Capítulo traducido por Luz V.
Lifelines
Capítulo dieciocho
-Alrededor de una semana después-
Jason no creía que su estado de ánimo pudiera decaer más, pero luego reconoció al estúpido remplazo al otro lado de la puerta y se dio cuenta de que sí, de hecho, podía decaer más.
Tim parecía realmente sorprendido por el cañón de pistola que tenía en la parte derecha de su cara, y después de que se las arregló para alejarse del cañón de la brillante arma, miró a Jason y levantó lentamente las manos.
Jason resopló, como si el idiota delante fuera un peligro para él, armado a o no.
— ¿Qué estás haciendo aquí? —ladró después de unos momentos de silencio.
—Podría hacerte la misma pregunta.
Seguía siendo un tonto sabelotodo, incluso cuando estaba a unos segundos de tener un agujero de bala en la frente. Justo lo que necesitaba.
—Tengo que echar un vistazo a algunas cosas y no sabía que estabas aquí, —explicó Tim después de unos minutos de silencio, Jason no respondió—. Cuanto antes me dejes hacerlo, antes me marcharé.
No estaba de humor para una pelea. Jason bajó el arma de mala gana y Tim se relajó visiblemente. Sin decir nada más cerró la puerta del apartamento de Dick y desapareció en la cocina. Jason no estaba muy seguro de qué hacer al principio, pero los sonidos de traqueteo y las maldiciones que le siguieron despertaron su curiosidad.
Tim estaba sentado en el suelo, delante del fregadero, luchando contra los tornillos y los tubos y maldiciendo ruidosamente.
—Necesitas girar el tornillo en la dirección contraria. —No pudo evitar señalar Jason con una sonrisa—. No aprendiste mucho de arte manual en esa lujosa escuela privada que papá pagó, ¿eh?
Maldiciendo en voz baja, Tim lanzó una mirada asesina, entre enojado y avergonzado.
—Siempre pensé que tú estabas hecho más para el trabajo sucio.
—Cuidado imbécil ¿Qué estás haciendo de todas formas?
Tim se detuvo un segundo, mirando a Jason con una expresión calculadora.
—He encontrado algo en las viejas muestras de sangre Dick que no coincide con lo que he leído sobre la composición sanguínea… Pero al parecer eso no es nada de lo que debas preocuparte… —miró al mayor enfadado.
Jason pasó saliva. Tenía la esperanza de poder ignorar ese tema. El torbellino de emociones que burbujeaba en su pecho no era fácil de reprimir o aceptar. A él le había tomado mucho tiempo aceptar que incluso estaba allí.
— ¿Y qué? —preguntó por tanto, con más dureza de la necesaria— ¿No deberías estar gastando tu tiempo en el hospital, llorando y sosteniendo su mano?
Los hombros de Tim se tensaron, pero él no se volvió.
—Todos tenemos distintas maneras de enfrentar la pérdida, Jason —dijo en voz baja, mientras sus manos tiraban de las piezas de tubería —. Algunos lloran, algunos se entierran en su trabajo, algunos se esconden en apartamentos y se ponen de mal humor.
La acusación era tan obvia que Jason no pudo evitar gruñir.
— ¿Qué tipo de pérdida estás hablando? ¡Nos mintió a todos, nos usó como marionetas!
La ira volvió con toda su fuerza, carcomiendo a Jason cuando dijo esas palabras. Dick le había mentido, a él. Había jugado con ellos hasta que no pudo hacerlo más. Jason recordó como Dick lo había engañado para que aceptara ser Nightwing, ese estúpido. Mientras Jason había creído que estaba haciendo lo correcto por primera vez en mucho tiempo, Dick solo lo había estado utilizando para redimirse.
Y sin embargo, allí estaba él, escondiéndose en el viejo apartamento de Blüdhaven. Había tomado la costumbre de pasarse por allí mientras Dick estaba en Gotham, jugaba a ser Nightwing a pesar de que no estaba obligado a ello. Por alguna razón había regresado allí después de su enfrentamiento con Bruce en el hospital… Solo para enterarse, gracias a Oráculo, de la gravedad de la condición de Dick y cómo había estado jugando con ellos al día siguiente.
