Betrayal II

Amor por siempre

Ninguno sabía con exactitud que estaba sucediendo. El mundo inmortal se había vuelto loco, hasta donde todos sabían nadie regresaba de la muerte. Raven estaba aferrada a su hijo, Nightwing estaba totalmente confundido y no sabía cómo reaccionar; Starfire había aparecido de la nada junto a la diosa y parecía comprenderlo todo pues se veía tan tranquila y los últimos titanes trataban de recobrar la cordura.

_ Por favor… explíquenme ¿Qué rayos está pasando aquí?

_ Danos un segundo y lo sabrás con exactitud.

Cuando Nightwing lanzo la pregunta esperaba que sus dudas fueran resueltas en ese mismísimo instante no que le dieran una evasiva pero… no podía esperar. Estaba confundido y molesto. Adamanta se adelantó hacia donde estaba Raven y se arrodilló a su lado, colocó su mano el en hombro de ella.

_ Ven hija… tenemos que hablar.

Adamanta tomó al niño en sus brazos y lo puso nuevamente en su cuna. Raven ni siquiera pudo mirar a nadie de los presentes, esto se sentía tan irreal para ella pero se levantó y siguió a la diosa.

_ Creo que merezco respuestas Adamanta.

_ Las tendrás en su debido tiempo.

Nightwing se plantó de lleno ante el umbral de la puerta impidiendo el paso a las dos mujeres. Se veía bastante molesto y Adamanta lo comprendía pero él era tan testarudo que no había otra manera de hacerlo entender. Así que, Adamanta murmuro un "ven conmigo" y entonces los demás se quedaron ahí… cuidando al hijo de Nightwing.

Cuando los tres hubieron estado a solas, Adamanta dejó salir el aire lentamente y tratando de hacer entender las razones por las cuales todo esto se había quedado en un acuerdo hasta que llegara este momento que, indudablemente iba a suceder.

_ Creo que debo empezar por…

_ Astaroth… no es cierto?

Raven le interrumpió. Ahora se daba cuenta de muchas cosas que había pasado por alto, por estúpida. Su mirada estaba fija en la diosa pero, no era una mirada de reclamo sino más bien de angustia por confirmar su teoría.

_ Si. Lo vi todo. Cuando salvaste a la chica extraterrestre dejaste tu sangre en ella pero…

_ Ya estaba muerta.

Aquella terrible noche en que todo tenía que suceder una forma u otra, esa noche en que el diablo ascendería de lo profundo del abismo para convertirse en el rey tomando la sangre de un inocente o mejor dicho el poder de su creador del único recipiente capaz de mantenerlo con vida.

Cuando Raven surgió del agua y se dirigió hacia el demonio que habitaba un cuerpo extraterrestre, su mente no procesaba todavía lo que iba a suceder, ni siquiera le preocupaba pues era más su ardiente deseo por acabar con su propio padre y llevarse consigo a unos cuantos y aunque el riesgo era inminente, la decisión estaba tomada. Trigon debía creer que el niño realmente contendría al demonio Lucifer dentro de su cuerpecito ahí, en el corazón pues daba por hecho que su cachorra estaba muerta pero se había equivocado; en el estado en que la bruja se encontraba y la ayuda que su abuelo le otorgaba no necesitaba mas al demonio Astaroth para que le diera una solución.

Por eso introdujo su mano en el pecho de la alienígena pues ahí habitaba el último vestigio de aquella porquería del infierno y mientras buscaba algo se había interpuesto en su camino un pequeño cristal afilado con el cual se había pinchado el dedo y derramado una gota de sangre en el interior de un capullo marchito, el cuerpo inmediatamente se había revitalizado con la sangre demoniaca pero el alma ya estaba cruzando el otro lado.

_ Tu sangre solo le daba al recipiente un motivo para seguir en este plano, tu sangre es demasiado fuerte pero no lo fue el recipiente. Starfire ya estaba muerta antes de que tú sacaras al demonio de su cuerpo.

No hacía falta decir que Nightwing estaba aterrado por todo lo que estaba escuchando, sin embargo apenas podía procesar la información en su cerebro, su quijada casi caía al suelo, sus oídos no daban cabida a las palabras de las mujeres pero estaba ahí… pasmado. Adamanta continúo.

