Subimos a la planta superior para dormir, ya que mañana prepararíamos las cosas.
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¡No podía dormir! Por más que lo intentaba, mis pensamientos iban de la amenaza de guerra que podría empezar en cualquier momento al hermoso castaño que estaba solo en aquella vieja casa. No sabía que me pasaba con aquel muchacho, nunca en mi muy corta vida para variar, había sentido algo parecido, sentía que lo extrañaba habiéndolo conocido en menos de un día.
-¿Es eso posible?-
-¡Blaine cállate!, no quiero saber sobre a lo que tienes miedo que suceda o acerca del chico que generó tu primera erección. ¡Intento dormir!.- Me senté en mi cama de golpe y vi a Cooper. ¿Pero qué?, Maldije a mi rebelde boca por tercera vez en el día ¿había estado pensando en voz alta, que diablos me pasa?
-Tu... ¿Oíste todo?.- Susurré, demasiado nervioso por como respondería mi hermano.
-Si Blaine, todo, así que será mejor que controles tu bocaza si no quieres que nuestros padres se enteren que blasfemas contra su iglesia.- Me sorprendió lo que me dijo, no esperaba tal reacción por parte de él en lo absoluto. Por un momento creí que me llevaría a la inquisición.- Duerme de una vez, no te preocupes no diré nada.
-Y tu em,... tu acaso... ¿tú no crees que eso está mal?.- No parecía el hermano que siempre me fastidiaba, aunque la forma en la que se preocupó por mí en la tarde me puede dar una idea.
-Blaine, yo creo que si alguien te gusta debes ir sin restricciones y ademas no creo en Dios ok, así que no, no me parece mal. Pero es un poco arriesgado tener nuestras formas de pensar por aquí, y mucho más si hablamos de ello. La iglesia nos vigila y la inquisición nos puede ahorcar, lo sabes.-
-Gracias Coop.- El volteó y me miró aspirante.
-¿Coop? Mmm me agrada eso. ¡Ahora duérmete de una vez duende, tenemos que preparar la casa y alistar nuestras maletas mañana, ya oíste a papá!.
-Está bien.- iba a recostarme pero.- ¡Coop!
-Ahora qué elfo.
-Me preguntaba si mañana me harías un gran favor...
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Mi plan funcionaba a la perfección, Papá se reunió con el consejo del pueblo por la madrugada y fueron rumbo a la capital a caballo para pedir el permiso al Rey Smythe, no regresaría hasta la noche. Mientras mamá fue a realizar las compras para el almuerzo. Salí de casa llevando algo de comida para mi amigo, del cual yo aún desconocía el nombre. Si mamá llegaba a casa antes de lo planeado, Cooper me cubriría.
Llegué al lugar, pero al parecer mi amigo aún estaba durmiendo en la vieja cama, con unas tapaderas, no quería despertarlo así que decidí dejar la comida allí para cuando se levante. Ya que era de día, la luz si entraba bien al cuarto y podía verlo con más detenimiento. Era hermoso, estaba muy delgado, asumí que es porque no come muy seguido. Me sentí mal por aquello, desearía saber más sobre él, pero ni su nombre conocía. Le dejé la canasta a un lado y opté por irme, que de seguro mi mamá ya había llegado y no creo que Cooper sea tan buen actor.
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Ya atardecía y no podía saber más sobre el castaño porque mi mamá estaba todo el tiempo en casa, y aunque le pidiera permiso no me lo daría por que la gente se tenía que alistar para partir a la capital del reino. Cooper dice que la capital es una gran fortaleza, supongo que allá no tendremos ningún problema en caso de guerra. Pero ante eso, me di cuenta de algo... ¿El ojiazul vendría con nosotros a la capital?
-¡Pam, niños ya llegue!.- La voz de mi padre me saco de mis pensamientos.
-Papá, el único mocoso aquí es el hobbit, no yo.- Le di un golpe con el codo por eso.- Auch tranquilo enano, algún día crecerás, solo si es que existen los milagros claro.- Se empezó a reír otra vez. Decidí solo ignorarlo para no darle el gusto.- ¡Hey! Así no es divertido.- Me encogí de hombros.
-Muchachos no peleen por favor.- Agrego mi madre.- Jhon, ¿qué tal les fue?
-El Rey Smythe permitirá que el pueblo se quede en las fincas alrededor del palacio. Pidió que mañana por la mañana partiéramos hacia allá. ¡Nos aceptó amor!.- Papá se acercó a mamá y...
-Iaggh... no enfrente de nosotros.- Soltó Cooper. Yo mientras tanto, al ver a mis padres, me pregunto, ¿Qué se sentiría besar los labios de la persona que amas?.
