UNA CENA FAMILIAR

Me levanto con un poco de dolor de cabeza. Oh no, no me había sentido mal desde el día que festejamos el cumpleaños número quince de mi amiga, y la verdad no soy de las que toma mucho. Ella dijo que teníamos que tomar una botella de sake para celebrar su entrada a la madurez. Me siento pesadamente en la cama ¿Esto es lo que siente Nabiki? Miro el reloj de la mesita y marca las seis de la mañana. No, no, necesito algo para calmarme. Un baño, eso me hace falta y para quitarme el olor de cigarrillo y alcohol. Tomo la toalla y me dirijo al baño. Al salir de mi cuarto todo esta silencioso, aun no se levantan. Es sábado.

Disfruto estar baño el agua, me calma de todo. Llegan recuerdos a mi cabeza, Ranma llegando al bar, un tipo molestando, ¿Ranma besándome? ¿Eso paso de verdad? Me rozo los labios. ¿Y si fue un sueño? No, si paso de verdad, el me beso. Entonces, ¿Por qué estoy triste? Debería de estar feliz. Muerdo mi labio tratando de recordar el sabor de Ranma. Diablos, porque tuve que beber anoche. ¿De qué más hablamos? ¿O solo nos besamos? No lo recuerdo. Lo único que puedo recordar son sus labios sobre los mios. Sonrió tontamente y lo saco de mi cabeza para poder bañarme tranquila.

Ahora si estoy vestida, huelo bien y bajo a la cocina a tomar un vaso de leche. Me encuentro con mi papá en la sala. Está leyendo el periódico, quiero conversar con él, tratar de entablar una agradable conversación.

-Hola papá – me siento del otro extremo y tomo mi vaso de leche entre mis manos.

-Buenos días hija, ¿Cómo va todo? – me sonríe. Me gusta verlo sonreír.

Al parecer el cambio de casa, el cambio de ambiente le ha sentado a mi papá y me alegra mucho.

-Bien, ¿Dónde fuiste anoche? – trato de sonar agradable.

Mi papá parece contento con la pregunta y se acomoda en su puesto.

-Ayer me encontré con un viejo amigo, así que salimos a cenar y recordar viejas anécdotas, no lo había visto hace mucho tiempo. Me dijo que se iba a poner de contacto antes de… bueno él lo supo pero no estaba dentro del país. ¿Te conté alguna vez que estuve en un viaje de entrenamiento? –

-Sí, me lo contaste cuando era una niña y tú me entrenabas-

-Bien, mi gran amigo Genma y yo ayer nos encontramos por casualidad mientras salía del trabajo. Está casado con una amiga de la familia, una gran persona su nombre es Nodoka y tienen un hijo-

-Me alegro mucho que te distraigas papá ¿Qué tal va el trabajo? – pregunto mientras bebo mi leche.

El hace una mueca, estoy segura de que no le gusta. Su pasión son las artes marciales, pero por ahora no quiere practicarlas. Me cuenta sobre su empleo, ocupa un pequeño puesto de contador pero gana lo suficiente como mantenernos y costearle el costoso colegio de Nabiki. Me había preguntado antes si quería ir a ese colegio pero le dije que no me hacían falta tantos lujos. Quiero que algún día mi papá se sienta listo de volver a practicar las artes marciales, así podría hacer uso del dojo que tenemos en la casa. Quisiera ir, pero yo tampoco estoy lista.

Me voy a mi habitación más tarde para hacer las tareas que tengo pendientes, así que me tomo un poco de tiempo. Mi teléfono suena y lo busco ya que no me acuerdo por donde lo tiré anoche. Ukyo me esta llamando, me pidió disculpas por no estar conmigo anoche, y me conto que Ryoga estuvo con ella y la llevo a casa, pero que aún no dieron un paso. Le doy ánimos, pero la verdad no quisiera que saliera lastimada. Me pregunto si era cierto que me había ido con Ranma y le dije que sí, literalmente casi me deja sorda, grito por el teléfono preguntándome detalles. Pero como no estaba tan segura le dije que solo me fue a dejar a casa.

