=Betrayal II=
Dragón
Más que dolerle las espinas clavándose en su piel, le dolía el alma. La carne le sangraba y no gracias a las agujas de cinco centímetros que tenían lugar en sus muñecas sino por haber matado a su propia madre. Sus ojos estaban hinchados de tanto llorar, su piel perdía color a cada hora que pasaba, no comía, no bebía y por supuesto no hablaba con nadie.
Dos días han pasado y no sabia lo que había en el exterior. De vez en cuando Trigon aparecía en su rango de visión y trataba de hacerle pedazos el alma contándole con lujo de detalle lo que les hacia a sus amigos, los gritos desgarradores que hacían vibrar sus gargantas. Un gran banquete para los demonios.
Sola en la oscuridad confinada en su propia habitación, con las muñecas sangrantes y un corazón dolido estaba ella. No gritaba por auxilio pues sabia que ya todo había terminado, no pedía clemencia porque no la merecía y solo quería terminar con la triste vida que ella misma había escogido. Nada fuera de lo ordinario.
Su debilitado cuerpo no hacia más que cobrarle cuentas. Su estado de preñez le exigía más de lo normal. ¿Cómo es que un par de días se habían convertido en un largo tiempo? Desde ese día lo supo, el día que llegó con los titanes supo que ya nada volvería a ser igual, tuvo el apoyo que buscaba, si, pero se convirtió en su mas grande error. Al ir con D'frell y pedir su ayuda, se había atado la soga al cuello pues su padre estaba enterado de absolutamente todo y fue ahí cuando ocurrió…
De nada servía ahora pedir a los cielos y rogarle al infierno que terminara con su tortura, pedir que nada de esto hubiera pasado si ella misma lo había originado. No había mas que esperar a que su agonía pasara, seguramente ya no tardaría mucho en hacerlo. Tal como se lo había advertido su padre aquel día su hora había llegado, lo sabia porque sentía el intenso calor recorriendo todo su cuerpo gritando salir.
Ya no dependía de sus amigos, si es que lograban escapar, el ir por ella y ayudarla, no señor, es mas agradecería que si eso pasara la dejaran ahí esperando su muerte. Estaba resignada ya a que no saldría viva de ahí, o por lo menos no saldría del infierno si por algún extraño motivo sus amigos se condolían de ella y la salvaban, definitivamente cualquiera de las dos cosas propiciarían su fin.
El resto de sus hijos habían sido enviados a sus respectivos círculos para que allí fueran castigados, como le encantaría verlos pagar por tan despreciable plan en su contra y aunque también su cachorra estaba involucrada y también le gustaría que ella pagara por ello algo le detenía, si, su hijo, el pequeño príncipe demonio que le había engendrado hace unos días, estaba totalmente seguro que ella no resistiría por mucho tiempo mas, su cuerpo era el de una humana y aunque su sangre le diera la fuerza que necesitaba moriría al dar a luz, o eso esperaba.
Pensaba en castigarla un poco mas atándola a los doseles de su cama en su propia habitación aunque considerando que un lazo mágico con espinas en el no era una buena idea si esperaba que resistiera el alumbramiento pues el día no estaba muy lejano, quizás un par de semanas mas y tendría a su pequeño hijo haciéndole compañía.
Por ahora su única distracción eran cinco humanos y un vampiro sediento de venganza, nada mejor para que su preocupación decreciera un poco y pasar un buen rato.
_ Los humanos son tan débiles.
Mencionó al aire, dos de sus mejores líderes estaban a su lado. Dos más se habían llevado al grupo de héroes de vuelta a las mazmorras donde habían permanecido estos dos días. El vampiro no era un peligro siempre y cuando no lo alimentara, eso era mas que improbable pues si se le ocurría matar a un demonio y beber su sangre, esta le consumiría de inmediato y lo mataría, nada de que preocuparse. Todo estaba controlado.
Como era de esperarse los titanes regresaron a su celda con un par de quemaduras, rasguños y uno que otro moretón a causa de la brutalidad del castigo de Trigon sin embargo a Armand no le interesaba en lo mas mínimo, o por lo menos no en su totalidad, el que Trigon no lo quisiera a el para divertirse era de gran ayuda pues así podría reunir la energía que necesitaba. Observó a cada uno ponerse de pie y sostenerse alguna extremidad, el mas dañado obviamente era el robot, sus partes mecánicas estaban mas que inutilizadas y casi ya no tenia energía en su celda de poder. Estaba por apagarse.
