Chapter 8: ¿Y si acaso el amor existiera?

Comenzó a enredar sus dedos en el cabello del más alto, dejándose llevar y abriendo un poco más su boca para permitirle al español continuar más adentro e introducir su lengua, primero de forma intermitente y lenta, y luego de una forma más larga y profunda. Sentía como ambas lenguas se juntaban. Jadeando ante esta intima sensación sintió como el moreno mordía suavemente su labio inferior, mientras colocaba sus manos bajo la camisa del menor. El beso se volvió cada vez algo más lánguido y húmedo. Finalmente se separaron buscando aire, dejando el característico rastro de saliva en ambas bocas al separarse.

Solamente cuando Antonio se acercó a su oreja para susurrarle un suave "Te amo" Lovino fue consciente de lo que acababa de pasar.

-Yo…-dijo tratando de reconectar su cerebro a su cuerpo y ser dueño de lo que hacía- yo…-el rubor fue expandiéndose como una marea por el rostro del avergonzado italiano-

¿Por qué lo había hecho? ¿Por qué había dejado que lo besasen de esa manera tan dulce y enloquecedora? ¿Si quiera había sido consciente de lo que había hecho? Trataba de encontrar respuestas en su cabeza pero era difícil pensar en la oscura habitación por la que se filtraban los gritos de fiesta y el alegre sonido de la música junto con los cálidos resplandores de la luz. Y aún peor teniendo a ese bastardo mirándolo de esa manera y…volviéndose a acercar hacia él…

Sus narices estaban tan cerca que Lovino juraba que con el más mínimo movimiento podrían rozarse, un cosquilleo en su vientre lo despertó del estado vegetal en el que lo dejaban esas gemas verdes.

No aguantó más la situación, apartó con vigor al más alto corriendo hacia el comedor que en ese entonces hacia de salón de baile y se escabulló entre sus familiares sólo queriendo olvidar todo lo ocurrido.

Antonio que desde hace un rato no apartaba sus ojos de Lovino tratando de reconocer cómo reaccionaría al beso salió corriendo tras él, mas lo perdió de vista entre la marea de italianos. ¿Por qué Lovino tenía que tener tanta familia? Al fin pudo verlo salir por la puerta trasera del salón, escaleras abajo. Se demoró un buen rato en salir de entre tanta gente, sobretodo porque las primas de Lovino le suplicaban que bailase con ellas pero al final lo logró. Se lanzó escaleras abajo en busca de su amado italiano.

Se sentía culpable, en parte. Elizabetha le había aconsejado que fuese lo más lento y sutil posible. Y, la verdad, todo había funcionado bastante bien desde que había dejado de insistir tanto y había dejado de ser "un bastardo acosador lunático" como decía su Lovi. Pero también era culpa del italiano, por verse tan irresistiblemente tentador ante sus ojos. Mas no iba dejar que su Lovi-love se marchara así de confundido, sin hacer nada. Aunque no estaba muy seguro de que era lo que debía hacer…


Lovino corría hasta no poder más. Y eso no era mucho, a saber que el italiano era más que flojo y odiaba el ejercicio, pero mientras más se alejara del español y de esas extrañas sensaciones seguramente todo estaría mejor, o eso quería creer.

Aunque sinceramente la rabia que quería sentir contra el moreno no era nada comparada con la angustia que carcomía su cuerpo entero. No supo en qué momento comenzó a llover. Porque eso era lluvia, porque él era un hombre, y los hombres no lloraban y menos por cosas así, eso era para las nenas. Cansado de correr se adentró por el jardín trasero que tenía la gran casa que todos compartían y se sentó en el borde de la hermosa fuente que tenían en medio, y que representaba a una joven vertiendo agua con un jarro. La luna se reflejaba hermosamente en la cristalina y calmada agua. Lovino cerró los ojos con fuerza deseando que esa estúpida lluvia parase de una vez por todas.

Cuando ya se sintió más calmado volvió a abrirlos y miró su reflejo. Lentamente, temblando, acercó la yema de sus dedos a sus labios rememorando, con este simple gesto, todas las sensaciones recién vividas.