Sigo con mis tareas. Quiero recordar que paso exactamente anoche ¿le escribo a Ranma? No, no voy a decirle Hola Ranma, ¿podemos hablar sobre el beso de anoche? Qué vergüenza ¿y si me dice que yo lo imagine? Aparto esa idea de la cabeza. Es imposible, ¿Cómo pudo haberme besado? no soy tan interesante. Simplemente no soy muy bonita o agradable. Termino todo lo que tengo para el lunes y el resto de la semana. Decido que voy a conocer un poco los alrededores. No quiero pensar en nada, solo quiero distraerme. Me despido de mi papá que está esperando a un amigo suyo, así que me hizo prometer llegar a la hora de la cena.

Llevo caminando mucho tiempo, hasta ahora voy conociendo las tiendas y un parque. Tiene algunos juegos para niños, a esta hora se ven algunos. También llegue a lugares donde vendían ropa, tal vez venga algún día. Decido que quiero ir a ver a Kasumi, así que me dirijo al consultorio de su esposo Tofu, ella el otro día me había dicho donde era así que solo tengo que guiarme. Camino un par de cuadras más y al fin llego. Toco el timbre y ella me abre, me sonríe de oreja a oreja y me abraza.

-Qué alegría verte Akane, pasa – entramos a una sala, parece ser la sala de espera - ¿Quieres tomar un té?

-Si gracias – me siento.

Ella se retira un momento y por otra puerta sale su esposo. El doctor Tofu, es el mejor médico de Nerima. El me mira y me abraza.

-¿Cómo va todo Akane? – me cae muy bien el esposo de mi hermana, es tan buena persona como ella.

-Sí, estoy acoplándome a todo –

-Sabes que eres bienvenida aquí cuando desees-

-Aquí está él te, también traje galletas-

Hablamos por mucho rato, hablamos sobre el trabajo de Tofu y también sobre los hijos que esperan tener. La verdad me emociona ser tía, yo cuidaría bien de mi sobrino cuando ellos me lo pidieran. El tiempo se va volando así que me apuro a ir a casa ya que papá me dijo que tenía que estar para la cena, había mencionado que sus amigos estarían en casa.

-Ve con cuidado Akane – me dice Tofu.

-Qué te parece si después de clases vamos a ver una película – Kasumi me abraza.

-Claro, me encantaría. Nos vemos después –

Al llegar a casa me encuentro con Nabiki en la entrada, parece que va a salir.

-¿No vas a estar para la cena? – me atrevo a preguntar.

-Tengo cosas más importantes que hacer – ella sigue su camino. Esto es el colmo.

-¡Nabiki! Nunca estas estas en casa ¿Te das cuenta del daño que le estás haciendo a papá? –

Ella se detiene, pero no voltea a verme.

-Créeme Akane, esto es más importante. Y no es de tu incumbencia.

No dice nada más y se marcha ¿A qué se refiere? Ha estado muy fría todo este tiempo. Desde que Salí del hospital, casi no habla conmigo, apenas me dirige la palabra. Me duele que se comporte así, la extraño. Ya sé que piensa que por mi culpa nuestra madre murió, tal vez si es asi. Entro a la casa y escucho conversaciones en el comedor. La verdad yo tampoco quisiera cenar con nadie, solo quisiera subir a mi habitación y quedarme allí el resto del día sin ver a nadie.

-¿Eres tu Akane? – grita mi papa desde el comedor.

Me acerco hasta allá y me llevo una sorpresa. Me congelo.

Ranma está aquí, y su lado esta Shamppo. ¿Qué rayos significa esto? También hay un hombre algo robusto con un turbante en la cabeza, y a su derecha esta una mujer, muy hermosa, su cabello castaño y sus ojos azules –iguales a los de Ranma- debe de ser su madre. Yo me quedo sin poder reaccionar, no puedo creer que Ranma y Shamppo estén aquí. De pronto un frio se apodera de mí, y me cala los huesos.

