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REFUGIO
Es otra tarde tranquila para la familia que vive en las alcantarillas… o quizás no tan tranquila para alguien en particular.
Donatelo va empujando un pesado carrito de supermercado repleto, no de víveres, sino con decenas de aparatos electrónicos y electrodomésticos que ha ido a recolectar del basurero.
Eso ha estado haciendo todo el día.
Aprovechando que se acerca el "Viernes Negro" (día en que hay grandes ofertas en las tiendas y prácticamente de cualquier cosa), muchas personas arrojan cosas a la basura, como la televisión, la computadora, la tostadora, etc., etc., porque van a comprar una nueva (aunque el aparato sólo haya sido usado unos cuantos meses), y estos aparatos casi nuevos son lo que Donatelo ha ido a buscar al basurero; después los revisara y reparara los que tengan alguna avería.
Donatelo lleva el pesado carrito, llega a su taller y comienza a acomodar correctamente su preciado cargamento.
Splinter está en la sala viendo con gran expectación el desenvolvimiento de la trama de su telenovela favorita, lo que no quiere decir que no se haya dado cuenta del tremendo trabajo que ha estado haciendo su hijo el Genio, sobre todo por el traqueteo del carrito de supermercado.
Donatelo no va a usar todos esos aparatos en su casa, sino que va a dárselos a sus amigos indigentes, y ellos a su vez los venderán a un módico precio a las familias que no pueden comprar uno nuevo, y así se ayudan entre todos.
Splinter sonríe porque Donatelo es un buen hijo, aunque ha estado trabajando solo ya que sus hermanos fueron a ayudarle a Abril con unas cajas pesadas con mercancía nueva para su tienda.
En el taller, Donatelo ha terminado de acomodar los aparatos, exhala un suspiro de cansancio, toma el carrito y sale en busca de más.
Al pasar por la sala va más despacio para que el ruido del traqueteo del carrito no moleste a su Maestro, pensando en que debería idear otro modo de transportar el cargamento, un modo que no sea tan ruidoso, cuando, una de las llantas del carrito se atora.
Donatelo empuja y empuja el carrito, pero ya no avanza.
Exhala un suspiro de desesperación.
Tiene que regresar al taller por su caja de herramientas.
Con una pesadez que no sólo le impide dar pasos seguros, sino que también le impide abrir bien los ojos, va de vuelta.
Cuando va pasando por la sala, oye que su Maestro lo llama.
- Donatelo. –
Donatelo voltea.
- Deberías tomar un descanso. –
El cansancio en la tecnotortuga es más que evidente.
Donatelo asiente, y cambia su rumbo, sólo que no sube a su habitación, sino que va al sofá, se sienta y se recuesta apoyando la cabeza en la pierna de su Maestro.
Splinter se sorprende, pero enseguida una tierna sonrisa aflora en sus labios.
Se alegra que, aunque Donatelo es perfectamente capaz de crear la súper coraza que le da una protección casi invencible a su casa, él busca refugio en su regazo.
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Fue un drabble muy sencillo, pero no pude divagar algo diferente.
No te imaginas lo ocupadísima que estoy en el trabajo (va para largo y tengo varios fics pendientes de escribir T.T), pero ojala haya sido de tu agrado ^.^
Gracias por leer.
n.n
