Hola a todos nuevamente, quiero compartir un par de cosas ya que despues de mi ultima actualizacion todo fue un terrible caos. Lo primero es que Hotmail tiene problemas con sus cuentas y la mia incluida, han bloqueado la mia y no he podido leer ninguno de mis mails, segundo: intente crear un segundo correo y tada! lo abrio pero despues no quiso y en mal momento se me ocurrio cambiar el correo de esta mi cuenta.

Maravillosamente estoy de vuelta porque ahora se puede entrar desde varios sitios como facebook, google, etc, seguramente ya se habran dado cuenta de ello. Por eso yo estoy aqui, mi cuenta de Hotmail sigue inactiva por eso he decidido publicar desde la cuenta de facebook. Gracias por tomarse el tiempo de leer estas aburridas notas de autor y espero que les agrade el nuevo capitulo de esta historia que gracias a todos los que me siguen es un gran exito.


"Betrayal II"

En las sombras

_ ¿Mi yo interno?

Sabia a lo que la diosa se refería pues era algo parecido a un equilibrio entre dos entidades tan poderosas pero igual de importantes la una para la otra, lo que no entendía era como Adamanta le estaba entregando en bandeja de plata el cetro de luz, el cual poseía una energía mas poderosa que la de su propio padre y que en manos equivocadas, desataría el Armagedón.

¿Cómo podía la diosa confiar que ella no se volvería en su contra teniendo ya el cetro?, en realidad ni Raven misma podía imaginarse traicionando dos veces a las personas por las que había hecho todo este circo. Lo pensó por unos instantes mientras escudriñaba el bello rostro de la diosa, tan sereno y apacible como si nada estuviera esperando allá afuera para terminar con la existencia del universo entero.

_ Lo que quieres que haga es asesinar a mi padre, ¿no es verdad?

_ Yo no lo quiero, tú lo quieres y lo sabes. El que el te haya obligado a quitarle la vida a un inocente fue demasiado para ti, incluso para tu demonio interno, por eso quieres vengarte. Dime Raven hija de Trigon el terrible, ¿Cuánto mas podrás soportar antes de estallar?

Indirectamente la respuesta había sido "si" pero en algo ella tenia razón y es que le hervía la sangre y quería que su padre pagara por obligarla a mancharse las manos con la sangre de su madre. Lo que ella tanto combatía se había vuelto en su contra, se había convertido en una asesina.

_ Quiero pensarlo.

Fueron sus últimas palabras. Adamanta solo asintió con la cabeza y se alejó por donde habían llegado. Raven se encontró mirando ahora a la nada esperando que mágicamente una respuesta apareciera frente a ella para poder decidirse. Matar a su padre no seria una tarea fácil puesto que estaba segura que a estas alturas ya habría sentido la desaparición de su hijo y seguramente estaría esperándola para acabarla con sus propias manos. Claro que si lograba su objetivo final, seria ella la que se convertiría en la nueva reina del inframundo y eso no estaba en sus planes aunque tenia a esos seis idiotas para ayudarle pero, eran idiotas y el asunto probablemente se les saldría de las manos aunque pensándolo mejor, los mejores para el trabajo sucio eran Jess y Jared, el resto solo eran escoria.

Realmente no tenia mucho que perder al convertirse en la nueva mandamás si ya lo había perdido todo, al amor de su vida, a su madre y a su… hijo. Lo recordó con dolor en el corazón, su pobre pequeño e indefenso bebito que le había sido arrebatado de las manos meses después de haberle dado a luz; aun lo recordaba tal cual era, sus cabellitos negros y sus ojos azules como los de su padre, su viva imagen.

Una lágrima traviesa se asomó por sus violetas ojos, al instante mismo en que surcaba por su mejilla, la limpio con rabia, estaba decidida ya, su padre perecería esa misma noche y ningún remordimiento cabria en su pecho después de todo lo que había tenido que pasar y todo lo que había perdido.

Miró el baúl ahí, cerrado; lo abrió mentalmente mientas se acercaba a el para tomar todos los obsequios que había recibido demostrando que los merecía, miró también a su alrededor, no había nada que especificara que ahí debía colocar los objetos para formar el famoso cetro pero entonces se centro en algo que no encajaba, unos pequeños relieves en una pared cercana, a simple vista parecían no existir pero para su vista ya acostumbrada a distinguir esos pequeños detalles, eran simplemente tangibles. Se acercó lentamente hasta quedar justo a la altura donde terminaban los relieves, pudo distinguir pequeñas formas y algunas mas visibles como la forma de la lanza que D'gradiano le había dado.

