POV Hermione

Te encontré besando a esa chica, me había metido a buscar entre las estanterías de la librería algún libro para seguir haciendo crecer la librería que quería tener en nuestra casa, cuando tu aprovechaste el tiempo para besuquearte con ella. Ni siquiera notaron cuando me acerqué y dejé caer el libro por la sorpresa de verlos así, tuve que gritar tu nombre para hacerte reaccionar. Esa chica estaba muy orgullosa de que los hubiera visto, me echó en cara que tenían meses juntos, tú trataste de explicarme las cosas pero yo solo acerté a golpear tu estúpido rostro y salir corriendo.

No pude aparecerme, así que me quedé en ese callejón llorando, no sé cuánto tiempo tenía ahí al momento de escuchar su voz –Granger, toma- no supe quien era, pero al verlo me sorprendí -¿Malfoy? – recuerdo que te pregunté.

-El mismo, ahora toma el pañuelo y vamos a otro lugar…- me contestaste, pero no supe que más me dijiste, solo podía recordar a Ron besando a esa chica de esa manera y volvía a llorar, te dije que no podía desaparecer entre sollozos, sentí que tomabas mis brazos y me envolvías en tus brazos que por alguna razón me parecieron cálidos cuando yo siempre los había imaginado fríos.

No supe a donde me habías llevado, pero ya no estaba sentada en el frío piso sino en un mullido sillón, me diste un whisky y me preguntaste que me había pasado, nunca imaginé al gran Draco Malfoy como terapeuta pero ese día me escuchaste y con tus palabras de enojo hacia Ron me hiciste sentir mejor, cuando me preguntaste que si lo perdonaría, creo que no pensé en él, sino en nuestras familias y amigos, Molly se había esforzado en preparar la boda para nosotros.

Pero tienes razón, sería muy estúpida si lo perdono, dentro de mí lo sabía, no era la primera vez y después supe que no era con la única con la que me engañaba, que idiota fui. Ese día me despedí de ti, deposité un beso en tu mejilla antes de salir y me sentí bien al dártelo, tu olor a maderas y cítricos me embriagó, Ron no es amante de usar perfumes y aunque le regalé un par, no quiso usarlos nunca. En cambio tú hueles delicioso, es como… como oler el mar…

Al día siguiente te volví a ver, y al otro y al otro, tu mirada me envuelve, tu sonrisa me reconforta. No volví con Ron, aun y cuando me pidió perdón y hasta su madre me rogó una oportunidad para él. Harry no se metió, respetó mi decisión y se lo agradezco, aunque Ginny no se lo perdona, ni me perdona a mí por dejar a su hermano.

Fueron pasando los días, las semanas y cada vez que estaba en mi cama en las noches deseaba que llegara el día siguiente para volverte a ver. Te fuiste metiendo en mi corazón, no puedo sacarte de mi mente, tú, tu perfume, tus atenciones, tu mirada, sobre todo tu mirada la cual he aprendido a diferenciar, ahora sé cuando me estás mirando y ahora sé que no es la primera vez que la siento sobre mí, antes sabía que alguien me miraba pero no sabía quién lo hacía.

Solo sé que un día me encontré totalmente enamorada de ti, pero con miedo a que me lastimaras, desee que esto fuera algo pasajero, que después lo olvidara, que solo fuera por el momento de sentirme sola, porque sé que eres el mujeriego Draco Malfoy, el azote entre las solteras y no solteras, el chico que sale cada noche con una mujer diferente, se que terminaré herida… y aún así espero con ansias el día de mañana para volver a verte.

-Draco ya estoy lista- entro en tu oficina, hoy iremos a cenar como varias veces lo hemos hecho, te ha dado por querer conocer más del mundo muggle y hoy tengo planeado llevarte a comer hamburguesas a un restaurant en Londres muggle.

Comemos y reímos durante horas, debo reconocer que tu sonrisa es hermosa y me haces sentir muy bien, ahora estamos caminando por un parque cercano a mi departamento y siento tu cuerpo cálido junto al mío en esta noche fría.

-Granger, gracias por acompañarme- me dices deteniéndote de pronto.

-¿Cuándo vas a llamarme por mi nombre?- te digo entre risas, es absurdo que aún me llames por mi apellido, no es la primera vez que te lo digo, pero sigues insistiendo en llamarme así. Doy un paso para seguir caminando pero me detienes, vuelvo la cara para mirarte pero lo que veo es a ti acercándote más a mí y siento como me jalas hacia tu cuerpo y tomas mis labios con tus labios.

Tu beso es suave y tierno al principio, pero se va volviendo más demandante, siento más pasión conforme te voy correspondiendo, ya no hay distancia entres nuestros cuerpos, me tienes totalmente pegada a ti y tengo miedo…

-Draco…- me separo de ti –por favor… no lo hagas…-

-¿Por qué? – me preguntas sin dejar que me separe de ti, me sigues envolviendo con tus fuertes brazos.

-No me hagas amarte, no me ames por favor… mejor vuelve a ser malo conmigo como antes, porque si me haces pensar más en ti y me dejas, no sé qué haré con todo lo que siento por ti-

Sonríes y me besas la frente –Mañana… te prometo que seguiré contigo, lo mismo que el día después de mañana, y el siguiente, te lo prometo mi Hermione-

Me vuelves a besar y deseo que tus palabras sean verdad y que mañana continúes a mi lado, mañana…