Inuyasha y sus amigos no me pertenecen.

Disfruten


Nuestro pasado juntos

Un año antes

Inuyasha se encontraba en el hotel más prestigioso de Londres, se encontraban celebrando el éxito que había tenido la empresa de su padre Inu-no, entre damas elegantes y hombres adinerados. Este ambiente era con el que había crecido desde que se marchó de Japón y aún después de tantos años se sentía como un extraño. Añoraba la vida modesta que había tenido. Desde que se había unido al negocio de su padre, todo tipo de vida social se había esfumado, sus conversaciones se habían centrado más en socios, acuerdos y negocios que en amigos y fiestas. Sus compañeros del instituto se fueron dejando de invitarlo hasta que él mismo se había dado cuenta de que se había apartado.

Inu-no se encontraba rodeado por los ejecutivos más importantes, era la reunión anual para celebrar el aniversario de su empresa, después de todo no era sencillo ser millonario. Entre música ligera y el champagne se encargaba de suavizar a los nuevos inversionistas. Uno de ellos era el naviero Sheiko Naraku, tenía planeado que invirtiera en su negocio para crear grandes dividendos.

Después de una larga charla el señor Sheiko se mostró interesado en el hijo menor de Inu-no, al ser de la edad de su hija kikyo pensó en concertar más que un negocio, una alianza con Inu-no Taisho seria fructífera para ambas compañías y así se lo dejo saber.

Taisho qué edad tiene tu hijo— Naraku sostenía su coma para señalar con ella a Inuyasha planteándose las palabras exactas, como si tratase de otro negocio más.

Tiene veinte años, es joven pero tiene potencial para los negocios— Dijo Inu-no con orgullo, Inuyasha había dado todo de si comenzando desde debajo de la compañía ascendiendo rápidamente por sus propios méritos.

Vaya, que coincidencia tiene la misma edad que mi hija kikyo, sería bueno presentarlos, los jóvenes de su edad tienen que estar juntos y no rodeados de viejos como nosotros— Sujetando el hombro de Inu-no comenzaron a ir hacia Inuyasha, en el camino Naraku asió el codo de kikyo guiándola también en el proceso.

Ya lo creo Sheiko, Inuyasha hijo mío— Inu-no interrumpió de a Inuyasha de sus reflexiones— Me gustaría que conocieras al señor Sheiko Naraku y esta adorable jovencita es su hija.

Tu padre me comentaba que progresas rápidamente muchacho, tal vez te gustaría trabajar conmigo cuando sientas necesidad de cambiar de ambiente— Dijo Naraku, mientras estrechaba la mano de Inuyasha— Te presento a mi adorada hija, Sheiko kikyo—

Un gusto en conocerla señorita Sheiko— Inuyasha ya estaba un poco aburrido de la velada tan monótona, así que solo le dio una inclinación de cabeza.

Llámame kikyo por favor—Dijo la muchacha sonrojada, había escuchado rumores del hermano menor de Sesshomaru, Inuyasha Taisho ambos parecían cortados de la misma espectacular tela, ambos perfectos e indiferentes al sexo femenino, si bien se habían relacionado con muchachas, ninguna duraba el tiempo suficiente para ser reconocida.

Inu-no, vamos a darles un poco de espacio a los jóvenes para que se conozcan, tengo una propuesta que no podrás rechazar — Naraku cedió el paso a Inu-no para dejar a los chicos conocerse, lejos de ellos le planteo el compromiso-alianza entre ambas familias y empresas.

Inuyasha estaba fastidiado de su vida actual, necesitaba un cambio, en ese momento comenzó una balada y varias parejas entraron a la pista de baile, observo de reojo a la joven a su lado, era simplemente hermosa, delicada y efímera.

¿Te gustaría bailar señorita Sheiko? — Inuyasha extendió su mano, en invitación.

Dime kikyo por favor—El corazón se le acelero, como un colibrí revoloteando en su pecho. La mirada dorada de Inuyasha la turbaba, su mano osciló ligeramente antes de colocarla sobre la de él. —Y me encantaría bailar contigo.