-Tú debes de ser Akane – la mujer se me acerca y me abraza muy fuerte –Me llamo Nodoka, conocí a tu madre desde que era una niña. Realmente siento mucho lo que paso-

Asiento con la cabeza. Esto es algo de lo que no me gusta hablar. Miro a mi papá y él sabe con mi expresión que necesito saber inmediatamente que pasa. Él se aclara la garganta.

-Hija él es el amigo del que te hable. Genma Saotome y su esposa Nodoka Saotome, él es su hijo Ranma y su prometida Shamppo –

¿Qué? ¿Prometida? No sé de donde saco las fuerzas suficientes para saludar con educación. Algo que mi madre me enseño siempre de pequeña.

-Vaya Akane, de verdad es un milagro. Creímos que habías… bueno, tu sabes – El señor Saotome me abraza muy fuerte – Ven, siéntate con nosotros-

Me siento a lado de mi padre. No quiero mirar a Ranma, pero sé que él no me quita los ojos de encima.

-Ranma saluda, no seas descortés – Riñe Nodoka a su hijo.

Yo no puedo evitarlo más y lo miro. Shamppo está agarrada de su brazo, no sé porque pero siento que está disfrutando de este momento. Ukyo tenía razón, es una bruja.

-¿Cómo estas Akane? – su voz suena muy seria.

-Bien – digo con firmeza.

¿Su prometida? Me siento una completa tonta, me siento en otro planeta. Yo pensando en él, pensando en aquel beso y él está a punto de casarse, ¿Por qué diablo deje que me afectara? Esto no va a volver a pasar. Para mi Saotome murió.

-Estas muy linda hoy Akane. Le decía a Ranma lo linda que es tu casa, tal vez vengamos mas seguido a visitarte – la voz de Shamppo es tan odiosa. Quisiera decirle algo desagradable, pero me contengo.

Tal vez un en mi casa no acepto a cualquier tipo de animal tuerzo mis labios en una sonrisa completamente falsa.

-Serán bienvenidos cuando quieran– miro a mi papá con desaprobación, ¿Cómo puede invitarlos? Pongo los ojos en blanco. Esta será una larga noche.

Shamppo ayuda a Nodoka a servir la comida, yo quería ayudarla pero ella se adelantó –como una buena nuera- me quedo sentada escuchando la conversación sobre las anécdotas de mi papá y su amigo Genma. No quiero ver a Ranma, así que mantengo mi mirada clavada en la mesa. Trato de recordar la noche anterior. Nos besamos, pero, tiene prometida ¿Esta burlándose de mi? Siento los ojos de Ranma clavados en mi, puedo sentir su mirada intensa, mis vellos se ponen de punta ¿Cómo puede hacerme sentir así? Me volteo y miro a mi papá y a su amigo y trato de distraerme con su conversación.

-Y así fue como amase una gran fortuna mi querido amigo- Genma se golpea el pecho orgulloso.

-Vaya, no pensé que le hubiera ido tan bien en el negocio mi querido Saotome. Uno de los más importantes empresarios de todo Japón. Le van muy bien-

-Así es mi querido Soun, por eso he estado buscando una buena esposa para mi hijo. Cuando viajamos a China conoció a Shamppo, fue hace unos años, y esa chica lo persigue desde entonces. Aquí entre nos, es muy persistente y un poco pesada. Pero, como se dieron las cosas… terminó siendo prometida de mi Ranma. Quiero que se case y herede toda mi fortuna, él es un chico muy inteligente y se le da bien en los negocios –

-¿Pero no está muy joven para casarse? –

-Bueno, en el testamento está claro que tiene que estar casado para poder heredar todo. Uno nunca sabe cuándo pueda partir –

No sé si eso fue dirigido hacia mí, pero tiene razón. Nunca se sabe cuándo pueda ocurrir una tragedia y podamos perder a un ser querido. ¿Así que Ranma va a casarse? Mis ojos me traicionan y voltean a verlo. Nos quedamos mirando, siento una corriente recorrerme el cuerpo. Sus ojos oscurecen, su mandíbula esta apretada. No pienso bajarle la mirada, no quiero demostrarle que esto me afecta.

