Lifelines

Capítulo Siete

Richard observó su reflejo a través de la vitrina en la oficina del doctor. No podía recordar cuándo fue la última vez que tuvo el cabello tan corto, quizá durante sus días en Gotham Academy. Ya echaba de menos sus largos mechones de cabello, aunque estaba seguro de que Alfred aprobaría la versión más corta.

Su doctora estaba hablando, los ojos fijos en la pantalla de la computadora. Parloteaba acerca de su nivel de leucocitos y su falta de granulocitos[1], y quién sabe qué diablos más. Dick se pasó una mano a través de su nuevo corte. Decidió que no le gustaba. Pero no importaba, de cualquier modo no tendría tiempo para acostumbrarse a él; simplemente no había forma de que su tratamiento no le afectara para nada. Era un milagro que hubiera atravesado dos fases de quimio con el cabello en su lugar.

Indestructible cabello gitano, había bromeado con las enfermeras, si Alfred no podía domarlo, nada podría. Pero durante las últimas semanas de su tratamiento, incluso su cabello anti-Alfred había comenzado a ceder.

—Señor Grayson, ¿me está escuchando?— preguntó molesta la doctora Flores, levantando al fin la mirada de su pantalla.

—Por supuesto— respondió él cortésmente, obligándose a esbozar una sonrisa encantadora—, acaba de decirme que el nivel de leucocitos [2] mutantes en mi sangre es muy alto, mientras que mi nivel de trombocitos y eritrocitos[3] ha disminuido más. Supongo que, por lo tanto, la quimio no está funcionando.

La doctora Flores lo miró sorprendida, luego asintió y acercó una pila de papeles, continuando con sus términos médicos y mensajes apocalípticos que Dick no quería escuchar. Prefería pensar en su cabello, aunque tampoco era un tema muy feliz que digamos. Sólo se lo había cortado de esa manera por el bien de su familia: Alfred no lo había visto hacia más de un mes, y Tim y Damian, que no tenían ni la más mínima idea de qué estaba ocurriendo, no lo habían visto hacia más tiempo. Mostrándose ante ellos, gloriosamente calvo, los sorprendería más de lo que merecían, pero al mismo tiempo, no quería que lo vieran cada mañana recogiendo su cabello de la almohada.

Su mente vagaba en la próxima semana que pasaría en Gotham. Sus maletas ya hechas estaban en la cajuela del auto de Jason, quien esperaba por él después de que terminara esa larga e innecesaria consulta que no le decía nada que no hubiera adivinado antes.

—Así que, básicamente— interrumpió a la Dra. Flores después de haber leído el encabezado de las hojas que sostenía—, me está diciendo que será mejor que encontremos un donador de médula ósea.

—Sí— respondió ella un tanto indignada—. Por favor, llene los documentos tan pronto como le sea posible y regréselos. Sin embargo, es muy pronto para descartar la quimioterapia completamente. Dos fases sin llegar a remisión es algo crítico, pero tampoco hemos llegado al final del camino—. Dick asintió mecánicamente. Cómo odiaba esas frases prefabricadas—. Tomando en cuenta que encontrar un donador adecuado tomará algo de tiempo, y una quimioterapia exitosa aún es factible, le vamos a poner en remisión hasta la próxima fase de su tratamiento.

Richard se estremeció con esas palabras.

—¿Quiere decir…?

—Una dosis más fuerte, sí. Vamos a extender su fase de recuperación a diez días, así estará completamente restablecido. Depende de cómo le afecte el tratamiento, tendremos que considerar un establecimiento aquí.

—Claro…— dijo estupefacto. Absolutamente no, fue lo que pensó.

La doctora lo acompañó a la puerta después de eso, siempre amable y sonriente, y Dick encontró muy difícil regresarle sus cortesías. Su mente aún intentaba darle sentido a la frase "una dosis más fuerte", tratando, en vano, de entender qué podría ser más extremo que la cosa que le habían dado las últimas semanas. Se preguntó si era normal estar más aterrado por el tratamiento que por la enfermedad en sí, porque él sí lo estaba.

