Betrayal II
Canción de funeral
Por difícil que fuera, por abrumador, insoportable y peligroso; el trabajo estaba hecho. Una titán se había perdido en el proceso, la pérdida era dolorosa porque no solo era una gran heroína; no solo había salvado la vida de muchas personas sino la de sus seres más amados incluyendo al gran amor de su vida y a su pequeño hijo. Eso por ahora ya no importaba porque él siempre la amaría a pesar de todo lo que un día dijo.
La distancia era lo único que podía mantenerlo sobre sus cávales, íntegro y fuerte como el líder titán que se había prometido ser. Ahí, parado en el marco de la puerta de metal mientras observaba como las mujeres hacían su labor con todo el respeto que su cuerpo le merecía y exigía, pensaba en todas las atrocidades que le había dicho mientras ella intentaba decirle que tenían un hermoso hijo del cual pensaba que estaba muerto. Quizás ella solo buscaba un hombro en el cual desahogar todo su sufrimiento y él se había dedicado a enredarlo todo, sin embargo; ahora esa mujer estaba postrada en una cama, sin vida.
Cuando todo estuvo listo, las mujeres salieron y Nightwing se quedó solo en la habitación con el cuerpo de Raven inerte. Se acercó lentamente hasta la cama, podría observarla por toda una eternidad pero sabía que ya no podría despertar, su vida se había extinguido en un último aliento de vida; se arrodilló a su lado y recorrió con su mirada desde la punta de sus pálidos dedos hasta la punta de su afilada nariz, sus parpados estaban tintados de un ligero morado. Cerró sus ojos y una lagrima silenciosa cayo por el rabillo fundiéndose con la fina tela del vestido blanco de seda que le habían puesto.
_ Te amo. Sabes que te amo a pesar de todo lo que ha pasado. Me diste un hijo maravilloso pero me dejaste solo. Te prometo vida mía que lo voy a cuidar y lo voy a proteger de cualquier mal, voy a dar mi vida por el cómo tú lo hiciste, te juro que no le va a faltar nada.
Acaricio su cabello, su rostro y sus labios. Más lágrimas cayeron, este era el último adiós.
La hora había llegado por fin, se dividirían en dos grupos para llegar al cementerio de la ciudad. Los titanes fundadores serían los primeros en salir y los miembros de la liga de la justicia junto a los titanes honorarios harían las guardias. El cuerpo de Raven era transportado en un modificado auto T, conducido por Cyborg y escoltado por la motocicleta de Nightwing; el resto de los héroes vería la manera de llegar al cementerio y aunque aún queda mucho que contar, lo siguiente que los titanes han de superar es la perdida de una maravillosa hechicera y la rehabilitación de la princesa extraterrestre y por ello… Starfire se había quedado al margen de la situación.
Era cierto que, Starfire había albergado mucho odio durante tanto tiempo en contra de la que alguna vez fuera su mejor amiga pero también era cierto que no tenía la más mínima intensión de lastimarla o al niño pero las circunstancias la habían orillado a hacer todo lo contrario, Kory había sido sincera allá en los cielos cuando le dijo que ella era su amiga no su enemiga pero el amor por Richard la cegó de la peor manera y después de aquello… todo resulto terriblemente mal y justo así se sentía, la peor escoria del planeta y del universo entero. Su cuerpo apenas si se estaba reponiendo de la carnicería que el demonio había causado en su interior y que suerte que no era humana terrestre porque de lo contrario no habría sobrevivido a la extracción del alma del demonio que Raven le hizo. Eso también tenía que agradecérselo pero… ella ya no estaba aquí; al menos no en este plano existencial y el solo pensar en ir al cielo a al infierno le daba escalofríos y es que… ya había estado en el infierno dos veces y ver las maravillas del cielo… obviamente prefería esto último pero los sucesos anteriores daban a entender que cuando muriera no iría a parar allí.
