In the loneliness
La batalla sería en el interior de la Vengeance reconstruida, a James no le cabía la menor duda. Ninguno estaba preparado y sabía que dependían por completo de que Jim concretara su misión con éxito. Misión para la cual había demostrado estar incapacitado casi en su totalidad.
Las vidas de su hermano, su padrastro, el coronel y su cuñado estaban en peligro. Gracias a Jim había obtenido todo lo que creyó ajeno y lejano, tocó el sueño más humano que era capaz de anhelar y por el cual encontró un motivo para vivir. Y gracias a su otro "padre", tendría que dejarlos ir.
—¿Estará bien?, me refiero a… cuando todo esto acabe.
Christophe observaba al cuerpo del coronel, tendido sobre una superficie clínica. Se veía como la mesa de un foreste. Aquel sitio le recordaba al lugar donde Jim lo crió. Por llamarlo de alguna forma.
—Si padre consigue lo que busca, no tendrán que preocuparse por nosotros.
— ¡Deja de hablar así, James! —las miradas de Spock y Legion fueron a parar sobre ellos. Justo en ese momento llegaron Bones y Jim, usando el compuesto para transportarse hasta ahí. —¡No voy a perderlos!, ¡nuestro padre no va a permitirlo!, ¡diselo! —el medio vulcano se giró emocional hacia su padre humano, pero este se limitó a agachar la mirada, sabiendo que era incapaz de afirmarlo, aun si deseaba con todo su corazón poder hacerlo.
—Estamos juntos en esto, yo jamás he creído en escenarios sin salida… pero… —Jim se giró para observar a Spock. Este ya había perdido la fé después de dos décadas de espera. Bones sería un pesimista hasta la muerte. Apenas sabía que Legion se besó con su hijo, pero era el hijo de Uhura y Scotty, algo de valor debía correr por sus venas. Alexei yacía muerto sobre aquella superficie, a escasos metros de él y sus hijos lo observaban como si él fuera el destino final de un camino interminable, lleno de obstáculos y trampas, del cual solo deseaban descansar y cerrar los ojos para poder dormir, aunque fuera solo un poco… como si él fuera Dios.
Y James lo sabía, su padre no era tal cosa. Era un humano. Defectuoso, imperfecto, lleno de debilidades… pero era papá.
—Yo también quiero intentarlo, padre. —Jim lo observó como si no terminara de comprender. —"Confiar". —Entonces lo hizo.
Habiendo pasado 20 años creyendo que jamás saldrían de aquella prisión, descubrió finalmente que no solo estaban fuera de la misma, sino que tenían opciones. Iban a pelear o morirían, pero jamás volverían a ser prisioneros de Khan. También quería creerlo.
—Entonces… —comenzó el doctor McCoy — ¿Cuál es el plan?
O*O*o*o*o*o*O*O
—James, ¿Qué es el "compuesto"?
Cuando llegaron a la sede principal de la Federación, la directora Uhura los guio hasta un cuartel privado, hecho específicamente para organizar reuniones de altos mandos que requerían la más severa discreción. Después de lo que había pasado con Khan y que costó la vida del capitán Pike, extremaron todas las precauciones posibles. Por pedido de Jim, habían llevado al capitán Sulu y al ex almirante Chekov, quienes casi pierden el corazón al encontrar a su hijo en el estado en que lo vieron. No hubo demasiado tiempo para entrar en detalles, pero Bones les garantizó que no era tan terrible como parecía, aun si en una posibilidad más grande, en verdad lo era.
Cuando Scotty arribó, prácticamente tenían a la Enterprise en pleno, pero no hubo tiempo para festejar el retorno de Jim, había una guerra que detener.
Spock lanzó la pregunta hacia el hijo del hombre que amaba y todos lo alcanzaron con la mirada.
