Riding Duel, Acceleration!
TsunTsun
Capítulo 20: La Calma Antes de la Tormenta
– A ver, ¿entonces tu nombre es Mikami? – Preguntó el pelirrojo mientras se masajeaba la frente tratando de pensar la situación. – ¿Okita Mikami?
Llevaban un rato ahí. Ambos seguían en el parque, aunque ahora estaban sentados juntos en una mesa cercana a la cancha de básquet. Se sintieron incómodos y sorprendidos al principio, pero viendo que no tenían otra salida decidieron solo hablarlo.
– Y tu nombre es Taiga….lo había olvidado…– la pelinaranja se tapó la cara con ambas manos, aun avergonzada por la situación. ¿Cómo es que no lo había reconocido? El cabello rojo, las cejas partidas…– Okaa-san siempre me habló de mi primo Tai y de Ichigo ojii-san...pero nunca mencionó sus apellidos...
Cuanto más lo pensaba, más se daba cuenta que las cosas habían cambiado. Cuando eran pequeños, el cabello de Kagami no era tan oscuro en las raíces. Y hubo un tiempo en el cual ella era ligeramente más alta que él…pero ahora él era mucho más alto que ella…esos ocho años habían cambiado todo.
– Tampoco recordaba tu apellido...pero tu cabello era corto y parecías una pequeña calabaza…¡y eras una niña llorona!
Ella frunció las cejas y se sonrojó al instante. – ¡Por supuesto que no!
– ¡Claro que sí! Lo tenías corto por aquí. – el jugador de Seirin le tocó el cabello haciendo señas por encima de los hombros. – Y cada vez que pasaba algo llorabas.
Ella alejó su mano de un golpe. – ¡Y tú eras un niño muy molesto que se burlaba de los demás!
Él se rascó la cabeza. – Puede ser…oh, casi lo olvido. – mirando su bolsillo, del pantalón azul sacó una foto y se la ofreció. – Esto es lo último que tengo…
Ella tomó la foto con suavidad, y pudo ver en ella a dos pequeños. Una pelinaranja tímida, y un pelirrojo sonriente. El cabello corto del chico no era tan oscuro como lo tenía en la actualidad.
– ¡Sabía que era más claro!…espera, entonces…– miró las puntas de su propio cabello, notando como de a poco las partes oscuras empezaban a crecer. – ¿Podría ser que…?
Fue entonces cuando comenzó a pensar que las puntas de su propio cabello estaban cambiando por los genes.
– Creí que tus ojos eran naranjas. – Dijo Kagami mientras ella observaba la foto de cerca. – Aunque esa foto es muy vieja...han pasado ocho años desde entonces.
Ambos tenían alrededor de siete años cuando se había tomado esa fotografía, y Mikami ya casi se había olvidado de ese momento. Ahora, mirándola con detenimiento, recordaba que ese día sus padres se habían juntado para que ellos pasaran el día juntos. Taiga en ese entonces no era muy sociable, y su padre creía que al menos debía llevarse bien con su prima. Mikami, por otro lado, aunque era de jugar con sus vecinos, tampoco era muy sociable, siendo muy llorona y enojona. – Mis ojos cambiaron gradualmente...el médico dijo que era algo normal. A muchos les cambia el color cuando van creciendo…
En realidad, no se veían muy seguido cuando eran chicos. Pero cuando el padre de Taiga tenía que trabajar los fines de semana, no le quedaba otra salida que dejarlo al cuidado de su tía. –Cuando te fuiste a Estados Unidos, Okaa-san me inscribió en un lugar para aprender inglés. Dijo que si olvidabas el japonés ibas a necesitar alguien que te enseñe...fue una molestia.
– Ja, lo imagino. ¡Pero no olvidé el japonés! Solo algo de cómo se escribe...es complicado…
Ambos se quedaron sin palabras por unos minutos, y la atención de la jugadora de Shutoku se centró en la cancha de básquet, observando al chico que había visto anteriormente ahí.
– ¿Juegas…? – Preguntó Taiga, quien también observaba la cancha.
– Luego de que te mudaras, pasé tiempo con una amiga. Su hermano era jugador de básquet y nos enseñó lo básico. Entré al club, y desde entonces juego. – Contestó con una mirada algo distante. Luego sus ojos se abrieron inmensamente al darse cuenta de quién era, recordando dónde más lo había visto. – ¡Tu juegas en Seirin! ¡Eres quien derrotó a Midorima! ¡El partido contra Shutoku! ¡Tus saltos!
