=Betrayal II=
Fragmentos
Raven estaba segura de lo que estaba haciendo en este momento. Lo había decidido mientras bajaba al Lago de Sangre a "meditar" sobre los recientes acontecimientos. Lo primordial había sido ya resuelto, su padre no podría causar mas daño porque estaba muerto, el libro de Malchior había sido destruido en el proceso y el dragón ahora solo era papel quemado, letras en el aire y hechizos aprendidos, sus hermanos se quedarían a cargo del inframundo obedeciendo las leyes establecidas entre dioses y demonios y Raven… Raven iría a la cárcel como la villana y vil traidora que era.
¿Cómo es que todo esto se había dado? Bueno. Ahora es tiempo de reunir esos pequeños pedazos que habían quedado sueltos durante la historia y para esto, desde el principio hay que empezar…
Raven no era una traidora como todo el mundo creía o al menos Nightwing creía. El día en que Raven apareció de nuevo en sus vidas había sido por una razón, razón que Nightwing no había querido escuchar desde un principio. Cegado por su odio a Raven había perdido la gran oportunidad de saber la verdad, de saber que Raven había actuado por instinto para proteger a sus amigos de todo y de todos, incluso de ella misma. La noche que Jared apareció se había cerrado un trato. El peor de todos los que había hecho y la verdad debía saberse.
Esa noche Raven había tomado la peor decisión de su vida. Un mes antes Jared la había visitado en su propia habitación. Nightwing ni siquiera se había dado cuenta de aquello pues estaba profundamente dormido después de haber poseído a su chica. Jared apareció de la nada asustándola un poco y haciéndola dudar de sus verdaderas intenciones pero no había sentido nada que la hiciera decir lo contrario. Jared le explico lo del pergamino robado y como este afectaría a las tres dimensiones y como terminaría cada una de ellas.
Jared le había propuesto unírseles y con su poder derrotar a su padre quien se hacia cada vez mas fuerte conforme pasara el tiempo. Raven no entendía como podía preocuparle a Jared algo que directamente no le afectaba pero después lo comprendió. El inframundo tomaría posesión de la Tierra como Apocalipsis, no habría nada vivo, solo podredumbre y cenizas; ni siquiera los siete pecados estaban considerados en el plan de conquista de Trigon. La semana siguiente comenzaron a ocurrir pequeños cambios casi imperceptibles por todo el mundo, la siguiente semana a esa los animales parecían tener cambios de humor repentino y desorientación, el clima comenzaba a cambiar su ritmo y ese día había vuelto a recibir la visita de Jared. Había aceptado pero debía dejar un par de cosas bien establecidas como que nadie podría tocar a los titanes y si lo hacían sufrirían una muerte lenta y dolorosa; y Jared había establecido que cualquier cosa que ella pidiera seria cumplida y que vendría en dos semanas. Desde ese momento su actitud con los titanes había comenzado a resquebrajarse, primero con Nightwing y después con el resto del equipo y aunque estaba segura que después de abandonarlos Nightwing la odiaría más de lo que la amaba, él debería entender sus razones.
Tres noches antes de que Jared cumpliera con el trato Raven estuvo muy mal de salud, había presentado nauseas e incluso había perdido el conocimiento. Cyborg había insistido en hacerle un chequeo completo pero Raven se lo adjudico a no poder dormir bien y como pudo los convenció de que nada malo le pasaba. Si tan solo hubiera dejado que Cyborg la revisara, se habría enterado de que estaba embarazada y entonces habría echado abajo el trato que ya tenia en puerta, pero eso no sucedió y vencido el plazo revivió lo que tanto había odiado cuando Terra les hizo lo mismo. Nadie la detuvo y eso le dolió en el alma. Si tan solo Nightwing le hubiera pedido una explicación en ese instante, ella le habría dicho todo, absolutamente todo y no le habría importado romper la regla del secreto que Jared había dispuesto. Todo había terminado en ese momento, el pacto había sido sellado con sangre y toda la ciudad había sido testigo. Ya no había nada más que hacer sino solo concentrarse en hacer crecer sus poderes para vencer a su padre.