—El compuesto es… una transformación del material que compone el cuerpo humano. Puede desintegrarlo y reintegrarlo en otro sitio, mientras estén conectados por su existencia. Es decir, es como la electricidad, necesita un conductor, pero en este caso, el mismo funciona como conductor. Si alguien es tocado o "activado" por el compuesto, se convierte en un conductor. Pero no solo funciona así. El compuesto tiene una capacidad infinita. Tanto de almacenaje como de expansión. Padre Jim ha aprendido en un porcentaje menor a utilizarlo, pero necesitamos que lo use en mucho más que eso si deseamos detener a Khan.
—¿Hay una forma de limitar su contacto? —inquirió Bones.
—Ninguna que yo conozca.
— ¿Khan puede controlarlo?
—Lo dudo. Puede manipular en cierta medida el compuesto, pero su porcentaje de dominio es inferior al de padre. No estaríamos aquí conversando si pudiera usarlo a placer.
—¿Cuál es el plan de Khan, James? —el medio vulcano observó a su hermano y después a Jim. Ambos parecían ocultar algo importante.
Aunque titubeó un poco, James continuó.
—Khan creó algo que conocemos como "núcleo". Es una especie de… "cabina", un lugar donde se puede contener a un receptor del compuesto. Es el sitio donde encontraste a padre. Lo que Khan pretendía era crear un núcleo suficientemente fuerte para retener a padre en él y utilizar la energía del compuesto con su propio control.
—Y podrá ir a donde quiera y manipular a quien sea, ese bastardo… —Bones se cruzó de brazos y se alejó de la mesa.
— ¿Cuánto tiempo nos queda antes que termine ese núcleo? —Uhura se atrevió a preguntar, pero James respondió poniendo sus ojos en color negro, seguido de azul y finalmente azules de nuevo.
—Está hecho, lo ha terminado. —Todos se sobresaltaron. Incluso los rostros vulcanos que suelen parecer fríos e inmutables. —Ahora se dedicará a cazar a nuestro padre.
Las luces del edificio parpadearon y todo el lugar perdió energía momentáneamente. Los comandos llamaron a Uhura y Sulu. La Tierra entró en una alarma sin precedentes.
—Entró en nuestra orbita.
Jim hizo lo mismo con sus ojos que antes hiciera James y pudo verlo. Khan, completamente armado, seguido por todos esos monstruos que él llamaba "familia" y que no eran mas que un grupo de genocidas indetenibles.
Debía salvar no solo a su tripulación, sino a su familia. Y al mundo entero.
Khan deseaba una sola cosa y él sabía que era eso. Pero entregársele no sería suficiente. Un sujeto como él no se conformaría con "las sobras de un vulcano". El necesitaba algo que pudiera llamar suyo…
Jim se giró para ver una ultima vez a su familia, reunida en pleno frente a sus ojos, mientras estos dejaban escapar las lágrimas más difíciles que hubiera tenido la desgracia de derramar. La ultima ocasión en que los tuvo así reunidos, no supo que jamás volvería, pero… esta vez…
Y Spock lo supo. Solo necesitó esa imagen, un pequeño instante y la idea se formó casi de inmediato.
— ¡JIM, NO!
Desapareció frente a ellos, pero la mano de Spock alcanzó su manga. Tuvo que arrastrarlo consigo o el compuesto no lo reconocería y acabaría con él.
— ¿Qué haces?
Ver a su esposo siempre le recordaba a la Enterprise y de esa manera, pudo llevarlo hasta el puente de esta, pero no era SU nave en realidad, sino una creada por recuerdos. Y en cada rincón, en cada pequeño espacio de este sitio, una memoria… una voz. Un lugar cálido para volver.
— ¡Te irás de nuevo! Y esta vez ya no puedo creerte… porque ni siquiera tu lo crees. No volverás, ¿es mi suposición incorrecta?
—No puedo afirmar nada…
—Ese no es el capitán Kirk que conocí…
—Oh, T'hy'la… ese Jim murió… luchó toda una vida y finalmente la muerte lo acogió en sus brazos. Con dolor y tristeza, sintiéndose abandonado y desesperado. Pero mientras lo hacía, se sintió agradecido…
—¿Cómo podría?
