Escándalo Amoroso.
Alice Cullen ¿no se decide con quien quedarse? Parece que esta chica planea volver con su ex esposo el famoso Magnate el cual está en lista de los diez hombres más ricos del mundo.
Según nuestras fuentes se les vio cenado junto y ella usaba su antiguo anillo de casada ¡que chica tan atrevida!
Volverán con él o seguirá con su actual esposo el cual no parece tener muchas esperanzas.
POV Bella
"Me siento como si fuera una adolescente enamorada" esa era la frase para describir como me sentía ahora, sentía las aquellas tan lejanas pero inolvidables mariposas en estómago, reí sola al recordar ese momento, mi rostro se sonrojaba con solo imaginarlo, tenía la horrible necesidad que te consumía todo el día esa necesidad de ver el teléfono y ver si te había enviado un mensaje, mi cuerpo temblaba de alegría al escuchar el ruido del teléfono esperando que fuera el quien me llamara. Todas esas eran las mínimas cosas que sentía una chica adolescente cuando se enamoraba de aquel chico que parecía imposible y más cuando este pare inalcanzable pero lo que toda chica y mujer quería no importaba la edad o la época era ser correspondida por esa persona, que el sintiera lo mismo por ti de la misma intensidad o más.
Querías que al verlo ver el reflejo de tus ojos en los suyo y ver que el siente lo mismo por ti que tú por él, que al tocar su mano sientas esa famosa chispa que tiene tantos nombres "atracción, deseo, feromonas, la corriente eléctrica", porque al final todas las chicas queríamos vivir nuestra propia historia de amor aunque nos negáramos miles de veces digamos que el amor es ridículo y no existe tal cosa del alma gemela, verdad es que toda queríamos que encontrar la otra parte de hilo rojo como decía aquella leyenda asiática en donde cada persona está unida al amor de su vida por un hilo rojo.
Lo único que no te dicen que así como el amor te hace sentir en un paraíso también puede volver tu mundo un infierno porque, por alguna extraña razón dejamos de pensar un momento de pensar y es como si todo fuera perfecto pero no es así nada lo es ni lo cuentos de hada lo eran pues por algo existían los villanos.
Aquí estaba yo una mujer madura que su vida se había enamorado una vez de su mejor amigo y gran amor de la secundaria, el cual había terminado en tragedia. Jure muchas veces no volver enamorarme no quería sufrir odiaba sentir dolor pero aquí estaba de nuevo en mismo circulo. Enamorada de un hombre que no conozco realmente porque la verdad es ¿Qué se de Edward Cullen? no conozco nada solo que es mi jefe y es hombre que me hace sentir un amor masoquista pues cuando no me está gritando porque no le gusta mi trabajo, me grita por mi forma de vestir, irónico al parecer no se necesitaba de un látigo o de unas esposas para vivir un amor sadomasoquista pues estaba segura que todos los amores lo son.
Escuchaba cada canción romántica que tenía en mi reproductor esperando imaginar cómo sería la nuestra pero cada vez me daba cuenta que no tenía momentos para describir alguna, nunca habíamos caminado tomados de la mano o reído al vernos.
No quería admitir la verdad que era estaba enamorada sola, pues porque estaba segura que Edward no sentía nada por mi porque luego de aquel beso no había ocurrido nada fue como ese beso fuera la escena que nunca fue vista en la película que se perdió entre los errores de la filmación, pero todos querían esa escena.
Estar en mi trabajo por más irónico que fuera me mantenía ocupada no me dejaba pensar en él, aunque lo viera pero al verlo trabajar me recordaba quien era y quien era yo. Éramos desconocidos nada más que sus caminos se toparon por casualidad.
—Isabella —me llamo él, suspire y entre a su oficina al verlo intente ocultar el hecho que todo el almuerzo había pensado en él —Necesito que el ensayo de la revista se cambiado para mañana, a las nueve esta tarde no puedo tengo un compromiso —dijo, sin apartar la vista de los papeles que leía.
