El primer encuentro

Después de una agitada tarde en el laboratorio donde el azabache y su nuevo amigo Clemont estaban rumbo a pueblo Boceto, una Alexa desnuda había despertado de su sueño y se encontró alado del profesor Sycamore que estaba en las mismas condiciones que ella.

— ¡Maldición me quede dormida! —grito algo alterada la joven reportera al percatarse de la situación en que se encontraba para luego levantarse de la cama y empezar a vestirse a toda velocidad. — ¡solo espero que no sea tarde!

— ¿qué ocurre preciosa? — pregunto el profesor Sycamore algo adormilado mientras observaba como la chica con la que acaba de acostarse se estaba vistiendo a toda prisa. — ¿acaso ya te vas sin siquiera despedirte de mí?

— ¡lo siento mucho profesor es que surgió algo inesperado que tengo que atender lo más pronto posible! —hablo Alexa alterada cuando se puso sus botas para luego acercarse a la puerta dispuesta a irse del cuarto. —de todos modos la pase bien con usted, si quiere en el futuro podemos repetirlo en otra ocasion.

—estaría encantado de volver a repetir esta experiencia nuevamente hermosura, aunque podría ser más pronto de lo que usted cree ya que me imagino que quiere buscar al chico de Kanto o me equivoco.

—un momento, ¿sabe dónde está Ash en estos momentos? —pregunto con algo de ansiedad Alexa mientras se fue dirigiendo a donde estaba el profesor.

—desde luego que sí, mientras usted estaba dormida me aviso uno de los chicos que vinieron a mi laboratorio hoy que él y el joven Ash irían a pueblo Boceto para arreglar un desperfecto que requería su más pronto atención.

— ¡un momento le avisaron que se iba a ir de este lugar y no me despertó para avisarme! —le reclamo la reportera al profesor molesta. — ¡sabe que es mi responsabilidad este muchacho en esta región!

—tranquila preciosa sinceramente la vi tan hermosa durmiendo que no quise molestarla con esas trivialidades, además el chico es un campeón de varias regiones no creo que le pase nada malo en Kalos y más cuando está acompañado con el líder de gimnasio de ciudad Lumiose como lo es Clemont. —respondió el profesor con una voz calmada mientras se ponía sus pantalones a una velocidad moderada. —a menos que usted tenga un interés especial por ese muchacho que no quiere alejarlo de su vista y si ese fuera el caso no cree que es demasiado joven para usted, por su cara del chico se nota que aún es virgen.

— ¡claro que no!, como se le puede ocurrir algo así eso sería pedofilia. —reclamo Alexa algo sonrojada por aquel comentario que aun que lo negara era realmente la verdad.

—no es necesario que lo oculte con solo ve que tan rojo sea apuesto su hermoso rostro sé que lo que digo es verdad. —respondió el profesor antes de cambiarse por completo y estar cerca del rostro de la reportera. —no somos tan diferentes en mi opinión yo también prefiero que mis parejas sean más jóvenes que yo, porque me excita ver sus rostros cuando les quitas su inocencia y los llevas a un mundo de placer al cual no querrán irse nunca más de él.

Alexa se sintió de nuevo excitada por las palabras del profesor y quiso nuevamente lanzarse a sus brazos para volver a gozar, pero su por suerte su razón pudo más que sus impulsos sexuales y logro contenerse así que solo se limitó a admitir sus deseos mas impuros.

— ¡lo admito si me gusta Ash! —grito la reportera algo alterada. — ¡por arceus no sabes las ganas tengo de llevarlo a mi cama para quitarle su virginidad y hacerme que recuerde ese día por mucho tiempo!

—sabía que teniamos los mismos gustos carnales por eso éramos tan compatibles en la cama. —respondió Sycamore emocionado para luego acercarse al oído de la reportera para decirle algo mas.—por lo que deduzco que estas demasiado impaciente en buscar a ese chico para hacerlo tuyo si es así no te quitare más tiempo solo deseándote buena suerte y cuando quieras repetir lo de hoy estaría más que dispuesto cuando usted lo desee preciosa.

—gracias profesor es justo lo que iba hacer pero antes cuando menciono que teníamos los mismos gustos carnales no me diga que se acostado con jovencitas.