—Fue feliz de conocerte, de volverse tu amigo, tu confidente, tu amado… el padre de tu hijo.
— Hice todo mal —Spock no pudo contener su llanto por mucho más y colocó sus manos sobre las de Jim. —Herí a Christophe y ahora me odia. Saldrá con Bones para hacerme enojar —ese comentario apartó por un instante el dolor de la mente del rubio y pudo reír abiertamente.
—¡No es una fase, Spock!, ellos en verdad se aman… tal vez yo no esté aquí para ayudarte a entender, pero cuando sientas que ya no puedas manejarlo, solo piensa: ¿Qué diría Jim en este momento?
—¿Se supone que me brinde tranquilidad el hecho de conocer tu estado ausente o carecer de sentido común en lo que sea que me recomendarías?
—Bueno, cuando lo hagas, sabrás que NO debes hacer. Y que te amo… y que te cuido.
Spock no encontró sentido en sus palabras, como solía, pero si que lo encontró en besarlo. Podía hacerlo de amas formas: vulcano y humano. No necesitaba una conexión mental para saber que estaban despidiéndose de una vez y para siempre. Y le gustaría hacer más, poder "tenerlo", como un humano diría. Pero no había suficiente tiempo nunca.
—Yo sé que pretendes tomar un último riesgo, y también reconozco que si fallas no volverás, pero… en el peor de los casos, ¿serás su prisionero?
—Spock, en el peor de los casos, todos lo seremos. —Jim estaba evadiendo la respuesta y eso ya era una respuesta por sí mismo.
—Solía tener miedo… antes de su regreso, temía jamás ser suficiente para ti y que eso te condujera a abandonarme algún día. A terminar nuestro "lazo", divorciándote y alejándote de mí.
— ¡Spock!, tu nunca me… —entonces se contuvo, no era su momento de hablar.
—Solía pensar que nuestras diferencias sumarían una enorme deuda frente a nuestros puntos fuertes. Ahora tu estás por marcharte de nuevo y ya nada de eso importa. Y me encuentro deseando haber pasado menos tiempo con miedo y más tiempo así… abriéndote mi interior.
—Dile todo esto a nuestro hijo, él va a necesitar escuchar esto. Lo sé. En cuanto a mí —Jim colocó sus manos alrededor del rostro de su esposo vulcano. El mero contacto creó una enorme conexión entre ambos. Lo que terminó de desarmar al vulcano y lo liberó para llorar abiertamente. —Yo puedo afirmar en este momento, porque ya viví mi propia muerte, que te amaré hasta el final de mis días y prefiero morir así, siendo tuyo que pasar un solo día junto a alguien más. Te amo, Spock. Te amo. Te amo, ¿me escuchas?, ¡yo te amo a ti!
La neblina azul se llevó a Spock de su lado y este contempló como Jim se iba al igual que una vez lo hizo su madre.
Estaba de nuevo en el sitio donde el resto de sus amigos y su hijo esperaban. Estaba de nuevo, lejos de Jim… se fue por última ocasión.
O*O*o*o*o*o*O*O
Al transportarse a si mismo dentro de la nueva Vengeance, Jim se presentó justo en el salón principal. Khan se encontraba reunido con su consejo de guerra y aquel sitio solo poseía una mesa larga y las doce sillas alrededor de la principal. El resto de los presentes se sobresaltaron cuando sobre la mesa apareció el antiguo capitán de la Enterprise, pero la imagen dibujó una sonrisa en el rostro que había llevado a su tripulación hasta la Tierra para someterlo y regresarlo al sitio del cual no debió escapar jamás.
—James Tiberius Kirk, ¿has vuelto para suplicar por tu planeta?
