=Betrayal II=
El Verdadero Amor Perdona.
El tiempo pareció detenerse en seco, los segundos parecían eternos. El aire era demasiado pesado como para ser respirado, una verdad dicha con palabras forzadas, palabras que no era tan fácil de asimilar, después de tanto tiempo poder escuchar aquello ahora ya carente de significado, de valor, de amor. "Nuestro hijo", no, no era de ambos, solo de ella, de Raven; de ella solo de ella, solo palabras vacias.
_ ¿Nuestro hijo?
_ Así es, es nuestro hijo.
_ No. Te equivocas, no es nuestro hijo. ES MI hijo, no tuyo.
_ Raven… no me hagas esto.
_ Yo no estoy haciendo nada. Fuiste tú quien lo decidió así desde un principio.
Por tanto tiempo había creído que hacia lo correcto, Raven no estaba reclamándole nada, no le reclamo nada por haber intentado matarla y no le reclamaba nada de eso en este momento, lo único que ella defendía era a su pequeño hijo. Ese hijo que los unía no por compromiso sino por amor pero… sabía cómo era ella y en gran medida tenía razón.
_ No me alejes de mi hijo.
_ No lo estoy haciendo solo… lo veras pronto.
Se limpio una lágrima traviesa con rabia y volvió a su pequeñito hacia sí tomándolo entre sus brazos. Era una fiera protegiendo a su cría, justo como había hecho Trigon con ella y a diferencia de él, Raven jamás dejaría que la volvieran a separar de lo único que amaba.
Adamanta pensaba intervenir, tratar de convencer a Raven que lo que estaba haciendo no era lo correcto pero tal como lo había hecho con ella, no le dejó intervenir. Ahora era su turno de tomar su vida entre sus manos y moldearla justo como quería que fuera, nadie jamás volvería a manejarla como si fuera un títere.
_ Sabes que tengo el poder para revertir tu conjuro Adamanta, así que… envíame a la Tierra o lo hare a mi modo.
Para Adamanta estaba más que claro que la situación era demasiado tensa y que podría cortarse con unas tijeras. Estaba decepcionada de Raven, casi podía asegurar que las cosas no terminarían de esta manera, que… que al menos intentaría comprender un poco la situación y Nightwing, ese pobre muchacho que había sufrido tanto por su abandono. Que equivocada estaba al creer que con devolverle a su hijo las cosas entre ambos cambiaria también, ahora lo comprendía mejor. Los dioses no podían intervenir en todo y eso lo tenía como experiencia de tantos siglos atrás pero intentar mejorar las cosas, nadie podía impedírselo, claro que, a veces las cosas no salen como una las planea y justamente eso le estaba sucediendo a Adamanta. Quizás… no debió haberse entrometido más de la cuenta, quizás debió haber esperado un poco más.
Nightwing de por si ya tenia el corazón roto desde hace tiempo pero ahora estaba hecho añicos. Fue feliz durante los breves instantes en que conoció y pudo tocar una parte de si. Nadie podía imaginarse por lo que estaba pasando en este momento, excepto quizás, Starfire. Oh que egoísta ha sido, había perdido dos hijos en un minuto. Odiaba sentirse de esta manera, sentir que había perdido el control de nada. Tomo la decisión de levantarse, Nightwing el testarudo no dejaría las cosas así pero… por ahora necesitaba que la marea se calmara, por el momento necesitaba que Starfire también se sintiera amada, que sintiera que lo que había pasado no era culpa de nadie.
_ Vamos Star.
La tomo del brazo intentando ayudarla. Realmente había sido un golpe muy duro para todos el enterarse así de las cosas y Raven no era la única que lo estaba pasando mal. Para cuando Nightwing y Starfire salieron de la tienda Raven ya no estaba. Adamanta había deshecho su conjuro y ella y el niño se habían ido, quizás por un tiempo… quizás para siempre.
Hacia ya poco más de dos semanas y Nightwing no tenía noticias de Raven y de su hijo. Desde ese día, Nightwing se la pasaba en la playa ya cuando el sol se había metido y nadie caminaba a esa hora por la tierna arena que se hundía bajo el peso de sus pies. En la Torre nadie sabia que había sucedido realmente con ellos cuando tres habían sido enviados de vuelta, solo sabían lo que había ocurrido con Starfire que aun no podía recuperarse, ella estaba devastada porque sabia que no podría retener a un hijo de padre humano en su vientre por mas esfuerzo que pusiera en ello.