Jason encendía un nuevo cigarrillo cuando Dick apareció. En el segundo que lo vio, el cigarro fue arrojado al concreto y aplastado por su bota. Eso hizo a Richard darse cuenta por primera vez que Jason no había fumado un solo cigarrillo en su presencia desde que supo acerca de la leucemia.

—¿Por qué estás sonriendo así?— preguntó Jason, sospechoso— ¿Buenas noticias de la doc?

Richard agitó el papel en dirección a su hermano y se dirigió al auto, explicándole sin mucho entusiasmo todo acerca de donaciones de médula ósea y bases de datos médicas nacionales mientras caminaban.

Cuando pasaron la señal que indicaba la ciudad de Gotham, Dick no pudo evitar suspirar.

—Vamos, no será tan malo— intentó animarlo Jason, después de darle una rápida mirada—. Estás siendo muy dramático.

—Al menos Alfred estará feliz de que al fin me deshice de mi "estilo hippy"— murmuró Dick hoscamente.

—¡Oh, por el amor de Cristo, Dick!— exclamó Jason, distrayendo a su hermano del hecho de que estaban tomando la avenida principal— ¡¿Estuviste durmiendo como tronco dos días, y en las tres horas que llevas despierto te has estado quejando de tu cabello?!

—Sólo estás celoso porque tu coloración no refleja los rayos del sol de forma natural y saludable—. El horror que escaló por el rostro de Jay le dijo que ya sabía a qué se refería, pero aún así quiso asegurarse—. Lo leí en la etiqueta de tu tinte, por si te lo estás preguntando.

Jason maldijo bien y bonito, y pisó los frenos con más fuerza de la necesaria.

—… de pronto no me siento tan mal por tirarte aquí—. Richard no se movió—. Tienes que bajarte. Seguramente Alfred te está esperando en la puerta—. Silencio—. El servicio de transporte sólo está incluido después de la quimio, ya deberías saber eso.

Dick estaba ocupado viéndose las manos y sintiéndose miserable.

Jason suspiró.

—Llámame si algo pasa, ¿está bien? Puedo venir por ti cuando sea.

—¿Jay?— preguntó Dick con seriedad girándose hacia él— ¿Crees que le guste mi nuevo corte?

Jason prácticamente lo aventó del auto, con maletas y maldiciones, pero éstas desaparecieron bajo la risa de Dick.

Y cuando Jason salió de ahí, chillando los neumáticos y haciendo un gesto que Alfred no aprobaría, toda la situación ya no fue tan divertida, pero sí muy, muy escalofriante.

Escuchó la puerta abrirse detrás de él y Bruce apareció a su lado; una mezcla de preocupación y regocijo era evidente en su rostro. Al parecer, Jasón había estado en lo correcto: Alfred y Bruce sabían que había llegado en el momento en que tocaron el suelo de la propiedad.

—Dick— asintió Bruce como bienvenida y tomó las maletas de su hijo— ¿Estás bien?

—No— respondió Dick con simpleza, suspiró y caminó hacia la puerta.

La siguiente media hora transcurrió justo como Richard había esperado. Alfred le dio un pequeño abrazo, comentó acerca de su cabello e intentó, sin éxito, esconder su preocupación. Bruce meramente se fue a organizar todo para su estancia, y Dick se abstuvo de señalar que no, no planeaba quedarse más de esa semana. Aún tenía que enfrentar a sus hermanos y sólo tenía fuerzas para un drama a diario.

Afortunadamente, Tim y Damian no estaban; Alfred había enviado a Tim a recoger a su hermano menor de la escuela justo minutos antes de que Jason dejara a Richard.

