¿Boda cancelada?

Poco se sabe del compromiso de Edward Cullen y Samatha Evans pero lo que sí es seguro que aun las campanas de boda no suenan para esta pareja pues aunque, ya se halla hecho oficial no se ha fijado fecha para la boda y la pareja aun no parece interesada en hacerlo.

Al parecer Samatha ser otra de la lista de este guapo padre soltero.


POV Bella

El horrible pero típico sonido del despertador me saco de mi sueño, parpadee un par de veces y mire la hora eran las seis y media en otros momentos estaría preocupada pero, estaba en casa de mi jefe y podía llegar tarde en teoría es decir a las nueve.

Suspire y me levante con pesar debía prepárame y ayudar con las gemelas no sabía si Edward estaba dormido, pero las niñas no tardarían en despertarse eso era seguro. Baje a la cocina ya Claire, estaba comenzado a preparar el desayuno, definitivamente era una chica muy virtuosa.

—Buenos días —la salude, ella me sonrió y me devolvió el saludo.

—Estoy preparando panqueques ¿está bien señorita Bella? —me preguntó, yo asentí las niñas los amaban. Revise la hora, debía despertar a las gemelas tenían clases a las ocho y siempre se tardaban alistándose. Subí a las habitaciones y como era rutinario desperté primero a Phoebe ella era la que daba menos trabajo, luego a Sophie ella siempre tardaba un poco más.

—Bella tengo mucho sueño —dijo Sophie bostezando, yo le sonríe y le indique que subiera sus brazos para quitarle su pijama.

—Despierta mi princesa —le dije con dulzura y la lleve al baño junto a su hermana —No puedes darte un baño dormida —dije suavemente, ella frunció y con mucho esfuerzo abrió sus ojos.

Luego del baño, el siguiente paso era el menos complicado pues era ayudarlas a poner el uniforme aunque ellas lo hacían solas prácticamente yo solo les pasaba las cosas. Me encantaban sus uniformes eran rojos con cuadros verdes, pero lo más llamativo era que a diferencia de las otras niñas las gemelas usaban unos zapatos escolares con un poco de tacón, cotensia de sus tías.

—Bella quiero que me hagas dos colas por favor —me pidió Phoebe ella le gustaba llevar el cabello recogido, a diferencia de su hermana que lo tenía más largo y lo prefería suelto solo se ponía un cintillo.

—Buenos días niñas, Isabella —dijo Edward entrando, repentinamente abrí mis ojos como plato al verlo se veía como un modelo de comercial tenía su cabello revuelto mojado, su camisa estaba abierta en los cuatro primeros botones, y aun no se había colocado la corbata.

—Papi buenos días —dijeron las gemelas en coro, el las abrazo con dulzura seguido de un beso en la frete de cada una.

—Modelos venga por favor —les pidió, y les coloco un collar y un brazalete cada una podía notar a simple vista que eran de oro —No las pierdan es un regalo que les traje del Mónaco —les dijo.

— ¿Qué dice la corazón papi? —le preguntó Sophie me acerque un poco para mirar los presentes, ambas tenían un corazón en el collar, pero los brazaletes eran diferentes, cada uno tenía cinco dijes.

—Dice simplemente "Te amo" lo mande a gravar en Francés para ti y para tu hermana en Italiano porque se es lo idiomas que más les gusta —le respondió dulcemente.

—Ya sabía que decía, "Te amo" solo quería que tú me lo dijeras —dijo ella tiernamente, el la abrazo. Phoebe hizo lo mismo que su hermana, y ambas atacaron la cara de su padre llenándola de besos.

—Bien, modelos vallan desayunar Bella debe arreglarse y yo también —les dijo, ellas asintieron. Esto era lo que me atraía del señor Cullen, este lado paternal y dulce que tenía que nadie conocía más allá del hombre arrogante y vanidoso que demostraba ser en el trabajo era un hombre encantador.

Salí de la habitación para arreglarme era un poco tarde, abrí el armario y para mi mala suerte no estaba organizado por atuendos. Todo estaba por color y modelos pero no sabía que debía combinar con que, esto era una pesadilla para mi normalmente Alice, me organizaba la ropa por atuendos que diarios.