– Sí, ¿Fuiste a verlo? – preguntó él con curiosidad y algo sorprendido por la emoción de la pelinaranja. Se detuvo en mitad de la frase mirándola acusadoramente, –…Ibas a Shutoku…¡¿No me digas que te llevas bien con Midorima?!"
– ¡P-Por supuesto que no!
– ¡Dudaste!
Ella, completamente roja trató de defenderse – ¡No es mi amigo! ¡Solo lo conozco! Tuvo que explicarme un tiempo, ¡ni siquiera quería hacerlo! Pero no hubo opción. ¡S-solo eso!
El jugados número diez de Seirin no parecía del todo convencido.– ¡¿Pero fuiste a ver el partido?!
– ¡N-no fue por él!
Hundiéndose de hombros, Kagami solo pudo suspirar. – Bueno, supongo que tienes razón, ese tipo es demasiado insoportable como para que alguien lo aguante…además sería demasiado incómodo.
–…Claro.
Como si saber que fue su primo el que en un momento le apretó el pecho no fuera suficientemente incómodo.
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En Touou
– ¡Por favor Momocchi! ¡En serio es importante!
– ¡No! ¡Me niego! Tetsu-kun puede leerlo y pensar algo horrible. Lo siento Ki-chan pero no, no podré ayudarte con esto. – dijo firmemente la pelirosada mientras hablaba por teléfono cuando los demás entrenaban.
El rubio suspiró totalmente devastado al escuchar la respuesta de su antigua manager – Y no creo que conozcas a alguien que pueda hacerlo, ¿verdad?
– Lo siento Ki-chan…Si supiera te lo diría…
– Por favor Momocchi…
– No…– Algo triste, Momoi suspiró por no poder ayudar a su excompañero. – No quiero meterme en problemas, Ki-chan.
En ese instante una pelinegra la llamó. – Momoi~ ¡Ya nos vamos!
– En seguida voy. Debo irme, ¡lo siento Ki-chan, adiós! – con eso cortó la comunicación y miró a la pelinegra. – Imayoshi-senpai no estará feliz cuando sepa que paso tiempo con ustedes.
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– ¿La Liga Final? ¿Contra quién se enfrentarán? – preguntó Mikami. Que ahora se encontraba caminando junto a su primo.
Ya estaba atardeciendo y habían decidido irse.
– Contra Touou Gakuen.
La pelinaranja se detuvo al instante, volteando a ver a Taiga sorprendida. – ¿Es en serio? ¿Ustedes también?
La expresión del chico mostró curiosidad, – ¿De qué hablas?
– Nuestro siguiente partido es contra Touou Gakuen. – contestó ella, hundiéndose de hombros. – Hay una jugadora demasiado molesta ahí. – agregó la as de Shutoku, una venita en su cabeza hinchándose.
– En el equipo masculino también. Ya no puedo esperar para jugar. – comentó él, mientras que un aura amenazadora comenzó desprenderse del pelirrojo.
– Será el próximo martes.
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Por otro lado, en Shutoku, al terminar las prácticas, Midorima hablaba con Yoshida mientras caminaba a la entrada del instituto…y Takao los observaba de lejos.
– Si sigues mirándolo así lo vas a ojear. – comentó Kimura, mientras se reía y caminaba junto a él. – aunque no creo que a Miyaji le moleste.
El rubio frunció las cejas, – ¿Acaso se pelearon?
– No, en realidad no. – contestó calmado el pelinegro.
– ¿Entonces?
– ¿Miyaji-san, no te parece extraño que Aki-chan esté hablando con Midorima?
– ¿Por qué sería raro? Ella y él tienen cosas en común.
Sorprendido, Takao se detuvo. – ¿Tienen cosas en común?
– Ella es tranquila, y también es de pensar mucho antes de actuar…– Miyaji se hundió de hombros. – Era cuestión de tiempo.
Por otro lado, Midorima que caminaba más delante de ellos, se volteó a verlos discretamente. – Tenías razón, Yoshida, Takao no parece estar feliz.
– Sí, ¿ves? te dije que de esta manera podrías vengarte de él.
– Tal vez Yoshida era más diabólica de lo que pensaba.
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La semana siguiente.
¡Felicidades Cáncer! Tu buena racha continúa, ¡de nuevo te encuentras en primer lugar! ¡Para mejor suerte lleva contigo un perfume francés!