A pesar de que era un bello atardecer, el cielo estaba gris. Kory se acercó con dificultad marcada en sus piernas hacia el ventanal y observo con nostalgia a su alrededor, estaba sola y sentía un frio incontrolable en su cuerpo. Deseó con todo su ser que sus amigos estuviesen allí con ella pero no era así, en cambio, todos se encontraban en el sepelio de una gran heroína. Sus parpados se cerraban de apoco, estaba cansada pero no podía darse el lujo de tirarse a dormir, no. Caminó con la misma dificultad con la que había llegado al lugar, las piernas le dolían pero no iba a claudicar, había pensado lo suficiente durante cinco minutos y estos bastaron para darle la respuesta que buscaba. Caminaba a su habitación.
Por otro lado, el manto gris que caminaba junto al cortejo fúnebre; empezaba a hacer estragos. Pequeñas gotas cristalinas de agua volviéndose un volcán ardiente de gigantescas y gruesas gotas torrenciales, el cortejo fúnebre llegaba a su destino. El camino de tierra se había convertido en un gigantesco lago de barro, los pies se les resbalaban en el lodo y unas cuantas veces el ataúd tocaba el suelo más Nightwing jamás iba a permitir eso, antes tenía que morir el que dejar caer lo último que quedaba de su amor perdido en el tiempo y en el espacio.
Al llegar al lugar de entierro, el ataúd fue depositado en un bastidor, el agujero estaba lleno de agua y dadas las condiciones, el sepelio tendría que ser pospuesto para cuando esta tremenda lluvia cesara. En estos momentos Nightwing no podía creer que esto estuviese pasando. ¿Cuánto más tendría que soportar su cuerpo y su mente?, ¿Cuánto más tendría que revivir su dolor?, estaba seguro que ella no querría esto pero eso ya no importaba mucho o ¿sí?
Dijo a todos que tenían que irse, entregó a su hijo a Bruce Wayne y le pidió que se lo llevara; nadie quería preguntar qué pasaría con el pero la mayoría se imaginaba lo que estaba pasando por su maltrecha mente y entonces decidieron que lo mejor era que se quedara con sus demonios peleando una batalla imposible. Cuando todos se marcharon, los ojos de Nightwing inmediatamente se llenaron de lágrimas saladas, por fortuna estaba lloviendo y él estaba empapado de pies a cabeza mas eso no le importó. Se juró ser fuerte por su hijo y en verdad lo seria pero también era humano y haber perdido al gran amor de su vida le dolía más que un brazo roto. Se hincó no importándole que su ropa se llenara de lodo, más sucia estaba su alma.
_ Te prometí ser fuerte para nuestro hijo pero no puedo aparentar que tu perdida no me duele. Dios sabe que todo lo que te dije es mentira, que lo que dije solo fue mi rabia, mi dolor hablando desde el interior pero él también sabe que te amo más de lo que he amado en toda mi vida. Me diste un hermoso hijo y tu querías decírmelo, sufriste su perdida dos veces y lo diste todo por nosotros. Ojalá estuvieras aquí, con gusto yo tomaría tu lugar mi vida.
Los fragmentos de su vida estaban quebrantándose de nuevo, ella era eso que siempre le falto desde que perdió a sus padres, algo que no había encontrado ni en su mentor aunque tenía mucho que agradecerle. Escuchó un crujido detrás de él, unos pasos. Inmediatamente se dio la vuelta para descubrir que era una bella mujer, no tan bella como la que él había perdido porque ninguna se le compararía, ni siquiera una diosa.
_ Richard…
_ Señora… pensé que los dioses no bajaban a la Tierra.
_ No lo hacemos pero esta es una ocasión especial no es ¿así?
Nightwing bajo la mirada, el solo recordarlo le causaba abrir más la herida. Adamanta le coloco una mano en el hombro en señal de apoyo y comprensión.