Cuando Tim y Damian por fin llegaron, los tres hombres estaban sentados en la sala frente a la chimenea, bebiendo té. La chimenea estaba encendida, probablemente por primera vez en años, y Dick sospechó que había sido encendida por su bien. No se quejaba ya que, de hecho, se estaba congelado, aunque era una tarde de octubre y vestía tres capas de ropa que se puso para esconder cuánto peso había perdido.

Alfred parloteaba acerca de Inglaterra cuando la puerta del frente fue golpeaba y las voces de Tim y Damian llenaron al mansión… con insultos y maldiciones. Dick sonrió: algunas cosas nunca cambiaban. Nunca pensó que algún día uno de esos hechos podían hacerlo sentir mejor.

Tim entró primero, obviamente molesto y tratando de zafarse de los insultos en árabe que lo perseguían. Maldecía entre dientes, una vena palpitando visiblemente en su frente, pero todo eso desapareció en el instante en que vio a Richard.

—¡Dick!— exclamó, su voz sonaba un tanto chillona gracias al cambio de voz*, Dick hizo una nota mental de molestarlo por eso después.

Se puso de pie y dejó que Tim lo abrazara fuertemente, quejándose ya por la "pequeña peste"-

Tim se retiró, le dio una completa escaneada con su mirada y estaba a punto de preguntarle si todo estaba bien, cuando "la pequeña peste" entró silenciosamente a la habitación y distrajo a Richard.

—Damian, ¿cómo estás?— le preguntó con entusiasmo, pero el ex asesino lo miró con una expresión indescifrable.

—¿Y a ti qué te pasó?— inquirió— Parece que te explotó una bomba atómica.

Dick rió.

—Algo así—. Con un gesto indició a Bruce y a Alfred que abandonaran la habitación—. Siéntense, necesito hablar con ustedes.

Damian caminó hacia el sofá, claramente molesto, mientras Bruce y Alfred dejaban la habitación no sin antes darle una palmada de apoyo a Dick. Tim lo miró y sospechó de inmediato.

—¿Qué está pasando?— preguntó, pero Dick sólo le señaló que se sentara, hasta que lo hizo de mala gana.

—Damian, Tim, necesito decirles algo— comenzó Dick tímidamente, deseando estar en cualquier otro lugar. Ellos lo miraron con grandes ojos, mezcla de preocupación y confusión—. Sé que debí haberles dicho antes, definitivamen…

—¿Es acerca del falso Nightwing?— lo interrumpió Damian con rudeza.

Richard se estremeció, había esperado que esa parte de la ecuación se hubiera mantenido oculta por un poco más de tiempo, pero por supuesto, Damian sólo estaba interesado en todo lo que se relacionara con su trabajo, y aunque no debería estar sorprendido, le dolió. Tim, por otra parte, parecía ser completamente ajeno a todo lo relacionado con Nightwing.

Dick asintió, entonces Damian se mostró un poco interesado en lo que tenía que decirles. Sólo tiene diez años, intentó Dick recordarse.

—Está bien, sin interrupciones de ahora en adelante—. Espero a que los dos asintieran y luego se dio a sí mismo un empujón mental. Sólo sácalo, Grayson—. Me diagnosticaron leucemia hace dos meses y ahora estoy bajo tratamiento de quimio.

No se atrevió a soltar el aire que estaba sosteniendo durante el silencio que le siguió a sus palabras. Damian estaba completamente impasible, sólo frunciendo el ceño levemente; Tim, sin embargo, abrió los ojos sorprendido y se llevó una mano a la boca.

—¿Leucemia?— dejó salir con dificultad. Dick asintió sin saber qué decir— ¿Hace dos meses?

Richard asintió nuevamente. Se tensó un poco ante la anticipación del huracán de dolor y rabia que estallaría sobre su cabeza en cualquier momento.

—¿Pero qué hay acerca de Nightwing?— soltó Damian, y esta vez, realmente le provocó una mueca a Dick— ¿Contrataste a alguien? ¿Otra vez Harper?