Y una vez más todo le había salido mal, el libro de Malchior que había sacado de su habitación sin que nadie se diera cuenta estaba abierto y el dragón de papel libre de su encierro. Raven había aprendido un hechizo de atadura que uso con el dragón para hacerlo obedecer y a cambio Raven le daría su libertad. Al mes siguiente mientras practicaba frente a su padre un intenso dolor en el vientre se apodero de ella, el hechizo requería de mucha energía y Raven no fue capaz de conseguir realizarlo pero eso no era lo que había preocupado a Trigon el terrible. En cuanto Raven toco el suelo, él corrió para ver lo que sucedía y entonces se dio cuenta de todo. Supo lo que estaban planeando para él y que ella no había regresado por sentir el llamado de la sangre como tanto se lo había asegurado y, lo peor de todo es que su gema perdía el brillo. Esperaba un hijo de un humano asqueroso y ya no podía hacer nada para evitar que se consumara el producto.
Entonces Trigon había decidido permanecer callado y que siguieran creyendo que el no sabia absolutamente nada, poco a poco iría castigándolos y la primera seria ella, la estúpida hibrida que pretendía engañarlo y ya tenia el castigo perfecto para hacerlo. Desde entonces Raven no había dado la cara de frente a los titanes, había subido un par de veces a la Tierra y en una de ellas Trigon la había descubierto. La hizo jurarle lealtad sin importar lo que sucediera, y así fue como la maldición cayo sobre ella. El cuervo en la espalda baja la mantendría al margen y le recordaría a quien pertenecía si intentaba algo en su contra pero el primer error de Trigon había sido arrebatarle a su hijo, a su pequeño bebito que había nacido en un lugar de odio y sangre. El trato consistía no solo en lealtad por parte de la hechicera sino también de su captor y Trigon creyó que su poder le permitiría romper las reglas de la magia. Se había equivocado.
Al cumplir el año las cosas habían empeorado en la Tierra a causa del pergamino robado, los animales estaban muriendo, el clima cambiaba muy repentinamente y el agua se estaba volviendo azufrada. Trigon había mandado unos cuantos demonios a la superficie y había ordenado a Raven traerlos de vuelta no importando como fuera pero lo que Raven no sabia era que ese precisamente era el plan porque Trigon solo le había dicho que sus demonios habían escapado. Se encontró con los héroes en los limites de la ciudad y ver a Nightwing le hizo desear venganza sobre Trigon por haberle arrebatado a su bebe. Y después de ese año, llego otro mas difícil donde tuvo que entrenar a su sangre maldita para su propio beneficio, todo se vino abajo. Los rumores sobre su traición se hacían mas fuertes y los soldados de su padre intentaron mantenerlos a raya pero nada había funcionado.
Pero el peor error que había cometido era haberse confiado. Esa tarde en que por fin confeso parte de lo que realmente había ocurrido hace dos años, había sido la peor. Su petición fue escuchada por la reina del cielo estrellado y se sintió aliviada pero, literalmente vivió un infierno al retornar. Ese día su propio padre la había violado sin la más mínima consideración y también se había enterado que su santa madre había sido prisionera de ese demonio y jamás se había enterado de aquello sino hasta ese momento y el resto… ya esta escrito.
_ Nightwing no puedes hacer esto.
_ No es lo correcto después de todo lo que hemos pasado.
Pero Nightwing seguía sin responder, estaba tan inmerso en su gloria que nada de lo que sus amigos le dijeran lo haría cambiar de opinión. Raven estaba frente a el con ambas muñecas siendo atadas con gran fuerza por el líder de los titanes. Su rostro ahora era tan apacible, tan sereno. Estaba haciendo lo correcto al decidir entregarse por voluntad a las manos de la justicia, seria un mejor castigo que solo saltar al Lago de Sangre como había pensado en un principio.