De repente el castaño apareció en mi cabeza y recordé lo que iba a suceder, el castaño quizás se quedaría, sin saber que la gente partiría mañana por la mañana. Tenía que ir a buscarlo en seguida, avisarle y pedirle que venga con nosotros.
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Mientras nuestros padres fueron a la última reunión del pueblo esa misma noche, aproveche para buscar al castaño. Esta vez chantajeé a Cooper con decirle a papá que él salía con la hija del señor George en secreto, a lo que él solo tuvo que aceptar decir que se quedaría conmigo en casa mientras yo salía en búsqueda del castaño.
Cuando llegué a la casa, entre a la segunda habitación donde se encontraba el castaño con una vela casi apagada intentando dormir.
-¿Hola?.- Pregunte dudoso de que en realidad si estuviese dormido.
-¿Blaine?.-Se levantó de golpe para verme.- ¡Blaine!.- sonrio y me dio un fuerte abrazo, con mi cara sonrojándose hasta mas no poder. Quería agradecerte por traerme comida esta mañana. Sé que fuiste tú por la misma canasta de las ... ¿empanadillas?.
-No fue nada, no te quería despertar ya que se te veía muy bien durmiendo.-Y una vez más lo dije.- Bueno... este, quiero decir, tú te veías... me refiero a que...de seguro estabas soñando algo bonito y no quería perturbarte.- Vi al ojiazul reírse un poco, lo que me hizo recordar que aún no conocía su nombre.
-Oye, aun no me has dicho t...- De repente hubo un terrible estruendo en la casa aledaña, fue un sonido horrible. Seguido de varios gritos de personas y niños.
-¿Qué esta pasando?.- Dijo Kurt asustado.
-No lo sé.- Salimos corriendo de la habitación hacia la primera, a observar que sucedió por la abertura de la puerta de metal.
Nunca hubiese deseado ver eso, lo que sucedía en realidad era como ver el infierno en persona, la gente corría y gritaba por todos lados, muchas casas empezaron a incendiarse, caballos con jinetes de armadura obscura con un símbolo del fénix en su pecho. Era una horrible masacre, era simplemente espantoso, sentía mis lágrimas caer sin brotar algún sonido de mi boca, mi aliento se desvanecía por el intenso calor de las casas en llamas.
-¡Blaine tenemos que irnos!. El fuego llegará a este lugar ¡vayámonos ya!.- No salía de mi trance. En eso alguien quería tumbar la puerta, eso me despertó y comencé a desesperarme.-¡Sígueme Blaine!.- No sabía que es lo que hacía pero seguí al ojiazul.
En la segunda habitación el me señalo un agujero debajo de la cama por donde daba salida hacia la parte trasera de la casa. Empecé a cruzar cuando escuche que la puerta había sido abierta.
-¡Castaño!, ven ¡apresúrate!.- Cuando el ojiazul intento cruzar algo lo jalo hacia atrás.
-¡HUYE BLAINE CORREEE!.- Y luego ya no oí su voz, no podía hacer nada por salvarlo, me sentí miserable por el momento.
-¡Buscaré ayuda!.- Empecé a correr por el camino angosto entre las casas, cuando vi una posible salida a una calle, me acerque con cuidado y era la calle de casa de mis padres. Podía ver a muchas mujeres y niños dirigirse a las colinas para intentar salvarse, y un tumulto de hombres que peleaban a muerte más adelante en la callé que llegaba al mercado. No sabía dónde podrían estar mis padres, así que corrí hacia mi casa,
Cuando estuve más cerca pude ver que mi casa también estaba llena de fuego, sentía que el mundo se me venía, no me podía sostener. De repente vi su silueta, mi mamá salió de mi casa con Cooper al lado un poco mareado por el humo, corrí a ellos lo más rápido que pude.
-Mamá, ¿Coop está bien? tengo miedo ¿Dónde está papá? .- Le dije sollozando, no pensaba en otra cosa.
Mi madre sin decirnos nada nos empezó a jalar a Cooper y a mí hacía una colina cuando vi que varios caballos se dirigían hacia la gente que escapaba por las colinas y uno paro enfrente de nosotros. No podía respirar bien, lo que me hacía sentir cansado y apunto de desmayarme, solo pude escuchar que el hombre intercambio 3 gritos con mi madre y después, me hizo subir al caballo con Copper a mi costado y empezó a galopar, pude ver las lágrimas de mi madre, mientras volteaba a verme. Quería quedarme con ella, no quería que me dejará, pero no podía ni emitir una palabra. Pude sentir su dolor, y angustia en aquella mirada. Sentí mi pecho oprimirse, porque antes de que las cosas se volvieran oscuras, antes de perder el conocimiento, sabía que nunca más la volvería a ver...
Al fin descubrí como subir los capítulos siguiente, los intentaba subir pero el capitulo aparecía como si fueran códigos o algo parecido :'c.