Armand se levantó del suelo, se alisó la capa y metió la mano dentro, sacó el libro que había tomado del estante de libros de Raven, el libro que mantenía encerrado al dragón que la engañó, aun el no entendía como es que ella no se había deshecho de ese monstruo que osó lastimarla.
Lo puso en el suelo como si fuera a romperse, pero lo que en realidad quería era deshojar ese libro solo por puro desquite.
_ Las manos de Raven se sienten mucho mejor que las tuyas vampiro
_ Cierra la boca maldito dragón o te juro que te destruiré
_ Ah… bebiste su sangre, aun así note que no era ella quien me sostenía, dime vampiro… ¿ella sabe que me sacaste de su cuarto?
_ No tiene por que saberlo si tu lengua larga no se lo dice, además esta indispuesta.
_ Con semejante tiempo de embarazo como no.
_ Basta ya, si te traje aquí fue para liberarte…
_ ¿Crees que te obedecería?
_ Lo harás por una sencilla razón… quien te libere y te doblegue será tu amo ¿no es así?, pues bien, si, bebí su sangre y por lo tanto tengo el poder de liberarte me debes obediencia.
_ Si vas a liberarme al menos dime por que debo pelear porque supongo que para eso lo haces.
_ Tu tarea es muy sencilla, sacar a Raven de este lugar.
_ Lo que digas, príncipe vampiro.
Se paró frete al ejemplar y comenzó a recitar el hechizo de liberación, no le caía de extraño al libro que se supiera el conjuro pues si había tomado un poco de la sangre de la hechicera era probable también que hubiera tomado más de lo que debía.
Cuando terminó el conjuro un destello en blanco se disparó del libro dando lugar al dragón purpura, por su gran tamaño hizo un agujero en el techo creando así una salida. Armand le indicó que también tenía que sacar a los titanes, por lo que creo con su aliento de dragón un agujero por el cual podían ellos escapar. Les indicó que ellos también tenían que escapar aunque con sus diversos daños serian presa fácil si los encontraban el resto de los demonios.
Subió a su lomo mientras esperaba una señal.
Arriba, Trigon aguardaba mientras pensaba en una manera más eficaz de tener a su cachorra como reina y amante, el primer paso seria, claro, quitarle la marca del cuervo de la espalda aunque, pensándolo mejor eso le daría mas fuerza para sobrevivir y así seria orgullosamente merecedora de ocupar el trono junto a su padre.
Lo segundo era mucho mas sencillo pero corría el riesgo de perder a su hijo, cosa que, no le era muy favorable. Considerando las opciones, no tenia mas que esperar a que ella estuviera a punto de dar a luz para luego quitarle la marca y ser felices por siempre.
Irónico que un demonio piense en vivir feliz junto a una mitad humana que por cierto, es su hija.
Se levantó de su trono para salir de la gran plaza negra que había frente a su adorado palacio, su andar fué interrumpido por una serie de explosiones justo donde sus vástagos se encontraban, su plan no había salido muy bien después de todo.
_ Generales, vallan y averigüen lo que pasa.
Fué su orden. Al alzar el vuelo, otras explosiones mas de gran tamaño dieron lugar a las anteriores, una intensa llamarada de fuego surgió detrás del palacio alertándolo de una posible emboscada.
_ Muchacho insolente.
Nadie mas que Armand ocupaba sus pensamientos y si realmente era el pues su única salida seria Raven y eso no podía permitirlo. Llamó a otros tantos y los envió a aplacar la situación.
Mientras que los héroes corrían como podían para salir de ese laberinto en el que se encontraban. Armando por su parte corría a toda prisa por las habitaciones encontrándose así con ella. Se acercó con cautela por si no le reconocía pero notó de inmediato su estado.
Con tan solo un movimiento rápido de parte de sus manos, sus afiladas uñas cortaron la soga de espinas, sus brazos sangrantes cayeron a ambos lados de la chica, él la sostuvo antes de que tocara el suelo.