—Es Jason…

¡¿Jason Todd?!— chilló Tim.

Esa confesión también hizo a Damian demostrar emociones, aunque no las que esperaba Dick de su pequeño hermano, quien resopló indignado y se cruzó de brazos.

—tt….Tus elecciones respecto a tus conocidos son terribles como siempre, Grayson.

Dick le dedicó una pequeña sonrisa, más triste que cualquier cosa.

—Ha hecho un buen trabajo hasta ahora.

—Muy bien, Nightwing es tu legado— dijo Damian y se puso de pie— ¿Hay algo más que necesites compartir con nosotros?

—Eh… no, eso es todo…— respondió Richard inseguro y vio cómo Damian pasó enseguida de él y dejó la habitación, cerró la puerta sin mucho más que un "Mejórate pronto". Ouch.

—Bien, eso fue anti climático— dijo alegremente, y se giró hacia Tim, quien había seguido toda la conversación entre él y su hermano con grandes e incrédulos ojos—. Damian realmente…

—¡No cambies de tema!— le gritó Tim de pronto, poniéndose de pie, ira y algo indescifrable mostrado en su rostro.

Aquí vamos… pensó Dick y se abrazó a sí mismo.

—¿Tienes leucemia y me lo dices dos meses después?—. Tim caminaba frente al sillón donde estaba Dick, moviendo los brazos y respirando agitadamente— ¿Qué pasa contigo?

—Timmy, escucha— intentó calmarlo Dick—: estás últimas semanas han sido muy cansadas, y nunca pude…

—¡Pero tuviste tiempo para contactar a Jason!

Tim gritaba en ese punto. Sus manos estaban apretadas en puños y su voz temblaba, no porque estuviera a punto de llorar, notó Dick, sino porque intentaba controlar su ira.

Y estaba haciendo un mal trabajo. Un emergente golpeteo en sus sienes le dijo a Dick que los próximos minutos de su "conversación" no serían agradables.

—Yo no le dije a Jason, él…

—¡Le diste tu traje de Nightwing! ¿Podrías haber tomado una peor opción? Oh, espera, ¡sí!—. Tim tenía un ataque de ira en esos momento, y de pronto fue claro para Dick en qué dirección estaba dejando salir su frustración— Apuesto a que pensaste en Damian primero, ¡pero seguramente no recordabas que ya lo habías hecho Robin!

Dick gimió en su mente. Cómo odiaba tener la razón. Entendía el concepto, de verdad que sí. Al hacer frente a dos impactantes verdades, Tim decidió poner toda su atención en la más trivial, ya que era la más fácil de lidiar. Él mismo amaría tener la oportunidad de sencillamente culpar o gritarle a alguien, en lugar de tener que llegar a un acuerdo con los problemas reales.

Así que sólo se quedó mirando a Tim despotricando y agitando los brazos en todas direcciones, mientras que su mente vagó a Bruce y Alfred. Estaba seguro de que ellos escuchaban todo detrás de la puerta. ¿O quizá Bruce tendría su cámara de vigilancia instalada en la sala? Tim gritaba más y más fuerte con cada palabra (y seguramente insulto); se preguntó cuándo Bruce y Alfred vendrían en su ayuda.

—Tim, cálmate— intentó después de un rato, cuando su jaqueca comenzó a hacerse más fuerte—. Déjame explicarte.

Tim prácticamente rechinaba los dientes.

—Oh, ¿quieres explicarte?— soltó con burla— ¿No prefieres esperar dos meses más y pasar tiempo con Jason?

—Quieres que te prefiera a ti y no a Jason, ¿de eso se trata?— cuestionó Dick cansado. La situación era realmente estúpida, y su tiempo se volvía muy valioso para gastarlo en algo tan idiota como los celos— Entonces quizá deberías dejar de actuar como él.