Se le ocurrió que podía armar el cetro con los objetos pero la sola mención en su mente parecía tan fuera de lugar que la desechó al instante en que lo había formulado aunque de pronto la idea no sonaba a locura pues de otra manera no podría conseguir ese dichoso artefacto con el cual estaba segura que vencería a su padre.

Se decidió a intentarlo, uno por uno fué acomodando los obsequios. Primero comenzó con el que era mas visible, la lanza de D'gradiano donde la punta miraba hacia abajo, luego siguió con los cinco arillos, tres en la parte superior intercalados uno con otro y los otros dos en la base de la lanza formando dos elipses cruzadas, la gota de agua de D'frell y la flor de lis tallada en madera de Adamanta iban incrustadas una contra dispuesta a la otra y en medio de las uniones con la lanza y los arillos; solo faltaban tres artículos.

Las dos plumas de los dioses, una a cada costado de la lanza y el espejo, el único que parecía no encajar ahí, buscó detenidamente hasta que halló el lugar donde debiera ir. En la parte de abajo, donde adornaba la punta de la lanza había un círculo en relieve y una pequeña separación entre ambos mangos por lo que dedujo que ahí debía entrar el espejo con punta de estilete, ahí estaban ya siete de los nueve artículos que había recibido, colocó el huevo de tigre a un lado y automáticamente el águila de Horus voló directo hacia el otro lado sin siquiera tener que ordenárselo; inmediatamente una luz brillante dorada apareció inundando el lugar y cegándola por un momento, lo cual hizo que retrocediera algunos pasos. Cuando el brillo desapareció, un reluciente cetro de oro puro se encontraba ante su vista, lo único que resaltaba en diferencia eran la gota de agua y la flor de lis en la parte superior, eran totalmente de plata y la punta de la lanza era de cristal puro y transparente. En custodia de tan preciado objeto, aparecían dos animales guardianes que la protegerían a ella y al cetro, el águila de Horus portaba una poderosa armadura en oro puro, el animal había crecido en tamaño, de ser un polluelo a un águila real de finos plumajes y maravillosos colores, su cabeza también era protegida por un casco sólido y el huevo que había colocado ahí había sido roto por el feroz tigre de bengala blanco que al igual que la maravillosa águila portaba un escudo sobre su pecho y cabeza; sobre las patas tenia protectores para no lastimar sus músculos.

No se atrevió a tomar de inmediato el cetro pues aunque sus poderes estuvieran ya al cien por ciento, su cuerpo no estaba preparado para recibir el impacto de energía que posiblemente el cetro le donaría a cambio de su uso. Lo miró detenidamente y se pregunto si era verdadero o solo era producto de su mente lo cual era improbable puesto que Adamanta se lo había dicho de sobra. Insegura y dudosa caminó unos pasos hasta tenerlo frente a frente, alzó la mano derecha intentando alcanzarlo pero a la misma vez tratando de alejarlo lo mas posible pues el efecto de su poder podía sentirlo con tan solo mirarlo, no era necesario que lo tocara para calcular su eficacia, era realmente poderoso, un cataclismo junto a sus poderes demoniacos.

Por fin lo alcanzó sintiendo como se transportaba del cetro a su propio cuerpo cansado toda la energía blanca que de ahí surgía, por un momento pensó que desfallecería pero eso no ocurrió, si, el cambio fue repentino y poderoso pero eso no venció a la indomable fiera en la que ahora se convertía. Sus ropas al igual que lo había hecho el águila de Horus cambaron totalmente de un color negro a uno blanco con incrustaciones de piedras doradas en algunas partes de su ahora vestuario; conservaba la gabardina al mismo talle, blanca con unas líneas en piedras a lo largo de esta y sobre el cuello; ya no llevaba nada que cubriera su pecho por lo que un botón que juntaba las dos piezas se cernía al frente, el short que llevaba igualmente había cambiado al blanco, un pequeño lienzo dorado con incrustaciones de gemas azules eran su cinturón, las cintas que adornaban sus pies cambaron a un par de botines blancos con tacón un tanto alto y su cabello seguía suelto adornado por una diadema blanca con perlas doradas formando una flor de lis a un costado. El cambio de ella, de Raven había sido gentilmente equilibrado como lo era su interior en estos momentos.