_ Tu sabias que Richie debía morir ese día pero preferiste dar tu vida por la de él. Por eso te reclame como mía.

_ Si pero… No entiendo, si ella estaba muerta… yo… yo debí morir también.

_ Solo quería protegerte Raven.

_ ¡Me mentiste!

De pronto todo estaba atado, los cabos sueltos unos tras otros claramente frente a la verdad. Raven jamás murió. Raven estaba hiperventilado y estaba a punto de perder los estribos. Alguien tenía que tranquilizarla.

_ Escúchame por favor.

_ Me mentiste, me alejaste de mi hijo…

Su voz comenzaba a ser un inaudible susurro. Nightwing puso a su cuerpo a reaccionar a su voluntad y no al revés.

_ Adamanta sea clara por favor.

_ Bien. Cuando Raven sacó al demonio del cuerpo de tu amiga dejo dentro de ella una gota de su sangre que le dio vitalidad para continuar mas no estaba viva; ella le entregó su vida al demonio cuando lo acepto en su cuerpo para hacerle daño. Starfire era completamente consiente de lo que hacía pero esa vitalidad fue su salvación.

Yo… después que ustedes fueron en busca del niño, aparecí cuando nadie me veía, ella y yo tuvimos una charla muy larga y ambas llegamos a un acuerdo porque sabíamos cuál iba a ser el resultado de toda la pelea que se libraría. La muerte de tu hijo estaba ya escrita pero Raven lo cambió todo y cuando el cuerpo de Starfire dejara de recibir la vitalidad de la sangre de Raven, le prometí que le permitiría volver en otro cuerpo, en otra vida.

_Koryand`r…

Era la voz de la diosa, la que había conocido antes mientras libraban una odisea ascendiendo y descendiendo por todo lo largo y ancho del cielo. Kory estaba muy asustada pues hacía meses que se encontraba en un lugar oscuro y frio, ahora una luz brillante se encontraba frente de si hablándole. No pudo más que ocultar el rostro entre sus manos cuando se dio cuenta de su realidad. Había dejado de existir.

_ ¿Dónde estoy?

_ Es lo que los humanos llaman el limbo… has estado aquí sola mucho tiempo hija.

_ Estoy muerta, ¿no?

_ Lo estas.

_ No quiero quedarme aquí, este lugar es horrible.

A pesar de la manera tan "tranquila" en que había tomado el asunto de su muerte, Adamanta pensó que primero debía de recordar él porque estaba ahí pues usualmente los espíritus se sentían desorientados y creían que seguían vivos pues el limbo no es más que la representación de cada uno de las vidas que han tenido las personas a lo largo de toda su vida, sin embargo; Adamanta no se explicaba por qué a la princesa extraterrestre la había arrastrado un hoyo negro.

_ ¿Sabes por qué has llegado aquí?

_ Supongo que… por todo el daño que hice cuando era una persona.

_ Así es.

_ Viniste a juzgarme pero te juro que me arrepiento de todo el daño que les cause a mis amigos, en especial a Raven. Yo… la quería, era mi amiga pero luego Nightwing se enamoró de ella y yo pensé que…

_ Lo sé todo querida. Lo que no sé, es porque estás aquí.

_ Aquí es donde debo pagar por lo que he hecho.

_ No querida. Aun no has sido reclamada, quizás por los acontecimientos recientes pero para eso he venido, yo te reclamo como mía, vendrás a mi cielo, pasaras mucho tiempo conmigo como lo hiciste en vidas pasadas y algún día… regresaras.

_ Por eso en el sepelio no la vimos.

_ Claro que no. Ella ya estaba conmigo, yo la reclame. Nadie lo había hecho.

_ Quiero de vuelta mi vida ahora Adamanta.

_ Lo hare Raven, pero no es tan fácil. Hemos mantenido tu cuerpo en reposo y hacer la transferencia ahora mismo resultaría catastrófico.

_ ¿Qué dices?

En realidad Raven esperaba una negativa, algo así como: "no puedo devolverte a la vida porque tu cuerpo es un cadáver pudriéndose bajo tierra" pero jamás que su cuerpo estuviera resguardado por los dioses y, ¿Dónde estaba su cuerpo?, ¿En qué estado estaba? Por eso todo lo que ella sentía estando en el círculo de D`frell lo sentía real, su cuerpo estaba preservado quien sabe dónde y por quien. Estaba segura que en cualquier momento se lanzaría sobre ella y trataría de hacerle daño y aunque se estaba conteniendo la rabia, dudaba que soportara un segundo más.