No puede ser tan difícil pensé, tome una falda azul en forma de lápiz y una blusa verde agua ambas parecían bien juntas tome unos tacones azules eran casi iguales que la falda.

—Isabella ¿Qué demonios? —dijo Edward al verme yo, di un brinco de sorpresa.

—Edward debías a ver tocado —lo regañe, el enarco una ceja —Pude estar desnuda —me defendí.

—Sería mejor que verte usando eso —me dijo con sarcasmo, yo fruncí el ceño.

—No soy una experta, pero no esta tan mal —dije en mi defensa.

—Esta pésimo, primero esa falda no va con ese modelo de blusa—me dijo y busco en el clase una blusa manga larga, color beige —Eso dos color son muy fuertes para ir juntos y más de día, ahora los zapatos busca unos crema o beige nada de corcho o sandalias de tacón abierto —me ordenó y saque dos pares que me parecían, de acuerdo con sus descripciones —Bien ponte los dos y camina —ordenó, frunció el ceño y evaluó cada uno de mis pasos.

— ¿Y bien? —dije incomoda.

—El segundo, se te ve mejor ahora busca accesorios dorados pero no brillantes sino más estilo metálico sino mal recuerdo que te compre unos juegos de Tiffany —dijo y busco en el cajos de joyas sacando un precioso collar dorado con piedras azules, era muy lujo al igual que los pendientes —Perfecto, toma un reloj —me ordenó, tome uno azul el asintió.

—Creo que estoy lista —dije el negó, y saco un bolso Louis Vuitton junto con un abrigo —Señor ¿Por qué debo ir tan arreglada? Sé que debo vestir formal pero me siento algo lujosa —dije.

—Isabella eres una mujer muy rara o muy mal agradecida muchas matarían para que yo las asesora o más por usar cualquiera de las cosas que llevas —dijo con cierta molestia —Perfecta, recuerda pasar por maquillaje y el salón de belleza antes de ir a la oficina hoy será un día ocupado debes ir conmigo a varias juntas y presentaciones.

—De acuerdo y gracias Edward —dije amablemente.

—Ahora te pediré ayuda en algo —dijo y me sonrió pícaramente dándome su corbata —Odio hacer lazos y siempre alguna de mis hermanas lo hacía o alguna… —no termino la frase.

— ¿Novia? —dije mientras acomodaba su corbata el rio.

—Chicas de paso, solo eh tenido una novia formal —dijo con seriedad, yo lo mire confusa —Era una modelo, hermosa una Diosa sin duda —me comento.

—Suena como si la hubiera amado mucho —dije con timidez.

—Sí, no lo negare se llamaba Tanya —dijo, con evidente molestia en su voz —Gracias Isabella quedo perfecto ahora creo que será tu nueva tarea de ahora en adelante.

—Claro —dije algo confusa. Sin más salió la habitación, dejándome internamente perdida.

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Una de las ventajas de ser la asistente oficial de Edward era que a lo que pasabas de categoría dejabas de hacer el trabajo sucio y horrible, con el cual comencé yo y por supuesto no extrañaba tener que correr por todo New York y atender llamadas como loca.

—Britney recuerda comprar bufandas que pidió el señor Cullen —le dije a mi asistente, ella asintió con molestia enarque una ceja —Sé que eres nueva en esto pero te recuerdo debes llegar dos horas antes que el jefe y una hora antes que yo, debes tener listo el escritorio menos el café eso me encargo yo además debes hacer una lista de las personas que dejan mensajes para yo registrarlas. —le explique.

—Señorita Isabella pero es que muchas llamadas son en francés y no hablo francés —me comento.

—De acuerdo, cuando sea así pásamela a mi línea esas llamadas son importantes y te recomiendo que tomes un curso o pon tu renuncia en mi escritorio —dije con voz fría, ella asintió y se fue.

Si esto es pasarse al lado oscuro, al ver a Britney recordé lo mala que había sido Anne cuando me estaba entrenando, lo odiosa que era Jessica siempre hacia algo para hacerme quedar mal, tantas cosas habían pasado pero no me arrepentía. Además Britney era una rubia antipática creída y esa era la especie que yo más odiaba.

—Buenos días Isabella —me saludo Anne, ella venia luciendo un traje negro con blanco.

—Señorita Anne ¿Dónde está la señorita Alice? —pregunté ellas siempre venían juntas.