—Está bien señor llamare a los editores, y publicistas —dije tratando de no manifestar ninguna expresión en mi voz e rostro —Señor ¿se le ofrece algo más?—pregunté.
—No por ahora, solo asegúrate que el fotógrafo llegue mañana temprano no puedo esperar por mucho tiempo —me recordó yo asentí. Y me retire al ver el gesto tan familiar que siempre hacia para que fuera.
Volví a mi pequeño escritorio era como mi lugar de refugio a pesar de ser a veces un completo desastre, sonreí al ver que ahora tenía muchas fotos de las gemelas junto a mi colocadas en el mi favorita era una en las que gemelas salían sosteniendo un cartel que decía: "Te amamos Bella" había sido una sorpresa ver aquellas palabras en tampoco tiempo.
—Esa foto es preciosa —me dijo Alice repentinamente —Siempre me ha parecido impresionante como los niños pueden demostrar sus sentimientos sin temor alguno ojala fuera tan sencillo cuando eres adulto —dijo y suspiro con lamento.
— ¿Cómo van las cosas con Jasper? —le pregunté con un poco de preocupación.
—Mejor fue una suerte que Edward lo trajera con él a New Orleans, creo que bailar ayudo a suavizar las cosas pudimos conversar y durante estos días hemos estado muy bien casi parece perfecto—me respondió pero aún seguía teniendo esa expresión de tristeza y miedo en su rostro.
—No comprendo pero ¿Por qué aún se siente triste? —cuestione.
—Bella sabes desde muy joven tengo un sexto sentido para sentir las cosas que van a pasar y sé que este momento de felicidad que tengo Jasper acabara pronto es como un presentimiento —contesto, yo la mire con incredulidad eso era algo muy poco lógico—Se lo que piensas pero casi acertó así que lo mejor es que disfrute el momento.
—Supongo —dije la verdad es no tenia, idea que decir ella rio.
—En fin solo quería decirte que no te rindas, mi hermano es un hombre difícil pero no lo culpes el sufrió mucho alguien que amaba solo ten paciencia sé que eres la indicada para el —me dijo dulcemente, yo abrí mis ojos como plato al escuchar sus palabras.
—Señorita Alice yo creo que...—dije intentando buscar una excusa ella negó.
—Tu secreto está a salvo conmigo, además no necesita ver ese beso para saber que sientes algo por solo no dejes de sentirlo—me dijo, seguido de un guiño del ojo.
—Gracias —dije un poco más tranquila, ella asintió.
—Debo irme, tengo mucho trabajo miles de bocetos que terminar y tengo mucha inspiración para crear estoy trabajando en mi propia línea de zapatos —me conto con emoción y se fue hasta su oficina.
Mire el reloj en mi muñeca eran apenas las dos de la tarde hoy sería una larga pues lo más seguro es terminara mi trabajo a las siete, ya que hoy no tenía que cuidar a las gemelas. Concéntrate Bella me repetí en mi cabeza debía sacar a mi jefe de mi cabeza o terminaría teniendo una aneurisma por pensar tanto en el.
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—Hola Isabella —dijo Anne quien venía llegando, parpadee un par de veces pues estaba absorta en mi mundo de papeles y documentos—Te vez un poco ocupada—dijo mientras tomaba una silla y se colocaba frente a mí.
—Un poco reviso el correo de su hermano, organizo estos documentos la mayoría son contratos —le dije aun sin apartar la vista de lo que hacía—Pero prefiero estar aquí que corriendo por todo New York.
—Verte era divertido —me dijo riendo—Estoy aburrida no tengo nada que hacer y todos están ocupados —se quejó haciendo un puchero, yo enarque una ceja.
— ¿y su trabajo? —le pregunté dudosa.