En ese lugar podrido solo rondaría sin rumbo fijo con el resto de las almas que allí seguían pero su mejor castigo no seria el morir sino seguir viva y arrepentirse de todo lo que había hecho. Sus hermanos intentaron convencerla de que no era lo correcto pero no había nada que recapacitar y el resto de los titanes excepto Starfire habían intervenido por su amiga y nada.
El pergamino estaba en camino hacia el cielo estrellado junto con una nota de ella explicando a D'frell el porque no había cumplido con su promesa de entregar personalmente el pergamino. D'frell y los otros guardianes que habían puesto su energía en los obsequios estaban libres de toda atadura pues habían cumplido con su propósito por lo tanto los objetos sagrados desaparecieron sin dejar rastro, los únicos que habían quedado eran los guardianes a quienes había confiado el pergamino y la nota. Ahora el regreso hacia la tierra seria complicado pues al morir Trigon, todo lo que el había creado se estaba desmoronando, incluido su castillo. El poder de Trigon había caído, podía sentirse en la piel, respirar tranquilidad donde hay sangre y cenizas. Arriba, en la tierra debía ser mejor el panorama pues todo estaba regresando a la normalidad, el atuendo mágico de blanco y oro se había esfumado también y solo quedaban esas prendas que Armand le había dado anteriormente.
Los titanes regresaban a casa con Raven como prisionera, un equilibrio restaurado, nuevos lideres del infierno y… una paz que no se sentía en lo mas mínimo. Raven los guiaba de regreso a la puerta del infierno, el acceso al Lago de Sangre era ahora imposible, la barca que los había llevado hasta allí era simplemente astillas y el guardián de la barca era ahora un charco de liquido negro flotando en medio de sangre por lo que el único camino que quedaba eran las inestables grutas de debajo del castillo. Era arriesgado, si, pero también era el único camino que quedaba después de lo que había ocurrido. Tuvieron que regresar al interior del castillo, justo donde Raven había derrotado a su padre. Al igual que afuera, los muros de hueso comenzaban a resquebrajarse y a ceder lentamente por lo que debían ser cautelosos y muy agiles.
El camino comenzaba debajo del trono de hueso de Trigon, era la única entrada disponible que quedaba después de haberlo vencido pues ya todo lo que el había construido con la magia robada del pergamino estaba cayéndose a pedazos, incluso ellos mismos no estaban seguros debajo de las grutas del castillo por lo que debían darse prisa.
Los guió escaleras abajo. Eran muy angostas y el equipo tenía la sensación de caer a un precipicio y el olor que ahí abajo estaban recibiendo sus narices no era para nada agradable. Ese olor característico de la humedad y oscuridad no existía en ese sitio, era más bien el olor a carne quemada, a sangre podrida y cuerpos en descomposición era realmente desagradable y lo que era pero es que el olor era demasiado penetrante para solo intentar cubrirlo con el pliegue del antebrazo. Pero eso ahora se convertía en el minino de sus problemas porque en cuanto tocaron el suelo este comenzó a crujir dando la señal de que muy pronto el lugar se vendría abajo y donde pequeñas velitas con débiles luces comenzaron a iluminar el camino. Comenzaron a caminar tanteando el terreno pues algunas partes eran más sensibles que las otras al peso y seguramente en cuanto pusieran un pie en ellas irían a parar al Lago de Sangre sin consideración alguna, eso sin contar que debajo de ellos solo había estalagmitas con la punta hacia arriba y antes de siquiera poder llegar al lago de las almas perdidas, serian cruelmente destrozados por esas rígidas rocas del inframundo.