La pobre extraterrestre se la pasaba todo el día en su habitación a piedra y lodo; nadie podía hacerle cambiar de opinión y a Nightwing le dolía porque también eso había sido su responsabilidad. Así como fue apartar a su mujer de su lado dos semanas atrás. Respiro profundo, ya casi era media noche. Debía volver a casa antes de que alguien se preocupara por él.
_ Nightwing.
Esa voz. Era su voz. Volteo detrás de si y allí estaba ella, sin su pequeño pero era ella. Quiso correr a abrazarla, besarla pero era una estupidez. Una muy grande si el creía que Raven lo había perdonado así como si nada.
_ Raven, mi hijo…
Fue lo primero en que su cerebro pensó después de verla. Después de todo no podía arrebatárselo a el también, no después de que se lo hicieran a ella y saber cual era el dolor que tenia que pagar.
_ Quédate tranquilo. Tú hijo esta bien, no le faltara nada de eso puedes estar seguro.
_ ¿Dónde esta?, ¿Dónde te estas quedado?, Fui a ver tu departamento cuando desapareciste y esta en ruinas, yo temo por mi hijo.
_ ¿Temes?, ¿Por qué?, ¿Crees que no puedo cuidar a mi hijo?
_ No, yo no dije eso. Es solo que… quiero verlo.
_ No. No lo veras.
_ Raven… no, por favor. Yo… yo se que, que te falle, que…
_ Hiciste mas que fallarme Richard, te pedí que confiaras en mí y… intentaste matarme. Me traicionaste con la que era mi mejor amiga y ahora…
_ Lo siento… soy un estúpido.
_ No valen tus disculpas. No hay palabas, no hay perdón.
_ No sabes cuanto me lastiman tus palabras, dame la oportunidad de ser el padre que mi hijo necesita.
_ Eres parte de mi hijo yo no puedo negar tu paternidad porque seria egoísta. Por el momento solo puedo hacer una cosa por ti y es decirte cual es el estado de mi hijo. Es todo.
Nightwing estaba haciendo hasta lo imposible por hacerla cambiar de opinión pero era verdad, no le había fallado, había hecho más que eso. Nightwing si había traicionado la confianza que Raven le había pedido que tuviera cuando se marcho y no solo eso. Pero Raven no estaba ahí para hablar de ellos, estaba ahí para hablar del hijo de ambos.
_ Si me atreví a venir hasta aquí, solo era para decirte que en cuanto logre conseguir un departamento fijo podrás ver a tu hijo. Yo personalmente vendré a buscarte pero te advierto que no podrás verlo cuando tú quieras.
_ ¿Un lugar fijo?, Raven… es mi hijo y es mi responsabilidad. Buscare por ti un departamento, sabes que puedo pagarlo, no me importa si no puedo ver a mi hijo cuando quiera pero al menos sabré que ambos están bien.
_ ¿Crees que soy inútil? No Richard, puedo sola con esto y el que haya venido hasta aquí no quiere decir que las cosas entre tu y yo cambien, al contrario todo sigue como antes y eso debería de gustarte. Es solo que no quiero que a mi hijo le haga falta tu estúpida paternidad como me hizo falta a mi la de mis dos padres.
_ Raven… ¿Por qué no regresas a la Torre?
_ ¿Estas loco?, no voy a regresar a ese lugar. Ya vine a decirte lo que tenía que decir. Adiós.
Raven se desvaneció en el aire como si nunca hubiera estado ahí. Nightwing volvía a quedarse sin nada después de haberlo tenido todo. ¿Por qué carajos no le hizo caso a su instinto?, ¿Por qué dejo que se marchara hace dos años?, ¿Por qué dejo que se marchara ahora?, ¿Por qué era que siempre algo tenia que salirle mal?, ¿Por qué? Revisó su pasado, su presente y su posible futuro y se dio cuenta que nada volvería a ser como antes.