Después de otro día agotador, Midorima suspiró buscando un libro en la biblioteca. Se había desecho de Takao diciéndole que iba a ir a estudiar y no iba a practicar de más ese día. Una pequeña mentira que había salido bien ya que el pelinegro se había ido sin preguntar más. Algo que él pensaba era gracias a Oha-Asa y a la posición de su signo ese día.
Encontró con facilidad el libro que necesitaba, y después de chequearlo, y dar sus datos, salió de la biblioteca del instituto, listo para irse a descansar, ya que dentro de poco tendrían el campamento de verano de entrenamiento.
Se detuvo un minuto, y pensó bien que iba a hacer. Podía irse, o también podía pasar por el gimnasio para ver si estaba vacío y practicar solo aunque sea unos minutos…
– Takao no está, será mejor aprovechar.
Después de todo, ese día estaba en primer lugar.
Así fue como terminó en la puerta del gimnasio, completamente quieto e incómodo al escuchar a una persona cantando del otro lado de la puerta.
Reconoció la voz al instante.
Es algo más que la distancia
Que el dolor y la nostalgia
Sabemos que eso no nos va a separar…
Midorima permaneció en silencio al escucharla. Aunque quería irse para que nadie lo descubra y así no tener que dar explicaciones (porque no, no quería quedarse a hablar con ella), por alguna razón tenía ganas de escucharla. Era gracioso, porque la voz de la pelinaranja no era desagradable, pero desafinaba en algunos tonos demasiado altos. Pensó en el piano, y en esa canción…
Es darte un beso cada noche
Que tus manos me enamoren…
Y que lo nuestro crezca cada día más…
Porque somos algo más…
Ella, por su lado, siguió cantando, creyendo que no había nadie cerca, y lanzó el balón hacia la canasta, realizando otro tiro certero. En ese momento miró sus propias manos, y la canción le recordó a alguien.
Al instante sacudió su cabeza tratando de quitar a ese idiota supersticioso de su mente.
– Así que esto es lo que estás haciendo.
Asustada, se volteó al instante y sus mejillas se cubrieron de rojo al ver al prodigio, al cual en ese preciso momento deseaba no ver, acercarse repentinamente. A – ¡M-Midorima! ¡Qué estás-!
– Tu voz no es tan mala, – comentó, logrando que ella frunciera las cejas, un gesto al cual él ya se había acostumbrado a recibir de la chica.
Al final se había decidido a entrar, y a 'aconsejarla'. No le veía nada de malo a 'criticarla' un poco. De manera constructiva, claro. O al menos, de la manera más constructiva que él podía decirle.
– Tienes que afinar un poco más cuando levantas la voz, y gritar menos.
– ¡No estaba gritando!
Él sonrió levemente. – Lo sé. Inténtalo de nuevo.
Mikami se quedó completamente en shock.
¿Acaso Midorima estaba dándole consejos?
¡¿Y lo hacía por gusto?!
Como se quedó sin decir nada, el prodigio supuso que ella se estaba burlando de él. Suspirando, el peliverde decidió que entonces sería mejor irse. Se estaba volteando cuando ella lo interrumpió, comenzando a cantar.
¡Y yo sé que no es querer!
Porque en tus ojos yo me puedo perder…
Contigo olvido lo que es temer,
Se miraron directamente a los ojos, y el rostro de la pelinaranja se volvió completamente rojo. Su voz tembló un poco debido a los nervios…una vez más se perdía en los ojos verdes del 'idiota de Midorima'.
¿Acaso no sabes lo que eres para mí?
La noche el día mí vivir,
La sangre, mis venas, lo doy todo por ti
El antiguo jugador de Teiko continuó escuchándola detenidamente, y se preguntó por un instante por qué las mejillas de la chica estaban tan ruborizadas.
Contigo el mundo no tiene final
El tiempo no se nos va a acabar
Se acercó más a ella, probablemente para escucharla mejor, no estaba muy segura y tampoco podía pensar con claridad. En ese instante se le vinieron a la mente todas las cosas que habían pasado entre ellos, la vez que tuvo gripe, el festival deportivo, lo de Tosaka…
Apretó los puños.
– Bien, ahora, intenta-
– No es necesario, – Lo interrumpió la pelinaranja, volteando para no verlo directamente. Sentía que el corazón se le iba a salir del pecho de lo rápido que estaba latiendo, y si él se acercaba más lo escucharía…o tal vez estaba siendo demasiado dramática y solo necesitaba un poco de espacio. Trató de pensar en cómo podía salir de ahí. – Mañana…los rumores dicen que el objeto de la suerte será un paquete de Maibou, tengo que ir a comprar uno a la tienda. – dijo, desviando el tema y buscando una manera rápida de salir de ahí.