Jim caminó seguro hasta quedar a menos de un metro de él, mirando por encima, como si fuera superior, como si pudiera detenerlo en cualquier momento. Khan se recargó sobre se asiento, reconstruyendo dentro de su cabeza la primera vez que dominó al hombre frente a él en el puente de su otra nave. Como suplicó y peleó hasta el final. Como no pudo obligarlo a llorar de dolor. Como lo desafió casi de una forma tan brava como lo hacía en ese momento. Y lo volvería a someter. La pura idea aceleraba su adrenalina y despertaba el motor que tenía dentro, liberando fuego y deseo, MUCHO DESEO.
—Lárguense. —Ordenó Jim con una seguridad inamovible. El resto se puso de pie como si fueran a atraparlo para su capitán verdadero, pero con un gesto de su mano, Khan les dio la única orden que importaba. Salieron del recinto y los dejaron al igual que cuando metes a un cachorro pequeño en la vitrina de una boa constructora hambrienta. — ¿Suplicar?, ¿crees que eso está pasando aquí?
—No encuentro otro motivo lógico para venir hasta aquí. Aunque al pensarlo más, tampoco eso sería suficiente. Hacer tiempo, quizá… sabes que soy mas fuerte y mas inteligente, voy a destruir la Tierra y contener solo lo que me sirve. Repoblaremos la superficie y me desharé de cualquiera que interfiera con la conquista total de nuestro nuevo orden. Pero eso tu ya lo sabes…
Jim observó a Khan con la misma frialdad que miraría a un objeto sin valor. Eso le gustaba aun más al hombre sentado frente a él. Cada pequeña muestra de rebeldía era una ofensa más que cobrarle a Jim cuando le perteneciera. Justo hasta ese momento, con la deuda que poseía, entre su escape, robarse al experimento que "crio" y los constantes problemas que le ocasionó llevándose el compuesto, ya debía lo suficiente como para asesinar al sucio semi vulcano enfrente suyo y reclamarlo ahí, en el charco formado por su sangre verde, junto al cadáver de su error. De pronto la imagen lo complacía. Lo tomaría como una vez lo hizo en ese puente y usaría la sangre de Spock como la marca perfecta en el cuerpo de Kirk, para que jamás olvidara que era suyo y que debía obedecer.
Sin embargo, Jim seguía frente a él, como si no creyera en lo absoluto que eso podía suceder. Seguro tenía su propio plan, pero iba a ser estúpido y podría acabarlo de inmediato.
— Hace un momento escuché algo que jamás consideré siquiera y eso me hizo pensar en otras cosas que jamás había tomado a consideración sobre ti.
Khan iba a responder, cuando Jim se deslizó desde el borde de la mesa hasta su regazo. Puso sus piernas alrededor de las suyas y tomó asiento en una posición que el hombre no quería deshacer pero que encontraba de alguna forma "curiosa". Jamás pensó que Jim se sentaría por decisión propia sobre su regazo. Supuso que sería la forma en que comenzaría a entregársele a cambio de la vida de su planeta. Demasiado estúpido si pensaba que caería.
—Pensaba en ti como una criatura sobrenatural, demasiado fuerte, demasiado… impenetrable. —Jim dijo esto ultimo al momento que movía sus caderas por encima del miembro de Khan. Este no mostraba reacción, pero a juzgar por su mirada, sabía que estaba moviendo algo dentro de él con deseo. —Mi error fue creer que eras invencible, yo perdí porque te vi como vería un escenario sin salida y jamás me sentí atrapado en otra ocasión. —Jim tomó entonces el cuello de Khan y lo acercó a él. Este accedió, pero solo para ver hasta donde llegaba el humano. Sabía a la perfección que no se encontraba armado.
—Soy mejor que tú en todo.
—Yo sé que lo crees, pero… ¿lo eres?
El movimiento de sus caderas comenzó a ser igual al de sus encuentros, cuando Khan lo penetraba sin piedad y el solo yacía sin alma, tirado en la superficie donde le hubiese complacido tenerlo. Solo que esta vez lo estaba invitando, "participaba" en todo ello. Khan no pudo contenerse más y lo tomó por las caderas, arrojando la parte superior de su cuerpo sobre la mesa que tenían frente a ambos.