-Dannazione! (¡Maldición!) –gruñó apartando sus manos y volviendo a cerrar los ojos, apartando esos tontos recuerdos.

¡Que se jodiera Antonio! y su estúpida sonrisa y sus hermosos ojos y ¡Ahhh! Demonios! Ya lo había decidido, ¡Le dejaría las cosas bien claras al muy imbécil! ¿Quien se creía que era? No dejaría que se le acercase nunca más, eso de seguro, y menos aún volvería a hablarle, que fuese a besar a una de esas estúpidas que gritaban su nombre, porque a él, OH, sí señores, a él no le vería ni la sombra.

Sí, eso haría…pero, aún así… ¿Qué era ese incesante hormigueo recorriendo su vientre nuevamente? Y…porque estaba sonriendo mientras lloraba, es decir, ¡llovía! Y.. ¿por qué su pecho se sentía extrañamente más pesado, como si algo le presionara, algo muy dulce y bello?

No, esto ya era mucho, esta situación acabaría ahora mismo. No permitiría que nadie se lo embaucara con sus mentiras, porque el amor no existía, por mucho que su tonto hermano quisiera darle a entender lo contrario. Tsk y como si ese macho patatas pudiera…

-¿Lovino? –el italiano se sintió petrificar al escuchar esa voz llamándole a sus espaldas. ¿Cómo era que él había llegado ahí?

Lo más disimuladamente que pudo se limpió de su rostro las lag…las gotas de lluvia y se giró mostrándole al recién llegado su típica expresión huraña.

-¿Qué haces acá? –


Antonio terminó llegando a un jardín enorme que no había visto antes…Bueno, si lo pensaba solo llevaba un día en la casa de la familia de Lovino… Sólo un día. ¿Y cuanto tiempo había pasado desde que se encontrara a Lovino? ¿Era eso suficiente para que una persona normal se enamorase?

El sí había podido enamorarse perdidamente de Lovino en tan poco tiempo, pero quizás…quizás si había sido muy poco tiempo. Ese beso…por más hermoso que hubiese sido para él para Lovino pudo haber sido, incluso, algo brusco.

Vaya que era grande ese jardín, ya estaba empezando a sentirse perdido cuando un poco más a lo lejos divisó la apreciada silueta de Lovino. Sentado al borde de una fuente hablaba con un sujeto. ¿Quién era ese tipo y por qué hablaba con SU Lovi-love? ¿Quién se creía que era para estar con él a estas horas y tan solos en medio de esos árboles y con la luna sobre sus cabezas dando el ambiente perfecto para…? ¿Y por qué se sentaba junto a él? y no sólo junto a él, sino TAN junto a él.

Antonio se detuvo en ese instante tratando de escuchar al menos un poco de la conversación que su Lovi y repito SU Lovi mantenía con ese sujeto, rubio, alto y musculoso, pero ambos hablaban tan bajo, como si temieran que alguien los fuese escuchar en medio de ese verde edén, qué apenas lograba entender lo que murmuraban. ¿Qué estarían diciéndose?...


-¡Tienes que estar bromeando!-susurró el italiano mirando con disimulo hacia la casa en la que aún allí se escuchaba parte de la música y las risas, como creyendo que Feliciano llegaría en cualquier momento-

-Es en serio, quiero hacer esto y…

-¿Entonces por qué no fuiste a decírselo a Feliciano?, con él deberías estar hablando.

-Lo sé, pero primero quería tener tu aprobación.

-¿Mi aprobación? ¿Y yo que importo en todo esto? –gruñó con rabia

-Sé que quieres mucho a Feliciano, tanto como yo…

-Más -Recalcó mirándolo con furia en los ojos-

El alemán suspiró, esto estaba saliendo más difícil de lo que pensaba. El italiano se sentó con los brazos cruzados, mirando en dirección contraria. Pero él esperaba algo así.

Con cuidado tomó al menor de la barbilla, obligándolo a girar su rostro y mirarle a los ojos mientras hablaba. Este lo miró desconcertado. El alemán no pudo evitar asombrarse de lo mucho que ambos hermanos se parecían a pesar de ser, igualmente, muy diferentes.

