Chapter 7: Celos y algo más
Los clientes ya habían llegado al local. Lovino arregló su camisa librándola de toda imperfección antes de salir a recibirlos. Tomó sus órdenes, las pidió en la cocina, discutió con un par de familiares, las fue a buscar, las dejó, sirvió bebidas, todo normal. Pero faltaba algo, no sabía que….
Fue hasta una hora y un cuarto después que la respuesta por fín llegó a su mente.
-¿Y Antonio? –trató de preguntar con normalidad a su hermano, mientras esperaban sus órdenes. En ese momento Eli entraba a dejar las suyas y fue ella la que le respondió.
-Se fue
-¿Se fue? –preguntó preocupado… ¿Por qué estaba preocupado?
-Sí, se fue. ¿Preocupado? –Le sonrió con malicia mientras tomaba sus platos-
-No –mintió- me inquietaba que le estuviésemos pagando a un holgazán, es sólo eso. –tomó una botella de vino de un mesón y salió.
Cuando volvió a toparse con Elizabetha esta continuó la conversación como si nada.
-Va a volver, en una hora más o menos
-Mmm… -trato de no prestar atención a esa afirmación mientras equilibraba los platos en una bandeja –
-Ahora está en su otro trabajo, ya sabes… -dijo tomando un mantel recién lavado y completamente rojo y jugando con él cual torera mientras decía- en la plaza de toros con todas las señoritas suspirando por él y todos los hombres aplaudiendo con pasión mientras estalla en la multitud el grito que todos conocen…. –dijo esto último dando una graciosa vuelta y preparándose para exclamar ante el serio muchacho-
OLE!
Antonio abrió los brazos recibiendo el honroso clamor de la maravillada multitud. Las damas le arrojaron rosas, los hombres aplaudieron con todas sus fuerzas. Dio una última reverencia antes de meterse nuevamente hacia su camarín. Rápidamente se dio una ducha expres, se cambió de ropa, se peinó un poco los cabellos y salió corriendo escaleras arriba feliz de la vida. ¿Y por qué no iba a estar feliz, si la vida le había presentado a su Lovi?
Cuando llegó a la calle en la que estaba el restaurante de la familia Vargas se desvió por un costado y entró por detrás. Leopoldo le aventó el delantal de mesero reprochándole haber llegado más tarde de lo acordado. Tomó una libreta y un par de cartas no muy seguro de lo que debía de hacer. Se topó con Elizabetha cuando se decidía si salir o no.
-Toño! –le dijo- Adivina quien ha estado preguntando sin cansancio por ti –dijo sonriéndole malignamente a Lovino que venía detrás de ella. Inmediatamente el chico desvió la mirada ignorándolos-
Antonio respondió a este gesto con una dulce sonrisa. Luego miró a la chica que recogía un plato de pasta para servirlo en una mesa.
-Elizabetha –la llamó, la chica giró a verle-
-Sí, ¿Qué pasa?
-Ejeje….¿qué se supone que tengo que hacer?
-….-Elizabetha suspiró- se me olvida que llegaste hoy, nada más. Ven. –lo guió hacia la puerta y la abrió levemente para poder ver hacia fuera mientras pensaba que mesa sería la más sencilla hasta que se le ocurrió una idea- ¿Ves a esas dos chicas sentadas en esa esquina? –dijo señalándolas para que pudiera encontrarlas entre el gentío- llévales estos menús y platica con ellas un rato hasta que decidan que pedir, se muy amable –le aconsejó sonriéndole y saliendo con su plato de pasta hacia la mesa que lo había pedido-
Antonio hizo lo que le habían ordenado. En cuanto las chicas le vieron acercarse se pusieron pálidas, y luego enrojecieron moviéndose nerviosas.
-Buenas tardes -dijo sonriéndoles galante- Mi nombre es Antonio y seré su me….
-AAAAAH! –gritaron las chicas- ¿en serio eres tú?, por favor danos tu autógrafo, OH DIOS MIO NO PUEDO CREERLO, ¿Trabajas aquí ahora?, eres incluso más guapo de cerca! Kyaaah!, TE ADORO, ERES MI HEROE!
Y así muchas otras incoherencias le gritaron las chicas, cada una sujeta a uno de sus pobres brazos. Antonio intentaba calmarlas pero parecía inútil, estaban fuera de sí.