—no mentiré si lo he hecho varias veces y la verdad es una experiencia gratificante que se debe vivir no sabes lo que se siente profanar sus hermosos cuerpos hasta el punto de arrebatarles la virginidad pero descuide nunca he violado a nadie por si era su miedo, todo ha sido con consentimiento de ella o acaso ha visto una acusación de violación en mi contra estos últimos años. —le hablo Sycamore con toda la naturalidad del mundo. —de hecho tengo en la mira a una jovencita del pueblo Boceto pero creo que no será del todo posible, está muy enfrascada en un estúpido amor de la niñez que dudo que quiera tener una relación fugaz conmigo, realmente es una pena es tan hermosa además de poseer un perfecto cuerpo escultural que realmente es un desperdicio que no pueda brindarle el placer del sexo así como escuchar los hermosos sonidos de sus gemidos que desprendiera su bella boca.

—es una pena profesor pero en fin tengo que ir a pueblo Boceto lo más pronto posible para encontrarme con Ash. —exclamo Alexa algo apenada para después dirigirse hacia el profesor y darle un beso en los labios. —descuide profesor cuando quiera algo de acción yo lo llamare por eso no se preocupe.

Después de decir esto Alexa tomo sus cosas y salió de la habitación donde hace algunas horas había compartido cama con el profesor Sycamore, muchas emociones emanaban de su cabeza por la revelación que le dijo el profesor sobre su obsesión con el chico de Kanto, era cierto que deseaba con fervor acostase con aquel chico a toda costa pero aquella obsesión suya se podía remontar varios años atrás cuando apenas era una simple adolescente.

En aquellos tiempos acaba de cumplir dieciséis años, la edad requerida para comenzar un viaje en la región Kalos por la que una joven Alexa partió de su casa junto a un noibat que su padre le había obsequiado para su cumpleaños.

En su primer día de viaje estaba en un bosque algo tétrico buscando un centro pokemon antes que anocheciera pero a medida que iba caminando la luz de sol se iba ocultado en el horizonte, ella temía quedarse de noche en un lugar tan peligroso como aquel bosque ya que según se decía habitaban pokemon algo peligrosos.

Ella empezó asustarse al ver que no hallaba aun el centro pokemon o una persona que pudiera ayudarle de pronto escuchó un ruido proveniente detrás de ella, con algo de temor volteo para averiguar la fuente del ruido solo para ver a un ursaring bastante molesto que empezaba alzar los brazos con intención de atacarla.

Alexa solo quedo paralizada sin poder moverse para escapar, el miedo que la invadía era tan fuerte que le impidió reaccionar creyendo que iba ser su fin solo cerro los ojos esperando lo peor.

Para su suerte un hombre joven salió a su rescate el cual rápidamente lanzo una pokebola de donde salió un machop listo para combatir, el ursaring sin intimidarse quiso atacar aquel pokemon pero este solo se movió con gran agilidad esquivando el ataque y de un poderoso golpe karate daño al ursaring dejándolo tirándolo en el suelo, ursaring se levantó con algo de dificultad donde se quedó mirando al pokemon peleador por algunos segundos para después retirarse lentamente del lugar.

— ¿Te encuentras bien? —pregunto aquel joven hombre con amabilidad y brindándole una cálida sonrisa.

—creo que sí. —respondió Alexa algo sonrojada por la impresión de ver un hombre tan atractivo frente a ella. —gracias por salvarme señor.

—por favor dime Max y no fue nada señorita además no permitiría que alguien lastimara un bello rostro como el suyo.

—gracias Max sé que será algo muy mal educado de mi parte pero podría llevarme al centro pokemon más cercano.

—sería un placer complacerla con su petición pero me temo que el centro pokemon más cercano está a unas ocho horas a pie y debido a esta oscuridad me es imposible llevarla en mi coche.

—rayos y mi casa está bastante lejos de este lugar ahora ¿qué voy hacer? —exclamo Alexa confundida sin saber qué hacer.

—si usted me lo permite puede quedarse en mi casa por esta noche además que no está muy lejos de este lugar.

Alexa se quedó sorprendida de la invitación de aquel joven hombre, era cierto que él se tomó la molestia de salvarla de aquel pokemon pero aun así seguía siendo un desconocido para ella aunque sabía su nombre, así que medito por algunos minutos para responderle y fue entonces que miro de reojo aquel hombre y pudo ver con más detalle que el joven hombre tenía cabello negro así como unos ojos de color chocolate que de alguna forma le trasmitían una inmensa paz y serenidad.

—señorita sé que está pensado en aceptar mi petición pero le suplico que sea rápido, se está haciendo más tarde y no tardaran en salir los demás pokemon nocturnos y son bastante agresivos.

—disculpe es que me quede demasiado pensado y perdí la noción del tiempo, la verdad usted tiene razón, mi casa está demasiado lejos así que acepto su petición.