—Estoy de vacaciones superviso el trabajo de la revista en París pero antes de venir a New York deje todo arreglado halla además viaje hace unos días y supervise todo, así que no tengo nada que hacer —dijo con fastidio.
—Ya entiendo ¿Por qué no va a donde la señorita Alice? de seguro ahí encontrara algo que hacer—le sugerí ella negó.
—Mi hermana está inspirada y cuando está diseñando no le gusta que la interrumpa y Edward tiene una reunión en medio hora con los ejecutivos nada de moda solo números y negocios —me explico—Así que Isabella te ordeno que me entretengas —exclamo con entusiasmo.
—Señorita Anne puede que lo diga va a sonar un tanto grosero pero ¿no tiene novio o amigos? Puede salir o divertirse —le dije en tono sarcástico. Su expresión cambio de alegre aburrida a oscura y malvada en ese momento me arrepentí de mis palabras.
—Tengo novio Isabella pero no lo necesito para divertirme y al parecer que el tampoco a mí y por sino no lo sabias intentaba ser agradable contigo pero creo que mejor te hago sufrir así me tratas con mayor cortesía —me dijo molesta.
—Siento mucho lo que dije señorita tengo la cabeza en otro lado —dije disculpando ella asintió no muy contenta —La verdad es que no soy muy buena compañía.
—Eso se nota —dijo y rodó los ojos.
Decidí que lo mejor que podía hacer era conversar con ella de cualquier cosa así que solo la escuchaba hablar de zapatos, ropa, bolso y su misterioso novio Franchesco el cual según lo que ella decía que un idiota de primera.
—Algo extraño pasa —dije al escuchar un ruido que provenía de las otras oficinas, Anne me miro confusa.
—No creo que sea importante de seguro llego algún famoso y tal vez alguna de las chicas nuevas se impresiono —dijo encogiéndose de hombros—Iré a comprar un café para ti y té para mí —me dijo y salió.
Conversar con la señorita Anne no era tan malo era algo diferente para mí la verdad es que yo no era una chica muy femenina y las compras no eran mi especialidad. Suspire con cansancio y aburrimiento creo que la señorita Anne me lo había contagiado pues nunca me había sentido así desde que trabajaba en la revista, supongo que era porque extrañaba a mis gemelas.
—Señorita buenas tardes—dijo una voz aterciopelada, que casi era más perfecta que la de Edward levante mi vista y no pude evitar sonrojarme y perder el habla pues frente a mi estaba un hombre demasiado guapo era como una escultura sino fuera porque estaba locamente enamorada de Edward, este hombre me parecería el más hermoso del mundo.
—Buenas tardes señor ¿le puedo ayudar en algo? —dije nerviosa, tenía unos ojos color azul marino impactante.
— ¿Esta la señorita Alice Cullen en su oficina? —Me preguntó, yo solo asentí —Gracias usted muy amable —me alago, parpadee un par de veces para volver a la realidad. En ese momento apareció Anne la cual se veía muy nerviosa y agitada.
—Isabella ese hombre que entro que la oficina ¿era atractivo, tenía cabello castaño casi rubio y te dejaba sin aliento? —preguntó rápidamente. Yo solo pude asentir — ¿te dijo su nombre?
—No—dije sin entender, ella comenzó a caminar en círculos—Isabella ¿por alguna casualidad viste alguna prenda u objeto de estilo asiático en su ropa? —siguió preguntando.
—Pues si usaba un reloj con detalles de dragón era muy elegante y costoso creo que era oro —respondí.
—Aidan es esposo de Alice —me dijo preocupada, yo abrí mis ojos como plato a ahora todo tenía sentido, no podía culpar a Alice por estar confundida ese hombre era un monumento.
—Pobre Jasper… competir con él debe ser difícil —dije, ella rodo los ojos.
—Bella esto es malo, cuando estaba comprando el café me encontré con Jasper venía con los otros ejecutivos para la junta debe estar subiendo en este momento ¿Sabes lo que pasara si lo ve juntos? —me dijo, casi al borde de un ataque de nervios.