Es un desvergonzado.

-Basta de charlas, aquí está la comida – Nodoka llega con su hermosa sonrisa y de tras de ella la bruja.

La madre de Ranma es una gran mujer, una gran persona. Me siento muy bien con su presencia y eso me hace extrañar mucho más a mi mamá, ojala algún día pueda conversar con ella sobre ella y que me cuente historias de cuando eran más jóvenes.

-Te prepare lo que te gusta mi amor – Shamppo la melosa, si en el colegio es así… aquí es peor.

Quiero vomitar de solo verlos.

-Oh, faltaron los guisantes –

-Yo voy por ellos – antes de que se levante yo me pongo de pie. Ella me sonríe y se sienta. Necesito salir de ese ambiente por un momento.

Prácticamente corro hacia la cocina, necesito un minuto a solas. Me arrimo en el mesón y dejo salir todo el aire que tenía dentro. ¿Esto en realidad está pasando? No puedo creer que el mundo sea tan pequeño, no puedo creer que en mi sala estén ellos. Tengo tantas ganas de irme y subir a mi cuarto hasta que todos se hayan marchado.

De repente siento como me toman de la cintura y me dan la vuelta con fuerza. Ranma se apodera de mi boca con un gruñido. Me toma las manos y las coloca de tras de mi espalda, no puedo moverme, quiero separarme pero sus labios me presionan fuerte. Trato de separarme pero con una mano sujeta mi rostro. Sus caderas me aprisionan y siento su erección en mi vientre. Muerde mi labio con suavidad pero al mismo tiempo fuerte. Quiero separarme, quiero que no me toque, su novia está en el comedor. Pero ese beso me vuelve frágil y su cuerpo me vuelve loca. Maldito mi cuerpo que me traiciona. Mi subconsciente me grita gózalo, gózalo

No. Él no puede hacerme esto.

Me muevo con fuerza y logro salir de su agarre. Los dos respiramos muy agitados, el me mira con los ojos oscurecidos, llenos de que… ¿pasión? Su pecho sube y baja rápidamente.

-No quiero… que me vuelvas a tocar… jamás – le advierto. Me limpio la boca demostrándole que me dio asco. Pero de todas maneras me estoy mintiendo.

Él sonríe de lado. Se acerca unos pasos a mí y yo retrocedo. Esta tensión en el ambiente es tan excitante. ¡Diablos! Maldito Ranma.

-Me estas volviendo loco Akane. No suelo perder así el control – se pasa las manos por su cabello, ese cabello que quisiera acariciar – tengo que explicarte… -

-Vete Ranma – lo interrumpo, no quiero escucharlo. Quiero que se vaya antes de que mi cuerpo me traicione.

-No te mentía en lo de anoche, Akane. Esto no es nada de lo que piensas -

¿Anoche? ¿Qué me dijo exactamente? No lo recuerdo bien. Solo tengo en mi cabeza el beso.

-¿Crees que soy idiota? No voy a ser otro de tus trofeos Saotome. Así que… lárgate, no quiero que vuelvas a tocarme o hablarme. ¡No te quiero cerca de mi! ¿Entendiste? –

El me mira con los ojos bien abiertos. Aprieta sus labios formando una línea y deja escapar un suspiro.

-Yo no la quiero, nunca la quise, y eso no me importaba. Ahora que llegaste, Dios, Akane… la primera vez que te vi paso algo conmigo, eres justo como te imaginaba, es mas, eres mucho mejor. Y no, no eres como las demás, tú me haces sentir diferente –

¿Qué? No sé qué decir. ¿Cómo que soy justo como imaginaba? ¿a qué se refiere?

-No importan las consecuencias, yo solo quiero estar contigo y haré todo lo que sea para que sea así, para que seas mía – me mira intensamente antes de caminar hasta la puerta.

-Ni en tus sueños – le digo muy seria.