Jason se había puesto furioso; la sala de estar todavía estaba desordenada, allí donde él había pasado como un huracán. Se había dejado caer en uno de los sillones, jadeando y con los nudillos sangrando, recordó cómo había casi cargado a su hermano en esa habitación, durante su primera noche como Nightwing.
Aun no decidía si había destruido la habitación por la ira que sentía o si fue debido a otra cosa.
Por alguna razón, que Jason no podía entender, no había abandonado el departamento, a pesar de que ahora mismo deseaba hacerlo. Ver al tonto de Tim Drake entrando, con las llaves en la mano, no estaba en la lista de cosas que estaba deseando ver.
Una pieza metálica cayó de la tubería cuando Tim logró por fin aflojarla, y él la miró, atónito. Lo recogió y la puso en una de esas bolsas de evidencia, se volvió a Jason otra vez, con una expresión triste en su rostro.
—Nos mintió, pero solo por nuestro propio bien.
Cuando se levantó y pasó junto a él, Jason tuvo un mejor vistazo de la cara del chico. Estaba pálido y sus ojos rojos. Sin duda había estado llorando mucho durante los últimos días.
—No me digas que no estás ofendido. ¡Pasamos semanas persiguiendo criminales inexistentes!
Tim entró al baño, con Jason pisando sus talones.
—Solo para que nos reconciliáramos, tenía buenas intenciones.
—Oh, por favor, no empieces con esas frases vacías.
—Vamos, no te hagas el inocente cuando se trata de mentir a otra persona por su propio beneficio.
— ¿Qué demonios se supone que significa eso?
Tim se sentó frente al lavabo del cuarto de baño, comenzó a aflojar los tubos de allí, también.
—Tú descompusiste el ascensor para hacer que volviera a Gotham, ¿recuerdas?
—Sí, ¡y el jodido karma me lo regresó en forma de bala como 20 minutos más tarde!
Oh sí, había recibido un disparo. Si no hubiera estado tan malditamente preocupado por Dick esa semana, el ladrón de banco no hubiera podido herirlo. Había sido en el pecho – podría haber muerto porque el idiota de su hermano había estado demasiado envuelto en su plan como para correr el riesgo de ejecutarlo todo en Gotham, justo debajo de la nariz de Papibats.
—Por alguna razón él se preocupa por ti, Jason… —dijo Tim, serio, sacando a Jason de sus pensamientos—. Él no está muy bien.
— ¿No? —A pesar de Jason quería sacar todo frente al remplazo, no pudo formular más que una sílaba.
Lo que más molestó a Jason en su mayoría, lo que lo mantuvo al borde constantemente, era que no podía dejar de pensar en Dick. No podía dejar de cuidarlo, a pesar de que se sentía traicionado y humillado con cada fibra de su cuerpo.
El adolescente delante de él dejó los tubos y se echó hacia atrás, suspirando profundamente. La fachada tranquila y sobria desapareció cuando él negó con la cabeza.
—No, no en absoluto. Sus riñones están fallando y la fiebre no disminuye ya que la leucemia está bombeando más y más glóbulos blancos en su cuerpo. —Tim se pasó una mano temblorosa por los ojos. — Su cuerpo se está apagando, Jay.
Jason notó el apodo, pero no supo si la extraña sensación en el estómago se relacionó con él. Sentía un nudo justo debajo de su pecho, empujando contra su diafragma, haciendo que su respiración fuera más difícil de lo que debería.
— ¿Y qué? —murmuró, poco convencido.
— ¿Y qué? ¡Se está muriendo! —Tim estaba de pie, enojado, su temperamento elevándose hasta el techo. Jason observó con sorpresa cómo el adolescente se acercaba. Hasta ahora Tim había tratado de ser la voz de la razón en todos sus enfrentamientos; Ahora, parecía estar al borde, a punto de explotar en cualquier momento—. Sólo le están dando medicamentos para el dolor. Dos semanas máximo, es lo que dijeron en el hospital.