—El divorcio —conteste. Ella solo asintió. —Pero el señor Jasper entrara directo a la junta no vera a Alice pues esta junta durara casi dos horas —dije como si fuera la solución al problema, ella volvió a negar.
—Cuando vi a Jasper estaba comprando el postre favorito de Alice lo más probable es que quiera dárselo antes de entrar a la junta —me explico yo suspire, y temblé al escuchar el ruido del ascensor.
Todos los miembros de la junta habían llegado entre esos estaba obviamente quien se veía, muy feliz sentía algo de compasión por el estos momentos pues estaba segura que las cosas no iban a terminar nada bien.
—Hola Anne y Bella —nos saludó alegremente, tanto la señorita como yo devolvimos el saludo tratando de "parecer normales".
—Linda corbata Jasper, no sabía que eras fanático de los Vengadores —dije intentando disimular mis nervios.
—Si es en honor al comic no soy tan fan de las películas, pero si casi todas mis corbatas son de algún comic soy todo un friki —admitió con orgullo—Fue un placer verlas, tal vez puedan ir un día de estos a la casa a cenar con nosotros Alice siempre habla de invitarlas —nos dijo—Voy a ver a mi esposa le compre un dulce para animarla con sus nuevas ideas.
—Jasper, eso es muy tierno de tu parte —le alago Anne, el sonrió como un niño emocionado —Pero Alice está muy ocupada porque no me lo das y yo se lo doy así tú vas tranquilo a la junta ya se te va hacer tarde —le dijo Anne.
—Gracias Anne pero quiero entregárselo personalmente la llame hace unos minutos y me dijo que estaría todo el día en su oficina—dijo y de una manera muy cordial nos apartó.
— ¡No! Jasper no puedes entrar —dije rápidamente, el me miro confundido —Es que mira el reloj falta solo cinco minutos para la junta y sabes cómo es Edward con la puntualidad—dije.
—Tienes razón pero esto solo tomara dos minutos además no creo que él se moleste conmigo sabes que somos buenos amigos —me tranquilizo, yo mire Anne buscando una solución.
Ella solo me miraba a mi como si yo tuviera idea de que hacer pero la realidad es que, estábamos perdidas.
—Cálmese señorita Anne tal vez solo estén hablando—le susurre, ella me miro como si estuviera loca.
—Bella viste al hombre si tú estuvieras encerrada en una oficina con la sola, que haría ¿hablar? —me dijo con sarcasmo, yo negué era una mentira que ninguna mujer podría resistirse.
Jasper abrió la puerta y como lo temíamos ninguno de los dos estaba hablando pues la señorita Alice y su ex esposo se estaban besando ella estaba acostada en su escritorio y el encima de ella y todas las cosas estaban, esparcidas por el suelo, por suerte ella aún estaba medio vestida pues su falda estaba completamente subida y tenía los primeros botones abiertos de su blusa mientras que el caballero, no tenía chaqueta y sus camisa también estaba abierta.
Mire a la señorita Anne quien estaba roja como un tomate y eso era imposible pues ella era monera, y tenía una expresión algo difícil de explicar pues varias emociones pasaban por su rostro en ese momento, sorpresa, pena demasiadas para describir.
— ¡Jasper! —grito Alice al verlo, casi cayendo de la mesa suerte que el caballero la atrapo —No es lo que crees…. —dijo toda sonrojada —Bueno si pero no significa nada déjame explicarte yo no llame el vino a verme—comezón a explicarle.
—Es tarde para la junta, debo irme nos vemos Alice te llamare para hablar lo del divorcio —dijo con voz dura, me dio el dulce y se despido.
— ¡Tú te odio! —Le dijo molesta al caballero — ¿Viste lo que has hecho? ¡Quiere el divorcio! —le reclamo, el rio y tomo su rostro entre sus manos.
