Van a ver que en realidad soy una muy mala persona (? Solo quiero ver el mundo arder :'D xD Alguien más amó el Trailer de Captain America: Civil War? ME DESESPERO!
TsunTsun
Capítulo 19: Promesa es Promesa
Luego del partido contra Kirisaki Daichi Mikami salió afuera de los vestuarios al terminar de cambiarse. Su cabello seguía atado en una cola alta, y aún tenía la vincha deportiva que hacía que su flequillo quedara hacia atrás.
– Felicidades, Okita~
Escuchó una voz femenina, y volteó a su derecha, viendo a la jugadora alta del equipo contrario. El cabello blanco de la chica estaba desordenado y completamente suelto. Sus ojos rojos no delataban ninguna intención. La jugadora de Kirisaki Daichi era demasiado difícil de descifrar. – Shiroya. – Contestó con frialdad la pelinaranja.
La albina sonrío poniendo una mano en su mentón. – Perder es realmente frustrante. Pero, solo por casualidad, ¿había alguien aquí para verte? Además de los dos rubios, claro.
La verdad era que ambas se habían cruzado varias veces anteriormente, antes de terminar Teiko. Habían jugado en un partido de básquet callejero, y en ese entonces ambos Miyaji habían estado observando el partido. Esa chica, Shiroya Mitsuki, era reconocida como una jugadora muy prometedora. Una Luna. Mientras que Mikami era conocida como un supuesto Sol debido a su color de cabello y a su personalidad 'apasionada'.
En aquel entonces el resultado había sido el mismo. El sol se alzaba sobre la luna. Pero por alguna razón, esa jugadora extraña la incomodaba…como si supiera más cosas de las que aparentaba. Mikami la observó y luego suspiró. – ¿Alguien aquí para verme? ¿De qué estás hablando?
– Bueno, no fueron los únicos de Shutoku que reconocí aquí…pero supongo que si ese alguien quiso verte, se te acercará tarde o temprano. – contestó con una sonrisa confiada que inquietaba a la pelinaranja.
– ¿Qué trama? – se preguntó a sí misma, sin entender de quién podría estar albina de ojos rojos se volteó e hizo una seña con las manos, restándole importancia.
– Nos vemos en algún otro partido, Okita.
Esa chica parecía un conejo…por los ojos y el cabello…
¿El conejo de la luna?
Mikami negó con la cabeza. No tenía sentido seguir pensando en esas tonterías. Decidió salir a esperar a las demás fuera del estadio. Sus senpais seguramente querrían ir a comer después del partido, pero aún no estaba segura de si quería ir con ellas.
Una vez afuera, miró alrededor, buscando a alguien conocido. Fue entonces cuando algo le llamó la atención…
– Él…¿podría ser que ese es…?
No estaba muy segura de qué fue lo que la impulsó, pero corrió lo más rápido que pudo (a pesar de estar agotada) para poder alcanzar a ese chico que había visto, un pelirrojo…
Pero antes de lograrlo, se chocó repentinamente con otra persona. Lo primero que se le pasó por la mente fue que era su culpa, obviamente, por haberse echado a correr sin mirar hacia adelante.
Luego lo único que vio al abrir los ojos después del impacto fue…verde.
– ¡¿O-Okita?!
– ¿¡Mi-Midorima!? ¿Tu-qué-...?– aun sorprendida no supo qué decir, cuando algo le hizo un click en la mente – ¿Has venido a vernos? – preguntó, sin darse cuenta que aún seguía encima de él después de la caída. Las personas que pasaban caminando alrededor los miraban algo extrañados.
El rostro del chico se puso completamente rojo y sus cejas (como siempre), solo se fruncieron - ¡¿Podrías levantarte?!
–…Lo siento. – contestó ella, frunciendo las cejas ella también al ver cómo su actitud nunca cambiaba, y como evadía la pregunta.
Se levantó con cuidado, y notó el conejo de peluche que estaba tirado en un costado. – Se le debió caer por mi culpa… – Suspiró y lo tomó mientras él se quitaba el polvo de la ropa. Viendo al conejito no pudo evitar sonreír. Era blanco, con ojos naranjas y unos lentes negros. –No sabía que te gustaban los conejos que se parecieran a ti…
– ¡No seas tonta, Okita! ¡Es de mi hermana! – se quejó, tomando el conejo con su mano izquierda. – La próxima vez, mejor presta atención hacia dónde vas.