—Mala suerte, —Jason podía oír la vacilación en su voz. ¿Dos semanas? — Te dije que no me importaba.
—Te importa, —Tim estaba más cerca ahora, sus ojos rojos a unas pocas pulgadas de distancia de los de Jason—. Bruce se encuentra al final se la cuerda. Dick ni siquiera es consciente de su entorno la mayor parte del tiempo. ¡Ayer comenzó a hablar en romaní!
—Bien. —Jason se dio la vuelta, decidido a salir del camino de Tim, pero el hijo de puta lo estaba siguiendo, por supuesto, Jason se esforzó por mantener el control.
— ¡Solo que habló romaní con sus padres!
— ¡Por el amor de dios ¿Cuál es tu problema?! —Gruñó Jason finalmente, dejando salir un poco su temperamento— ¡Juro que te dispararé si no te callas y te vas!
—Mierda Jason, yo lo sabía, —escupió—, eres exactamente el cabrón egoísta que le dije que eras, pero aun así confiaba ti.
— ¡¿Confiaba en mí?! —Todo el autocontrol de Jason se fue cuando el idiota dio justo en el blanco— ¡Me usó para conseguir lo que quería! En todo caso, ¡era yo el que confiaba en él!
— ¡¿Estás ciego, joder?! —Hubo un tono desesperado en la voz de Tim, y Jason juraría que nunca antes lo había oído maldecir de esa manera—. ¡Te pidió que asumieras el manto de Nightwing antes de que yo siquiera supiera que algo estaba mal!
Jason se dio la vuelta y cogió su chaqueta, con el remplazo pegado a sus talones.
—Nunca te hubiera dado el manto de Nightwing si no confiaba en ti.
—No necesito escuchar toda la mierda que está diciendo.
La puerta se cerró de golpe, y Jason pudo imaginar demasiado claramente la sonrisa de Tim. Ya que el idiota sabía exactamente a dónde iba.
Era momento de obtener algunas respuestas mientras aún podía.
Había una pequeña multitud bloqueando la entrada a la habitación 04, y Jason se dio cuenta con repugnancia que uno de los hombres ahí era Bruce. Leslie Thompson también estaba allí, y Alfred estaba detrás de dos hombres que vestían traje negro.
Estaban hablando de cáncer, en algún dialecto pesado que Jason no podía identificar de forma inmediata. Sin duda algo eslavo, pero Jason había olvidado la mayor parte del ruso que Bruce le había obligado a aprender, por lo que no podía estar muy seguro. Leslie sacudió la cabeza con cansancio y luego Alfred se fijó en él.
—Joven Jason, —lo llamó, y se dirigió hacia él antes de que Bruce pudiera decir algo. Se encontraron a mitad del pasillo.
— ¿Qué está pasando?
—El maestro Bruce está consultando diferentes científicos y médicos de todo el mundo, —dijo el anciano, el cansancio y la tristeza eran evidentes en su voz—. Está decidido a encontrar un tratamiento para Richard.
—Un poco tarde para eso ¿no es cierto?
Alfred le lanzó una mirada que hizo que Jason lamentara haber abierto la boca. —No sabíamos la gravedad de la situación. Y antes de culpar a otra persona, jovencito, piensa en tu propia participación en esto.
Así que Bruce le había contado a Alfred sobre su pequeña pelea a gritos. Increíble. Aunque Jason estaba seguro que su "propia participación en el asunto" estab libre de culpa, Bruce tuvo razón al señalar que no habían visto mucho a Jason desde que Dick dejó Blüdhaven. Lo había visitado durante su tratamiento de quimioterapia, pero cuando estos se detuvieron, no había llamado o contactado a su hermano en la mansión. No estaba precisamente cubierto de gloria, así que culpar a Bruce por no darse cuenta de nada era básicamente fue pegarse un tiro en su propio pie. No es alguna vez fuera a admitirlo.
—Ahora estoy aquí, ¿verdad? —gruño, por lo tanto, pero Alfred sonrió con alivio y tomó al joven del antebrazo, llevándolo hacia la puerta.