-Créeme, que nadie podría amarlo más, Lovino- y con sus ojos le transmitió al otro la intensidad de sus sentimientos dejándolo sonrojado de sólo pensar que quizás, y sólo quizás, Feliciano tenía razón y el amor si existía.

-¿Entonces por qué me preguntas esto a mí? –dijo en un susurro casi inaudible ahogado en la vergüenza de encontrarse en esta situación que podía ser tan mal-pensable. Sin quererlo apartó por unos segundos la mirada hacia la ventana, queriendo asegurarse nuevamente que Feliciano no estaba viendo eso.

-Porque sé que Feliciano también te quiere mucho. Y quiero que estés de acuerdo con esto, porque si no lo estas él no logrará ser cien por ciento feliz. ¿Comprendes?

Lovino asintió en silencio, tratando de encontrar un orden a los pensamientos en su cabeza. Se quedó mirando al alemán a los ojos tratando de encontrar donde estaba la mentira… bueno hasta que…

-Lovino… -el modo en que esa voz pronunció su nombre lo hizo estremecerse de pies a cabeza- ¿Quién es él? …¿Qué están haciendo aquí?- la voz de Antonio sonaba ronca y ya ni una pisca de la alegría habitual aparecía en ella-

El español los miraba con una sombra oscura en sus ojos, trasmitiéndole todo el odio que sentía al alemán. Y vaya, cuando el español se enojaba sí que daba miedo. Rápidamente Ludwig y él se separaron, avergonzados, y se levantaron.

-Yo ya me voy-murmuró el rubio, pero antes de irse miró a Lovino y tomándolo de la muñeca se acercó a su oído para susurrarle- Mañana vengo para recibir mi respuesta.

Lo que dejó a Lovino aún más descolocado con tantos problemas y pensamientos rondando por su mente. El español observó en silencio como el rubio se alejaba rápidamente por una de las rejas del patio, y la cerraba lanzándole una última mirada a Lovino antes de irse.

¿En serio, quién era ese sujeto? ¿Cómo se atrevía a tomar a su Lovi de la barbilla y acercarlo a sí de esa manera? ¿Qué cosas le había estado susurrando? La sangre le hervía por dentro, apretó los dientes y los puños tratando de contenerse y no salir corriendo tras el extraño para matarlo…aún…

Se acercó a Lovino y tomándolo de los hombros le preguntó.

-Dímelo, ¿Quién era? ¿Qué hacía contigo? –la decisión con que lo miraba hizo que Lovino se sintiera extrañamente reconfortado…pero no le daría ninguna respuesta a ese sujeto, además, se supone que no iba a hablarle nunca más-

-Cállate –gruñó apartándolo de un empujón- Eso a ti no te importa… -dijo sonrojado al recordar la proposición del alemán mirando hacia el piso-

-Por supuesto que me importa, me importa más que nada en el mundo –dijo tomando con delicadeza la mano de Lovino y acariciándola suavemente mientras lo miraba con una ternura inmensa- Tú eres lo que más me importa, Lovino. Lo único que me importa…

Lovino vio como se acercaba y aún así no hizo nada. Quizás tenía muchas cosas en la cabeza en ese momento, y le pilló con la guardia baja…sí, eso debió de ser. Cuando el español presionó con delicadeza sus labios, reaccionó bruscamente tratando de correrse para atrás, terminando por caer en la fuente con el español encima.

-Lovi! –Antonio se levantó rápidamente tratando de socorrer al menor- ¿te encuentras bien?- el italiano escupió un poco de agua antes de responder con toda la paciencia del mundo.

-¡TODO ES TU CULPA BASTARDO!

-Lo…Lovi

-¡CÁLLATE, YA NO QUIERO SABER NADA MÁS DE TI!

-Pero Lovi…

-¡Y NO ME LLAMES ASI! ¡MALDICIÓN! ¡MALDICIÓN!¡ MALDICIÓN!-dijo mientras salía de allí con la mayor dignidad posible y se dirigió hacia su hogar chorreando agua por todas partes.