Después de ese baile salían juntos a cenas de negocios, acompañaban a sus respectivos padres en galas y se escabullían para mirar las estrellas en la terraza. Kikyo comenzó a enamorarse de Inuyasha y se maravilló cuando su padre le dijo del compromiso que no vaciló en decírselo a Inuyasha.

Contrario a lo que ella esperaba Inuyasha la dejó sin decir palabra, horas más tarde su padre la llamaba para decirle que Inu-no retiraba su palabra del compromiso. Con el corazón partido kikyo fue a enfrentar a Inuyasha. Lo citó cerca del muelle, donde ambos habían pasado muchas tardes admirando el océano.

Inuyasha llegó poco después de que ella lo llamara, suponía que se había enterado de que canceló el compromiso, había discutido con su padre exigiéndole que lo cancelara Inu-no quiso convencerlo de al menos intentarlo, pero cuando Inuyasha le recordó el día anterior a marcharse de Japón, él ya tenía la mitad de su corazón simplemente no podía forzar a su corazón a amar a alguien más. Inu-no conmovido por las palabras de su hijo, recordó el día que se las había dicho, había ignorado que aun guardara sentimientos por esa pequeña niña, pero no podía obligarlo a aceptar un compromiso si su corazón estaba en otro lugar.

Kikyo por su parte tenía los nervios destrozados y nada más ver a Inuyasha desato la poca compostura que le quedaba.

No puedo creer que rompieras el compromiso Inuyasha, cómo pudiste traicionarme de esta manera—Kikyo estaba furiosa y con el corazón roto, había creído que sus sentimientos eran correspondidos, aun cuando Inuyasha no demostraba mucho los suyos.

Nunca supe del compromiso hasta hoy kikyo, no me pueden obligar a cumplir una promesa que no hice— Inuyasha no podía ver a una mujer llorar, pero tenía que hacerle ver que no podía seguir con esa ilusión.

Y qué me dices del tiempo que estuvimos juntos, es que no significo nada para ti—Más allá del dolor, necesitaba una afirmación a todo lo que había creído como una ilusa, seguramente ella solo fue una más de muchas.

Siempre fue como amigos kikyo nunca te di motivos para pensar algo diferente— Inuyasha ignoraba por que tanto drama, habían salido muchas veces pero jamás hizo algo para darle a entender que tenía avances románticos.

Fue real para mí Inuyasha, yo de verdad te amo— Al diablo su orgullo, lo necesitaba tanto como respirar y no lo dejaría marchar.

Aún podemos ser amigos... — trato de sosegarla.

No quiero ser tu amiga— furiosa por el solo hecho de meter el dedo en la llaga, no quería que fueran amigos ¡Amigos! Era insuficiente para ella.

Kikyo créeme que me gustaría aceptar tus sentimientos, lo que menos quiero es herirte — Inuyasha se acercó a abrazarla para consolarla, siendo nuevamente mal interpretado por kikyo.

Pues no lo hagas, quédate conmigo y olvídate de todo lo demás, nos pertenecemos — Trato de besarlo, pero en el último momento Inuyasha desvió su rostro para que besara su mejilla.

Kikyo no puedo —Inuyasha evito contacto visual con kikyo, esto no era lo que había planeado, siempre había creído que eran simplemente amigos.

Dime Inuyasha, porque eres tan frio conmigo cuando quiero tocarte o intento besarte eres imposible — Estremecimientos la recorrían, no quería tirarse a llorar.

No es algo que quiera discutir contigo kikyo —evadió. —Deja que te lleve a tu casa —

Solo quiero saber por qué me rechazas — Insistió alejándose de él, pequeñas lagrimas resbalaban por su rostro.

Hay una mujer a la que amo kikyo— Apretó la mandíbula, no le gustaba que lo presionaran para hablar de sus sentimientos.

Y por qué no estas con ella ahora — Ya no podía evitar el llanto, se abrazó a si misma tratando de aferrar los trozos de su corazón roto.