Miró a las dos figuras paradas a cada uno de sus lados y comprendió que la hora había llegado, era dar el todo por el todo y no le iba a importar si se convertía en la heredera al trono negro pues ya tenia desde hace mucho tiempo un plan para evitar tal acontecimiento, el cual no seria nada agradable pero liberaría a su alma y moraría en paz y sin temores, o eso pensaba.

Solo el ruido de los tacones se escuchó mientras echaba a andar escaleras arriba para encontrarse con Adamanta y el resto de los dioses. Solo una cosa le llamaba y le preocupaba y era el hecho de que no se había preocupado por sus esbirros, seguramente su padre ya se había encargado de unos cuantos lo que era terrible para ella y si es que quedaban algunos de ellos, y esperaba que así fuera, tenían la oportunidad de acabar con ese ser tan despreciable.

Al aparecer por la abertura por la que había pasado anteriormente, se dio cuenta que el ambiente no era precisamente uno apacible, sus seis hermanos estaban con los dioses de un lado y del otro sus amigos, los que algún día lo fueron. Los dioses al verla aparecer no pudieron más que mostrar su felicidad con una ancha y larga sonrisa. El verla ahí tomando el cetro junto con los guardianes los lleno de gozo y satisfacción al saber que habían hecho una gran elección al darle el poder mágico mas grande a una persona como ella quien a pesar de todo y de negarse muchas cosas había comprendido que al final no había otro camino que tomar una dura decisión.

En cambio, solo tres de sus amigos sintieron algo parecido a lo que los dioses revelaban, el principal de ellos Roy Harper alias Red Arrow, al instante de verla aparecer no pudo reprimir el deseo que lo había embargado de ir corriendo y abrazarla, el gesto fue correspondido por la hechicera quien cerro sus ojos al contacto y le devolvió el abrazo con gran ternura, Cyborg y Changelling se unieron al abrazo, el primero después de tanto tiempo y después de haber estado al borde de la muerte misma y el segundo que había comprendido con su cobarde huida hace años que ella, su amiga, no iba a abandonarlos y mucho menos planeaba traicionarlos como muchos pensaban, solo quedaron dos a quienes realmente jamás les iba a pedir que se le unieran si no lo sentían con el corazón. Cuando hubo concluido ese fraternal encuentro, sus amigos se movieron de su rango de visión para observar a sus hermanos, los seis incluido el vampiro, con todo el respeto que ella se merecía y por su ahora posición ante ellos mismos como de los dioses, se inclinaron en una reverencia y esperando las ordenes de su todopoderosa hermana.

La sentencia estaba firmada ya para su padre y todo aquel que intentase ahora detenerla en su acometido, ni todos los dioses juntos ahora podrían hacer algo en su contra, se desembarazó de los brazos de sus amigos para caminar en pos de sus hermanos, altiva y orgullosa, más poderosa que nunca les habló:

_ Levántense.

Ellos obedecieron al instante. Jamás se había sentido tan invencible como ahora pero tan débil a la vez que le costaba creer que podía vencer en la guerra que acababan de desatar, aunque sabia que por mas increíble que parecía su poder se vería limitado a unas cuantas cosas pero ese pequeño secreto se quedaría entre ella y Adamanta, la cual estaba segura que ya lo había previsto.

_ Es hora de irnos.

Pero aun quedaba algo pendiente y de lo cual solo uno podría cumplir con su encargo. Se acercó a su amigo Armand y lo miró muy detenidamente. El sabia perfectamente lo que ella en silencio le estaba pidiendo, cuando el le dijo que su departamento había desaparecido entendió que no solo era una venganza por parte de su padre si no que destruiría no solo un pequeño inmueble sino toda la ciudad entera si él no se daba prisa.

_ Descuida, estamos preparados.

Fue su respuesta, seguramente cuando el resto entrara al tártaro el sería enviado a la Tierra para detener a los demonios sueltos que destruían la ciudad.

_ Armand… sé que sacaste el libro.

_ Lo hice.

_ ¿Dónde esta?

_ Donde debe estar.

_ Lo quiero conmigo, voy a necesitarlo.

Armand sacó el libro de tapa blanca y adornos extraños que tenia bajo su túnica. Se lo entregó a su dueña, ya no era problema suyo y Raven sabría encargarse de él.