—Alice que esto te sirva para darte cuenta que eres mía no importa cuanto lo niegues es a mí a quien amas y quien deseas—le con cierta sensualidad y malicia ella aparto su rostro —Te veo esta noche pues me debes una cena y por cierto esto es tuyo —dijo y tomo su mano y quito donde estaba su anillo de casa y coloco otro más lujo con un enorme diamante—Adiós mi amor —dijo y la beso.
—Esto no puede estar pasando—dijo llorando, entro a su oficina y Anne y yo la seguimos.
—Alice ¿Cómo pudiste ibas a acostarte con él? —le recrimino Anne, ella suspiro.
—No tengo escusas pues él no me obligo yo le correspondí —le dijo con voz rota—Creo que Aidan tiene razón aun lo amo no sé qué hacer —nos dijo.
—Te dirás lo que harás le pedirás perdona a Jasper de rodillas o te iras a un convento —le propuso su hermana.
—No creo que me acepten soy una adultera en mis dos matrimonios eh sido infiel —le dijo encogiéndose de hombros, yo la mire sorprendida—Pero creo que a Jasper le eh sido infiel más veces que con Aidan.
—Un momento ¿Qué acaba de decir? —Chillo Anne casi al borde de un ataque —¿Con cuántos hombres has estado mientras has estado casada? —dijo y me agarro la mano mientras la otra la ponía en su pecho para intentar calmarse.
—Por Dios cálmate, solo eh tendido dos hombres en mi vida Aidan y Jasper pero con ambos estado mientras estoy con el otro ¿entiendes? —le contesto. Ella la miro y negó—Cuando estaba con Aidan salí con Jasper durante unos meses dos o tres y ahora con Jasper pues prácticamente todo el matrimonio —dijo con frustración y pena. —Soy una zorra infiel —admitió.
—No diré nada —dijo Anne e hizo como si tuviera un cierre en su boca—A ¿Dónde vas? —pregunto al ver que Alice tomaba su cartera.
—A casa de mamá me quedare ahí mientras tu buscas mis cosas de mi departamento no puedo ir a allí —le dijo.
—Te acompañaremos desde ahora te seguiré para que no cometas otra locura —le dijo su hermana.
—Señorita Alice si me permite debe ir al baño primero—dije de manera cordial, ella me miro sin entender y yo señale su aspecto.
—Cierto estoy algo desordenada —dijo al ver que estaba casi medio desnuda—Iré a cambiarme vuelvo en unos minutos.
—Anne no creo que pueda acompañarlas tengo trabajo —dije preocupada al volver a mis propios problemas ella bufo.
—Ignora eso, las niñas están con mi madre así que hora eres niñera vas a ver a tus niñas —me dijo restándole importancia. Luego de un tiempo volvió Alice toda perfectamente arreglada con ropa nueva y como si nada hubiera pasado hasta podía distinguirse ese aire de "inocencia" en ella que hace unos momentos había desaparecido.
—Vamos —dijo de manera natural.
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—Madre llegamos —anuncio Anne al entrar, inmediatamente salió Esme luciendo otro de sus muy peculiares atuendos una mini falda de lentejuelas y un top que hacia juego.
—Mis niñas ¿Qué las trae por aquí? —dijo con emoción y las abrazo.
—Madre deja de fingir sabemos que lo sabes —le dijo Alice enarcando una ceja ella las miro con incredulidad.
—Bueno está bien pero es que los chismes corren rápido —admitió y bufo —Yo siempre te lo dije que ese matrimonio tuyo con Jasper era una tontería pero tú no me hiciste caso —la regaño.
—Por favor mamá ¿Cómo puedes apoyarla? —le recrimino Anne.
—Nunca me gustó la idea que dejara a Aidan, además la familia de Jasper no me agrada Aro es insoportable ya era suficiente contigo y su odioso hijo para que tu hermana también—le contesto su madre —Bella siento no haberte saludado mis nietas están jugando con Martin —me informo.