– Iré contigo.
Se detuvo al instante.
– …Eh?
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Luego de comprar el maibou, ambos salieron de la tienda que estaba a unas cuadras del instituto.
Él se detuvo un instante, listo para despedirse de la pelinaranja cuando un 'ruido molesto' lo interrumpió.
– ¡MIDORIN~! – el peliverde se quedó helado, con una expresión de trauma en el rostro al escuchar esa voz.
– No puede ser. No…
– ¿Midorin? – la pelinaranja lo miró extrañada y luego volteo para ver detrás de ella a una pelirosada que se acercaba radiante agitando su mano derecha seguida de un chico alto y de cabello azul.
El prodigio de Shutoku se dio vuelta lentamente mientras suspiraba y recobraba la compostura. –…Momoi…Aomine. – dijo él fríamente.
– ¿Momoi? ¿Aomine? – sentía que había escuchado esos nombres anteriormente.
– Yo', ha pasado tiempo Midorima.
– ¡Midori~n! – La pelirosada se le abalanzó encima dándole un abrazo enorme. – ¡Hace tanto tiempo que no te veo! ¿Cómo has estado~? ¿Todo bien~? ¿No has sufrido desde que perdieron contra Seirin?
A veces, Midorima se preguntaba si ella lo hacía a propósito, o si solo lo decía por preguntar. De cualquier manera, tenía ganas de ahorcarla en ese momento.
Mikami se quedó observando, algo sorprendida por la familiaridad, aunque por dentro quiso reírse al ver al shooting guard totalmente rojo y tratando de sacársela de encima. Por otro lado, había algo que le daba envidia de la situación, la incomodaba y la irritaba completamente, pero no sabía qué era exactamente.
– ¡Momoi, ya, por favor! – le dijo enojado, aunque parecía solo estar avergonzado.
– Oh, – al ver a la chica, la manager de Touou soltó a su antiguo compañero en un instante. – ¡Lo siento Midorin, no sabía que estabas en una cita~!
– ¡NO ES UNA CITA!- dijeron ambos enojados, y levemente sonrojados.
¿Qué es? ¿La cuarta o quinta vez que lo preguntan?
– No me sorprende, sería algo increíble si Midorima lograra tener una novia, – una venita se le infló al prodigio de Shutoku, –…espera. – Aomine se le acerco a Mikami algo pensativo, – yo te conozco…– ella al principio se sintió un poco incómoda por la mirada penetrante del chico, y entonces se dio cuenta.
– ¡Eres el idiota de la cancha de básquet! – lo apuntó frunciendo las cejas al reconocerlo.
– ¿Ah? – él aún confundido trataba de recordarla. – Aaah, ya lo recuerdo. La que tiraba igual que… – Se quedó pensándolo un segundo. Ahora todo tenía sentido. – ¿Quién lo habría pensado? Te hacías el puro y ahora resulta que te gustan con pechos, ¿eh, Midorima?
Momoi solo observaba con curiosidad.
Rojo, frustrado y algo molesto, el peliverde se trató de defender. – ¡ESO NO ES CIERTO!
– ¡TE MATARÉ, IDIOTA! – la pelinaranja se intentó lanzar encima del as de Touou para golpearlo, pero una sensación de déjà vu la invadió cuando Midorima gritó '¡Okita no!' y la detuvo al instante.
Al ver la reacción del prodigio de Shutoku, la pelirosada comenzó a reírse divertida, algo que atrajo la atención de los tres. – No sabía que tenías amigas, Midorin~
Sus palabras confundieron a Mikami, quien se olvidó de Aomine y dijo, ligeramente agresiva, – No sé quién eres.
– Oh, lo siento, Momoi Satsuki, soy la manager de Touou, antigua manager de Teiko. – Antes de que ella pudiera contestar, continuó – Tú eres Okita Mikami, Shooting Guard de Shutoku, y antiguamente Shooting Guard de reserva de Teiko. Mides un metro setenta y tres, y eras conocida como 'Tora' y 'Golden Tiger' antes de que empezaras a decaer en el básquet. Un gusto en conocerte~
Pálida, y con la boca abierta, se quedó completamente callada.
– Esto me aburre. Yo me voy.
– ¡Aomine-kun!
Momoi frunció las cejas al ver cómo el as de Touou se iba, y estaba por irse cuando recordó algo. – Oh, Midorin, tienes que hablar con Ki-chan, él necesita ayuda en algo.