Partieron hacia la entrada del infierno nuevamente, Raven por delante seguida de los titanes, atrás de ese grupo los hijos de Trigon y por ultimo y solo para desearles buena suerte venían los dioses, si por algún motivo las cosas no salieran como estaban planeadas ellos probablemente intervendrían salvándoles el pellejo. Pero Raven confiaba en que eso no ocurriría y que al contrario su padre le pediría clemencia y aunque también dudaba de eso por lo menos esperaba verlo sufrir y ahogarse en su podrida sangre demoniaca.

Ya en salida del cielo, Adamanta retuvo un momento mas a Raven quien ya había dado la orden de volver a abrir las puertas del infierno, seguramente su padre ya habría advertido de su presencia y había mandado por ellos. Su instinto de animal seria difícil de doblegar pero no de vencer.

_ Quiero que regreses a salvo hija de Trigon.

_ Lo intentaré.

No se despidió como comúnmente lo haría al saber que ya no volvería del tártaro y aunque no quisiera aceptarlo su destino ya estaba sellado, sus planes ya no tenían marcha atrás y esperaba que Adamanta lo entendiera, por eso la hizo pensar que volvería tal como ella lo había pedido pero, ¿Qué caso tenia ya si no había nada del otro lado? Al alejarse de su lado su rostro se vio empañado por la sombra de la tristeza pero se reprimió ante tal sentimiento, siempre lo había hecho y ahora de nuevo lo haría.

Las puertas del infierno estaban abiertas ya y las embarcaciones que los llevarían al centro del infierno los esperaban ahí tranquilas y oscilando como si de agua simple se tratara. Pensó que seria mas difícil el acceso al Lago de Sangre pero no fue así, ella y uno de sus hermanos viajaban en la misma barca mientras que el resto de sus hermanos lo hacían en otra y sus amigos cuidándoles el trasero, Raven así lo había dispuesto pues si morían ellos serian los primeros en desaparecer y eso no podía permitirlo, por lo menos retrasaría su destino lo mas que pudiera, lo demás, ya no estaba en sus manos.

Todo estaba en calma y eso no era una buena señal. Sintió a sus generales debajo del castillo del Rey, ahí, justo donde habían estado sus amigos no hace mucho. Al llegar a la plaza del castillo encontró la escena que ya estaba esperando. Varios de sus generales y demonios de bajo rango estaban ahí esparcidos sin vida, algunos otros aun respiraban pero no por mucho. El maldito olor a sangre la enfermó, aunque acostumbrada a verla correr la mayor parte del tiempo, ese pestilente hedor se hacia mas nauseabundo cada vez que llegaba a sus fosas nasales.

_ Aun quedan más de la mitad de los nuestros. Joe, Jacob, James y Jack los liberaran, no duden en matar a quien se les ponga en el camino.

_ Como ordenes princesa.

La respuesta vino tan pronto como se esfumó, los hermanos a los cuales les había dado órdenes se habían ido ya a cumplir su misión. Solo quedaban dos de ellos y sus amigos pero estaba segura que no entraría ahí si no era con su ayuda aunque en el proceso tuviera que dejarlos atrás. Viró para quedar frente a sus amigos.

_ Entraremos al castillo, nos esperan dentro y no será agradable.

_ Iremos contigo de cualquier manera

_ Gracias Cyborg. Tu y Changelling irán al frente, él jamás mandaría a sus generales de alto rango para detenernos así que tengan cuidado.

_ No te preocupes.

_ Tendremos que dejarlos atrás en la primera cámara, después Jared y Red Arrow se quedaran en la segunda cámara enfrentando al resto de los generales.

_ No hay problema.

_ Nihgtwing, Starfire y Jess se quedaran en la tercera y yo iré por él.

_ No, no voy a permitirlo, no puedes entrar ahí sola.

_ Si puedo, sabe que vine a cobrar su vida y te aseguro que no tendré problemas Jess.

_ Sé que no los tendrás porque eso es lo que quiere, quiere que te confíes y lo ataques de esa manera, te acabara en menos de un minuto Raven, iré contigo.

_ Dije que no. Te quedaras a hacer lo que te he dicho o yo misma te mato aquí y ahora.

La amenaza era clara y Jess sabia por el tono que ella nunca usaba que lo que le decía era totalmente cierto. Si sus poderes antes ya eran de temer, ahora aumentados por el cetro era mucho mas fácil deshacerse de un príncipe que antes.