— ¿Necesita que se lo recuerde, capitán Kirk?
—Oh no, yo no lo necesito, pero él quizá si lo requiera. ¿Usted que opina, Capitan Kirk?
Khan se giró hacia donde Jim hizo girar una esfera de compuesto azul, donde apareció un hombre con una vestidura salvaje, compuesta de distintas telas y donde predominaba una especie de cuero animal. Llevaba consigo un phaser distinto a los que conocían y su calzado parecía específicamente hecho para pisar terrenos rocosos e impenetrables.
—Con que aquí estabas, bastardo… —detrás de ese hombre, se veía lo que parecía ser un territorio desértico, cubierto de la constante lluvia de cenizas que un volcán activo escupe y fuego saliendo de casi cualquier superficie. Khan se giró hacia el Jim que conocía y antes de alcanzar su cuello fue detenido por el golpe del phaser disparándole a la cabeza. No cayó inconsciente del todo, pero la mayoría de su cuerpo se inmovilizó. —¿A dónde intentabas escapar?, ¿Qué te ha hecho olvidar que me perteneces?
Khan gritó el nombre de Jim, pero recibió una patada directo al rostro como toda respuesta. Al retirarse el casco que guardaba su rostro, la misma cara del Jim que todos conocían se dejó ver, pero esta vez cubierta de cicatrices.
—Es todo tuyo… —Jim se alzó de la mesa y dejó que su contraparte pusiera su pie encima de su trofeo, acto que enfureció todavía más a Khan. —Como te decía, jamás tomé a consideración tus "sentimientos", pero no tienes que preocuparte más por ellos. Vas a tener lo que siempre quisiste, un Kirk que te tratará como a un esclavo y que te dominará como siempre lo has querido. —Los ojos celestes del superhombre se pintaron con rabia, pero su cuerpo no respondía —Tu jamás quisiste el dominio universal, Khan Noonien Singh. En el fondo eres tan débil como cualquier otro humano. Tu me deseabas a mí. Pero mi espíritu es algo que ya está comprometido a alguien más y que tu no puedes poseer. Ahora intenta poseer a tu nuevo dueño.
Jim se apartó justo a tiempo para que el otro Jim creado por su compuesto arrastrara a Khan a su universo, arrastrado como a un animal cazado. Después observó a sus hombres salir de ahí para "aniquilar a todos los tripulantes de esa nave". El se quedó sentado en el mismo sitio donde antes Khan dirigía la junta. Escuchó disparos y gritos en el resto de la nave, pero permaneció así, sentado en silencio.
Después, cuando no hubo más sonido y los hombres de ese Jim volvieron a su dominio y la puera abierta por el compuesto desapareció, finalmente pudo liberar el llanto y quedarse dormido sobre ese mismo lugar.
Después de 20 años, podía descansar en paz.
…
Comencé este fanfic hace casi 10 años y ha pasado de todo en ese tiempo. No soy la misma persona que era entonces y para ser francos, jamás pensé que volvería. Sin embargo, encontré por casualidad esta cuenta y quise darle conclusión al viaje que comencé hace tanto, para que Jim y yo pudiéramos descansar. No recuerdo ya siquiera cual era el punto final a donde iría este fic, pero me gusta cerrar este ciclo para poder moverme en otra dirección. Jamás pude leer los comentarios del ultimo capitulo y ahora que lo hago, siento culpa.
Los capítulos que había escrito entonces se perdieron junto con todas mis propiedades de la adolescencia. Se podría decir que se fueron con esta. Sin embargo, recuerdo lo que quería para el final y voy a dedicarme en estos días a recuperar ese punto que había soñado.
También estaré editando los viejos capítulos por la cantidad de errores y mala redacción que encuentro en ellos. No me "mata de pena", pero sé que pueden ser mejores. Así que si encuentran cambios en el fic, será posiblemente por ello. Quiero mejorarlo y hacerlo más… serio.
Esta vez es en serio cuando les digo que nos estaremos leyendo.
Saludos.