—Tenía que resolver algunas cosas con lo de Jasper se tomó el día libre —me respondió —Isabella quiero que me ayudes mañana a buscar las cosas de Alice en el departamento.

—Claro, pero señorita eso es algo muy persona no debería hacerlo otra persona como no se una amiga —sugerí. Ella rio sin ánimos.

—Bella por muy difícil que parezca, mi hermana no tiene muchas amigas cercanas ella siempre fue muy solitaria yo también soy así en parte creo que ambas preferimos la compañía de la otra y ya está — me explico.

—Entiendo —dije estas mujeres eran muy extrañas. Ella asintió y se retiró supongo que iba a donde Marcelo.

La tarde paso rápido entre reuniones y eventos cotidianos, la semana que viene iría con Edward a Milán estaríamos por dos semanas me preocupaban mis niñas, se tendría que quedar con Emmett ya que sus tías irían con nosotros y sus abuelos saldrían de viaje esa semana.

—Isabella antes de que vallas por las gemelas, saldremos un momento toma tus cosas —me informo el señor Cullen, esto era algo muy poco usual. Al salir Edward, me llevo a un bar muy lujo el cual era su preferido en particular ya que siempre que tenía una cita me hacía hacer una reservación

—Lindo lugar siempre quise saber cómo era —dije cuando nos sentamos, era una parte privada de bar.

—Es mi preferido, me encanta la privacidad y este es el mejor sitio incluso planeo comprarlo —me comento — ¿Te gusta tu trago? —preguntó.

—Si es muy bueno —dije, el alcohol no era lo mío — ¿Qué quería decirme?—pregunté rápidamente.

—Directo al punto, perfecto señorita Swan —alago, yo me sonroje — Es sobre mi relación con Samantha, sé que no es algo que a ti te concierte pero te hablo de esto por mis hijas no quiero que ellas tenga una madrasta que no quieren por eso pido tu consejo ella —me dijo con preocupación.

—Señor yo no conozco lo suficiente a Samantha parece buena persona pero creo que sus hijas deben tratarla —dije tratando de ocultar mi incomodidad no quería que mis niñas, formaran un vínculo afectuoso.

—Lo sé, pero quiero que entiendas que mi relación con Samantha no es amorosa o física es más bien de negocios y de entendimiento mutuo no hay amor de por medio aunque somos compatibles sexualmente —me dijo con sinceridad.

—Edward yo creo que un matrimonio debe ser por amor y más si hay niños de por medio —dije con temor a que mis palabras de incomodaran.

—El amor es algo con lo que no quiero tratar Isabella, mi relación con Tanya fue el fin de ello —dijo, y podía notar el rencor en sus palabras.

— ¿la ama? —me atreví a preguntarle.

—Te dije que lo que siento por Samantha es un cariño mutuo —dijo con fastidio, yo negué — ¿te refieres a Tanya? —Preguntó, yo asentí —Antes si la amaba mucho, ahora es un recuerdo es sin duda lo más parecido al amor de ese tipo que tengo —me contesto.

—Mi consejo es que sino ama a Samantha no se case con ella, pero eso no es mi asunto al fin y al cabo y con lo que respecta a las niñas debe presentársela y ver cómo reaccionan —dije.

—Gracias Isabella —me dijo, de forma cortes. Le sonreí me alegraba hablar con él aunque fuera de su novia, sentía que era parte de él de cierta manera—Ordenare otros tragos, ambos no nos merecemos —dijo y me dio una sonrisa pícara yo me sonroje.

Debía saber quién era Tanya así podía saber qué tipo de mujer le gustaba a mi jefe y darme cuenta que, yo no era la indicada para él.

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Estaba muy emociona por ver a Sophie patinar sobre hielo, pronto ella volvería a competir y yo quería estar en todas sus competencias, al igual que en todas las cosas de su vida. Termine de peinar su cabello y la ayude a acomodar sus patines estaba, lista para la pista.

—Tu hermana y yo te veremos en las gradas —le dije dulcemente, ella asintió. Tome a Phoebe de las manos y salimos a las gradas, a ver su hermana ella estaba junto a su profesora particular.

—Sophie es genial como patinadora es como Esla en Fronzen —me dijo con emoción.