-Eh, chicas… señoritas, por favor…yo…
-DISCULPEN-les gruñó Lovino mirando a ambas chicas de brazos cruzados y con el ceño fruncido. Las chicas callaron inmediatamente, un poco asustadas del furioso italiano-Están perturbando la paz del resto de los clientes, por favor, retírense inmediatamente.
-Eh…pero-empezó una de ellas.
-No insistan –dijo mirándolas con odio, casi podían ver el aura negra alrededor del delgado italiano. Atemorizadas, tomaron sus bolsos y le lanzaron un par de miradas más al español antes de marcharse sumamente avergonzadas-
-Eh…gracias Lovi, yo..
-¡Y TÚ! –dijo tomando a Antonio de una oreja y arrastrándolo hacia la cocina- Sólo sabes dar problemas, desde ahora ayudarás en la cocina y no quiero volver a verte rondando alrededor de las clientas ¡ME OÍSTE!
-Pero…
-¡Ay Lovino! –exclamó Eli abrazándolo por la espalda- No seas tan duro con él, no tuvo la culpa. No seas tan celoso.
Lovino enrojeció de ira y vergüenza -¡NO ESTOY CELOSO! –dijo agitando los brazos- ¡HAGAN LO QUE QUIERAN!- y salió a entregar sus órdenes-
-Creo que mejor me quedo acá…
-No digas tonterías- Le regañó la mujer- Lo mejor será que salgas ahora mismo y…-Se detuvo inmediatamente al ver como Lovino y Feliciano aparecían nuevamente por la puerta con sus trajes desarreglados, al mismo tiempo que se escuchaban gritos desde afuera-
-Cosa sta succedendo là fuori? (¿Qué está sucediendo allá afuera?) –gruñó Nonna apareciendo junto a ellos.
-Hay un montón de chicas allá afuera –dijo Feliciano temblando aún-
-¿Y eso que tiene? Mejor aún, si quieren yo salgo a atender a esas Auch! –su tío Carlo fue golpeado por su mujer-
-Esas chicas dan miedo –murmuró Feliciano escondiéndose tras de su abuela quien se asomó a mirar por el vidrio de la puerta de la cocina. Afuera muchas chicas, incluyendo a las dos que Lovino acababa de echar gritaban por Antonio-
-La juventud de hoy en día- Se reprochó su abuela, cómo si ella fuera la causante que esas desaforadas adolescentes no pudiesen contener su carga hormonal.
-¿Qué hacemos? –le preguntó Lovino, mientras trataba de contener la puerta-
-Déjamelo a mí –dijo remangándose la camisa y saliendo hacia el salón lleno de fanáticas eufóricas-
-Bueno –dijo su tío Raffaello- parece que nos quedamos sin madre ni abuela –Suspiró, quitándose su gorro de chef y pasándose una amno por el cabello, meditando- ¿Qué les parece si vendemos el restaurante y…
No pudo continuar porque todos los presentes giraron sus cabezas hacia la puerta desde la que llegaban los gritos de la anciana señora.
-¡ ESCÚCHENME USTEDES! SI VAN A VENIR AQUÍ A HACER ESCÁNDALO MEJOR SE VAN POR ESA PUERTA DE ALLÍ, PERO, SI SE QUIEREN QUEDAR BUSQUEN UNA MESA Y PIDAN ALGO, SI SE PORTAN BIEN DEJAREMOS QUE NUESTRO TORERO LES ENTRETENGA UN RATO, ¿ENTENDIDO?
-Si! –gritaron todas sentándose obedientemente y murmurando entre ellas.
Al final del día Antonio tuvo que entretener a las clientas jugando con un mantel rojo que le entregaron y quitándose la camisa. Las chicas se fueron felices prometiendo volver todos los días y Nonna contaba los billetes sonriente. Sin duda esa había sido una de las mejores ideas que había tenido en años.
-Parece que hoy nos ha ido excelente gracias a Antonio- Comentó sin apartar los ojos de los fardos de billetes.
-Tsk –murmuró un irritado Lovino que limpiaba una mesa ignorando a todos los presentes-
Finalmente la abuela dejó de contar y se levanto sonriente -ESTO HAY QUE CELEBRARLO
-¿Celebrarlo? –preguntó Lovino sarcástico-
-Si, Lovi, estuve pensando en lo que dijiste y tienes razón, este es un negocio familiar.