—Y eso es todo lo que importa. El maestro Richard estará encantado de verte.
Torpemente, Bruce y Jason evitaron mirarse uno al otro mientras pasaban a su lado. Alfred no abrió la puerta, se limitó a tocar suavemente.
—El maestro Damian pidió un poco de privacidad—explicó cuando Jason arqueó una ceja.
Así que el engendro del demonio también estaba allí, el día de Jason se estaba poniendo cada vez mejor, la lista de personas que no quería ver estaba casi totalmente cubierta. El Joker el único que no había aparecido, y con sus suerte seguramente estaría dentro de la habitación, inclinado sobre su hermano con una palanca de hierro en la mano.
Y woah, esas eran las pesadillas que tenía. Jason se estremeció involuntariamente, reprendiéndose a sí mismo por permitir a Dick penetrar sus defensas tan fácilmente.
La puerta se abrió entonces, y la gruñona y enojada cara del pequeño hermano favorito de todos apareció detrás de ella.
— ¿Qué pasa? —preguntó y Jason juraría que nunca había escuchado a alguien hacer una pregunta tan simple de una manera tan elegante.
—El joven Jason está aquí, le gustaría ver al joven Richard.
La mirada de Damian vagó hacia Jason, sin siquiera intentar esconder su desconcierto. Su cabello estaba desordenado, uno de los lados de su cara estaba roja… Y ahí, en su mejilla, estaba la marca de algo que se parecía mucho a un botón de camisa, Jason se dio cuenta con alegre satisfacción.
— ¿Qué es lo que quieres, Todd?
—Es mi turno para abrazar, osito.
Damian se volvió de un rojo brillante inmediatamente, Jason pasó a su lado sin mirarlo mucho. Escuchó a Alfred susurrar algo y el resoplido de su realeza, pero su atención estaba centrada en la cama del hospital.
Las sábanas donde Damian estaba acostado estaban arrugadas lo cual era prácticamente la única prueba visible de vida en la cama del hospital. Dick estaba profundamente dormido, probablemente drogado hasta las cejas. Había varios tubos y máquinas conectados a él, incluyendo un ECG sin sonido.
Jason había esperado una escena más dramática, algo como un respirador y vigilancia 24/7 por parte de una enfermera, hasta que recordó que Dick ya había pasado por todas esas medidas. Mierda.
—Él no ha despertado hoy, —dijo Alfred con sobriedad, junto a él—. A veces tenemos que reducir el flujo de medicina -
Alfred se detuvo en seco porque Jason ya había agarrado los hombros de su hermano y lo sacudió, no muy gentilmente.
— ¡Hey, idiota, despierta!
Con dificultad los párpados de Dick se abrieron y un infeliz quejido escapó de sus labios, Jason se sentó en la silla junto a la cama, esperando que despertara completamente.
—No lo moleste, —advirtió Alfred detrás de él—. No necesitamos que la fiebre suba aún más.
Jason asintió mecánicamente, mientras los ojos de Dick se abrieron y miraron la habitación, hasta que su mirada se posó en su hermano. Jason pudo sentir cómo su corazón comenzó a latir más rápido.
—Hey —dijo de forma inteligente.
Dick solamente parpadeó, sus ojos vidriosos vagaron por su atuendo, por su cara, sin mostrar el menor rastro de reconocimiento.
—Oh, vamos, —dijo Jason al cabo, divertido—. No he estado ausente tanto tiempo.
—Jason… —advirtió Alfred.
—… ¿Hood? —dijo Dick entre dientes, entrecerrando los ojos de manera confusa.
—El único e inigualable Red Hood. ¿Cómo has estado Dickiebird? ¿El hospital te está tratando bien?
Pero Dick no parecía estar escuchándolo en absoluto. Su mirada febril fluctuó en torno a la habitación, el soporte para las bolsas de infusión por encima de él, y las ondas verdes en la pantalla del ECG comenzaron a ir más rápido.
—… ¿Dick?