Aunque sus ojos permanecían cerrados, sintió el terrible dolor que las espinas causaron después que el vampiro las desprendiera de su piel, creando así un quejido de parte de la princesa.
_ Te voy a sacar de aquí, todo va a estar bien
No le importó que sus ropas sucias se mancharan de su sangre y mucho menos le importo soltar un poco de sus sentimientos hacia la chica, pocas veces un vampiro tiene el placer de hacerlo. Besó su frente. Luego la tomó entre sus brazos y salió de la habitación.
Por el tamaño Malchior se había quedado al resguardo y tratando de hacer retroceder a la mayor parte de los demonios furiosos que lo atacaban, algunos caían medio muertos al solo contacto con su aliento de fuego, otros mas que sobrevivían eran aplastados por sus enormes garras purpuras. Pronto vió que el vampiro se le acercaba y con él su pase de salida.
En la plaza negra se libraba una batalla sanguinaria entre los hijos de Trigon que, habían llegado allí dispuestos a acabar con todo y siendo también una distracción para que Armand pudiera cumplir su objetivo y parecía que así era pues su padre no se había movido del lugar, quizás por la rabia de que sus vástagos se revelaran contra el o que todavía a pesar de que el mismo se aseguro que recibieran un castigo en sus propios círculos estuvieran ahí dándole la cara. Cualquiera de las dos cosas, su padre estaba furioso.
Un gran dragón color purpura se divisó alzando el vuelo, los demonios le seguían y Trigon hacia lo mismo con la mirada, su furia se acrecentó mas al descubrir la verdad tras la farsa hecha realidad, cuerpos incinerados caían en seco en el duro suelo. Su gema se había ido volando.
Los titanes salían como podían del castillo, fueron abandonados por Armand pero acogidos por los pecados restantes, una batalla donde héroes y villanos no hacían distinción. Cada uno luchando por su propia mano.
El momento decisivo había llegado justo cuando Trigon notaba un extraño movimiento entre las tropas "enemigas", es decir, parecía como si estuviera a punto de gritar "¡retirada!", entonces lo supo.
El plan: rescatar a la damisela creando una distracción, los peones: sus hijos, seis para ser exactos mientras el eslabón debilitado sacaba a la reina del juego, luego crear confusión para así poder salir del infierno y reanimar fuerzas. Un plan simplemente ridículo pero efectivo.
Sin duda alguna la mente tras ese plan era ella, su cachorra. Ahora veía con impotencia y furia la masacre ante sus ojos, poco mas de quinientos soldados habían sido asesinados sin piedad alguna, quizás la tercera parte fue la que sobrevivió. Contando a los que aun estaban "completos".
Sus hijos se habían marchado con los héroes de pacotilla que su cachorra tanto protegía. Si, se habían marchado así como habían llegado, su calidad de "prisioneros" estaba absuelta por lo que cada miembro titán viajaba en un pequeño barco de remos como en el que habían llegado, siguiéndoles el paso estaban los hijos del señor de las tinieblas. Su ejército también había sido masacrado y mutilado. Sobre ellos el dragón purpura.
Allí arriba el aire no era sofocante como debiera ser, incluso era mucho mas agradable arriba que abajo. Dos ojos violetas le miraron, dos orbes semejantes le devolvieron la tranquilidad, un pequeño quejido salió de sus labios, las heridas sangrantes de sus muñecas ahora con sangre seca eran su tortura. El cuervo en su espalda baja estaba mas caliente y solo tenía una oportunidad. O moría o vivía.
El águila de Horus sobrevolaba la entrada, su mirada tan poderosa como la de un halcón había servido muy bien para informarle a los dioses restantes de los cielos la tragedia que ocurría, ahora, esos dioses se encontraban a la espera de la llegada de amigos y enemigos, solo por un único convenio: La Paz.
Uh hola de nuevo. Saben... ahora que lo leo mejor no se de donde saque tanta palabreria, sin embargo, se que es tedioso y quizas sin sentido como se comento en el capi anterior pero... tiene un fin, aun no se cual porque las ideas solo salen pero seguro tiene un fin. Hasta la proxima actualizacion cualquiera que sea!
