrevista con el Vampiro, casi podía ver a Louis y Lestat caminando por las calles.
—Señorita Anne ¿Qué le sucede? —le pregunté, ya se veía un tanto molesta.
—Odio, New Orleans… en realidad odio a la tía loca que tiene mi madre es una señora que practica el vudú y siempre digo que esta cuidad esta embrujada—dijo con temor, yo enarque una ceja
—Por eso la biblia en su maleta ¿supongo? —le interrogue, ella asintió. Llegamos a el famoso barrio francés era un sitio muy pintoresco lleno de música el Jazz sonaba por toda las calles.
—Bella mira es igual que la princesa y el sapo —exclamo Sophie llena de emoción, señalando a una banda que tocaba Jazz —Esta música es muy divertida quiero bailar —dijo y comenzó a danzar al ritmo de la música.
— ¡Alice la cámara! —le pidió Esme rápidamente —Esta niña es igual a su abuela baila Sophie eso mi niña baila —la animo Esme llena de alegría.
—Madre no digas esas cosas o Edward morirá de un infarto a temprana edad —dijo Anne entre dientes con cierto sacáramos, Alice le dio una mirada reprobatoria.
Entramos a uno de los bares del barrio el cual era uno de los más grande de la zona, era un lugar muy llamativo y elegante tenia cierto aire europeo. Parecía ser un negocio familiar por las fotos colgadas en la pared.
—Carmen llegue —grito Esme, en eso momento bajo una mujer muy parecida a ella seguida por dos hombres de piel monera. Al verla todos la abrazaron —Hermanos estas son mis nietas Phoebe y Sophie Cullen —dijo y señalo a las gemelas. Estas saludaron tímidamente.
—Niñas ellos son mis hermanos, Carmen, Randy y Jackson —los presento, todos tenían un aire familiar —Ellas son las hijas de mi príncipe Edward —les explico—Seguro recuerdan a mis hijas menores Alice y Anne no las ven desde la boda de Alice, ella es la niñera de mis nietas Isabella.
—Son unas muñecas Esme idénticas a su padre—dijo Carmen y les sonrió a las niñas.
— ¿Alguna baila o toca? —preguntó Randy, con curiosidad.
—Sophie es bailarina, toca violín y piano —le respondió Esme con orgullo, y animo a Sophie a bailar ella comenzó y todos aplaudieron.
—Ella es todo una Platt Esme, sin duda podrá tener el rostro Cullen pero es una Platt con esos movimientos —dijo Jackson—Y tu Phoebe ¿Qué haces? —le interrogo.
—Soy modelo y ganadora de concursos —dijo, presunción.
—Y ¿eso se considera una actividad importante allá? —le cuestionó Randy, confuso. Ella frunció el ceño y enarco la ceja con evidente molestia.
—Se considera con clase —dijo, de manera tajante yo el agarre y tape su boca por su parte Anne sonreía.
—Les mostrare sus habitaciones —nos informó Carmen, en tono amble. Cuando estuvimos en la habitación tanto Anne y Alice suspirando y dijeron que empezara con la preguntas.
—Creo que sería mejor que ustedes me explicaran todo—dije era lo más fácil.
—Pues como veras esta es la casa de mi madre de la infancia, mi abuelos eran los dueños originales del bar mi abuela era una joven francesa de cierta posición que practicaba ballet y conoció al abuelo que era un músico Jazz se enamoró de el contra la voluntad de sus padres nunca lo aceptaron por cuestiones raciales y ser pobre —me conto ella, y saco un álbum de fotos para explicarme mejor.
—Su abuela era realmente preciosa —dije al ver las fotos, Sophie tenía un cierto aire a ella.
—Al casarse sus padre no le dieron nada de su herencia, pero siendo su única hija le dejaron suficiente dinero para mantenerse y con eso compraron el bar además le dejaron un auto, el abuelo tocaba junto con su banda y la abuela bailaba —me siguió contando Anne—Tuvieron cuatro hijos Randy, Jackson son gemelos el Jackson administra el bar con su esposa, Carmen es la tercera ella se casó con Eleazar el cual también trabaja en el bar, después esta Adam él fue el único que entro en la universidad se graduó en leyes y vive en Boston mantiene poco contacto con la familia —dijo y me mostro una foto.
—Mamá es la menor pero es la que más se parece a la abuela, ella era la bailarina preferida del bar pero cuando tenía quince años huyo y se marchó New York porque quería crecer como bailarina ella se fue sin la aprobación de su madre—me dijo Alice, eso explicaba todo —En Queens vivió con la familia por parte de padre, en fin la abuela no le hablo a mamá hasta que nació Edward por eso casi no viene.
—Entiendo es una historia de novela —les dije ambas asintieron. Seguí mirando las fotografías, hasta que un ruido me saco de mis pensamientos era mi teléfono trague en seco al ver quien era.
—Buenas tardes Señor Cullen —salude nerviosa.
—Isabella dime que mi equipo de seguridad se equivocó y no estás en New Orleans con mis hijas —me dijo en tono furia en su voz.
—No señor estoy en New Orleans —dije, con voz llena de miedo. El gruño podía imaginarlo apretándose la punta de la nariz.