De pronto Dick trató de levantarse, intentó incorporarse sobre los codos, pero antes de que Jason o Alfred pudieran detenerle, se estremeció fuertemente y cayó sobre las almohadas. Un dolorido suspiro escapó de sus labios y sus manos viajaron a la parte baja de su espalda.
Probablemente sus riñones, pensó Jason mientras su mirada conectaba con los ojos de su hermano, que estaban girando por el dolor, las líneas del ECG se estaban volviendo locas.
Se había calmado lo suficiente para volver a sentarse cuando Dick se obligó a abrir los ojos nuevamente y lo miró acusadoramente.
— ¿Me disparaste? —preguntó con los dientes apretados.
Casi se cayó de la silla, los ojos de Jason se abrieron en estado de shock y abrió la boca para responder, pero Alfred apareció detrás de él y lo empujó lejos de la cama.
—Es suficiente—dijo girando la pequeña rueda dentada de la línea IV para permitir el paso de un flujo mayor. Dick lo miró desconcertado, pero su protesta fue interrumpida cuando Alfred puso, suavemente, una mano sobre sus ojos. No estaba lo suficientemente fuerte para luchar contra la oscuridad y las drogas, Dick se había dormido nuevamente después de unos segundos y las líneas verdes del ECG se ralentizaron de nuevo, adaptándose a un ritmo cardiaco normal.
Jason estaba en la puerta en un abrir y cerrar de ojos, corriendo casi directamente hacia Bruce y Damian, pero antes de que llegara Alfred lo alcanzó y lo agarró del antebrazo.
—Él no es consciente de su… —susurró.
— ¡¿Pensó que yo le disparé?!
Jason no sabía bien porqué pero la pregunta de Dick lo había herido. Mucho. Pensar que esa podía ser la última vez que hablaran le dolía aún más.
—Pero… ¿por qué iba a pensar…?
— ¿Qué está pasando aquí?
Bruce apareció junto a ellos, con cara de preocupación y recelo.
—El joven Richard no lo reconoció.
—Maldición, ¡él pensaba que yo le disparé! Jason, — no supo la razón, pero lo que le dijo a su antiguo mentor salió lleno de ira y dolor.
Bruce tuvo la decencia de parecer sorprendido, por lo menos. Pero luego frunció el ceño, como si estuviera tratando de recordar algo.
—Es probable que haya recordado la vez que intentaba que no mataras a ese violador en las bahías de Gotham y le disparaste.
Jasón se encogió, mirando a Bruce con los ojos muy abiertos. Luego giró sobre sus talones y simplemente se alejó.
Bruce se quedó perplejo mirando la espalda de Jason. Cuando se dio la vuelta se encontró con Alfred que lo estaba fulminando con la mirada, muy desdeñosamente.
— ¿Qué?
—Dudo que eso haya sido lo que quería oír, señor.
—… No entiendo.
—Claramente. —Alfred pasó junto él, sin modificar su expresión, luego dijo con ironía—. Vuelva con el joven Richard, yo me encargo de Jason.
Diciendo eso se fue, dejando solo a Bruce pare reevaluar lo que había pasado. Confundido, estiró el cuello para ver a Damian desaparecer dentro de la habitación de Dick nuevamente, le siguió, sumido en sus pensamientos.
Por supuesto, había notado cómo la expresión de Jason había cambiado después de que él sugirió a qué episodio se refería Dick. Y pensando en el pasado, ya había sido un tiempo desde que Jason se había burlado o enojado, por algo que dijera. La mirada que le había dado había sido como si lo hubiera abofeteado…
Y luego las palabras de Alfred… ¿Qué era lo que Jason quería oír, entonces? ¿Y desde cuándo Jason esperaba oír algo?
Salió de sus pensamientos cuando sonó su teléfono celular. Suspirando, lo tomó decidido a rechazar la llamada cuando reconoció el número de Tim en la pantalla. Frunció el ceño, la última semana había sido muy difícil para Tim y el adolescente se había guardado la mayor parte de las cosas para sí.
— ¿Hola? ¿Tim? —murmuró en la bocina, esperando no molestar a Damian o al dormido Dick. Pero cuando el ex asesino escuchó el nombre de Tim levanto la vista bruscamente.