— ¿Quién es Martin? —pregunté.
—El mayordomo —me contesto Alice. El ese momento aparecieron las niñas con un hombre el cual se veía que había sido víctima de los juegos de las gemelas pues usaba una corona y tenía pintura en su rostro.
— ¡Oh Martin! Ese definitivamente no es tu color —le dijo Esme.
—Por un momento pensé que me veía más joven —dijo con sarcasmo —Señoritas es agradable verlas.
—Martin acomoda la habitación Alice viene a vivir con nosotros por un tiempo —le dijo Esme el abrió con los ojos como plato.
—No puede ser creía que me había librado de ellos al fin —dijo con tristeza—Solo me preocupa la señorita Anne que se quedaría soltera pero todo mejor cuando el amo Edward la envió a Paris fue el mejor regalo de cumpleaños que pudo hacerme —dijo.
—Martin no puedes decir esas cosas de mi hija —le dijo Esme con molestia.
—Pero usted me dijo que ella se iba a quedar soltera pues ya tiene casi treinta y no se ha casado —se defendió el—Mejor voy a limpiar la cocina y dar de comer a los gatos.
—Es un mayordomo interesante —dije con ironía. Ellas solo asintieron. Abrace a mis hermosas gemelas al verlas ellas como era de costumbre respondieron, con el mismo amor.
—Bella mira la falda que me regalo mi abuela —me dijo Sophie era un tutu fucsia con muchos brillos.
—Es precioso mi princesa —le dije con dulzura—Señoritas si me disculpa saldré un momento con las gemelas creo que llevare a Sophie a practicar ballet y Phoebe y yo pasaremos tiempo de calidad juntas —les dije.
—Nos vemos luego Bella —me dijo Anne.
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Salí de la casa Cullen con cierto alivio no quería estar ahí en parte pues me sentía incomoda involucrándome en los asuntos privados de mis jefes, mire el reloj Sophie tenía Ballet en una hora y mañana comenzaría con el entrenamiento de patinaje nuevamente tenía cierta curiosidad pues nunca la había visto patinar pero sabía que era muy buena.
—De acuerdo amor pasare por ti en una hora iré a comprar unas cosas con tu hermana, ya hable con tu maestra de baile dijo que lo estás haciendo muy bien solo esfuérzate y diviértete te amo —le dije en tono maternal.
Tome de la mano y salimos del estudio de baile normalmente cuando Sophie estaba en clases Phoebe y yo salíamos juntas íbamos a los museos, cine a veces la llevaba a la biblioteca cualquier cosa que se me ocurriera.
—Bella es esa tienda ahí vende lo que pidió la maestra —me dijo Phoebe halándome hasta la tienda. —Voy a buscar las cosas espérame aquí.
—Phoebe con cuidado no corras—dije con preocupación.
—Los niños son traviesos a esa edad ¿verdad? —me dijo una mujer la cual me parecía familiar, parecía una modelo era muy alta, tenía unos ojos azules y un cabello color rubio fresa.
—Si por suerte mis niñas son muy tranquilas —dije en tono casual. Ella rio y me sonrió — ¿tienes usted hijos? —le pregunte.
—No pero siempre eh querido—dijo con anhelo, le di una mirada de compasión yo tampoco tenía hijos pero las gemelas era como mis hijas.
—Bella listo es todo lo que pidió la maestra —me dijo Phoebe de repente, yo tome las cosas.
—Perfecto amor vamos a pagarlas se hacer tarde y debemos ir por tu hermana—le dije dulcemente, ella asintió —Fue un gusto nos vemos—le dije a la señorita ella me sonrió.
Al salir de la tienda lleve a Phoebe a tomar un helado yo trataba de hacerla sentir especial pues aunque no lo demostrara ella se sentía poco virtuosa pues a diferencia de su hermana no tenía tantos talentos solo tocaba la guitarra, un poco el piano sabia bailar pero no bailes clásicos o profesionales.