– Ya dije que lo sentía, buscaba a alguien…En fin, ¿has venido a vernos o no?
– No. Solo pasaba por el lugar. – dijo desviando la mirada hacia otro lado.
Ella alzó una ceja, sonaba demasiado extraño. – Podrías mirarme a los ojos al menos si quieres que te crea.
Él volteó a verla. Se veía completamente distinta con el cabello recogido. La vincha deportiva que tenía puesta hacía que pudiera verle claramente el rostro. Sus ojos grises empezaron a verse muy profundos, y comenzaron a incomodar a Midorima. – Oki-– estaba a punto de decirle algo, cuando el sonido de una canción lo interrumpió.
El teléfono de Mikami sonó en ese instante interrumpiéndolos, y cuando ella vio el nombre en la pantalla, no pudo evitar contestar.
– ¿Hi? – Preguntó, aunque Midorima no supo si era un 'hai' o un 'hola' en inglés.
– Mikami, ¿Estas libre mañana? – se escuchó una voz masculina del otro lado de la línea.
– Ehm, claro…
El peliverde la observaba al contestar, pero algo de eso no le agradaba, y como ya no quería pasar más tiempo ahí decidió retirarse. No le gustaba ser ignorado…y no tenía ganas de seguir hablando con la chica de Shutoku.
– ¡E-espera! – ella trató de llamarlo al verlo irse, pero él no se dio vuelta, y solo dijo 'nos vemos', muy fríamente.
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– Kise, tenemos que hablar. – se escuchó la firme y seria voz del hombre que parecía algo preocupado.
El representante de Kise era un buen tipo, genial para los negocios. Era alguien que había logrado que su hermana, Kise Ryoko, se convirtiera en una modelo muy importante. Gracias a él, ella era muy amada en las revistas, y muy deseada como portada. Había dejado a alguien de confianza para que cuidara la carrera de la rubia mayor, y así él había pasado a tomar responsabilidad de Ryota. En poco tiempo, el prodigio le tomó cariño, y llego a sentirlo como el hermano mayor que no tenía (al menos de a ratos, porque en algunos momentos sentía que se parecía a Midorima cuando le decía cómo debía comportarse).
Así es cómo ahora, cuando lo escuchó decir que tenían que hablar, sintió un poco de miedo.
– Eh…Yagami-san, ¿qué sucede?
Él hombre suspiró, y se masajeo los ojos algo cansado. – Hay algo que puede intervenir en tu carrera.
El rubio seguía sin comprender muy bien, así que decidió solo limitarse a escuchar.
– Seguramente has escuchado lo que han dicho algunas revistas de ti, ¿verdad?
– ¿Esos rumores sobre mis…gustos? – preguntó, recordando que había recibido algunas risas de parte de Hayakawa, solo porque una revista, con la cual no había tenido una muy buena relación, había tomado una foto de él hablando con Hideyuki, el chico castaño, unos días atrás. – Creí que no tendrían mucha importancia.
– No la tienen del todo. – comenzó seriamente, poniéndose unos lentes mientras buscaba una revista en su bolso para mostrarle. – El tema es que esto es bueno, y al mismo tiempo malo para tu carrera.
–…No entiendo.
– Te lo explicaré de la manera más simple. Es bueno para tu carrera que les des fanservice. A las fanáticas eso las enloquece por alguna razón, lo cual es muy bueno porque comprarán tus revistas. Pero no debes olvidar que todas ellas tienen una ilusión de salir contigo, y esa ilusión debe continuar para que sigan comprando.
– Ah…claro…¿entonces qué debo hacer?
Una sonrisa algo tenebrosa apareció en el rostro de su representante, y Kise supo que esto iba a terminar muy mal. Muy mal para él.
– Bueno, sabes que no estamos muy a favor de que tengas una novia, porque puede bajar tu popularidad. Pero podrías hablar con alguna chica, y por medio de algunas entrevistas podemos lograr que salgan otros rumores.
– ¿Quieres decir que tenga rumores de que salgo con una chica?
– Exactamente.