-Lovi… -susurró Antonio apenado por haberlo forzado otra vez- ¡Aaah! ¿No puedo hacer nada bien? –dijo tirándose de los cabellos con desesperación. ¿Por qué todo tenía que ser tan complicado?


Dejando un rastro húmedo por casi toda la casa se metió dentro de su habitación, portazo de por medio. Y se cambió la ropa rápidamente, no fuera que cogiera un resfriado por culpa de ese desgraciado. Tomó una toalla y empezó a secarse el pelo, decidido a hallar la respuesta a sus problemas, pese a que desde hace un tiempo pareciera que mientras más pensaba y rebuscaba en su mente más lejos estaba de hallar alguna estúpida solución para su vida.

¿QUÉ MIERDA SE SUPONE QUE DEBÍA DE HACER? ¿QUÉ LE RESPONDÍA A ESE MACHO PATATAS? Era más que obvio que si le hubiese preguntado a Feliciano primero este hubiera aceptado sin pensárselo dos veces ¿Qué decía? ¡Ese idiota no se lo hubiese pensado ni una vez! ¿Pero él realmente quería eso? Obviamente que no, lo último que quería es que hiriesen a su hermanito. Pero si no aceptaba y Feli se enteraba ¿Se enfadaría con él? AAAAH!

¿Y si estaba equivocado? ¿Y si el amor si existía? Rápidamente pasaron por sus ojos dos imágenes muy recientes. La mirada del alemán cuando le decía que EN VERDAD amaba a Feliciano y…cuando Antonio lo había… ¡Bueno, ese último no era un GRAN ejemplo que digamos!

Casi se quedó calvo en un arrebato de frustración.

-Para la persona allá arriba que se encarga de fastidiarme. ¡Has hecho un gran trabajo! ¿No te importaría dejarme en paz de ahora en adelante?

Aysh! La cabeza le daba vueltas a Lovino. Cansado de tanto pensar se tiró sobre su cama y trató de calmarse. ¿Por qué todo de repente parecía ser tan complicado? No encontraba que podía hacer, a menos que….

Lovino se levantó de un salto y corrió de un lado a otro de su habitación sacando cosas y poniéndolas en una maleta. También guardo el poco dinero que había ahorrado y a Bubble, su conejito de peluche…¿Qué? ¡Cómo si ustedes no durmieran con algún juguete! Tomo un poco de papel y escribió una nota, breve y concisa.

"Ya me aburrí de todo esto. Me voy. No me busquen."

Que cada quien la interpretara como quisiera. Además, el no dejaría una carta quejándose de sus sentimientos e inseguridades. Eso era para nenas, y él era un hombre hecho y derecho. Tenía su orgullo. Y antes de que critiquen, no. No estaba escapando. Sólo era…una retirada estratégica.

Se puso el primer abrigo que encontró y sigilosamente abrió la puerta de su habitación mirando a ambos lados antes de salir haciendo el menor ruido posible. Afortunadamente no se encontró con nadie de la familia. Seguramente ya todos estaban durmiendo. Sólo le faltaba bajar al salón para sacar la foto de su madre. Y quizás también se llevara una foto de Nonna y esa en donde salían Feliciano y él juntos. Y luego, sería libre de todos sus problemas.

Entró en el salón y se guardó las fotos de Feliciano y Nonna. Sólo le faltaba la foto de su madre que estaba justo encima deee… ¿y la foto de su madre?

-¿Buscas esto, Lovino? –dijo la anciana mujer haciendo notar su presencia por primera vez desde que Lovino entrara. Las sombras la ocultaban bastante bien, y ella podía llegar a ser más silenciosa que un fantasma, por algo era una temida mafiosa y al verla allí empujando la foto por la mesa que los separaba a ambos, dejándola al alcance de sus ojos, y bebiendo vino de una copa le recordó a Lovino todas esas historias de niños.

Asintió en silencio. Cuidadoso.