Tengo que ayudar a mi padre con el negocio, ahora que Sesshomaru regreso a mi antigua ciudad a abrir la nueva sede, soy responsable de su trabajo aquí en Londres. No puedo dejar solo a mi padre, pero cuando todo esto termine la iré a buscar. — Suspiró frustrado Inuyasha, no quería que su amistad terminara, la compañía de kikyo era lo único que lo mantenía alejado de los negocios.

Nos casaremos Inuyasha, tu y yo estamos destinados a estar juntos recuerda mis palabras — Todo el amor que había sentido por Inuyasha la cegó a sus negativas.

Jamás me casaré kikyo, si no es con Kagome. — Prometió Inuyasha a pesar de lo que kikyo dijera o hiciera, su vida le pertenecía a él.

No te atrevas a buscarme Inuyasha a menos que sea para pedirme disculpas de rodillas, olvídate de que mi padre siga ayudando al tuyo —Parecía casi una catarsis para todo su dolor y frustración, el lugar donde había pasado maravillosos momentos al lado de Inuyasha se convirtiera en el lugar donde le pondría su ultimátum.

Presente

Kikyo se había presentado temprano en su departamento, Sesshomaru no había querido molestar a Lin tan temprano, así que la dejo dormir. Inuyasha parecía que no había dormido en toda la noche. Esto definitivamente no era el desayuno romántico que le quería darle a Lin.

—Me sorprende que este aquí Sheiko, creía que las conexiones entre nuestras familias estaban perjudicadas — paseo su mirada entre kikyo e Inuyasha, si esa mujer perturbaba a Lin le diría adiós a noches como la del día anterior y eso no estaba a discusión.

—Vine porque Inuyasha me lo pidió, Taisho —Kikyo le lanzo una mirada inocente a Sesshomaru, haciendo a Inuyasha el interesado.

—Sesshomaru no es lo que parece — Inuyasha quiso lavarse las manos antes de que kikyo comenzara con su locura, haberla llamado había sido su error, tenía que solucionarlo antes de ver a Kagome.

—No es mi problema Inuyasha— Para oídos ingenuos realmente había parecido que Sesshomaru no se inmiscuiría en la situación, para los oídos expertos en la Materia Sesshomaru, Inuyasha había captado el mensaje implícito "No quiero tu mierda sobre mí, soluciónalo" — ¿Tienes donde quedarte Sheiko? — Añadió solícitamente.

—Si Taisho gracias por preguntar, me quedaré en la casa que tienen en la ciudad mis padres durante mi estadía en Japón— A Inuyasha eso le sonaba a bastante tiempo. —Por otro lado me gustaría saber cómo va la sede que instalaste en la ciudad si no es mucha molestia.

—Claro… — Sesshomaru alcanzo a ver como la puerta de su habitación se movía, tal parece que habían tenido publico después de todo — Si me disculpan — Se marchó hacia su habitación dejando solos a Inuyasha y kikyo.

—Veo que sigues igual que siempre Sheiko — Inuyasha estaba inquieto por la aparición de kikyo, la última vez que hablaron ella se había puesto un poco inestable, no quería lidiar con ella cuanto la relación que tenía con Kagome estaba sufriendo tropiezos.

—Kikyo…mi nombre es kikyo Inuyasha úsalo — Clavo las uñas en las palmas de las manos, odiaba que Inuyasha insistiera en mantener las distancias.

—Perdí ese privilegio el día que rompí el compromiso — Dejo vagar su mirada por la habitación, no entraría en su juego nuevamente.

—No está roto el compromiso Inuyasha, solo se pospuso — Dijo indiferente, al momento que veía su perfecta manicura.

—Debes estar bromeando— Ya conocía los farsas de kikyo, diría lo que sea por una oportunidad.

—Mi padre no acepta un no por respuesta Inuyasha — Sin darse cuenta de Lin había escuchado todo siguieron hablando de los pros y los contras de un matrimonio sin amor. Lin no podía creer lo que estaba escuchando, porque siempre omiten los detalles suculentos cuando conoces a una persona, Sesshomaru tendría que aflojar la boca ya que estaban en eso.