—Sino fuera porque mis hijas te aman y yo eh aprendido a apreciarte te estrangularía —me amenazo, temblé —Estaré ahí en unas horas—dijo y colgó.
—Estoy muerta —dije, intentando no llorar.
—Calma Bella mi hermano solo exagera ¿verdad Anne? —dijo Alice para tranquilizarme.
—Es malo mentir —dijo ella, como si nada Alice le dio un codazo—Eso es lo que tú dices.
Respire tenía que ser positivo, después de todo él no me iba a matar solo lo decía de manera literal o eso esperaba.
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Estaba segura que nunca había escuchado tanta música y sobretodo Jazz como lo había hecho esta tarde, lo que más me gustaba era ver a Sophie tan contenta ella parecía otra persona, aunque Edward no le gustara parte de ella estaba en escenario. Phoebe por suerte había encontrado algo con que entretenerse, Eleazar le enseñaba a preparar tragos al principio no me pareció una actividad adecuada para una niña de ocho pero mientras no bebiera nada todo estaría bien.
—Se ve feliz —me dijo Anne, ella estaba algo distante.
—Sí, es otra persona —le dije, al ver a Sophie verla tan alegre me hacía sentir tranquila.
—La vez como una madre —me dijo y me sonrió yo negué —No te preocupes Bella, edemas yo sé cómo mira una madre Esme me fue la primera persona que me miro como una por eso lo sé —dijo con nostalgia y suspiro.
—Señorita Anne….—iba a decir, pero ella me callo.
—Algún día te contare mi historia antes de conocer a los Cullen —me dijo, rio sin ánimos—Voy a bailar con mis tíos dijeron que podían quitarme mis pies izquierdos—dijo y se fue.
Con el tiempo me daba cuenta que la familia Cullen no era solo la cara perfecta de una revista, era personas que todas tenían su propia historia las cuales eran difíciles de creer ya que ellos aparentaba ser la perfección pero no lo eran, aunque la parte que no era la perfecta de ellos era la mejor.
La noche llego y el bar estaba muy animado al parecer venían otros familiares y ofrecerían una gran fiesta por la llegada de Esme, yo estaba nerviosa el señor Cullen pronto se aparecería y no tenía idea de que hacer.
—Luces muy linda —me alago Alice, quien entro a la habitación repentinamente.
—Usted también —le dije, ella se veía muy bien con su vestido rojo el cual era muy llamativo lleno de vuelos pero tenía un aire sexy—Gracias por el vestido.
—Ni lo menciones, el turquesa te favorece —me dijo restándole importancia, ella se sentó junto a mí —Quisiera que Jasper estuviera aquí él es muy buen bailarín ¿sabes? —dijo con tristeza en sus voz—Yo no bailo, pero cuando nosotros nos casamos el me enseñó a bailar creo que por eso fue que me conquisto.
—Siento que él no esté aquí —la consolé, ella suspiro y pude ver como contenía las lágrimas.
—Yo también—dijo y se levantó—Bajemos ya la fiesta comenzó—dijo, al bajar ahí estaba el, temblé al verlo aunque no sabía si el temor que sentía era por lo había que hecho o por el siempre motivo de verlo. —Se valiente —dijo y me animo.
—No sé si eres valiente o tonta por venir hasta acá —me dijo rudeza, yo respire intentando calmarme.
—Creo que yo tampoco, señor jamás haría algo para lastimar a las niñas las amo y no me arrepiento de lo que hice —me atreví a decirle, el me miro y suspiro con resignación.
—Lo sé, la verdad no estoy molesto Isabella creo que jamás lo estuve —me dijo, usando su noto aterciopelado yo me sonroje —Gracias nunca habia visto a Sophie tan feliz —dijo al ver a su hija bailar como una profesional.
—Sabe señor debería darle una oportunidad a su madre, ella ama a sus nietas y un poco de tiempo con ella les haría bien sobre todo a Sophie pero solo un poco—le aconseje tímidamente.
—Tal vez tenga razón —dijo encogiéndose de hombros —No te lo había dicho pero luces hermosa—me alago, y sentí como la sangre subía a mis mejillas.
—Gracias es obra de sus hermanas y en parte de su madre —dije con nervios.
—Solo la ropa, todo lo demás eres tu —dijo dándome esa sonrisa que tanto me gustaba, haciendo que me pusiera más roja— ¿Por qué te sonrojas solo conmigo? —interrogo, mi cuerpo se paralizo al oír sus palabras.
—Me sonrojo por todo, pregúntale a cualquiera a Emmett o a las señoritas soy como un árbol de navidad —le dije rápidamente bajando la mirada, el tomo mi rostro en sus mano —Señor Cullen… Edward —dije sin aliento.
— ¿Te sonrojas así con cualquiera? —Me pregunto suavemente— ¿también tu pulso late más rápido cualquiera que tome tu rostro? —siguió diciendo, yo intentaba apartar la mirada.
—Edward esto no está bien —dije el negó.
—No, ahora si no está bien—me dijo y me beso…
No tengo escusas para decir mi atraso solo que nunca abandonare la historia y seguiré subiendo así me tarde porque una personita muy especial me anima todos los días.
Gracias amiga, hermana por tu apoyo eres la mayor fan esta historia.
Sigo sin beta perdonen cualquier error
Mil gracias a todas por sus comentarios.