_ Sé que crees que pudimos haber intervenido, de la misma manera en que Ángela, la madre de Raven desobedeció mi orden al acudir a ti. Pero eso ahora ya no tiene importancia.
_ ¿Qué lo tiene?, dígame.
_ La vida, eso tiene sentido.
_ ¿la vida?, acabo de perder a la mujer de mi vida y usted viene a decirme que la vida tiene sentido, discúlpeme pero…
_ ¿A caso tu hijo no te interesa?
_ Por supuesto que me interesa mi hijo.
_ Ese es tu motivo, es algo que no debes abandonar solo por haber perdido a su madre.
_ Lo sé, Raven jamás me perdonaría si algo malo le pasara a mi hijo pero usted no me ha dicho que hace aquí.
_ Yo tengo una cita.
_ ¿Usted?, ¿una cita?
_ Si. Y necesito que te retires.
_ ¿Disculpe?
_ La cita es con alguien más, necesito que te retires.
Esto sí que era de otro mundo, una diosa le pedía a un mortal que se retirara del lugar para tener una cita con alguien más. ¿Qué más podría hacer el?, ¿pelear con un dios?, no gracias ya tenía suficientes problemas ahora como tenerlos por la eternidad.
_ Está bien. Adiós.
_ Adiós no querido, hasta pronto.
Richard solo se encogió de hombros y salió del lugar. Esto sí que era bastante extraño, ojala nada malo fuera a pasar, ¿Qué podría salir mal?, se preguntó para sus adentros, no es como si los dioses pudieran intervenir en estos casos donde la muerte se había llevado a alguien que no merecía morir o a alguien que dio su vida por salvar la de los demás, eso estaba más que claro. Ya nada podía hacer más que resignarse a la pérdida y seguir adelante por su hijo, por la ciudad, sus amigos y hasta de el mismo; quizás… ya era tiempo de dejar la heroicidad y ser un padre ejemplar, eso es lo que Raven querría para su hijo ni más ni menos.
Ya casi es medianoche, no hay ni un alma por ninguna parte, es decir; por lo menos no hay ningún alma humana que se atreva a pasearse por las calles de esta ciudad y mucho menos en esta situación pero… si había alguien, alguien esperaba a otro alguien humano. Pérdidas entre las sombras del cementerio y el escenario deprimente de un féretro abandonado, el agujero sangrante de agua y una dama traslucida. Estaba ese otro alguien, otra dama, una de cabello rojo fuego, ojeras y piel ligeramente pálida. Exactamente no se puede saber que hablan pero es seguro que hablan de ella, por sus miradas apagadas, por sus miradas perdidas, sus ademanes al señalar el agujero y al ataúd.
El sol pegaba directamente a su rostro. Las cortinas totalmente corridas, sus ojos hinchados de tantas lágrimas derramadas, los ojos rojos de no haber dormido. Su cuerpo se lo reclamaría más tarde y es que ¿Cómo iba a poder dormir si estaba tan triste y preocupado?; de vez en cuando volteaba a su cama y veía dormir tan plácidamente a su hijo que deseaba, en un pensamiento egoísta, que él tampoco despertara; así, sería mucho más fácil enfrentar esta situación solo pero no, no sería así porque amaba demasiado a su hijo como para repetir tan pronto esta historia.
Escuchó suspirar a su hijo y pensó: "está bien, duerme hijo mío; eres un niño muy bueno y tu mama está en el cielo", ¿De verdad lo estaba?, por supuesto que sí, Adamanta la había reclamado así que, no había problema, estaba en un lugar seguro. Aún tenía puesta la ropa de ayer y estaba seguro que se había mojado pero no le había prestado atención, eso no era lo importante. Escuchó que alguien golpeaba a su puerta…
_ ¿Si?
_ Ya es hora…
_ Está bien.