_ Como digas.

Volvió la mirada hacia el castillo. Sus dos hermanos abrieron las puertas. El lugar estaba desierto aunque no así el castillo. La primera cámara como lo había predicho ya, estaba infestada de demonios de bajo rango, súcubos e íncubos y otros tantos podridos.

Les aparecieron sorpresivamente desde el techo y por debajo del suelo, por el número frente a ellos seria casi imposible que solo dos titanes los vencieran.

_ Zurück zu Ihrem Haus montiert

Atalos für ihr Leben

Gibt die Stärke

Es schwankt zwischen ihnen. Destruyelos.

El cetro le proporcionó el poder necesario para deshacerse de inmediato de los demonios más débiles que entre ellos se encontraban, ese hechizo lo había aprendido de Malchior mas precisamente del Romanomicon. Ahora sus dos amigos tenían que encargarse del resto mientras ellos avanzaban, estaba segura y confiaba en los amuletos que les había hecho antes de partir a los cielos. Eso les ayudaría a evadir un 60% del daño total que les pudieran causar. Los seis corrieron a la siguiente cámara mientras de fondo se escuchaban los rugidos de los diversos animales en los que Changelling se convertía y las explosiones que causaba el cañón sónico de Cyborg al impactar contra las paredes de hueso.

Al llegar a la segunda cámara, cerraron tras de si la puerta, Raven y los dos demonios sentían las poderosas energías provenir de los rincones, a diferencia de la cámara anterior, esta era un poco más oscura y tenia antorchas en las paredes.

_ Estén alertas.

La primera de las antorchas se apagó, luego la segunda y la tercera; así se fueron a pagando todas hasta quedar en plena oscuridad, los únicos con problemas de visión eran los titanes restantes. Advirtió el movimiento de la alienígena al verse en oscuridad y demandó que nadie encendiera una sola luz.

_ Los ubicaran de inmediato, nada de luces que llame su atención.

La tensión iba creciendo pues al verse acorralados en la oscuridad era difícil prevenir los ataques, prácticamente estaban a merced de los demonios. Red Arrow estaba anormalmente nervioso, tenia la sensación de que algo se movía a su alrededor y que eso que se movía no era ninguno de los presentes. Sintió que algo rozaba su brazo y por instinto quiso sacudirlo y quitárselo pero al hacerlo noto que no había nada.

Escucharon un ruido provenir de uno de los costados de la cámara, seguramente el ataque ya era inminente, nuevamente Red Arrow sintió pánico al ser tocado por algo frio en el otro brazo y dando dos pasos hacia el frente chocó con algo que sabia no debía estar ahí. Cerró los ojos tan fuerte como pudo sintiéndose un blanco débil, le había fallado a la mujer que amaba. Un aliento pútrido le llego de frente y supo que su fin había llegado, y murmuro muy bajo algo como una plegaria y entonces sintió que caía a un abismo.

Lo envolvió con su propia energía atrayéndolo hacia donde ella se encontraba, odiaba el juego del gato y el ratón pero mas odiaba que unos simples sirvientes fueran enviados a detenerlos, claro con excepción de unos cuantos como con el que había chocado Roy dominado por su pánico.

_ ¡Lumina!

Había ordenado Raven a la nada, las antorchas volvieron a encenderse con un fuego potente que se encargo de incinerar a unos cuantos demonios que estaban cerca. Roy seguía apretando los ojos como si su vida dependiera de ello.

_ Roy abre los ojos, no puedes dejarte dominar por el pánico.

El escuchó la suave voz y entonces se dio cuenta que del terrorífico escenario en el que se encontraba. Algunos demonios aun ardían en llamas y caminaban chocando unos contra otros mientras emitían unos chillidos espantosos.

_ Vamos, tienen que irse.

Le dijo a Raven cuando ya hubo recuperado su fortaleza interior y su valentía. Sacó el arco y unas cuantas flechas y dando en la cabeza de un monstruo sin ojos se deshizo de él. Raven no dijo nada mas y lo dejo ahí junto a su hermano, confiaba en que Jared cuidara de él mismo pues uno de los demonios había encontrado una debilidad en el y podría hacerlo perder la cabeza.