Eso empujó a Tim al borde, justo como quería hacerlo.

—¿QUÉ?— gruñó, y la jaqueca de Dick aumentó un grado más.

Se puso de pie y caminó hacia Tim, sus rostros separados sólo por un par de centímetros.

—Todo lo que veo ahora es un adolescente gritando por su ridícula noción de que va ser reemplazado, cuando en verdad no puedes soportar lidiar con un problema más serio. ¿Te suena familiar?

Los brazos de Tim cayeron al final de la oración, su expresión cambió de ira a una completa conmoción. Richard tomó al adolescente por los hombros y lo obligó a mirarlo a los ojos.

—Estoy muy arrepentido de no habértelo dicho antes, pero ahora siento una jaqueca del infierno y debo de dormir tanto como sea posible para poder sobrevivir a la siguiente fase del tratamiento. Así que si quieres seguir molesto conmigo, te entiendo, pero ya no puedo escuchar nada más.

Richard alzó una ceja indicando que era el turno de Tim para responder, pero los ojos de su pequeño hermano fallaron y un sollozo se escapó de sus labios.

Sin una palabra, Dick alzó los brazos alrededor de Tim y lo acercó más a él, sus dedos se aferraron a la tela de su camina instantáneamente.

—Lo… lo siento, no quise… yo…

Dick interrumpió sollozante disculpa con un simple "shhh", y se las arregló para llegar al sillón y sentarse en una posición que le permitiera deshacerse del mareo que lo aquejaba.

Tim sollozaba en su hombro de una forma desgarradora, y Dick no pudo evitar sentir pena por el chico. Había perdido tanto en esos pocos años, no era justo.

—Está bien, Timmy— murmuró en el oído de Tim y palmeó su espalda en forma consoladora, pero una pequeña voz en su cabeza apareció y le dijo que debería ser al revés, que era tiempo de que alguien lo consolara a él.

El chico en sus brazos aún lloraba, pero se calmó lo suficiente para poder pensar con claridad de nuevo.

—Así que por eso no te apareciste durante el atraco a los traficantes…— se sorbió y Dick rodó los ojos por tal terquedad en su familia, pero estaba más que aliviado. Ese era el Timothy que conocía, no, mejor dicho, el Timothy que necesitaba. Alguien dentro de sus "elecciones terribles de conocidos" necesitaba ser más astuto para analizar las cosas de diferente manera.

—Siento el no poder habértelo dicho antes— respondió usando el momento en el que Tim estaba poniendo los pies sobre la tierra para poder sacarlo todo—. No me lo creí ni yo mismo al principio, y Bruce estaba en Hong Kong en esos momentos, no era como si pudiera decir por teléfono…

Su voz se apagó mientras recordaba. Sólo había sido un par de meses antes, pero se sentía como una eternidad. Mucho había cambiado…

Tim lo distrajo de sus pensamientos cuando salió de su abrazo, sorbiendo y usando la manga de la camisa para limpiarse las lágrimas, pero con una pequeña sonrisa en su rostro. Richard amó el hecho de que por lo menos uno de su familia era capaz de mostrar sentimientos sin avergonzarse. Se dio cuenta de cuánto esperaba la empatía de Tim, y se preguntó si había esperado tanto tiempo porque había temido perder ese apoyo.

—¿Bruce y Alfred lo saben?

—Sí, lo saben— sonrió Dick con amargura mientras recordaba—. Le dije a Bruce el día después de que arruiné el atraco. Tuvimos una pelea muy fea y no nos hablamos en casi un mes—. Tim lo miró incrédulo, pero Dick aún no terminaba—. Y luego estaba la compañía de seguros de vida que no pagarían por la quimio, los de la compañía de renta no sabían por qué sus cheques no estaban llegando y así siguieron las cosas.

—¿Por qué la compañía de seguros de vida no pagaran el tratamiento? ¿No se supone que para eso son?

