Capítulo 2: Un hogar de verdad, Parte 1
El sol se asomaba una vez más sobre la ciudad de Nueva York.
Peter se dirigía al Bureau.
La noche anterior él y Elizabeth se la habían pasado hablando de las ventajas y desventajas de adoptar al pequeño Neal Caffrey. Y habían decidido al final que sí, lo adoptarían y le darían un hogar de verdad.
Pero…el Agente Burke se sorprendió al no encontrar al niño con Jones o haciendo dibujos, sentado en su oficina.
-¿Y Neal?-le pregunto a Jones.
-allá-dijo Clinton, "señalando" con la cabeza la oficina de Hughes.
-¿Qué hizo?-pregunto Peter, haciendo una mueca al ver cómo era regañado Neal por Reese.
-se metió en su oficina y agarró su arma-respondió Jones.
-¡Agh!-
-sí, y ya sabes cómo es Hughes. Le esta dando un largo sermón-
-sssss…quizás así Neal entre en razón-
-eso espero. ¿Y qué decidieron?-pregunto el joven Agente, con curiosidad.
-pues Eli y yo vamos a adoptar al pequeño travieso-dijo Peter con una gran sonrisa.
-genial. Pero en mi opinión, será todo un desafío-comento Clinton, serio.
-ni que lo digas-dijo Diana, soltando un resoplido.
En eso, sale Hughes de su oficina, y detrás de él, Neal, cabizbajo.
-hola, Neal. ¿Cómo estás?-le pregunto Peter, después de saludar a Reese.
-hola, Peter-respondió Neal, sin levantar la mirada del suelo.
-¿Qué hiciste?-
-nada, Peter, nada-se apresuró a contestas el niño, tensándose.
-ya hablamos sobre las mentiras, señorito Caffrey-le advirtió Reese, molesto. El chiquitín tragó saliva –dile a Peter lo que hiciste y porqué te estaba reprendiendo-le ordeno el Agente Hughes, apretando ligeramente el hombro del niño.
-yo…fui metiche e imprudente, Peter-dijo Neal, haciendo un puchero con el rostro.
-¿Si?-dijo el Agente Burke, interrogante.
-sí, yo…agarré el arma del Sr. Hughes sin permiso-susurró Neal, afligido.
-mal hecho-dijo Peter, molesto.
-lo sé. Pero él ya me regaño y me sermoneo-se quejo el pequeño, gimoteando.
-sí. Ya esta todo perdonado y olvidado, ¿Verdad, Neal?-dijo Hughes, alborotándole el cabello al niño.
-sí-dijo Neal, riendo.
-¿Y qué decidieron con Elizabeth?-le pregunto Reese a Peter, mientras le hacía una seña a Clinton para se llevará a Neal.
-pues sí, vamos a adoptarlo-contesto Peter, con alegría.
-¿En serio? Está bien. Ahora mismo puedo comenzar a hacer los tramites para que esta noche ya sean ustedes sus padres adoptivos-dijo Hughes, sonriendo.
-eso sería fabuloso. Gracias, Reese-
Y se fue a ver a Neal que comía con entusiasmo cereales con yogur en un pequeño bol.
-no te preocupes, Peter. Excepto por lo del arma, Neal es un angelito-comento Jones, que tenía al niño en su regazo mientras este desayunaba.
-un angelito, ¿Eh?-dijo Peter, riendo.
-sí-dijo Neal, con una tierna sonrisa.
-ya veo. Neal, ¿Recuerdas que ayer te dije que hoy volvería con una respuesta?-
-sí, ¿No encontraste una familia adoptiva para mí, verdad?-pregunto el niño, entre pregunta y afirmación, mientras le temblaba el labiecito.
-no, quiero decir, sí. Encontré una familia para ti-
-¿En serio?-le pregunto Neal, esperanzado.
-sí. Pero necesito saber si quieres quedarte…con ellos-
-claro que sí-
-Neal, todavía no hice la pregunta-
-disculpe, fue la emoción-dijo Neal, con sinceridad.
-Neal, ¿Quieres ser un Burke? ¿Quieres ser el hijo de Elizabeth y Peter?-dijo el Agente, señalándose a sí mismo.
Eso dejó atónito al pequeño Neal.
-pero si no quieres, pues…-agrego Peter, al ver la mirada de asombro del niño.
-¡Claro que quiero!-grito Neal, abalanzándose sobre él para abrazarlo –gracias, papá-le dijo, cariñoso.
-no hay de qué, hijo-dijo Peter, abrazándolo con fuerza.
En ese preciso y hermoso momento, llego una Agente mujer y los interrumpió…
-¡Oh! Neal, ella es la Agente Lauren Cruz. Le he pedido que te cuide por esta tarde-dijo Peter.
Neal la miro con picardía.
-¿Y dónde escondes el arma?-le pregunto. Peter le dio un pescozón que hizo soltar un "¡Auch!".
-disculpalo. Para ser tan pequeño, suele ser atrevido-dijo el Agente Burke, molesto. Neal se sobó la nuquita.
-no hay problema-dijo Lauren, restándole importancia.