_ ¿Nos das un momento?

La voz de Nightwing sonaba un tanto apagada pero si conocía a Raven tan bien, estaba seguro que estaba más que enfadada con la diosa pero aun había algo que ellos tenían que resolver… juntos. La diosa asintió con un leve movimiento de cabeza y desapareció, dejándolos completamente solos. Raven estaba igual de confundida que Nightwing pero más preocupada por su hijo que por ella misma.

_ Raven…

Sintiéndose nada en la nada, Raven volteo a verlo; Nightwing deseó que ella no lo mirara de esa manera pues le partía el corazón, no solo le había fallado a ella sino a su hijo que se estaba muriendo; por su culpa él estaba en ese estado.

_ ¿Qué le pasó a mi hijo?

_ Linda yo… no sé qué hacer. Richie dejo de comer, te extraña demasiado y yo no… yo te necesito, ambos te necesitamos.

_ Adamanta dijo podía volverme a la vida pero quizás para entonces nuestro hijo esté muerto.

_ No, no digas eso. No podría soportarlo perderlo a él también.

Ambos se quedaron mirando el uno al otro sin saber cuál era la decisión correcta: traer de vuelta a la vida a Raven y que ella salvase a su hijo o dejar morir al niño y que su madre se lo llevara para siempre. Cualquiera de las dos opciones… era arriesgada. Nightwing se pasó la mano por la larga cabellera intentando relajarse un poco pero cada que lo pensaba menos le agradaba la idea, Raven quería su vida de regreso pero no a costa de la de su hijo pero tampoco era justo que Richard sufriera la pérdida de su hijo después de lo que había hecho por él.

_ ¿Richard?

_ ¿Si?

_ ¿Algún día podrás perdonarme?

_ ¿Qué?, ¿De qué hablas?

_ Hablo de… todo. De… haberme ido sin decir nada, de no proteger a Richie de Trigon, de… todo.

_ Raven… yo no tengo nada que perdonarte…

Richard se acercó lentamente a ella y puso ambas manos sobre sus hombros y después los deslizó hacia abajo. Increíble que el contacto pudiera darse tomando en cuenta que ella era un espectro… bueno, no del todo. Nightwing se arrodilló frente a Raven y mirándola fijamente a los ojos pidió su perdón.

_… eres tu quien tiene que perdonarme. Te suplico que me perdones, hice muchas cosas terribles y ni siquiera te di la oportunidad de explicar cuáles habían sido tus motivos. Que ciego estaba, tú sufrías más que yo y aun así tuviste el valor de enfrentarme, de luchar contra tu padre, contra el mundo entero y contra ellos… los Dioses. No quiero perderte nunca más, quiero que estés conmigo y con nuestro hijo… quiero que seamos una familia.

En algún momento Raven pensó que Richard estaba jugándole una broma pero cuando se arrodilló de esa manera, fue… fue como si nada más importara. En ese momento todo había quedado claro para ella.

_ No puedo prometerte que seamos una familia como en los cuentos de hadas pero puedo prometerte que lo intentaremos. Ahora levántate… ve con Richie y quédate ahí ¿si?, Adamanta y yo tenemos un par de cosas que hablar.

_ De acuerdo.

En cuanto Richard salió de la habitación, Adamanta apareció. Miró la figura inmóvil de Raven quien a su vez miraba hacia el lugar por donde él se había marchado.

_ Quiero mi vida de regreso ahora, me lo debes, todos me lo deben.

_ Tu cuerpo no está en condiciones de…

_ Dije ahora, no me importa en qué condiciones esté mi cuerpo. Mis poderes siguen ahí y ellos me darán la fuerza para recobrar mi vitalidad.

_ Está bien, si asumes las consecuencias de ese modo.

_ Iré a ver a mi hijo, tienes diez minutos para arreglar lo que tengas que arreglar para la transferencia.

Y sin más, Raven se fue en busca de su pedacito de corazón. Adamanta lo prepararía todo pero tardaría más de diez minutos; desapareció. En cuanto Raven pisó la habitación de Nightwing, los chicos la miraron confundidos, alegres y dudosos; pero a Raven solo le importaba una cosa y deseaba abrazarlo y besarlo. El niño estaba en la cuna y se veía realmente mal, se arrodilló a su lado.