-¿En serio? –Sus ojos brillaban cuando se dio vuelta para mirar a la mujer y correr a abrazarla- ¿Entonces lo vas a hacer?
-Por supuesto-dijo riendo y besando a su nieto en la frente. Lovino no podía más de felicidad. Por fin iban a echar a ese maldito español y ya no tendría que verlo nunca más en la vida.
-Nonna….¿De qué habla? –Preguntó asustada Elizabetha mirando a Antonio. No lo iba a despedir ¿verdad?
-¿Cómo de que hablo? ¡Vamos a hacer que Antonio se sienta como uno de la familia!
Lovino que había estado celebrando en silencio saltó en el acto.
-¡¿QUÉ?! ¿Qué quieres decir? –gritó Lovino furiosamente indignado y decepcionado.
-Vamos a invitarlo a una cena y a enseñarle la Tarantella.
-…..-Lovino sin decir ni una palabra subió a su cuarto y se encerró en él aún más fastidiado-
Ya habían terminado de cenar entre canciones, discusiones, reconciliaciones, bromas, más discusiones, nuevas reconciliaciones (Antonio empezaba a comprender de dónde había sacado Lovino su complicada personalidad) y más bromas y Lovino aún no bajaba. Estaba un poco preocupado. No quería que el italiano estuviera enojado con él, y mucho menos que estuviera celoso de sus admiradoras. Aunque la verdad le parecía adorable que estuviese celoso siendo que negaba sentir algo por él. Definitivamente Lovino era la cosa más tierna que existía en el mundo cuando hacia ese pequeño pucherito y desviaba la mirada sonrojado y enojado.
Luego de cenar los más jóvenes ayudaron a mover la gran mesa y a correr las sillas hacia los extremos dejando libre la sala. Nonna trajo su viejo tocadiscos y la alegre música inundó todo el lugar.
Los más viejos se sentaron en las sillas y los jóvenes se emparejaron para empezar a bailar mientras todos aplaudían. Antonio se acercó a Elizabetha para preguntarle qué pasaba.
-Es la Tarantella, el baile nacional de Italia. Ya lo verás.-dijo risueña y sin dejar de aplaudir.
Sintió como un gruñón italiano bajaba siendo arrastrado por Pamela, una de sus primas mayores, quien le suplicaba que le acompañara a bailar. Cuando sus miradas se encontraron Lovino lo ignoró y acompañó a su prima a la pista de baile justo a tiempo para empezar a bailar.
Las chicas formaban una fila y los chicos otra. Marchando, cada fila hicieron una media luna, se juntaron en parejas dando graciosos saltos y se unieron en una ronda. Saltaron en sus sitios, tomados de la mano quedando ordenados y luego giraron hacia uno de los lados hasta dar una vuelta, luego las mujeres se soltaron de los hombres que tenían a los lados y corrieron al centro de la ronda juntando sus manos y alzándolas al techo, se devolvieron caminando hacia atrás sin girarse y los hombres en ese preciso momento realizaron el mismo movimiento que acababan de ejecutar las damas. Así otra vez, las mujeres y otra vez los hombres, pero esta vez se tomaron de las manos y formaron una ronda, las mujeres de agacharon pasando debajo de sus brazos y formaron una ronda más pequeña dentro de la ronda de los hombres. Saltaron en sus lugares, y ambas rondas de pusieron a girar en sentido contrario a la otra. Se detuvieron, se dieron vuelta, se tomaron de las manos y ambas rondas giraron ahora en el otro sentido. Y así siguió la alegre danza.
Luego cada uno volvió con su pareja y ya Antonio no prestó más atención al baile solo fijándose en su Lovi-Love que saltaba alegremente y le sonreía a su prima, con las mejillas sonrojadas por el ejercicio. ¡Y vaya! Si Lovino se veía lindo aún cuando la mayoría del tiempo sólo le mostrase una expresión huraña, cuando sonreía….parecía un verdadero ángel.
Llegó una parte en la que los hombres se juntaban y se ponían a dar saltos en el centro de la pista. Elizabetha aprovechó este momento para agárralo del brazo y luego de que las mujeres hicieran su parte en el centro de la pista, se unieron a Pamela y Lovino en las rondas de dos parejas que se formaron por todas las pistas
-¡HOLA! –Les saludó la alegre muchacha-
-Hace tiempo que no bailamos juntas, ¿me acompañas? –le comentó Elizabetha.