—Sin duda tu eres Ana —le dije, ella asintió. Concentre mi atención en Sophie estaba calentando para comenzar a patinar.

Comenzó a deslizarse por hielo, era sin duda una maravilla de ver, ella se movía con gracia y soltura, me di cuenta que por ello era tan buena bailarina de ballet, ella bailaba en el hielo, salto y giro en el aire y mis ojos se abrieron como plato nunca pensé que hiciera eso. Un salto luego otro ella era fantástica, si como bailarina era hermosa como patinadora lo aún más, el hielo era parte de ella.

— ¿Cómo lo hice? —pregunto Sophie cuando había terminado.

—Fue maravilloso mi princesa —la felicite ella me sonrió. —Es hora de irnos ya es tarde y ambas están cansadas—les dije tome sus manos. Apenas llegamos a casa las niñas cenaron y tomaron un baño para luego ir a dormir, suerte que era viernes pues no habían hecho tarea. Mire el reloj eran las nueve y media, Edward aun no llegaría debía estar en la presentación de los nuevos diseños la cual seguro terminaría a las dos de la mañana.

"Averigua" esa palabra resonó en mi mente, tenía que saber quién era Tanya algo me decía que ella tenía una relación con las gemelas ¿Por dónde comienzo? pensé. El estudio era un buen lugar pues era la guarida de mi jefe, con temor abrí la puerta, no quería que me descubrieran para mi suerte la casa estaba sola, a excepción de las niñas claro.

Papeles, papales y más papeles que ya conocía en contenido pues yo era su asistente personal era algo frustrante, no había encontrado nada en sus archivos ¿Dónde más podría buscar? piensa Bella, piensa. Busque con más calma entre los otros cajones, solo habían papeles y otras cosas sin importancia.

¡Bingo! dije al ver una foto que estaba oculta entre un monto de papeles, era ella la mujer de la fotografía, era hermosa una autentica muñeca. En la fotografía Edward parecía feliz, joven y enamorado. Incluso tenía una letra bonita, pensé al ver la dedicatoria detrás de la foto.

Para mi publicista favorito.

Tuya Tanya Denali.

Acomode todo y memorice el nombre debía buscar información de la misteriosa mujer, cuanto estuviera en mi casa. Salí del estudio con temor no quería encontrarme a mi jefe repentinamente, por suerte estaba llegando y más temprano de lo que esperaba.

—Señor Cullen, Buenas noches —dije al verlo, se veía algo cansado.

—Isabella, pensé que estarías dormida —me comento, negué —Iré a darme una ducha y me acostare estoy agotado —dijo y bostezo.

—Que descanse señor —le dije, con voz dulce. Otra noche más en la mansión Cullen. Decidí que era mejor irme por la mañana temprano tenía que volver a mi vida y esa no era junto a mi sexy jefe.

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Hogar, hogar dulce hogar pensé al llegar a mi pequeño pero acogedor departamento, lo había extrañado su típico aroma a menta y café era algo que lo caracteriza y había añorado. Revise mi contestadora tenía un monto de mensajes de mi madre, los cuales respondería ahora ya que no la quería tocando mi puerta.

Bella amiga sé que tu trabajo, te gusta ahora pero no olvides que tienes amigas iré a New York el próximo fin de semana, besos Rebeca.

Sonreí al escuchar el mensaje la visita de Rebeca era justo lo que necesitaba para a aclarar mi mente ella siempre sabía que decir y además me conocía mejor que yo misma, era la persona indicada para mis problemas existenciales amorosos.

—Imagino que debes haberlo olvidarlo —dijo una voz repentina pero muy familiar, casi haciéndome soltar mi taza de café. La única persona que producía ese efecto a aparte de mi jefe era una sola Anne.

—Señorita ¿Qué hace aquí? ¿Cómo entro? —la cuestione, esto era demasiado para mí.

—Alice me dio la copia de sus llaves, y pues te comprometiste a ayudarme con la ropa de Alice en su departamento —me recordó, mire la hora apenas eran las tres.

—Creía que era un poco más tarde —dije confusa.

—No pues es ahora… ¡oh por Dios! ¡Una rata! ¡Isabella mátala es una orden!—grito con desespero la señorita subiéndose a los muebles, yo enarque una ceja.

—Anne no es una rata es mi perro —dije algo ofendida, ella me miro como si estuviera loca.