_ Ya hijo mío, pronto mama volverá a estar a tu lado.

Starfire seguía allí de pie, en silencio. ¿Cómo poder decir ahora todo lo arrepentida que estaba? Al menos había hecho una buena acción cuando Adamanta la reclamó. En aquel mismo instante su alma había encontrado una paz absoluta aunque por unos breves instantes tuvo que cuidar de los que fueron sus amigos.

_ ¿Por qué lo hiciste Kory?

Raven le miraba desde el lugar donde estaba y Starfire no podía articular ni una sola palabra, ¿Qué le iba a decir? Pero Raven y el resto estaban esperando una respuesta.

_ Por Richard, lo hice por él. Quería… verlo feliz y entonces comprendí que tú eras la única que podía lograr que volviera a sonreír. Tú le diste lo que yo no y no hablo de un hijo, hablo de amor; aunque nunca quisiera aceptarlo todos sabíamos que te amaba.

_ Decidiste esto ¿antes o después de cambiar tu cuerpo con el mío?

_ No lo sé, solo sé que no quería irme con ese cargo de conciencia.

_ Algún día volverás a vivir Kory… siempre es así.

_ Lo se… ella lo prometió.

Poco a poco Starfire empezó a desvanecerse frente a los titanes, quizás ni Adamanta ni Starfire pudieran ser capaces de explicar lo que estaba sucediendo pero ¿Qué le hacía pensar que ella podía?, ni siquiera ella misma lo sabía.

_ Oigan… no sabemos que está pasando pero sea lo que sea… nos da gusto volver a verte Raven.

_ Gracias chicos… por todo, en especial por cuidar de mi hijo.

_ No es solo tu hijo, es nuestro sobrino.

_ Lo sé, tiene una gran familia.

La paz interior era lo que Raven sentía en ese momento y quería correr a abrazarlos pero no quería despegarse de su hijo y Adamanta estaba tardando demasiado y si había algo que Raven odiara era la espera; eso la angustiaba más de lo que debería. Muy pocas veces volteo a ver a Nightwing y éste a ella.

_ Todo está listo para la transferencia.

Anuncio la Diosa. Al fin, pensó Raven y los demás también. Era ahora o nunca; se levantó decidida y pidió que todos fueran guiados a donde el ritual debía llevarse a cabo.

_ El cambio se realizará en el último lugar donde dejaste tu vida… o parte de ella.

La sorpresa la tomo desprevenida y tuvo que detenerse en seco, al resto tampoco le había gustado la idea pero aun así, era mejor a ser un fantasma.

_ Adelante.


Mas de uno querrá asesinarme pero Hey! Yo también los quiero asesinar, 4 reviews? es en serio?, en fin; me lo merezco por tardar tanto y tengo dos cosas que decirles. Oficialmente he liberado mi servicio social y estoy en espera que me digan si me quedo o no a trabajar en el hospital, segundo: esta historia se acaba el próximo capitulo, y créanlo o no me leí la historia completa en día y medio para volver al hilo y que creen?, llore!, llore como Magdalena porque yo misma me emocionaba, gritaba y pataleaba con lo que escribí... me siento orgullosa por eso. Muchas gracias a todos lectores fieles que estuvieron aquí.

Lucila: Hermana... ahora no me tienes tan cerca verdad?, yo no se que respuestas estabas esperando pero para mi es bastante claro lo que sucedió todo el tiempo... no es mi culpa que tu te hayas hecho bolas solita. En fin, te extraño hermana y como ves... Betrayal se termina el próximo capitulo.

TsukihimePrincess: Veras... lo explicaré en el siguiente capitulo, aquí solo hay redenciones... creo.

Spe: Amiga! Quiero volver a llorar, todo lo que escribí (38) capítulos aparte de este me sirvieron para darme cuenta que si me lo propongo podría escribir y publicar un libro... y no soy mala... soy buena escribiendo. Pronto veras actualizaciones de los que se quedaron dormiditos... como Raven.

: Gracias por tus buenos deseos. Y como leerás esto se acaba la próxima actualización pero habrá mas para volverse locas (incluyéndome), de verdad gracias por leer.