Entramos al estudio y por suerte Sophie ya había terminado nunca dejaba de sorprender lo tiernas que eran estas hermanas entre si pues al verse siempre se abrazaban como sino no se hubieran visto en años.
—Toma te trajimos helado —le dijo Phoebe, ella sonrió.
—Niñas es hora de regresar a casa de su abuela creo que su padre nos pasara buscando ahí —les dije a ambas. Esperaba que todo estuviera resuelto entre la señorita Alice y Jasper pues no quería encontrarme con un drama pero estaba segura que así iba hacer.
Al llegar todo seguía igual excepto que Edward estaba sentando leyendo el periódico me sentía nerviosa al verlo.
—Papi —gritaron las gemelas, el las abrazo.
—Las extrañe mucho mis modelos —les dijo con emoción —Salude y despídanse pues ya nos vamos —les informo.
— ¿No se quedan a cenar? —pregunto Esme, el negó —Esta bien pero mañana ir de nuevo a buscarlas no puedes privarme de ver a mis nietas son las únicas que tengo —le advirtió su madre.
—Claro madre, el domingo tú y papa vendrán a almorzar a la casa es una invitación —le dijo dulcemente, ella sonrió. —Hermanas nos vemos mañana y Alice llámame si necesitas algo —le dijo, dándole una mirada de compasión.
—Gracias hermano —dijo ella sin ánimos.
—Bella, niñas nos vamos —anuncio y tomo la mano de Phoebe mientras yo la de Sophie me despedí de la señoritas, Anne me hizo una seña que me llamaría yo solo me limite a asentir— ¿Niñas que quieres comer? —preguntó.
—Sushi—dijo Sophie.
—Pizza o comida Mexicana—dijo su hermana, me reí parecíamos una familia típica excepto porque estábamos en un convertible de lujo y todos vestíamos de marca.
—Bella ¿Qué quieres tú? —me preguntó.
—Italiano pero cualquier otra cosa estará bien —dije encogiéndome de hombros.
—Iremos a comer italiano ahí un restaurante muy bueno y podremos pedir una pizza para las gemelas—dijo, las niñas asintieron conformes con la idea.
La cena trascurrió de manera tranquila, reíamos con las ocurrencias de las niñas y a su vez Edward y yo hablamos entre nosotros del trabajo o contábamos algún momento gracioso que habíamos compartido era un ambiente bastante agradable, en donde me sentía más cómoda de lo que debería.
—Papi ¿podemos pedir el postre? —dijo Phoebe, haciendo un puchero.
—Ya comieron un helado esta tarde es mucha azúcar por hoy —le dijo, ambas pusieron su cara de perrito —Odio esa cara, está bien vallan a la mesa de postre y escojan uno grande para las dos, pero sin chocolate que sea algo de fruta preferiblemente —les dijo.
—Son un encanto—dije dulcemente, el suspiro y asintió. En eso llego el mesero con un tiramisú —Y ¿esto? —dije confusa.
—Para nosotros también debemos comer un postre ¿no crees? —me dijo y me dijo un poco, yo me sonroje.
—Claro, esta delicioso —dije él me sonrió. Mi mente debatía si debía o no tocar el tema del beso pues era algo que me atormentaba.
—Si lo está, siempre me ha gustado este tiramisú—me comento— ¿Te quedaras en la casa? —me preguntó aunque parecía mas una afirmación.
—No lo sé, aunque deja a Papi con Rachel no recuerdo si deje ropa—dije intentado negarme.
—Eso es lo de menos le pedí a Alice que te trajera ropa y todo lo que necesitaras el armario de tu habitación está lleno, incluso ahí alguno de tus libros preferidos—me dijo, yo lo mire con cierta incredulidad.
—Señor Cullen esto es muy extraño no puedo vivir en su casa todo el tiempo no somos nada ni siquiera amigos—dije con molestia el negó.