El me mira y sonríe, como si supiera que me muero por él. Mi subconsciente me mira con la ceja arqueada ¿Y no es cierto jovencita?

-Dije que iba al baño. Te veo en la mesa – me guiña un ojo y se va.

Tengo que agarrarme del mesón, siento que voy a perder el equilibrio ¿Qué diablos le pasa? ¿Quién diablos se cree para hacer lo que hizo? No voy a dejar que nadie se burle de mí. No voy a dejar que me lastime, no voy a dejar que me utilice. Me paso una mano por la cara y trato de calmarme.

-¿Está todo bien querida? – en ese momento entra la mamá de Ranma. Creo que me va a dar un ataque.

-Eh… si, solo estaba… buscando - ¿Qué, que vine a buscar?

-Los guisantes ¿Estas bien Akane? Estas roja – ella se acerca a mí y me toca en la cara –No tienes fiebre –

-No, no. Es que recordé que tengo que hacer mucha tarea, eso es todo – tomo los guisantes y le sonrío -¿Nos vamos?

Al llegar al comedor, Ranma no está. Pero llega al cabo de unos segundos. Lo miro muy molesta, a él se lo ve tan tranquilo. Apenas me mira. Veo como Shamppo le dice algo al oído ¿le estará reclamando? Pero a él se lo sigue viendo tranquilo. Murmura algo y ella frunce el ceño.

-¿Cómo te esta yendo en el colegio, Akane? ¿Has conocido algún chico? – Nodoka pregunta contenta. Yo le sonrío.

-Sí, hasta ahora todo está muy bien. No he llegado a conocer a muchas personas. Pero hay chicos muy simpáticos - ¿Por qué dije eso? Miro a Ranma, el parece molesto.

-¿Alguno que te guste hija? – pregunta mi padre. Me alegra verlo de buen humor.

-No lo sé, me han invitado algunas veces a salir. Tal vez lo haga y quien sabe, pueda llegar a tener un novio– miento.

Puedo ver como aprieta las manos y su mandíbula. Comete esa Saotome.

-No dudo que muy pronto tengas algún novio, eres una chica muy hermosa – Me dice Nodoka

Cambiamos de tema. En realidad ellos son los que más hablan, Shamppo dice de todo para impresionarlos. Habla sobre su familia, lo adinerados que son, sobre el negocio que los hizo ricos a ellos. Yo pongo los ojos en blanco de solo escucharla presumiendo. Solo quiero irme de aquí.

Al fin se termina la cena y nos ponemos de pie. Los Saotome ya se marchan.

-Espero verte de nuevo, ven a visitarnos – Me dice Nodoka con un abrazo.

-Lo haré, quiero saber cómo conoció a mi mamá- le sonrió sinceramente. En realidad si quisiera visitarla.

-Eres bienvenida cuando quieras querida. Tengo muchas fotos con ella, tal vez quieras verlas –

-Fue un gusto verte Akane. Reunámonos pronto, para tomar él te – Nodoka pone los ojos en blanco. Creo que se siente avergonzada por los comentarios de su marido. Yo suelto una risita y me despido. Parece que el señor Saotome aun no sabe como comportarse como un millonario.

Shamppo me besa la mejilla tan fríamente y sale de la puerta, recordare lavarme la mejilla con desinfectante. Ranma es el último en despedirse. Me mira detenidamente, me besa la mejilla, siento sus labios sobre mi piel, es tan suave.

-Nos vemos, Akane – susurra. Mi cuerpo se pone tenso.

Mi padre los acompaña hasta afuera.

Me arrimo a la pared para poder respirar. Todo esto me tiene alucinando. Aun me cuesta procesarlo.

Ranma es prometido de Shamppo, pero dice que me desea. Sus padres son amigos del mío y tal vez esta no se la primera vez que los vea. ¿Tanto ha cambiado mi vida? De repente siento unas ganas inmensas de llorar. Subo a la habitación antes de que mi papá me vea. Me tiro en la cama y dejo Salir todo lo que tengo guardado. Esto es algo increíble, aun no siento que esté sucediendo, aun pienso que despertare y que bajare a desayunar los deliciosos desayunos de mamá e iré de compras con Nabiki. ¿Será algún castigo? ¿Habré hecho algo malo y ahora lo estoy pagando? Mi cuerpo tiembla, extraño muchísimo a mi mamá. Ahora me gusta un chico, me encanta y estoy loca por él, pero él es malo para mí y debo alejarme de él.