Raven apareció en medio de un callejón frente a su nueva casa. ¿Realmente estaba haciendo lo correcto?, es decir, Nightwing era quien debería pagar los gastos de su hijo y no… no Roy Harper. Miro hacia arriba, hacia la ventana que tenia la luz encendida. Ahí podía sentir dos presencias, la de su pequeño y la de él, quien jugaba a ser padre. Si no hubiera sido por Red Arrow, seguiría viviendo en el Teatre con los vampiros. Sabia que Armand podía controlarlos a todos pero nada era seguro y por azares del destino, una noche de espectáculo Roy apareció antes de la función y con el miedo a flor de piel exigió ver a Raven.
Así había pasado una semana, viviendo de Roy y la semana anterior a esa había vivido de Armand y su teatro. Y ahora con lo que Nightwing le había dicho… ya no sabia si estaba haciendo lo correcto.
Se encamino para cruzar la calle vacía tan solo con la suave luz de las farolas alumbrando la oscuridad. El departamento no era muy grande, a penas para una familia de tres, tampoco era muy lujoso pues Roy no era Richard quien gastaba a diestra y siniestra el dinero de sus mentores, seguramente Oliver Queen se daría cuenta de la falta de dinero, en cambio Bruce Wayne ni lo notaria. Y es que ambos eran ricos pero a los Queen les daba por contabilizar cada céntimo de dólar.
Empujo levemente la rejilla color rojo de la entrada, no hizo ruido alguno y volvió a cerrarla tras de si cuando hubo entrado. Sus pasos no sonaban en el duro asfalto, ni siquiera sonaron cuando subió las escaleras para llegar a su número de apartamento. Introdujo cuidadosamente la llave para evitar despertar a su pequeño y al hombre que sabia dormitaba en el sofá esperando su llegada.
No quiso despertar a Roy cuando cerro la puerta pero el la había sentido llegar y casi había saltado del sofá de una pieza para ir a recibirla como nadie lo había hecho.
_ ¿Qué sucedió?
_ Nada importante. Sigue sin saber que eres tu quien nos ha dado protección.
_ ¿Y entonces para que fuiste?
_ Le prometí que pronto tendría noticias de Richie y aunque quisiera evitar todo contacto con Richard, no puedo evitar que piense en su hijo.
_ Eso lo se. Y es una verdadera lastima porque… sabes que te amo.
_ Ya hablamos de esto Roy.
_ Eso también lo se. Dame una oportunidad.
_ Richard me pidió que regresara a la Torre.
_ Ese pedazo de… es un estúpido, ¿Cómo se le ocurre pedirte eso?
Pero Raven no contesto absolutamente nada y eso fue lo que hizo que Roy perdiera la paciencia y aunque Roy no era de esos tipos que golpeaba a las mujeres por celos, si levanto la voz.
_ ¡Lo consideraste!
_ Shh… baja la voz! Y no. No lo considere. No regresare a la Torre, nunca.
Ya sobraban las palabras para ver que Raven estaba decidida a no volver nunca a ese sitio mas no bastaba para saber que seguía amándolo a pesar de todo y que, seguramente el también la amaba. Con un poco de arrepentimiento Roy la rodeo con sus brazos y la atrajo hacia sí en un cálido y reconfortante abrazo.
_ Vamos a dormir por favor.
Fue una suplica mas que una petición. Raven quería olvidar lo que acababa de ocurrir pero pronto tendría que volver a verlo, su pequeño realmente necesitaba a su padre biológico no a un hombre que solo les proveía de dinero y protección; Roy no necesitaba ser el padre del pequeño Richie porque el no sabia quererlo como lo amaba su padre, el no podría soportar tal responsabilidad porque no lo era pero él estaba haciendo su mejor esfuerzo en convencerse a si mismo y en convencer a Raven de que realmente podía lograrlo.
Ambos fueron a la recamara principal. La cama era pequeña cuando la compartían, cuando Raven necesitaba el calor de otro cuerpo a su lado para no sentirse sola pero era demasiado grande cuando Roy dormía en el sofá grande a causa de la petición silenciosa de ella. A pesar de todo el empeño puesto Raven no había sido suya todavía y así como estaban las cosas el comenzaba a dudar que algún día pasara. Ya se había dado por vencido antes cuando ella le contara sobre su pequeño y lo acepto de buena manera pero ahora intentaba compensar la ausencia de Richard hasta que las cosas entre ambos se remediaran un poco y durante ese tiempo quizás pudiera ocurrir algún cambio favorable.