—Claro que sí, soy tu jefe y tu mi asistente personal—me contradijo —Además también eres mi niñera —dijo con orgullo.
—Esto es ridículo —dije y bufe, esto me recordaba a un capítulo de la Nanny ahora entendía la frustración de la pobre Fran con su jefe. Las niñas volvieron para mi suerte pues no quería seguir en esta extraña conversación.
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—Niñas vallan a bañarse y laven sus dientes—les dijo Edward una vez cuando estuvimos dentro la casa.
—Papi ¿podemos ver una película con Bella? —le preguntó Sophie.
—Bella está cansada mañana ella y yo vamos a trabajar muy temprano, y ustedes tienen escuela así que nada de películas —les dijo firmemente, ellas asintieron no conformes.
Fui a ayudar a las niñas a bañarse y las prepare para dormir normalmente la primera en caer era Phoebe, apenas tocaba su cama era como un sedante. Por su parte Sophie era distinto, yo siempre le leía algún cuento, o uno de mis libros ahora le estaba leyendo Orgullo y Prejuicio.
—Esta noche solo serán tres páginas, señorita ya es muy tarde —le dije normalmente leíamos un capitulo por noche. Sophie a diferencia de otros niños no se dormía mientras leían ella esperaba a que yo terminara y luego se dormía algunas veces cuando estaba muy casada me pedía que parara para no perderse de la lectura —Buenas noches princesa —le dije suavemente, y le di un beso en la frente. Como otra de mis costumbres pase nuevamente por la habitación de su hermana y la acomode para no que se callera de la cama, pues Phoebe dormía en muy mala posición suerte que su cama era enorme pues sino se caería.
Una vez dormida las niñas me cambie para irme a dormir la verdad no tenía mucho sueño, salí de mi habitación y me dirigí a la cocina me haría un té para poder dormir.
— ¡Señor Cullen! grite al verlo —cuando baje a la cocina, estaba en bóxer por suerte tenía una bata de dormir pero lo que más me sorprendió es que llevaba una "mascarilla" en su cara.
—Lo siento Isabella se me olvidaba que estabas aquí —dijo apenado y abrocho su bata.
—No se preocupe, pero ¿Qué tiene en su rostro? —dije confusa.
—Es mi crema de noche es para ayudar a mi rostro a lucir mejor de lo que es—me explico, yo lo mire como si fuera una cosa extraña.
—Pero eso solo lo utilizan las mujeres—le dije—No es algo muy masculino.
—Isabella, no seas ridícula ¿Cómo crees que los actores se ven también? usan maquillaje y estas cosas de mujeres—me dijo.
— ¿Usted se maquilla? —pregunté
—No, pero si saco mis cejas son muy pobladas las acomodo —me respondió yo lo mire con incredulidad—Velo de este punto de vista si tú piensas que yo soy un hombre poco masculino yo pienso que tú eres una mujer muy poco femenina—se defendió—No arreglas tus uñas, tampoco te preocupas mucho por tu cabello y no veo crema de noche en tu rostro sino fuera porque eres mi asistente aun te vestirías horrible.
—Supongo que me lo merezco por dudar de su masculinidad —dije, con molestia—Aunque sabe antes de conocer su fama de Playboy yo siempre pensé que era gay —dije—Buenas noches señor —me despedí satisfecha.
Suspire y cerré mis ojos mañana sería un día interesante pues no todas las noche descubres que tu jefe es metrosexual y usa crema de noche, me preguntaba si estuviéramos en una relación ¿Quién sería el hombre y quien sería la mujer? era sin duda algo para pensar.
Nuevo capítulo gracias a todas por esperarme.
Gracias por sus comentarios son muy importantes, espero que este capítulo les guste.
Dejare una información por el grupo si alguna no está agregada búsquenme en Facebook "Beca Masen" y pidan que las agregue.
Nos vemos pronto
Sigo sin beta perdone cualquier erro.