—Owww, olvidaba lo ingenuo que puedes ser— dijo Dick palmeando el brazo de Tim—. Aparentemente, las estadísticas oncológicas dicen que soy muy joven para tener cáncer.

Los ojos de Tim se llenaron otra vez de lágrimas y se abrazó de nuevo al pecho de Dick.

Richard estaba cansado.

Había pasado horas hablando con Tim, se puso al corriente de lo que había pasado en la vida del chico durante los pasados dos meses y regularmente consolándolo cuando las emociones lo sobrepasaban. Tal demostración de sus sentimiento era enternecedor, nadie lo cuestionaba, pero ya era demasiado para él y después de un rato se excusó y se marchó a su antigua habitación.

Vergonzosamente, estaba jadeando después de subir las escaleras del segundo piso. Nunca había notado cuán malditamente largas eran las escaleras. Pero también nunca había estado en tal mala condición física como ahora.

Mierda depresiva.

El estado de ánimo que tenía cuando abrió la puerta de su habitación estaba bastante mal, y el ver a Damian en su cama no lo subió mucho. El rechazo anterior del niño llegó a su mente e hizo a su desagradable jaqueca regresar.

—Damian— saludó sin mucho entusiasmo. Dios, estaba cansado.

—Grayson— asintió Damian como saludo y le indicó que se sentara a su lado.

—¿Qué puedo hacer por ti, Pequeño D?— preguntó Dick más relajado y con ganas de escuchar, ya que estaba sentado y sus almohadas tan cerca.

Damian se movió incómodamente y se aclaró la garganta, tan similar a Bruce que Dick tuvo problemas para no sonreír. Lo que fuera que etaba pasando era un tópico muy emocional para Damian. Examinaba sus manos tal como Bruce lo hacía cuando trataba de encontrar las palabras correctas para expresar lo que sentía.

Entonces esperó ya que sabía que era algo difícil para Damian.

—Grayson, soy descendiente de una familia de importante pedigrí— dijo el chico finalmente—. Mi sangre es superior gracias a la grandeza de mis antecesores, nuestra supremacía nos permite ignorar la mayoría de los problemas de… la gente de raza inferior.

Dick tuvo que tragarse el comentario acerca de la pureza e incesto que tenía en la punta de la lengua; asintió con una falsa expresión de seriedad. Damian actuaba como un señorito de la alta sociedad, pero al menos había sido cuidadoso al mencionar a la gente de "raza inferior". Había escuchado muchos términos peyorativos respecto a sus antecedentes familiares.

"Tales problemas incluyen enfermedades y otras deformidades del cuerpo, todo gracias a las… habilidades de mi abuelo—. Damian miraba a Richard con cautela, éste asintió con la cabeza para que continuara—. Necesito informarte que no estaba muy familiarizado con el protocolo que corresponde seguir para enfrentar tal enfermedad fatídica como el cáncer—. Richard abrió la boca para intervenir, pero Damian siguió hablando con impaciencia—, así que cuando nos hablaste de tu condición, pensé que Drake sería la mejor opción para tratar la situación. Pero por lo que veo— miró las marcas de lágrimas en la camisa de Dick—, falló; por supuesto.

—No falló, Damian. Dame una res…

—Consulté a Pennyworth acerca de cuál era el comportamiento más apropiado— soltó Damian y eso hizo callar a Dick rápidamente—. Y como es mi deber representar a mi familia, voy a compensar la falla de Drake.

Y con eso, se subió en el regazo de Richard y envolvió sus brazos alrededor de él.

Dick estaba aturdido. Tan aturdido que no reaccionó de inmediato, necesitó varios segundos para poder procesar que era realmente Damian aquél que, sí, indudablemente, lo estaba abrazando.

Lo acercó más a su cuerpo y enterró su rostro en el cabello de su pequeño hermano.

—Todo estará bien— dijo Damian con suave voz—, vas a salir de esto.