-Mira Lovino –dijo la mujer dejando su copa sobre la mesa. Lovino aprovechó para acercarse y tomar la foto- Seré sincera –no apartaba sus calculadores ojos de él- Eres mi nieto, y te amo. Tienes un hermano que te adora y una familia que te quiere. Acá tienes un hogar. Pero no está en mis manos detenerte. Si quieres irte y dejar todo lo que tienes, puedes hacerlo. Te estaremos aguardando, cuando decidas volver.

Lovino sonrió emocionado y corrió a abrazar a su abuela y a besarla en la frente.

-Gracias Nonna –Inmediatamente guardó la foto dentro de su maleta y antes de llegar a la puerta la miró sonriente y agregó- Nos vemos en unos tres o cuatro años. Cuida a Feli mientras vuelvo. Ciao!

Y salió corriendo.

Su abuela quedó mirando atónita. La verdad no se esperaba eso. Suponía que su breve charla del amor y la familia, y el hecho de no hacerle ver como una obligación el quedarse terminarían con sus deseos de escaparse. Y aunque le había dicho que podía irse… ¡OH, QUÉ DIABLOS!

-¡LOVINO VARGAS VUELVE AQUÍ AHORA MISMO! –lo amenazó mientras sacaba a la vieja Betsy y salía en su búsqueda-

-¡Dijiste que me podía ir!

-¡PUES ME ARREPENTÍ! ¡VUELVE AQUÍ AHORA MISMO, LOS ITALIANOS NO ESCAPAMOS DE NUESTROS PROBLEMAS CARAJO!

-¡Claro que sí somos expertos en escapar! ¡¿Has visto como corremos?!

-¡YA CÁLLATE Y REGRESATE AHORA MISMO!

-Nonna…Nonna ¡Nonna! No, Nonna, por favor ….¡BAJA ESA ARMA! NO, ¡NONNA! ..CHIGIIIIIIIIIIIIIIIIIII!


Lovino descansaba sobre su cama, agotado y adolorido. La moraleja de esto es que nunca, pero NUNCA, hagan enojar a una abuela italiana. ¡Nunca!

-Aaagh… -se quejó Lovino-

-¡Ya deja de quejarte!-le reprochó su abuela, sentada a su lado-

-¿Qué quieres que haga? ¿Qué celebre? ¡POR DIOS, SOY TU NIETO!

-¿Y eso que tiene que ver?

-¡ME AMENAZASTE CON UNA AMETRALLADORA!

-Primero que nada, era una SUBametralladora, es más grande y tienes que usar las dos manos para disparar. Segundo, la vieja Betsy no le hace daño a nadie de la familia, sólo la uso para amenazarlos y ponerlos en su lugar. Y tercero, tú te lo buscaste. Ahora, ¿Vas a decirle a Nonna por qué intentabas escapar como una nena? ¿Acaso Antonio se sobrepasó contigo, o que cosa?

-¡Nonna! –saltó Lovino completamente rojo por ese comentario, olvidándose que le dolía el cuerpo. Con o si subametralladora su abuela tenía un brazo fuerte-

-¿Qué? Recuerdo haber visto a un italiano flacucho y gruñón salir corriendo de un cuarto oscuro seguido de cerca por un español. Eso deja que pensar. Pero no te preocupes, creo que fui la única que lo notó. Ya sabes, yo sé todo lo que pasa en esta casa.-Comentó con tranquilidad revisando el estado de su arma.

-No es eso… bueno no es SÓLO eso. –dijo Lovino volviendo a recostarse- Nonna

-¿Hum?-el italiano miraba el techo como si nunca antes lo hubiera visto-

-¿Tú crees en el amor?-susurró cerrando los ojos

-¡PERO QUE TONTERÍS ANDAS DICIENDO HOY DÍA!-gruñó la anciana-

-Supongo que tienes razón…

-¡Por supuesto que creo en el amor!- ante esta respuesta Lovino abrió los ojos desmesuradamente- Vaya, parece que no era eso lo que esperabas oír…

-La verdad no...pero, Nonna. El abuelo te engañó muchas veces. ¿Cómo es que puedes creer…?