El prodigio se cruzó de brazos pensativo. – Pero hay un problema con ese plan. Ella podría creer que realmente quiero algo con ella, y luego me odiaría, y seguramente esparciría rumores negativos…
– Ese es el truco. Tienes que buscar una chica que no esté interesada en ti, y que sea lo suficientemente linda para salir en las revistas.
– ¿Pero qué clase de chica no estaría interesada en mí?
El hombre lo miró con ganas de golpearlo, la misma mirada que Kasamatsu-senpai siempre le daba. – Ese será tu trabajo. Encuentra una lo más pronto posible. – suspiró, y con eso se retiró.
–…Tengo que hablar con Momocchi. – Pensó mientras miraba algo confundido al techo…
Después de todo, no había ninguna otra chica en la tierra que fuera linda y no pudiera enamorarse de él. –…Estoy jodido.
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Una pequeña pelinaranja comenzó a llorar en medio del parque.
– ¿Y ahora qué te hicieron? – preguntó un pequeño pelirrojo mientras detenía la hamaca al ver las lágrimas de la niña.
– Ese chico malo de siempre…me tiró del pelo…por el oso…– contestó, refregando sus ojos mientras trataba de no llorar. Solía ser tan llorona entonces…
Él frunció las cejas, la tomó de la mano, y se dirigió al centro del parque, buscando al chico que la había hecho llorar. – ¿Es ese de allí?
Ella asintió, aun llorando.
Él la soltó, y fue corriendo a golpear al chico más alto, sin pensarlo. – ¡No molestes a Mikami!
– ¡¿Ha?! – El más alto lo empujó tirándolo al piso, y causándole un raspón en el brazo al pelirrojo. – ¿Quieres pelear, tonto? – se lanzó encima del menor y se intentaban golpear ambos, el mayor sacaba ventaja.
En ese momento Mikami también se tiró contra él. – ¡No lastimes a Tai! – llorando, trató de tirar del pelo del más alto, y de pellizcarlo. Él de un solo empujón la tiró al piso, y el pelirrojo, que estaba en el piso, aprovechó el momento para morder al mayor.
– ¡AY! – gritó al sentir el dolor, y se alejó de ambos. – ¡Son unos salvajes! – se quejó, mientras unas lágrimas amenazaban con salir de sus ojos. – ¡Le diré a mi hermano! – y con eso se fue corriendo, dejando a los dos pequeños solos.
La pelinaranja comenzaba a llorar de nuevo. – L-lo siento, Tai…– se disculpó, mientras las lágrimas le caían y ella apretaba los dientes tratando de retener el llanto. Miró el raspón de su primo, y se sintió aún más culpable. – si le hubiera dado el oso…
Él le pegó amistosamente en la cabeza. – ¡Tonta! Ese es tu oso. No tenías que dárselo.
– Pero tu brazo…
– No importa. No duele…no llores…o me gritarán en casa por no cuidarte. – dijo, tomando el oso que había caído al piso y dándoselo a la pequeña.
–…perdón…
– No importa.
–…prométeme que te casaras conmigo cuando seamos grandes. – pidió la pelinaranja repentinamente, abrazando el oso de peluche con fuerza.
– ¿¡EH!? ¿Y eso por qué?
– Kaa-chan dice que con quien te cases debe cuidarte de por vida.
– ¡Pero no quiero cuidarte de por vida! – El pelirrojo se quejó, y ella parecía que iba a llorar de nuevo, - ¡ESTA BIEN LO HARÉ! ¡Solo no llores o me gritaran en casa!
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¡Cancer! ¡Felicidades! ¡Hoy te encuentras en primer lugar!
Las sorpresas pueden asustarlo al principio, pero verá cómo lo ayudarán a mejorar. ¡Su objeto
de la suerte es un par de dados rojos!
Al otro día
Mikami suspiró y miró el horario. Llegó al parque que su primo le había dicho una media hora antes. No era que estuviera ansiosa, sino que solía prepararse mucho antes para no llegar tarde. Llevaba puesta una camiseta sin mangas gris oscura y unas calzas negras deportivas que le llegaban por la rodilla. Sabiendo que no quedaba otra más que esperar, decidió tomar asiento en una banca del parque. Tocó su bolsillo, solo para revisar que los dados no se hubieran caído.