—entonces vamos señorita no se diga más.

—por favor Max dígame Alexa.

Después de eso Max guio a Alexa a una pequeña cabaña situada aproximadamente a doscientos metros donde se encontraban ellos, durante el trayecto conversaron un poco para conocerse mejor donde Alexa descubrió que Max era un hombre de treinta años casado y con dos hijos pero debido a su trabajo de investigador se encontraba viviendo en esa cabaña alejado de su familia y donde solo podía visitarla cada fin de mes.

La joven chica no pudo evitar ver la cara de aquel hombre donde denotaba un poco de nostalgia al relatarle sobre su familia demostrando que se los extrañaba demasiado, Alexa no pudo evitar sentir empatía por aquel hombre además que por un razón extraña sentía que sus mejillas estaban ardiendo al estar cera de ese hombre sin duda signos que estaba prendada por aquel sujeto.

— ¡llegamos por favor siéntase en su casa Alexa! —exclamó Max al abrir la puerta de su cabaña para mostrar su hogar donde se observaba una pequeña sala acogedora y al fondo de la sala se deslumbraba una cocina pequeña.

—este lugar esta bonito.

—gracias Alexa por el cumplido y disculpa el desorden es que la verdad no estoy acostumbrado a recibir visitas.

—descuide Max no me molesta en lo absoluto.

—bueno Alexa si desea tomar una ducha el baño se encuentra en la planta alta, por mi parte empezare a cocinar la comida para cenar.

—déjeme ayudarlo cocinar Max es lo que menos puedo hacer por usted.

—claro que no, usted es mi invitada y como buen anfitrión deseo prepararle la cena para usted así que de favor tome su ducha y cuando baje todo está listo para que comencemos a comer de acuerdo.

Alexa solo asintió con la cabeza para después subir por las escaleras donde camino algunos pasos hasta ver una puerta que decía "baño", ella al entrar solo cerro la puerta y comenzó a desvestirse para entrar en la regadera. Mientras el agua caía sobre su blanca piel se quedó pensando en lo que había vivido hoy desde que salió de su casa hasta el momento que Max salió a salvarla de ese pokemon, en instante en la mente de Alexa pudo ver el rostro de Max al verlo pudo sentir como su cuerpo se ruborizaba sintiendo calor en su cuerpo, la joven se abrazaba así misma tratando de sofocar la reacción de su cuerpo pero no podía ya que la imaginación de Alexa la hiso ver una escena donde mostraba el cuerpo de Max desnudo ante ella haciendo que esta por instinto bajara una de sus manos hacia su intimidad donde comenzó a masajearla lentamente con las yemas de sus dedos para luego comenzar a introducir un dedo el cual le brindo un placer indescriptible, pasado algunos minutos más Alexa introdujo otro dedo más y empezó sacarlo y meterlo con gran intensidad que no tardó en llegar al clímax para soltar un ligero gemido el cual por suerte fue apaciguado por el agua que caía de la regadera.

Algo agitada Alexa había disfrutado de esa experiencia en la regadera luego se reincorporo para acabar su baño y mientras se enjabonaba se le vino a la mente una idea descabellada, porque no seducía a Max para tener relaciones con ella después de todo era un hombre algo solitario y además podría pagar su deuda con el por salvarle la vida.

Muchas pros y contras pasaban por su mente por su idea pero al final se armó de valor y decidió poner en marcha su plan, por lo que cerro la regadera y tomando una toalla se cubrió su cuerpo y se dirigió hacia la sala donde estaba Max con dos platillos de comida.

— ¡Alexa paso algo con su ropa! —exclamó Max sorprendido de ver a la chica que salvo solo con una toalla que la envolvía y se cubrió sus ojos para no mirarla. — ¡si desea algo de ropa pueden ir a mi habitación donde tengo ropa y ahí escoja al que le quede mejor!

—no Max no necesito ropa yo lo que necesito en estos momentos es a usted. —respondió la chica para luego tirar la toalla quedando desnuda y retiro la mano que cubría los ojos de Max para que viera su cuerpo desnudo.

—Alexa no puedo hacer esto tengo familia.

—tranquilo Max solo quiero una noche con usted además considéralo un regalo por salvar mi vida.

—pero Ale… —antes que pudiera decir algo Max, Alexa fue contra sus labios donde le dio un beso.

Max trataba de apartar a la chica pero era inútil sus esfuerzos y de pronto sus impulsos más primitivos salieron a flote e hicieron que le correspondiera el beso. Después de algunos segundos se apartaron por falta de aire a lo que Max sin perder tiempo se empezó a desvestir lo cual no tardo mucho y dejo ver su falo de dieciséis centímetros totalmente erecto esperando ser usado.