-Claro –dijo justo en el momento en el que las rondas se separaban y se rearmaban las parejas. La verdad es que ya habían varias parejas de más en la pista, incluso nonna bailaba con uno de sus nietos. Y Francesca bailaba con una de sus tías, así que nadie notó que Antonio y Lovino quedaron bailando juntos.
Al principio el italiano intentó escapar, pero cambió de idea cuando escuchó a Eli retarlo diciendo
-Vamos Lovino, ¿no decías que era hora de mostrarle a estos españoles lo que era un verdadero baile? Aprovecha tu oportunidad, entonces.
Si, él le mostraría a ese estúpido español lo que era un baile, no como esa porquería que llamaban flamenco. Sí, porque… no es como que quisiera bailar con él, ¿no es verdad?
Se equivocaron un par de veces, debido a que Antonio no tenía ni idea de cómo se bailaba la… ¿Tartalella?... Pero lo hicieron bastante bien, sobre todo porque Lovino le explicaba amablemente que era lo que venía a continuación. El chico parecía alegre a pesar de estar haciendo de mujer en la danza y le sonreía a Antonio con naturalidad, algo sonrojado (y no sólo por el ejercicio, esta vez) y Antonio hacia lo que podía para seguirle, aún algo torpe, lo que solo lograba sacarle una alegre risa a Lovino. Ya casi al final del baile ambos saltaban y trotaban alegremente. Y al terminar, todos aplaudieron. Fue en ese momento que Antonio sintió un impulso repentino.
Tomó suavemente a Lovino de la cintura y lo guió hacia la habitación continua. El chico se dejo llevar aún sonriente y ni siquiera frunció el ceño cuando vio que Antonio lo acorralaba contra la pared más cercana y….¿lo besaba?
La verdad Lovino nunca había besado a nadie, ni había sido besado por nadie. Bueno, después de todo se había metido en la cabeza que nunca debía estar con nadie así que cuando sintió los labios de Antonio presionando suavemente los suyos, con delicadeza y dulzura no entendió bien que pasaba. Sólo cerró los ojos reprimiendo un suspiro que le salía del corazón. Sentía como la lengua del español recorría su boca y como los dientes del moreno mordisqueaban suavemente sus labios, nunca habría imaginado que su primer beso fuera así, y menos de alguien como él, ¿Quién hubiese pensado que el cotizado y apuesto matador del que todos hablaban se fijaría en él, un Don Nadie más bien huraño, poco conversador y antisocial?
Era delicioso sólo estar ahí, con él. Comenzó a enredar sus dedos en el cabello del más alto, dejándose llevar y abriendo un poco más su boca para permitirle al español continuar más adentro. Sentía como ambas lenguas se juntaban. Lovino suspiró, finalmente, contra sus labios, terminando por ceder ante el sentimiento que nacía de su boca y de la piel que Antonio suavemente acariciaba con la yema de sus dedos, abriéndose paso por su espalda. Finalmente se separaron buscando aire y Antonio le susurró junto a su oreja un "Te amo" sólo allí Lovino fue consciente de lo que acababa de pasar.
-Yo…
Siiiiiiiiiiiiiii! Nuevo cap! Y un cap hermoso, creo… bueno les di un beso que me salió del alma, y es el primer beso que escribo, la verdad. Y yo solita, oh sí. Merezco un review por esto. Y también por haber subido el cap (aunque también fue para no quemarme en el Infierno xD)
Val, si lees esto también quiero un review tuyo, querida stalker xDDD
Y a "incestyaoilady" escuche Sohnora y ame la canción L´Amore, la estaba escuchando mientras escribía el besho O3O
Ahora me voy a tumblr, así que espero muchos muchos reviews, y tomatitos si es que quieren que alguna vez lo continue y si es que les gusto el cap, okey? –chantajeándolos-
Un beso a todos los que leen. Otro beso a los que siguen esta historia. Y miles de gracias a los que comenten de antemano!
Review?
Pd; kyaaaaaaaaaaaaah! Escribí un beso!
Pd2: se me olvidaba, el baile que describí lo vi en este video, pero me lo imagine algo más largo, por si no entendieron ni una de lo que explique, gomenasai, hice lo mejor que pude ;A; escriban youtube punto com barra y agregen watch?v=CM-B_KL3PFI y listo!