— ¿Es que nade en ti puede ser norma? eso no parece un perro —dijo con incomodidad.

—Tuvo un accidente por eso se ve así pero es mi mejor amigo y es adorable—dije defendiendo a Papi, lo tome en brazos no quería que se asustara por reencarnación de Cruella Devil.

—Claro solo ignorare a tu mejor amigo—dijo con sarcasmo —Te espero en el auto—dijo y salió. Reí entre dientes definitivamente no podía tener un fin semana normal pues mi vida ahora giraba alrededor de los Cullen. Suspire con cansancio y me fui a cambiar recordé como estaba vestida la señorita Anne, creo debía poner unos jeans y unas zapatillas pues estaba segura que las converse no estaban en su lista de zapatos.

Al salir mis ojos literalmente fueron cegados por el auto color rosa esto era demasiado pensé, un mercedes rosa típico en Anne incluso decía "Fabuloso" en la placa, era como el auto de Sharpey en High School Musical. Ella me sonrió con orgullo al ver mi expresión causada por su auto.

—Es muy rosa—dije al entrar, ella se colocó sus lentes de diva color blanco.

—Sí y me encanta —me comento—Bien te sugiero que te pongas cómoda pues el departamento de Alice esta un tanto lejos y ahí tráfico. —dijo yo asentí. Durante todo el camino no había quitado mi vista de la ventana quien diría que había tanto tráfico, pero eso no era lo peor sino la forma de conducir de Anne definitivamente el nombre de Cruella le hacía justicia muchas veces pensé que íbamos a chocar.

—Maneja como si fuera una pista de carreras—dije rompiendo el silencio, ella rio sin humor.

—Es porque mi novio es piloto de carreras —me contesto—Yo no sabía conducir antes siempre fue algo descoordinada y mi padre prefería que usara un chófer cuando lo conocí el me enseño así nos enamoramos —dijo, y suspiro.

—Creía que se había conocido por Alice y Jasper—dije algo confusa, pues el tal Franchesco era el mellizo de Jasper.

—En parte pero yo conocía a Franchesco antes, te contare puesto que estoy harta de este horrible silencio —dijo haciendo una mueca de fastidio—Yo tenía veinte años estaba en Dubái por mi cumpleaños había decidido viajar solar pues Alice ya estaba casada y sino mal recuerdo tenía unos pocos meses en fin yo siempre había querido conducir y fui a una pista de carreras muy popular halla, y ahí lo vi estaba rodeado de periodista yo no tenía idea de quien era pero me gusta al instante—me dijo y rió para sí misma—Cuando termino su rueda de presas comenzó a conducir por la pista y yo me quede a verlo hasta la noche, me sentía como una estúpida yo no hacia esas cosas y menos por un chico, cuando me iba a ir el paro y me dijo "¿ya te aburriste muñeca? " yo me quede muda y disimule lo más que pude le dije "Pues si no eres tan bueno" él se bajó del auto y se acercó hasta donde yo estaba y al verlo de cerca, casi muero no sé cómo pude hablar realmente él me dijo que me retaba a una carrera, yo le dije que no sabía conducir y pues ahí comenzó todo paso una semana enseñándome y en esa semana yo estaba como una idiota enamorada de él, nos despedíamos siempre a las tres de la mañana con un beso fue algo tan romántico —ella se detuvo repentinamente

— ¿Qué paso luego? —pregunté con interés.

—Paso otra semana y ya casi no, nos vimos y al final deje de verlo él no fue más a la pista se había ido el muy imbécil—dijo con molestia—Paso un año y lo volví a ver por Alice y lo odie él no se acordaba de mí y no lo hizo hasta que un día me beso a la fuerza y me dijo "Creo que ya te había besado muñeca" le di un bofetón y lo mande a volar pues luego me mando flores, chocolates, zapatos y pues comenzamos a salir —dijo y podía notar la nostalgia en su voz—Nuestro primer año fue perfecto Isabella, yo estaba terminado la universidad y siempre viajaba con el cuándo iba a competir no te imaginas cuando fotos tengo besándolo cuando el terminaba una carrera y más aún cuando ganaba—me dijo y suspiro.

—Suena muy romántico —dije algo sorprendida Anne no es una chica de flores y corazones esa es Alice.