Alexa viendo el tamaño del falo solo sentía como su intimidad le picaba esperando sentir ese inmenso miembro dentro de ella, el joven hombre se recostó sobre el sofá y le indicó a la chica que se montara encima de él.

Sin perder tiempo Alexa alineo su intimidad con el falo de Max y lentamente comenzó a introducir aquel miembro en su cavidad donde al sentir que estaba a punto de perder su virginidad no le importo y de un solo movimiento se dejó caer soltado un grito debido al dolor de perder su virginidad, poco después se tardó que su interior se acostumbrara al miembro y de pronto empezó a moverse donde comenzó a sentir un placer que jamás había experimentado y ni siquiera el placer que había sentido en la regadera se comparaba a eso.

Así fue como toda la noche ella y Max, tuvieron sexo hasta al cansancio donde al final se quedaron dormidos juntos.

Regresando al presente Alexa solo recordó esa noche con nostalgia donde aquel hombre le había quitado su virginidad y le brindo el placer del sexo, solo sonrió por que recordó el pro que de su extraña fijación con Ash ya que él era como Max solo que una versión más joven de el.

Así que Alexa con más animo que antes, solo sonrió para luego caminar en dirección a pueblo boceto donde se encontraría con Ash para hacerlo suyo.

En otra parte Ash y Clemont habían llegado a pueblo boceto después de algunas horas de caminar.

—detesto caminar demasiado. —decía Clemont agitado por la larga caminata que hiso.

—vamos Clemont no fue para tanto. —respondió el azabache que estaba sin signos de mostrar cansancio.

—bueno para si lo es ya que no estoy acostumbrado a caminar distancias largas pero en fin ya llegamos a pueblo boceto lo primero que debemos hacer es ir a ver al encargado de la torre de energía y según el informe la señora Grace Gabena es la que está a cargo.

Así que los dos chicos caminaron hacia la casa de Grace la cual no quedaba lejos de donde se encontraban al estar frente a la casa, Clemont se buscó en los bolsillos de su pantalón y con terror vio que le faltaba uno de sus inventos.

— ¡Ash un favor hablar con la señor Grace mientras regreso y dile que ya llegamos a reparar la torre! —dijo Clemont algo alterado. —yo ahorita regreso es que creo que dejo uno de mis inventos en el bosque y voy por él.

—no quieres que te ayude a buscarlo.

—gracias por el ofrecimiento pero descuida tengo un rastreador y se dónde está por eso no te preocupes mejor hablar con la señora Grace y que te diga las fallas que tiene la torre.

—como quieras Clemont entonces te estaré esperando.

Después de decir eso el rubio se retiró de la casa en dirección hacia el bosque donde se encontraba su invento perdido mientras que Ash comenzó a tocar la puerta de la casa.

— ¿quién es usted? —hablo una chica castaña que abrió la puerta y vio a un chico azabache de su misma edad.

Ash al ver aquella chica se quedó sorprendido al ver tan hermosa chica frente a él además de tornársele sus mejillas de color rojo, era la primera vez en la vida que experimentaba algo igual por lo que se quedó pensativo antes de responder su nombre.

—mi nombre es as…h kétchup y vengo por una falla de la torre de este pueblo. —hablo Ash casi tartamudeando.

—que bien por fin vienen a reparar la torre pro cierto puede pasar a mi casa mi madre llegara en una hora más. —respondió la chica con gran felicidad y su mano tomo la mano de Ash para guiarlo dentro de la casa.

Hecho que hizo que Ash se sintiera más incómodo además de sentirse algo avergonzado por el cumulo de emociones que estaba sintiendo en ese momentos.

—por cierto mi nombre es Serena. —respondió la chica para finamente sentar a Ash en un sofá mientras ella se sentaba en otra sofá mirando de frente al oriundo de Kanto.

El azabache podría parecer un tonto en los temas del amor pero en esos momentos sabía lo que estaba atravesando, se había flechado por aquella chica de nombre Serena y se prometió así mismo que conseguiría el corazón de la pelimiel a toda costa.

CONTINUARA

Regrese después de un tiempo en fin les dejo el tercer capítulo y oigan partir del próximo fic contestare sus reviews para que agradecerles por seguir esta historia tan fumada y si le di más espacio a Alexa en este capítulo es porque será un personaje recurrente y de importancia si quieren saber en proyectos ando pueden pedirme mi face y los agrego ojo manden un PM y se los daré.