Al frente iban Cyborg, Starfire, Changelling y Red Arrow y un poco más atrás que ellos estaba Nightwing y Raven quien no dejaba de ver el suelo en forma de total arrepentimiento y no por lo que acababa de hacer sino por lo de hace dos años. ¿Sería bueno insistir en hablar con Nightwing ahora sobre el hijo de ambos?, realmente ese era su debate interno y probablemente Nightwing no querría escucharla. Era mejor no decir nada, después de todo su pequeñito estaba muerto.
Una pequeña pendiente al frente la hizo poner más atención en el camino por el que iba. La salida de ese tétrico lugar aún estaba muy lejos de sus vistas. Repentinamente una fuerte sacudida los hizo ponerse más tensos, unas cuantas rocas se desprendieron de su lugar y a pocos centímetros estuvieron de ser golpeados por ellas. Las grutas estaban soportando más del tiempo debido y estaban a punto de colapsar.
_ ¿Cuánto más resistirá Raven?
_ No lo sé, quizás diez o quince minutos más.
_ Démonos prisa.
Con un ligero golpe en el hombro, Nightwing hizo caminar a Raven. Ahora el camino era recto, al menos hasta la mitad según recordaba la hechicera. Los titanes hicieron una pequeña parada al llegar al sitio y después reanudaron su camino.
_ Hay una roca especial que abre la salida y está por aquí.
_ ¿Dónde exactamente?
_ No lo sé, es mágica y cambia de lugar constantemente.
_ Tenemos que buscarla.
Los titanes no podían creer que una piedrita mágica abriera la puerta a su libertad y que Raven no fuera capaz de encontrarla por sí misma. Su tiempo se estaba agotando. Arriba, el Lago de Sangre estaba agitado y comenzaba a entrar a las ruinas del castillo por las múltiples grietas que existían. Ninguno podía evitarlo pues era algo que debía pasar por la pérdida del pergamino.
Delante de ellos pareció distinguirse una luz brillante pero fugaz, parecía más bien como un reflejo de algo y ya que la mayor parte de las grutas era oscura y había poca luz por las pequeñas llamitas de las velas encendidas. No hubo ni siquiera tiempo suficiente para lo que vino luego. La luz brillante del fondo no era más que el brillo de un arma, más específicamente una de doble filo que había sido lanzada por uno de los demonios de Trigon. El equipo apenas si había logrado esquivar el movimiento.
El demonio de menor jerarquía era una visión espantosa de lo que algún día fue, su carne podrida se caía a pedazos y el olor que despedía no era para nada mejor que el de las grutas. El demonio era el guardián de ese lugar y su objetivo no eran los cinco mortales que acompañaban a su víctima. Su arma volvió a su mano para atacar nuevamente y aunque sus pasos eran realmente lentos sus ataques eran realmente poderosos. Tan poderosos que ya habían logrado agrietar las paredes que los protegían y aunque los titanes y Raven trataban de esquivar los ataques.
Los pedazos en los que el casi nulo demonio se estaba convirtiendo eran una pequeña ventaja en esta inútil batalla aunque Raven ya tuviera una herida superficial en el brazo izquierdo a causa de no tener sus manos libres ni siquiera para realizar un conjuro eficaz que derrotara al demonio. Por suerte para todos, el demonio termino de hacerse pedazos en el momento justa en que Raven recibiría el golpe de gracia cuando él había usado hasta la última gota de aliento para matarla, por supuesto Raven estaba completamente recuperada en fuerza.
Todos retomaron con nuevo aliento su abandonado camino por la inesperada presencia del demonio pero no resultaría fácil como parece. El camino estaba demasiado dañado por los ataques y por la pérdida de magia de Trigon, el crujir tan solo fue una advertencia pero al final el suelo cedió y Raven cayó por la grieta. Se suponía que debajo de ellos estaba el Lago de Sangre pero en lugar de aquello había mas piedra solida pero frágil igual que la de arriba.