-¡ESE VIEJO SIN VERGUENZA! Debo admitir que era un manilarga que se la pasaba engañándome. Pero a fin de cuentas sólo había una con la que siempre volvía. Y a pesar de que no fue perfecto, era nuestra manera de amar… -al ver que su nieto no parecía convencido, suspiró buscando la manera de continuar- ¿Has visto a tu alrededor, Lovino? ¿A todos tus tíos y tías? ¿No parecen ellos felices? ¿En serio crees que ninguno de ellos parece enamorado? ¿Y qué me dices de Feliciano y ese mastodonte rubio que tiene de novio?

-Pero mamá me dijo que el amor…

-¿Tú madre? No sé qué es lo que te habrá dicho ella, pero siempre tendió a exagerar las cosas demasiado. Además era una necia, nunca me hacía caso, no importa cuántas veces le advertí. Yo que tu no le haría caso.

-Pero, ¿Y qué pasará cuando discutan?

-¡Por Dios Lovino! ¿Nos has visto? ¡Somos italianos! ¡Peleamos la mitad del tiempo! Pero, cuando hay amor, siempre habrá una reconciliación. Ya seas tú, o ese español que tanto te quiere –dijo guiñándole el ojo- Aunque más bien diría que será él quien haga las paces, porque tú y tu carácter…

-¡Nonna!

-Oh, ven aquí –dijo revolviéndole el cabello y haciéndoles cosquillas, a lo que el italiano respondió retorciéndose y quejándose de que "ya no era un niño", "lo dice el que aún duerme con su conejo de peluche" "C-Cállate" Y un rato más de cosquillas.

Antes de irse su abuela le amenazó diciéndole

-Si descubro que no estás aquí mañana yo misma me encargaré de buscarte y dejar que la vieja Betsy te deje lleno de agujeros ¿Entendiste?

A lo cual el italiano no respondió. La verdad es que estaba tan cansado que no se creía capaz de volver a intentar algo así. Esa noche se durmió todavía pensando en el estúpido amor y en ciertos labios que, aunque nunca fuese a aceptar decírselo ni a sí mismo, le volvían loco.


HOOOOOOOOOOOOOOOOLA A TODOS!

Dejo el nuevo Cap! Yeiiii!

Awww Toño celooooosooooo sadadas si po Toño! si Lovi también tiene su encanto cofcofaunquenoeraesoloquepasabacofcof tienes que marcar tu territorio (?) XD Creo que este cap tiene muchas cosas! Lo hubiese subido ayer pero se me borró una parte y me frustré xD pero creo que ahora quedo incluso mejor que antes.

MUCHISISIMAS GRACIAS POR SUS COMENTARIOS. Fueron hermoshoz! Desde los que decían cosas como "savdas,kv,alsbañ fue hermoso!" hasta los que me felicitaban y agradecían por el cap. Les doy las gracias de todo Kokoro, en serio, gracias a ustedes subo lo más pronto que puedo.

Y a mi Val que me pidió que le contestara su review. Si, tengo que darte créditos, sin tu "buena" influencia no hubiese conocido el yaoi y nunca hubiese escrito este fic XD (aunque muchos años antes de presentarme el yaoi me dijiste que NUNCA lo viese, lol) Y NO ME MIRES MIENRAS DUERMO! STALKEADORA! ¬/3/¬ (y cofcofReycofcof tu me entiendes xD) ((ya no tienes que suicidarte))

Arigatou por odos eso tomates para inspirarme (XD)

Y A TODOS LOS QUE AMEN A NONNA, creo que este Cap tuvo más participación. A mí también me encanta, es tan rudamente genial xD

Y si niños, supongo que ustedes sabían la diferencia entre una ametralladora y una subametralladora, osea~ XD (Gracias a Paul que en vez de decirme "para que quieres saber que arma es parecida a una ametralladora?" me dice "Una subametralladora podría ser")

Y emmm, eso. Nuevamente los invito a lanzarme todo lo que quieran si no les gusta el cap. Y a mandarme un review si les gusta. Sus reviews ayudan a que suba los caps más rápido xD

REVIEW?