Kagome tendría que enterarse de eso.

Después de un incómodo desayuno Inuyasha le dijo a kikyo que la llevaría a su casa, entre más lejos de él y de Kagome sería mucho mejor.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Kagome dejo el auricular y camino hacia la sala nuevamente sentándose junto a Koga, que había escuchado el mosqueo de Kagome. No sabía qué hacer con Inuyasha y esta chica kikyo.

— ¿Quieres hablar de eso?

— No realmente

— Que ibas a hacer antes de la llamada?

— Correr

— Ve, te ayudará a despejar tu mente.

—creo que será mejor que te lleve a que te revisen

—vamos no hieras a mi macho pelo en pecho peludo interno, esto es solo un rasguño—

—Aun así Inuyasha no debió…—

—haremos esto, te invito a almorzar y todo queda olvidado—

—Koga no creo que…—

—Ouhhgss—

—De acuerdo, pero no me limites, quiero algo grasoso entrando por mi sistema—

—Hecho—

Salieron en busca de unos buñuelos, unas rosquillas, yogurt con frutas, café y jugo de naranja. Cuando habían sido novios les había gustado compartir un poco de todo, por lo cual siempre compraban la comida para llevar y la comían en un parque, era una costumbre tan arraigada que sin pensarlo estaban compartiendo la comida de la mano del otro, como si no hubiesen terminado. Cualquier persona ajena a la pareja hubieran jurado que eran un par de enamorados dándose los mejores bocados uno al otro, para mala suerte de Kagome, Inuyasha pasaba en su carro junto a kikyo, donde ambos los observaron.

El primer pensamiento de Inuyasha fue detener el auto y cantarle las cuarenta a Kagome, lógicamente después de acabar con ese maldito imbécil, una mirada de soslayo a kikyo lo hizo cambiar de opinión, no quería que ella presenciara una posible pela con Kagome, lo que menos necesitaba era a kikyo siendo la "amiga consoladora", apretó fuerte la mandíbula y se obligó a dejar de mirarlos. Ajena a los pensamientos de Inuyasha kikyo si observo a la pareja con mucho detenimiento, eso era lo que ella quería tener con Inuyasha.

—Me agrada Japón, es más relajado que Londres. Simplemente ve a esa pareja, disfrutan dándose el almuerzo el uno al otro. — Los nudillos de Inuyasha se tornaron blancos entorno al volante pero no dijo nada. —Oh! ¡Mira se van a besar! — Inuyasha sin poderlo evitarlo dejo de ver el camino y aparco sin miramientos, sin apagar el carro ni nada salió rumbo hacia la pareja.

—Inuyasha espera! — kikyo apago el coche y salió tras él, quizá se había vuelto inestable después de todo.

Inuyasha veía todo rojo, trato de alejar a Kagome pero por alguna razón ella se soltó de su agarre besando rápidamente a ese infeliz.

Kagome estaba esperando a que Koga le quitara el bicho que le había caído en el ojo cuando escucho todo el ruido, ¿Inuyasha? ¿Cuántas personas pueden llamarse así?, no terminaba de asimilar lo curioso de ese nombre en labios de una mujer, cuando sintió como la jalaban hacia atrás. Por inercia trato de agarrarse a Koga para evitar caer, lo que la impulso directa hacia los labios de él.

Koga no sabía de dónde diablos había aparecido Inuyasha, salió de la nada como un maldito ángel de la muerte. Su muerte. Todo pasó tan rápido que no logró entender mucho, nos instantes estaba tratando de ayudar a Kagome a quitarse el bichejo del ojo para después terminar besándola. Un beso tan rápido que no tendría que decirse beso, antes de poder reaccionar estaba en el suelo siendo un saco de boxeo.

—Te dije…—

Puñetazo

—Que no…—

Puñetazo, puñetazo

—Te acercaras…—

Puñetazo

—A Kagome…—

Koga ya no sentía mucho de lo que pasaba, todo era confuso. Kagome por su parte no podía creer lo que estaba viendo, ese no podía ser el Inuyasha que había sido su amigo de infancia, ni siquiera el Inuyasha que había comenzado a conocer durante su noviazgo.