Por la forma tan inesperada en la que Raven había caído, su tobillo sufrió un pequeño daño el cual le impediría andar perfectamente, se había golpeado también en el costado izquierdo de la cabeza y había sangrado aunque la herida ya hubiera cerrado. Se levanto como pudo y miro hacia arriba, había caído por lo menos cinco metros. Cyborg y Red Arrow se asomaron de inmediato mientras el resto lo hacía a su ritmo.
_ ¿Estás bien Raven?
_ Eso creo.
_ Te ayudaremos a subir.
_ No, está bien. Sigan adelante y encuentren la piedra, los alcanzaré en la salida.
_ Pero… ¿esto tiene otra salida?
_ Creo que sí. Durante las primeras revueltas Trigon creo una ruta alterna a la habitual, seguramente es esta así que tiene que llegar al mismo punto.
Pero Nightwing no estaba de acuerdo por lo que el salto hacia el interior del agujero que se había formado. Él se aseguraría de que Raven no tuviera la oportunidad de escapar, por ello había tomado esa decisión.
_ Muy bien titanes, sigan adelante, los veremos allá. Camina.
_ Solo sigan sin detenerse.
Ambos grupos comenzaron a caminar, Raven iba retrasada por el incidente del tobillo y a Nightwing no le importaba en lo más mínimo ya que seguía caminando y si se había dado cuenta lo había pasado por alto. Siguieron caminando por un tramo bastante largo y en pendiente, por una fracción de segundo Raven perdió el equilibrio y cayó al suelo. Se tomó el tobillo lastimado con una mano y con la otra reunió un poco de energía sanadora y aunque fue eficaz no podía curarlo completamente, seguro había sufrido un esguince.
Al levantar la vista Nightwing le estaba ofreciendo una mano para ayudarla a levantarse. Raven estaba completamente confundida ante tal acto y decidió no tomarla. No importaba cual fuera la situación, Richard la había lastimado más de lo que esperaba que lo hiciera y esto no lo cambiaría nada. Faltaban ya solo unos metros para terminar con esta horrible pesadilla. Se levantó con sus propias fuerzas y siguió adelante como si nada, sola y sin nadie que la sostuviera, después de todo ya no había nada más que perder si todo se le había ido de las manos.
Al final de la gruta escondida podía distinguir un halo de luz tenuemente brillante, estaba completamente segura que era la salida y para entonces sus amigos ya deberían de haber salido también. Salieron justo a donde habían tomado la barca hacia el palacio y las puertas del infierno se encontraban cerradas, sus amigos los esperaban con muchas ansias. Se dirigieron hacia las puertas con Nightwing detrás y entre los dos las abrieron pero jamás espero ver aquello, estaba sorprendida: Las rocas que los guiaban del cielo al infierno estaban totalmente paralizadas por la magia encantadora de la reina de los cielos y todos los dioses la acompañaban. Se sentía tan extraño pero a su vez tan perversamente encantador.
HOLA!
YA SE QUE TODOS ME CREIAN MUERTA PERO NO! SOLO ANDABA DE PARRANDA JAJA. NO. LA VERDAD HE TENIDO MUCHAS COSAS QUE HACER Y POR ELLO EL RETRASO DE 6 MESES! DE VERDAD LO LAMENTO TANTO Y LES PIDO MUCHA PACIENCIA.
Espero que todo se comience a aclarar en este capitulo.
C de Hitsugaya: ¿quien te dijo que ya se acaba?, de hecho solo vamos a la mitad! o almenos ese es el plan pero esto aun no acaba!
Jackie: Gracias, esto aun no termina y habra un par de sopresitas por ahi, espero sigas leyendo.
latitancita: si bueno sera un poco dificil ya que entro a la universidad y tardare tres meses en intentar actualizar asi que pido paciencia.
anonimoo: me alegra que te hayas decidido y espero recibir mas tuyos ya veras que te va a emocionar mas cuando veas el sig capi.