Roy cayó dormido casi instantáneamente cuando toco la cama pero Raven aun estaba despierta, no tenía sueño en lo absoluto aunque sabia que ya era tarde para los mortales. Se levanto silenciosamente y se dirigió al cuarto de su pequeñito quien dormía plácidamente en la cama hecha a su medida. Se acercó cuidadosamente para no despertarlo y le acaricio sus negros cabellitos.
_ Yo se cuanto te ama tu papa amor mío pero estoy confundida y no se si estoy haciendo lo correcto.
Le dijo en voz baja para no perturbar su sueño. Esperaba que de alguna manera se resolvieran las cosas, casi mágicamente pero la magia no podía resolver este tipo de conflictos ya que esto ella misma lo había causado.
_ Pronto veras a papa cariño, el formara parte de tu vida y no te hará falta porque te ama tanto como yo te amo. Tus padres siempre estaremos aquí para ti en todo momento, no quiero que sufras por mi culpa, no quiero que mi historia se repita en ti hijo mío, pero deberás entender que por el momento no es adecuado. Necesitamos estar bien, que comprendas que lo que hago lo hago por tu bien y que no quiero lastimarte.
La noche había sido demasiado larga para Nightwing quien no había pegado un ojo, los minutos parecían horas pero a su cama no le importó cuan cansado estuviera, su cuerpo le reclamaría después y la paga seria terrible. Aun recostado sobre la cama Richard no se levanto, esperaba que algo pasara pero nada sucedía. ¿Qué podía pasar?, absolutamente nada, al menos nada que lo hiciera saltar de la cama y que le proporcionara esa paz que tanto pedía a gritos.
Afuera ya comenzaban a escucharse algunos ruidos como el de los pájaros cantando su alegre melodía matutina y la luz del sol entrando por la ventana de su habitación e incluso algunos movimientos rutinarios dentro de la Torre. Era la hora de levantarse pero no quería, su cuerpo estaba tan pesado que parecía una gran roca incrustada en el asfalto. Nah… hoy no se levantaría, si tenia que atender algún asunto lo trataría desde ahí dentro. Ya se había cansado de ser el líder, que otro hiciera su trabajo, después de todo… comenzaba a molestarle lo rutinario, anhelaba otras cosas.
_ Lamento haberte decepcionado Raven… mi hijo lo es todo, no sabes lo que daría por tenerlo aquí conmigo. Y a ti… tenerte junto a mi como mi mujer. Nunca deje de amarte pero me dolió que no confiaras en mi, que no me dijeras lo que estaba pasando. Me sentí usado.
Mirando hacia arriba, al techo. Sus ojos se inundaron de agua salada como el mar. Las lágrimas reflejaban sus sentimientos verdaderos pero no había nadie quien los viera para comprobar que sus sentimientos eran auténticos.
_ Perdóname Raven por favor perdóname.
Aparezco de nuevo con un nuevo capitulo de esta historia que ha tenido un poco mas de exito que las anteriores y vean! no tarde seis meses.
gabylokita41: Que bueno que te haya gustado. Y espero que este tambien sea de tu agrado, me he esforzado mucho.
Spe: Amiga yo tambien extrañaba a Ricky. Y se que me vas a odiar pero... no puedo revivir a Arella... pero si va a aparecer ya te lo habia dicho.
Chica Cuervo: Para mi es un honor tener comentarios nuevos y siempre se agradecen aunque a veces no pueda contestar a todos. Aun falta mucho por desarrollar y espero que tus comentarios lleguen hasta el final porque veras que ahora los capitulos ya no son tan fuertes como los otros, son como un colchoncito para lo que vendra...
anonimoo: Tengo en mente una interminable lista fisica de 13 historias nuevas... pero primero a terminar lo empezado. Ojala que este capi te agrade.
Mrder Tomato: Y aun falta lo mejor! no te lo puedes perder...
GRACIAS A TODOS LOS COMENTARIOS ME ALIENTAN A SEGUIR ESCRIBIENDO. YA VOY A LA MITAD DEL 27 ASI QUE NO FALTARA MUCHO PARA VOLVER A ACTUALIZAR. LOS QUIERO NOS LEEMOS EN LA PROXIMA.