—Gracias— murmuró Richard—, esto significa mucho para mí.

—Es el protocolo— repitió Damian para darle énfasis, Dick soltó una risita.

Luego lo alejó y le sonrió; Damian no sabía obviamente qué hacer ahora. Dick despeinó su cabello, algo que el chico odiaba, y eso los regresó a sus usuales roles.

—¡Suéltame, Grayson!— se quejó y saltó del regazo de Dick para caminar hacia la puerta.

—Damian— lo llamó Dick, el ex asesino se giró antes de que pudiera desaparecer en la vasta mansión—. Para la próxima vez: no necesitas una explicación de diez minutos sólo para abrazarme.

—tt…

Se fue después de eso, pero la sonrisa de Dick se quedó un rato más.

Tal vez él tenía razón y todo saldría bien.

-tbc-

Nota de la autora:

Okay, este es el primer capítulo con el que no estoy completamente satisfecha. De alguna manera todo era más épico en mi cabeza. Pero las cosas tenían que estar dichas y hechas, y ahora toda la familia lo sabe. ¡Finalmente! Honestamente pensé que escribiría más pronto a Damian y a Tim pero Jason necesitó más atención de la que esperaba. El niño del medio, ya saben ;)

Lo que va a ser a continuación va a ser un capítulo donde dejaremos que Dickibird tomé un descanso y luego las cosas se van a poner más serias. Diablos, estoy ansiosa por eso ^^

También, díganme si los términos médicos son fáciles para ustedes. Les lancé nombres como 'granulocitos', 'mieloide' o 'epoyetina' al azar y hasta ahora se me ocurrió que tal vez necesiten una explicación. Siempre puede preguntarme en un review o por PM, o puedo agregar algunas explicaciones al final del capítulo… lo que más funcione para ustedes. (Tengan en cuenta de que esto sólo es el comienzo. Habrá muchos más términos médicos más adelante…) ¡Háganmelo saber!

Love, Pekuxumi.

Nota de la traductora:

[1] Los granulocitos son células que pertenecen al grupo de los glóbulos blancos que a su vez forman parte de las células sanguíneas. Al igual que todas las células sanguíneas los granulocitos provienen de la medula ósea y tienen funciones de defensa del organismo al participar en el mantenimiento libre de agentes patógenos en el organismo, por lo una ausencia de estos se pueden desencadenar diferentes trastornos.

[2] Los leucocitos son también conocidos como glóbulos blancos, y vienen a ser parte del sistema inmunológico. El número de leucocitos aumenta cuando el cuerpo está luchando contra una enfermedad.

[3] Los eritrocitos o glóbulos rojos de la sangre. Su función principal es transportar oxígeno a las diferentes partes del cuerpo. Los trombocitos son esenciales para el proceso de coagulación de la sangre.

¡Timothy! Mi redbird hace su aparición estelar… También mi babybird Damian ;'3

Debo admitir, es gracias a Timmy que estoy en todo esto de Batman. Mi amiga Connito fue quien me 'presentó' a Tim. En realidad fueron unas imágenes de él y Super Boy juntos… pero de ahí en adelante todo fue en picada: primero me cautivó Tim, luego conociendo más a Damian me encantó; después llego Dickibird y su encanto, y luego Jason con su Death in the Family. Los niños son la razón de mi amor por Batman… Bruce también me cae bien :D Jajaja.

¿Cómo llegaron ustedes a Batman? ¡Me encanta leer sus comentarios! :)

Darkela. Oh cielos, esa canción la acabo de escuchar. Lo único que pude hacer fue pensar en Dick y Jason. Más adelante, en el fic, esa canción encajara. Diablos, eso fue triste. Y no, no sabía eso de Joseph G. pero no creo que tenga el valor de verla pensando en mi Dickibird. Gracias por tus palabras,

Un beso y que tengan bonita semana.