— ¿Bruce? — la voz de Tim sonaba preocupada, apresurada—. Necesito que regresas a casa, ahora.
Bruce se preocupó inmediatamente. Tim no llamaría si no tuviera un poderoso motivo, esto era acerca de Dick. Con una opresión en el pecho, miró su reloj.
— ¿Qué es lo que pasa?
—No puedo decirlo por teléfono, solo ven a casa.
—Tim, yo solo no pue-
— ¡Bruce! ¡Solo hazlo! ¡Y trae a Damian! —El chico sonaba a punto de llorar ahora, un sonido al que Bruce se había acostumbrado la última semana—. No puedo hablar contigo ahora, sigo intentando localizar a Jason.
— ¿Jason? —En ese preciso momento, Bruce miró por la ventana, hacia el patio del hospital, donde un Jason que se veía muy pequeño estaba fumando y cruzando los brazos de una manera extraña. Alfred apareció a su lado y, para el asombro de Bruce, pasó un brazo alrededor de los hombros de Jason mientras se sentaba junto a él. No podía distinguir si estaban hablando, pero Jason no sacudió el brazo, ni empujó al mayordomo lejos, de hecho, se inclinó ligeramente hacia el abrazo.
Bruce se quedó mirando la escena, atónito ¿Jason aceptó consuelo? ¿Contacto?
Alfred… pensó con una sensación amarga propagándose por su pecho. Ciertamente a él lo rechazaría con una burla y un comentario hiriente. Pero Alfred siempre había sido como una roca para Jason. Para todos sus hijos en realidad. Y a través de todos los altibajos que había tenido su relación, Alfred nunca había dejado de preocuparse por Jason. Y viceversa, por lo que parecía.
— ¡Bruce!
—Lo siento, Tim. Jason está aquí.
—Él es – realmente… Eso es bueno ¿puedes traerlo a la cueva?
— ¿Qué? Tim, ¿qué es lo que está pasando?
—He encontrado algo, por favor, ven y trae a los otros
—No puedo dejar a Dick solo. —Paranoico, Bruce no podía deshacerse de la sensación de que las enfermeras y los médicos acabarían por desconectar a Dick de todas las drogas y máquinas si no había nadie para cuidar de él.
—Espera. —Hubo un sonido estrepitoso de alguien tecleando al otro lado de la línea, seguido de un suspiro de alivio—. Está bien, puedes dejar a Alfred y a Damian. Hay muestras recientes de su sangre, gracias a dios.
— ¿Muestras de sangre? Tim ¿De qué estás hablando?
—Yo…—la voz de Tim vaciló. — He encontrado algo en las viejas muestras de sangre de Dick. Y en su apartamento… Necesitas ver esto, Bruce. Por favor.
—…. Voy por Jason.
- Continuará -
Señoras y señores ¡Es el momento de la verdad!
Perdón por el retraso. La universidad manda trabajo cuando menos te lo esperas. Si la edición es mala, es toda mi culpa – No quería esperar para actualizar. El próximo capítulo es el que puede llevar un poco más de tiempo ya que la próxima semana estaré ocupada y necesito hacer una gran cantidad de investigación. Y no podemos tener un giro escasamente investigado ¿no? :D
Nota de Snev:
El retraso fue enteramente mi culpa, Luz me lo pasó hace unos días pero yo me retrase con la edición. En fin, aquí está. Gracias por su paciencia.
Por otro lado, me encantan las interacciones de Tim y Jason. Ver cómo su relación de –casi nos matamos el uno al otro- pasa a "nos llevamos medianamente bien" es excelente, y me encanta ver eso. Si ustedes siguen los cómics, sabrán que en números recientes, ahora Jason y Tim son best friends. Son una de mis favoritas interacciones en los comics.
Y Bruce, siempre un mago con las palabras.
Muchas gracias por leer hasta aquí y seguirnos en cada ocasión. Nos da un gusto enorme compartir esta historia con ustedes.
Gracias a Luz V, como siempre.