Había pasado tanto tiempo desde que había visto por última vez a Tai. Alrededor de diez años más o menos. Sonrió al recordar la promesa que le había hecho de pequeños…
"Te prometo que me casaré contigo si tanto te importa eso. Solo deja de estar llorando."
"¿Lo dices en serio…?"
"¡Sí, pero no le digas a Tou-chan que te hicieron llorar o me matarán!"
"¡Hai!" La pequeña pelinaranja lo abrazo fuerte.
Ahora que lo pensaba le daba tanta vergüenza que quería esconder la cabeza bajo la tierra. – Era una niña…esas cosas no importan. – Además, debe haberse olvidado de eso. – Miró alrededor y vio a un chico de cabello negro practicando básquet en la cancha cercana. Se quedó observándolo por un rato mientras esperaba.
– Debe medir alrededor de un metro ochenta…increíble. – no era malo jugando, pero no era demasiado especial tampoco. Al menos, no lo suficiente como para llamar la atención demasiado. – Pero no es tan alto como Midorima…¿eh? – se tapó la cara al darse cuenta de lo que había pensado. Demasiado verde estaba comenzando a traumarla, de seguro había estado mirando el pasto demasiado tiempo. – Midorima esto, Midorima lo otro, creí que se terminaría cuando terminara el entrenamiento, y aun así me lo sigo encontrando.
– ¿Eh? Tú eres la novia de Midorima – dijo una voz sacándola de sus pensamientos, y el nombre del prodigio la hizo fruncir las cejas al instante. Mikami volteó y vio al pelirrojo pervertido de Seirin frente a ella. ¿Kagami era su nombre? No estaba segura, pero recordó algo molesta lo que había ocurrido entonces y contestó.
– No soy la novia de Midorima, idiota. Y no tengo tiempo que perder, así que por favor, vete.
Una venita se le infló al pelirrojo y tratando de reprimir el enojo, con una sonrisa muy forzada contestó – Yo tampoco puedo perder tiempo, así que por favor, lárgate.
Ella frunció las cejas, – Hay una banca en frente, siéntate en esa, yo no me moveré.
Él solo gruñó, y con una sonrisa más forzada que antes (sus cejas estaban fruncidas ya que tenía ganas de echarla) hizo lo que ella le había sugerido (mientras, por supuesto, maldecía en voz baja). Solo porque debía estar esperando en ese lugar, y no le quedaba de otra.
Esperaron así un rato, y cuando ya habían pasado diez minutos del tiempo acordado, Mikami pensó que lo mejor sería llamar a su primo para saber si se encontraba bien. Tomó su móvil y cuando empezó a escuchar el tono de 'llamando' frente a ella comenzó a sonar un ringtone.
Kagami, tomó el suyo, que estaba sonando, con rapidez y contestó ni bien vio el número. – Yeah? Mikami, ¿dónde estás? Te estoy esperando.
…ah?
Mikami no contestó y por un instante no reaccionó. Solo pestañaba mirando al frente a Kagami, quien se escuchó del otro lado de su móvil.
– Eh?...no, no no, no. Esto no es cierto. No puede ser. Esto tiene que ser una completa confusión. – pensó, mientras miraba al frente y sentía que el color se le iba de la cara.
La escena era muy graciosa.
– Debes estar bromeando…
Dijo, y Kagami abrió los ojos inmensamente al escuchar la voz de la chica en el teléfono y frente a él.
Tai, era Taiga. Kagami Taiga.
x.X.x.X.x.X.x
Mientras tanto en Shutoku…
– ¡Vamos! ¡Otra vuelta más! – ordenó Otsubo, mientras corrían todos los juntos. Takao en el fondo de la fila, parecía que se quedaba sin aire.
Después de varias vueltas finalmente se detuvieron y se acercaron a las bancas a beber algo de agua.
El rubio mayor le palmeó la espalda a Midorima sin previo aviso, sorprendiéndolo y casi volándole los lentes (sin mencionar que casi lo hace atragantarse con el agua). – ¿Así que te gusta ver los partidos de las chicas, eh?
En ese instante, Takao se encontraba bebiendo, y escupió todo al escucharlo…con varias gotas salpicando en la cara del prodigio. – ¡JAJAJA! ¿Espera, de qué me he estado perdiendo? ¿Cuándo fue esto?