– No me importa.
– ¡Es algo importante, si hablas con él, ayúdalo~! ¡Nos vemos Midorin!
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El sábado
Decidido a que tenía que ir a verla, sobre todo porque quería ver un partido ahora que debía mantenerse sin jugar, Kagami fue a ver a Shutoku contra Touou.
– Kagami-kun, realmente tienes que dejar de emocionarte tanto, puede generarte problemas de corazón.
Algo asombrado, miró hacia su derecha para ver que Kuroko estaba ahí. Todavía no estaba completamente acostumbrado a que saliera de la nada, pero al menos ya no se asustaba como cuando recién lo había conocido.
Habían encontrado sus asientos, y cuando sonó el silbato, quienes tuvieron el control desde un principio fue el equipo de naranja.
– Oh, tenías razón, parece una calabaza.
La pelinaranja, quien tenía la posesión en ese momento, lanzó el balón…desde la línea a la mitad de la cancha. Todos observaron el arco inusualmente alto que hizo para luego caer…directamente en la canasta.
– Increíble… – dijo Kagami mientras miraba como su prima, acababa de hacer un tiro tan certero.
Ese arco alto…su manera de tirar… ¿acaso ella…
…había estado practicando con Midorima?
"¡No es mi amigo! ¡Solo lo conozco! Tuvo que explicarme un tiempo, ¡ni siquiera quería hacerlo! Pero no hubo opción. ¡S-solo eso!"
Todos se quedaron callados, para que luego los de la tribuna comenzaran a aplaudir y gritar de emoción.
– ¡Es como Midorima Shintarou!
– ¡Los equipos de baloncesto de Shutoku son geniales!
– ¡Es increíble!
– Bien hecho Okita, - la felicitó la chica más alta del equipo, palmeándole la espalda a la pelinaranja. Ella solo asintió, y luego dirigió su mirada hacia los espectadores, buscando un color exótico en medio, pero sin éxito.
– No es como si esperara que viniera a vernos… – Se intentó convencer a sí misma tratando de ignorar la ligera decepción que la invadía.
Kagami observaba el partido entretenido. – Increíble… no esperaba mucho de ellas, pero…– dijo, sinceramente el as de Seirin.
– Kagami-kun, eso es muy feo de tu parte, lo mismo habías dicho al principio de baloncesto en general en Japón. – comentó Kuroko que se encontraba observando el partido junto a él. – Pero es raro, creí que solo Midorima-kun era capaz de hacer esos tiros… – Miró a su compañero de equipo. Si esa chica tenía la misma sangre que Kagami… ¿acaso eso significaba que también tendría talento como él? Eso explicaría por qué también era buena.
Una chica alta, de cabello celeste grisáceo, y una mirada vacía se detuvo justo frente a la pelinaranja.
– El partido recién comienza, Okita.
Lo sé, me tomó más tiempo del que esperaba, porque sufrí de un bloqueo y no podía escribir, sentí que estaba seca y que no iba a poder actualizar...pero después ví el ova del cumpleaños de Kuroko y me sentí mal :'D y ver los hermosos reviews que me dejaron me dio inspiración, ¡MUCHISIMAS GRACIAS!
Les agradezco mucho por cada review que dejan! En serio, cualquier comentario me ayuda a pensar sobre qué tengo que escribir, y cómo continuarlo owo Sobre todo por quienes me dijeron que querían más acción entre las verduras (? XD Hoy les dejo un pequeño momento azucarado al menos~ owo
En cuanto a 'abandonar el fic', no se preocupen! que aunque me tarde en actualizar, no lo voy a abandonar. Puse muchas ganas y si pasan por mi perfil van a ver que hasta hice un 'intento' de opening que subí a YouTube.
Otra cosa que quiero mencionar, es que probablemente haga otro One-Shot de 'Si sus Hombres son Fuertes, Imagina las Mujeres', porque me lo pidieron, y porque también quiero burlarme de Touou :v xD
Y en otras noticias de mi vida (? Olvidé mencionar que me voy a ir de vacaciones...así que no estoy segura de cuándo voy a poder actualizar. (si no lo logro antes del 20 de enero, lo más probable es que sea a mediados de febrero).
MUCHAS GRACIAS POR SEGUIR ESTOS 20 CAPÍTULOS! Y Feliz año nuevo atrasado para tod s! :D Mucha suerte y buenos deseos :D
PD: si hay algún error es porque no releí el capi :v