—Lo fue pero todo cambio cuando me gradué y comencé a trabajar ya no podía ir a todas sus competencias y yo estaba muy ocupada pero mi carrera se convirtió en prioridad yo quería excito y eso distancio las cosas, pero yo hubiera dejado un lado parte de mi carrera si me hubiera propuesto matrimonio—me dijo con voz rota—Nunca lo hizo y yo no iba a dejar mi vida en Paris por alguien que me dijo "Muñeca no estoy listo para casarme aun quiero ser un soltero sin compromisos" ahí me di cuenta que lo nuestro no era tan serio y preferí terminar él no se opuso pero luego volvimos a los tres meses y pues ahora estamos así el por su lado y yo por el mío volvemos, terminamos y así vamos—dijo con tristeza.

—Lo siento mucho—dije sin saber cómo consolarla.

—Olvídalo, en fin ya llegamos —me dijo y volvió a ser la reina de hielo.

El apartamento de la señorita Alice era como el Carrie y Bike de sex and city aunque en parte tenía ese toque friki de Jasper. Era una lástima que una pareja como ellos se tuviera que separar, pues en el fondo ellos eran el uno para el otro.

— ¿Abro las maletas? —pregunté, Anne asintió y me guio a la habitación la cual tenía un gran armario—Todo eso no cabera en estas dos maletas —dije impresionada por la cantidad de ropa.

—En el closet ahí dos maletas más tómalas y mete todos los zapatos que puedas luego pasa a los vestidos cuidado todo esto vale una fortuna —me explico yo asentí.

— ¡Señorita Anne! —dije con sorpresa al ver la enorme corona de diamantes que ella había sacado.

—No grites es sola una corona, y no has visto nada ves esa maleta de metal con un montón de broches ahí meteremos las joyas las cuales son muy valiosas —me dijo.

—Jasper debe ser muy rico o ustedes más de lo que aparentas —dije aun sorprendida, ella negó.

—Somos ricos pero no tanto, estos son regalos de Aidam la gran mayoría de joyas otras son de Jasper la más sencillas —me respondió —El si es muy rico ves esos zapatos de diamante él se los regalo son personalizados—me contó.

— ¿Es acaso mafioso? —le cuestione.

—Puede pero no está comprobado —dijo encogiéndose de hombros. Esto sin duda era una de las cosas que jamás me hubiera imagino en mi vida que haría. Me concentre en hacer mi labor y guarde todo lo más ordenado que pude no quería nada se dañara y menos por mi culpa pues, estaba segura que no tenía suficiente dinero para pagarlo.

—Listo solo falta el vestido del fondo—dije y lo saque, al verlo los ojos de Anne se iluminaron.

—Su vestido de novia, el primero por supuesto—dijo y levanto el forro que lo cubría —Fue diseñado por Carolina Herrera, tiene más de doscientos diamantes y fue inspirado en el de Cenicienta y la Bella—me dijo con voz dulce —Ella se veía como una princesa cuando lo uso él era su príncipe de cuentos eso no hay duda—dijo mientras tocaba con mucho cuidado el vestido.

—Es hermoso ¿Qué uso con Jasper? —pregunté.

—Un taller color crema, sencillo ellos solo se casaron por el civil —me dijo sin ánimos.

—Terminamos faltaron unas cosas pero volveré yo sola mañana, ven iremos poco a poco son siete maletas muy valiosas—dijo y yo asentí de acuerdo. El camino de regreso fue menos largos y como me lo esperaba Anne no me llevo a mi casa sino a la suya donde se estaba quedando Alice, era una suerte que Rachel se hubiera llevado a Papi le debía muchos favores—Bien Isabella ahora te toca escuchar la historia de la amor de la otra de las hermanas Cullen—dijo y abrió la puerta de su enorme mansión.

—Eso no será justo pues yo tendré que revelar la mía —dije, y cerré mis ojos tratando de contener las lágrimas ya había olvidado esa sensación de tu corazón partiéndose en mil pedazos…


Lamento la demora como siempre les digo no abandonare la historia me tardare pero no lo haré.

Disculpen la faltas de ortografías no tengo beta.

Gracias por todos sus comentarios.

Este capitulo esta dedicado a mi querida mejor amiga y hermana que ha estado enferma ¡mejórate Nana!