Kimura, quien también estaba escuchando, solo rio al ver la frustración del peliverde y notó cómo Yuya también parecía sorprendido al escucharlo.
– Ayer jugó el equipo femenino, y él, – apuntó a Midorima, – estaba ahí viéndolas.
– Fue una coincidencia. – se defendió comenzando a fruncir las cejas y evitándoles la mirada.
Tras unas risas burlonas de Takao, Kimura preguntó, – ¿Realmente las fue a ver?
– Me lo encontré en las gradas con un gorro muy feo.
– ¡Ptfff, seguro creía que no lo reconocerían con eso!
– ¡No me estaba escondiendo! ¡Me quedaba de camino a casa!
–…Claro. – contestaron los cuatro al mismo tiempo.
– ¡Lo digo en serio!
Mientras ellos seguían burlándose del prodigio, Aki entró al gimnasio. Ese día las chicas del equipo de vóley también habían ido a entrenar a pesar de ser sábado, y ella estaba en el gimnasio de al lado con todo el equipo. Tímidamente y con cuidado de no llamar mucho la atención, se acercó al capitán que estaba hablando con el entrenador Nakatani.
Le hizo unas señas con la mano, y el senpai sonrió y se acercó a ella. – Yoshida-san. ¿Qué sucede?
– Siento molestarlos, pero…¿podría hablar con Midorima-kun? – preguntó la pelinegra amablemente.
Otsubo sonrió y luego contestó, – Claro, ahora lo llamo. – volteando y caminando unos pasos llamó al peliverde quién todavía seguía con cara de pocos amigos. – Midorima, Yoshida-san te llama. Ve, y nosotros comenzaremos con la práctica. Cuando vuelvas te podrás unir de vuelta. – extrañado. El prodigio solo asintió, y fue hasta donde estaba la jugadora de vóley.
– Yoshida.
– Midorima-kun, siento molestarte pero…
Takao los observó de lejos, algo de eso no le agradaba del todo. Le parecía demasiado raro que ella tuviera que hablar con él…y aunque sabía que estaba siendo paranoico, las palabras que Midorima le había dicho en algún momento se le vinieron a la mente.
"Además de Cáncer, Tauro es uno de los pocos signos con los que podría llevarme bien…"
Se quedó pensando, hasta que una pelota le revotó en la cabeza. – ¡Ow! ¡Duele!
– ¡Deja de mirar como idiota y comienza a practicar! ¡Kimura trajo sandías hoy!
– ¡Miyaji-san!
Solo le quedaba averiguar de qué estaban hablando.
NOTA: Si les interesa saber un poco más sobre los equipos femeninos que van a aparecer acá, pueden leer Si sus Hombres son Fuertes, Imagina las Mujeres (One-Shot escrito por mí con ideas compartidas con Hikari Mitsuki Hina), y Juego de Luces por Hikari Mitsuki Hina. Se los recomiendo, tienen este mismo estilo de comedia y ayudan más a pensar la historia. (Es como nuestro propio Marvel Cinematic Universe, solo que este es de KnB y es escrito (? XD)
Pido disculpas de nuevo por la tardanza. Pero tuve muchos trabajos prácticos que entregar, y exámenes finales. (Que por cierto, ME FUE BIEN! MIL GRACIAS POR LA SUERTE :'D Oha-Asa estuvo de mi lado (? xD)
Pero acá volví con sus dosis de Tsunderismo! owo y aunque no tengo idea de lo que acabo de escribir, espero que les guste! owo ¿Alguien más vió eso venir de Kise? jaja, tiene su por qué, y va a ser muy divertido. Ya me deben odiar porque el azucar se me escapa y no los fanserviceo TwT.
Otra cosa, por favor no tomen en cuenta lo de los días, yo ya me perdí qué día es en la historia xD en algún momento voy a ir y revisar y arreglar todo, pero ahora todavía no xD el viernes tengo un último examen, y después voy a ser LIBRE HASTA MARZO! así que una vez que vuelva a ese estilo de vida lleno de vagancia y verano, voy a tratar de actualizar como al principio (es decir, cada 2 semanas xD)
Acepto críticas constructivas y sugerencias \(owo)/ dejen sus reviews, porque los reviews son amor~ (? xD
Espero no me odien :'D GRACIAS POR SEGUIR LEYENDO! (owo)/