Solo estaba a dos cámaras de enfrentarse con Trigon, era todo o nada y por supuesto esperaba y quería ese todo. La tercera cámara donde se quedarían los últimos tres integrantes no estaba lejos pero si era mas oscura.

El suelo ahí era totalmente diferente a los anteriores, solo había un puente solido que conectaba al otro lado. Confiaba que sus hermanos liberaran con éxito a sus generales y que llegarían justo a tiempo para ayudar a sus amigos pues de lo contrario estarían realmente perdidos.

Solo ella caminó por el puente pues sola debía seguir. No se preocupó por sentir a los que estaban esperándolos. Ellos tampoco se le cruzaron en el camino. Supuso que el rey así lo había ordenado. Escuchó de pronto los ataques de sus compañeros, no volteo, su camino estaba en frente. La puerta le obstruía su objetivo pero no por mucho, sin haberla tocado siquiera, las hojas dobles se abrieron al tiempo que las antorchas del suelo se encendían una por una hasta llegar al pedestal sobre el cual se erguía imponente el trono negro.

Al entrar sintió de inmediato un calor adormecedor, era atrayente pero seria su perdición. Intentó que ese sentimiento de calidez no la embargara. Miró hacia el frente decidida y altiva. Justo ahí, sentado de lado con una pierna sobre el descansabrazos y la otra abajo. Su rostro demoniaco era tenuemente iluminado por las llamas oscilantes mientras las puertas detrás de ella se cerraban, solo quedaban ellos dos y el destino que ya estaba escrito.


C de Hitsugaya: Tarde pero seguro, uno no eleige lo que le pasan a las malditas paginas del internet pero nunca dejare una historia a medias.

Jugo de Limon: Comienzo a creer que Raven no es la masoquista sino la que lo escribe, ultimamente he estado estresada y eso se nota con cada palabra que escribo, creo, pero la verdad es que hasta yo misma me sorprendi del resultado del capitulo anterior.

Spe: Jaja, muchas gracias mi querida amiga, me emocione demaciado al saber que una de mis historias habia alcanzado los 100 comentarios, espero alcanzar los 200 muy pronto pues esta historia apenas esta alcanzando su verdadero climax. Jaja me encanta eso de tu tolerancia pero la verdad es que yo si me debatia sobre escribir ese tipo de escenas pero al final ahi estaba jaja solo espero que tu espera no haya sido demaciada porque te juro que yo me estaba volviendo loca por todo lo que me ha pasado, me estrese y ahora me duele el cuello por tanto estres. Hasta pronto amiga y no te digo que en el chat porque no se puede pero espero que esten bien y saludame mucho a Missa cuando hables con ella.

RxR4ever: No para nada, Nightwing estaba decidido a matarla pero se le aguó jaja. Seh se que puse que podria sucederla mas no que era un hecho pero todos necesitan un descanso, eso no quiere decir que la Diosa se valla a esfumar o algo asi, es mas te dire un secreto: Adamanta no esta segura que Raven pueda con una carga tan pesada como esa. Hmm... en cuanto a como paso Star la prueba creo que despues lo aclarare aunque pense que con lo que puse podia deducirse. Si lo voy a eliminar pero con todo esto que me ha pasado pues no he podido pero en cuanto este mas desocupada o ya que salga de vacaciones lo voy a quitar, incluso puede que vuelva a publicar uno de los fics que habia quitado.

Shasad Naoko: Pues no se si hiciste bien o mal pero me agrada tener un comentario tuyo entre otros tantos jaja. Uh pues espero que los proximos capitulos te aclaren todas las dudas porque por el momento no puedo hacerlo, que caso tendria? Ja ja yo vi la pelicula de Entrevista con el Vampiro y lei tambien el libro pero realmente me encanto mas el libro, la verdad es que cuando puse a Armand no habia leido el segundo libro y no me habia dado cuenta de lo solo que estaba Armand pero en fin, aqui es mi Armand y alla el de Annie Rice, si bueno eso de los circulos del infierno los saque del libro de Dante por internet porque estaba realmente perdida en eso, los cielos tambien son de ahi pero las descripciones son totalmente mias.

Pues si tu no soportas a la alienigena menos yo! La odio! pero tienes razon sin maldad no hay historia, descuida tendra mas que redencion y un descanso eterno te lo aseguro. jaja yo me pico con sus review asi que estamos igual.

El titulo lo saque de la maravillosa banda que es The Rasmus, en ingles seria In the Shadows.