Esta vez solo acudirían al cementerio los titanes fundadores y Bruce Wayne. Se acercó a su hijo y acaricio su negra cabellera, despertándolo de su sueño. Sus ojitos azules le miraron con tristeza, era imposible que el pequeño Richard no recordara con fervor a su madre después de todo tenían un vínculo muy fuerte. Inmediatamente los ojos del niño comenzaron a llenarse de lágrimas, su labio inferior se frunció; estaba a punto de romper en llanto.
_ Tranquilo hijo, tranquilo.
Richard de inmediato lo abrazó, su cuerpecito se aferró a su ropa, y sus grandes brazos le rodearon protegiéndolo o eso quería creer. Escuchó su respiración agitada y pausada de vez en cuando, sus sollozos eran evidentes aunque lloraba en silencio, justo como su madre lo hacía.
_ Ya mi vida, no llores. A mama no le gustaría verte así.
La situación era irremediable, el niño sabía exactamente que su madre no volvería jamás. Su padre trataría de compensar su ausencia pero el pensamiento de ser o no un buen padre lo atormentaba cada segundo, estaba seguro que tarde o temprano claudicaría. Se desprendió de su abrazo con dulzura lo tomo de los hombros, mirándolo de frente, le limpió algunas lágrimas y le habló:
_ Escúchame. Mami no va a volver, lo sabes ¿no?
_ Si
_ Bien. Tenemos que despedir a mami hoy. Tenemos que prepararnos para eso. ¿Qué dices?, ¿me ayudas?
_ Si papi.
Richard se limpió una lágrima traviesa que escapó de sus ojos. Rápidamente buscó lo que Bruce había comprado para el niño y se lo puso, ya tendría tiempo de comprarle algo mucho mejor.
El día pasó relativamente tranquilo, sin contratiempos. El ataúd estaba ya bajo tierra, una bonita lápida de mármol blanco con una leyenda que decía: "amada madre y esposa". Absurdo ¿no?, después de todo Raven jamás había sido su esposa solo le había dado un hijo. Después de que todos se hubieran ido, Richard miró hacia arriba y rogó a todos los dioses que no lo dejaran solo en este reto que le ponían aunque daría todo por su hijo.
Hola gente del mundo.
Ya se, ya se... no tengo perdón de Trigon. He tardado demasiado en actualizar pero no importa si ya nadie me lee es por puro gusto, igual responderé los reviews pasados. Se que esto es corto y que esperaban algo mas largo pero la culpa la tiene la escuela, si, estoy a punto de graduarme y es genial.
Seogumi y Masunny: Gracias, espero sigas leyendo.
TsukihimePrincess: Ohhh yo se que Raven no debía morir pero era necesario! lo juro! pero alégrate... vendrán cosas buenas. I promisse.
Lu: Dulce y tierna hermanita: Oh Azar! Si, le dijiste y me castigó horrible! malvada hermana. Fue tan horrible no poder escribir durante mucho tiempo (llorare). Llora conmigo... y por Azar que estoy feliz de haber publicado.
TDR: Al fin! Se me hizo conocerte! En fin, yo... llorare por no poder escribir.
anonimoo: Colega... pues me alegra,... ya en este momento eres pasante y yo.. bueno yo apenas me voy a graduar asi que... bueno... ya vez que la inspiración no es tan fiel como los pacientes jaja, estoy segura que esto se va a terminar con un final feliz.
Spe: No... creeme yo no podría ser una dictadora como ellos... pero mi Nightwing si, Spe me enamore y soy estúpidamente feliz. Bueno... no me acuerdo de mis propias palabras jaja, asi que... me tocara releer el capi anterior, igual espero que te guste el capitulo siguiente (momento arellesco)
Guest: Si, yo... debo terminar varias historias antes de siquiera pensar en dejarlas incompletas.
katchoque: Lo se lo se pero la inspiración no ayuda de mucho pero descuida prometi que nunca dejaría una historia incompleta y asi será.
Gracias a todos y ahora moriré feliz de haber publicado y no morir literal sino metafóricamente, la siguiente semana inicio mis ultimas practicas.