—¡Inuyasha detente! — Inuyasha dejo a Koga en el piso y aun desorientado miró fijamente a Kagome. Las palabras de Kagome se quedaron atascadas, ESO tenía que haberlo dicho ella, volteo a ver a la mujer que había dicho eso, ahí estaba. Una mujer atractiva. Ropa de diseñador. Pinta de zorra ricachona. Esto tenía que ser una pésima broma. Su autoestima descendió alarmantemente. Por lo más sagrado que no sea kikyo.

—¿Qué haces aquí Inuyasha? — Dijo Kagome una vez que hubo encontrado su voz, mirando de soslayo a kikyo. —¿Quién es ella? — Alejó de un empujón a Inuyasha de Koga, que se encontraba inconsciente.

—¿Qué hago yo aquí?, que diablos ¿Qué haces tú besando a este idiota? — Se alejó un paso de ellos, para darse un respiro, sentía ganas de destrozar algo.

—No me cambies el tema Inuyasha— Kagome lo miro furiosamente limpiando la sangre del labio de Koga —Mira como dejaste al pobre de Koga. —

—No! Tú no cambies el tema Kagome, no hace falta ser muy inteligente para ver que estabas besando a ese idiota— Señalando lo obvio, kikyo que había estado pendiente de cada palabra dicha, ya había deducido que esa mocosa era Kagome.

—Soy kikyo, la prometida de Inuyasha— Este era tan buen momento como cualquier otro para usar la artillería pesada.

—¿Cómo dices? —Inuyasha no daba crédito a lo que había dicho kikyo, este definitivamente no era el momento para que importunara. Por un momento Kagome olvido a Koga para ver con irritación a kikyo.

—Inuyasha que significa esto— Kagome olvido a Koga y acuso a Inuyasha— De modo que tienes prometida y aun así viniste aquí.

—No estamos prometidos— se defendió Inuyasha. Koga había recuperado el conocimiento y hacia el intento de levantarse, sin poder lograrlo. Kagome lo ayudo lentamente a sentarse nuevamente en la banca. Inuyasha los veía en silencio pero kikyo no quiso que zanjaran el asunto.

—Si lo estamos Inuyasha pregúntale a tu padre Inuyasha— Kagome nuevamente deseo meterle los finos tacones que usaba kikyo por los ojos y después ahogarla con su collar de oro.

—¿Cómo te atreves Inuyasha?— Koga le murmuró algo al oído a Kagome y se levantaron juntos.

—Kagome deja explicarte—Cuando la pareja se empezó a alejar Inuyasha trato de detenerlos, kikyo vio como una grúa comenzaba a remolcar el coche de Inuyasha.

—Inuyasha tu coche…—quiso advertirle, pero cada quien estaba metido en su drama particular.

—Vete de aquí kikyo arréglatelas… ¡Kagome espera! —Inuyasha fue tras Kagome pero ella lo esquivo.

—No Inuyasha, Koga necesita un doctor y yo necesito tiempo lejos de ti, déjame sola por favor— Siguiendo su camino con Koga a un costado.

—Pero Kagome es que yo— Intento una vez más tomarla del brazo, pero rápidamente se zafo.

—Si de verdad me quieres Inuyasha déjame. —rogo Kagome con lágrimas en los ojos. Inuyasha se quedó inmóvil, viendo cómo se alejaba. Le daría tiempo para tranquilizarse.

—Logré que no se llevaran tu coche Inuyasha— kikyo camino lentamente hacia él. Inuyasha solo se encaminó hacia su coche y se fue dejando sola a kikyo. ¿El maldito compromiso no estaba roto? Sacó su celular y llamó a su padre.


Vaya vaya, ni yo misma me había esperado este giro en la historia, realmente empiezo escribiendo un capitulo sin saber como terminará.

¿Qué les pareció?

Saludos!.