Me cambio de ropa, pasaron varios minutos hasta que pude calmarme. Ahora me voy a la cama, me tomo las pastillas para poder descansar y espero que sea mañana.

El domingo decido dejar mi teléfono a un lado, no quiero saber nada de nadie, ni siquiera quiero ver mi laptop. Lo guardo todo. Quiero pasar el día con la mente en otras cosas. Así que arreglo la casa, veo algo de televisión y al final del día me siento con mi papa en el comedor. Le prepare algo de comer, no soy buena cocinera, pero mejoro cada día mas.

-¿Nabiki ha salido de su cuarto? – pregunta mientras termina de beber su te.

La verdad es que, apenas salió un par de veces y volvió a meterse. Miro a mi papá, parece triste, no quiero que este así.

-Papá, tu sabes que estamos pasando por un luto. Tal vez, esa sea su manera de calmar su dolor. Sabes cómo es ella, es cerrada y testaruda –

-A veces me pregunto, ¿seré un buen padre? Seguramente tu mamá donde quiera que este, desaprueba mi manera de cuidarlas. Dios, ella las cuidaba tan bien. No sé qué hacer –

Siento un nudo en el estómago.

-¡No digas eso papá! Eres el mejor padre que puede haber. Hemos salido adelante y poco a poco seguiremos avanzando, todos estamos muy dolidos por lo que paso, tú estabas… estabas perdido. Siempre estabas taciturno, y eso era algo que me dolía. Ayer te vi… feliz. Y no sabes cómo me alegro ver eso. Si, todos extrañamos a mamá y falta mucho para que logremos superarlo, pero estoy segura que mi mamá donde quiera que este… está orgullosa de ti. Dale tiempo papá, Nabiki necesita tiempo para asimilar todo. Para mí fue difícil, y lo es, a veces siento que no podré pero, todo lo hago por ustedes. No quiero ser una carga – muerdo mi labio. Quiero llorar.

Siento que todo fue mi culpa, siento que… pensé que me odiabas y por eso traté de ser fuerte. Cuando te veo sonreír me siento bien, siento que estas feliz y ya no eres infeliz por mi culpa –

Me toma de la mano y me abraza. Yo dejo salir las lágrimas.

-Escúchame bien una cosa Akane. Jamás, pero jamás podría llegar a odiarte. Ustedes son lo más importante que tengo en mi vida, lo único que me queda. Fue una tragedia pero, pero saldremos adelante. Lo siento si fui frio pero… espero que me perdones. Jamás te he odiado hija, cuando estabas en el hospital… yo casi… casi sentía morir. Eres mi pequeña, mi última bebe y haría cualquier cosa por ti –

Me aparta y me mira. Sus ojos están llorosos, oh papá.

-Por ustedes, trataré de cambiar. Lo prometo. Me preocupa mucho Nabiki, quiero que salga de esto. No quiero perderla tampoco, quiero ayudarla ustedes son mi adoración –

Lo abrazo muy fuerte, y siento un alivio. Casi todo el peso que tengo encima desaparece. Pero aun sigue la culpa. Amo a mi papá lo amo y si lo llegara a perder, moriría.

-Saldré mas seguido con mi amigo Saotome, sabes, me ha sentado bien cambiar de ambiente – suelta una risita tonta.

-Eso estaba pensando anoche – murmuro. No puedo hablar bien pero también río como una tonta.

-te quiero hija –

-y yo a ti papá -

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Hola a todos. Muchas gracias por sus comenterios positivos y les respondería a cada uno pero por ahora estoy de apuro ya que no estoy en mi casa. Espero que este capítulo les agrade y también espero sus comentarios. un beso grande para todos.